domingo, 20 de mayo de 2018

Jesús, Guía y Modelo


Hoy veremos aquí:

-Ángeles y demonios
- Evocaciones
-Frase Emmanuel 
-Vida de aislamiento. – Voto de silencio 
-Jesús, Guía y Modelo





                                                                               
                                                                               
                                        ÁNGELES Y DEMONIOS

Los demonios según el Espiritismo 

20.^ Según el Espiritismo, ni los ángeles ni los demonios son seres excepcionales. La 
creación de los seres inteligentes es una. Unidos a cuerpos materiales, constituyen la Humanidad que puebla la Tierra y las otras esferas habitadas. Separadas de este cuerpo, constituyen el mundo espiritual o de los espíritus que pueblan los espacios. Dios los ha creado perfectibles, les ha dado como fin la perfección y la dicha, que es su consecuencia, pero no les ha dado la perfección, sino que ha querido que la debiesen a su trabajo personal, a fin de que tuviesen el mérito de ella. Desde el instante de su formación, progresan, ya sea en el estado de encarnación, ya sea en el estado espiritual. Llegados al apogeo, son espíritus puros o ángeles, según se llaman vulgarmente, de forma que desde el embrión del ser inteligente hasta el ángel, hay una cadena no interrumpida de la cual cada eslabón marca un grado en el progreso. 

Resulta de esto que existen espíritus de todos los grados de adelanto moral e intelectual, 
según estén en lo alto, en lo bajo o en medio de la escala. En consecuencia, los hay en todos los grados de saber y de ignorancia, de bondad y de maldad. En los puestos inferiores, los hay que están aún profundamente inclinados al mal, y que se complacen en él. Se pueden llamar demonios si se quiere, porque son capaces de todas las maldades atribuidas a estos últimos. Si el Espiritismo no les conoce por este nombre, es porque indica la idea de seres distintos de la Humanidad, de una naturaleza esencialmente mala, dedicados al mal eternamente o incapaces de progresar en el bien. 

21. Según la doctrina de la iglesia, los demonios han sido creados buenos y han venido a ser malos por su desobediencia. Son ángeles caídos, fueron colocados por Dios en lo alto de la escala, y han descendido. Según el Espiritismo, son espíritus imperfectos, pero que se mejorarán. Están todavía en el primer peldaño, pero ascenderán. 

Los que por su indiferencia y negligencia, su obstinación y su voluntad, permanecen largo tiempo en los puestos inferiores, llevan consigo la pena, y acostumbrados al mal, les es más difícil salir de él. Pero llega un momento en que cansan de tan penosa existencia y de los sufrimientos que son su consecuencia. Entonces es cuando, comparando su situación con la de los buenos espíritus, comprenden que su interés está en el bien, y procuran mejorarse, pero lo hacen por su propia voluntad y sin que les obligue a ello. Están sometidos a la ley del progreso por su aptitud para progresar, mas no se les hace progresar a pesar de ellos. Dios les suministra sin cesar los medios,pero son libres de aprovecharse de éstos o no. Si el progreso fuera obligatorio, no tendrían ningún mérito, y Dios quiere que tengan el de sus obras. No coloca a nadie en el primer puesto por privilegio. Éste está al alcance de todos, pero no llegan a él sino por sus esfuerzos. Los ángeles más elevados han conquistado su grado, como los otros, pasando por el mismo camino que todos. 

22. Cuando llegan a cierto grado de depuración, los espíritus tienen misiones en relación con su adelanto. Cumplen todas aquellas que se atribuyen a los ángeles de los diferentes órdenes. Como Dios ha creado desde la eternidad, siempre se han encontrado para poder desempañar todas las misiones necesarias a la marcha y gobierno del Universo. Una sola especie de seres inteligentes sometidos a la ley del progreso basta, pues, para todo. Esta unidad en la Creación, con la idea de que todos tienen un mismo punto de partida, el mismo camino que recorrer y que todos se elevan por su propio mérito, está mucho más conforme con la justicia de Dios que la creación de especiesdiferentes más o menos favorecidas de dones naturales, que serían otros tantos privilegios. 

23. La doctrina vulgar sobre la naturaleza de los ángeles, de los demonios y de las almas 
humanas, no admitiendo la ley del progreso, y viendo, sin embargo, seres en diversos grados, ha deducido de esto que eran otras tantas creaciones especiales. De este modo se hace de Dios un padre parcial, dándolo todo a algunos de sus hijos, mientras que impone a los otros el más rudo trabajo. No debe causarnos gran admiración que los hombres, después de tanto tiempo, no se hayan parado en estos privilegios, cuando obraban del mismo modo con respecto a sus propios hijos, por los derechos de primogenitura y los privilegios de nacimiento. ¿Podían creer que hacían algo peor que lo que Dios hizo? Pero hoy el círculo de las ideas se ha extendido. Ven más claro, tienen nociones más elevadas de la justicia, la quieren para ellos, y si no la encuentran en la tierra, al menos, encontrarla más perfecta en el cielo. Por esto repugna a su razón cualquier doctrina en la que la justicia divina no se les manifieste en su mayor pureza. 

El Cielo y el Infierno o la Justicia Divina según el Espiritismo 
Allan Kardec 


                                               ********************************




                             
                                     

                                                                       
                                                    EVOCACIONES

    Ciertas personas se forman una idea muy falsa de las evocaciones. Las hay que creen que 
consisten en hacer venir a los muertos, con el aparato lúgubre de la tumba. Sólo en los romances, en los cuentos fantásticos de aparecidos y en el teatro, se ve a los muertos desencarnados salir de sus sepulcros, tapujados con sábanas, y haciendo crujir los huesos. 
El Espiritismo no ha hecho nunca milagros de ninguna clase, y menos el de resucitar un cuerpo muerto. Cuando el cuerpo está en la fosa, está en ella definitivamente. Pero el ser espiritual, fluídico, inteligente, no ha quedado allí con su envoltura grosera, sino que se ha separado de ésta en el momento de la muerte, y una vez verificada la operación, no tiene nada en común con ella (¿Qué es el Espiritismo?, cap. II, n.º 48). 

11. Nos hemos extendido en estas citas para demostrar que los principios del Espiritismo no tienen ninguna relación con los de la magia. Por consiguiente, ningún espíritu está a las órdenes de los hombres, no existe ningún medio de obligarles, ningún signo o fórmula cabalística, ningún descubrimiento de tesoros o procederes para enriquecerse, ningún milagro o prodigio, ninguna adivinación ni apariciones fantásticas. Nada, en fin, de lo que constituye el objeto y los elementos esenciales de la magia. No solamente el Espiritismo desaprueba todas esas cosas, sino que demuestra su imposibilidad e ineficacia. No hay, pues, ninguna analogía entre el fin y los medios de la magia y los del Espiritismo. Querer asimilarlos es demostrar ignorancia o mala fe. Pero como los principios del Espiritismo no tienen nada secreto y se formulan en términos claros y explícitos, el error no podrá prevalecer. 

En cuanto a los hechos de curaciones, admitidos en la citada pastoral, debemos decir que el ejemplo está mal elegido para evadir las relaciones con los espíritus. Es uno de los beneficios que tocan más de cerca y que cada uno puede apreciar. Pocas gentes estarán dispuestas a renunciar a ellos, sobre todo después de haber apurado todos los otros medios, por el temor de ser curados por el diablo. Al contrario, más de uno dirá que si el diablo cura, hace una buena acción. (2) 

2. Queriendo persuadir, a personas curadas por los espíritus, de que lo habían sido por el diablo, un gran número se ha separado de la iglesia, sin que antes pensaran salirse de ella. 

12. “¿Cuáles son los agentes secretos de estos fenómenos y los verdaderos actores de estas escenas inexplicables? Los ángeles no aceptarían estos papeles indignos, y no se prestarían a todos los caprichos de una vana curiosidad.” 

El autor quiere hablar de las manifestaciones físicas de los espíritus. Entre ellas,   ciertamente, las hay que serían poco dignas de espíritus superiores. Y si  la palabra ángeles la sustituís por  puros espíritus o espíritus superiores. tendréis exactamente lo que dice el Espiritismo. 

Pero no se podrían poner en la misma línea las comunicaciones inteligentes por medio de la escritura, la palabra, la audición, o cualquier otro medio, que no son indignas de los buenos espíritus, como no lo son en la tierra de los hombres más eminentes ni las apariciones, ni las curaciones y una porción de otros hechos que los libros sagrados citan con profusión, atribuyéndolos a los ángeles o a los santos. Si, pues, los ángeles y los santos han producido en otro tiempo fenómenos semejantes, ¿por qué no los han de producir ahora? ¿Por qué los mismos hechos serían hoy obra del demonio en manos de ciertas personas, siendo así que son reputados milagros de los santos en las de otras? Sostener una tesis semejante es abdicar de la lógica. 
El autor de la pastoral está equivocado cuando dice que estos fenómenos son inexplicables. 
Al contrario, hoy es cuando se explican perfectamente, y por esto no se los mira como maravillosos y sobrenaturales. Y aunque no lo fuesen, no sería lógico atribuirlos al diablo, como no lo fue en otro tiempo el hacerle el honor de atribuirle todos los actos naturales que no se comprendían. 
Por papeles indignos es necesario entender los papeles ridículos y los que consisten en hacer el mal. Pero no se puede calificar así el de los espíritus que hacen el bien y conducen a los hombres a Dios y a la virtud. Pero el Espiritismo dice, precisamente, que los papeles indignos no pueden representarlos los espíritus superiores. 

EL CIELO Y EL INFIERNO SEGÚN EL ESPIRITISMO. ALLAN KARDEC.

                                                        *************************




                                                             

"Toda sesión espirita seria es una sesión de desobsesión" 
EMMANUEL 


                                                     *********************************




                                

Vida de aislamiento. – Voto de silencio 

. Se concibe que, como principio general, la vida en sociedad sea una cosa natural. Pero, como también están en la Naturaleza todos los gustos, ¿por qué habría de ser condenable el del aislamiento absoluto, si algunos hombres encuentran satisfacción en él? 
- Satisfacción de egoístas. Hay asimismo individuos que se complacen en embriagarse. ¿Los apruebas? Dios no puede considerar grata una vida mediante la cual uno se condena a no ser útil a nadie.El Libro de los Espíritus 338 
770. ¿Qué pensar de los hombres que viven en absoluta reclusión con el objeto de sustraerse al contacto pernicioso del mundo? 
- Doble egoísmo.* 
770 a. Pero, si ese enclaustramiento tiene por finalidad una expiación, al imponerse ellos una privación penosa, ¿no es meritorio su acto? 
- Hacer mayor bien que el mal que se haya hecho, he ahí la mejor de las expiaciones. Con su aislamiento, al evitar un mal, incurre en otro, puesto que pone en olvido la ley de amor y caridad. 
771. ¿Qué debemos pensar de aquellos otros que huyen del mundo para consagrarse al alivio de los desdichados? 
- Ésos se elevan al rebajarse. Tienen el doble mérito de colocarse por encima de los placeres materiales y hacer el bien por medio del cumplimiento de la ley del trabajo. 
771 a. Y ¿aquellos otros que buscan en el retiro del mundo la tranquilidad que exigen ciertos trabajos? 
- Ese no es el enclaustramiento absoluto del egoísta. No se aíslan de la sociedad puesto que por ella trabajan. 
772. ¿Qué pensar del voto de silencio que prescriben ciertas sectas, desde la más remota antigüedad? 
- Preguntaos más bien si el don de la palabra está en la Naturaleza y por qué Dios lo ha concedido. Él condena el abuso y no el uso de las facultades que ha otorgado. Sin embargo, el silencio es útil. Porque en el silencio te recoges. Tu Espíritu se torna más libre y puede entonces entrar en comunión con nosotros. Pero el voto de silencio es una tontería. Sin duda alguna, los que conceptúan esas privaciones voluntarias como actos virtuosos tienen buena intención, pero se equivocan, porque no comprenden suficientemente las auténticas leyes de Dios. 
El voto de silencio absoluto, así como el voto de aislamiento, privan al hombre de las relaciones sociales, que pueden proporcionarle ocasiones de realizar el bien y cumplir la ley del progreso. 
EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. 
ALLAN KARDEC 


                                                     *******************************







                  Jesús, Guía y Modelo


En la cuestión 625 en El Libro de los Espíritus, a la pregunta de Allan Kardec: “¿Cuál es el tipo más perfecto que Dios ofreció al hombre para servirle de guía y modelo?”, los Espíritus respondieron simplemente: “– Ved a Jesús”. 

Entender a Jesús como guía de los hombres no nos parece difícil, una vez que, durante su vida en la Tierra, demostró siempre, en su vivir y en las enseñanzas, que vino para indicar a los hombres, la ruta para el desarrollo moral. Al declarar: “Sed perfectos…”dejó claro que todos los hombres pueden perfeccionarse, pues él hablaba para toda la humanidad. 

Guía, según el diccionario, es “la acción de guiar, dirigir. La persona que dirige, que enseña."  Jesús se encuadra perfectamente en esta definición.

Al nacer, trajo a los hombres el conocimiento de la ley mayor, la ley del amor, sentimiento existente en el interior de todos y cumbre del desenvolvimiento intelectual y moral de todos.
Sus enseñanzas brillan en el mundo tal cual farol gigantesco indicando el verdadero camino para la paz y para la felicidad.
Los Espíritus continúan naciendo en la Tierra, volviendo al plano espiritual, renaciendo de nuevo y, siempre, por maneras y canales diferentes, son siempre invitados al: “Amad, pues, a vuestros enemigos, haz bien…”, aunque el orgullo y el egoísmo los impidan de comprender.
Todavía, como se aprende por el desenvolvimiento intelectual y moral, a través de repeticiones de experiencias, el mensaje de Jesús continúa sonando por todas partes, invitando a los hombres a notar y a valorar las cosas espirituales.
Jesús es el hermano más mayor que vino a enseñar la finalidad de la vida en la Tierra, que es el perfeccionamiento del Espíritu y cómo aprovechar las experiencias terrenas para que ese determinismo divino ocurra.
Jesús recibe de Dios la incumbencia de guiar a la humanidad en su evolución y él continúa apuntando el camino, dirigiéndola hasta que ella, la humanidad, se perfeccione.
Creemos que incluso los Espíritus que van quedando atrás, los que no acompañando el progreso de los demás, renacen en mundos inferiores a la Tierra actual, continúan formando parte de esta humanidad y recibiendo el amor y la orientación de Jesús y sus mensajeros, cuyo número se amplía con los que aprenden y siguen el camino indicado por el Maestro.
Nos parece fácil comprender a Jesús como el guía más perfecto venido a la Tierra.
Pero, ¿cómo puede un Espíritu de tal trascendencia espiritual, un ser angélico, cuyas enseñanzas y ejemplos continúan después de 2000 años siendo estudiados y atrayendo a los hombres, ser nuestro modelo?
Según el diccionario, modelo es: “Todo lo que sirve de tipo para ser imitado; persona o actos que por su perfección son apuntados como dignos de ser imitados, de servir de ejemplo."

Siendo Jesús modelo de los hombres, como dijeron los Espíritus a Kardec, esto significa que él puede ser imitado, sirviendo de ejemplo.
Y el Espiritismo nos esclarece por qué y cómo pueden los hombres imitarlo, al presentarnos a Jesús como siendo un hijo de Dios, creado como todos nosotros, Espíritus inmortales, simples e ignorantes, habiendo hecho su evolución en mundos materiales. Está muy por encima de nosotros en lo que se refiere a la realización espiritual.
El Espiritismo nos muestra que todos los Espíritus, sin excepción, son creados de la misma manera y cabe a todos alcanzar el determinismo divino: la perfección, lo que ocurre con Jesús y muchos más.
Entonces, él puede ser y es nuestro modelo, nuestro ejemplo, porque pasó por el proceso que estamos pasando. Como hijo de Dios, como nosotros, venció su ignorancia y desenvolvió su potencial divino, a través de existencias en mundos materiales, habiendo alcanzado, antes de la Tierra existir, el grado evolutivo que le permitió ser el representante de Dios en la Tierra y en los corazones de los hombres.
¡Jesús es pues, nuestro guía, nuestro modelo de vida y de amor! 

Artículo de Leda de Almeida Rezende EbnerDe Ribeirão Preto, SP - Brasil



                                                  **********************************






jueves, 17 de mayo de 2018

Dios


Temas para hoy:

- ¿Siempre aceptan los Espíritus su reencarnación?
- Crisis humana
-Sobre el Perispíritu
- Dios



                                             *******************************



                                                                     
          ¿Siempre aceptan los Espíritus su                                      reencarnación?

Casi siempre es aceptada voluntariamente e incluso, solicitada con ansia por el Ser que se dispone para afrontar su próxima reencarnación, aunque a veces su miedo al fracaso o al sufrimiento humano de la vida que le espera, le hacen desistir casi desde su comienzo, y se acobardan ante una decisión que postergan para más adelante.
     Salvo en casos de seres en estado de sufrimiento, la vuelta a la carne siempre es más triste y dura que el regreso después al plano espiritual, pero el desasosiego y la inquietud por el retorno necesario, lo van sintiendo en un aumento gradual que les lleva a solicitarlo con  insistencia, pero sus Espíritus Guías conocen el grado de necesidad reencarnatoria inmediata y las condiciones y circunstancias que antes tendrán que planificar
     En estos casos en los que los Espíritus ante la dificultad de la vida humana que tienen que afrontar rehúyen el momento de afrontarlo, pueden explicar algunos casos de abortos espontáneos y naturales que suceden de modo imprevisto, inexplicados por la medicina, pero en los que la causa básica puede ser la renuncia a culminar su regreso al Ser reencarnante, por temor al sufrimiento o al fracaso, dificultando el proseguir adelante con su proyecto de vida humana.
    Lo anterior, como hemos aclarado, vienen a ser casi casos excepcionales, porque a partir de cierto nivel evolutivo, sin embargo, es condición indispensable que la reencarnación la determine y acepte el libre albedrío del Ser inmerso en un proceso evolutivo con las experiencias en los mundos materiales como la Tierra, tal como así suele ser, llevados por un impulso interno, estudiado y decidido para mejorar o evolucionar en el plano físico.

- Jose Luis Martín-

                                  ************************************






                                                        

  
                                       CRISIS HUMANA

  Indudablemente, estamos asistiendo a un verdadero declive en nuestra sociedad, por falta de valores humanos, y juzgamos a nuestros semejantes con una dureza inusitada, dando rienda suelta a nuestros instintos más primarios, los cuales nos condenan a situaciones verdaderamente difíciles.
    Es lógico pensar que, seres que atentan contra otro semejante y lleguen a causarle daño, tanto físico como psíquico, caiga sobre ellos el peso de la ley de los humanos, llegando en algunos casos, según en el país donde se viva, hasta decretar la pena máxima, o sea, la muerte. Quizás, para algunas personas creerán que de esta manera se acabarán los robos, violaciones y otras tantas barbaridades que el ser humano comete, pero solamente cabe en la mente de personas poco evolucionadas el castigo máximo como símbolo de escarmiento, De todos es conocido que no es por temor a la muerte por lo que se acabarán las personas que inflingen las leyes, deberíamos hacer un repaso en la historia no lejana y veríamos la cantidad de seres a los que se causó la muerte por ideas buenas o no tan buenas, pero en realidad no se solventarán los problemas has, yta intentar hacer frente a los mismos y más bien se conseguirán progresos a través del diálogo y el ejemplo, y no por el solo hecho del temor a la muerte. Deberíamos hacer un examen de conciencia y estudiar a qué es debida tal situación.
     Si indudablemente no es correcto atropellar  a las personas que aparentemente son inocentes, tampoco es el camino  segar la vida de un equivocado que por falta de conocimientos, que en algunos casos les ha denegado la propia sociedad, comete delitos que a los ojos humanos son punibles y exigen un castigo ejemplar, y repito, a los ojos de los humanos, y no a los ojos de Dios, pues no existe un Dios que exija ningún escarmiento por equivocación grande que se haya cometido, sino que por desconocimiento de las leyes fundamentales de la vida encuentran su propio castigo que se ha labrado entrando en esa ley divina de Causa y Efecto, y por esta ley solamente nosotros hemos de generar el bien compensando todo el mal que hayamos causado, para poder ir evolucionando a través de las distintas oportunidades que el Creador nos de, aquí en la Tierra.
    ¿ Será pues, debido a que tras muchos siglos, el ser humano todavía no ha despertado ese sentimiento del Amor y el perdón?. ¿No será también, que tras las leyes de los humanos se esconden seres que incapaces de aportar soluciones racionales a la sociedad, se solidarizan con estas leyes duras, que faltas de amor, cortan y siegan la vida sin pensar que todos tenemos parte de culpa por ser miembros integrantes de esta sociedad?.
    ¿ No sería más correcto dar oportunidades de enmienda a esos seres que ofuscados en sus tristes vidas desconocen verdades tan grandes como puede ser el amor fraternal entre los humanos, y enseñarles con el ejemplo cual es el sendero a seguir, y así quizás, muchas de las personas que hoy se les considera dañinas para la sociedad, acabarían integrándose en ella, pero jamás segándoles la vida por no poder cumplir con las leyes y prejuicios establecidos por los humanos. Pero para que esta forma de pensar tuviese cabida en nuestra sociedad, habría que hacer un trabajo dedicatorio desde la más tierna infancia, inculcando a todos los infantes un sentido de justicia de lo que es hacer el bien por el bien de todos, pero para ello habría que involucrar a los estamentos oficiales de las naciones, los cuales deberían integrar un plan de enseñanza de los valores humanos, como asignaturas de máxima consideración, por ser el tronco de las futuras generaciones y considerar que la principal asignatura a aprender es el Amor y la Fraternidad.
       Es necesario intentar comprender el alcance de estos pensamientos, pues si se llegan a aplicar en las sociedades futuras, iremos dejando los lastres milenarios que la humanidad arrastra y que hoy por hoy se siente frustrada una gran parte de ella por no encontrar el camino adecuado.

- Salvador Sanchís Alonso- (Junio/86)

                                            ************************************




          
                            

               SOBRE EL PERISPÍRITU

La personalidad del ser humano es una representación del Espíritu en el plano físico. Pero, dado la baja vibración del cuerpo físico, el Espíritu apenas puede manifestar sus potencialidades. La capacidad intelectual del ser humano, de la personalidad, es muy reducida en comparación a los elevados poderes del ser espiritual, cuando está independizado de la materia. Por ello, la personalidad humana es una representación parcial tan sólo de la personalidad transcendente. 
El periespíritu actúa de unión o factor intermedio entre el Espíritu y el cuerpo físico, para la manifestación del primero en el plano físico. Pues, dada la intensidad vibratoria del Espíritu, éste no puede manifestarse en su totalidad en el plano físico, donde debe actuar para su evolución. Por ello, tiene que valerse de cuerpos intermedios, que el mismo Espíritu conforma de la substancia astral con el poder de su mente. 
El periespíritu o cuerpo astral, tiene la misma forma y configuración del cuerpo físico. Comprende en sí dos aspectos bien definidos: 
1.-Mente psíquica, condicionada para recibir el pensamiento y demás facultades del Espíritu. 
2.-Cuerpo sensorial y emocional, que contiene las facultades del alma humana. La primera de estas dos, permite recibir al Espíritu las manifestaciones del plano físico, así como transmitir las sensaciones espirituales a la personalidad. Y la segunda, para transmitir a la personalidad esa energía estimulante que recibe del Espíritu; o sea, la facultad necesaria en el plano físico, sin la cual la personalidad carecería de entusiasmo para las realizaciones. 
Al desprenderse definitivamente el Espíritu con su periespíritu, el cuerpo físico ya no recibe la energía del Espíritu ni la fuerza cohesiva del periespíritu; comenzando enseguida la desintegración por el procedimiento denominado putrefacción. 
Así como el cuerpo físico está formado con materia orgánica que se renueva constantemente; así el periespíritu está formado con material astral, y ésta de la energía universal emanada de la Divinidad Creadora, energía que adquiere diversos aspectos y formas, según la orientación impartida por la facultad creadora del ser espiritual. Y de esa energía astral el perispíritu plasma la forma de su cuerpo periespíritu, según el padrón mental existente en sí mismo. Por su naturaleza magnética, el periespíritu es afectado grandemente por las vibraciones emanadas de otras mentes, encarnadas o desencarnadas, así como por los pensamientos de la propia mente y también por los sentimientos de la persona misma. 


Sebastian de Arauco.


                                               ****************************************



                                                          


                                                        DIOS
Aun dentro de nuestra limitada inteligencia humana, tenemos que comprender que existe una causa primera; que hay una fuerza creadora. 

Pues, esa Fuerza Creadora, que crea vida en su propia esencia, existe: llamémosle Dios o como queráis.

 
Dos aspectos hemos de reconocer, dentro de nuestra comprensión humana: el aspecto espiritual, ya que Dios es Espíritu, y el aspecto físico. El primero como el cúmulo de todo Poder, Sabiduría y Amor del Cosmos, que es el TODO-DIOS en su aspecto espiritual transcendente; y el segundo, como inmanente en su creación, que es el TODO-CÓSMICO, en su aspecto físico. 


Energía Creadora, causa suprema de toda vida, de todo bien, Dios es el Poder Creador Universal y de las grandes leyes que transcienden a todas las galaxias distribuidas en el Cosmos infinito, y cuyas leyes los humanos no acertamos a comprender aún; pero que iremos comprendiendo a medida que vayamos evolucionando. 


esa Energía creadora y renovadora, Fuerza poderosísima, Causa Suprema de toda vida y de todo bien, a lo que pobremente llamamos Dios, vibra permanentemente en amor hacia toda su creación. Amor que es armonía generadora de felicidad, por lo que, si queremos ser felices, unámonos a ÉL, vibrando como ÉL constantemente en amor. 


Dios, como espíritu, no tiene forma. Es vibración poderosísima que se proyecta al Cosmos y vibra en toda su creación. La forma es propia de los mundos físicos, en donde el Espíritu habita en sus formas primarias de evolución. Porque, todo en el Cosmos es espíritu en diversos grados de evolución. En sus fases primitivas, el hombre no podía adorar sino lo objetivo, aquello que pudiese ver y apreciar con sus sentidos; por ello, necesitó la imagen, imaginando un Dios a su semejanza, porque no podía concebir algo mejor. De aquí la creación del concepto de personalizar a la Divinidad. Actualmente, el Dios Cósmico que la ciencia nos deja entrever, ya no cabe dentro de las viejas concepciones religiosas. 


Dios vibra en Amor y cuya vibración poderosísima transciende al Universo todo, animando toda manifestación de vida. Porque siendo el Universo su obra, su creación, está inmanente en ella. Y ese Universo del cual formamos parte, y que como humanos tenemos una limitadísima idea de su extensión, se manifiesta en dos aspectos básicos: espiritual y físico. En su manifestación espiritual grandiosa, la iréis conociendo a medida que vayáis penetrando en la ciencia espiritual.

Y en su manifestación física es la que podéis apreciar en cada momento de nuestra vida, en los múltiples aspectos de vida manifestada y perceptible a vuestros sentidos. 


Sebastian de Arauco.

                     *************