domingo, 12 de julio de 2020

La realidad, así como la veo

    INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.- El ejemplo de Jesús
2.- Compartiendo por amor
3.- El orgullo y la humildad
4.- No tengáis miedo  (Comunicación del Dr.Bezerra)
5.- La realidad, tal como  la veo




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EL EJEMPLO DE JESÚS

Cualquiera puede comprobar con la simple lectura de los versículos evangélicos, que en los tres años de su vida mesiánica Jesús:

En ningún momento dudó del Padre;

En ninguna oportunidad actuó en provecho propìo;

No rechazó la colaboración de nadie en ninguna circunstancia y por insignificante que ella fuese;

Jamás dejó de atender las solicitudes que le hacían, como tampoco llegó a mencionar las exigencias irreflexivas que le dirigían; No hizo distinción de personas o recintos para la prestación de auxilio;

No hizo nada inútil;

No usó nada superfluo;

No dejó de impartir la enseñanza de la verdad, conforme a la capacidad de asimilación de sus oyentes;

Nunca fue apresurado;

Nada realizó a cambio de recompensa alguna, como tampoco quedó a la expectativa de cualquier consideración.

Por tanto, si Jesús no hizo nada de eso, ¿por qué lo haremos nosotros?

Aplicada la conducta de Cristo a la mediumnidad, comprenderemos claramente que si poseemos la fe razonada es imposible que vacile nuestra confianza en el auxilio espiritual; que el trabajador, al descontrolarse hacia acciones en beneficio propio, se asemeja a una lámpara que se la quisiera utilizar para iluminar sin el suministro de la energía eléctrica de la usina; que debemos atender los pedidos que nos hagan de nuestro concurso fraterno dentro de nuestras posibilidades y sin la presunción de saber todo y todo realizar, reconociendo que el mismo Sol no puede sustituir la función de una vela que ilumina el interior de una gruta; que el estudioso de la sabiduría que todavía carga sobre sí inutilidades y posesiones estériles y escabrosas, es comparable a un pájaro que intentara llegar a las alturas con su vientre lleno de granos de oro.

📷En la mediumnidad con Jesús se hace preciso reconocer, principalmente, que el apresuramiento no ayuda a nadie, y que Él, el Maestro, nada exigió y nada hizo por vía de la fuerza, como tampoco transformó situaciones o personas por medio de artes milagrosas, porque todo trabajador sin paciencia se asemeja a un labrador demente que extrae diariamente del seno de la tierra la semilla viva que sembró para verla si ya germinó.

Espiritu André Luiz


Medium Waldo Vieira



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       Compartiendo con amor



     La miseria socioeconómica, que obstruye las avenidas del mundo, se mezcla con la de naturaleza moral, que obstruye edificios y residencias de lujo como los guetos de la promiscuidad libertina.

Lo que puedes hacer, parece casi sin sentido o significativo, tan grande y voluminoso es el problema. A pesar de eso, no te olvides de ayudar.
Si no puede llegar a la causa del problema, minimice sus efectos. Dado que no puede erradicar el hambre, la enfermedad, la ignorancia, de un solo golpe, contribuya con su parte de amor, por pequeño que sea.
Siempre puedes compartir lo que tienes, con quien no tiene nada. Cuando compartes con amor, multiplicas la esperanza, favoreciendo la alegría. Hay menos, uno que se niega a donar algo.
Se dice que este gesto de amor genera paternalismo, promueve la adicción ... Quienes lo denuncian no tienen razón. Muchos males y algunos crímenes son abortados cuando una actitud de amor interrumpe los pasos de la persona desafortunada que sufre hambre, desesperación y dolor ...
Solo aquellos que aprenden a abrir sus manos, abrir sus bolsillos y terminar ofreciendo sus corazones. Haz lo que puedas y la vida hará el resto.
Divaldo Pereira Franco
Por el espíritu Joanna de Ângelis

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       EL ORGULLO Y LA HUMILDAD

11. ¡Qué la paz del Señor sea con vosotros, mis queridos amigos! Vengo para animaros a seguir el buen camino.
     A los pobres de Espíritu que antiguamente habitaban la Tierra, Dios da la misión de venir a esclareceros. Bendito sea, por la gracia que nos concede de poder ayudar a vuestro mejoramiento.
     Que el Espíritu Santo me ilumine y me ayude, para que mi palabra sea comprensible y que me conceda ponerla al alcance de todos.
     Todos vosotros encarnados, que estáis en dificultad y buscáis la luz, ¡que la voluntad de Dios me ayude para hacerla brillar a vuestros ojos!
     La humildad es una virtud muy olvidada entre vosotros; los   BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESPÍRITU, grandes ejemplos que se os han dado se han seguido muy poco, y, sin embargo, sin humildad, ¿podéis acaso, ser caritativos con vuestro prójimo? ¡Oh! No, porque ese sentimiento nivela a los hombres; les dice que son hermanos, que deben ayudarse entre sí, y los conduce al bien. Sin humildad os engalanáis de virtudes que no tenéis, como si llevaseis un vestido para ocultar las deformidades de vuestro cuerpo. Acordaos de Aquél que nos salva; recordad su humildad, que tan grande le hizo y le elevó por encima de todos los profetas.
     El orgullo es el terrible adversario de la humildad. Si Cristo prometió el reino de los cielos a los más pobres, fue porque los grandes de la Tierra imaginan que los títulos y las riquezas son recompensas dadas a su mérito, y que su esencia es más pura que la del pobre; creen que esto se les debe y por eso, cuando Dios se los retira, le acusan de injusto. ¡Oh irrisión y ceguera! ¿Acaso Dios hace distinción entre vosotros por el cuerpo? ¿No es igual la envoltura del pobre que la del rico? ¿Ha hecho el Creador dos especies de hombres? Todo lo que Dios ha hecho es grande y sabio; no le atribuyáis nunca las ideas que nacen en vuestros cerebro.

EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO
ALLAN KARDEC
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                        NO TENGÁIS MIEDO
    Hijos míos, no tengáis miedo de la Vida, en las pruebas y sorpresas del camino; no tengáis recelo del mañana, que solamente a Dios pertenece. Vivid con alegría y sin miedo, sumisos a la Voluntad Divina en cualquier circunstancia.
     Combatid vuestros errores, todavía comprendéis la necesidad de aprender la lección en los reveses que nadie puede esquivar.
   Recoged, resignadamente, en la gleba que plantasteis, sin reclamar de los espinos que os dilaceran las manos, que no supieron separar los brezos del buen grano. Que la revuelta silenciosa no os amargue la existencia, determinando vuestras más veladas actitudes.
   No os canséis de ser generosos, tolerantes y compasivos. Amad sin esperar ser amados. Cumplid con vuestras obligaciones por el pan de cada día, recordando que el Señor alimenta a los pájaros y viste a los lirios del campo…
   No llevéis la Vida de forma liviana e inconsecuente, sin saber que las sombras que rondan los pasos ajenos también espían los vuestros.
   El dolor que nos quita la tranquilidad es la misma que nos posibilita tomar consciencia de nuestras fragilidades. Sí, de cuando en cuando, el sufrimiento no visitase al hombre, es posible que él jamás se interesaría por la transcendencia de la Vida.
    No os permitáis, pues, concesiones de cualquier naturaleza, en la satisfacción de los propios deseos. Si la ascensión del Espíritu es infinita, la caída a que voluntariamente se arroja no conoce límites…
   Siempre habrá como descender a lo más hondo, oscuro e inaccesible abismo de dolor.
   Hijos, vivid solamente con la intención de hacer el Bien, y en todo veréis la manifestación de la Sabia Providencia.
    No tengáis miedo y no os encerréis en la inercia como quien retrocede y se oculta, con el pensamiento de que la Vida no lo encontrará, más tarde o más temprano, para arrancarlo del egoísmo y traerlo de vuelta a la realidad. 
- Bezerra de Menezes-
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      LA REALIDAD,TAL COMO LA VEO

Sin duda la Humanidad en este planeta, se encuentra ( nos encontramos), en un momento tan crítico que me parece que nadie se da cuenta de la verdadera y dramática situación en la que estamos todos inmersos.  
Hoy por hoy, la situación que yo veo es la siguiente:
- Una pandemia por un virus salido de, no se sabe donde, que está matando a miles de personas cada día por todo el mundo y nos amenaza a todos, no solo en lo que respecta a nosotros, sino a nuestras familias y por extensión a nuestro bienestar material logrado con tantos esfuerzos al paso de las generaciones.
- Corrupción a todos los niveles, así como de muchos miembros de la clase política. Vivimos en medio de una sociedad totalmente materialista, e ignorante de las cuestiones espirituales por las que no se interesa, escondiendo los reclamos de la conciencia en los preceptos religiosos externos, tal vez esperando la aprobación y admiración de los demás, pensando que así nos tomarán por honrados, serios y virtuosos. Sin embargo pronto se llega a la conclusión de que tras de tanta falsedad solo se busca el poder, el dinero, la fama, etc. Y lo peor es que las exibiciones de falsa moral para alcanzar objetivos materiales y egoístas, se hacen al precio que sea, sin que los frenos morales y/o religiosos supongan un límite en la conciencia de casi nadie.
- Guerras y rumores de más guerras. Vemos como en diversas zonas del globo terrestre, hay paises mas o menos atrasados tecnológicamente y también moralmente, a los que otros países mas industrializados y adelantados tecnológicamente, (pero no moralmente), les han ido vendiendo armamento de todas clases, haciéndoles creer que en un ejército bien armado está la seguridad y el prestigio de una nación y que si no es así puede ser atacada y conquistada por cualquier otra mejor armada. Ese sucio y oscuro negocio de la guerra, vemos como a la larga o a la corta, solo ha servido para alimentar dictaduras, y crear un estado de inseguridad que ahora se vuelve contra los países que las han,(o las hemos) dotado.

- Cambios climáticos, causados mayormente por el propio hombre que ha abusado de las energías sucias. Esta preocupante realidad la podemos ya palpar por el cambio gradual de las estaciones, la subida de los niveles del mar por el calentamiento global con los deshielos de los polos, reactivación de erupciones volcánicas; grandes terremotos y tsunamis, etc.

- La crisis de energía por la que actualmente dependemos todos mayormente de la energía petrolífera producida en su mayor parte por los países islámicos que ahora crecen en todos los sentidos, incluido el del “armamento hasta los dientes”, y que a su vez amenazan al mundo occidental que los armó a cambio de su petróleo.

La principal energía hoy por hoy es la energía petrolífera, pero esta, al igual que la del carbón, es una energía “sucia” que deja y contamina con sus residuos y emisiones de CO2, que afecta a la capa de ozono y produce el “efecto invernadero” causa del antes mencionado cambio climático.Todos somos responsables forzosos de esta última situación, y digo forzosos porque vivimos en un mundo en el que las necesidades energéticas afectan a todos sin remedio y si se podía haber avanzado en la producción de otras energías "limpias" como la eólica o la solar, intereses por el "oro negro", lo han obstaculizado .
También disponemos de  energía nuclear procedente del tratamiento del uranio en las centrales nucleares, más barata, limpia y sin residuos, pero muy peligrosa cuando se escapa el control de la misma a causa de desastres naturales o cualquier otra catástrofe imprevista por el ser humano, cuya tecnología aun es insuficiente para poder controlar la radiactividad. Es una energía que, como una espada de Damocles, amenaza  con aniquilar en cualquier momento al ser humano. Al respecto, recordemos lo que pasó en Chernobil hace unos años por una avería con fuga de radiactividad en una central nuclear.
La cuestión es que aunque se ha avanzado bastante en el desarrollo y producción de las energías alternativas, estas  aun resultan insuficientes para suplir por completo a las clásicas de origen fósil, sucias y contaminantes, y que además están llamadas a tener un día ( tal vez no demasiado lejano), un punto y final a su existencia, pues estos son recursos naturales, minerales que existen en la Tierra pero que por su normal explotación y consumo, un día se agotarán.
El ser humano con toda su ciencia debería de unirse en todas las naciones como un solo pueblo a nivel de investigación y desarrollo tecnológico, y tratar de buscar una alternativa novedosa, suficiente, seria y fiable para sustituir algún día a estas fuentes de energía que ahora consumimos y que sabemos que no son eternas.
- Otra señal característica de esta época es el bajo nivel ético y moral , pues por una parte, las corrientes espiritualistas y religiosas crecen y han crecido bastante estas últimas décadas, y de otra parte también creció el materialismo y el agnosticismo con una gran indiferencia hacia las cosas espirituales.
-  Parece ser que gradualmente se está verticalizando el eje de la Tierra, siendo este fenómeno anunciado por diversos profetas y videntes de diversas culturas, hace ya muchos años, coincidiendo todas en la misma opinión, junto a otras señales ya evidentes, para esta época.
Parece como que a los que tenemos un sentido espiritual de la vida, la sociedad en general no nos considera demasiado o nos ven como fanáticos o lunáticos, negándose a considerar ningún ejemplo moral que a veces intentemos dar, ni a escucharnos y menos aún a entrar a debatir ninguna filosofía trascendente que nos lleve a cambiar algo en nuestras vidas. Si acaso muchos hay que  meten la cabeza en un templo religioso, oyen sus preceptos como quien oye llover, y luego .... a otra cosa y otros ni siquiera eso, simplemente no quieren saber nada de temas éticos, ni espirituales, de los que se ríen, siendo el único fin en su vida es la diversión y la posesión de cosas materiales, ignorando que de todo eso nada se llevarán después de la muerte y que el sentido de la vida no es solamente el disfrute de lo material, sin fijarse mientras tanto en los problemas ajenos.
 Tal vez podrá parecer que exagero un poco, pero la verdad es que yo la veo así.
 Jesús de Nazaret anunció el Final de los Tiempos,  no el final del mundo, tras  anunciar antes la segunda venida a la Tierra  de un Consolador Prometido entonces por Él mismo que ampliaría y aclararía lo enseñado por Él,  y si Jesús lo dijo, seguro que se  cumple,o mejor dicho, ya se ha cumplido y se está cumpliendo, como  ya se han cumplido las demás predicciones  y promesas. Lo que sucede es que estos cambios a nivel planetario, no ocurren de un día para otro, sino de modo gradual  y en en este caso ya estamos en medio de este cambio que no tiene marcha atrás, porque así está programado y previsto  desde hace muchos siglos por el mundo espiritual superior y lo realiza la aún poco conocida Ley General de Evolución universal. Por otra parte si este Consolador que prometió   Jesús que nos enviaría es el Espiritismo ,- la tercera Revelación de Dios al ser humano, - que confirma y renueva el mensaje de Jesús, explicado y ampliado para esta época, no tenemos sino que seguir aceptando lo que Allan Kardec codificó de los Espíritus Superiores, forjando el cuerpo doctrinario del Espiritismo, por el que un equipo de Espíritus Superiores vinieron entonces a colaborar con Kardec y como entonces, aun se manifiestan y orientan al Ser humano dejándole el consuelo de presenciar la vida como una palpable realidad que prosigue más allá de la muerte.
En medio de este maremagnum de acontecimientos  negativos a nivel mundial,  veo una lucecita de esperanza al final del túnel  oscuro de nuestras vidas, que atravesamos ahora, y es el ver como al lado de tanto materialismo, descreencia y hasta maldad, hay muchas personas, sobre todo entre los jóvenes, con inquietudes espirituales que indagan y se ilusionan  en la búsqueda de la Verdad. Ello es señal evidente de que tras la noche, pronto llega el día y de que la  fe y la esperanza  no pueden morir jamás en nosotros, pues  lo anterior es indicativo de que nos aguarda finalmente un futuro cierto y luminoso, muchísimo  mejor que la realidad que ahora nos rodea. Es evidente que  estamos asistiendo a un cambio de ciclo en el que la Humanidad se juega tanto, ( nos jugamos tanto), y ¿qué hacemos?. ¿qué podemos hacer?.
Solo nos queda confiar en el Padre, Dios Supremo de Misericordia, en Jesús y en los buenos Espíritus, así como orar mucho cada día, enviando vibraciones de Amor y de Luz a nuestro globo planetario, y predicar siempre y mucho más con el ejemplo  antes que con las palabras, pues si estas no van precedidas de ejemplos llamativos de caridad, altruismo, desinterés, bondad, compasión, etc, no sirven de nada porque  ya no se para nadie a escucharlas,  total ¿para qué?.... Cuando aprietan las dificultades y los desastres que nos afectan y sacuden dolorosamente, es más fácil dudar de Dios  y pensar que todo  a lo mejor se arregla solo, porque sí, y en definitiva dicen que ...¡ es mejor no pensar!  y divertirse ahora.
Tal vez está llegando el momento en que a modo de los discípulos del Maestro Jesús ante una zozobra, muchos le llamamos angustiados con temor y le  pedimos :   ¡“Sálvanos Señor que perecemos”¡. Y realmente si  Él no interviniese (como de hecho ya está  interviniendo),el terror de lo que ya nos comienza a envolver no tendría límite alguno y la única aspiración del ser humano sería ser borrado del universo. Pero sabemos que esto no puede ser así porque entonces no tendría sentido nuestra existencia ni la Creación y la ley de evolución que emana del Creador y en la que  todos estamos inmersos, nos guste o no nos guste, pero así es. Solo por el hecho de  existir podemos creer que Dios Fuente de Origen de todo cuanto existe, infinitamente  Perfecto, Justo, Bueno, Sabio y Previsor, no se puede haber equivocado con el ser humano y con su creación, y que ahora arrepentido de su obra, la vaya a  borrar de la existencia”. Si así fuese demostraría ser un Ser imperfecto y por tanto no podría ser el verdadero Dios. Dios no se equivoca nunca porque es infinitamente perfecto.  El Ser humano no podría entrar en la nada porque ya somos algo  que transciende a nuestro cuerpo material y no  podemos  dejar de ser lo que ya  somos, hemos sido y  por lo tanto, seguiremos siendo.
Nosotros somos humanos, espíritus débiles e infinitamente  pequeños al lado de la gran magnitud del resto del cosmos, pero podemos comenzar por autoanalizarnos individualmente cada uno, no juzgando a los demás, sino a nosotros mismos, sin justificaciones por nuestros actos y actitudes, y viendo en donde realmente nos equivocamos, y reconociendo con humildad los defectos y faltas morales que cada uno tenemos  y contra las que debemos de luchar interiormente para vencerlas y así impedir que estos lastres que llevamos en el alma  no nos cierren el paso a las realizaciones de esos ejemplos de virtud que pueden convencer a los demás de que el cambio moral no solo es posible  sino que va a ser real, y que “todos vamos  ahora en el mismo barco”, y hay que seguir navegando en él, conduciéndolo a buen puerto, porque si este se hunde, nos hundiríamos todos con él.
Que Dios nos asista y nos ayude en estos tiempos de crisis y cambio planetario. Es el doloroso parto de una sociedad mundial que está dando paso a otra nueva y mejor. Es el amanecer luminoso que se abre paso entre las tinieblas de una sombría noche, dando luz a un nuevo día. 

- Jose Luis -

" Sin Dios en el corazón, las nuevas generaciones pondrán en riesgo la vida del planeta. Por mayor que sea el avance tecnológico de la Humanidad, es imposible que el hombre viva en paz sin la idea de Dios que lo inspire en sus decisiones".
                                                  - Chico  Xavier -

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jueves, 9 de julio de 2020

Dignidad en la vida y en la muerte

  INQUIETUDES ESPÍRITAS

 1.- El maravilloso cerebro emocional de las personas resilientes
 2.- Dignidad en la vida y en la muerte
 3.- Influencia oculta de los espíritus en nuestros pensamientos y acciones
 4.- ¿Por qué las religiones cristianas siguen ignorando la reencarnación ?






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 El maravilloso cerebro emocional de las personas resilientes


                                     

Las personas resilientes saben que nadie es inmune al sufrimiento, a la adversidad. Comprenden que cuando aparecen esos instantes de oscuridad y desesperanza, tenemos dos opciones: dejarse vencer o sobreponernos, luchar con todas las estrategias que nos sea posible, porque la vida es maravillosa si no se le tiene miedo.

Te gustará saber que el término “resiliencia” proviene en realidad del campo de la física. Hace referencia a la cualidad de algunos materiales para resistir la presión y doblarse con flexibilidad para volver a forma original. Ahora bien, la resiliencia, aplicada a la psicología presenta otra dinámica existencial más interesante: la de hacernos crecer.

Cuando te enfrentes al dolor entiende que el protegerte bajo una armadura no siempre va a funcionarte: puede ser tu propia jaula. Es mejor enfrentarnos cuerpo a cuerpo a nuestro enemigo para comprenderlo y obtener así conocimiento, sabiduría.

Personas resilientes: un cerebro que aprende a afrontar el estrés

El concepto de resiliencia empezó a utilizarse en los años 40 en el campo de la psicología infantil. Se intentaba comprender de qué manera afrontaban los niños más desfavorecidos los problemas familiares y la adversidad en sus entornos.

Durante mucho tiempo se mantuvo la idea de que la resiliencia tenía un origen genético, es decir, la persona que había sufrido estrés postraumático a lo largo de su vida transmitía “ese gen” a sus hijos, de manera que éstos, serían más vulnerables y tendrían más dificultad para integrar experiencias complejas.

La infancia debe ser un privilegio para la vejez, ahí donde poder volver para recordar momentos felices. Si no los hubo, si nuestro niño interior sigue herido, es momento de sanarlo, de hacerlo avanzar siendo resilientes.

El origen genético de la resiliencia acabó dejándose a un lado con los años para orientarse más en factores psicosociales y neurológicos.

Un ejemplo de ello es un estudio llevado a cabo por Dennis Charney, de la Universidad de Medicina de Icahn en el Monte Sinaí, y Steven Southwick de la Universidad de Medicina de Yale, donde se determinó de qué manera funciona el cerebro de las personas resilientes y las no resilientes. Estos serían los principales datos a tener en cuenta.

Origen neurológico de la resiliencia


Hay personas que se adaptan mucho mejor que otras a las situaciones de estrés o presión.
El origen estaría en un control más efectivo a nivel neurológico de hormonas como la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol.

Ante una amenaza estos tres neurotransmisores aparecen en el cerebro, pero cuando el foco amenazante desaparece, la persona más resiliente hará desaparecer al momento estas tres hormonas. En cambio, la personalidad menos resiliente seguirá sintiendo esa amenaza psicológica de forma persistente porque en su cerebro existirá aún ese exceso de cortisol, adrenalina, y noradrenalina.

El cerebro de las personas resilientes se caracteriza también por un uso muy equilibrado de la dopamina. Este neurotransmisor, relacionado con la recompensa y la gratificación nos es muy útil para hacer frente a la adversidad.

Algo a tener en cuenta es que en estados de estrés crónico y ansiedad nuestro cerebro deja de liberar dopamina, el neurotransmisor del placer, de ahí que aparezca la indefensión y la dificultad para actuar con resiliencia.

Claves para aprender a desarrollar tu resiliencia

Un aspecto que no debemos olvidar es que la resiliencia es una habilidad, y por tanto, una capacidad que podemos desarrollar y entrenar. Para que nuestro cerebro encuentre ese equilibrio neuroquímico es necesario gestionar de forma adecuada nuestras emociones.

Somos un universo único lleno de emociones, pensamientos, sueños y sensaciones. Alejémonos de la orilla de la desesperanza y pongamos orden en ese caos: la resiliencia necesita armonía y equilibrio interno.

Llegar a ser resilientes es un proceso y un aprendizaje que debería enseñarse en las escuelas. De hecho, el propio Martin Seligman, padre de la psicología positiva, ha iniciado un interesante programa en varios colegios de primaria con excelentes resultados.

A modo de resumen, estas serían las principales claves para aprender a ser resilientes :

Nunca te dejes abrumar por tus propias emociones como si fueran grilletes que te paralizan. Imagina que llevas una brújula emocional interna que te permite mantener el control sobre tu mente, para ganar en atención y eficacia.

Sé tú mismo, no busques la aprobación ajena ni intentes gustar a todo el mundo. Todo ello te aleja de tus propios intereses, de tu propio equilibrio.

No te dejes llevar por el fatalismo ni caigas tampoco en un positivismo “poco realista”. Se trata de ver las cosas con objetividad entendiendo, además, que la adversidad es parte de la vida.

Céntrate en el aquí y ahora, lo que importa es el presente: no anticipes cosas que no han ocurrido, ni te sigas lamentando de cosas que ya han pasado.

Ayuda y deja que te ayuden. Cuida de tus relaciones sociales y construye vínculos positivos que valgan la pena, ahí en donde apoyarte y crecer como persona en libertad e integridad.

Tú no eres tus errores ni tus tristezas, tampoco las personas que eligieron dejarte atrás en algún momento. Eres más grande que todo ello, porque toda decepción es finita y la esperanza infinita.

(Colaboración aportada por Viviana Gianitelli)


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DIGNIDAD EN LA VIDA Y EN LA MUERTE



                            
"Cada cosa tiene su valor; sin embargo el ser humano tiene dignidad"
- Emmanuel Kant-

Momentos trágicos como los traídos por el Covid-19, demuestran cuan distanciada está  la realidad social humana  de aquellas concepciones teóricas presentes en sus intenciones, e incluso contempladas en sus legislaciones.

 Sí es correcto afirmar que las leyes de una nación reflejan el ideal que sus ciudadanos guardan en su alma colectiva, también es incontestable el  concluir cuan lejos estamos de ver reconocida la dignidad humana, modernamente tan bien definida en los estatutos legales de las naciones democráticas.
Un extraterrestre que aquí llegase y tuviese su primer contacto real con el mundo, examinando diversas Constituciones de diversos países democráticos, vería que en todas ellas, el ciudadano tiene derecho a la educación, a la salud, a la vivienda, al trabajo y a la seguridad, por lo cual pensaría seguramente que ha llegado al mejor de los mundos.

A pesar de todo, en la práctica, la ausencia superlativa y masiva de cualquiera de esos derechos, puede ser constatada repetidamente a cada momento. Basta que miremos desde nuestra ventana, o que recorramos las calles de nuestras ciudades o que nos aventuremos a ingresar en un presidio, o en una escuela pública de un barrio pobre o en una casita humilde de las muchas que rodean las grandes ciudades. La pobreza extrema, la miseria, la enfermedad, la mendicidad, el hambre, la carencia de recursos para cubrir esas necesidades básicas, aparecen a cada paso y se extienden fuera de las  grandes urbes hasta las zonas del extra-radio  en donde a veces se concentran en poblados estos focos de pobreza, con seres humanos que son excluídos sociales de todas clases. Son seres humanos a los que se les robó la dignidad que les es inherente por la simple condición de ser humanos.

Una pandemia como esta, por su deslumbrante visibilidad, nos trae en todo momento dentro de nuestras casas, la comprobación cabal de esa usurpación de la dignidad humana. Nos permite testimoniar en tiempo real, escenas de horror con los enfermos muriendo en los pasillos de los hospitales, dentro de las ambulancias, o abandonados a su propia suerte en la calle o en sus casas. Revela el macabro espectáculo dantesco de decenas o de centenares de cuerpos, siendo sepultados en fosas comunes, sin que se de a los familiares tan siquiera de hacerles las tradicionales exequias de despedida de sus seres queridos.

Como espiritistas, nos queda la esperanza de que las dimensiones espirituales más próximas a nosotros, estarán mejor preparadas para ofrecer a esos espíritus condiciones más dignas en la transición , la acogida y el consuelo, extensible a sus seres queridos encarnados.

La muerte, por su significado en el proceso evolutivo de la vida, se debiera de producir siempre en condiciones de plena dignidad humana. Aquella misma dignidad teóricamente reconocida en el ser humano en cualquier fase de su vida material, necesariamente ha de acompañarlo en todo su proceso de enfermedad y decadencia física, independientemente de sus condiciones económicas y sociales, extendiéndose al tratamiento respetuoso de sus restos mortales y del amparo material y psicológico de sus seres queridos. Por tanto, la sociedad debería estar siempre preparada, evitando ser sorprendida por las grandes tragedias que son inherentes en el Planeta y sus previsores habitantes . Preocuparse con la muerte es requisito esencial de la vida. Ojalá que la dura prueba por la que pasa la humanidad, le confiera que más que el ideal consciente- lo que teóricamente ya es una conquista social- sea una realidad concreta y efectiva de la dignificación humana, en la vida y en la muerte. Sólo así se crean escenarios reales, estimuladores del progreso infinito del espíritu inmortal.

Garantizar el reconocimiento de su dignidad natural es factor intrínseco al proceso del espíritu. Ya bastan los sufrimientos naturales que la vida en la Tierra impone al espíritu en su proceso de crecimiento. Inflingirle dolores evitables que violan sus derechos fundamentales, es retomar la ultrapasada vigencia de los fundamentalismos que clasificaban a nuestro planeta como un valle de lágrimas, en donde fuimos condenados para purgar nuestros pecados.

- Editorial de la Rev. CEPA-Opinión-
(Traducción de Jose L.Martín) .

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INFLUENCIA OCULTA DE LOS ESPÍRITUS EN NUESTROS PENSAMIENTOS Y ACCIONES.

459 – ¿Influyen los Espíritus en nuestros pensamientos y acciones?

– En este aspecto su influencia es mayor de la que creéis, porque, con frecuencia son ellos quienes os dirigen.

460 – ¿Tenemos pensamientos propios y otros que nos son sugeridos?

– Vuestra alma es un Espíritu que piensa. Ya sabéis que os alcanzan varios pensamientos al mismo tiempo, sobre el mismo asunto y con frecuencia muy contradictorios entre sí; entonces, los hay siempre vuestros y nuestros, y esto es lo que os hace andar inciertos;
porque tenéis dos ideas que se combaten.

461 – ¿Cómo podemos distinguir los pensamientos que nos son propios de los que nos son sugeridos?
– Cuando un pensamiento es sugerido, es como una voz que os habla. Los pensamientos propios son en general los del primer instante. Por lo demás, no os es muy interesante esta distinción y con frecuencia es útil no conocerla, pues el hombre actúa con mayor libertad. Si se decide por el bien, lo hace por su voluntad, y si toma el mal camino, sólo tiene mayores responsabilidades.

462 – ¿Los hombres de talento y genio toman siempre las ideas de su naturaleza íntima?

– A veces las ideas proceden de su propio Espíritu, pero, con frecuencia le son sugeridas por otros Espíritus que los juzgan capaces de comprenderlas y dignos de transmitirlas. Cuando no las encuentran en sí mismos, acuden a la inspiración; hacen una evocación sin
sospecharlo.
    Si fuese útil que pudiésemos distinguir claramente nuestras propias ideas de las que nos son sugeridas, Dios nos habría dado los medios, como nos los dio para distinguir el día de la noche. Cuando una cosa es vaga, es que así debe ser para nuestro bien.

463 – A veces se dice que siempre es bueno el primer impulso. ¿Es exacto?
– Puede ser bueno o malo según la naturaleza del Espíritu encarnado. Siempre es bueno en aquel que escucha las buenas inspiraciones.

464 – ¿Cómo distinguir si un pensamiento sugerido procede de un Espíritu bueno o malo?
– Estudiadlo; los Espíritus buenos sólo el bien aconsejan. A vosotros os toca distinguir.

465 – ¿Con qué objeto nos impelen al mal los Espíritus imperfectos?
– Para haceros sufrir como ellos.
– ¿Eso disminuye sus sufrimientos?
– No; pero lo hacen por envidia de ver seres más dichosos que
ellos.
– ¿Qué clase de sufrimiento quieren ocasionar?

– Los que resultan de pertenecer a un orden inferior y de estar alejado de Dios.

466 – ¿Por qué permite Dios que los Espíritus nos exciten al mal?

– Los Espíritus imperfectos son instrumentos destinados a probar la fe y la constancia de los hombres de bien. Tú, como Espíritu,debes progresar en la ciencia de lo infinito y por esto pasas por las pruebas del mal para llegar al bien. Nuestra misión es la de ponerte en el buen camino, y cuando las malas influencias actúan sobre ti es que las atraes con el deseo del mal, porque los Espíritus inferiores vienen a cooperar al mal, cuando tienes la voluntad de practicarlo.
    Ellos sólo te pueden ayudar en el mal cuando quieres el mal. Si tienes propensión al homicidio, estarás rodeado de una nube de Espíritus que fomentarán en ti esa idea; pero otros te rodearán también que influirán en el sentido del bien, lo que equilibra la balanza y te deja la dirección.
    Así Dios deja a nuestra conciencia la elección del camino que debemos seguir, y libertad de ceder a una u otra de las contrarias influencias que ejercen sobre nosotros.

467 – ¿Podemos librarnos de la influencia de los Espíritus que solicitan el mal?
– Sí; porque no se apegan más que a los que los solicitan por sus deseos o los atraen con sus pensamientos.

468 – ¿Los Espíritus cuya influencia es rechazada por medio de la voluntad, renuncian a sus tentativas?
– ¿Qué quieres que hagan? Cuando nada pueden hacer, ceden su puesto; mientras tanto, aguardan el momento favorable, como el gato atisba al ratón.

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC.

                                                
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¿ Por qué las religiones  Cristianas siguen ignorando la Reencarnación del Espíritu  ?

   La Reencarnación sigue siendo un tema tabú para las iglesias cristianas que siguen ignorando a propósito un  hecho tan natural como el nacimiento y la muerte, que son parte de la Vida. Tal vez porque a estas alturas de la Historia humana, los dirigentes de las mismas no se pueden permitir el lujo de admitirla sin más. Después de tantos siglos de ignorarla voluntariamente, las actuales  autoridades  eclesiales si la aceptasen, se verían obligados a modificar o anular algunos dogmas, sustituyéndolos  por otros diferentes, lo cual sería un claro signo de inestabilidad de una doctrina religiosa que ha sido impuesta a lo largo de los siglos como verdades indiscutibles, y claro está, que si en épocas pasadas el Espíritu Santo en los Concilios dijo o no dijo algo, ahora no podría rectificar nada de lo establecido, pues sería algo así como si el mismo Dios reconociese haber cometido errores o el haber engañado a propósito a los  adeptos  cristianos de épocas anteriores. 
Los Jerarcas de la Iglesia llevan mucho tiempo  a lo largo de la historia, elevados en un  rango social desde el que se proclamaron poseedores de la verdad absoluta con la asistencia del Espíritu Santo, como si Dios fuese un adepto de la Iglesia y no fuese el mismo Dios para el resto de la humanidad.  Así  han condenado como herejía todo aquello que se oponía a lo que ellos postulaban, creyéndose detentores exclusivos de la voz de Dios y de Su Voluntad.
  Los jefes de las iglesias y las religiones que ignoran la reencarnación porque la creen un enemigo del dogma establecido, al cual se contrapone, creen que si la admitiesen finalmente, esto afectaría y pondría en peligro su integridad dogmática, porque tendrían que admitir ante sus fieles que alguna vez han cometido errores o que se han equivocado, cuando en su orgullo la doctrina Papal de la Iglesia Católica la proclamaron infalible, atribuyéndose el apoyo y asistencia del Espíritu Santo en exclusividad para el Papa en cuestiones doctrinales;  por tanto  lo que este haya proclamado  o condenado para los miembros de la iglesia no tiene discusión  porque el Espíritu Santo tiene que ser  infalible. No dando crédito a la reencarnación o ignorándola, dejan liquidada cualquier duda o entredicho a su credibilidad, posición, e influencia social y política.
Las religiones cristianas saben  que si admitiesen  un solo error en sus verdades “infalibles”, sería como volcar una ficha de dominó situada en fila con las demás: el resto de sus “verdades” dogmáticas mantenidas en pie caerían en cadena inmediatamente una tras otra.
El poder eclesial teme  la reencarnación  porque  por ella se deduce que cada uno tenemos en nuestra mano la llave de la dicha o la desdicha, y nos muestra como cada uno somos artífices de nuestro propio destino, por lo que no dependemos de sacerdotes, ni de intermediarios con Dios que nos recomienden y salven, ni tampoco de templos de piedra, ni de sacramentos, ni liturgias  para salvarnos de ningún castigo ni  de ningún  fuego eterno.
     La Teología cristiana no admite que  sus fieles  puedan poner en tela de juicio ningún dogma ni que nadie pueda buscar la Verdad por otros caminos diferentes a  los que ella establece, impidiendo que los fieles puedan pensar por sí mismos y obligando a sostener una fe ciega y hasta irracional, bajo la amenazas de excomuniones y de condenas al fuego eterno si alguien osare pensar por sí mismo.
Con la expansión del Cristianismo por Europa a partir del Siglo Tres, por el Concilio de Constantinopla, desapareció el concepto de la reencarnación, que fue barrido y perseguido por la Iglesia que impuso sus dogmas por la fuerza y así creó los Tribuales de la Inquisición, una institución eclesial muy refinada en sus métodos de conversión por el terror y  la muerte, con los que combatía las herejías. Estas herejías eran doctrinas que de algún modo contradecían o se oponían a la doctrina oficial de la Iglesia, y entre ellas estaba la idea de la reencarnación. Los métodos de la “Santa Inquisición” no fueron, desde luego, ningún ejemplo de la Caridad que enseñó Jesús a los primeros cristianos.
En la actualidad también sigue siendo un gran escollo para la aceptación de esta idea, el materialismo y el ateísmo, ambos hijos de tanta intransigencia eclesial, tantas veces irracional  y dogmática , así como de tanta ignorancia espiritual, que han eclipsado la Luz de los auténticos valores morales del Evangelio, ignorando grandes Verdades que han sofocado en medio de tantas teologías y liturgias complejas y sin sentido.
No obstante es justo señalar que algunos obispos y sacerdotes católicos, “desmarcándose” de la doctrina oficial de la Iglesia, sí han tenido la valentía de reconocer a titulo personal la idea de la reencarnación  más o menos claramente.

- Jose Luis Martín-
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“La mayor religión y la más necesaria es aquella que, basándose en la creencia en Dios, en la inmortalidad del alma y en la Justicia Divina mediante el renacimiento, se convierte en bendición que favorece a todos”
-Espíritu Marco Prisco a través de Divaldo Pereira Franco(Glosario Esp.Cristiano)



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