domingo, 8 de febrero de 2026

Laboratorio del mundo invisible

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- Animales en el Reino Espiritual

2.- Organización de las sesiones espíritas

3.- La fuerza curativa del propio pensamiento

4.- Laboratorio del mundo invisible

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ANIMALES EN EL REINO ESPIRITUAL

                                            

Chico Xavier relataba: 

"En 1939, mi hermano José me dejó uno de esos fieles amigos (un perro) y antes de fallecer me pidió que lo cuidara.

Se llamaba Lorde y se convirtió en mi compañero, incluso durante las horas de trabajo mediúmnico, él permanecía a mi lado en silencio.

En 1945, tras una larga enfermedad, falleció.

 Pero, en el último momento, vi el espíritu de mi hermano acercarse y arrebatarlo de su cuerpo inerte. Durante unos meses, cuando José, en espíritu, venía a mí, siempre lo acompañaba el perro, quien se presentaba a mi visión espiritual con una diferencia insignificante. 

Normalmente, cuando hablamos de la supervivencia de los animales, muchos sonríen y expresan lástima, pero la vida es una luz que se expande para todos."

Así que confirmo la respuesta a la pregunta 597 del Libro de los Espíritus: - "Sí, los animales tienen espíritu y sobreviven a la muerte del cuerpo físico."

Libro: "Testimonios de Chico Xavier"

Suely Caldas Schubert.

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        ORGANIZACIÓN DE LAS               SESIONES  ESPÍRITAS


                                                           
         
 En los Centros Espíritas las ocupaciones de cada sesión mediúmnica, pueden arreglarse del  modo que sigue: 

1º Lectura de las comunicaciones espiritistas obtenidas en la última sesión, puestas en limpio. 

2º Noticias diversas. – Correspondencia. – Lectura de las   comunicaciones obtenidas fuera de las sesiones. – Relación de los hechos interesantes del Espiritismo. 

3º Trabajos de estudio – Dictados espontáneos. – Cuestiones   diversas y problemas morales propuestos a los Espíritus. 

–Evocaciones. 

4º Conferencia sobre cualquier tema espírita– Examen crítico y analítico de las diversas comunicaciones. – Discusión sobre los diferentes puntos de la ciencia espiritista. 

347. Los grupos que empiezan tienen que parar muchas veces su actividad mediúmnica  por falta de médiums. Los médiums son seguramente uno de los elementos esenciales de las reuniones espiritistas, pero no son elementos indispensables, y no se tendría razón en creer que en defecto de ellos nada haya que hacer. Sin duda aquellos que no se reúnen, sino con el objeto de hacer experimentos, no pueden hacerlo sin médiums, como los músicos en un concierto, sin instrumentos; pero aquellos que llevan la mira de un estudio formal tienen mil motivos de ocupación tan útiles y provechosos, como si pudiesen obrar con los mediumnidades.  Además las reuniones que tienen médiums pueden accidentalmente encontrarse sin ellos y sería   enojoso que creyesen, en este caso, no tener que hacer otra cosa que retirarse. Los mismos Espíritus pueden, de tiempo en tiempo,   dejarles en esta posición, con el fin de enseñarles a pasar sin   ellos. Diremos más; es necesario para aprovecharse de la 
enseñanza de los Espíritus, consagrar algún tiempo en meditarla. Las sociedades científicas no siempre tienen los instrumentos de observación a la vista, y sin embargo encuentran objetos de discusión; en ausencia de poetas y oradores, las sociedades literarias, leen y comentan  las obras de autores antiguos y modernos; las sociedades religiosas meditan sobre las Escrituras; las sociedades espiritistas deben hacer lo mismo, y sacarán un gran provecho para su adelantamiento, estableciendo conferencias en las cuales se lea y comente todo lo que pueda
 tener relación con el Espiritismo en pro o en contra. 

    De esta discusión en la que cada uno lleva el tributo de sus   reflexiones, brotan rayos de la luz que pasan desapercibidos en la lectura individual. Al lado de estas obras especiales, los periódicos abundan de hechos, relaciones, acontecimientos, rasgos de virtudes o de vicios que suscitan grandes problemas morales, que sólo el Espiritismo puede resolver, y éste es también un medio de probar que tiene relación con todos los ramos del orden social. 

    Aseguramos que una sociedad espiritista que organizase sus actividades en este sentido, procurándose los materiales necesarios, no tendría bastante tiempo para las comunicaciones directas de los Espíritus; por lo que llamamos la atención sobre este punto de las reuniones verdaderamente formales, de aquellas que toman más empeño en instruirse que en buscar un pasatiempo.  El libro de los médiums. Allan Kardec. 

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    LA FUERZA CURATIVA DEL  PROPIO PENSAMIENTO


( Comunicado Psicografico)
                                                   



Aunque aparentemente estemos enfermos, siempre queda un espacio de salud en nuestro periespíritu. Nuestra esencia espiritual posee en germen toda la grandeza de Dios, aunque todas las facultades no están todavía plenamente desarrolladas.

      Si sabemos conectar con nuestra esencia divina, conseguiremos vibrar de tal modo que activaremos las corrientes de nuestras fuerzas mentales, de modo que nos sentiremos con la conciencia dilatada, con una percepción de la realidad ampliada, e incluso con unas sensaciones físicas de calor curativo tan intensas, que podrán sanarnos de nuestros males físicos y mentales. Para lograrlo, aplicaros una vida sana con una alimentación variada ( sin omitir alimentos de ninguna clase), y con ejercicio regular para la estimulación del cuerpo físico. No os entreguéis a los tóxicos de ninguna clase, ni siquiera a aquellos "terapeúticos" que no hayan sido prescritos por la ciencia médica. Higienizad diariamente vuestra mente, tal como hemos descrito con anterioridad y buscad un día a la semana para la meditación en profundidad sobre vosotros mismos, por ejemplo con los ejercicios propuestos por Allan Kardec en "El Evangelio según el Espiritismo". Obrando de ese modo tendréis el cuerpo y el periespíritu lo suficientemente equilibrado y preparado para realizar prácticas de relajación y liberación profundas.

Cuando llevéis algún tiempo, tal como algunos meses, podréis realizar a través de la relajación estas prácticas de autocuración. No obstante, por ser recomendable el concurso de un terapeuta, no ahondaremos más en el asunto, pues si os valéis del "buscad y hallaréis", el concurso del terapeuta os puede ser prestado desde el plano espiritual, en el momento en que vuestros Guías lo crean oportuno, No dudéis que la higiene de vuestro periespíritu os traerá indudablemente, la salud de vuestro cuerpo  físico.

- David Estany Prim- ( Dictado por los Hermanos de la Caridad)

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LABORATORIO DEL MUNDO
   
                INVISIBLE

127. La escritura directa o pneumatografía es aquella que se produce espontáneamente sin auxilio de la mano del médium ni del lápiz. Basta tomar una hoja de papel blanco, lo que se puede hacer con todas las precauciones necesarias para no ser chasqueado por ninguna superchería, doblarla y colocarla en alguna parte, en un cajón o simplemente sobre un mueble, y si se tienen las condiciones que se requieren, al cabo de cierto tiempo más o menos largo se encuentran en el papel caracteres trazados, diversos signos, palabras, frases y aun discursos, las más de las veces con una sustancia pardusca parecida al plomo; otras veces con lápiz encarnado, tinta ordinaria y aun tinta de imprenta. He aquí el hecho en toda su sencillez, y cuya reproducción, aunque poco común, no es, sin embargo, muy rara, porque hay personas que lo obtienen con mucha facilidad. Si se ponía el lápiz con el
papel se podría creer que el Espíritu se ha servido de él para escribir; pero desde el momento que el papel está enteramente solo, es evidente que la escritura está formada por una materia depositada. ¿De dónde ha tomado el Espíritu esta materia? Tal es la pregunta que hemos dicho, a cuya solución nos ha inducido la caja de tabaco de que más arriba hemos hablado. 

128. El Espíritu de San Luis nos ha dado esta solución con las respuestas siguientes : 

1. Hemos citado un caso de aparición del Espíritu de una persona viva. Este Espíritu tenía una caja de tabaco y tomaba polvo. ¿Sentía, efectivamente, la impresión del que toma polvo en realidad?
- No.

2. Esta caja de tabaco tenía la misma forma que la que él usaba ordinariamente y que estaba en su casa. ¿Qué era, pues, la caja de tabaco que tenía este hombre en sus manos?
- Una apariencia; sucedió de este modo para que notase la circunstancia, como lo ha sido, y que la aparición no se tomase por una alucinación producida por el estado de salud del vidente. El Espíritu quería que esta señora creyese en la verdad de su presencia, y tomó todas las apariencias de la realidad. 

3. Decís que fue una apariencia; pero una apariencia nada tiene de real, es como una ilusión de óptica; nosotros quisiéramos saber: ¿esta caja de tabaco sólo era una imagen sin realidad, o tenía alguna cosa de material?
- Ciertamente: con ayuda de este principio material es como periespíritu toma la apariencia de vestidos semejantes a los que llevaba el Espíritu cuando vivía.
. Observación. - Es evidente que en este caso la palabra apariencia debe tomarse en el sentido de aspecto, imitación. La casa de tabaco real no estaba allí; la que tenía el Espíritu sólo fue la representación: era, pues, una apariencia comparada con el original, aunque formada de un principio material. La experiencia nos enseña que no es necesario tomar siempre a la letra ciertas expresiones empleadas por los Espíritus; interpretándolas según nuestras ideas, nos exponemos a grandes equivocaciones por esto es menester profundizar el sentido de la palabra siempre que presenta la menor  ambigüedad; esta recomendación nos la hacen constantemente los mismos Espíritus. Sin la explicación que hemos provocado, la palabra apariencia constantemente reproducida en casos análogos, podía dar lugar a una falsa interpretación. 

4. ¿Acaso sería doble la materia inerte? ¿Y habría en el mundo de los Espíritus una materia esencial que revistiera la forma de los objetos que vemos? En una palabra, ¿estos objetos tendrían su doble etéreo en el mundo  invisible, así como los hombres están representados en él por los Espíritus?
. Esto no se opera de este modo; el Espíritu tiene sobre los elementos materiales esparcidos por todas partes en el espacio y en vuestra atmósfera, una potencia que estáis lejos de adivinar. Puede a su gusto concentrar estos elementos y darles la forma aparente acomodada a sus proyectos. 
- Observación. - Esta cuestión como hemos visto, era la traducción de nuestro pensamiento, esto es, de la idea que nos habíamos formado sobre la naturaleza de estos objetos. Si las respuestas fuesen como algunos lo pretenden, el reflejo del pensamiento, hubiéramos obtenido la confirmación de nuestra teoría, en lugar de una teoría contraria. 

5. Os haré la pregunta de nuevo de una manera categórica, a fin de evitar todo equívoco. ¿Los vestidos con que se cubren los Espíritus son alguna cosa? 
- Me parece que mi respuesta precedente resuelve la cuestión. ¿No sabéis que el mismo periespíritu es también algo?

6. Resulta de esta explicación que los Espíritus hacen sufrir a la materia etérea transformaciones a su gusto y que de este modo, por ejemplo, se hizo la caja de tabaco; el Espíritu no la encontró hecha, sino que la hizo él mismo en el momento que la necesitaba, por un acto de su voluntad, y que pudo deshacerla; lo mismo debe ser en cuanto a los otros objetos, tales como vestido, joyas, etc. 
- Esto es evidente.

7. Esta caja de tabaco fue visible para esta señora, al punto de hacerla ilusión. ¿Hubiera podido el Espíritu hacerla también tangible para ella?
- Lo hubiera podido. 

8. ¿Si hubiese llegado el caso, hubiera podido tomarla en sus manos, creyendo tener una verdadera caja de tabaco? 
- Sí. 


9. ¿Si la hubiera abierto, probablemente habría encontrando tabaco; si lo hubiese tomado le hubiera hecho estornudar? 
-Sí. 

10. ¿El Espíritu puede, pues, dar no sólo la forma, sino las propiedades especiales?
- Si él lo quiere; y en virtud de este principio he respondido afirmativamente a las preguntas precedentes. Tendréis pruebas de la poderosa acción que ejerce el Espíritu sobre la materia, lo que estáis lejos de comprender, como os he dicho ya. 

11. Supongamos, pues, que hubiera querido hacer una sustancia venenosa, y si una persona la hubiese tomado, ¿se hubiera envenenado? 
-Lo hubiera podido, pero no lo hubiera hecho; no se le hubiese permitido. 

12. ¿Podría haber hecho una sustancia saludable y propia para curar una enfermedad, y se ha presentado este caso? 
-Sí, muy a menudo.

13. Entonces podría hacer una sustancia alimenticia; supongamos que hubiese hecho un fruto, un manjar cualquiera, ¿se hubiera podido comer y quedar saciado?
-Sí, sí; pero no investiguéis tanto para encontrar lo  es tan fácil de comprender. Basta un rayo de sol para hacer perceptibles a vuestros órganos groseros estas partículas materiales que llenan el espacio en medio del cual  vivís; ¿no sabéis que el aire contiene vapores de agua? condensadlos, los pondréis en el estado normal; privadles del calor y he aquí que esas moléculas impalpables e invisibles vienen a ser un cuerpo sólido y muy sólido, y muchas otras sustancias de las cuales los químicos os sacarán maravillas más admirables aún; sólo el Espíritu posee instrumentos más perfectos que los vuestros: la voluntad y el permiso de Dios.
Observación. - La cuestión de saciedad es aquí muy importante. ¿Cómo una sustancia que no tiene sino una existencia y propiedades temporales y en algún modo de convención puede producir la saciedad? Esta sustancia por su contacto con el estómago, produce la sensación de saciedad, pero una saciedad que no sería resultante de la plenitud. Si tal sustancia puede obrar sobre la economía y modificar un estado mórbido, puede del mismo modo obrar también sobre el estómago y en ello producir el sentimiento de la saciedad. Rogamos, sin embargo, a los señores farmacéuticos y fondistas que no conciban celos, ni crean que los Espíritus vengan a hacerles la competencia; estos casos son raros, excepcionales, y no dependen jamás de la voluntad; de otro modo se alimentaría y se curaría a muy poco precio. 

14. ¿Los objetos hechos tangibles por la voluntad del Espíritu, podrían tener un carácter de permanencia y de estabilidad, y venir a ser usuales?
Esto se podría, pero no se hace; está fuera de las leyes. 

15. ¿Todos los Espíritus tienen en el mismo grado el poder de producir objetos tangibles?
-Es cierto que cuanto más elevado está el Espíritu, más fácilmente lo obtiene; pero aun esto depende de las circunstancias; los Espíritus inferiores también pueden obtener este poder. 

16. ¿El Espíritu sabe siempre cómo produce ya sean sus vestidos, ya sean los objetos de los cuales ofrece la apariencia? 
-No; muchas veces concurre a su formación por un acto instintivo que él mismo no comprende, si no es lo bastante ilustrado para esto.

17. ¿Si el Espíritu puede tomar en el elemento universal los materiales para hacer todas estas cosas, darles una realidad temporal con sus propiedades, puede también sacar del él lo que necesite para escribir, y por consecuencia esto nos parece que da la llave del fenómeno de la escritura directa?
- ¡Por fin hemos llegado a donde queríais! 
-Observación. - Aquí era en efecto adonde queríamos venir a parar con todas nuestras preguntas preliminares; la respuesta prueba que el Espíritu había leído nuestro pensamiento.

18. ¿Si la materia de que se sirve el Espíritu no tiene persistencia, cómo  es que las señales de la escritura directa no desaparecen? 
.No censuréis las palabras en primer lugar que yo no he dicho: jamás; se trataba entonces de un objeto material voluminoso; ahora se trata de caracteres trazados que siendo útil conservarles se les conserva. He querido decir que los objetos compuestos de este modo por el Espíritu no podrían llegar a ser objetos usuales porque en realidad no hay agregación de materia como en vuestros cuerpos sólidos.

Allan Kardec

Extraído de "El libro de los médiums"

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El demonio "bondadoso"

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1- Predicción de acontecimientos

2- Objeciones de la Iglesia contra las evocaciones de Espíritus

3- El Aura

4-  El demonio "bondadoso"

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             PREDICCIÓN  DE                          ACONTECIMIENTOS

¿Por qué los Espíritus serios, cuando hacen que presintamos un acontecimiento, no especifican la fecha? ¿Es porque no pueden, o porque no quieren?

- “Por ambas razones. En ciertos casos, pueden hacer que un acontecimiento sea presentido, en cuyo caso se trata de un aviso que os dan.. En cuanto a precisar la fecha, a menudo no deben hacerlo; e incluso no pueden, porque ellos mismos lo ignoran. El Espíritu puede prever que un hecho ocurrirá, pero el momento exacto probablemente dependa de circunstancias que todavía no se han concretado, y que sólo Dios conoce. En cambio, los Espíritus frívolos, que no tienen escrúpulos en engañaros, determinan el día y la hora sin preocuparse por el resultado. Por eso, toda predicción circunstanciada debe despertar vuestra sospecha.

“Os digo una vez más que nuestra misión consiste en haceros progresar. Para eso os ayudamos tanto como podemos. Nunca será engañado quien solicite sabiduría a los Espíritus superiores.
Sin embargo, no creáis que perderemos nuestro tiempo en escuchar vuestras necedades y en deciros la buenaventura.. Dejamos esa ocupación a los Espíritus frívolos, que se divierten con eso como niños traviesos.

EL LIBRO DE LOS MEDIUMS.
ALLAN KARDEC

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    OBJECIONES  DE  LA IGLESIA  CONTRA LAS EVOCACIONES A ESPÍRITUS

Las acusaciones lanzadas por la iglesia contra 1a práctica de las evocaciones no conciernen al Espiritismo, puesto que se dirigen principalmente contra las operaciones de la  magia con la cual no tiene ninguna relación. Puesto que condena en estas operaciones lo que ella misma condena, puesto que no atribuye a los buenos espíritus un papel indigno de ellos, y puesto que, en fin, declara que no pide ni quiere obtener nada sin el permiso de Dios.

No hay duda de que puede haber personas que abusen de las evocaciones, que hagan de ello un pasatiempo y diversión y que las aparten de su fin providencial para emplearlas en pro de sus intereses personales, que por ignorancia, ligereza, orgullo o concupiscencia, se separen de los verdaderos principios de la doctrina.

Pero el Espiritismo formal desaprueba esto, así como desaprueba la religión los falsos devotos y los excesos del fanatismo. No era, pues, lógico ni equitativo imputar al Espiritismo en general los abusos que condena, o las faltas de los que no lo comprenden. Antes de formular una acusación, es preciso ver si es justa. Diremos, pues, que la reprobación de la iglesia se dirige a los charlatanes, a los explotadores, a las prácticas de  magia y de  hechicería, y en esto tiene razón.

Cuando la crítica religiosa o escéptica señala los abusos y vitupera el charlatanismo, hace resaltar mejor la pureza de la sana doctrina, ayudándola de este modo a desembarazarse de la escoria. Y con esto facilita nuestra tarea. Su error está en confundir el bien y el mal, por ignorancia del mayor número y por mala fe de algunos. Pero la distinción que ella no hace, la hacen otros. En todos los casos su censura, a la cual se asocia todo espíritu sincero en el límite de lo que se aplica al mal, no puede alcanzar a la doctrina.

16. “Los seres misteriosos que se presentan del mismo modo al primer llamamiento del herético y del impío como al del fiel, del crimen como de la inocencia, no son los enviados de Dios, ni los apóstoles de la verdad, sino los secuaces del error y del infierno.”

¡Tenemos que al herético, al impío y al criminal, Dios no permite que vayan los buenos espíritus a sacarles del error para salvarles de la perdición eterna! ¡No les envía sino a los secuaces del infierno, para hundirles más en el fango! ¡Más aún, no envía a la inocencia sino seres perversos para pervertirla! ¿No se encuentra, pues, entre los ángeles, entre esas criaturas privilegiadas de Dios, ningún ser lo bastante compasivo para acudir en auxilio de esas almas perdidas? ¿Para qué las brillantes cualidades de que están dotados, si no sirven más que para sus goces personales? ¿Son realmente buenos, si en medio de las delicias de la contemplación ven a esas almas en el camino del infierno y no corren a salvarlas?

¿Acaso no es ésta la imagen del rico egoísta, que teniendo hasta lo superfluo, deja sin piedad que el pobre muera en la puerta de su casa? ¿No es esto el egoísmo que se erige en virtud y pretende elevarse hasta los pies del Eterno?

¿Os maravilláis de que los buenos espíritus vayan al herético y al impío? ¿Olvidáis, acaso,
esta parábola de Cristo: “El que está sano no tiene necesidad de médico”? ¿Os empeñáis en no ver las cosas desde un punto más elevado que los fariseos de su tiempo? ¿Y vosotros mismos, si fuerais llamados por un incrédulo, dejaríais de ir a él para ponerle en el buen camino? Los buenos espíritus hacen, pues, lo que vosotros haríais: van al impío a decirle buenas palabras. En lugar de anatematizar las comunicaciones de ultratumba, bendecid los caminos del Señor, maravillaos de su omnipotencia y bondad infinita.

17. Hay, se dice, ángeles guardianes. Pero cuando no pueden hacerse oír por la voz
misteriosa de la conciencia o la inspiración, ¿por qué no se emplean medios de acción más directos y más materiales que puedan afectar los sentidos, puesto que los hay? ¿Dios pone, pues, estos medios, que son obra suya, porque todo proviene de Él y nada sucede sin su permiso, a disposición únicamente de los malos espíritus, mientras que impide a los buenos servirse de ellos? De esto se deduce que Dios concede a los demonios más facilidad para perder a los hombres que no a los ángeles guardianes para salvarles.

Pues bien, lo que los ángeles guardianes no pueden hacer, según la iglesia, lo hacen los
demonios. Con ayuda de estas mismas comunicaciones llamadas infernales, vuelven a Dios a los que renegaban de Él, y al bien a los que estaban sumergidos en el mal. Nos dan el extraño espectáculo de millones de hombres que creen en Dios por el poder del diablo, siendo así que 1a iglesia había sido impotente para convertirlos. ¡Cuántos hombres que no oraban jamás, oran hoy con fervor, gracias a las instrucciones de esos mismos demonios! ¡Cuántos vemos que de orgullosos, egoístas y licenciosos, han venido a ser humildes, caritativos y menos sensuales! ¡Y se dirá que es obra de los demonios! Si así fuera, es necesario convenir en que el demonio les ha prestado un gran servicio y les ha asistido mejor que los ángeles. Es preciso formarse muy pobre opinión del juicio de los hombres en este siglo para creer que pudiesen aceptar a ciegas tales ideas.


Una religión que de semejante doctrina hace su piedra angular y se declara minada por su base si le quitan sin piedad sus demonios, su infierno, sus penas eternas y su Dios, es una religión que se suicida.

Allan Kardec.

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        EL AURA

Cada persona, encarnada o desencarnada, está envuelta por una irradiación luminosa que refleja los estados anímicos que atraviesa, la cual se detecta por sus coloraciones, intensidad o alteraciones. El Aura es como un manto de fuerzas electromagnéticas, por el que circulan las corrientes mentales de cada ser. Un espejo fluídico que refleja nuestro campo psíquico y espiritual, en el que se proyecta toda la gama de pensamientos, emociones y sentimientos.

En dibujos y pinturas muy antíguas, se representa a los maestros y guías espirituales rodeados de auras luminosas y en la hagiografía cristiana, se observa una aureola brillante que rodea la cabeza de los santos.

La vibración del aura ocupa una porción del espectro electromagnético, que resulta poco accesible a la visión física, aunque con ciertos ejercicios puede ser percibida visualmente. Los sujetos dotados de videncia o clarividencia observan el aura de las personas con facilidad.

En 1911, Walter John Kilner, miembro del Real Colegio de Física de Londres, publicó su obra "The Human Atmosphere", dando cuenta de haber comprobado experimentalmente, la visibilidad del aura por cualquier sujeto, sensitivo o no, mirando a través de una solución alcohólica de diacinina. Según las observaciones de este experimentador, el aura se presenta en forma oval y dividida en tres zonas: la primera, de sombra muy estrecha y ceñida al cuerpo; la segunda o interior entre 3 y 8 cm de anchura, cruzada por estrías perpendiculares, sin color determinado, y la tercera o exterior, que no tiene contornos definidos y se difumina en el espacio.

La captación del aura del paciente es de gran ayuda para el magnetizador, porque le permite detectar ciertos problemas que le están afectando, convirtiéndose en un parámetro del mayor interés. La interpretación de las auras, es también un excelente recurso, del que puede valerse el director de sesiones mediúmnicas para identificar la calidad del Espíritu manifestante, En las fotografías Kirlian se ha observado que una vez que se ha suministrado el pase, el aura del receptor se ha fortalecido, haciéndose más ancha y brillante, mientras que la del magnetizador se ha debilitado,

El aura varía según los diferentes temperamentos, inclinaciones, alegrías, penas y disposiciones de cada uno, y también según los estados de desarrollo espiritual,

- Jon Aizpúrua- ( de su obra "Tratado de Espiritismo").

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                  EL "DEMONIO BONDADOSO"

                                                   


    
Entre los detractores y enemigos del Espiritismo se promovió, para amedrentar a los fieles religiosos, la ridícula creencia de que el demonio puede realizar buenas obras para engañar y atraer a los fieles. Las acusaciones lanzadas por la Iglesia Católica contra la práctica de las evocaciones no conciernen, al Espiritismo, puesto que se dirigen principalmente contra las operaciones de la magia con la que el Espiritismo  no tiene ninguna relación. No hay duda de que puede haber personas que abusen de las evocaciones que hagan de ello un pasatiempo y diversión y que las aparten de su fin providencial para emplearlas en pro de sus intereses personales, que por ignorancia, ligereza, orgullo o concupiscencia, se separen de los verdaderos principios de la doctrina. Pero el Espiritismo formal desaprueba esto, así como desaprueba la religió los falsos devotos y los excesos del fanatismo. No era, pues, lógico ni equitatio imputar al Espiritismo en general los abusos que condena, o las faltas de ls que no lo comprenden. Antes de formular una acusación, es preciso ver si es juta.

Diremos, pues, que la reprobación de la iglesia se dirige a los charlatanes,  los explotadores, a las prácticas de la magia y de la hechicería, y en esto tiene razón. Cuando la crítica religiosa o escéptica señala los abusos y vitupera el charlatanismo, hace resaltar mejor la pureza de la sana doctrina, ayudándola de este modo a desembarazarse de la escoria. Y con esto facilita nuestra tarea. Su error está en confundir el bien y el mal, por ignorancia del mayor número y por mala fe de algunos. Pero la distinción que ella no hace, la hacen otros.

En todos los casos su censura, a la cual se asocia todo espíritu sincero en el límite de lo que se aplica al mal, no puede alcanzar a la doctrina. Los seres misteriosos que se presentan del mismo modo al primer llamamiento del herético y del impío como al del fiel, del crimen como de la inocencia, no son los enviados de Dios, ni los apóstoles de la verdad, sino los secuaces del error y del infierno. Tenemos que al herético, al impío y al criminal, Dios no permite que vayan los buenos espíritus a sacarles del error para salvarles de la perdición eterna No les envía sino los secuaces del infierno, para hundirles más en el fango Más aún, no envía a la inocencia sino seres perversos para pervertirla

¿No se encuentra, pues, entre los ángeles, entre esas criaturas privilegiadas de Dios, ningún ser lo bastante compasivo para acudir en auxilio de esas almas perdidas? ¿Para qué las brillantes cualidades de que están dotados, si no sirven más que para sus goces personales? ¿Son realmente buenos, si en medio de las delicias de la contemplación ven a esas almas en el camino del infierno y no corren a salvarlas? ¿Acaso no es ésta la imagen del rico egoísta, que teniendo hasta lo superfluo, deja sin piedad que el pobre muera en la puerta de su casa?

¿No es esto el egoísmo que se erige en virtud y pretende elevarse hasta los pies del Eterno? ¿Se maravillan de que los buenos espíritus se aproximen al herético y al impío? ¿Olvidan acaso, esta parábola de Cristo: “El que está sano no tiene necesidad de médico”? ¿Se empeñan en no ver las cosas desde un punto más elevado que los fariseos de su tiempo? ¿Y ustedes mismos, si fueran llamados por un incrédulo, dejarían de ir a él para ponerle en el buen camino? Los buenos espíritus hacen, pues, lo que ustedes harían, van al impío a decirle buenas palabras.

En lugar de anatematizar las comunicaciones de ultratumba, bendigan los caminos del Señor, maravíllense de su omnipotencia y bondad infinita. Hay, se dice, ángeles guardianes. Pero cuando no pueden hacerse oír por la voz misteriosa de la conciencia o la inspiración, ¿por qué no se emplean medios de acción más directos y más materiales que puedan afectar los sentidos, puesto que los hay? ¿Dios pone, pues, estos medios, que son obra suya, porque todo proviene de Él y nada sucede sin su permiso, a disposición únicamente de los malos espíritus, mientras que impide a los buenos servirse de ellos?

De esto se deduce que Dios concede a los demonios más facilidad para perder a los hombres que no a los ángeles guardianes para salvarles. Pues bien, lo que los ángeles guardianes no pueden hacer, según la iglesia, lo hacen los demonios. Con ayuda de estas mismas comunicaciones llamadas infernales, vuelven a Dios a los que renegaban de Él, y al bien a los que estaban sumergidos en el mal. Nos dan el extraño espectáculo de millones de hombres que creen en Dios por el poder del diablo, siendo así quela iglesia había sido impotente para convertirlos. ¡Cuántos hombres que no oraban jamás, oran hoy con fervor, gracias a las instrucciones de esos mismos demonios!

Cuántos vemos que de orgullosos, egoístas y silenciosos, han venido a ser humildes, caritativos y menos sensuales Y se dirá que es obra de los demonios Si así fuera, es necesario convenir en que el demonio les ha prestado un gran servicio y les ha asistido mejor que los ángeles. Es preciso formarse muy pobre opinión del juicio de los hombres en este siglo para creer que pudiesen aceptar a ciegas tales ideas. Una religión que de semejante doctrina hace su piedra angular y se declara minada por su base si le quitan sin piedad sus demonios, su infierno, sus penas eternas y su Dios, es una religión que se suicida.

( Autoría desconocida )

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