domingo, 3 de mayo de 2015

El importante tema de la alimentación humana (2ª parte)


MENSAJE PARA ESTE DÍA

Fe en ti

...No hagas experiencias-pruebas con tu fe, que estará presente en los momentos adecuados sin que sea necesario someterla a evaluaciones. 

Aprende a creer en tus valores.
El hombre cree por instinto, por asimi­lación, por la razón.
          
          Deposita tu fe en Dios y absorbe la idea del bien, pues fuiste creado para una vida feliz y saludable.
Joanna de Ângelis/Divaldo Franco – Libro Hijo de Dios - Editora LEAL

Creación: Fátima Oliveira
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Nociones sobre la muerte

Queridos amigos, hola buenos días, todos los días al llegar la noche nos disponemos al descanso, y no siempre lo conseguimos, porque muchas veces perturbados por los acontecimientos del día, no conseguimos serenarnos y padecemos como cuando estamos en vigilia.
Todos “moriremos un día” y dicen que lo hacemos todas las noches, que es una experiencia tan natural que muchos ni se dan cuenta de que están muertos, que suele parecerse al trance del sueño, solo que el hilo que nos mantiene unido al cuerpo para retornar a la vida, en el caso de la muerte ya no está.
La muerte no es una opción, ni una posibilidad. Es una certeza. Es curioso señalar que en nuestro tiempo solo nos preocupamos de la Educación para la Vida. Nos olvidamos de que vivimos para morir. La muerte es nuestro fin inevitable.
Generalmente llegamos a ella sin prepararnos, las religiones nos preparan, bien o mal, para la otra vida. Y después que morimos encomiendan nuestro cadáver a los dioses,como si él no fuese precisamente aquello que dejamos en la Tierra al morir, el fardo inútil que no sirve para más nada.
Quien primero se preocupo por la Psicología de la Muerte y de la Educación para la Muerte, en nuestro tiempo, fue Allan Kardec. El realizó una pesquisa psicológica ejemplar sobre el fenómeno de la muerte. Por años consecutivos habló al respecto con los espíritus de los muertos. Y, considerando al sueño como hermano o primo de la muerte, investigó también a los espíritus de personas vivas durante el sueño. Esto porque, según verificó, los que duermen salen del cuerpo durante el sueño. Algunos salen y no vuelven: mueren.  Llegó, con anticipación de más de un siglo, a esta conclusión a que las ciencias actuales también llegaran, con la misma tranquilidad de Sócrates, a la conclusión de Víctor Hugo: “Morir no es morir, sino solo mudarse”.
El mayor pavor de la muerte proviene de la idea de soledad y oscuridad. Mas los teólogos creyeron que esto era poco y oficializaron las leyendas remotas del Infierno, del Purgatorio y del Limbo, a las que no escapan ni siquiera los niños muertos sin bautizar. La muerte transforma al hombre en cadáver, lo tacha del número de los vivos, le quita todas las posibilidades de acción y, por lo tanto, de significación en el medio humano.  "El muerto está muerto”, dicen los materialistas y la población ignorante.
Jesús enseñó y probó que la muerte se resuelve en la Pascua de la resurrección, que ninguno muere, que todos tenemos el cuerpo espiritual y viviremos más allá del túmulo como vivos más vivos que los encarnados. Pablo de Tarso proclamó que el cuerpo espiritual es el cuerpo de la resurrección (Cap. 12 de la primera Epístola a los Corintios), mas la permanente imagen del Cristo crucificado, de las procesiones absurdas del Señor Muerto, – herejía clamorosa –, las ceremonias de la Vía-Sacra y las imágenes aterradoras del Infierno Cristiano – más impío y brutal que los Infiernos del Paganismo – marcados a fuego en la mente humana a través de dos milenios, aplastan y envilecen al alma supersticiosa de los hombres.
En vano el Cristo enseñó que las monedas de César solo valen en la Tierra. Hace dos mil años estas monedas impuras vienen siendo aceptadas por Dios para el rescate de las almas condenadas. L criatura humana es un ser definido, que se refleja en el mundo en su consciencia y se ajusta a él, no para permanecer en él, mas para conquistarlo, sacar de él el jugo de las experiencias posibles y transcenderlo, o sea, pasar más allá de él.
El hombre que vive sin tomar conocimiento de este proceso no ha vivido, pasó apenas por la vida, como dice el poeta: “Pasó por la vida y no vivió”. Una criatura así no ha entrado aún en la especie humana, no se ha integrado en ella. La integración se hace por la educación, y por esto la Educación para la Vida será la primera en serle dada. En esta educación el ser se amolda al mundo, comenzando por la educación familiar, en el hogar, y pasando después por la educación social en la escuela y por la educación profesional o experiencial, en la cual se hace ciudadano del mundo, apto para escoger su oficio o su que hacer y dedicarse a él. También por esto Simone de Beauvoir observó, con razón, que la Humanidad no es una especie, más si un devenir. “El hombre se completa en la muerte”. “La muerte es la puerta de la Vida”.
La muerte libera al ser de las condiciones de la existencia y en él se completa la realidad del ser.
La Educación para la Muerte será, por lo tanto, la preparación del hombre durante su existencia, para la liberación de su condicionamiento humano. Liberándose de este condicionamiento, el hombre se reintegra a su naturaleza espiritual, tornándose espíritu, en la plenitud de su esencia divina.
 Merchita 
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¿Por qué los recuerdos espontáneos de vidas anteriores, aparecen con más frecuencia en la primera infancia?

Durante la primera infancia, la mente del niño funciona habitual y frecuentemente en ritmos cerebrales Theta, que es precisamente la frecuencia cerebral de un adulto bajo hipnosis.
Estos ritmos cerebrales en el niño, comienzan antes de nacer y permanecen hasta los siete años de edad aproximadamente, lo que explica la abundancia de estos recuerdos espontáneos en niños hasta esta edad, y después estos van disminuyendo al ir cambiando la frecuencia mental hacia niveles vibratorios Alfa, con lo que se van olvidando progresivamente hasta desaparecer por completo.
Esta circunstancia mental es normal durante la primera infancia, y es la que posibilita esa facilidad que casi todos los niños pequeños tienen para recordar y relatar cosas que a simple vista parecen solo producto de la fantasía infantil. De otra parte, es de tener en cuenta que, generalmente, los niños se manifiestan como seres inocentes, incapaces de fabular complejas historias de las que carecen de datos en su aún corta vida, que las puedan documentar y apoyar.
Asimismo en esa etapa de la vida existe cierta facilidad para poder ver y para relacionarse con Seres espirituales de otra dimensión. Todos alguna vez hemos visto entre divertidos y asombrados, algún caso de esos niñitos o bebés que juguetean en cualquier rincón de la casa como con alguien amigo invisible, pero los adultos siempre hemos creído que se trataba simplemente de imaginación infantil.

- Jose Luis Martín-

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Nada mas sagrado que un niño, guardián de la eternidad en el tiempo, ante quien es una tremenda realidad el misterio del porvenir.”
- Miguel de Unamuno -

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ABUNDANDO EL IMPORTANTE TEMA DE LA ALIMENTACIÓN HUMANA

Alimentos groseros y alimentos sutiles y su influencia en el psiquismo humano.
Acción de la alimentación en el proceso evolutivo de Espíritu.


A medida del progreso, en el proceso evolutivo del espíritu, las vibraciones de éste son más sutiles y de mayor intensidad. Y en cada encarnación, necesita un cuerpo físico en concordancia con su condición y programa a realizar.

Y para efectuar el programa de realizaciones, necesita un cuerpo carnal más sutil, más libre de substancias orgánicas de baja vibración, como son los alimentos cárnicos.

Pues, el cuerpo carnal se va formando con el material orgánico que le es suministrado; y de la calidad de ese material, depende que el cuerpo sea más sutil o más denso.

Y siendo el cuerpo físico el instrumento de manifestación del Espíritu en el plano físico, éste no podrá manifestarse plenamente con un instrumento defectuoso.

Si bien, tres son las vías de alimentación del cuerpo físico: bucal-digestivo, pulmonar y cutáneo; vamos a analizar, tan sólo, el primero o alimentación orgánica, que es la que proporciona al cuerpo las substancias químicas y energéticas para la renovación de los tejidos celulares y  para que el cerebro pueda ser instrumento más dócil y apto en la manifestación de la Mente (espiritual), necesario es que el cerebro psíquico y el cerebro físico, estén limpios de los residuales tóxicos que deja la alimentación cárnica, porque va endureciendo las arterias y vasos capilares, cuyo endurecimiento dificulta una buena circulación sanguínea en el cerebro, necesaria para alimentar las células cerebrales.

Muy necesario es saber que, las funciones cerebrales se hallan dificultadas con los residuos y gases tóxicos, resultantes de la alimentación excesiva y cárnica; y retardan un tanto las funciones cerebrales, altera el metabolismo, afecta al sistema nervioso, y el magnetismo animal de las carnes, afecta al psiquismo que el Espíritu necesita para su manifestación en su necesidad realizadora.

Muchísimas personas desconocen que, la clase de alimentación influye, no tan sólo en la salud del cuerpo físico, sino también en el cuerpo psíquico, modificando el temperamento del individuo. ¿Sorprendente?.

Hemos de saber que, todo cuerpo y substancia orgánica, tiene su parte etéríca. que es la que actúa sobre la psiquis.   
Las arterias esclerosadas (engrosamiento y endurecimiento) dificultan la circulación sanguínea como alimento vital a las células de los tejidos y donde es mayor esta dificultad, es en las diminutas arterias y vasos capilares, que disminuyen notablemente la función cerebral, por desnutrición de las células cerebrales; impidiendo la plena manifestación de la mente.

Cuando las arterias son sanas y elásticas, riegan abundantemente el cerebro y las Ideas surgen claras y fértiles.
Cuando las arterias están endurecidas y les falta su elasticidad, el cerebro no recibe bastante sangre y la capacidad Intelectual disminuye.

Las grasas saturadas de origen animal, contribuyen a esclerosar las arterias y las venas, aumentando la propensión al infarto de miocardio, por su contenido de colesterol; no así, las grasas de origen vegetal, ya que éstas ayudan a diluir el exceso de colesterol en la sangre.

La salud, es el estado natural del ser humano. ¿Y por qué hay tantas personas carentes de salud, con dolencias que amargan su vida? Por su régimen de vida antinatural.

Hemos de saber que, los alimentos de procedencia vegetal, tiene todas las substancias orgánicas para el normal funcionamiento del cuerpo. Contienen más proteínas, vitaminas y minerales (además de la energía solar) que las carnes, y menos residuales tóxicos.
 Análisis de laboratorio demuestran que, las alubias o habichuelas ya cocidas, contienen un 28% a un 30% de proteínas; mientras que las carnes, con la misma cocción, dan sólo un 16% a un 19%.

Este dato comprobado, nos demuestra claramente que esos vegetales pueden suplir una mayor cantidad de proteínas que la carne y pescado, y de superior calidad, sin el riesgo del ácido úrico con el consiguiente reumatismo, artritis, etc.

Además, cuando en el metabolismo no son eliminados los excesos de urea y albúminas que las carnes contienen en abundancia, se produce lo que conocemos por uremia y albuminuria.

Además, la alimentación cárnica genera acidosis, que es una disminución de las substancias alcalinas en la sangre, indispensables para una buena salud.

Y para dar una idea, tan sólo, del valor alimenticio de los vegetales, veamos la siguiente comparación. Según datos de investigadores en análisis de laboratorio, un kilogramo de nueces (debe entenderse el contenido) equivale, en valor alimenticio, a cada uno de los siguientes:

4 Kg. de lomo de vacuno
6,5 Kg. de chuletas de vacuno
5,5 Kg. de ternera
4,2 Kg. de pierna de cordero
3 Kg. de jamón magro
4 Kg. de carne de gallina o 10Kg.de pollo
4 Kg. de trucha ( y análogos en otros pescados)
13,3 Kg. de ostras

Además de lo expuesto, según el investigador en dietética, Dr. M. Hindhede, de Copenhague (Dinamarca), 23 gramos de proteína digestible, son suficientes para suplir las necesidades de un hombre adulto fuerte.

Este investigador, el Dr. Hindhede, hizo ensayos en sí mismo sobre alimentación. Decidió alimentarse, durante un mes, de tan sólo patatas, margarina, frutas y leche.

Y dijo: “Fue tan intensa la sensación de bienestar que yo sentía durante el tiempo de tal dieta, que dudé ya de mis creencias en los antiguos dogmas dietéticos. La acumulación de productos proteicos viejos, es probablemente la fuente de muchas enfermedades crónicas".

Resumiendo:

- Las carnes, como alimento, son un veneno para el psiquismo humano.
- Las carnes y bebidas alcohólicas, obligan al estómago a producir ácido clorhídrico, que contribuye al desarrollo de las úlceras estomacales.
- Los aceites vegetales son diluyentes del colesterol.
- Las patatas contribuyen a diluir el ácido úrico.
-Los alimentos vegetales y crudos (ensaladas diversas y frutas) aportan al organismo valores energéticos, radioactivos y vitales, y minerales en el mejor estado de asimilación; así como energía solar y del fluido universal absorbido por los vegetales.
-Los alimentos a base de carnes, contienen el tonus vital del animal sacrificado, densificando el alma humana, dificultando su desprendimiento del cuerpo físico a la hora de su desencarnación.
-La alimentación cárnica contribuye a hacer más agresivo al hombre y estimula los instintos animalizados, que ha venido siendo empleada por los pueblos bárbaros.
Y aun cuando un sector de nuestra humanidad está superando ya esta etapa, todavía queda mucho de animalidad en nuestros apetitos y tendencias, condición ésta que impide un más rápido progreso del Espíritu y su ascensión a las moradas de Luz.

Hemos de conocer que, en los primordios de la etapa humana, el hombre se alimentaba solamente de vegetales.

Mas luego, al pasar a la modalidad de vida en cavernas, esa nueva fase de su evolución, tuvo que valerse de la alimentación cárnica para poder subsistir en los inviernos; práctica que continuó, dado que su naturaleza psíquica estaba todavía muy animalizada.

Pero, a medida que el hombre evoluciona y su alma va sensibilizándose, la alimentación a base de carnes es dañina, ya que afecta a la contextura psico-astral, que la densifica y la retiene en los planos inferiores después de la muerte del cuerpo físico.  Es necesario  conocer que, el alma o cuerpo astral está impregnada en cierto grado, por el magnetismo animal asimilado, siendo la desencarnacíón más difícil. No obstante, la desencarnación del alma de una persona vegetariana, es mucho más fácil y rápida.

A medida que elevadas aspiraciones surgen en el ser humano, éste va abandonando la alimentación cárnica. Los cereales, verduras, frutas, etc., son los alimentos más indicados para una perfecta salud del cuerpo físico, evitando también la contaminación del magnetismo animal.

Además, el magnetismo animal contenido en la carne (tonus vital) es dañino para el psiquismo humano y excitante de las bajas pasiones que inducen a la bestialidad.

Tolstoi, decía:
".Si un hombre aspira sinceramente a vivir una vida real, su primera decisión es que debe abstenerse de carnes y no matar animales”.

Si echamos una ojeada a "Los Hechos de los Apóstoles" (20,21), en donde se da permiso para "comer de todo, pero con excepción de lo que tuviere que ser sacrificado, de todo lo que tenga sangre y de todo lo que haya sido estrangulado".  Mayor claridad....

También nos dice Ramatís en su obra “Fisiología del Alma” (pág. 43):
"La ascensión espiritual exige la continua reducción del bagaje de exceso del mundo animal".

El régimen alimenticio a base de vegetales y frutas, es el régimen que está más en concordancia con la naturaleza del hombre ya más evolucionado. Descongestiona el cerebro permitiendo a la Mente una mejor manifestación.

Es más sano y menos costoso. Contribuye a la manifestación más pacífica de la persona, en vez de amargados y agresivos, como el régimen alimenticio a base de carnes.

San Clemente (en los primeros siglos del cristianismo) era un vegetariano estricto; fue el cristiano que más influyó para que cesara la infame costumbre judía de sacrificar animales, y el primero de los teólogos en combatirla.

Orígenes y todas las organizaciones cristianas de los primeros tiempos del cristianismo, no incluían las carnes en su alimentación. Jesús era vegetariano, así como los esenios, en cuya escuela se formó desde su infancia.

Pitágoras, Sócrates, Platón y todos los grandes filósofos, fueron partidarios del régimen alimenticio exento de carnes.Y enseñaban a sus discípulos que, los alimentos cárnicos son excitantes y tóxicos, provocando pasiones y vicios, e inclinaciones perversas y bestiales.

Concluimos ya, aclarando que actualmente estamos  ya  en una nueva era de Luz, de los grandes cambios, a los cuales debemos adaptarnos para no interrumpir el proceso evolutivo en el que vivimos, y continuar ascendiendo hacia la Meta fijada por la Ley.

Como fácil es apreciar, el hombre de hoy, ya más evolucionado, tiene otras necesidades que el hombre del ayer.
Si deseamos una mejor salud física y psíquica, si anhelamos un más rápido progreso espiritual, indispensable es, modificar ciertos hábitos que dañan la salud del cuerpo y del alma.

- Orientar la conducta dentro de las leyes psicológicas y espirituales.
- Cambiar el régimen alimenticio cárnico (tóxico) a un régimen de alimentación vegetariana. Pudiendo completarlo con productos lácteos y huevos, pues, los vegetales contienen todas las proteínas, vitaminas y minerales que el organismo humanos necesita.

No es necesario cambiar bruscamente, sino gradualmente, comenzando por suprimir, totalmente, la carne de cerdo y sus derivados, embutidos, enlatados; siguiendo con la supresión de la carne de los animales mayores: vacuno, lanar, etc., reemplazando por huevos (no exceso) y productos lácteos.

Si deseamos librarnos del dolor y pertenecer a la nueva civilización de nuestro mundo en el tercer milenio; necesario es hacer el esfuerzo, un esfuerzo que será mil veces compensado.

Con amor fraterno: Sebastián de Arauco

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BUDISMO Y DEPORTE


El deporte es la síntesis de  la relación sana, entre lo físico y  lo mental.
También ofrece una conexión espiritual, ya que conlleva al concepto de la superación personal y la búsqueda del bienestar. La idea no es nueva, los antiguos griegos fueron precursores en la gratificación del cultivo del cuerpo humano.
Hoy en día, en el mundo globalizado, el deporte es sinónimo de vanidad, ganancias materiales, trivialidades y fruslerías que opacan los preceptos helénicos hasta el punto de excluirlos de la conciencia y convertirlos en ideales, utópicos y abstractos, imposibles de alcanzar.
Sin embargo, las religiones en su búsqueda por trascender el plano físico rescatan las premisas espirituales del deporte, desde crear un balance en el individuo hasta superar las limitaciones de la persona.
El budismo, una doctrina más cercana a la filosofía que a la religión, aboga por los valores intrínsecos del atletismo.
Marco Antonio Karam, director de Casa Tíbet México, expresó que el budismo: "Es una tradición que se centra en la necesidad de encontrar una dimensión de genuina salud y bienestar para la totalidad de los aspectos y características que comprenden al ser humano en términos generales".
Además, aclaró que el deporte "es un medio a través del cuál nosotros podemos darle salud al cuerpo, para hacer que éste sirva como soporte adecuado para la mente y sus funciones, lo que facilita que trabaje de manera óptima".
Entre las disciplinas que Karam señaló como medio para facultar a la mente de una mayor claridad, sobresalen el Kung Fu, el Karate, el Judo y el Yoga, todas, artes marciales provenientes de Oriente.
Si bien el budismo busca la integración espiritual en la relación cuerpo-mente, rechaza que las contiendas internacionales, como Juegos Olímpicos o mundiales de fútbol, más allá de resaltar las cualidades humanas, se inclinen únicamente hacia los bienes materiales dejando a un lado el verdadero valor de la competencia.
"Las contiendas es sí mismas no son algo malo, pueden ser muy positivas, pero cuando están ensimismadas en antivalores, se torna un tópico mucho más espinoso y complejo", explicó el director de Casa Tíbet.
Criticó al boxeo, al referir que se basa en la agresión del cuerpo, además de crear dolor en la persona, pero que en este caso ambos seres humanos deciden libremente llevar a cabo dicha actividad.
"Una sociedad sana que busca valores genuinos o un bienestar necesita del deporte, por eso las contiendas son positivas siempre y cuando no estén contaminadas por variables negativas".
Para separar el bien material del bien espiritual, Karam argumentó que el deportista requiere de una mente en balance para desarrollarse y establecer un vínculo con el mundo del deseo, a través de una estabilidad emocional que le permita ser inteligente y hábil para evolucionar.
En el budismo no hay diferencia entre la victoria y la derrota. "Mientras el individuo dé lo mejor de sí, dentro de una competencia, ese esfuerzo es en sí una victoria, un triunfo sobre sí mismo".
Lamentablemente, los atletas necesitan de resultados favorables para compenetrarse en un círculo de ganadores, en una elite que adopta el triunfo como un estilo de vida.
Pero la mayoría de los competidores no alcanzan los primeros planos, sintiéndose vencidos y frustrados. Es donde el budismo, a través de una introspección analítica y métodos contemplativos y terapéuticos, auxilian al perdedor a recuperar su valor como ser humano y a no juzgarse por una derrota.
"Es imprescindible que el atleta dimensione su trayectoria completa como deportista, para que así construya una visión correcta y no fantasiosa de su integridad", apuntó el titular de la Casa Tíbet.
La otra cara de la moneda, la victoria, igualmente necesita ser revalorada como un mecanismo clave en la formación del contendiente, pero no debe dársele el valor absoluto ni exaltar "un gol o una anotación porque se trata de un triunfo relativo".
El deporte es sinónimo de triunfo y derrota. El budismo rescata los valores universales que promueven un cuerpo y una mente sanos. Sin embargo, chocan constantemente, sobre todo a la hora de definir la valía de la competencia, ya que, para individuos, cuya vida ha girado en torno al deporte, éste deja de ser un juego.
El deporte va más allá de movimiento y esfuerzo, es incluso un motor para desarrollar todas las cualidades del ser  humano, conduciéndolo a su máxima expresión, donde el espíritu y la fortaleza son uno mismo.
Jesús Elorza
 Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta
                           
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