martes, 23 de marzo de 2021

Ley de Consecuencias

    INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.- Estudio sobre los médiums (Continuación)

2.- Espíritus Libres

3.- Para los chismes de turno

4.- ¿La mediumnidad ha sido estudiada científicamente?

5.- Ley de Consecuencias



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                    ESTUDIO SOBRE LOS MÉDIUMS

          (Continuación)

                                                       

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    Es esto lo que muy bien ha  expresado Bernard Palissy cuando se le preguntó por qué había elegido al Sr. Vitorien Sardou, que no sabe dibujar, para hacer sus admirables dibujos; "es porque lo encuentro más flexible"- dijo él. Sucede lo mismo con otras aptitudes y observamos una cosa singular: hemos visto Espíritus rehusarse dictar versos a médiums que conocían poesía, y dárselos encantados a personas que no sabían ni las primeras reglas: esto prueba una vez más que los Espíritus tienen su libre albedrío y que es en vano querer someterlos a nuestros caprichos.

   De las observaciones precedentes, se deduce que un médium debe seguir el impulso que le es dado según su aptitud; que debe tratar de perfeccionar esta aptitud a través del ejercicio, pero que sería inútil querer buscar la que le falta, o al menos sería perjudicial para la que posee. " De modo alguno forcemos nuestro talento:  nada haríamos con gracia", dijo La Fontaine; nosotros podemos agregar que nada haríamos de bueno. Cuando un médium tiene una facultad preciosa con la que puede volverse verdaderamente útil, que se contente con ella y no busque una vana satisfacción de su amor propio, que  sería el debilitamiento de la facultad primordial: si esta debe ser transformada- lo que a menudo sucede- o si debe adquirir una nueva, esto será voluntariamente y no por efecto de su voluntad.

   La facultad de producir efectos físicos forma una categoría tan nítida que nunca se alía con los efectos intelectuales, sobre todo los de largo alcance. Se sabe que los efectos físicos son reservados a Espíritus de orden inferior, como entre nosotros las volteretas a los saltimbanquis; ahora  bien, los Espíritus golpeadores pertenecen a esa clase inferior; ellos actúan por cuenta propia, para divertirse o molestar, pero alguna veces también, cumpliendo órdenes de Espíritus elevados que se sirven de ellos como nosotros de los peones; sería absurdo creer que Espíritus superiores vengan a divertirse golpeando en mesas o haciéndolas girar. Digamos que ellos se sirven de esos medios a través de intermediarios, ya sea por convencer o por comunicarse con nosotros cuando no dispongamos de otros medios; pero los abandonan tan pronto puedan actuar de modo más rápido y directo, así como nosotros abandonamos el telégrafo aéreo tan pronto tuvimos el eléctrico. De ningún modo, los efectos físicos deben ser desdeñados, porque para muchas personas son un medio de convicción, además de que son un poderoso medio de estudio sobre las fuerzas ocultas; pero es de notar que los Espíritus los rehúsan  en general con los que no tienen necesidad en sí mismos, o por lo menos aconsejan no ocuparse de ellos de una manera especial. He aquí lo que al respecto escribió el Espíritu San Luis en la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas:

   " Se han burlado de las mesas giratorias, pero jamás lo harán de la filosofía, de la sabiduría y de la caridad que brillan en las comunicaciones serias. Estas han sido el vestíbulo de la Ciencia Espírita; al entrar en él deben dejarse los prejuicios, como quien deja la capa. Nunca estaría de más aconsejaros hacer de vuestras reuniones un centro serio: que en otros lugares se hagan demostraciones físicas, que las vean y las oigan, pero que entre vosotros se comprenda y se ame. ¿ Qué esperáis ser a los ojos de los Espíritus Superiores cuando hacéis girar una mesa?. Ignorantes. ¿Gasta el sabio su tiempo en repasar el abc de la Ciencia?. En cambio, al veros procurar las comunicaciones inteligentes e instructivas, se os considera como hombres serios en busca de la verdad".

  Es imposible resumir de forma más lógica y precisa, el carácter de ambos tipos de manifestaciones. Aquel que tiene comunicaciones elevadas las debe a la asistencia de los Espíritus buenos; esta es una muestra de simpatía de ellos por él: renunciar a esto para buscar los efectos materiales. es cambiar una sociedad selecta por otra ínfima; querer aliar ambas es llamar alrededor de sí a seres antipáticos, y en ese conflicto es probable que los seres buenos se vayan y los malos se queden. Lejos de nosotros el querer menospreciar los médiums de efectos físicos; ellos tienen su razón de ser, su objetivo providencial; prestan indiscutibles servicios a la Ciencia Espírita, pero cuando un médium posee facultad para ponerse en relación con Espíritus Superiores, no comprendemos que de ella abdique, o incluso que desee otras, a no ser que sea por ignorancia, porque frecuentemente la ambición de querer serlo todo, hace que se acabe no siendo nada.

Allan Kardec- Revista Espírita 1859

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                           ESPÍRITUS LIBRES 

Consideramos aquéllos ya más evolucionados que, no habiendo completado aún su ciclo de reencarnaciones en el planeta, no están sujetos a tiempo fijo para su vuelta al plano físico, siendo esta vuelta voluntaria, en cuanto a tiempo. 

    Podemos incluir en este grupo, esa legión de seres que ya vibrando en amor fraterno, continúan en el plano extrafísico cooperando en algunas de las múltiples tareas de socorro, estudio, ayuda y progreso que se realizan en los planos invisibles del espacio. 

    Porque, necesario es conocer qué, en el espacio hay una actividad realizadora y no ese paraíso de beatitud contemplativa y ociosa, que es, tal vez, la mayor ilusión de los principios teológicos, que oscurecen el sentido divino de la verdadera religión; ya que es contrario a la ley universal de progreso, que es acción. 

    Después de un tiempo, que varía mucho en cada caso y que puede ser entre unos cincuenta a quinientos años, estos seres sienten que una fuerza inexplicable presiona su mente hacia una nueva encarnación en el plano físico. Esta «fuerza», es una manifestación de la Ley de Evolución que presiona al Espíritu hacia su progreso, a ascender hacia la meta, creando una especie de inconformidad que le hace sentir, cada vez más intensamente, el deseo de volver a la Tierra, ya con una mayor capacitación, a continuar la obra dejada al morir o comenzar una obra nueva, o a redimir viejas deudas pendientes todavía por errores en el pasado remoto; dejando esos ambientes maravillosos, que por ley le corresponde disfrutar. 

    Entonces es, cuando planifica, en el espacio, su programa a realizar, y baja a la Tierra para escoger el lugar, ambiente, futuros padres, etc. A veces, estos últimos ya están esperándole, por compromisos hechos en el espacio, que como humanos no recuerdan. Pues, cuando ya se llega a cierto grado evolutivo, el ser encarnante puede hacer esta selección, y por ende es más responsable de los resultados. Y, para éstos, es indispensable una afinidad de sintonía psíquica de caracteres y tendencias, almas afines. De aquí las semejanzas, ya que los semejantes se atraen y generalmente siguen unidos a través de múltiples existencias en las edades. 

Sebastián de Arauco.


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       PARA LOS CHISMES DE TURNO

James señala en su carta :“Hermanos, no se hablen mal unos de otros. ¿Quién habla mal de un hermano, habla mal de la ley y juzga la ley? y si juzgas la ley, ya no eres observador de la ley, sino juez ”.  Ahora, el yo-yo espera de buena fe para enturbiar sus aguas y hacer inútiles sus esfuerzos. El mal no merece el laurel de serias advertencias. Darle mucha importancia en las actividades verbales es inundar la esfera de actividad.

Emmanuel advierte que “hablar mal” es rendir homenaje a los instintos inferiores y renunciar al título de colaborador de Dios para ser crítico con sus obras. La calumnia es un tóxico sutil que puede llevar al discípulo a inmensas tonterías. Quien bebe semejante veneno es, sobre todo, siervo de la necedad, pero también sabemos que muchos de estos necios están al borde de grandes desgracias íntimas. 

Cuando un cómplice se dice mal de alguien o alguien y está de acuerdo con lo que se dice, tanto por autoengaño se sienten “mejor” y “energizados”, pues ambos legitiman ese mal sentimiento, y les hacen “percibir” más fuerza, y ganar inmensa "confianza en sí mismo" para el mal. El filósofo Platón amonestó: “Voy a silenciar a los malditos al seguir viviendo bien; este es el mejor uso que podemos hacer de la murmuración ”

Maldita y destructiva es la palabra en boca de quien enumera las faltas de los demás; tóxico peligroso es la demostración condenatoria que se filtra en los labios de los que murmuran; arcilla podrida, exhalando azufre, es la oscilación desafinada de las cuerdas vocales de los que recriminan; brasero tenebroso, que esconde la verdad, es la intriga destructiva. "¡Ay del mundo por los escándalos, porque deben venir los escándalos, pero ay de ese hombre porque vienen los escándalos!" 

Quien se diga espiritista no puede olvidar que los críticos del comportamiento ajeno acaban, casi siempre, practicando las mismas acciones recriminadas. Deploramos el clima de vigilancia admitido por las aventuras del despiadado entusiasmo de los calumniadores, con sus mentes enfermas, siempre luchando con la feroz emisión de cotilleos generalizados. Como hermanos “felices” ante las dificultades y posibles errores de los demás. Afirman la lujuria del yo-yo, con acusaciones infames sobre hechos que ignoran, siempre en la dirección de las aflicciones y luchas íntimas de las personas que intentan levantarse de algún error en el camino.

Recomendamos la siguiente reflexión a los cotilleos malévolos y adictos que son críticos con la conducta ajena, de la siguiente manera: en el viaje de mil kilómetros, como decía Chico Xavier, no podemos considerarnos victoriosos hasta después de alcanzar la meta deseada, porque en los últimos diez metros, el puente que nos conecta con el punto de seguridad puede estar abajo y no llegaremos al lugar adonde vamos.

Finalmente, no olvidemos que la palabra construye o destruye fácilmente y, en segundos, a veces establece resultados muy serios durante siglos.

- Jorge Hessen-

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 ¿ La  Mediumnidad ha sido investigada científicamente?

 

            Han habido científicos investigadores de la psique humana, que la han empleado en sus investigaciones y comprobaciones como herramienta de trabajo fundamental. No obstante hay que tener en cuenta que esta clase de facultades cuando se estudian resultan ser  un proceso de investigación muy complicado, porque en este caso no se está tratando con productos o formas materiales que se prestan a cuantas comprobaciones idénticas o de cualquier clase, se deseen hacer, porque en este caso,  las manifestaciones de las Entidades espirituales son libres, espontáneas y normalmente  independientes de la voluntad del   médium. La mediumnidad  como el mundo  espiritual,  no es ninguna   cosa  material  que se pueda analizar en probetas, o  que se pueda someter a reacciones físicas o químicas ni se pueda reproducir a voluntad en un laboratorio, lo cual es condición     indispensable para que algo pueda o quiera ser estudiado por la Ciencia actual.

 

     La mediumnidad no tiene ninguna señal o característica exterior que permita el poder caracterizarla o identificarla a través de   síndromes o manifestaciones de ningún tipo que tipifiquen el  comportamiento de un médium, por lo que su investigación solo ha podido ser  realizada a nivel psicológico y neurológico.

 

     Es de señalar que, no obstante, ha habido en la historia humana, brillantes hombres de ciencia que  han pasado a la historia por sus investigaciones serias sobre la mediumnidad  y los demás fenómenos que estudia el Espiritismo; científicos de la talla de Camilo Flammarión,  William Crookes, Oliver Lodge etc.

 

       En la actualidad aún  hay investigadores científicos que investigan desde el campo de la Psiquiatría y la Psicología este tema, pero  todavía no han llegado a una conclusión que satisfaga a todos y que pueda ser reconocida y celebrada en el mundo de la Ciencia oficial establecida, así como muchos parapsicólogos que se pasan la vida especulando alrededor de los fenómenos que llaman paranormales o sobrenaturales, sin llegar nunca a ninguna conclusión definitiva o dictamen que satisfaga a la sociedad en general y   al mundo de la ciencia en particular.


- Jose Luis Martín-


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LEY DE CONSECUENCIAS O DE CAUSA Y EFECTO 


     Como para algunos de vosotros pueda esto parecer un tanto ilógico, observemos lo que hace una buena madre, que ama a su hijo y se desvela por su propio bien y porvenir, cuajado éste se desvía. ¿Acaso no le corrige y trata de llevarle al buen camino?. Análogamente, así actúa por amor nuestra Madre Cósmica, por medio de Sus leyes.  Sí, por amor y solamente por amor que, en nuestra ignorancia humana todavía no comprendemos.


     Por lo expuesto podremos apreciar fácilmente que esta ley divina no actúa solamente para corregir por medio del dolor como devolución del dolor o sufrimiento causado a otros; ya que siendo esta ley parte integrante de la Ley del Amor, nos devuelve igualmente lo que con amor hayamos realizado. Sí, exactamente así es. 


    ¿Acaso no vemos también casos de vidas o personas consideradas afortunadas, a quienes la felicidad acompaña? Son seres que, con sus actuaciones de bien en otras vidas, han creado causas benéficas cuyos efectos están recogiendo. Porque, todos recogeremos la cosecha de nuestra siembra actual. Si sembramos la semilla del amor en la práctica del bien, en las múltiples modalidades y oportunidades que la vida ofrece; recogeremos el fruto dulce de la felicidad. Si por el contrario, sembramos la semilla del mal en cualesquiera de sus aspectos erróneos, recogeremos el fruto amargo del dolor. 


    Esa es la Ley. Ley sabia y justa que nos devuelve, en su momento, el producto de nuestra siembra. Esto no lo pongáis en duda, ni por un momento. Tened presente este aforismo: La siembra es voluntaria, la cosecha es obligatoria. De esto se desprende: quien desee cosechar felicidad futura, debe comenzar desde ahora la siembra del amor en la práctica del bien. 


    Si todos los humanos conociesen esta ley de la Vida, pudiendo apreciar de antemano o conocer los efectos futuros de toda acción ruin y de maldad, podéis tener la certeza que no las cometerían. Y nuestro mundo no sería lo que  es: un mundo de desorden, de rapiña y de dolor, generadoras estas condiciones sociales de una desarmonía psíquica ambiental, que incide en las mentes de nuestra juventud, con los riesgos que es de suponer. De aquí la necesidad del conocimiento verdadero. 


    Necesario es llevar a las gentes, de inmediato, el conocimiento de esta ley universal. Y en urna modalidad razonada, hacerles ver la responsabilidad de sus actos; porque, la grandísima mayoría es ignorante de las consecuencias de sus acciones de maldad o sentimientos ruines generados por las bajas pasiones. Y también, a aquellos que viven engañados con promesas que no pueden ser cumplidas. Debemos enseñar a las gentes, llevar a su comprensión que todo sentimiento ruin y toda acción de maldad; volverán al mismo que mantenga esos sentimientos y cometa acciones de maldad, con todo el daño que hayan causado. Y volverá más temprano o más tarde, ya en la vida presente, ya en la vida futura. Y así mismo, todo el bien que se haga, no se pierde aunque no se reciba de inmediato. La Ley que es amor, lo devolverá aumentado: en la vida presente y en vidas futuras. Porque, siendo el Espíritu el mismo, en las diversas personalidades, todas las vidas del Espíritu son solidariamente responsable entre sí. 


    La Ley de Causa y Efecto está implícita en la Ley del Amor. Y esta última, que es la máxima expresión de la Grandiosidad Cósmica, ¡DIOS!, puede, en ciertos casos, modificar el efecto sin desvirtuar la Ley de Causa y Efecto. Y una prueba de ello nos la dan las sanaciones (denominadas milagros) del Mesías que, actuando con amor sobre las facultades psíquicas sanadoras, modificaba los efectos kármicos, expiatorios, de los múltiples casos que a su paso le presentaban. Y aún hoy día, casos de sanaciones sorprendentes están siendo efectuadas en diversas partes de nuestro mundo; lo que nos indica la verdad de lo expuesto. 


    Hasta donde nos es enseñado, con estas sanaciones obtenemos un nuevo plazo para el pago voluntario de las causas de tales efectos; de modo que, si voluntariamente el afectado no modifica su conducta haciendo oídos sordos a la “voz” de su conciencia, el mal reaparecerá de nuevo en una vida siguiente, y a veces en la presente. 


    Todo lo expuesto nos lleva a la conclusión de que la vida que tenemos, las vicisitudes por las cuales hemos pasado y estamos pasando, son las que nos corresponden en la presente encarnación, y son consecuenciales de nuestras actuaciones en el pasado. No obstante, aquellos que tenéis una vida difícil o familiares difíciles, no os desaniméis, no os desaniméis nunca; porque, aún cuando os corresponda como consecuencia de las actuaciones de un pasado que ignoráis, o de compromisos hechos antes de encarnar para ayudar en la evolución de esos seres que como humanos puedan seros motivo de mortificación; podréis superar esos aspectos si os lo proponéis firmemente. Sí, podréis superarlos, siempre que no os rebeléis; porque, si os rebeláis, además de amargar vuestra vida presente haciéndola más difícil, os impediría la superación de esas circunstancias humanamente adversas que muchas veces son pruebas para fortalecer el Espíritu. Y no superar las vicisitudes adversas de la vida, os obligaría a enfrentarlas en la siguiente encarnación. 


    Tened siempre presente que, nadie pasaría por vicisitudes, por adversas que sean, si no estuviera espiritualmente capacitado para superarlas. Es ley divina. 


    Lo que acontece es que a los humanos nos gustan las cosas fáciles; y cuando algún aspecto de la vida requiere esfuerzo o sacrificio… nos resistimos, prefiriendo el comodismo que tiende a anularnos, retrasando nuestra evolución. Y tomamos esta actitud desacertada con harta frecuencia, por desconocimiento de los grandes recursos internos que nuestro espíritu contiene, y los cuales debemos poner en acción. 


    Cuando ponemos en acción nuestras fuerzas internas, no hay nada ni nadie que pueda vencernos, ya que esa actitud de fortaleza desarrolla una energía y atrae fuerzas del espacio que fortalecen el Espíritu para resistir y vencer las vicisitudes y pruebas por las cuales tengamos que pasar. 


Sebastian de Arauco


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