INQUIETUDES ESPÍRITAS
1.-Autoridad, compañerismo y renuncia
2.- No creáis a todos los Espíritus
3.-* De los lugares frecuentados por los Espíritus
4.- Por la Paz, por la Justicia
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AUTORIDAD, COMPAÑERISMO Y
RENUNCIA
" Quien quiera que sea depositario de autoridad, sea cual fuere su extensión. desde el señor sobre su sirviente, hasta el soberano sobre su pueblo, no se puede negar que tiene el encargo de las almas y responderá por la buena o mala dirección que le haya dado a sus subordinados, y las faltas que estos pudieran cometer, los vicios a que fueren arrastrados como consecuencia de esa orientación o de los malos ejemplos recibidos, recaerán sobre él. Del mismo modo, recogerá los frutos de su solicitud, por conducirlos al bien. Todo hombre tiene sobre la Tierra una pequeña o gran misión. Cualquiera que esta sea, siempre le es dada para bien. Desviarla pues, de su sentido, es fracasar en su cumplimiento."
(Allan Kardec- El Evangelio Según el Espiritismo, Cáp. XVII- Sed Perectos,
Superiores y Subalternos-Francois Nicolas Madeleine).
A- COMPAÑERISMO
El espíritu de competición reinante entre grupos y personas, ha generado desentendimientos, incompatibilidades y desuniones.
Las divergencias de opiniones en lo tocante a la Doctrina Espírita, "la mayoría de las veces, versan solo sobre accesorios. no raramente sobre simples palabras. Sería por tanto, pueril, constituir un bando aparte por no pensar todos del mismo modo". ( Allan Kardec- El Libro de los Médiums, segunda parte Capítulo XXIX. De las Reuniones y de las Sociedades Epíritas. Rivalidad entre Sociedades).
"Los que pretenden estar exclusivamente con la verdad, tendrán que probarlo, tomando como divisa el Amor y Caridad. que es la de todo verdadero espírita. ¿ Querrán prevalecer sobre la superioridad de los Espíritus que los asisten?. Pruébenlo en la superioridad de las enseñanzas que reciban y en la aplicación que de ellas hagan consigo mismos. Ese es el criterio infalible para diferenciar a los que están en el mejor camino"
Nos queremos referir en particular al espíritu de compañerismo que debe prevalecer entre todos los hermanos de ideal espírita, imbuidos en el perfeccionamiento propio y colectivo.
" Si el Espiritismo. conforme a lo que fue anunciado, tiene que determinar la transformación de la Humanidad, solo podrá hacerlo mejorando a las masas, lo que generalmente se verificará poco a poco, como consecuencia del perfeccionamiento de los individuos".
"Invitamos, pues, a todas las sociedades espíritas a colaborar en esa gran obra. Que de un extremo al otro del mundo, ellos se tiendan fraternalmente las manos,y así habrán atrapado al mal en irrompibles mallas".
Lo que precisamos, estimados cofrades, es desarrollar el compañerismo, combatiendo el personalismo por todos los medios, para no desviarnos de nuestra misión de producir y propagar el bien que la Doctrina nos enseña.
Citemos, entonces, al menos algunas oportunidades que, a nuestro entender, nos puedan hacer mejores compañeros :
a) Renunciado a nuestras posiciones rígidas tomadas en la dirección o en el liderazgo de agrupamientos sociales o religiosos, cuando comprometan la unión de esfuerzos en el trabajo evangélico;
b) Considerando en igualdad de condiciones los puntos de vista de los demás integrantes, aunque ejerzamos el predominio de las ideas en el grupo de servicios cristianos;
c) Creando una atmósfera impersonal y uniendo colaboradores en las tareas comunes, desarrolladas en la siembra del Cristo;
d) Aceptando las ideas o pareceres de los demás, las que más convengan en resultados productivos, aunque sean contrarios a los nuestros;
e) Prestando la misma parte del trabajo en grupo, independientemente de la posición que tengamos como dirigido o dirigente;
f) Superando las aprensiones propias, cuando quedemos olvidados en alguna referencia o convite ceremonial.
g) Retrayéndonos, siempre que sea posible, en las ocasiones de destaque para hacer sobresalir el trabajo del equipo;
h) Evitando la crítica desdeñosa a colaboradores o a grupos, por tareas no cumplidas;
i) Prestigiando las buenas iniciativas con nuestro estímulo y apoyo en el ámbito de las actividades beneméritas;
j) Olvidando experiencias desagradables ya pasadas, que incluyeron hermanos de ideal;
k) Escuchando críticas personales hechas hacia nosotros sin irritación, sacando de ellas el mejor provecho en las correcciones que siempre necesitamos hacer.
l) Silenciando la voz o la escritura en la apertura al público de aspectos desaconsejables a , instituciones hermanas. por defender la pureza de los postulados que abrazamos.
B- RENUNCIA
"Vuestro apego a los bienes terrenos es una de las mayores dificultades para vuestra mejora moral y espiritual. Con el apego a la materia aniquiláis vuestras facultades efectivas, volviéndolas enteramente para las cosas del mundo. Sed sinceros: ¿ la fortuna proporciona una felicidad sin manchas?. Cuando vuestros cofres están abarrotados, ¿ no queda siempre un vacío en vuestros cofres?. En el fondo de esa cesta de flores, ¿ no hay siempre un reptil oculto?"
(Allan Kardec. El Evangelio según el Espiritismo. Capítulo XVI. No se puede Servir a Dios y a Mamon. Item 14. Desprendimiento de los Bienes Terrenos — Lacordaire.)
"El olvido completo y absoluto de las ofensas es inherente a las grandes almas, y el rencor es siempre un indicio de sentimientos menos edificantes y de poca evolución espiritual. No debéis olvidar que el verdadero perdón se reconoce mucho más en los actos que en las palabras". Capítulo X- Bienaventurados los Misericordiosos. Item 15- Perdón de las Ofensas- Pablo Apóstol).
¿ Cómo mantenernos razonablemente equilibrados, sobreviviendo hoy con las soñadas dispensas sin atormentarnos?
¿ Será posible conciliar la preocupación por la ganancia financiera y el desprendimiento de los bienes terrenos?
¿ Cómo viviremos en esa época de luchas por los valores monetarios, renunciando a ellos?
¿ Cómo olvidar los prejuicios que nos causan económicamente, sin contraer disgustos y rencores con el infractor?
La pericia está en administrar adecuadamente los bienes y valores, como usufructuarios y depositarios, sin hacer de ellos un uso para nuestro exclusivo placer, preocupándonos los excesos, haciéndolos oportunidades de trabajo, empleándolos para matar el hambre, disminuir el frío y proporcionar abrigo a quien esté en la miseria.
El mayor engaño es hacer de las ambiciones y deseos de poseer muebles, inmuebles, vehículos, aparatos domésticos, vestuario y utensilio, los principales objetivos de nuestro salario, condicionándonos a ellos con avidez y desasosiego.
Renunciar es. principalmente no vivir preso de la posesión de valores monetarios. Pero es también estar libre de la importancia dada a los valores profesionales, intelectuales, sociales o políticos.
En pocas palabras: nadie precisa ser rico o socialmente destacado, para ser respetado, admirado o amado. Veamos el ejemplo de Chico Xavier, cuya admiración y respeto del público está por el bien que realizó.
Veamos como aplicar la renuncia en algunas de las innumerables ocasiones :
a) Evaluando los principales motivos que nos tienen hasta hoy, impulsados al trabajo desenfrenado,obteniendo de esto nuestros propòsitos de ganancias:
b) Evaluando tranquilamente lo que poseemos en bienes y valores monetarios para responder honestamente si los estamos empleando para generar beneficios al prójimo.
c) Examinando acertadamente cuales son las necesidades superfluas que necesitamos liberar;
d) Observando con profundidad si alimentamos algún deseo de prominencia profesional, intelectual, social o política.
e) Dedicando una parcela de nuestro tiempo en algún servicio no remunerado al prójimo;
f) Atenuando y relegando ciertas deudas por préstamos hechos a nosotros, que por ventura nos estén atormentando;
g) Ofreciendo utensilios, objetos y ropas que tengamos, en provecho de otros.
h) Inclinando nuestros ideales de vida al propio mejoramiento moral y espiritual de forma más objetiva.
"Aprended a contentaros con poco. Si sois pobres, no envidiéis a los ricos, porque la fortuna no es necesariamente la felicidad. Si sois ricos, no olvidéis que esos bienes os fueron confiados, y que debéis justificar su empleo, como un préstamo de cuentas para controlarlo. No seáis depositarios infieles, haciéndolos servir para la satisfacción de vuestro orgullo y de vuestra sensualidad. No os juzguéis con el derecho de disponer de ellos únicamente para vosotros, pues no los recibisteis como donación, sino como un préstamo." (Cápitulo XVI. No se puede servir a Dios y a Mamon, item 14. Desprendimiento de los bienes terrenales- Lacordaire).
Ney P. Peres.
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NO CREÁIS A TODOS LOS ESPÍRITUS
Carísimos, "no queráis creer a todo espíritu", mas probad a los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas, se han levantado en el mundo. (San Juan, epístola I, cap. IV, versículo 1).
Los fenómenos espiritistas, lejos de acreditar los falsos Cristos y los falsos profetas, como afectan algunos decirlo, por el contrario, vienen a darles el golpe de gracia.
No pidáis al Espiritismo ni milagros ni prodigios, porque declara formalmente que no los produce; así como la física, la química, la astronomía, la geología, etc, vinieron a revelar las leyes del mundo material, él viene a revelar las otras leyes desconocidas, las que rigen las relaciones del mundo corporal y del mundo espiritual, y como sus hermanas mayores de la ciencia, no son menos leyes de la naturaleza, y da la explicación de cierto orden de fenómenos incomprensibles hasta este día destruyendo lo que quedaba aún en el dominio de lo maravilloso.
Aquellos, pues, que intentasen explotar esos fenómenos en provecho suyo haciéndose pasar por mesías de Dios, no podrían abusar mucho tiempo de la credulidad y muy pronto serían descubiertos.
Por lo demás, así como se ha dicho ya, estos fenómenos solos nada prueban; la misión se prueba por los efectos morales, que no es dado producir a un cualquiera.
Este es uno de los resultados del desarrollo de la ciencia espiritista; averiguando la causa de ciertos fenómenos, levanta el velo de muchos misterios. Los que prefieren la obscuridad a la luz, son los únicos que tienen interés en combatirla; pero la verdad es como el sol: disipa las más densas nieblas.
El Espiritismo viene a revelar otra categoría mucho más perniciosa de falsos Cristos y de falsos profetas, que se encuentra, no entre los hombres, sino entre los desencarnados: es la de los espíritus embusteros, hipócritas, orgullosos y pretendidos sabios que de la tierra han pasado a la erraticidad y toman nombres venerados para procurar a favor de la máscara con que se cubren, acreditar ideas a menudo muy extravagantes y absurdas. Antes de que las relaciones medianícas fuesen conocidas, ejercían su acción de un modo menos ostensible: por la inspiración, la mediumnidad inconsciente, auditiva o parlante.
El número de los que en diversas épocas, pero sobre todo en estos últimos tiempos, se han presentado por alguno de los antiguos profetas, por Cristo, por María, madre de Cristo, y aun por Dios, es considerable. San Juan previene contra ellos cuando dice: "Estimados míos, no creáis a todo espíritu, mas probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas se han levantado en el mundo".
El Espiritismo da los medios de probarles, indicando los caracteres en que se reconocen los buenos espíritus, caracteres "siempre mortales y jamás materiales".
Al discernimiento de los buenos o malos espíritus es, sobre todo, a lo que deben aplicarse estas palabras de Jesús: "Se conoce la clase de árbol por su fruto; un buen árbol no puede producir malos frutos, y un mal árbol no puede producirlos buenos".
Por la calidad de sus obras se juzga a los espíritus, como un árbol por la calidad de sus frutos.
Extraído de: "Evangelio según el Espiritismo"
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