jueves, 29 de marzo de 2018

El Sueño





HOY VEREMOS:

- Comunicado mediúmnico (El Tabaco)
-Jesús confirma la Reencarnación
- Jesús es el Salvador
-¿ Cada cuanto tiempo se reencarna?
- El Sueño




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                        TABACO, VENENO MORTAL
                (Comunicado Mediúmnico)

" Mucha Paz y mucho Amor".
    Amado hermano, en el día de hoy, mis buenos hermanos tutelares, me conceden licencia para poder comunicarme  desde esta dimensión. pues grande es mi pesar, al ver como un ser al que yo tanto adoro. se encuentra dominada por el malsano vicio de la nicotina y los alquitranes.

   Sufro cuando veo como la vampirizan entidades malévolas, que desean verla claudicar- ¡ Ay hermanitos, sirva la historia que relato a continuación, para que de alguna forma, esta hermana mía, se conciencie de su responsabilidad ante el Altísimo!.

   La existencia anterior fue una de las más tristes desde que el  Ser Supremo me dio la Vida; me casé con una mujer hermosa, inteligente y activa, me costó cinco años de intenso asedio para conseguir que se casara conmigo, para conseguir que me eligiera entre sus muchos pretendientes; ella tenía 35 años cuando nos casamos, mi mujer fumaba, yo le pedía que lo dejara, mirando por su salud y porque la quería con pasión, ella siempre trataba de eludirme, y fingía que no era para tanto. Al fin un día me confesó que no podía dominarse, pues era muy fuerte el placer de llenar sus pulmones del humo del tabaco. Bueno hermanos, para acortar la historia les diré que se le declaró un cáncer en los pulmones. 

A los 45 años de edad, se quedó sin pelo en la cabeza; su cabellera que era uno de sus orgullos; perdió las cejas y las pestañas como resultado de la quimioterapia, uno de cuyos efectos es la alopecia o caída del cabello; los ojos de mi mujer eran negros, brillantes y vivos, siguieron siendo negros, por supuesto, pero se le hundieron, con una mirada triste que me partía el alma cada vez que me miraba; su piel que fue suave y saludable, tomo un tono amarillento y quedó toda arrugada, pareçía una mujer de 80 años. Tenía los brazos y las piernas tan flaquitos como esos niños desnutridos que vemos en los países africanos; tuvo una hermosa silueta, vestía muy bien, se quedó muy delgada y el vientre se le abultó enormemente por culpa de un medicamento que tomó para paliar los efectos de los rayos de cobalto; su respiración se volvió lenta y fatigosa, hasta el punto en que necesitó ayuda mecánica.  Mi mujer que hizo deportes, ahora no podía caminar dos pasos, pues cada vez que lo intentaba tenía que recostarse contra la pared para poder tomar resuello. Además estaba muy triste, por ella y por mí, llegando a sentirse tan culpable, que lloraba por cualquier cosa y se sentía morir; cada vez que tenía que tomar alimentos le temblaban las manos ya veces no tenía fuerzas ni para quejarse.

Por favor criaturas, os ruego que meditéis esta historia y preguntaros si vale la pena llenar los pulmones de humo y luego pasar por estos terribles momentos. Ahorro el contaros, por ser extremadamente doloroso, por los innumerables reconocimientos y exámenes que debió sufrir y las operaciones a que tuvo que someterse antes de desencarnar. Por este motivo, os pido que no creáis como pensaba mi pobre esposa, que a ti no te hace daño este vicio, pues puedo decir con toda seguridad de que lo que introduces en tu delicado sistema de purificación sanguínea, es un tóxico venenoso que terminará por arruinar tu salud, llevándote a la tumba fría  . Por este motivo, porque me siento responsable de ti ante el Altísimo, deja de fumar ya, hoy, ahora mismo, pues eso es un placer fugaz a costa de tu propia vida, y luego tendrás irremisiblemente que rescatarlo. así que por el Amor que te tengo, no hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.

Un ser que vela por ti y que mucho te ama.

(Mensaje mediúmnico recibido en el grupo Alborada Espírita Cristiana, el 12-02-98)

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JESÚS CONFIRMA LA REENCARNACIÓN

Cuando bajaban del monte (después de la transfiguración), Jesús les ordenó, diciendo: No contéis a nadie lo que acabáis de ver, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos. 

Entonces, sus discípulos lo interrogaron diciendo: ¿Pues, cómo dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? Mas, Jesús les respondió: En verdad, Elías vendrá primero y restablecerá todas las cosas. Mas, yo os declaro que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que lo hicieron sufrir todo lo que quisieron. Así también harán ellos 
morir al Hijo del hombre. Entonces entendieron los discípulos que 
les había hablado de Juan Bautista” (San Mateo, cap. XVII).



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                                   Jesús es el Salvador 

Pero, no para salvar a la humanidad con su muerte como sostienen algunas organizaciones religiosas; sino para salvarla con sus enseñanzas, con su doctrina de amor. Vino para redimirnos, sí; pero, no con su sangre, sino con sus conceptos y enseñanzas de amor y superación, de amor fraterno realizado en la convivencia humana; con esa doctrina que enseña el camino hacia la perfección mediante el propio esfuerzo. 
Jesús redentor, sí; pero no con su sangre, no con su muerte, sino con su doctrina de amor. Si observamos como norma de vida las enseñanzas del Maestro Jesús, incomprendido en su época y todavía hoy, seremos redimidos. Seremos redimidos por nosotros mismos, por nuestro propio esfuerzo, porque ésa es la Ley. ¡No nos engañemos con espejismos! 
Y por último, os diremos que, vibrando en amor, las fuerzas negativas no podrán dañaros nunca, aunque os ataquen. Pues, esa sintonía vibratoria forma un campo magnético protector contra toda influencia maligna. 

Sebastian de Arauco.


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¿ Cada cuanto tiempo se reencarna?

            No existe un periodo de tiempo fijo ni igual para todos los Espíritus.  Eso depende de las necesidades evolutivas  de cada uno y de las circunstancias de los desajustes que tengan pendientes de equilibrar con la Ley de Causa y Efecto.  El periodo de tiempo que transcurre entre cada dos vidas humanas, se llama Intervalo,   durante el cual el Espíritu permanece  errante en el Plano Espiritual. El estado errante se refiere no a que estén en el espacio perdidos, sino que permanecen a la espera de que les llegue la hora de una nueva encarnación.
    Este periodo es muy variable en cuanto a medida de tiempo, debido a dos cuestiones principales:
La primera es debido a que el sentido y la medida de nuestro tiempo dimensional, no existe en los Planos Espirituales en donde todo transcurre como en un eterno presente.
La segunda cuestión es que la urgencia por reencarnar es muy variable de unos casos a otros. Cuanto más apegado está el Espíritu desencarnado a las cosas del mundo material, o cuanto  menos evolucionado está,  con más frecuencia y mayor intensidad  siente el impulso o la necesidad de su regreso a este mundo al que se siente atraído como por un imán, por su  afinidad  con el mismo o por las necesidades de aprender o de saldar deudas kármicas.  Por la misma razón, cuanto más evolucionado está el Ser, menos necesidad siente de volver aquí y menos apego y compromiso  siente hacia este mundo nuestro del que está más alejado. Por lo tanto en este último caso, el Espíritu habita mayores periodos de nuestro tiempo en el Plano espiritual que, al fin y al cabo, es su  escenario  natural y normal, como Seres Espirituales que somos.
          El Ser espiritual   se siente inclinado a reencarnar, cuando después de un espacio de tiempo en el mundo espiritual  comprende la necesidad  y siente el impulso de regresar a este mundo  para continuar aprendiendo y  conquistando  lo que todavía no conquistó o lo que  dejó a medio en anteriores existencias humanas.
        Es de señalar aquí, que según  las  conclusiones  a  que  han llegado después  de  realizar   sus   trabajos   los   Doctores  Dethlefsen,  Wambach   y   Fiore,   parece  ser   que  a   medida    que  la Humanidad se ha ido aproximando   a nuestra época actual, se han ido reduciendo  estos intervalos o periodos de tiempo  entre vidas consecutivas.                                                                                                                      
Esto, que parece ilógico con arreglo a la  Evolución que,como se ha dicho , disminuye la necesidad de reencarnar enseguida , sin embargo podría ser indicio de que por algún otro motivo en esta época existe un ritmo evolutivo más acelerado que hace siglos; tal vez podría ser el de la inminencia del cambio de ciclo planetario en el que estamos ya inmersos, y en el que la Humanidad nos jugamos el ser o no ser  aptos para seguir evolucionando en un Mundo de  Regeneración.
Según el Dr. Karl Muller, que estudió comparativamente cientos de casos de Reencarnación comprobada, la media que estableció como duración del periodo de Intervalo la cifró  en unos setenta años. No obstante, según revelaciones de los propios espíritus, en general hay un término medio  de unos cinco años en el plano espiritual por cada año de vida humana vivido antes de su última desencarnación.

Se debe tener en cuenta de que en los Planos espirituales no existe nuestra medida del tiempo, pero asimilando estos intervalos a un sentido de nuestro tiempo, en realidad este, según han acreditado los mismos Espíritus, puede oscilar desde unas pocas horas  hasta siglos.

-Jose Luis Martín-

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                       EL SUEÑO

El sueño, para el cuerpo físico, es una muerte de todos los días, aparente e incompleta, durante la cual el espíritu no pierde  su integridad, cesando solamente la actividad de los órganos de relación con el mundo exterior; pero en compensación al Espíritu, el dormir le abre  las puertas de los sueños, rendijas más o menos grandes hacia la visión de extrañas escenas del mundo extraño del Más Allá, sus paisajes,  de coloridos bizarros , sus luces intensas y tantas maravillas, sus misteriosos habitantes.
El dormir, en sí mismo, es un fenómeno físiológico, un estado de transición que conduce a los sueños – que son fenómenos de lucidez.
Todo el mundo duerme, seres y cosas, por lo menos aparentemente. Un tercio de nuestra vida, como mínimo lo pasamos durmiendo.
Durante el día y por la influencia del Sol, cuya luz destruye las emanaciones fluídicas maléficas, predomina el dinamismo de las fuerzas materiales, regidas por la inteligencia; pero, cuando el Sol se va y cae la noche, pasan a imperar las fuerzas negativas del Mundo Espiritual inferior y el cuerpo humano se adormece, entonces, bajo su dominio.
El sueño llega a algunos por una congestión cerebral (hiperemia de los vasos sanguíneos del cerebro)
Para otros, es justamente lo contrario: ocurre una anemia  cerebral (isquemia  de los mismos vasos) lo que quiere decir que durante el sueño los vasos se dilatan y desalojan parte de la sangre del cerebro.
Al lado de estas explicaciones está la teoría de las neuronas, células nerviosas cuyas prolongaciones  se retraen durante el sueño interrumpiendo el paso de la corriente vital, la cual restablecen al despertar, extendiendo las referidas prolongaciones y poniéndolas de nuevo en contacto.
El sueño puede resultar también de una asfixia periódica del cerebro y, para el viejo Aristóteles, adviene de la acción de las toxinas  existentes en los residuos digestivos.
En contraposición, hay otros que afirman que, justamente dormimos para desintoxicarnos, siendo el sueño una función  defensiva del organismo.
El organismo  físico, en la vigilia, gasta energías, que recupera en el reposo del sueño. La ciencia descubrió que en el momento del sueño ocurre una inversión de las ondas cerebrales, del cerebro posterior hacia el interior.
El sueño, se da, con el abandono provisional del cuerpo por el Espíritu, de la misma forma que sucede en la muerte, cuando el abandono es definitivo.
Veamos diversas teorías científicas sobre los sueños:
Freud dice que los sueños se originan  en los deseos reprimidos: no pudiendo el hombre satisfacerlos en la vida normal, se esfuerza en vivirlos cuando se duerme.
Mauri dice que los sueños resultan de los automatismos psicológicos; de cerebraciones  inconscientes o de asociaciones de ideas que, como es natural, originan imágenes mentales.
Según Saint Denis en los sueños existe  el desarrollo natural y espontaneo de una serie de reminiscencias.
Delboeuf admite  la conservación indefinida de impresiones que Richet bautizó con el nombre de pantomnesia (reminiscencia universal)
Conan Doyle admite solamente dos especies de sueños: los resultantes de experiencias hechas  por el Espíritu libre y las provenientes de la acción confusa  de las facultades inferiores, que permanecen  en el cuerpo cuando el Espíritu se ausenta.
Flammarión, Rosso de Luna, Dunne, Lombroso, Materlink y muchos otros estudiaron también el fenómeno y dejaron acerca de él interesantes pero no concluyentes teorías.
Podemos clasificar los sueños en dos categorías: los sueños subconscientes y los sueños reales.
Los sueños del subconsciente  son reproducción de pensamientos, ideas e impresiones que afectan  nuestra mente  en la vigilia; hechos comunes de la vida normal que se registran en los recovecos de la memoria  y que durante el sueño, continúan preocupando al Espíritu, con mayor o menor intensidad. Esos elementos, subiendo del subconsciente se empujan  los unos a los otros, si se puede decir así, y forman verdaderos  enredos con reminiscencias  presentes y pasadas, tornando tales sueños casi siempre de difícil comprensión, justamente por ser confusos, complejos extravagantes.
En esos sueños subconscientes entran también otros factores, como: el temperamento imaginativo o emocional del individuo, sus resabios, mayormente los de naturaleza sexual, perturbaciones fisiológicas momentáneas, etc. Los durmientes  ven, en tales sueños, solamente cuadros formados en su propia mente subconsciente, puesto que tales sueños son únicamente un producto mental inferior de ellos mismos.
Finalmente, lo que define  y caracteriza, además de su aspecto confuso  y nebuloso, es la incoherencia, la falta de nitidez, de luz, de colorido.
En los sueños reales mientras el cuerpo físico reposa, el Espíritu pasa a actuar en el plano espiritual, en el que tiene más o menos libertad de acción, según su propia condición evolutiva. Unos se conducen libremente, otros quedan dependiendo de terceros, pero todos son atraídos hacia lugares que les son afines o correspondientes.
Son, por tanto, aquello que ve, oye o siente; los contactos que hace con personas o cosas de esos lugares o esferas de acción y que constituyen los sueños reales que, como bien se comprende, no son mas que  elaboraciones de la mente subconsciente individual sino perfectas visiones, directas y objetivas de esos mundos, verdaderos desdoblamientos, exteriorizaciones involuntarias del Espíritu.
Los encarnados, sujetos como están a las leyes que rigen el piano material, no se liberan de ellas sino con la desencarnación y, por eso, así cuando están exteriorizados durante el sueño, las leyes prevalecen manteniendo los velos de oscuridad vibratoria entre los dos mundos.
Esa es la razón por la que los sueños, incluso los reales, son normalmente indistintos, nebulosos, de difícil recordación. Por eso también es que cuando hay necesidad de obviar ese estado de cosas, haciendo que los sueños sean más fácilmente recordables, los agentes de lo invisible lanzan en la mente del durmiente poderosas sugestiones, fácilmente transformables al despertar, en forma de imágenes mentales y cuadros alegóricos representativos de las enseñanzas, advertencias o experiencias que el durmiente debe recordar.
Acostumbran también a conducir al adormecido a regiones o instituciones del Espacio, proporcionándole contactos y experiencias necesarias a su aprendizaje espiritual, de los cuales el recuerdo, por el referido procedimiento, siempre permanece en alguna forma .
Y si eso acontece en relación a los Espíritus buenos, también sucede con los malos que, valiéndose de la ley de afinidades vibratorias se apoderan de los durmientes y los conducen hacia sus antros, inoculándoles o alimentando en sus mentes desprotegidas ideas o tendencias maléficas.
Los médiums, por tanto, que se guarden de esas infelices posibilidades, purificándose en cuerpo y Espíritu para que su tonalidad vibratoria se eleve orando y vigilando como el Divino Maestro recomendó.
Conforme, sea su desarrollo espiritual, puede el Espíritu así desdoblado viajar por varias regiones espirituales, verlas y comprenderlas, instruirse y penetrar  en acontecimientos pasados o futuros del sector de los llamados sueños simbólicos o proféticos.
En ese mundo diferente, en el cual ingresamos diariamente, muchas cosas están a nuestra disposición, como auxilio a nuestro esfuerzo evolutivo: material de estudio, elementos de investigación, contactos reparadores, consejos e instrucciones de amigos desencarnados o no y de instructores espirituales.
La luminosidad, la nitidez, la claridad, la lógica y el colorido, he ahí las características inconfundibles de esos sueños reales, únicos verdaderos.
Lo que es necesario que tengamos durante esos sueños es una relativa conciencia de lo que sucede, y eso solo podemos conseguirlo, normalmente, por medio de continuados ejercicios de autoeducación y disciplinamiento de la voluntad, los cuales deben ser hechos diariamente, antes de adormecernos, y con un previo entendimiento con el guía espiritual.
Pocos son los que al despertar recuerdan esa vida exquisita que vivieron durante el sueño. En general solo nos recordamos del último sueno, lo que antecedió al despertar, y este mismo es luego borrado de la memoria con la sucesión de los acontecimientos materiales inmediatos.
En el libro Los Mensajeros Espirituales, capitulo XXXVII, André Luiz, refiriéndose a los encuentros que se dan durante el sueño, dice: "Estas ocurrencias se dan todas las noches por millares en los círculos terrestres. En la mayoría de los hermanos encarnados el sueño apenas refleja perturbaciones fisiológicas o sentimentales a las que suelen entregarse; sin embargo, existe un gran número de personas que, con más o menos precisión, son aptas para desarrollar este intercambio espiritual".
Vivimos actualmente en la carne con la pérdida de más de un   tercio de nuestra vida consciente, la cual escapa a nuestro control por entre las brumas y el olvido del sueño.
El problema está, pues, en obtener un  poco de  ese dominio, viviendo conscientemente, tanto de día como de noche, en la vigilia como en el sueño, para que la luz de la verdad triunfe sobre las sombras de la muerte y para que la vida se manifieste en su realidad como ella es: eterna.
Otro medio de conservar la conciencia al despertar es desarrollando el chacra coronario.
Estas facultades de lucidez, tan bellas y tan útiles, abren al médium educado y consciente un mundo extraordinario de conocimientos y revelaciones espirituales.  Transforman al hombre en un ser diferente, dado que le confieren el poder de vivir en dos mundos, incluso estando encarnado. Se amplía hasta  los ilimitados horizontes que abarcan  parte del Universo y le permitirán comprender muchas de las grandezas de la Creación Divina.
Pero es preciso educación y desarrollo  metódico y progresivo, lo que solo se volverá posible cuando el Espíritu esté en condiciones de mérito propio, cuando sea digno de poder merecer la preciosa colaboración indispensable de los asistentes espirituales competentes.
Muchos procedimientos son utilizados para ese desarrollo, siendo los más comunes, para la videncia, por ejemplo, los del grupo de cristal o videncia, esto es: la fijación de superficies lisas y brillantes como sean bolas de vidrio, botellas o copas conteniendo agua, espejos, lentes, objetos de metal pulido, fuentes de agua, borrones de tinta , etc.
No habiendo mediúmnidad-tarea, ningún procedimiento material o artificial dará resultado si, desde el punto de vista moral, o según las necesidades de su propia evolución, el individuo no fuere digno.
Las superficies brillantes provocan una auto-hipnotización que nada resuelve en definitivo, puesto que si los asistentes invisibles nada proyectan sobre tales superficies nada podrá ser visto; sin embargo, los guías acostumbran aconsejar a veces tales procedimientos con la intención de obligar al estudiante a realizar ejercicios de concentración, familiarizándose con la disciplina mental.
Acostumbran también a actuar directamente sobre los médiums en desarrollo, aumentando sus vibraciones de la glándula pinneal y proyectándoles durante el sueño o en el semi-sueño cuadros simbólicos en el campo de la visión. Se valen también del ambiente formado en las sesiones espiritas bien conducidas para producir tales fenómenos, por tener en esas ocasiones, a su disposición, cargas poderosas de fluidos apropiados a las formaciones ideo-plásticas.
Pero, repito, para el desarrollo de esas facultades la condición esencial es la reforma individual del médium con la purificación de sus pensamientos y actos, porque de eso dependerá la elevación de su vibración periespiritual a un nivel compatible con la producción de tales fenómenos, esto es, al nivel de las vibraciones del piano espiritual.
Extraído por Mercedes Cruz  del libro “Mediúmnidad” Edgard Armond
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martes, 27 de marzo de 2018

JESÚS: ¡ El héroe invencible !


Hola amigos, Os presento
los siguientes artículos:

- Historia de un Espíritu Feliz
-En cuanto a los demás
-¿ Cuantas veces se reencarna?
- JESÚS: ¡ El héroe invencible !


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                (HISTORIA DE UN ESPIRITU FELIZ)
Bernardin - (Burdeos, abril de 1862.)
“Soy un Espíritu que ha sido olvidado durante muchos siglos.

En la Tierra viví en medio de la miseria y el oprobio, trabajando cada día sin cesar para darle a mi familia un pedazo de pan insuficiente.
     No obstante, amaba a mi verdadero Señor, y cuando aquel que me oprimía en la Tierra cargaba excesivamente el fardo de mis dolores, yo decía:  ‘Dios mío, dadme fuerza para soportar su peso sin quejarme’. Cumplía con mi expiación, amigos.
Pero al salir de tan ardua prueba, el Señor me recibió en su paz, y mi anhelo más querido fue el de reuniros a todos, hermanos e hijos, para deciros: ‘Por más cara que la consideréis, la dicha que os aguarda habrá de superar su precio’.
                                                                                                                                            “Hijo de una familia numerosa, jamás tuve una posición,y me hice servidor de quien mejor pudiera ayudarme a soportar la vida. Puesto que nací en una época de cruel servidumbre, sufrí todas las injusticias, todos lo trabajos penosos, todos los disgustos que los subalternos del amo me impusieron. 
     Vi a mi mujer ultrajada, a mis hijas raptadas y luego repudiadas, y todo eso sin poder pronunciar una queja. Vi que se llevaban a mis hijos a las guerras de pillaje y de crímenes, y que luego los ahorcaban por faltas que no cometieron. ¡Ah! ¡Si supieseis, pobres amigos, lo que sufrí en mi larga existencia! Con todo, supe esperar, y el Señor me concedió esa felicidad que no existe en la Tierra.
A todos vosotros, pues, mis hermanos: valor, paciencia y resignación.
“En cuanto a vos, hijo mío, podéis guardar lo que os he dado: una enseñanza práctica. Aquel que predica es siempre mejor escuchado cuando puede decir: ‘Soporté más que vosotros, y lo hice sin quejarme’.”
P. ¿En qué época habéis vivido?
R. Entre 1400 y 1460.
P. ¿Tuvisteis alguna otra existencia después?
R. Sí, también he vivido entre vosotros como misionero. Sí,como misionero de la fe, pero de la fe auténtica y pura, la fe que proviene de la mano Dios, y no de la fe que los hombres os han impuesto.
P. ¿Y ahora, como Espíritu, también tenéis ocupaciones?
R. ¿Acaso podríais suponer que los Espíritus se mantienen inactivos? La inacción, la inutilidad, sería para nosotros un suplicio. Mi misión consiste en guiar centros de obreros del espiritismo.
      Inspiro en ellos buenos pensamientos y me esfuerzo por neutralizar aquellos que los malos Espíritus intentan sugerir.
-- BERNARDIN 

Relato de un espíritu escrito en el Libro "El Cielo y el Infierno - Allan Kardec


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             EN CUANTO A LOS DEMÁS 

      Si usted cree que puede alcanzar la sublimación espiritual sin los demás, por cierto aún no llegó a la verdad.- 
      La vida fue creada, a la manera de máquina compleja, en que las piezas, diferentes entre sí, guardan función específica. 
     No huya del engranaje de su grupo si desea perfeccionarse y progresar. 
      Los demás son las áreas destinadas a complementar y mejorar sus propios reflejos. 
      A través de ellos es que usted se analiza para observarse con seguridad. 
      No intente transformarlos, de inmediato, porque, igual que ocurre con nosotros, son espíritus en evolución caminando en medio de dificultades y sombras, hacia el conocimiento superior. 
      No exija de ellos la perfección que aún estamos lejos de poseer. 
      Éste nos enseña paciencia, aquél la comprensión, aquél otro el imperativo de la bondad, tanto como somos personalmente, para cada uno de ellos, pruebas vivas en esos mismos asuntos. 
     Crea: siempre que los demás nos aparezcan en forma de problemas, somos para ellos otros tantos problemas para resolver. 
      Usted dice que necesita identificarse con la vida y descubrirse para hacer lo mejor, entretanto, únicamente por los demás es que usted se encuentra y se realiza para las conquistas supremas de la felicidad y del  amor. 
ANDRÉ LUIZ 


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 ¿ Cuantas veces  reencarnamos  ?

   Antes de pretender contabilizar las existencias que hemos tenido o que tendremos  en este mundo, debemos considerar que  nosotros ya hemos existido antes en este planeta Tierra o en otros mundos tan primitivos como lo fue el nuestro hace miles de años.

   El número de reencarnaciones de cada Ser humano, es inconcreto y no está fijado por ley porque  el número es variable entre un ser y otro; esto depende del esfuerzo de cada uno en cada nueva vida humana que afronte, de modo que estas oportunidades de evolucionar  sean mejor o peor aprovechadas.  No obstante en términos generales, este  número de veces puede oscilar desde  unas pocas existencias humanas hasta cientos. Esto resulta absolutamente particular en cada caso individual, dependiendo del esfuerzo y conquista de valores morales y psíquicos  que se realice en cada existencia.

   Puede haber Espíritus que para adquirir determinados valores, lo consiguen, por ejemplo, en cuatro existencias humanas, mientras que otros para lograr lo mismo lo conquistan en cuarenta. Esto sucede a semejanza de los estudiantes de nuestras aulas, los cuales, según su esfuerzo y capacidades, pueden terminar una carrera en cuatro años, mientras otros para alcanzar la misma meta  necesitan  algunos más.

   Se podría así sintetizar, que el número es indeterminado y variable en cada indivíduo, dependiendo del esfuerzo evolutivo del ser y de la capacidad alcanzada : así, a mayor determinación y esfuerzos, menos numero de encarnaciones nos serán necesarias, y a menor esfuerzo, mayores cuotas de estancamiento y mas necesidad de repetir más veces las experiencias en la materia.
- Jose Luis Martín-

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     JESÚS,  ! EL HÉROE INVENCIBLE ! 

      Israel sufría el largo silencio de cuatro siglos por parte de la Divinidad. En todo ese tiempo la boca profética se había quedado muda. El monstruo de la guerra dominaba a las naciones y oprimía a los hombres que experimentaban la esclavitud y la pérdida de sus patrias... Las legiones romanas dominaban el mundo conocido y todas las provincias en la orilla del mar Mediterráneo experimentaban el oprobio, la humillación... 

      En la gran noche que se abatía sobre la Tierra, ninguna esperanza cantaba alegría en los oídos de la humanidad. Fue en esa situación que, en una noche en que el cielo de Israel estaba bordado de astros luminosos, Jesús, la Estrella de Primera Grandeza, descendió al valle humano para inaugurar la Era del Espíritu Inmortal. A partir de aquel momento, la sociedad jamás sería la misma. Nunca antes se había oído la sinfonía del amor cantada por las voces de los ángeles. Jamás, otra vez, se volverá a oír la sublime canción. 

      Diferente de todos los profetas, Él despreció el poder temporal para convivir con la miseria, con aquellos que eran desheredados, más tarde denominados excluidos. Para realizar Su menester sublime eligió a hombres simples, acostumbrados al mar de Galilea para pescar en el océano de la humanidad, las almas a las cuales afirmaba amar. Su amor incomparable cambió el concepto sociológico al respecto de la felicidad. Antes de Él, feliz era todo aquel que poseía, que dominaba, que se encontraba en el triunfo, pese a los gravísimos problemas que mantuviesen en su mundo íntimo: avaricia, orgullo, angustia, envidia, inquietud, ambición desmedida... Después de Él, el vencedor, aquel que triunfa es el ser que se vence a sí mismo, que domina sus malas inclinaciones, que es desconocido por el mundo, empero es identificado por Dios. 

      Al presentarse en un monte cualquiera, lo transformó en la más notable cátedra que el mundo conoce, porque allí presentó la sinfonía inacabada de las bienaventuranzas. Nada que a Él se pudiera igualar. En aquel momento transformó el amor en arpa de luz para que sus salmodias canten todas las partituras de su Evangelio renovador. Perseguido, disculpó; odiado, amó; calumniado, comprendió la inferioridad humana y se permitió sacrificar, para que todos tuviéramos vida y vida en abundancia. Aquella vida de triunfo sobre las miserias terrenas se transformó en una saga de heroísmo, que hasta hoy conmueve a todos los que se sumergen en el estudio de sus palabras. 

      Él hablaba como todos lo hacían, sin embargo nadie hablaba como Él lo hacía, esto porque Él vivía todo lo que anunciaba. Antes de Él, el amor era desconocido en las leyes. Si miramos, por ejemplo, el Código de Hammurabi y nos detenemos en la Ley del Talión, nos quedamos fascinados con su ley del perdón... Y ese código sería atenuado con el Decálogo, que aguardaría la reencarnación para que el amor dominase todas las vidas. Akenatón se refiere a Atón e inicia una concepción semejante al Dios único de Israel. Krishna propone la Trinidad Divina. Confucio y Lao-Tsé demuestran la necesidad de leyes sociales y familiares. ... Y cada uno en todas las partes del mundo antiguo experimentó la revelación específica para su estado evolutivo. Solo Jesús habló al respecto del amor, volviéndose el Amor no amado... 

      Casi 21 siglos después el amor permanece desconocido de las criaturas humanas que lo han convertido en pasiones egoístas e intereses infelices. Felizmente, desde el surgimiento del Espiritismo, la Caridad, como un ave de luz, abre las sublimes alas de ternura y cariño para que el amor demuestre el poder de que está investido. En esta hora terrible de sufrimiento, de violencia, de terrorismo y de atrevimiento de los malos y de los corruptos, la luz del Espiritismo permite que se mire a la realidad y desmitifica las supercherías que han dominado a la sociedad. 

      ¡Amanece un día nuevo! La inmortalidad triunfa por encima de la transitoriedad terrena. Este es el momento de insculpirse en el mundo interior la presencia de Jesús. Llega la hora de producirse la renovación del planeta, a través de la transformación moral de cada uno para mejor. ¡Mañana no! ¡Ahora! ¡Espíritas, hermanos del alma! Aquellos que retornamos a la patria después de la jornada carnal estamos de vuelta, de pie, para despertaros del letargo, para deciros: ¡la hora es ésta! Dejemos al margen las preocupaciones mezquinas de la infantilidad psicológica. Demos prioridad a la labor iluminativa para que el mundo sea mejor. 

      Participando de este XIV Congreso Espírita Colombiano, nosotros, que tanto luchamos por la divulgación de la Doctrina libertadora, repetimos, como lo hacían los cristianos primitivos delante del holocausto: ¡Ave, Cristo! Aquellos que lo amamos, ¡cantamos hosannas y bendecimos su nombre en nuestro corazón y en nuestra vida! 

Ana Fuentes de Cardona y los Espíritus amigos del Movimiento Espírita colombiano. 

(Página psicografiada durante la conferencia de la Dra. Vanessa Anseloni, en el XIV Congreso Espírita Colombiano, por el médium Divaldo Pereira Franco, en la tarde del 21 de julio de 2012, en Ibagué, Colombia.)

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domingo, 25 de marzo de 2018

Historia de un Suicidio



Hola amigos; para hoy tenemos

- El Mundo Invisible (2ªParte)                                                                                                -¿Por qué no le es suficiente al Espíritu una sola vida?                                                           - La Codificación  Espírita                                                                                                                    --Historia de un Suicida     
                                                                                                                               
                                                                      ***********************                                                             ,  
                           

                                     
               
       EL MUNDO INVISIBLE ( 2ª PARTE)

( Viene del anterior)

...//...      Pero para nosotros eso no constituye una sorpresa, porque desde hace tiempo, gracias a la revelación cristiana, cuando Jesús retorna, convive y se marcha en dirección a la casa del Padre, citada en el Evangelio, según Juan, cap. XIV, vers. 1-2, «Creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre, muchas moradas hay». Entonces tenemos, de acuerdo con las vibraciones circulares que envuelven a cada planeta y al Universo, diferentes moradas que están situadas fuera de nuestra dimensión, invisibles a la mirada física y que muchos de nosotros en los momentos oníricos podemos visitar en transportes extraordinarios.

   Tenemos en la literatura mediúmnica las más extraordinarias narraciones al respecto del mundo espiritual. Cuando un médico brasileño desencarna y va a una región de profundos sufrimientos, donde se queda sufriendo durante ocho años como consecuencia de sus actos. Porque lo más importante del mundo invisible, del mundo espiritual, de la erraticidad como dice Allan Kardec es que hay una erraticidad inferior y hay una erraticidad superior, un mundo sublime y un mundo primitivo, doloroso. Porque la función de la existencia terrenal es mejorarnos moralmente, desarrollando los sentimientos nobles, el dios interno para retornar un día definitivamente a ese mundo en una situación de dioses, una situación de plenitud. Porque el mismo universo es relativo, ya afirmaba Albert Einstein que estamos en un universo relativo que un día se desintegrará por falta de la energía mantenedora. El mundo espiritual existe antes que el universo y continuará después de su desintegración. Los detalles se escapan a nuestra mente porque son parte del infinito. Entonces, ese médico que se denominaba André Luiz y cuya historia un gran número de vosotros conocéis por la película, por el libro Nuestro Hogar, narra con riqueza de detalles reales lo que es ese mundo, porque estuvo en esa colonia.

   Y André Luiz, por no haber cumplido con sus deberes y misión de médico, por haberse preocupado mucho más por los valores terrenos, por los placeres, cuando podría haber devuelto parte a los infelices, a los sufrientes, y no lo hizo, fue por lo tanto hacia la erraticidad inferior que él mismo denomina “umbral”. El umbral, la entrada, la puerta, la parte que precede a cualquier lugar, este umbral pasó a ser para los espiritistas como aquel infierno de Dante o aquel purgatorio de la visión de La Divina Comedia. Entonces ahí sufría, se sentía muerto y se sentía vivo porque experimentaba todos los fenómenos orgánicos, la muerte no cambia a nadie. Y André Luiz, después de ocho años es rescatado de esa región dolorosa.

   Permitidme una narración personal: Cuando yo continué con esas experiencias de desdoblamiento, un día, Juana me propuso hacer una visita al Umbral. Me dijo que no era una visita social, sino de socorro, yo tenía que ayudar a Espíritus en sufrimiento. Y me dijo: «Tú conocerás en este momento a la Reina Santa Isabel». Yo tuve la satisfacción de conocerla en esa oportunidad, cercada de luces, con rosas luminosas en la mano. Fuimos a una región por ella comandados donde se podía decir que era el Umbral, era un charco cerca de un pantano de una región muy oscura entre montañas, una cadena montañosa. En aquella región la psicosfera era tremendamente oscura, donde la claridad de la luna no penetraba, ni la claridad de las estrellas. Y los seres que constituían la caravana, casi cien, un número enorme, algunos de ellos con antorchas, con luces que brillaban en la oscuridad. El camino era tan peligroso que debíamos seguir las huellas dejadas por ella, huellas luminosas, porque era como si fuera un abismo y con cualquier desatención podríamos caer al precipicio. Amparado por el Espíritu Juana de Angelis, nos adentramos en ese páramo y escuchábamos el alarido, las exclamaciones, los gritos, el desespero, las agonías, el sufrimiento, la revuelta, aquellos que protestaban, que blasfemaban y periódicamente, algunos de los que iban atrás tiraban redes, redes magnéticas luminosas y ellas iluminaban el pantano donde se veía muchas cabezas de Espíritus que se ahogaban y que volvían, “suicidas”. Y entonces ellos se agarraban a esas redes y eran retirados por esos trabajadores de la caridad. Pero de cuando en cuando, una parte de la red se rompía y aquel que se agarraba volvía al pantano y Juana me dijo: «No son sinceros. Cuando ruegan a Dios con amor y están con el alma libre de sentimientos negativos la red se hace fuerte, pero cuando son hipócritas y solamente tienen miedo la red se rompe y permanecenahí hasta que cambien». Entonces los rescatados eran conducidos a la parte de fuera para ser trasladados a las colonias purgatoriales de Nuestro Hogar. Y entonces vi a un amigo que tuve en la Tierra, y pienso que ese fue el motivo por el cual Juana me llevó a ese lugar. Cuando la red lo atrajo le vi el rostro transfigurado, como si tuviera una dermatosis deformante, heridas, entonces me reconoció y gritó: «¡Divaldo! ¡Socorro! ¡Sálvame!». Juana me miró y me acerqué y comencé a hablarle diciéndole: «Ya estás salvado. Pero no pienses en mí, que no soy nada, piensa en Dios, piensa en tu madre, recuerda la caridad que hiciste». A lo que él me interrumpe: «¡No! No hice caridad alguna». Y seguí: «Piensa entonces en la posibilidad de hacerla oportunamente, tenemos el porvenir». Entonces Juana me dijo: «Retorna con él» y fui con él hasta una zona de césped.

   Esta experiencia marcó definitivamente mi actual existencia. Porque no es necesario parecer bueno, gentil, es necesario ser gentil. Que cuando alguien se acerque a nosotros no solamente identifique nuestra generosidad, nuestra simpatía, sino una cierta irradiación de paz, de esa paz que viene de la conciencia tranquila, del desapego, de la superación de las malas inclinaciones, de los vicios, que aún no he conseguido librarme. Sin embargo con la bendición de la doctrina estoy esforzándome cada día, cada momento. Que una persona habla mal de ti, qué maravilla, como decía San Francisco, en ocasión de que una persona le dio una paliza y cuando le preguntaron si estaba resentido dijo: «¡No! De esa manera aprendo a ser humilde y a saber que nada valgo, porque solamente me sucede aquello que es mejor para mi evolución». Qué filosofía más extraordinaria, la victoria sobre sí mismo, sobre las pasiones, para nuestra paz que nadie nos puede brindar. La paz es una adquisición personal, íntima, por eso se hace necesaria la reflexión, el hábito necesario de la concentración, del análisis, del examen de conciencia como recomienda San Agustín en respuesta a la pregunta nº 919 de El Libro de los Espíritus: «Haced como yo cuando estaba en la Tierra. Al acostarme hacía examen de conciencia y cuando me daba cuenta de que había actuado de una forma correcta, continuaba, y cuando me daba cuenta de que había actuado de manera equivocada, pedía perdón, me acercaba, procuraba rehabilitarme». No es lo que hacemos nosotros, si tenemos un enemigo, mejor, nos hemos librado de él. No es así, somos parte de la familia universal.

   Cuando el Espiritismo nos habla de tolerancia, me doy cuenta qué poco se habla de esa trilogía: trabajo, solidaridad, tolerancia. Trabajo, porque la hora vacía es la hora de la depresión, es la hora de los pensamientos frívolos, la hora en que no estamos preocupados con el trabajo por el bien es la hora de los resentimientos, de las reflexiones negativas, por lo tanto: trabajo. Y de inmediato la solidaridad, pensar en ser solidario a nuestros hermanos, la caridad recomendada por Allan Kardec que es la forma de salvación de paz. Y por encima de todo la tolerancia, dar el derecho al otro de ser inferior, infeliz, de estar en el nivel de conciencia del sueño, de aún no haber despertado. Él tiene todo el derecho, es un Espíritu nuevo, aún no ha pasado por la escalera de la reencarnación, es un Espíritu primitivo, está llegando ahora, para él lo importante son los instintos básicos. Para nosotros es la razón, ya somos seres que pensamos de una manera superior, que nos comunicamos sin la necesidad de tantas palabras, esa comunicación virtual maravillosa que será en un tiempo muy cercano, la comunicación psíquica, la transmisión del pensamiento, en que ya no necesitamos disfrazar nuestras anfractuosidades, nuestras miserias, porque seremos espejos vivos que transmiten el material del cual estamos hechos.

   André Luiz fue a Nuestro Hogar, es una comunidad muy semejante a las comunidades terrenas. Muchos amigos me dicen: «Divaldo, ¿Esto no te parece un poco de ensoñación, de fantasía? — Sí, parece, pero explícame cómo te parece a ti el mundo espiritual. —No, no lo sé. —Entonces, esta es una forma para que sepas». Es que tenemos la necesidad de hablar de cosas desconocidas por medio de palabras conocidas. Cuando por ejemplo hablamos de una casa, no es una casa de piedra, de cemento, es una construcción mental, de naturaleza cósmica, de fluido cósmico, como landumentaria de los Espíritus. Aquellos que han estudiado El Libro de los Médiums saben del laboratorio del mundo invisible, cuando plasmamos con la mente aquello que deseamos, tal como sucede en la Tierra, primero pensamos, elaboramos, después trasladamos al papel o al ordenador, después actuamos, materializamos, corregimos, mejoramos o empeoramos.

    El mundo espiritual tiene esos umbrales, pero también tiene este Ministerio de la Bendición Divina. Los árboles, las casas, las flores, los pájaros, son de una belleza incomparable y hay música en el aire, las hojas de los árboles al moverse con la brisa producen melodías incomparables, que nuestros oídos no están acostumbrados a escuchar. No es Nuestro Hogar solamente un lugar de tránsito, es también un lugar de perfeccionamiento. Está el Espíritu de Veneranda, que está encargada de atender a los sufrientes y que regaló doscientos años de trabajo, de caridad, para poder ayudar a la familia en la Tierra. Porque el bien que hacemos nos propicia una recompensa que André Luiz denomina “bonus-hora”, cada hora de trabajo es registrada en los depósitos de memoria espiritual y constituye valores y merecimientos para progresar. La vida en el mundo invisible es más activa que la vida en la Tierra. Preparémonos, porque si nosotros hacemos pequeños ejercicios de meditación, si buscamos penetrar un poco en la trascendencia divina, si reservamos un poco de tiempo para meditar, para hablar con nuestra conciencia, iremos poco a poco penetrando en ese mundo fantástico denominado mundo invisible.

    Para concluir, cierta vez en que estaba desprendido espiritualmente, caminando por una carretera bordeada de flores, vi de pronto un árbol inmenso, grandioso, parecía que sus hojas cantaban música navideña, no era Navidad. Entonces salió de detrás de ese árbol un Espíritu y me dijo: «Divaldo, escucha la canción navideña»; y era la canción de Noche de Paz, pero de una belleza como si mil ángeles estuvieran cantando. Me embriagué de ese sonido que me penetraba el alma y el Espíritu me dijo: «Es un homenaje que deseo hacer a Jesús. Y me gustaría proponerte trabajar contigo en la mediumnidad». Era una señora bellísima, que usaba gafas, porque los Espíritus para hacerse reconocer mantienen ciertas características. Recordad la caja de rapé que nombra Allan Kardec en una de las comunicaciones. Entonces esa señora, bella, toda luminosa me dijo: «Me gustaría escribir la vida de Jesús en psicografías contigo, porque he consultado los archivos del mundo espiritual y tengo muy buenas noticias. ¿Tú me permitirías tomar algo de tu tiempo para escribir?»; yo le pregunté: «¿Y vuestro nombre señora?» Me parecía un ser angelical y ella me dijo: «Amelia Rodrígues, he desencarnado en 1927 cuando tú estabas llegando a la Tierra, y he esperado sesenta años para prepararme para mandar a la Tierra esas noticias. ¿Me brindarías un poco de tu tiempo?»; y yo le dije: «Con mucho gusto de mi parte, pero mi tiempo es programado por Juana de Ángelis y es de considerar. —Sí, porque ella me propuso este encuentro personal». Yo no sabía explicar la alegría, no es la alegría convencional, era un estado de plenitud. Y a partir de entonces el Espíritu de Amelia Rodrígues ha escrito diez libros comenzando con el libro Primicias del Reino, que narra la historia de Israel para después hablar de la historia de Jesús.

  El mundo invisible nos espera, vivamos de tal forma en este mundo visible que al llegar el momento de la desencarnación podamos cerrar los ojos y decir como el apóstol Pablo: «He dado cuenta de mi administración». Y si por casualidad nuestra vida no esté señalada por grandes conquistas, siempre podemos hacer algo.

(Resumen de la conferencia proferida por Divaldo Franco, cuyo texto completo se encuentra disponible en la web de la fee)

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       ¿Por qué no le es suficiente al Espíritu                               una sola vida ?

     Porque  el grado de Perfección  que estamos llamados a alcanzar es muy superior al de la inmensa mayoría de los seres humanos actuales, y es imposible alcanzarlo en una sola vida por larga y provechosa que esta fuese. Nadie en una sola existencia, por bien aprovechada que fuese, podría evolucionar espiritualmente tanto como para no necesitar seguir  adquiriendo  mayores y más profundas enseñanzas y  más experiencias  que solo se podrán encontrar en  otras vidas futuras vividas en mundos físicos como el nuestro.

     Cuando nacemos  traemos a este mundo además de un carácter y de una circunstancias sociológicas y familiares, una forma de ser y de comprender la vida, producto de las experiencias anteriormente vividas, o sea una tesis. Pero a lo largo de esa vida el ser humano sigue aprendiendo y viviendo nuevas experiencias , haciendo que la tesis inicial con la que llegó a este mundo vaya cambiando; es lo que se podría llamar una antítesis, pero esta al final de esa vida ,como compendio de lo aprendido  vuelve a ser una síntesis  o resumen de lo asimilado, que a su vez constituye  la nueva tesis con la que nace en otra nueva reencarnación, y así sucesivamente, peldaño a peldaño vamos ascendiendo el empinado camino de la evolución del espíritu.

     No existe nadie en este mundo que haya sido creado  perfecto o con la capacidad de lograr una perfección que le hiciese innecesario  adquirir nuevas experiencias aprendizajes y  valores, experimentando  nuevas pruebas, por larga y provechosa que  fuese su única existencia material.  Sería como creer que una minúscula semilla que se planta un día, al día siguiente ya pudiera ser un gigantesco y frondoso árbol. La Naturaleza no da saltos en su camino de progreso, de modo que este siempre sucede de modo gradual y suele ser lento.

- Jose Luis Martín-


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                           LA CODIFICACIÓN ESPÍRITA 

"El Espiritismo no es obra de un hombre, ninguno puede llamarse su fundador porque es tan antiguo como la Creación". - Allan Kardec 

Todas las grandes verdades tienen su momento propio, su fecha y sitio para surgir en el escenario terrestre... Así es que vino con Moisés, el gran legislador hebreo, la primera Revelación Divina que trajo las nociones de justicia, aunque de manera muy primitiva. 

Aproximadamente 18 siglos más tarde, con Jesús, conocimos las verdaderas nociones del Amor y de la Vida Futura. 

Después, en igual cantidad de tiempo, cuando la Humanidad ya se encontraba lista para mayores y más amplios conocimientos, vino el Espiritismo, revelando la Verdad, que otra cosa no es sino el "Consolador" prometido por Jesús, conforme las anotaciones de San Juan, Cáp. 14, v. 15, 16, 17 y 26, donde podemos leer las siguientes palabras de nuestro Maestro Mayor: 

"Si me amáis, guardad mis mandamientos. Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que more siempre con vosotros. Él os enseñará todas las cosas, y os acordará todo aquello que yo os hubiese dicho".

Dijo nuestro Maestro Allan Kardec, en el capítulo VI, ítem 4, § 2º del libro "El Evangelio Según el Espiritismo", que "el Espiritismo tiene el tiempo señalado a cumplir lo que Cristo prometió. Él llama a los hombres a la observancia de la ley y enseña todas las cosas haciendo comprender lo que Cristo sólo dijo en parábolas". 

(...) De ese modo" - continúa Kardec - "el Espiritismo realiza lo que Jesús dijo del Consolador prometido: conocimiento de las cosas que hace que el hombre sepa de dónde viene y adonde va y por qué está en la Tierra; recuerdo de los principios de la Ley de Dios y consuelo por la fe y la esperanza". 

Así tenemos con Moisés, la Primera Revelación (Justicia); con Jesús la Segunda Revelación (Amor) y con Allan Kardec la Tercera Revelación (Verdad). Pero debemos comprender conforme las palabras de Kardec que "El Espiritismo no es obra de un hombre; ninguno puede llamarse su fundador porque es tan antiguo como la Creación". 

Cinco libros constituyen las obras fundamentales del Espiritismo: 

1 - El Libro de los Espíritus; 
2 - El Libro de los Mediums; 
3 - El Evangelio Según el Espiritismo; 
4 - El Cielo y el Infierno; 
5 - La Génesis. 

El Libro de los Espíritus, surgió en Paris, el 18.04.1857, y contiene, entre otras cosas, los siguientes temas: Los principios de la Doctrina Espirita sobre la Inmortalidad del Alma, la Naturaleza de los Espíritus y sus relaciones con los hombres, las Leyes Morales, la Vida Presente, la Vida Futura y el Porvenir de la Humanidad según la enseñanza dada por los Espíritus Superiores con la ayuda de diferentes mediums. 

La Codificación Espirita es una luz ofrecida por los Espíritus Superiores, que debemos utilizar para poder iluminar nuestros caminos, no sólo de conocimientos, sino, ante todo, de evolución espiritual y moral. 

El Libro de los Espíritus fue editado solamente después de un exhaustivo estudio y observación por parte de Allan Kardec, dedicado, en aquellos tiempos, por entero a los trabajos de la Codificación. 

Él sabía de la importancia de este libro, de ahí que le dedicara varios años de hondos estudios. 

Recogiendo todas las comunicaciones que a él llegaban y comparándolas entre sí, de ahí surgió en un principio, un libro con 501 preguntas que, en una posterior edición, y ya con más informaciones que ofrecer, vio la luz tal como la conocemos hoy día con 1.019 preguntas y sus respectivas respuestas, así como los comentarios desarrollados por Kardec. 

Dividido en cuatro partes, en la Parte Primera estudia naturalmente las Causas Primeras, empezando con la pregunta: "¿Qué es Dios?" Y los Espíritus Superiores contestan con una síntesis maravillosa: "Dios es la Inteligencia Suprema, Causa Primera de todas las cosas". 

En la Parte Segunda, estudia El Mundo Espírita o de los Espíritus, que esde donde venimos todos y para donde volveremos un día. 

En la Parte Tercera estudia las Leyes Morales y en la Parte Cuarta, Las Esperanzas y Consuelos en la cual podemos conocer las verdaderas nociones del Cielo y del Infierno sin los perjuicios de las supersticiones y de las leyendas... 

Cada una de estas cuatro partes en que se divide El Libro de los Espíritus resultaron en otros cuatro grandes libros que también son libros básicos ya mencionados arriba y de los cuales vamos hablar un poquito desde ahora, empezando por: 

El Libro de los Mediums, editado el 15.01.1861, es el guía de los mediums y de los evocadores. Conteniendo la enseñanza especial de los Espíritus acerca de la teoría de todos los géneros de manifestaciones, los medios de comunicar con el Mundo Invisible, el desarrollo de la mediúmnidad, las dificultades y los escollos que se pueden encontrar en la práctica del Espiritismo. A bien de la verdad, el El Libro de los Mediums es la continuación del Libro de los Espíritus. ¡Qué tesoro el que guarda este libro! Todo un tratado experimental de los fenómenos mal llamados "sobrenaturales". Nos da respuestas a las mil preguntas que se hacen todos aquellos que de alguna forma viven directa o indirectamente esos fenómenos o las facultades que los provocan. Él contiene el resultado de la observación y comprobación de los fenómenos espiritas, en una época donde el charlatanismo y el fraude, además de la ignorancia, no facilitaba esta labor. 

Ya no hay superstición, leyendas, equívocos, hechizos, etcétera, que nos oscurezca el camino de progreso por la vía de la mediúmnidad, cuando ésta se practica y se desarrolla correctamente. Con el asesoramiento de este fabuloso libro, no tendremos problemas a la hora de comprender y estudiar el significado de lo que son las distintas mediumnidades y qué hacer con ellas cuando se nos presentan. 

¡Aprovechemos este maravilloso tratado de mediúmnidad y el sendero que él nos ofrece para evolucionar a la vez que saldamos deudas con la contabilidad Divina! 

El Evangelio Según el Espiritismo, editado el abril de 1864, es otro libro básico de la Codificación Espirita que contiene la explicación de las máximas morales de Cristo, su concordancia con el Espiritismo y su aplicación a las diversas posiciones y circunstancias de la Vida de relación. 

En este libro está desarrollado el aspecto religioso del Espiritismo en su verdadero sentido de religación del hombre con Dios, sin los perjuicios de los dogmas e invenciones del hombre, y muy lejos de las fábulas, rituales, ceremonias exteriores, equívocos, ficciones y mentiras agregadas a las enseñanzas de Jesús en las edades antiguas. 

La Génesis editado el 06.01.1868, estudia los verdaderos hechos alrededor de los milagros y de las profecías según el Espiritismo, bien como trata de las teorías sobre la formación de la Tierra, el Bien y el Mal, Uranografía General, además de hacernos comprender que hoy día, en estos momentos, se está operando uno de los movimientos generales que traerá la transformación de la Humanidad. Son las hojas del otoño que caen, a las que sucederán las hojas reverdecidas, ya que la Humanidad tiene sus estaciones, así como los individuos tienen edades diversas. Las hojas muertas de la Humanidad caen impulsadas por las ráfagas heladas, pero renacerán más vivaces bajo el mismo soplo de Vida, pues ellas no se extinguen jamás, sólo se purifican... 

El Cielo y el Infierno, editado el 01.08.1865, contiene el examen comparado de las Doctrinas sobre el tránsito de la Vida corporal a la espiritual, las penas y las recompensas futuras, los ángeles y los demonios, las penas eternas, etcétera, seguido de numerosos ejemplos de la situación real del Alma en el momento de la muerte y después de ella, con el testimonio de los propios Espíritus ubicados en los más variados matices evolutivos. 

Existe también un sexto libro, llamado "Obras Póstumas" escrito por Allan Kardec, pero publicado solamente el 1890, por lo tanto, 21 años después del deceso del Maestro, cuyo contenido constituye excelente material para estudios, aunque el mismo no sea un libro básico. 

Según el naturalista Alfred Russel Wallace, "el Espiritismo es una ciencia experimental que nos ofrece la única base de una verdadera filosofía y de una pura religión. Él ha abolido los términos sobrenatural y milagro, ampliando la esfera de las leyes y del dominio de la Naturaleza y, por tal motivo, descubre y explica lo que hay de real en las supersticiones y en los supuestos milagros de todas las edades". 

Allan Kardec dijo que "si la religión, adecuada en sus comienzos a los limitados conocimientos humanos, hubiese seguido el progreso constante del Espíritu humano, no existirían hoy incrédulos, porque la necesidad de creer es inherente a la naturaleza humana. El hombre creerá si se le brinda el alimento espiritual que armonice con sus necesidades intelectuales." 

Quiere saber de dónde viene y hacia dónde va, mas si la meta que se le señala no responde a sus aspiraciones ni a la idea que tiene de Dios, si ella contradice los descubrimientos científicos y si, además, se le imponen condiciones ilógicas para alcanzarla, negará todo. 

He aquí cómo San Agustín termina la "Conclusión" del "Libro de los Espíritus": 

"Hace tiempo se han destrozado los hombres y anatematizado en nombre de un Dios de paz y misericordia, y Dios Se siente ofendido de semejante sacrilegio. El Espiritismo es el lazo que los unirá un día, pues les hará ver dónde está la Verdad y dónde el error, pero aún habrá durante mucho tiempo, escribas y fariseos que lo negarán como negaron a Cristo. 

¿Queréis saber bajo la influencia de cuáles Espíritus están las diversas sectas que dividen al mundo? Juzgadlos por sus obras y principios. Jamás han sido instigadores del mal los Espíritus buenos; jamás han aconsejado ni legitimado el asesinato y la violencia; jamás han excitado los odios de partido, ni la sed de riquezas y honores, ni la avidez de los bienes terrenos. 

Solamente los que son buenos, humanos y benévolos para con todos, son sus predilectos y también los de Jesús; porque siguen el camino que les enseñó para llegar a Él." 

La precipua finalidad del Espiritismo es hacer mejor a los que estudian y practican sus enseñanzas que otras no son sino las del propio Cristo de Dios. El Espiritismo nos faculta saber de dónde venimos, lo que estamos haciendo aquí y para dónde vamos después de nuestro deceso corporal, bien como las condiciones que vamos encontrar en el Más Allá, y que esas condiciones están vinculadas al nuestro "modus-vivendi" del presente, ya que dijo Jesús: (Mateo, 16:27) 

"A cada uno según sus obras". 
(Originalmente publicado en el Boletín do GEAE – 
Número 

Enviado por Merchita.

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                                   HISTORIA DE UN SUICIDIO

Simón Louvet. 

Del Havre. 

La comunicación siguiente fue dada espontáneamente en una reunión espiritista en El 
Havre, el 12 de febrero de 1863 : 

“¡Tened piedad de un pobre miserable que sufre hace mucho tiempo los más crueles 
tormentos! ¡Oh! ¡El vacío..., el espacio..., caigo, caigo, socorro!.... ¡Dios mío, tuve una vida tan miserable!... Era un pobre diablo, sufrí a menudo el hambre en mi vejez, por esto me entregaba a la bebida y me. avergonzaba y disgustaba de todo... He querido morir, y me he arrojado... ¡Oh! Dios mío, ¡qué momento!... ¿Por qué, pues, tener deseo de acabar cuando estaba tan cerca del término? 
¡Rogad! Para que no vea siempre este vacío debajo de mí ... ¡Voy a destrozarme contra estas piedras!... 
“Os lo suplico a vosotros, que tenéis conocimiento de las miserias de los que no están en la Tierra. A vosotros me dirijo, aunque no me conozcáis, porque sufro tanto... ¿Por qué queréis pruebas? Sufro, ¿no es esto bastante? Si tuviese hambre en lugar de este sufrimiento más terrible pero invisible para vosotros, no vacilaríais en aliviarme dándome un pedazo de pan. Os pido que oréis por mí... No puedo permanecer más tiempo... Preguntad a uno de estos felices que están aquí y sabréis quién era yo. Rogad por mí.” 
Francisco S. Louvet. 


El guía del médium: 
“El que acaba de dirigirse a ti, hijo mío, es un pobre desgraciado que tenía una prueba de 
miseria en la Tierra, pero el disgusto le dominó. Le ha faltado el valor, y el infortunado, en lugar de mirar a lo alto, como debía hacerlo, se entregó a la embriaguez, descendió a los últimos límites de la desesperación, y puso un término a su triste prueba, arrojándose de la torre de Francisco I el 22 de julio de 1857. Tened piedad de su pobre alma, que no es adelantada, pero que tiene, sin embargo, bastante conocimiento de la vida futura para sufrir y desear una nueva prueba. Rogad a Dios le conceda esta gracia, y haréis una buena obra.” 

Habiéndose hecho investigaciones, se encontró en el Diario del Havre del 22 de julio de l857, un artículo cuyo extracto es el siguiente: 

“Ayer a las cuatro, los que paseaban en el muelle fueron impresionados dolorosamente por un horrible accidente: un hombre se arrojó de la torre y se destrozó contra las piedras. Es un viejo barquero, cuyas inclinaciones a la embriaguez le han conducido al suicidio. Se llama Francisco Víctor Simón Louvet. Su cuerpo fue trasladado a la casa de una de sus hijas, calle de la Cordería. Tenía setenta y siete años de edad.” 

¡Seis años hace que este hombre murió y se ve siempre cayendo de la torre, yendo a destrozarse contra las piedras. Se espanta del vacío que tiene debajo de sí, se encuentra en los terrores de la caída... ¡ y hace seis años! ¿Cuánto durará esto? No sabe nada, y esta incertidumbre aumenta sus angustias. 
¿No equivale esto al infierno y sus llamas? ¿Quién ha revelado esos castigos? ¿Se los ha inventado? No, los mismos que los sufren son los que vienen a describirlos, como otros describen sus goces. Muchas veces lo hacen espontáneamente, sin que se piense en ellos, lo que excluye la idea de que somos juguete de nuestra propia imaginación. 

ALLAN KARDEC.

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