viernes, 9 de enero de 2026

Ante los nuevos tiempos

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1,.  Ángeles

2.- La Reencarnación y la Ley de Causa y Efecto

3.- El Universo es infinito

4.- Ante los nuevos tiempos

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ÁNGELES

Los Ángeles son las almas de los hombres que ya han logrado la perfección y gozan de la felicidad prometida.

Aquí se presenta una cuestión vital: ¿El alma adquiere ideas y conocimientos después de la muerte del cuerpo? Si una vez separada del cuerpo no puede adquirir nada, la del niño, la del salvaje, la del imbécil, la del idiota, la del ignorante, continuarán siendo siempre lo que eran a la hora de la muerte: están destinadas a una perpetua nulidad. Si el alma adquiere nuevos conocimientos después de la vida actual, puede progresar. Sin el progreso ulterior del alma, iremos a parar a consecuencias absurdas. Con el progreso, llegaremos a la negación de todos los dogmas fundados en su estado estacionario.

La suerte irrevocable, las penas eternas, etc. Si progresa, ¿ dónde se detiene el progreso? No hay ninguna razón para que no alcance el grado de los ángeles o espíritus puros. Si puede llegar a él, no había ninguna necesidad de crear seres especiales y privilegiados, exentos de todo trabajo y gozando de la dicha eterna, sin hacer hecho nada para conquistarla, mientras que otros seres menos favorecidos no obtienen la suprema felicidad sino al precio de largos y crueles sufrimientos y de las más rudas pruebas.

Dios lo puede hacer, sin duda. Pero si se admite lo infinito de sus perfecciones, sin las cuales no hay Dios, es preciso admitir también que no hace nada inútil, ni nada que desmienta la soberana justicia y la soberana bondad. Puesto que la majestad de los reyes toma su esplendor del número de sus súbditos, de sus oficiales y de sus servidores, ¿ qué hay más propio para darnos una idea de la majestad del Rey de los reyes que esta multitud innumerable de los ángeles, que pueblan el cielo y la tierra, el mar y los abismos, y la dignidad de los que permanecen sin cesar prosternados o de pie ante su trono?”

¿No es rebajar la Divinidad el hecho de asimilar su gloria al fausto de los soberanos de la Tierra? Esta idea, inculcada en el espíritu de las masas ignorantes, falsea la opinión que se forma de su verdadera grandeza.

Es reducir siempre a Dios a las mezquinas proporciones de la Humanidad, suponerle la necesidad de tener millones de adoradores sin cesar prosternados o de pie ante él, es atribuirle las debilidades de los monarcas déspotas y orgullosos de Oriente. ¿Qué es lo que hace a los soberanos verdaderamente grandes? ¿El número y esplendor de sus cortesanos?

No. Es su bondad y su justicia, es el merecido título de padres de sus súbditos. Se nos pregunta si existe algo más propicio para darnos una idea de la majestad de Dios que la multitud de ángeles que componen su corte.

Sí, ciertamente, hay algo mejor que eso, y es concebirle todas sus criaturas soberanamente bueno, justo y misericordioso, y no como un Dios colérico, celoso, vengativo, inexorable, exterminador, parcial, creando para su propia gloria seres privilegiados, favorecidos de todos los dones, nacidos para la eterna felicidad, mientras que a los otros les hace pagar cara la dicha, castigando un momento de error con una eternidad de suplicios.

El Espiritismo profesa una doctrina infinitamente más espiritualista, por no decir menos materialista, que además tiene la ventaja de estar más conforme con la observación y con el destino del alma. Según lo que nos enseñan, el alma es independiente del cuerpo, que no es más que una envoltura corporal. Su esencia es la espiritualidad, su vida normal es la vida espiritual.

El cuerpo es sólo un instrumento para el ejercicio de sus facultades en sus relaciones con el mundo material. Pero, separada de este cuerpo, goza de sus facultades con más libertad y expansión. Su unión con el cuerpo, necesaria en sus primeros desarrollos, no tiene lugar sino en el período que puede llamarse de su infancia y adolescencia. Cuando alcanza cierto grado de perfección y de desmaterialización esta unión no es necesaria, y el alma sólo progresa por la vida del espíritu.

Además, por numerosas que sean las existencias corporales, son necesariamente limitadas para la vida del cuerpo, y su suma total no comprende, en todo caso, sino una imperceptible parte de la vida espiritual, que es indefinida. No puede dudarse de que hay seres dotados de todas las cualidades atribuidas a los ángeles. La revelación espiritista confirma sobre este punto la creencia de todos los pueblos. Pero además nos hace conocer la naturaleza y origen de esos seres.

Las almas o espíritus son creados sencillos e ignorantes, esto es, sin conocimiento y sin conciencia del bien y del mal, pero aptos para adquirir todo lo que les falta, y lo adquieren por el trabajo. El fin, que es la perfección, es el mismo para todos: llegan a él más o menos pronto en virtud de su libre albedrío y en razón a sus esfuerzos. Todos tienen grados que recorrer, el mismo trabajo que realizar. Dios no señala una parte ni mayor ni más fácil a los unos que a los otros, porque todos son sus hijos, y siendo justo, no tiene preferencia por ninguno.

Él les asegura: “He aquí la ley que debe ser vuestra regla de conducta. Ella sola puede conduciros al fin. Todo lo que está conforme a esta ley, es el bien. Todo lo que es contrario a ella, es el mal. Sois libres de observarla o de infringirla, y así seréis los árbitros de vuestra propia suerte. Dios no ha creado, pues, el mal. Todas sus leyes son para el bien. El mismo hombre es quien crea el mal, infringiendo las leyes de Dios. Si las observase escrupulosamente, no se apartaría jamás del buen camino.

Pero el alma, en las primeras fases de su existencia, lo mismo que el niño, tiene falta de experiencia, por esto es falible. Dios no le da la experiencia, pero le da los medios de adquirirla. Cada paso en falso en el camino del mal es un atraso, sufre las consecuencias, y aprende a su costa lo que debe evitar. Así es como poco a poco se desenvuelve, se perfecciona y adelanta en la jerarquía espiritual, hasta que haya llegado al estado de puro espíritu o de ángel. Los ángeles son, pues, las almas de los hombres que han alcanzado el grado de perfección concedida a la criatura, y gozan de la plenitud de la felicidad prometida. Antes de haber conseguido el grado supremo, gozan de una dicha relativa a su adelanto. Pero esta dicha no consiste en la ociosidad, sino en las funciones que Dios tiene a bien confiarles, y que se tienen por dichosos en cumplir, porque sus ocupaciones son un medio de progreso .

La Humanidad no está restringida a la Tierra. Ocupa los innumerables mundos que circulan en el espacio. Ha ocupado los que han desaparecido, y ocupará los que se formen. Dios ha creado desde la eternidad, y crea sin cesar. Mucho tiempo, pues, antes de que la Tierra existiese, por antigua que se la suponga, hubo en otros mundos espíritus encarnados que recorrieron las mismas etapas que nosotros, espíritus de formación más reciente, recorremos en este momento, y que llegaron al fin antes de que nosotros hubiésemos salido de las manos del Creador.

- Autor desconocido -

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LA REENCARNACIÓN Y LA LEY DE CAUSA Y EFECTO La ley de la causalidad, espírita, es el principio superior de la responsabilidad espiritual, el cual enseña que cada acto realizado lleva consigo, implícitamente, sus consecuencias y que cada uno cosecha siempre lo que ha sembrado. La sociedad sufre también las consecuencias de su obrar colectivo del pasado y se forja en el presente las grandezas o miserias de su futuro, pues el karma individual se suma al del karma colectivo de las familias, los pueblos y las razas.

La noción de responsabilidad personal por nuestros actos es una de las más transcendentes enseñanzas de la Doctrina Espírita y es continuamente recordada por las individualidades del espacio en sus aleccionadores mensajes. El hombre, de cuerdo con sus actos forja su libertad i remacha las cadenas de su esclavitud moral y social. Cada acontecimiento está ligado a causas anteriores y a los efectos subsiguientes; el presente es el fruto del pasado y el germen del porvenir. Las verdaderas raíces de la historia están en el -espíritu, pues el hombre, continuamente entra y sale del proceso histórico, al nacer, morir y renacer.

Al desencarnar no encontramos paraísos ni infiernos, ni fuegos eternos ni demonios; cada uno se encontrará con los efectos de sus propias obras, la recolección de lo que sembró. Quien en la Tierra fue generoso y tuvo amor al prójimo. lo mismo recibirá en la inmensidad del más allá: quien olvidó al prójimo por su egoísmo,, quien fue hipócrita, avaricioso, etc, se encontrará con el fruto de esos estados de conciencia. La Ley de Causa y Efecto se hará presente ( Ley de Consecuencias). Cada espíritu funciona como un imán, generador de un campo magnético cuyas líneas de fuerza a él retornan tras haber sido emitidas, asi, las buenas o malas acciones regresan, con efectos positivos o negativos, hacia su propio autor.

En la ley de Causalidad reside la solución al antiguo dilema filosófico entre el determinismo y el libre albedrío. Hay libertad para obrar, pero determinismo para recoger las consecuencias. El libre albedrío, como facultad primordial que caracteriza a toda individualidad consciente para disponer libremente de sus pensamientos, deseos y actos, es el regulador constante del progreso del espíritu, nada coarta su acción, como nada elude su responsabilidad que de ella habrá de derivarse. El enfoque espírita no trata de explicar todos los actos por la libertad absoluta del individuo, ya que incorporando los factores que impulsan a la adquisición de superiores estados de conciencia, enseña que el libre albedrío no consiste solo en la libertad de hacer todo lo que queremos, sino en la libertad de querer todo lo que hacemos..

Allí donde la constatación del mal universal causa a lass religiones una dificultad inextricable, poniendo en conflicto el drama de la existencia con la idea providencial, el Espiritismo descubre el sentido de la vida humana en la eterna evolución palingenésica del espíritu. El ser humano aprende por el amor o por el dolor. Cuando el amor no es suficiente actúa la escuela del dolor con sus sabias enseñanzas, haciéndonos sentir en carne propia los efectos del mal ocasionado a otros, purificando el sentimiento y ayudando junto con el amor, a una evolución espiritual superior..

En la escuela kardecista no cabe hacer una división binaria entre el bien y el mal, pues ni el mal es un castigo ni el bien una recompensa, sino las consecuencias de nuestro alcance evolutivo; el mal es la medida de nuestra insuficiencia y el bien es consecuencia de nuestra riqueza espiritual, y por esa misma evolución el mal deviene en bien, conforme a la dialéctica reencarnacionista.

El Espiritismo promueve la transformación simultánea del hombre y de la sociedad, encarando de forma dinámica la Ley de Consecuencias, y en ello se distancia de otras interpretaciones espirituales, con sus nociones esotéricas u orientalistas del karma.. Siguiendo a Geley, diremos que hay dos enfoques: el de los partidarios de un reencarnacionismo primitivo o simplista. y el de los reencarnacionistas elevados o dialécticos. Para los primeros, la ley de Consecuencias se torna mecánica y fatal, como un castigo divino por las faltas cometidas, ante el que solo cabe la resignación. Dividen a los hombres en buenos y malos, como si el mal tuviese un valor ético absoluto. La visión paoingenésica dialéctica, enseña que la ley de la Causalidad funciona dentro de la relatividad de las continuas variaciones morales, en el proceso ascensional y perfectible del Ser. No se trata de castigos o recompensas divinas que deban aceptarse pasivamente, sino de las consecuencias de nuestros propios actos, las cuales deben ser comprendidas y asumidas para así ser supervisadas por una voluntad moral que impulsa al cambio, al progreso y a la evolución.

Así, la reencarnación, a la luz de Geley, coincide totalmente con las concepciones de Kardec, Denís, Porteiro y otros forjadores de la sociología espírita, no será esgrimifaa para justificar la existencia de sociedades opresoras, pues por el contrario, ella impulsará una toma de conciencia a favor de la liberación del hombre y de los pueblos.

Por evolución, la cultura moral hace al alma , cada vez más sensible, penalizando cada iinfracción con el sufrimiento íntimo que es la sanción de nuestra responsabilidad personal por nuestra conciencia. A través de los distintos roles que un alma representa en el teatro del mundo, ella crece poco a poco, en conocimientos, en sabiduría y en amor. No es Dios que castiga, es la Ley de Justicia Inmanente en acción.

. Jon Aizpírua, de su obra Fundamentos del Espiritismo

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            EL UNIVERSO ES INFINITO


¿Los soles, los planetas, los satélites, las galaxias parecen haber sido creados para simple deleite de los ojos humanos?  ¿Antes de la existencia de la Tierra para quién brillaban las estrellas que matizan el espacio?

     ¡Durante mucho tiempo el desconocimiento fue nuestro patrimonio! Hoy día, la Astronomía, que es la ciencia que se ocupa del estudio de los astros del cosmos, especialmente de las leyes que rigen su movimiento, comparte con otras áreas de investigación sus técnicas experimentales y objetos de estudio, de entre los cuales cabe destacar la climatología planetaria, la física nuclear, la electrónica, la astronáutica y un largo etc., proporcionando avances para las sociedades.

     Sin embargo, el estudio científico de los planetas echa por tierra cuestiones metafísicas y conjeturas porque, lejos de ser inaccesible a las verdades, tiene a su alcance un horizonte que brilla con limpia claridad, donde la ciencia tiene por objeto encontrar las verdades eternas. Es pues, cohesionando la parte filosófica y moral del Espiritismo con la ciencia cuando podemos contestar a esas cuestiones de manera global, ya que para hablar de la infinitud del Universo es necesario considerar el todo y no la parte, esa unión, pues, modifica los conceptos erróneos que poseíamos del Universo. 

    La Doctrina Espírita ofrece un campo neutral en que se puede conciliar el materialismo y la espiritualidad, enseñándonos que si no los inter-relacionamos es de escasa utilidad para el progreso humano, mostrándonos que hay una relación simbiótica entre los seres y los espíritus, que escapa a las percepciones más groseras. Debemos resaltar que el sentimiento de la vida espiritual está todavía en estado de intuición en gran parte de la Humanidad, siendo presentido por una multitud de personas; muchas aún no se dan cuenta de la importancia de saber qué función tiene el Universo. 

    Existen dos aspectos fundamentales que obligatoriamente no se deben desprestigiar en esa investigación, la física de los planetas y el nivel moral e intelectual de ellos, defendiendo ardientemente el estandarte de nuestra filosofía. ¿Cómo empezó todo? En el libro El Génesis, que pertenece a la Codificación Espírita, encontramos que la materia cósmica primitiva, encerraba elementos fluídicos y vitales de todos los sistemas que desarrollan su magnificencia ante la eternidad. ¡Es la madre fecunda y generadora eterna! En la profundidad de los hornos estelares bajo una fusión nuclear se crearon los planetas con masas de materia condensada y no solidificada, separadas de la masa central por la acción de la fuerza centrífuga y adoptaron en virtud de las leyes del movimiento, la forma esferoidal, más o menos elíptica, según el grado de fluidez que haya conservado. 

    Las sustancias generadoras, fuente del origen de las esferas siderales, no han desaparecido en nuestros días, ni muerto su poder, ya que siguen formando continuamente nuevos mundos, dando vida a nuevas creaciones y recibiendo continuamente los principios reconstituidos de los mundos que desaparecen. 

    La materia cósmica primitiva está sometida a las leyes que aseguran la estabilidad y al principio vital universal que forman generaciones espontáneas en cada globo, a medida que se van manifestando las condiciones necesarias de existencia en cada mundo. En su origen, los mundos no fueron creados en su plenitud y madurez de vida. El poder supremo nunca se contradice y, como todas las demás cosas, el Universo nació niño. Sometida a las leyes y con el impulso inicial inherente a su propia formación, la materia cósmica primitiva dio nacimiento en sucesivas etapas a: torbellinos, aglomeraciones de fluidos difusos, cúmulos de materia nebulosa, que se multiplicaron y dividieron hasta el infinito, para dar nacimiento en las regiones inconmensurables de toda la extensión Universal a diversos centros de creación. 

    Las nebulosas son regiones del medio interestelar constituidas por gases y polvo, tienen importancia cosmológica  porque son los lugares donde nacen las estrellas por fenómenos de condensación y agregación de la materia, aunque, en otras ocasiones son compuestas por los restos de estrellas que han muerto. Las galaxias son sistemas masivos de estrellas, nubes de gas, planetas, polvo y quizás materia oscura y energía oscura que se mantienen agrupadas por su mutua atracción gravitatoria. 

    Los cosmólogos denominaron que nuestro Sistema Solar se encuentra dentro de la galaxia conocida como la Vía Láctea, que es una galaxia elíptica. A pesar de sus gigantescas proporciones y la vastedad de su imperio, ocupa un lugar poco apreciable en el Universo, representando apenas un punto insignificante e inapreciable en la inmensidad de las creaciones siderales, sólo es una entre miles. 

    Nuestro astro rey posee una superficie luminosa móvil, ardiente, ondulante, foco permanente de electricidad, que sostiene por atracción recíproca los demás mundos del sistema y a él debemos directa e indirectamente todas las transformaciones vitales sobre nuestro planeta. El Sol, cuya dominación asegura la estabilidad, la regularidad y la armonía de los mundos planetarios, no es más que una unidad insignificante y la humilde compañera de multitud de otras no menos esplendidas. Siendo un tipo general en el orden uranográfico, muy probablemente, los millones de astros son otros tantos centros de magníficos sistemas, algunos semejantes al nuestro, algunos inferiores, otros superiores, otros en formación o decrepitación, manifestando vida en mundos todavía desconocidos.

     Los astrofísicos definen los planetas como cuerpos celestes que giran alrededor de una estrella, no poseen luz propia, sino que reflejan la luz solar, cada planeta posee una configuración propia. De acuerdo al ítem 56 de El Libro de los Espíritus, observamos infinidad de modelos planetarios, sin embargo, los mundos se enlazan por similitudes, demostrando que en la naturaleza nada está aislado e inútilmente creado, los planetas tienen un origen ígneo y obedecen a las leyes inmutables de la creación. Desde 2006 no se considera Plutón como planeta y se pueden dividir los ocho conocidos en dos grupos: los planetas interiores, rocosos y densos, llamados telúricos y los planetas exteriores, gaseosos y helados, llamados jovianos. No se destaca nuestro planeta azul por su proximidad ni por su alejamiento, no presentando acentuada relevancia frente a los demás mundos del Sistema Solar. Analizando el terreno, los valles, las montañas, la variación calórica, los estados de electricidad, del magnetismo y el número de satélites, desde este punto de vista, la Tierra no se distingue en modo alguno de los demás planetas. Al emprender el estudio de la posición de la Tierra en el Sistema Solar, vemos que nuestro hogar no disfruta de privilegio y podemos combatir así el argumento de aquellos que, en nombre de su posición, se equivocan lastimosamente cuando quieren abolir la doctrina de la pluralidad de los mundos habitados. 

    Sería mucha soberbia considerar que Dios construyó un Universo infinito solamente para que nosotros vivamos en él. Las enseñanzas espíritas nos ayudan a despojarnos de la añeja ilusión de considerarnos los únicos privilegiados. El Universo es infinito, el espacio es infinito y el tiempo es relativo. Hay una relación directa entre la cantidad infinita de planetas y los tiempos diversos e incompatibles que existen. Más allá de los mundos materiales, en el mundo espiritual la eternidad reemplaza las sucesiones efímeras, pues el Universo es inmensidad sin límites y eternidad sin fin: esas son las dos grandes propiedades de la naturaleza universal. 

    Vemos estrellas no como son, sino como han sido, vemos pues el pasado. Podemos con ese conocimiento mantener la teoría de que el Universo existía mucho tiempo antes del nacimiento de la Tierra, desplegando su belleza en la vastedad de los cielos. Si no tenemos todavía la demostración científica de la presencia de seres vivos en otros mundos, nada prueba que no puedan existir con un organismo adaptado a las condiciones de esos mundos. De hecho, las entidades espirituales se han manifestado afirmando en múltiples ocasiones la veracidad de esta tesis. Ya no tenemos el mutismo, porque innumerables hermanos desencarnados han dejado sus experiencias y consejos, apartando definitivamente el asustador y tétrico silencio. 

    La simple mirada de la Naturaleza habla elocuentemente a nuestro favor. Tenemos abundancia de demostraciones semejantes por la inmensa variedad de ejemplares de la vida en la Tierra. Por simple observación, sabemos que el poder creador es infinito y que no podemos racionalmente oponer ningún obstáculo a la manifestación de la vida en el Universo. Apenas hemos penetrado los misterios que presiden a las funciones habituales de la vida, las propiedades físicas, la acción de la luz y electricidad, los efectos del calor y del magnetismo. ¿No sería negar la existencia de vida en otros planetas, restringir el poder de Dios a estrechas fronteras dentro de las cuales, la misma conciencia humana no se conforma amantenerse circunscrita para siempre? ¿Estamos solos? La vida también ha evolucionado en muchos otros rincones del Universo, eso es lo que dicta la lógica y las comunicaciones espirituales. 

    Nos dijo el astrónomo y poeta de los cielos Camille Flammarion: «Debemos disuadirnos de la pretensión de poder juzgar el estado de habitación de los mundos, sería pues una pretensión muy cercana al ridículo afirmar que somos los únicos y el único fin de la creación». La intervención incesante del Autor supremo no es superflua, abstracta o estéril. Todos los mundos fueron creados para ser habitados. ¿Cómo puede cumplirse este axioma si no hay seres que habiten los mundos ni los conozcan? La única respuesta a esta cuestión es la idea de habitación que se une inmediatamente a la idea de habitabilidad. 

    Nos explican los Espíritus que los entes del Universo permanecen con la complejidad humana, independiente de algunas diferenciaciones y adaptaciones necesarias al medio del planeta más o menos avanzado a que pertenezca. Recomiendo, para un mayor entendimiento, la lectura de la Revista Espírita donde el espíritu de Bernard Pallissy explica que la superioridad del planeta Júpiter no lo es solamente en el estado moral e intelectual, sino también en el físico, comunicación, alimentación, forma corpórea y proceso del nacimiento, infancia y desencarnación. Además, indica que la principal ocupación de los espíritus de Júpiter es dar aliento a los espíritus que habitan mundos inferiores para que perseveren en la buena senda. 

 
Los planetas no obedecen al mismo orden de evolución espiritual que su disposición en relación al Sol. Además, bajo el prisma de la ontología, el examen comparativo de los planetas establece que una gran diversidad debe reinar entre los habitantes de ellos; desde los mundos inferiores a los superiores habrá una correlación en el valor intelectual y moral. Siendo el Universo un imperio divino donde la vida se expresa en variadas formas, se desarrollan incansablemente millares de millares de naciones que conviven simultáneamente en la inmensidad del espacio, ayudándose mutuamente, revelándonos que cada uno está en un grado de evolución cuyas necesidades son distintas. Así, se lleva a cabo la creación universal, Dios ha creado siempre, continúa haciéndolo y por siempre lo hará. Ya es hora de quitarnos la venda de la incultura, por eso cualquier pensador actual es merecedor de comprender ese elocuente espectáculo.

    El espacio que se extiende sobre nuestras cabezas no está desierto y silencioso, ya no es indiferente con sus adiamantadas constelaciones. ¡El Universo está poblado! Leyes eternas físicas y morales comandan su ejecución. A todos aquellos dudosos, subrayo que el Amor es la esencia del Universo y que las criaturas nacieron de la exhalación divina para amarse las unas a las otras. Dios es el principio y está en todas las partes, por su potencia, esencia y presencia. ¡La obra Divina es bella en su conjunto y perfecta en su fin! No estamos solos y sí interconectados, ya no es solamente la atracción física, los rayos del Sol, el calor, el magnetismo lo que reúne a todos los seres; no es solamente el principio de la verdad la que establece lazos indisolubles entre las humanidades estelares, todo el Universo infinito está bajo una ley general: la ley de familia. 

-Claudia Bernardes  de Carvalho-
(Tomado de la Rev- nº 8 de la FEE)

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ANTE LOS NUEVOS TIEMPOS

Todos alguna vez en la vida, hemos sentido compasión por algo que nos ha conmovido interiormente, hoy en día pese a que creemos haber visto de todo, y las cosas parecen no impresionarnos, el corazón del hombre, se emociona porque hay verdaderos cuadros dolorosos, a los cuales no podemos mirar con indiferencia.
Ante los nuevos tiempos y considerando el esfuerzo grandioso de la renovación, se hace necesario el concurso de todos los servidores fieles a la verdad y al bien para que, antes de todo, cada uno viva la nueva fe, mejorándose y elevándose, camino hacia un mundo mejor, para que la edificación del Cristo prevalezca sobre las meras palabras de las ideologías brillantes.
Ante el trabajo renovador que se opera desde las esferas celestes, proveniente del mandato divino, se congregan encarnados y desencarnados de buena voluntad, construyendo el puente de luz, a través del cual la Humanidad traspondrá el abismo de la ignorancia y de la muerte.
Mientras los Espíritus Sabios y Benévolos traen la visión celeste, ampliando el campo de las esperanzas humanas, muchos son los compañeros que se han decidido a dar el primer paso, atendiendo a esas llamadas, es por esa razón que hemos de estar muy atentos, para atender debidamente los compromisos asumidos, pues hemos de recoger los mensajes del Cielo, que revelan algunos ángulos de la vida espiritual, hablándoles del trabajo, de la necesidad del propio esfuerzo, de la responsabilidad personal, de la lucha edificante, del estudio necesario, del auto-perfeccionamiento, no ocultan su desagradable impresión.
Al contrario de las suposiciones de la primera hora, no vislumbran el cielo de las facilidades, ni la región de los favores, no divisan acontecimientos milagrosos, ni observan la reposada beatitud. En vez del paraíso próximo, se sienten en las cercanías de un taller incansable, donde el trabajador no se elevará por la mano besada por el proteccionismo, sino a costa de sí mismo, para que deba a su propia conciencia la victoria o la derrota. Perciben la ley imperecedera que establece el control de la vida, en nombre del Eterno, sin falsos juicios. Comprenden que las playas de belleza divina y los palacios encantados de la paz, esperan al Espíritu en otros continentes vibratorios del Universo, reconociendo, no obstante, que les compete sudar y luchar, esforzarse y perfeccionarse para poder alcanzarlos, braceando en el inmenso mar de las experiencias.
La mayoría se espanta e intenta retroceder. Pretenden, después de la muerte del cuerpo, un cielo fácil, que sea conquistado por meras afirmaciones doctrinales.
Sin embargo, nadie perturbará la ley divina; la verdad vencerá siempre y la vida eterna continuará enseñando lentamente, con paciencia maternal.
Al Espiritismo Cristiano le corresponde actualmente, en el mundo, la grandiosa y sublime tarea.
No basta definirlo con las características venerables de Consolador de la Humanidad, es preciso también revelar su condición de movimiento libertador de conciencias y de corazones.
La muerte física no es el final. Es un simple cambio de capítulo en el libro de la evolución y del perfeccionamiento. A su influjo, nadie debe esperar soluciones finales y definitivas, cuando sabemos que cien años de actividad en el mundo representan una fracción relativamente corta de tiempo para cualquier edificación en la vida eterna.
Un infinito campo de servicio aguarda la dedicación de los trabajadores de la verdad y del bien. Gigantescos problemas desafían a los espíritus valerosos encarnados en la presente época, con la gloriosa misión de preparar la nueva era, contribuyendo a la restauración de la fe viva y para ampliación del entendimiento humano. Urge socorrer a la Religión, sepultada en los archivos teológicos de los templos de piedra, y amparar a la Ciencia, transformada en genio satánico de la destrucción.
Esto nos debe animar a todos en los servicios que se nos presente y que debamos realizar, existen muchos conocimientos en nosotros y no podemos eludir la responsabilidad, sigamos adelante con ánimo y decisión, porque muchos se le pedirá al que mucho se le ha dado.
La espiritualidad victoriosa recorre el mundo, regenerándole las fuentes morales, despertando al ser humano al cuadro realista de sus adquisiciones. Para el hombre del siglo XX, sin creencias, hay nuevas llamadas indicándole horizontes más vastos, que le demuestran que el Espíritu vive por encima de las civilizaciones que la guerra transforma o las consume en su voracidad de dragón multimilenario.
Ante los nuevos tiempos y considerando el esfuerzo grandioso de la renovación, se hace necesario el concurso de todos los servidores fieles a la verdad y al bien para que, antes de todo, cada uno viva la nueva fe, mejorándose y elevándose, camino hacia un mundo mejor, para que la edificación del Cristo prevalezca sobre las meras palabras de las ideologías brillantes.
Si la lectura te asombra, si las afirmaciones del Mensajero te parecen revolucionarias, recurre a la oración y agradece al Señor el aprendizaje, pidiéndole que te esclarezca e ilumine, para que el engaño no te retenga en sus redes. Recuerda que la revelación de la verdad es progresiva y, rogando el socorro divino para tu corazón, atiende a los sagrados deberes que la Tierra te designó para cada día, consciente de que la muerte no te conducirá al estancamiento y sí a nuevos campos de perfeccionamiento y trabajo, de renovación y lucha bendita, donde vivirás mucho más y más intensamente.
EMMANUEL
Del libro “Misioneros de la Luz” de Chico Xavier.

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jueves, 8 de enero de 2026

Decálogo de los médiums

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.-Gente manipuladora

2.-Señales de los tiempos

3.-A la memoria de un alma buena

4.- Decálogo de los médiums

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                        GENTE MANIPULADORA

El manipulador aparenta que es una persona servicial y dispuesta ayudar en todo. En algunos casos brindan su ayuda y cuando le mostramos nuestra gratitud empieza a decir, y actuar como que no está a gusto, cuando se les pregunta si no están contentos, ellos van a manipular la conversación diciendo que por supuesto están contentos y que los que estamos siendo irracionales o no comprendemos somos nosotros. La forma de combatir esta clase de manipulación es hacer como que no nos damos cuenta de su desagrado; si es necesario se puede poner música un poco alta, o alejarse, con cualquier excusa, de la perdona manipuladora, dejándola sola con su teatro.

Los manipuladores son expertos en hacerse pasar por locos, al cambiar, racionalizar egoístamente para justificar y explicar las cosas. Tienen por costumbre de decir ciertas cosas, para después asegurar que nunca las dijeron. Si nos encontramos en compañía de una persona con este hábito, lo más eficaz es empezar a grabar o anotar lo que relaten en las conversaciones; si esto pone nervioso al manipulador, podemos explicarles que estamos anotando o grabando la conversación porque últimamente nos falla la memoria..

Son excelentes para atribuir la culpabilidad a otras personas. Nos pueden hacer sentir culpables por hablar o por no hablar, por ser emocional o por no ser lo suficientemente emocional, para dar, cuidar, o por no dar o no ser lo suficientemente cariñosos. Los manipuladores rara vez expresan sus necesidades o deseos abiertamente porque consiguen lo que quieren a través de la manipulación. La culpa no es la única forma que utilizan para cumplir sus deseos, pero si es una de las armas más potentes que utilizan. Porque la mayoría de nosotros estamos muy condicionados a hacer lo que sea para reducir nuestros sentimientos de culpabilidad.

Otra emoción poderosa que los manipuladores utilizan es la lastima. El manipulador siempre trata de aparecer como una gran víctima. Ellos saben inspirar una profunda necesidad de ser apoyados y cuidados. Los manipuladores rara vez pelean sus propias peleas o hacen su propio trabajo sucio. Lo peor es cuando tratan de  manipularnos para que lo hagamos por ellos.
Estas personas siempre pelean sucio, ya que ellos no actúan directamente, " no van de frente", y siempre se refieren a otros criticando, solamente diciendo infundios, tratando de hacer que finalmente otras personas digan lo que no se atreven a decir ellos. Son pasivo-agresivos, lo que significa que encuentran formas sutiles que les permiten "salirse con la suya". Te dirán lo que piensan que deseas escuchar para más tarde poder controlar las situaciones.

Si alguna vez tenemos algo que ver con un manipulador, tenemos que estar preparados para escuchar que las pruebas, experiencias y enfermedades que ellos han pasado sean siempre las más grandes, peligrosas y duras que las que nosotros hayamos experimentado. No les importa lo que nuestra situación sea o fue, la de  ellos probablemente ha sido o es mucho peor a la nuestra. Después de un tiempo de tratar a una persona manipuladora, es muy difícil el poder sentirse emocionalmente conectado con él, debido a que tienen esa forma de atraer la atención de todos hacia ellos, desplazando las necesidades y deseos ajenos.

Si decidimos llamarle la atención sobre cualquiera de estos comportamientos es probable que se muestren profundamente heridos o muy ofendidos, en algunos casos incluso llamándonos egoístas - afirmando que somos nosotros los que estamos siempre en contra de ellos. Lo más deprimente de esto es que aunque sepamos que no es verdad, nos quedaríamos con la imposible tarea de demostrarlo. ¡No te enojes! ¡Simplemente no caigas en la trampa!

Los manipuladores tienen la gran capacidad de afectar el clima emocional de los que les rodean. Cuando un manipulador se siente triste o enojado, todos en la habitación lo perciben. La forma más rápida de acabar con esos sentimientos es hacerlos sentirse mejor, o darles lo que quieren. Pero la forma más saludable para nosotros es darles a entender que no pueden controlar el ambiente y quitar importancia a su mal humor o tristeza. Si no paramos la influencias que tratan de ejercer sobre nosotros, no pasará mucho tiempo antes de que nos veamos enredados o dependientes de ellos, hasta que sin darnos cuenta lleguemos a olvidarnos de nuestras propias necesidades.

ADVERTENCIA: Los manipuladores emocionales son muy peligrosos! Estas personas nunca se hacen responsables de ellos mismos, ni de sus errores, ni de sus comportamientos. Todo siempre tiene que ver con lo que les han hecho a ellos y no de lo que ellos hicieron para provocar las situaciones. Una de las maneras más fácil de detectar a un manipulador es que cuando a menudo tratan de establecer intimidad en cuanto nos conocen, haciendo que en el intercambio de ideas ellos puedan hacer que sintamos lastima por ellos, haciéndonos pensar que son seres totalmente indefensos, sumamente sensibles, emocionalmente abiertos, humildes y muy vulnerables. Cuando en realidad un manipulador es tan vulnerable como un
 perro rabioso, y siempre será un problema o una crisis que tendremos que superar como espiritistas.

  ¡ Ah !, ¡ Muy importante !: Tengamos las ideas claras y la mente serena, no dejemos de auto-examinarnos, y no caigamos nunca en ser nosotros mismos los manipuladores.

Desde un punto de vista espiritual, los manipuladores, aunque digan que son practicantes del espiritismo científico, evolutivamente son espíritus de muy bajas vibraciones, ya que al tener la necesidad de siempre "salirse con la suya", acuden a la manipulación, porque conscientemente están tratando de privarnos de nuestro libre albedrío, algo que ni nuestros propios guías hacen. Aunque son merecedores de nuestra lastima, no podemos dejar que nos manipulen. ( Es mejor ser consciente de la clase de personas que son, y mantenernos a distancia ).

.- Mercy ïngaro -, con aportes y retoques de José Luis Martín-
(3)
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SEÑALES DE LOS TIEMPOS                      

La humanidad padece una miopía dramática :  Estamos sufriendo cambios climáticos evidentes, exterminio de especies animales y vegetales, desertización, calentamiento global, guerras, terrorismo, destrucción, contaminación, revueltas y desesperación social de unos, ante el abuso de poder y el latrocinio de otros, éxodos, nuevas enfermedades, hambrunas, capacidad de autodestrucción, amenaza constante de conflictos armados o, peor aún, nucleares, y un largo etcétera que ya no seguimos enunciando, pero que las gentes parecen ignorar a pesar de tantas evidencias, como si estas no fuesen hechos reales, ni fuesen suficiente motivo de preocupación por frenar el indudable deterioro planetario y social.  

Eñ cambio climático ya fue proclamado hace algunos aóos por la NASA basándose en los largos periodos de sequías en unas zonas o de temporales arrasadores de lluvias con caídas bruscas de temperaturas, así como de terremotos, maremotos actividad volcánica, contaminación y degradación de los mares y océanos, principal pulmón de oxígeno del planeta , etc. con temperaturas peligrosamente extremadas, .  Algunos tratan de pensar seriamente en los motivos de tales trastornos climáticos  para tratar de imponer algunas medidas serias y eficaces para corregir un proceso que parece ya irreversible.

Particularmente yo pienso que los desastres naturales siempre han visitado nuestro planeta y ahora, no alcanzo a comprender muy bien el por qué, parece que se están exagerando un poco las afirmaciones del cambio climático, pero sin embargo, comúnmente cualquiera puede alegar que en verano siempre hizo calor y en invierno siempre hizo más o menos frío, y que lo sigue haciendo. Pero a pesar de las apariencias, las estadísticas de las temperaturas año tras año, muestran la incontestable evidencia de que que sí, de que poco a poco están cambiando las estaciones, lenta e imperceptiblemente, pero cambiando. Se ha dicho que las causas pueden ser el adelgazamiento de la capa de ozono, protectora de los rayos solares Uva, que ante la débil capa protectora, inciden con más fuerza sobre la superficie planetaria, o quizás, también, por la verticalización gradual del eje de la Tierra, etc. También, muchos dicen, que las catástrofes naturales, por los motivos que fuesen, siempre existieron y luego, no pasó después nada más. La diferencia es que nunca antes el ser humano tuvo la capacidad de influir tanto en la Naturaleza y de autodestruirse y de destruir el planeta, tal como ahora si que tiene el hombre con creces tal capacidad, y no solo por la polución atmosférica o por la contaminación de los mares. No podemos obviar que el mundo actualmente se encuentra en manos de unos locos a los que no les importaría arrasarlo todo pensando que ellos quedarían a salvo ante una destrucción total.

Esta cantidad de señales globales alertadoras, sin duda, deben de significar algo, y en este caso creo que es algo dramático y terrible para la humanidad, pero al mismo tiempo prometedor, porque siempre la oscuridad de la noche fue el preludio de un amanecer luminoso.  El final de los tiempos, se ha confundido con el final del mundo, con lo que eso conllevaría de muerte y destrucción total de todo el globo planetario, con todos los seres que lo habitamos. Pero no se trata de un final del planeta ni de nuestra especie humana. Se trata de un final de esta época de transición en la que nos encontramos, y de un cambio a cuyo final dejará una sociedad mundial renovada, mucho mejor que lo que conocemos actualmente, y sobre todo más feliz y más unida.O sea, que el planeta Tierra, clasificado planetariamente como un mundo de expiaciones y de pruebas, pasará, por propio ascenso evolutivo, a ser un planeta de Regeneración, tal como explica la Revelación espírita. Así como cuando la presencia de nubarrones anuncia lluvia, y cuando después comienza a chispear es un síntoma más probable de que la lluvia sea inminente, así nosotros, ante los síntomas globales enunciados más arriba, podemos sentir que las conmociones que supone un cambio de esta envergadura, ya las tenemos encima y nos anuncian la próxima tormenta. Hace muchos años que la situación que vamos viviendo día a día se nos anunció desde el plano espiritual y también a través de diversos contactos extraterrestres a la Humanidad. No se por qué absurdos y oscuros intereses esto tan importante se ha ocultado al conocimiento público. Si la gente hubiese estado más avisada y mejor prevenida, el cambio no habría sido tan caótico tal y como ya lo podemos sentir. El caso es que nuestra sociedad planetaria está inmersa en un cambio de ciclo evolutivo que no tiene marcha atrás, y probablemente, tal vez, algunos serán testigos o protagonistas de situaciones muy duras, según las deudas kármicas de cada uno. Esta situación amenazadora y dramática, pero también esperanzadora, hace tiempo que estaba anunciada pero solo unos pocos lo sabían, porque las religiones dogmáticas y los políticos gobernantes mecidos en la cuna del materialismo, prefirieron mirar para otro lado y mantener a las gentes en la ignorancia y el desconocimiento. Todas estas señales planetarias y humanas enunciadas más arriba, son las llamadas "señales de los tiempos" del cambio de ciclo inminente que ya está llamando a nuestra puerta planetaria. Estemos preparados para afrontar lo que parece inminente y que ya no tiene marcha atrás. Quien sepa leer que lea ; Quien sea creyente, que rece, y quien no lo sea, que deje tiempo al tiempo, porque este es el mejor juez que al final siempre pone las cosas en su sitio, que da y quita razones, pero que todos encontremos ante la situación, un motivo muy fuerte para esforzarnos en ser cada día más fraternos y mejores personas. - José Luis Martín-

PD: Dada la mala situación actual del mundo, en estos momentos, os ruego a todos que no dejéis cada día de elevar al Padre y a Jesús una plegaria por la PAZ en el mundo. Los acontecimientos para el cambio de ciclo parece ser que se precipitan. No son horas de dormir, sino que lo son para estar unidos conscientemente a Cristo para la consecución pacífica de este proceso de cambio que los actuales acontecimientos geopolíticos parecen indicar que no va a ser así. Pensemos que no es casual que precisamente en estos delicados momentos estemos nosotros encarnados en la Tierra. Creo que tendremos por delante una ardua tarea bajo la dirección del Maestro Jesús, para reconstruir y formar la nueva sociedad del Mundo de Regeneración.


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A LA MEMORIA DE UN ALMA BUENA
Alma buena, noble y pura que te alejas de mi lado: este valle de amargura, ¡Feliz, tu!, que ya lo has dejado
I ¡Supe tu muerte! Quise ver tu envoltura por ultima vez. ¡Corrí a tu casa…! Pregunte por tu cadáver. No me dejaron verte. Salí y pensé en ir al templo donde mas tarde te tributarían los últimos honores terrenales. Me arrepentí desistiendo de mi intento. ¿A que presenciar las farsas sociales, lo que llamamos en nuestra bandera el lema sacrosanto: Todo por la verdad?.
Mas reflexioné y dije: El ira al templo a ver su entierro. Saludos a sus amigos. ¡Yo debo estar allí! Pocas veces nos hablamos en la tierra, pero crees de esos seres simpático por excelencia, por que llevas en tu mirada una reflejo del infinito. Felizmente al mirarte, comprendí que eras un alma grande, elevada en toda la aceptación de la palabra. ¡Por eso te admiré, te envidié, porque veía que eres un espíritu superior; y hay tan pocos en la tierra!. Me detuve en mi camino y quede pensativa. Al fin me dirigí a la iglesia y entre en la casa del Señor.
¡Triste y sombrío aspecto ofrecía el santuario!. ¡El pavimento estaba cubierto de paños negros!. ¡De las cornisas pendían negros tapices!. ¡Los altares parecían sepulcros! ¡El templo se asemejaba a un panteón…!

Somos enemigos de todo formalismo. Aquel luto pagado nos hacia daño, y sobre todo, para ti, ¡alma sublime! progresiva por esencia, que tu voluntad –facultad la convertiste en potencia del bien. Todos los templos del universo cubiertos por un manto de negro terciopelo, no nos parecían bastante tristes, para que aquel luto lo creyéramos digno de ti. Si un plante debía cubrir con negros crespones sus montes y sus valles, sus bosques y sus lagos, sus aldeas y sus capitales, cuando se ausenta un alma, cuando un espíritu bueno, (como el tuyo) lo abandona, la tierra enlutada, la tierra envuelta en un negro sudario, nos parecía aun, pequeño homenaje para un ser de tu temple y de tu valía.
Sentado este principio, figúrate tu, lo que nos parecía aquella iglesia raquítica y mezquina, que vende sus crespones, sus cirios, y sus plegarias. Los ministros del Señor fueron por tu cadáver, entonando sus cantos  ininteligibles. ¡Volvieron con tus restos!. Contemplamos tu caja y nada sentimos, por que estábamos bien seguros que tu vivías; y aun más; teníamos la completa certidumbre que estas a nuestro lado, sonriendo, con triste ironía, al ver como tu familia honraba tu memoria. Es decir, el mundo creerá que honraron tu recuerdo y lo que honraron fue su vanidad, el qué dirán, porque todos los tuyos bien sabían que tú no aceptabas las farsas sociales, porque adorabas a Dios en espíritu y en verdad.
¡Tú, librepensador…! ¡Tú, deísta sin templos!, han cubierto tu cadáver con el antifaz de una religión que tu rechazabas por su formalismo y su agiotaje. ¿Por qué han enmascarado así tu memoria? ¡Miserable sociedad!, cómo os engañáis unos a otros. ¡Qué miedo os tenéis! Sois esclavos de vuestra ignorancia. No tenéis la más leve idea de la vida futura. Si un alma no contara con más recursos para que las exequias que la iglesia le consagra, todos los mundos convertidos en infierno, no serian bastantes para albergar a las almas condenadas. ¡Profanación. inaudita! ¡Ignorancia execrable!.¡Repugnante estupidez!. Idiotismo completo, es creer que aquellos rezos comprados pueda conquistar el cielo.
¡Alma buena!, no sentimos la disgregación de tu materia, lo que sentimos es que tus restos sirvieran para ejecutar con ellos un acto que tu razón repudiaba. ¿No sabían los tuyos que tú eras espiritista?.¿No sabían que los pobres eran tus hermanos?. ¿No sabían que tú eras un agente de la Providencia, y que el huérfano y la viuda, el anciano y el inválido, encontraban en ti consuelo, amparo y amor?. ¿No sabían que tú practicabas la verdadera caridad, y que nunca el goce de la opulencia te distrajo bastante para dejar de oír los gemidos de los enfermos, consagrando a ellos especialmente una diligencia verdaderamente paternal?. ¿Por qué en lugar de conducir tu cuerpo al templo donde te cantaron las plegarias que se cantan a los ricos, no llamaron a los innumerables pobres que de ti recibían el sustento y que te bendecían sin conocerte…?
Por qué no los llamaron y les dijeron: “¡Venid, desheredados de la tierra! ¡vuestro padre adoptivo, ha muerto! ¡rogad por él…!”

¡Cuántos hubieran acudido! ¡Cuántos! ¡Qué hubiera valido la misa de Réquiem de Mozart y el Stabat-Mater de Pergolesi, en comparación de la ferviente plegaria que hubiesen pronunciado las almas agradecidas de tantos y tantos seres que te debieron el pan del amor. Cada palabra de una oración dictada por el sentimiento de la gratitud, gana mil mundos de luz para el alma que se va. ¡Los pobres debieron conducir tu caja! ¡Ellos debieron cavar tu fosa!, y con sus lagrimas fecundar la tierra que cubrieron tus restos, para que brotaran en tu tumba azucenas, lirios y violetas.
¡Alma buena! ¡Tú fuiste en la tierra el padre de los pobres! .¿Por qué no llamaron a tus hijos? ¡Raza desheredada de la tierra!, vístete de luto; has perdido el alma previsora que por ti velaba. ¡Llora, llora!; ¡te has quedado huérfana! ¡tu bienhechor; se fue! Estas quejas lanzábamos en nuestro duelo, cuando un hermano nuestro se concretó, y sirvió de interprete a un buen espíritu que nos dijo así:
-Amalia; no te inmutes, no te aturdas, no te acobardes, vuelve en ti. El alma buena por quien lloras, hacía mucho tiempo, mucho, que debía estar en otros lugares, y solo su abnegación le hacia detenerse en la tierra. ¡Bendice a Dios porque le ha devuelto su libertad! Les dices a los pobres que lloren la ausencia de su padre. Explícales como deben llorar. Que no lloren egoístamente porque han perdido quien les daba el pan. Que lloren glorificando a Dios, porque ha permitido que un espíritu superior vuelva a su patria. Que lloren melancólicamente porque no lo ven; pero que no lloren con desesperación, que se paren a pensar, que mediten y reflexionen que si aquél espíritu sujeto por la grosera envoltura material supo hacer tanto bien, ¿ qué no hará ahora libre de tan penosa carga? ¿Si tanto progresó en la tierra, cuánto más progresará en el infinito?
Tu espíritu débil y enfermo les dice; llorando por un alma que se fue. Las almas de aquel temple no se van, y si se alejan, inspiran a otros espíritus para que sigan la obra comenzada. Cese tu turbación,

Amalia; bendice a Dios porque un bien espíritu dejo de sufrir. Bendícelo, si; aquél espíritu que vino a este mundo solo para amar, Dios lo ha recompensado hasta tal punto, que al dejar su envoltura no ha tenido turbación alguna, absolutamente ninguna. Ha asistido a su entierro, estuvo en sus funerales, y se acercó a ti cuando entraste en el templo diciendo:
-¡También vienes tú a ver lo que la sociedad hace contigo!, ¡pobre gente, perdónales! no saben más.” Tú no le oíste, solo tu pensamiento algo presintió. ¡Pobres criaturas!, son tan limitadas vuestras facultades, que por eso sufrís tanto, porque no comprendéis nada de lo que pasa en torno vuestro, y gracias que vosotros, los espiritistas, tenéis el consuelo de obtener algunas veces saludables consejos de vuestros hermanos de ultratumba. Adiós; te repito mi encargo; diles a los pobres que lloren con el llanto de la gratitud, no con el de la desesperación egoísta.
La muerte del varón justo no debe ser llorada, sino glorificada y bendecida. Saludad tiernamente al alma que se va. Resignaos con su ausencia sabiendo que es feliz. No miréis los pequeños horizontes de la tierra. Mirad más lejos, más allá, mucho más allá; acostumbraos a contemplar los espacios y los mundos del infinito, y así tendréis la certidumbre de ver un día, al espíritu cuya ausencia os hace derramar mares de llanto. Adiós, adiós; tened resignación y fe.

+++ Esta comunicación nos tranquilizó algún tanto, llevando a nuestra mente su melancólico convencimiento. Sí, sí, es verdad; dice muy bien el espíritu; no debemos ser egoístas; y lo somos, cuando lloramos porque un alma recobra su libertad. Perdona, señor, nuestra flaqueza, perdona nuestra debilidad. Y tú, alma buena, que tanto bien has hecho en este mundo, no nos dejes, quédate entre nosotros por algún tiempo. Difunde tu benéfico fluido sobre los ricos avarientos, para que como tú, practiquen la caridad evangélica.

Sigue tu misión, alma buena; no abandones la tierra, mira que el egoísmo ha metalizado el corazón del Hombre.
Tú fuiste para las clases indigentes un rayo de sol. ¡Rayo divino de caridad, brilla siempre en el cénit del amor, nunca llegues al ocaso de la indiferencia! ¡Irradia siempre; presta tu calor a las almas enfermas que se mueren de frío!. ¡Adiós, alma buena! ¿Cuándo te volveremos a ver? ¿Cuándo podremos llegar hasta ti? Desciende tú más bien hasta nosotros; solo descendiendo tú, nos será dado acercamos a ti.
¡Bendita sea la hora de tu libertad! El llanto afluye a nuestros ojos, pero nuestros labios murmuran: ¡Bendita, bendita una y mil veces la misericordia de Dios que le permite a un alma buena regresar a su patria! Ya era tiempo que volvieras a tu patria primitiva; ¡ bastante años cautiva estuviste, alma aquí!. ¡Hora es ya, tiende tu vuelo; ¡ ay ! quien tuviera tus alas… para contemplar las galas que en mis sueños entreví! Perdóname si un momento pude llorar por tu ausencia, perdona, si mi demencia y mi triste turbación.

Llorar por ti, alma cristiana, es cometer un delito; perdóname, necesito tu generoso perdón. ¡Querer que aquí en este suelo tu espíritu se asfixiara…! ¡Querer que Dios te dejara donde se duda de él ! ¡Imposible! ¡Aquí en la tierra tu espíritu sucumbía ante la sociedad fría despiadada y cruel! ¡Cómo vivir tú en un mundo donde el yo es el soberano; donde no hay padre, ni hermano, sino inicua vanidad!
¡Donde se pospone todo al lucro y al egoísmo, ¡ Donde el individualismo divide a la sociedad! ¡Tú vivir aquí!, ¡Imposible! Me pareció que por un momento aspiraras el aliento de esta lóbrega región. Mas la expresión de tus ojos demostraba claramente que te hallabas impaciente por salir de tu prisión. ¡Bendita sea la hora que se cumplió tu condena! ¡Tiende tu vuelo, alma buena, bastante sufriste aquí…! Ve a gozar la recompensa de tu vida laboriosa; ¡adiós, alma generosa! Los pobres lloran por ti.
1872 Extraído del libro ” Ramos de violetas” Amalia Domingo Soler
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DECÁLOGO DE LOS MÉDIUMS

1– RINDE CULTO AL DEBER

No existe la fe constructiva donde falta el respeto al cumplimiento de las obligaciones que nos competen.

2– TRABAJA ESPONÁNEAMENTE.

La mediumnidad es un arado divino al que el óxido de la pereza enmohece y destruye.

3– NO TE CREAS MAYOR NI MENOR

Como los árboles provechosos esparcidos en el suelo, cada talento mediúmnico tiene su utilidad y su expresión.

4– NO ESPERES RECOMPENSAS EN EL MUNDO

Las dádivas del Señor, como lo son el fulgor de las estrellas y la caricia del manantial, la luz de la plegaria y la bendición del coraje, no tienen precio en la Tierra.

5– NO CENTRALICES LA ACCIÓN

Todos los compañeros están llamados a cooperar en el conjunto de las buenas acciones, a fin de que se promuevan a la posición de escogidos para tareas más elevadas.

6– NO TE ENCARCELES EN LA DUDA

El bien, antes de exteriorizarse por intermedio de tal o cual intérprete de la verdad, procede originariamente de Dios.

7–ESTUDIA SIEMPRE

La luz del conocimiento resguardará tu espíritu de las celadas de la ignorancia.

8– NO TE IRRITES

Cultiva caridad y ternura, comprensión y tolerancia, porque los mensajeros del amor encuentran enormes dificultades para expresarse con certeza a través de un corazón conservado en vinagre.

9– DISCULPA SIN CESAR

El ácido de la crítica no empeora tu realidad, como tampoco la plaga del elogio podría cambiar tu verdadera forma de ser; aunque te incluyan en la categoría de mistificador o embustero olvida la ofensa con que golpean tu rostro, conserva el tesoro de la conciencia limpia y prosigue, convencido de que cada uno percibe la vida según el punto de vista en que se coloca.

10–NO TEMAS A LOS PERSEGUIDORES

Piensa en la humildad del Cristo y recuerda que incluso Él, el ángel con aspecto de hombre, estaba rodeado de adversarios gratuitos y de verdugos crueles, en el momento en que con sudor y lágrimas redactó en la cruz el divino poema de la eterna resurrección.

ANDRÉ. LUIZ

Complemento de la lectura:

Capitulo XXVI. Item 7 Evangelio según el Espiritismo

"Mediumnidad Gratuita"

Los médiums modernos –pues los apóstoles también tenían mediumnidad– han recibido asimismo de Dios un don gratuito: el de ser los intérpretes de los Espíritus, para instruir a los hombres, mostrarles el camino del bien y conducirlos a la fe, y no para venderles palabras que no les pertenecen, dado que estas no son el fruto de sus concepciones o investigaciones, ni de su trabajo personal. Dios quiere que la luz llegue a todos.

No está en sus propósitos que el más pobre quede desheredado y llegue a decir: “No tuve fe porque no he podido pagarla; no tuve el consuelo de recibir el estímulo y los testimonios de afecto de aquellos a quienes lloro, porque soy pobre”.

Por esa razón la mediumnidad no es un privilegio, sino que se la encuentra en todas partes.

Cobrar por ella sería, pues, desviarla de su objetivo providencial.

Libro: El Espíritu de la Verdad

Psicografía: Francisco Candido Xavier

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