domingo, 2 de agosto de 2026

Tiempo para sanar

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- Primera psicografía

2.- ¿La inquietud por estar activo, obedece a alguna ley natural?

3.- Ante la experiencia de una muerte esperada.

4.- Tiempo para sanar

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           PRIMERA PSICOGRAFÍA

                                                               


Mis amigos,

La verdadera religión es la que nos lleva a admirar, adorar la grandeza y la majestuosidad inmensa de la causa primera de todas las cosas. La que da un conocimiento exacto de Dios, la que eleva a Dios en lo mas alto de su esfuerzo y que hace sentir al hombre su miseria y su nada, pero sin embargo le otorga los medios de levantarse, enseñándole a poner su confianza en Dios, el Maestro Supremo. Por lo tanto, estudien el Espiritismo ; gracias a él aprenderán a remplazar el egoísmo por el amor al prójimo ; gracias a él, encontrarán la fuente de todas las cosas, sanas y verdaderas. ¿Por qué, dirán, ésta y no otra? Porque es la obra de Espíritus cuerdos y clarividentes, porque, en una palabra, no es la concepción propia del hombre pero sí de una multitud de Espíritus que quieren vuestro progreso.

Así que no lo pierdan de vista. Bajo ningún pretexto deben sufrir el que hagan modificaciones a su doctrina, porque el intentar cambiarla sería para aportarle formas materiales y no las necesita. ¿De qué serviría la lucha contra la materia si para hablar con Dios es lo que ustedes utilizan? Manténganse pues, como fieles guardianes de su querida creencia y todos estaremos contentos.

Para conseguir conservar vuestra doctrina intacta, tendrán que luchar mucho tiempo, creo yo ; pero qué importa, piensen que amigos suyos se unirán a su trabajo. Siempre estaremos felices, cuando nos lo pidan, de transmitirles nuestros consejos.

Así que, ¡ánimo! Tienen enemigos reales, no descuiden nada para desenmascararles ;  no hay que perder el tiempo con los engaños y es hacerles un favor a ellos y a la sociedad entera si los sacan a la luz. No obstante sean indulgentes y tengan en cuenta las debilidades a las cuales nuestra pobre humanidad está expuesta.

Adiós. Os quiero

Un Amigo.”

  ( Autor desconocido )

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La inquietud por estar activo, ¿obedece a alguna ley natural?

  Esta inquietud que nos lleva a desarrollar una actividad de cualquier clase, obedece a  la actuación de la Ley Natural del Trabajo, que es una Ley Cósmica que se  manifiesta en los Seres humanos, cuando sentimos el impulso de ejercer una labor o un trabajo, físico o intelectual, rutinario o creativo, etc., no solamente es para cubrir nuestras necesidades materiales sino también psíquicas, saciando nuestra inquietud por movernos, por hacer algo, por crear, o por obtener nuevos logros, nuevas consecuciones, y progresar humanamente. Esto significa que el impulso hacia cualquier actividad obedece a una ley natural que nos lleva hacia la evolución del Ser espiritual que somos todos. Así, vemos como el ostracismo total, es uno de los peores castigos que podemos sufrir; cuando no tenemos nada que hacer, nos lo inventamos.


 Debido a esta ley que nos afecta a todos, el  ocuparnos siempre  en algo, es una necesidad  porque  la inactividad total y absoluta  tanto física como intelectual, es un suplicio para cualquiera. Así como se atrofia el cuerpo físico ante la falta de movimiento, lo mismo sucede con la psique y el Alma.

 Esta ley del Trabajo, a la que también podríamos llamar la ley de la actividad, es indispensable para nuestra evolución, perfeccionando la inteligencia, desarrollando nuestra voluntad, nuestras habilidades y  nuestra capacidad de esfuerzo y de constancia.

   El trabajo, además de ser una necesidad, es también una obligación moral  por  la que cada uno debe realizar un esfuerzo útil  para consigo mismo y para con los demás, colaborando  así al bien común.

El límite de esta obligación, lo determina  hasta donde alcance  la propia conciencia y las fuerzas físicas y psíquicas de cada uno.

 No solamente el trabajo físico lo es, sino que el trabajo intelectual también lo es, de modo que cualquier ocupación intelectual o mental de utilidad se puede considerar trabajo.

   En los animales esta ley de impulso evolutivo, actúa a otro nivel, porque en  ellos el trabajo se limita a cubrir las necesidades instintivas de conservación, a diferencia de los humanos para los que nos supone además, el  desarrollo  de la inteligencia, de la voluntad y de las habilidades.

  Cómo el trabajo y la actividad, manifiestan que obedecen a una ley  universal, y esta no deja de cumplir su función en todo el Universo, tanto el físico como el  espiritual,  se comprende que esta ley es impulsora de la evolución general de todos los mundos  y  todos los planos existentes en el Universo, así como de los seres que los pueblan.

La civilización nos obliga a trabajar más porque aumenta el nivel de necesidades y de bienestar.

A veces el  ser humano considera la obligación de trabajar como un castigo impuesto por Dios, y esto no es así, pues  podemos sentir como la actividad es una necesidad, sobre todo la actividad útil. No es que sea solamente una necesidad económica, sino también moral pues el ser humano que no encuentra un trabajo digno que le permita cubrir sus necesidades y las de quienes dependen de él, se siente humillado ante sí mismo y ante la sociedad.

Trabajando el ser humano evoluciona, se eleva y progresa al crear  no solo los productos necesarios para si mismo y para la sociedad, sino que también crea y desarrolla valores morales,  tales como la capacidad de esfuerzo, de tesón, de sacrificio, de creatividad, de cooperación, de paciencia, etc.  Así, nos hacemos eco de lo que afirma Pietro Ubaldi en su obra “La Gran Síntesis” :

Se debe considerar el trabajo como un instrumento de progreso y construcción eterna, en forma de aptitudes adquiridas para la eternidad”… “Se debe amor al trabajo como escuela de evolución espiritual y como una necesidad absoluta en la vida, siguiendo los imperativos supremos de la Ley que nos impone progresar a través de nuestro esfuerzo”… “ El espíritu se debe nutrir de actividad todos los días y construirse a sí mismo, realizándose en un mundo de acción”…

Veamos que afirma  al respecto El Libro de los Espíritus :

674.- La necesidad del trabajo es una ley de la Naturaleza?

-   El trabajo es ley de la naturaleza, es por eso que constituye una necesidad y la civilización obliga al hombre a trabajar más, porque le aumenta las  necesidades  y los gozos.

    Esta  ley encuentra su propio equilibrio en otra ley establecida, que a su vez forma parte de ella;  me refiero a la  ley del Descanso.  Esta  cumple la función de reparar las fuerzas físicas y psíquicas gastadas durante el ejercicio a que aboca la ley del Trabajo;  además durante el  descanso  la inteligencia queda libre para  remontar las limitaciones mentales que le impone la actividad cotidiana; así durante el descanso, podemos extralimitar el pensamiento cotidiano al que nuestras obligaciones nos abocan,  y  nos podemos evadir de la realidad objetiva, creando nuestro propio universo de imaginación o fantasía, tan necesarios a veces cómo antídoto mental que nos protege del esfuerzo y limitaciones humanas donde nos desenvolvemos en la vida cotidiana. Además durante el descanso, accedemos al sueño, en donde nuestra mente descansa y en donde nuestro espíritu se libera y recobra fuerzas en el plano espiritual en donde se expande y se relaciona, haciendo acopio de energías psíquicas y mentales que necesitaremos de nuevo tras el despertar. No obstante aquí no podemos dejar de citar de nuevo a Pietro Ubaldi, cuando en la misma obra antes citada dice:

“ … parar, excediendo el reposo necesario, perjudica la evolución. Quien es ocioso roba a la Sociedad y a sí mismo”.

- José Luis Martín-

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ANTE LA EXPERIENCIA DE UNA MUERTE ESPERADA

                                      


Muerte esperada ~ Cuando alguien muere, lo primero que debe haceres no hacer nada. No salga corriendo y llame a la enfermera. No contestes el teléfono. Respire profundamente y esté presente en la magnitud del momento.

Es una gracia estar al lado de la cama de alguien que amas mientras hace su transición fuera de este mundo. En el momento en que dan su último aliento, hay un increíble carácter sagrado en el espacio. El velo entre los mundos se abre.

No estamos tan preparados ni entrenados sobre cómo lidiar con la muerte que a veces surge una especie de respuesta de pánico: "¡Están muertos!"

Sabíamos que iban a morir, por lo que su muerte no es una sorpresa. No es un problema a resolver. Es muy triste, pero no es motivo de pánico.

En todo caso, su muerte es motivo para respirar profundamente, detenerse y estar realmente presente en lo que está sucediendo. Si estás en casa, quizás pongas la olla y prepares una taza de té.

Siéntese al lado de la cama y esté presente en la experiencia de la habitación. ¿Qué te pasa? ¿Qué podría estar pasando con ellos? ¿Qué otras presencias hay aquí que podrían estar apoyándolos en su camino? Sintonízate con toda la belleza y la magia.

Hacer una pausa le da a tu alma la oportunidad de adaptarse, porque no importa cuán preparados estemos, una muerte sigue siendo un shock. Si entramos directamente en modo "hacer" y llamamos al 911 o llamamos al hospicio, nunca tendremos la oportunidad de asimilar la enormidad del evento.

Tómese 5 minutos, 10 minutos o 15 minutos simplemente para estar. Nunca recuperarás ese tiempo si no lo aprovechas ahora.

Después de eso, haz lo más poco que puedas. Llame a la única persona que necesita ser llamada. Involucrar a cualquier sistema que sea necesario, pero involucrarlo al nivel más mínimo. Muévete muy, muy, muy lentamente, porque este es un período en el que es fácil que el cuerpo y el alma se separen.

Nuestros cuerpos pueden galopar hacia adelante, pero a veces nuestras almas no lo alcanzan. Si tienes la oportunidad de estar en silencio y estar presente, aprovéchala. Aceptar, aclimatarse y adaptarse a lo que está sucediendo. Luego, cuando el tren comience a rodar y todas las cosas que suceden después de una muerte, estarás mejor preparado.

No tendrás oportunidad de recuperar el aliento más adelante. Tienes que hacerlo ahora.

Estar presente en los momentos posteriores a la muerte es un regalo increíble para ti mismo, es un regalo para las personas con las que estás y es un regalo para la persona que acaba de morir. Están a sólo un pelo de distancia. Recién están comenzando su nuevo viaje en el mundo sin cuerpo. Si mantienes un espacio tranquilo alrededor de su cuerpo y en la habitación, se lanzarán de una manera más hermosa. Es un servicio a ambos lados del velo.

Por Jorge Ducay

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  TIEMPO PARA SANAR

Tómate el debido tiempo para sanar

En la vida solemos afrontar distintas situaciones, de alguna manera para eso es la vida, para experimentar, conocer, comprender y enfrentar los obstáculos, caemos y aprendemos a levantarnos y continuar, nos topamos con afines y con relaciones tormentosas, almacenamos heridas y recuerdos…

En ese camino sufrimos perdidas, rupturas, separaciones, distanciamientos, además de todos los beneficios, logros y éxitos que forman parte de nuestro camino, sin embargo, son esos recuerdos tristes y dolorosos, los que se arraigan con mayor fuerza y quizás por más tiempo en nuestra alma.

No elegimos sufrir…

Sufrir una pena en nuestra existencia, es más común de lo que parece y en muchas oportunidades, no nos damos el espacio para sanar nuestras heridas, sino que por valentía o por buena voluntad, nos levantamos de manera inmediata y seguimos adelante, en esta misión de lucha que tenemos en la vida.

No es nuestra elección sufrir, en la mayoría de los casos, simplemente las cosas ocurren, la fatalidad, los malestares y los sin sabores aparecen en nuestra vida sin avisar y en muchos casos solo nos queda tratar de comprender y aceptar.

Por supuesto, que no está mal tener la voluntad y la entereza para levantarnos y seguir adelante tras una caída que sufrimos, pero de alguna manera debemos tomarnos un espacio para estar realmente sanos, para pasar ese proceso de superar el dolor que sufrimos, el sufrimiento y la tristeza, cualquiera haya sido la causa de lo que nos haya sucedido.

Sanar es un proceso…

Más que quedarnos ensimismados en la situación, es un tema de procesar, de entender y sobretodo aceptar lo ocurrido, para que pueda pasar a formar parte de buena manera de nuestro pasado, de lo contrario quedará una espina, una abertura, una grieta, una herida constantemente sangrando en nuestro interior, por no haber tenido un tiempo para sanar y regenerarse.

Las etapas de ese proceso dependerá de nosotros, cada quien tiene un ritmo distinto y es sabio respetar estos tiempos, sin necesidad de forzar nada, todo debe fluir con sencillez pues sólo la hartura sanará la herida y esto solo ocurre viviendo el dolor y asimilando la separación.

Tiempo para sanar…

Siempre tómate un tiempo para sanar, respeta y vive tu dolor, entiende que eres un ser humano y que está bien sentirse mal y que con esa misma aceptación, podrás levantarte verdaderamente sana y continuar tu camino.

El tiempo sana las heridas, dicen por allí, y debe tener su certeza pues solo al pasar el tiempo podemos mirar hacia atrás y darnos cuenta de lo que hemos podido superar, en muchas ocasiones ni siquiera sabemos hasta donde somos capaces de tolerar y hasta que punto soportamos el dolor, solo nos percatamos hasta que lo vivimos, por ello dar cabida al paso del tiempo para recuperarnos es la oportunidad de no dejar huella sin saldar, para que no se abran viejas heridas…

-Aportado por Viviana Gianitelli y Reynaldo Formoso-



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