miércoles, 22 de enero de 2020

Carácter de la Revelación espiritista

   INQUIETUDES ESPÍRITAS

 1.- La Ley del Amor
      Frase de Castelar
2.- El tiempo y la reencarnación
3.- Sed humildes
4.- Diferentes expiaciones en el mundo espiritual
5.- Carácter de la Revelación espiritista





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                                        LA LEY DEL AMOR

El amor fue considerado y discutido por los filósofos y religiosos de todos los tiempos. Los científicos evitan el tema porque poco es lo que tienen que añadir. El sociólogo Sorokin, de Harvard, explica que los científicos no confían en el poder del amor pues no puede ser pesado en una balanza, ni observado con un microscopio. Es ridículo que una fuerza tan poderosa continúe ignorada, sin ser investigada a nivel científico. Sin embargo, están empezando a aparecer algunos eruditos en el campo de la medicina y la psicología, aunque por cierto, muy tímidamente.

El empobrecimiento del vocabulario en nuestros días es otro de los parámetros que reflejan la condición humana en que nos encontramos. La palabra amor no goza de gran respeto; todavía es aplicada sin la elevación espiritual que se debiera. Entre jóvenes universitarios, en Río de Janeiro, se hizo una investigación sobre lo que ellos entendían por amor. El ochenta y cuatro por ciento respondió que amor es una actividad sexual. Por lo tanto notamos la escasa profundidad del conocimiento del tema. Se trata de un producto del que abusan los medios de comunicación, sin la menor responsabilidad espiritual, en los días que corren. Rescatar su importancia, su pureza, su trascendencia, es la meta que debemos alcanzar. Sin ingenuidad, sin sensiblería; basados en la estructura de una ley cósmica fundamental para la conquista de la felicidad social del planeta. Solamente la unión de las diversas áreas del conocimiento (ciencia, filosofía, espiritualidad) dará las condiciones plenas para que el hombre conozca la ley del amor y la respete. Incluso para su propio bien.

 Allan Kardec dedicó un capítulo de El Evangelio según el Espiritismo al amor. Lleva por título "Amar al prójimo como a sí mismo". El fundamento de la ley de amor está precisamente allí; amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo. Es el sustrato del Evangelio, la esencia de la ley. Jesús resumió toda su doctrina en esa afirmación, tal es su importancia. Tanto es así, que Fenelón, cuando se expresa en ese capítulo afirma que las demás virtudes son hijas del Amor, es decir, que las restantes virtudes están impregnadas por la virtud-madre. Cada una de ellas posee una partícula de amor, por eso son virtudes.
   Los efectos de la ley del amor se traducen en el mejoramiento de la raza humana y en la felicidad de los hombres durante la vida, así lo establece ese precepto de la constitución divina. Como con todas las leyes, hay quienes la cumplen y quienes la ignoran. Pero estos últimos se olvida que la ley divina es perfecta y al dejar de cumplirla dejamos sujetos a las sanciones de esa ley: el sufrimiento. No exisge otro camino más que el preconizado por el amaos; no existe.  Fuera de  él, el hombre se perderá, y el dolor producido en esa ruta transversal lo volverá a conducir a la dirección establecida por el amor. El individuo no soportará vivir eternamente fuera de la ley del amor, porque el deseo de felicidad es inherente a su condición, y esta habrá de lograrse exclusivamente por esa vía de acceso.  No en vano, el Espíritu de Verdad en el capitulo VI del libro citado, manifestó: "Espíritas, amaos, ese es el primero de los preceptos; instruiros, es el segundo". La conjunción de ambos conceptos ofrece al espíritu las condiciones para la conquista de la plenitud. Es equivalente al cultivo de una simiente para que llegue a producir los frutos de la sabiduría y del amor. Lázaro, en el Evangelio, expresó que "el espíritu necesita cultivo, igual que un campo"; requiere el trabajo diario hasta que empiece a producir, para su progreso y el de la sociedad en la que se desenvuelve.

- Jasón de Camargo- ( Educación de los Sentimientos)

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" Los seres queridos devorados por el sepulcro, no son solamente un poco de polvo que los insectos esparcen, sino "espíritus vivos" que nos acompañan en la vida y con los cuales nos confundimos en la muerte"
- Castelar-

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 EL TIEMPO Y LA REENCARNACIÓN


La  modificación del plano mental de las criaturas nadie la impone jamás, esta es fruto del tiempo, del esfuerzo, de la evolución. La sociedad humana, en la actualidad, viene siendo sacudida en sus propias bases, compeliendo a muchas personas  a improvistas renovaciones.

Para que el hombre físico se convierta en hombre espiritual, el milagro exige  mucha colaboración de las entidades espirituales. Las alas sublimes del alma  eterna no se expanden en estrechos escondrijos  de una incubadora, hay que trabajar, bruñir y sufrir.

Hastiados de las sensaciones en el plano grosero de la existencia, el alma intenta otros dominios. Se busca la novedad, el consuelo desconocido, la solución a la tortura de los enigmas.

La llama del propio corazón, convertida en un santuario de claridad  divina,  es la única lámpara  capaz de iluminar el misterio espiritual, en la marcha  redentora  y evolutiva. Al lado de cada hombre  y de  cada mujer,  en el mundo, permanece  viva la Voluntad de Dios,  en lo relativo a los deberes  que le corresponden. Cada cual tiene a su frente el servicio que le compete, como cada día trae consigo especiales de realización en el bien. El Universo se encuentra en el orden absoluto, como aves libres en los limitados cielos, interferimos en el plano divino, creando para nosotros prisiones y ataduras, o liberación y enriquecimiento.

Somos, en el palco de la Corteza Planetaria, los mismos actores del drama evolutivo. Cada milenio es un acto breve, cada siglo es un escenario veloz. Utilizando cuerpos sagrados perdemos la oportunidad santificante de la existencia, haciéndonos réprobos de las leyes soberanas, que nos enredan a los escombros de la muerte, como náufragos  piratas por mucho tiempo indignos del retorno a las lides del mar.

Son muchas las almas  indecisas, presas de la ingratitud y de la duda, de la flaqueza y de la disposición, esclavizadas en la tiranía del instinto, las que viajan divagando en el desierto de la propia  negación;  como pájaros de alas partidas, intentan volar al nido de la libertad  y de la paz, y que, no obstante, aun se debaten en el lodazal  de los placeres  de ínfima condición.

“Es por esta razón que los graneros de luz permanecen  vacíos. El vendaval  de las pasiones fulminantes de los hombres y de los pueblos  pasa ululando, de uno a otro polo, sembrando malos presagios. Es la época moderna, la locura se generaliza y la armonía mental del hombre  está a punto de zozobrar. Con el cerebro, envuelto  y el corazón inmaduro, el hombre actualmente, se requinta, en el arte de estragar el progreso espiritual.

Existe en la actualidad una nueva amenaza en el domicilio terrestre, el profundo desequilibrio, la desarmonia generalizada, las molestias del alma que se ingieren, sutiles, solapando  la  estabilidad, convirtiendo la Tierra en un campo de interminables hostilidades.

Casi todos los cuadros de la civilización moderna se hayan comprometidos en la estructura fundamental, necesitando movilizar todas las fuerzas a su alcance, para su propia causa.

El trabajo salvacionista no es exclusividad de la religión, constituye  un ministerio común a todos, es una obra genérica para la colectividad, un esfuerzo del servidor honesto  y sincero, interesado en el bien de todos.

No hay que olvidar la propia luz, no contar con antorchas  ajenas para la jornada, es indispensable considerar el propio deber de integridad cada día. Es imposible progresar en un siglo, sin atender las obligaciones  de la hora,  es imprescindible, recomponer  las energías, reajustar las aspiraciones y santificar  los deseos.

No basta creer en la inmortalidad del alma. Es inaplazable la iluminación de uno mismo, con el fin de ser claridad sublime. Importa elevar el corazón, romper las murallas que nos encarcelan en las sombras, olvidar las ilusiones de la posesión, dilacerar los velos espesos  de la vanidad, abstenerse  del personalismo envilecido, para que la claridad resplandezca en el corazón y Dios disipe las transitorias tinieblas.

La Puerta Divina no se abre a espíritus  que no se divinizaron por el trabajo incesante  de cooperación con el Padre. Como obreros decididos y valerosos, hemos de alimentar la esperanza renovadora. Siendo el ministerio de iluminación y de eternidad.

Se hace necesario, que encendamos en el corazón el amor fraternal, al frente del servicio. No bastará, en nuestras realizaciones, la creencia que espera, es indispensable el amor que confía y atiende, transforma y eleva, como vaso legitimo de la Sabiduría Divina.

Seamos instrumentos del bien, la tarea demanda coraje y una suprema devoción a Dios. Sin que convirtamos  el círculo en que estamos, en luz en vano acometeremos  las sombras a nuestros propios pies.

La evangelización de las realizaciones en los dos planos de la vida es un deber tan natural y tan inaplazable como lo es la evangelización de las personas.

La espiritualidad Superior, a través de la oración y el trabajo constructivo se vincula al hombre proporcionándole el contacto con los Almacenes Divinos, supliéndolo según su justa necesidad. Las facilidades que gozan los espíritus elevados que tanto admiramos, son prodigadas al hombre por Dios, en todos los lugares. El aprovecharlas  es opción de el. Las maquinas  terrestres pueden alzarle  a considerables alturas, pero el vuelo espiritual, con el que se libera de la animalidad, jamás el hombre lo realizará sin alas propias.

Solo los siervos que trabajan, graban en el tiempo las marcas de la liberación; solo los que se bañan en el sudor de la responsabilidad consiguen acuñar nuevas formas de vida  y de ideal renovador.

El desequilibrio generalizado y creciente invade la mente humana. Se combaten, desesperadamente las naciones y las ideologías, los sistemas  y los principios. Se necesita asistencia espiritual en todas partes, reclamando cooperadores abnegados y fieles.

Trabajo realizado por Merchita

Extraído del libro “En un Mundo Mayor” de Chico Xavier

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                                         SED HUMILDES

“Tanto  más humildes seáis, el mundo menos os conocerá, porque la humanidad quiere
vanidad, fausto y cosas mundanas.- 

  Las distracciones de la Tierra son para los del mundo; vosotras ya  encontraréis alegrías divinas en el reino de Dios.

 “Los humildes debéis sentir satisfacción en llevar vuestra cruz, sino ¿en qué os pareceríais al Maestro?, ¿en qué podrías acreditar que sois sumisos y resignados, y qué testimonio daríais al Padre de que acatáis su ley? Vosotros debéis ser como el navegante viajando en alta mar, que en medio de la borrasca ve venir las olas tan furiosas que parece que han de sumergir el buque: tras una ola viene otra y otra, pero el navegante resiste y lucha hasta vencer, porque sabe que le va la vida. ¡Ay de él si pierde la serenidad!

“Así sois vosotros, las pruebas de la vida son borrascas y a veces parece que os han de
anonadar. ¡Ay de vosotros si os desesperáis!; ¡pedid fuerzas y luchad con valor! Y así como el navegante pasada la tempestad goza días plácidos y alegres, cantando al compás del balanceo de su buque, así vosotros viviréis alegres y dichosos en el reino de Dios, cuando hayáis triunfado de vuestras pruebas y sufrimientos”.

Amalia Domingo Soler (Hechos que prueban)

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DIFERENTES EXPIACIONES EN EL MUNDO ESPIRITUAL

En efecto, hemos visto a los avaros sufrir a la vista del oro, que para ellos era una verdadera quimera. A los orgullosos, atormentados por la envidia de los honores que se hacían a los otros sin hacer caso de ellos. A los hombres que gobernaron en la Tierra, humillados por el poder invisible que les obligaba a obedecer, y por la presencia de sus subordinados que ya no se doblaban ante ellos. A los ateos, sufrir las agonías de la
incertidumbre, encontrándose en un aislamiento absoluto en medio de la inmensidad, sin encontrar ningún ser que pudiera ilustrarles. En el mundo de los espíritus, si bien hay goces para todas las virtudes, también hay castigos para todas las faltas, y aquellas a las que no alcanza la ley de los hombres, son azotadas por la ley de Dios.

Por lo demás, es notable que las mismas faltas, aunque cometidas en condiciones idénticas, son castigadas con penas muy diferentes, según el grado de adelanto del espíritu. A los espíritus más atrasados y en una naturaleza brutal, se les imponen penas en cierto modo más materiales que morales, mientras que sucede lo contrario en aquellos cuya inteligencia y sensibilidad estén en mayor desarrollo. A los primeros les conviene un castigo apropiado a la rudeza de su envoltura, para hacerles comprender los  inconvenientes de su posición, inspirándoles el deseo de salir de ella. Así es que sólo la vergüenza, por ejemplo, que les haría poca o ninguna impresión a sus ojos, será intolerable para los demás.

En este código penal divino, la prudencia, la bondad y la previsión de Dios para sus criaturas se revelan hasta en las cuestiones más pequeñas. Todo es proporcional, todo está combinado con admirable solicitud para facilitar a los culpables los medios de rehabilitarse. se les toman en cuenta las menores aspiraciones del alma.

Según los dogmas de las penas eternas, por el contrario, en el infierno se confunden los pequeños con los grandes culpables, los que faltaron una sola vez, con los que fueron cien veces reincidentes endurecidos, y los arrepentidos.

Todo está calculado para retenerlos en el fondo del abismo. No se les ofrece ninguna tabla de salvación, una sola falta puede precipitar en él para siempre jamás, sin que se tome en cuenta el bien que se ha hecho. ¿De qué parte están la verdadera justicia y la verdadera bondad?

EL CIELO Y EL INFIERNO SEGÚN EL ESPIRITISMO. ALLAN KARDEC.


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     CARÁCTER DE LA REVELACIÓN                                  ESPIRITISTA
3. El carácter esencial de toda revelación debe ser la verdad.. Revelar un secreto, es
dar a conocer un hecho; si la cosa es falsa, no es un hecho, y por consiguiente no hay
revelación. Toda revelación desmentida por los hechos no es tal revelación; si es atribuida a
Dios, que no puede mentir ni equivocarse, entonces no puede emanar de Él; hay que
considerarla como el producto de una concepción humana.

4. ¿Cuál es el papel del profesor frente a sus alumnos, si no es el del revelador? Les
enseña lo que no saben, lo que ellos mismos no tendrían el tiempo ni la posibilidad de
descubrir, porque la ciencia es la obra colectiva de los siglos y de una multitud de hombres
que aportaron, cada uno, su contingente de observaciones, y que aprovechan los que
vienen después de ellos. La enseñanza es pues, en realidad, la revelación de ciertas
verdades científicas o morales, físicas o metafísicas, hecha por hombres que las conocen a
otros que las ignoran, y que sin esto siempre hubieran ignorado.

5. Pero el profesor enseña sólo aquello que aprendió: es un revelador de segundo
orden; el hombre de talento enseña lo que él mismo descubrió: es el revelador primitivo;
aporta la luz que, poco a poco, se vulgariza. ¡Donde estaría la humanidad, sin la revelación
de los genios qué aparecen de vez en cuando!

¿Pero qué son los genios? ¿Por qué son genios? ¿De donde vienen? ¿En que se
convierten? Observemos que la inmensa mayoría aportan al nacer facultades
transcendentales y conocimientos innatos, que un poco de trabajo basta para desarrollar.
Pertenecen muy realmente a la humanidad, ya que nacen, viven y mueren como nosotros.
¿De donde sacaron pues estos conocimientos que no pudieron adquirir de su vida?
¿Diremos, como los materialistas, que el azar les dio la materia cerebral en más gran
cantidad y mejor calidad? En este caso, no tendrían más mérito que una verdura más
gruesa y más sabrosa que otra.

¿Diremos, como ciertos espiritualistas, que Dios les dotó de un alma más favorecida que la de la mayoría de los hombres? Suposición también ilógica, ya que mancillaría a Dios de parcialidad. La única solución racional de este problema está en la preexistencia del alma y en la pluralidad de las existencias. El genio es un Espíritu que vivió más tiempo; que más adquirió, por consiguiente, más progresó que los que son menos avanzados.

Encarnándose, aporta lo que sabe, y como sabe mucho más que otros, sin necesitar
aprender, es lo que se llama un hombre de talento o un genio.. Pero lo que sabe es el fruto
de un trabajo anterior, y no el resultado de un privilegio.. Antes de renacer, era pues Espíritu avanzado; se reencarna, sea para ayudar a otros a aprovechar lo que sabe, o para seguir avanzando.

Carácter de la Revelación Espiritista
Allan Kardec

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martes, 21 de enero de 2020

La ilusión por la vida

INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.- El valor de la Fe
2.- Diálogos
3.- Dios y el diablo
4.- Los Profetas y Enviados de la historia
5.- La ilusión por la vida







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                   EL VALOR DE LA FE
                           
   Jesús nos señala en el capítulo X, vers. 32 y 33 de S.Mateo, el valor de la fe.  Quien le confiese y reconozca en su doctrina y enseñanza será reconocido y presentado por El ante el Padre  Celestial.  

    Esto viene a significar que en el Más Allá recogeremos los frutos de nuestra valentía o cobardía a la hora de  reconocer y defender nuestras creencias y nuestra fe en las enseñanzas de Jesús y en la doctrina espírita que profesamos como una prolongación y ampliación de esas enseñanzas.

    Podemos relacionar esta invitación de Jesús para que seamos valientes en nuestra Fe, con la parábola en la que decía que no escondiéramos la luz debajo del celemín.  En ese caso la luz del conocimiento que se oculta o la fe que se niega, es un acto de cobardía, comodísmo  o egoísmo, al no permitir con nuestra actitud que otros se beneficien de esta luz.  Cuando la Fe se oculta y no se expone con valentía, sencillez y claridad cuando llega la ocasión, debido a miedos o temores a la incomprensión o al ridículo, estamos y seguimos ocultando esa Luz debajo del celemín de nuestra cobardía.
     Debemos ser prudentes, no obstante, y no precipitarnos dejándonos llevar por un exceso de entusiasmo a la hora de hablar o de afirmar, pero tras un análisis rápido de las situaciones que se nos presenten para sacar a la luz nuestra Fe en el Evangelio de Jesús, así como en el conocimiento espiritual que tenemos a la luz del Espiritismo, debemos elegir entre la opción cobarde del silencio o incluso la negación, o bien dar un paso al frente con valentía y firmeza, sin complejos ni temores y sabiendo que desde el Plano Espiritual nuestros amigos protectores no nos dejan solos nunca ante esas pruebas y disyuntivas.

     En principio, al obrar así podremos dar una imagen de fanatismo religioso; no importa; lo importante es procurar estar abiertos al diálogo fraterno en una actitud de humildad , de serenidad y de paciencia y haciendo caso omiso a las posibles incomprensiones, recelos y hasta  burlas en alguna ocasión, exponiendo con la mayor claridad nuestros fundamentos y confirmando y reafirmando nuestra fe.
    Debemos estar seguros y confiar siempre en el apoyo de nuestros mentores espirituales cuando llegan esos momentos de prueba y afirmación, no  cayendo en las redes del orgullo o de la soberbia de creernos superiores a nadie, o autosuficientes en la fe, y no nos pase como a Simón Pedro el discípulo del Maestro Jesús, al cual  este le vaticinó que le negaría ante los demás. Y así fue hasta tres veces, de modo que la amargura y remordimiento por su falta de valentía, fueron un castigo a su orgullo . Pedro recibió una dolorosa lección de humildad y tiempo tuvo mas tarde de afirmar públicamente a Jesús enseñando su doctrina durante muchos años hasta su muerte cruenta a manos de  los soldados de Roma, a semejanza del Maestro. Así se redimió ante Jesús y ante el Padre por su debilidad al negar al Maestro y a la enseñanza que este impartió a sus discípulos.

    Hay que dar testimonio ante todo y en primer lugar mediante la fuerza del ejemplo, y cuando llegue el caso, con la afirmación verbal de nuestra Fe en las enseñanzas de Jesús y su mensaje de Amor, recogidos en los Evangelios y en las enseñanzas de la Codificación Espírita.

     Además es muy importante tener diariamente unos minutos de meditación íntima consigo mismos, porque en ella podemos reafirmar actitudes y reacciones acertadas, o bien reconocer aquellas en que nos hayamos podido equivocar, para su rectificación. Solamente así podremos dar sentido a nuestra vida al mejorar paso a paso al Espíritu, con lo que de este modo iremos evolucionando y dando sentido a nuestra vida.


- José Luis - 

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                                                        DIÁLOGOS
( Continuación de la anterior publicación , con título " Olvido del pasado")



     El Neófito.-  Estudiar la verdad en todas sus manifestaciones, amar a todos los seres como a nosotros mismos, y la noción y el sentimiento de Dios siempre presente en nosotros, he aquí el camino verdero por donde debemos ir en todos los instantes de nuestra existencia eterna; he aquí el modo más completo de alcanzar la felicidad de las almas.

   Ciencia, Moral, Amor; voces cariñosas del Padre que resuenan por toda la Creación llamando eternamente a sus hijos queridos a la realización del destino para que fueron creados. ¿Cómo no realizar esto siempre, si jamás cesan Sus voces de exhortación amorosamente a su cumplimiento?.Por eso no veo la base racional en que se apoyan los que niegan que el espíritu de los muertos puede comunicarse con el alma de los vivos; pues sí así sucediese, no existiría la solidaridad del universo y las almas de las madres no podrían realizar su sublime amor y las de los esposos dejarían de ser "dos en una", como decimos en nuestra vida terrestre.


   ¿ Es verdad que es más razonable la comunión de los vivos y los muertos, ciencia querida?..¿ Es verdad que la muerte no rompe los lazos del amor y los seres que se aman siguen queriéndose como antes, aunque no se vean físicamente?.


La Ciencia.- La naturaleza esencial del espíritu jamás, entiéndelo bien, jamás cambia; por lo tanto, si ama, siempre, esté donde esté, podrá demostrar su amor, siempre caerá sobre el ser querido, como un rocío bienhechor, como brisa tenue y suave, como soplo de vida fecundante. ¿Olvidáis acaso, que la voluntad absoluta, infinita, de Dios, es que las criaturas se amen? ¿Siendo esa su voluntad, cómo podéis suponer que les impida realizarlo?. ¿No veis que esto es creer que en Dios pueda existir contradicción, lo cual equivale a negarle?


   ¡ Cómo se conoce que olvidáis las lecciones adquiridas estudiando la Naturaleza!.Si siempre las tuvieseis presentes, no negaríais al espíritu lo que tan facilmente concedéis a la materia. Y si no, medita conmigo todo cuanto te voy a decir.


   El Neófito.- Mi espíritu reconcentra toda su atención, y pendiente de tus palabras, que siempre son luz clarísima para mí, te escucha lleno de ansia de saber, pletórico de deseos de conocer cuantro me rodea.


   La Ciencia.- Si siempre obrarais así, menos errores habría en la humanidad y más felicidad cosecharían los hombres. Mas, vamos al asunto y escucha:


   Todos sabéis que el sol, con su mana Tierra, desde sus polos magnéticos, mueve el vástago metálico de las brújulas. Todos sabéis que las ondas Hertzianas imprimen movimiento al aparato receptor del telégrafo sin hilos. Todos sabéis  que podéis dar movimiento a un buque desde la azotea de vuestra casa, o a orillas del mar. Todos sabéis que la luz que nos llega al cabo de miles de años, desde las lejanías inconmensurables de las estrellas, mueve los átomos de la película fotográfica,imprimiéndoles otra agrupación molecular. Todos sabéis que la Luna mueve, con su atracción, la masa enorme de los mares, con una fuerza que no igualaría millones de caballos de tiro. Todos sabéis que la materia en estado radiante, invisible, imponderable para nuestras balanzas de precisión, mueve vertiginosamente las aspas del molinillo de tubo de Crookes. Todos sabéis que la simple aproximación de vuestra mano en el termo-multiplicador de Melloni mueve la aguja de un galvanómetro puesto en contacto, y el más leve movimiento que hagáis es señalado por la aguja.


   Y ahora os pregunto: ¿ Y todo esto que lo hace la materia en sus distintos modos de movimiento, no podrá hacerlo el espíritu, fuerza superior que posee actividad, inteligencia y voluntad?


   No penséis así. El espíritu es una fuerza cuya potencia es desconocida para vosotros; es un manantial de energías que no podéis figuraros el poder que puede desarrollar; es actividad que moverá los mundos al soplo de su deseo.


   Si leyerais los resultados positivos que obtienen los fisiólogos experimentadores, como Claudio Bernard, veríais que la voluntad humana, aunque contrarrestada por la barrera material del cuerpo, en condiciones especiales, es uno de los excitantes más poderosos del mundo, pues además de todos los hechos sonambúlicos, se han llegado a originar llagas y después curarlas sobre la epidermis del magnetizado. Si no juzgarais las cosas con tanta ligereza, meditaríais sobre las pruebas que el magnetismo nos suministra, y, al ver que basta la voluntad del magnetizador para que la simple agua común adquiera propiedades terapéuticas determinadas, os convenceríais del poder del espíritu, y os parecería que no hay nada de extraño en que el alma obre sobre la materia de los vivos. Pues, si un astro que ni piensa ni siente, obra sobre la materia, ¿por qué no tiene que obrar el espíritu de un padre desencarnado sobre la organización del hijo, si le ve sufrir?  ¿No indicaría esto que Dios daba el poder a la materia que llamáis ciega , insensible, pasiva, para atraer e influenciar a otra materia que no se da cuenta de esta atracción, y negaba ese poder al alma que es inteligencia, sentimiento y voluntad, y aprecia con ojos llenos de lágrimas y el corazón saturado de alegría, la influencia y atracción del amor?.Si todo el elemento que decís material, mutuamente se atrae y se influencia; si la caída de un cuerpo en la tierra repercute en toda la creación,¿por qué no ha de haber solidaridad, atracción y recíproca influencia entre todo el elemento espiritual, sean almas encarnadas o desencarnadas, habiten aquí en la Tierra, o moren en los espacios celestes?. Si esta solidaridad e influencia, si esta recíproca penetración, siembra el bien, el consuelo, la alegría entre las almas, ¿por qué tiene que negarla Dios, cuando Él mismo ha dictado la ley del Amor como síntesis de la esencia del Universo?


   Si el magnetizador, aquí en la Tierra, mueve a voluntad el cuerpo magnetizado y le obliga a pronunciar palabras, concebir pensamientos y ejecutar actos, sin contacto con el sujeto y a veces desde algunos kilómetros de distancia, ¿por qué no ha de poderlo hacer también el espíritu desencarnado?.¿Acaso cambia la naturaleza del alma al morir?.¿Por ventura le rigen otras leyes? .¿Es que ha perdido su libertad de acción?.¿Es que Dios ya no quiere que sus criaturas siembren el bien entre sus hermanos?.¿Que la muerte divide a las almas en dos mundos extraños, ajenos el uno al otro?. No. Tén siempre presente que la creación es solidaria por completo, y que así como el mundo que llamáis material influencia al espiritual, este influencia y determina sobre aquél. Los cuerpos se atraen más o menos  según su afinidad y las almas se influencian y viven juntas según su amor. Todo ha salido del seno de Dios y hacia Él converge todo y todo cuanto existe obedece a su único poder, a la única Energía que existe.

   La comunión de los muertos con los vivos es un hecho positivo, experimental, y afirmado por todas las religiones. La ciencia reconoce en tales hechos una causa inteligente y algunas religiones, no pudiendo negarlos, los atribuyen al mito infantil de Satanás, a esa sombra inventada por la falta de estudio y meditación de los hombres sobre ellos mismos y sobre cuanto les rodea.

Medita y juzga tú.
- Un Alejandrino-                                              

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                                DIOS Y EL  DIABLO


   Pedro y  Arlindo eran dos cristianos conocidos en su ciudad por el trabajo asistencial  que prestaban a favor de los pobres. Ellos seguían una línea de actuación cristiana  que valorizaba la caridad como forma de aproximarse a Dios. las acciones solidarias de Pedro y Arlindo inspiraban a otros cristianos a sumergirse en proyectos   de  asistencia a los pobres y desvalidos.
   No obstante, ese trabajo de amor y donación incomodaba  a muchos espíritus tenebrosos y demoniacos. Constantemente esas entidades oscuras atacaban fuertemente a Pedro y Arlindo con el fin de interceptar el trabajo del bien que ellos realizaban.
   Cierto día, los ataques se intensificaron. Siempre que los espíritus malignos deciden atacar a  una persona, ellos tocan las heridas de ella, sus más profundos dolores, a veces inconscientes,  son activadas y  potenciadas por esas entidades. Pedro ya estaba cansado de ser atacado en sus heridas, y de tener sus emociones afloradas por la intervención de los espíritus de las sombras. El cristiano sentía  que sus mayores dolores eran aumentados por la acción de las tinieblas, y comenzó a sentirse muy mal con todo eso.
   Ya agotado de tener sus heridas interiores abiertas y afectadas, fue a conversar sobre eso con Arlindo. Este le confesó que también era víctima por la fuerza de las sombras, pero al contrario que Pedro, parecía resistir relativamente  bien los ataques y no se preocupaba tanto con ellos, como Pedro hacia. Entonces Pedro pregunto:
  -Arlindo, esas entidades sombrías quieren destruir nuestro trabajo en el bien. Yo ya estoy cansado de ser siempre atacado por ellos.  Me duele mucho  tener a todas horas mis heridas emocionales castigadas por ellos. ¿Cómo consigues tu resistir esos ataques?
    Arlindo respondió:
  -Pedro, nosotros hacemos el mismo trabajo y somos prácticamente atacados por las tinieblas de la misma forma.la diferencia es que yo probablemente percibo mejor que tú la función del dolor y de los sufrimientos que esas entidades intentan activar en nosotros. Preste bien atención: ¿para que sirve el dolor de nuestro organismo? El dolor funciona como  un señalizador que revela alguna disfunción o fallo en el cuerpo físico. Cuando algún aspecto de nuestro cuerpo  no va bien, el dolor se manifiesta como una especie de mecanismo  de aviso;  la inteligencia  inherente  en nuestro organismo  nos informa, por el dolor, la localización exacta de nuestro problema de salud. Algo bastante  parecido sucede cuando esos espíritus de las sombras nos atacan.  Ellos tocan nuestras heridas internas y nos provocan dolor y sufrimiento, pues nuestros núcleos emocionales  desarmonizados  son activados y eso nos provoca malestar. De la misma forma que el dolor físico nos informa del lugar en el que hemos de ser tratados, los espíritus de las tinieblas tocan nuestras heridas emocionales, despiertan el dolor psicológico, y de esa forma, nos muestran donde están esas mismas heridas, núcleos inconscientes, traumas, amarguras, angustias, etc. en otras palabras, tocando nuestras heridas, ellos aumentan momentáneamente  y acaban ayudándonos a identificar donde ellas están y en lo que consisten. De la misma forma que el dolor es un agente incomodo que nos ayuda a identificar  la desarmonía orgánica, los espíritus traviesos son agentes de la inteligencia divina que nos ayudan a revelar  y conocer mejor los contenidos inconscientes que guardamos dentro de nosotros. Incluso cuando estamos sin tener conciencia  de eso, ellos acaban teniendo la función de contribuir a nuestro autoconocimiento. En el instante en que usted comprenda esto, va a saber sacar algún provecho de  todo eso,  y no se preocupará  con sus ataques. Así ocurrió con Jesús, cuando el diablo lo tentó en el desierto. En verdad, el diablo, los demonios, los espíritus traviesos no son nada más que un instrumento de Dios para  probar al hombre  y ayudarlo a desenvolverse espiritualmente.

Enviado por Hugo Lapa
Traducido por. M. C. R

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     Los  Profetas y Enviados de la          historia




Cuando ha sido  necesario impulsar la evolución  espiritual del género humano,vinieron a este mundo, en diversas épocas y lugares, Seres humanos de gran evolución que vinieron con la elevada misión de ayudar al resto de la Humanidad, o a una parte de ella,  a progresar  espiritualmente, mediante  sus enseñanzas y sus ejemplos de vida, renovando anteriores estructuras religiosas que ya estaban algo desvirtuadas  y desfiguradas con respecto a los fundamentos básicos que las crearon: estos fueron los Profetas, Enviados o Mesías.
Alrededor de algunos de ellos se fundaron determinadas religiones mas o menos cercanas al permanente mensaje del Amor, y otros  no las fundaron ellos directamente, pero sus fundadores y seguidores las forjaron a partir de las profundas enseñanzas basadas en esos mismos principios morales, de modo que estos, las recopilaron gracias a la tradición oral, primero, y después gracias a la escritura, que supuso un gran avance cultural de cara al futuro de aquellos pueblos, de modo que con el apoyo de estas herramientas valiosas, se formaron nuevas religiones, que como partes de la Verdad Una, han ayudado y ayudan a evolucionar espiritual y socialmente al Ser humano.            
 Estas enseñanzas basadas en el Amor, siempre han sido como un mensaje novedoso para el Ser humano, de modo que siempre provocaron la renovación religiosa y espiritual de las civilizaciones.
         Algunos de los principales que hicieron su aparición en este mundo, fueron:

 
Krishna.- Nació en el año dos mil cuatrocientos antes de Cristo, y condujo al pueblo indio a la comprensión y aceptación de los Vedas con un profundo sentido espiritual. Enseñaba que el cuerpo es la envoltura del alma que es invisible, imponderable y eterna. Asimismo estableció los conceptos del Karma y de las vidas anteriores. Su doctrina fue registrada en el “Bhagavad Gita”, y sus bases eran el reconocimiento a la Voluntad Divina como rectora del Universo, la intrascendencia del cuerpo, la inmutabilidad del alma y la apología de las buenas acciones así como la práctica del Yoga y de la Meditación.

Sidharta Gautama, el Buda, fue otro Enviado nacido unos quinientos años antes de
  Cristo.  Buddha significa “iluminado” . Su existencia la dedicó por completo a la enseñanza espiritual, predicando la igualdad entre los hombres, la rectitud del pensamiento y las obras, así como el amor como fundamento de sus existencias. Fue llamado " Luz de Asia". Su doctrina quedó reflejada en "El libro Tibetano de los Muertos"; en ella muestra su oposición a la creencia de que el Ser se aniquila totalmente por la muerte corporal. Admitió los conceptos de "Rueda de la Reencarnación" y del "Karma". Asimismo para Buda, el mundo material era una ilusión en la que los seres humanos estamos cautivos y de la que nos podemos liberar a través del Conocimiento y de la adquisición de una Conciencia Cósmica.

   Siguiendo un orden cronológico de los principales Enviados que enseñaron el concepto de la reencarnación, estos fueron Confucio, Lao Tse, 
               Krishna,  Zoroastro,  Hermes,  Buda,  Moisés, Pitágoras,  Platón,  Moisés,  Juan el Bautista,  Jesús de Nazareth, Mahoma,  Bahá u llá, y su predecesor “El Bab”,  forjadores  de   “La fe Bahaí”, religión nacida a  mediados del siglo XIX  esociedad musulmana,  casi 
                   Confucio                      medieval que aún existía en Persia,                                                      (actualmente Irán), en esa época. 
     Bahaullá y la Fe Bahai aparecieron en una época muy cercana (1852),  al nacimiento del Espiritismo en Europa (1.856). Esta cercanía de las épocas de aparición en ambos impulsos espirituales en medio de dos sociedades y culturas tan distantes como lo eran en los países musulmanes del Medio Oriente, con respecto a la Europea-cristiana  de Occidente ( además de la anglo americana), lleva a considerar que se trata igualmente de lo que el mismo Cristo anunció, que enviaría posteriormente el Espíritu de la Verdad para explicar y ampliar sus enseñanzas que en su época no se podían matizar y profundizar aún, porque la humanidad de entonces no estaba aún con el grado de madurez necesario para  asimilarlas por completo, pero este Espíritu de Verdad, no se encarnó como Ser individual, espiritual o corporal, sino que fueron una multitud de Espíritus desencarnados que nos aportaron la Doctrina Espirita que fue codificada por Allán
Kardec. Este nos legó el conocimiento transmitido desde el Plano Espiritual a través de comunicados y testimonios de la existencia en otro plano de la vida que llamamos plano espiritual, desvelándonos parte de lo que solo intuíamos sobre el más allá, y  aclarando otros conceptos morales evangélicos, los cuales, si acaso  eran  admitidos solamente por una fe religiosa, pero con esta  filosofía, la fe cristiana dejó de ser una fe ciega o dogmática y pasó a ser una fe razonada, lo cual la hizo ser de raíces más profundas en aquellos que se entregaron al estudio de esta doctrina como centro de sus vidas, haciendo de ella una filosofía impregnada de religiosidad, aunque el Espiritismo no quedó constituido como una religión. De este modo, el “Espíritu de la Verdad”,  posteriormente, ha seguido completando y ampliando sus comunicaciones espirituales  dentro de lo que se dio en llamar el “Movimiento Espírita”, aclarando las enseñanzas morales dejadas por  Jesús-Cristo.
   Según los mismos Espíritus que asistieron a Kardec en los temas de la Codificación Espírita, estos afirmaron que, precisamente,  el modelo más perfecto que tenemos los hombres para tratar  de imitarlo y evolucionar hacia Dios  ha sido, sin duda, el Cristo, encarnado en la persona de Jesús de Nazaret.
 Antes de Jesús, le correspondió a Moisés consolidar entre su pueblo la concepción
monoteísta con los Diez Mandamientos, que constituyeron la Primera Revelación a la Humanidad, y más tarde durante el transcurso de la Historia, Jesús mostró al mundo una idea sublime y elevada de Dios como Padre y Origen de toda la Humanidad, como Creador de todo lo existente en el Universo y como la expresión suprema del bien, y que el camino para ascender hasta El es el   camino enseñado por Jesús: El Amor.
    La Doctrina de Jesús avalada siempre con su sabiduría profunda y su ejemplo contínuo, constituyó la Segunda Revelación, y finalmente, con la aparición del Espiritismo, Consolador prometido por Jesús, dado por los Espíritus Superiores y codificado por Allan Kardec,  aclaró y amplió muchas cosas de las que enseñadas en la Segunda Revelación. Este Movimiento espiritualista que es el Espiritismo, constituye la Tercera Revelación de Dios a la Humanidad.
        Decimos que son tres las grandes Revelaciones a la Humanidad, Moisés, Cristo y
el Espiritismo, por este orden, no porque hayan sido las únicas, sino porque son universales, esto es, válidas y aplicables a todos los pueblos y religiones del mundo. El resto de los grandes Enviados, lo fueron en cuanto a que sus revelaciones fueron válidas en algunas partes más o menos extendidas de la Humanidad, pero sus doctrinas no son aplicables para el resto del mundo, por cuestión de las importantes diferencias culturales y morales de los pueblos que las recibieron.
Alrededor de algunos de estos Enviados o Avatares se fundaron determinadas religiones más o menos cercanas al permanente mensaje del Amor, común en todas ellas, y se forjaron a partir de las profundas enseñanzas basadas en  esos mismos principios morales, de modo que estos, las recopilaron  gracias a la tradición oral, primero, y después gracias a la escritura, que supuso un gran avance cultural de cara al futuro de aquellos pueblos, de modo que con el apoyo de estas herramientas valiosas, formaron  nuevas religiones, que como partes de la Verdad Una, han ayudado y ayudan  a evolucionar espiritual y socialmente al Ser humano.   Estas  enseñanzas basadas en el Amor,  siempre han sido como un mensaje novedoso para el Ser humano, de modo que siempre provocaron la renovación religiosa y espiritual de las civilizaciones.

- Jose Luis Martín-

“  Considera a todos los seres con bondad, con dulzura y con tolerancia; pero a todos igualmente, sean Budistas o Hindúes, Jainistas  o Judíos, Cristianos o Mahometanos”
                                                            -Krishnamurti-




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         LA ILUSIÓN POR LA VIDA



                                              

    Los valores humanos, no actúan en solitario, se unen y armonizan unos con otros, la ilusión por ejemplo da pie a la esperanza, de ese modo nos ayudan a realizar, a construir un porvenir y un  futuro en el que desarrollar todos aquellos proyectos que podemos trazarnos y lo que es muy importante a vivir el día a día con mayor alegría lejos de la rutina y la desesperación.
Es difícil vivir en la sociedad y en este tiempo con el corazón alegre, con esperanza, con ilusiones, son muchos los nubarrones que atisbamos que se acercan. Más aún debido a nuestra naturaleza humana en muchos momentos frágil y débil, que se deja llevar por el desaliento, y se deja envolver o contaminar por los problemas y la falta de horizontes claros y hermosos a la vista.
Es por eso que debemos mantener una actitud equilibrada, sin dejar de ser soñadores; tener la ilusión por crecer día a día, dando pasitos –por pequeños que sean- hacia la felicidad y la plenitud que nos aguarda. Y no debemos permitir que esta vorágine de nubes grises que sobrevuela constantemente nuestro mundo –léanse los acontecimientos que pasan a diario- nos amilanen. Con la fortaleza de nuestro espíritu podemos evitar que nos reste fuerza e ilusión la ola, cada día más creciente, de materialismo, violencia, injusticia, guerras, crímenes y crisis.
La lucha la debemos mantener con nosotros mismos, para no decaer dejándonos llevar por la vida material y todas sus sombras, somos seres espirituales en construcción, tenemos un poder maravilloso dentro de nosotros para cambiar la realidad y para ver cada día brillar el sol con más fuerza y más esplendor. Pongámonos las gafas de la realidad espiritual que gobierna ciertamente nuestro mundo, elevemos nuestro pensamiento por encima de las pequeñeces materiales que nos absorben y podremos comprobar que es mucho mayor la luz que la oscuridad, más mucho más grande el bien que el mal, aunque no lo parezca.
Lo que ocurre es que los hombres estamos dormidos, – en cuanto a los principios espirituales se refiere- nos dejamos llevar, nos contagiamos por el ambiente materialista y el mundo que nos rodea, porque no estamos unidos sino separados, cada uno de nosotros vive angustiado por sus problemas, se ocupa de su trabajo, de su familia, de aquello que considera más importante y se olvida de lo demás, y eso es un error porque nos estamos privando de vivir en solidaridad, nos hemos olvidado de que somos hermanos todos y de esa gran lección, y a su vez, el nuevo mandamiento que nos legó el Maestro de Maestros, Jesús de Nazaret: AMA A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO.
Vivimos con una gran presión, nosotros mismos nos la hemos impuesto, vivimos en grandes ciudades, aprisionados, sin apenas sitio siquiera para aparcar el automóvil, la ciudad está hecha a la medida de la tecnología muchas carreteras, muchos cables, muchas tuberías, la hemos llenado de señales, de escaparates, de rascacielos, todo está pensado para darnos placer y satisfacción, comodidades y felicidad,  “pero no somos felices”, las ciudades cada vez son más frías no tienen el calor que necesitamos los seres humanos, ni siquiera tenemos tiempo para disfrutar. Ni para educar a nuestros hijos. Siempre tenemos cosas que hacer, llegamos a casa tan cansados de trabajar o de resolver problemas que no tenemos tiempo para hablar con nuestros hijos, y eso que en teoría son lo más importante para nosotros.
Debemos proponernos romper con todo eso, no dejarnos llevar por la rutina, la monotonía y el pensamiento generalizado de que esta vida es así y no la podemos cambiar, porque si podemos cambiarla, podemos cambiar nuestra actitud, somos lo que pensamos y a estas alturas estamos ya convencidos de que no somos materia, sino espíritus, y que albergamos en nuestro interior toda la fuerza y las cualidades para crecer, fortaleciendo nuestro carácter y sobre todo para encaminarnos a la consecución de aquellos objetivos de más altura, de índole espiritualista, por medio de los valores que ennoblecen y dignifican al ser humano.
Como bien decía Séneca: “Felicidad es no necesitarla”. Gran pensamiento este porque la felicidad no está en ningún sitio, está dentro de nosotros, mejor dicho forma parte de nosotros, es inherente a nuestra realidad espiritual, pero de eso aún no estamos convencidos por eso no la alcanzamos.
La clave se halla en que lo que nos hace falta es realizarnos, ser nosotros mismos, vivir ilusionados, comprometidos con nosotros mismos, con nuestra conciencia. La mayor ilusión que podemos tener es ser nosotros mismos, vivir con autenticidad, libres de prejuicios, de convencionalismos y de todo aquello que nos hace vivir con pobreza, no material sino de espíritu, es la mayor traición que podemos hacer contra nosotros mismos.
La ilusión despeja esos nubarrones que vienen como consecuencia del sistema de vida que hemos adoptado, trae la esperanza, moviliza nuestras fuerzas internas, la voluntad, el coraje, la intuición, el deseo de trabajar, proyecta nuestras aspiraciones y nos presenta un camino a seguir cada día mejor para conseguir aquello que vibra en nuestro interior, lo cual si no nos ponemos a ello nunca lo descubrimos y nunca sabremos qué hacer y hacia dónde dirigirnos.
Cuando vislumbramos lo que en realidad somos ese ser espiritual en vías de su desarrollo, y nos volcamos en hacer aquello para lo cual hemos venido a esta existencia, fuerzas invisibles superiores nos acompañan en el día a día, seres de luz que vibran con deseos de amor y de ayuda hacia la humanidad son atraídos hacia nosotros por conectar con nuestros pensamientos y sentimientos de sincera realización. Es entonces cuando comenzamos a despertar el verdadero objetivo de nuestra estancia en este pequeño planeta que nos sirve de escuela, y junto al deseo de progreso y la ilusión que ponemos cada nuevo día se nos va iluminando la conciencia y cada día nos sentimos más seguros de qué es aquello que hemos venido a realizar, comenzando por el amor a nuestra familia, aquella que hemos formado, nuestros seres más queridos.
Asimismo también podremos afrontar con más fuerzas y convencimiento según el grado de compromiso adquirido antes de encarnar aquellas misiones o realizaciones especiales que se nos han concedido poder hacer en aras de un mayor progreso, aprovechando al máximo nuestra estancia en la tierra.
La vida en la tierra, las imperfecciones y debilidades que arrastramos de nuestro pasado, el materialismo, los problemas que surgen propios de un mundo inferior como es el nuestro condicionan mucho nuestro comportamiento y son un verdadero escollo a veces muy difícil de sobrellevar, las pruebas e el diario vivir son constantes, por ello cada día necesitamos renovar nuestros principios, que no nos falten claridad de ideas y deseos de realizarnos. Necesitamos de la ilusión por emprender, por trazarnos metas y no olvidar por qué y para qué estamos aquí. De otro modo nos arrastrará la corriente y pronto perderemos esa luz espiritual que es la guía y el soporte para nuestra conciencia, pudiendo caer en el hastío y la desesperación que conducen a muchas personas a la pérdida del sentido de la existencia y al  suicidio  psicológico, cuando no al propio suicidio físico.
Con ilusión cada día veremos ante nosotros un horizonte hacia el que dirigirnos, mantendremos viva, intacta la ambición positiva de alcanzar aquello que nos hemos propuesto, sabremos lo qué queremos, cómo alcanzarlo y que es aquello que nos estorba y que no debemos dejar que nos obstaculice.
Cuan diferente es levantarse cada día con el ánimo entero, llenos de autoestima y decirnos sigo teniendo la ilusión por vivir, se lo que quiero, comprendo el sentido de la vida, pido a nuestro Padre y Creador me conceda la luz y la fuerza que necesito para mi emprendimiento espiritual. También conozco mis limitaciones, pero sé que poder es querer y yo quiero conseguir todo esto y sé que puedo hacerlo, para ello tengo que trabajar estos valores, despejar aquellas dudas, superar esas cositas que me venían limitando porque no creía en mí. Soy sincero conmigo mismo me conozco y sé cuáles son mis aspiraciones y lo que tengo que ir haciendo para alcanzar mi desarrollo.
Autoestima, confianza, optimismo, fe, ilusión, esperanza, actitud positiva, todos estos valores son armas, instrumentos de nuestro yo superior que conforman poco a poco nuestro carácter y que son esa palanca que potencia nuestras fuerzas y nos hacen ver que todo cuanto nos propongamos con visos de realidad, es posible.
El que se despojara de todas sus ilusiones quedaría desnudo.
Arturo Graf, poeta y crítico literario italiano.
Comenzar cada día sin ilusión, sin un porvenir que me incentive, que me estimule, levantarme ya derrotado con el pensamiento de que será un día más como otro cualquiera, un día pesado y aburrido que no me aporta nada,  no es lo que quiero. Una vida sin aspiraciones, una vida guiada por el tedio y la monotonía no es la vida de un ser racional llamado a ser una conciencia libre, dueña de sí misma, y que es potencialmente rica en valores, no en vano somos HIJOS DE DIOS, HECHOS A IMAGEN Y SEMEJANZA SUYA.
El pesimismo, la desconfianza, la desmoralización, la tristeza, el desánimo, la desilusión, todos estos son enemigos del éxito y de la auto-realización, son sentimientos que debemos rechazar con energía para poder desprendernos de los mismos.
Con un pequeño paso por nuestra parte basta para que se desvanezcan los miedos, las dudas y vacilaciones que nos mantienen limitados y sin fuerzas para asumir todo cuanto podemos hacer en pro del adelanto de nuestro espíritu, rechacemos con energía la pereza, el miedo y la comodidad, veamos cual es la razón de nuestro existir y pidamos ayuda para emprender ese trabajo con  la energía que nace de la ilusión y el deseo de progreso.
 Fermín Hernández Hernández Amor, Paz y Caridad
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