Estudiando las páginas del evangelio nos encontramos con preciosas lecciones de tolerancia y respeto por las creencias religiosas de los pueblos, asumidas por Jesús. Una de estas es su relación con los samaritanos, grupo étnico y religioso que habitaba la parte norte del margen occidental del río Jordán. Samaria, debido a su estratégica posición geográfica, sufrió varias invasiones y particularmente la de los asirios (año 721 a. C.) pueblos exiliados de todas partes del imperio, que se establecieron en una amalgama de razas y creencias generalizadas.
Sin embargo, Samaria posee un rico valor histórico en la cultura hebrea que la convirtió en fuente de inspiración y enseñanza por parte del Maestro de Galilea, aprovechando que la hostilidad entre samaritanos y judíos era muy grande hasta el extremo que éstos evitaban todo contacto con aquéllos, para dejarnos el mensaje de reconciliación entre los pueblos superando odios y animosidades típicas de nuestro carácter inferior.
No pretendemos ser estrictos en el manejo del tiempo cronológico acerca de los cuatro hechos que vamos a analizar y en los cuales aparecen como protagonistas los samaritanos en la vida de Jesús. En el Cap. IX del Evangelio de Lucas, hallamos la primera de las experiencias de Jesús y el pueblo samaritano, cuando el Rabí le solicita a sus discípulos que se adelanten y hagan los preparativos necesarios para su llegada a una aldea de samaritanos, aún a sabiendas de que iban a ser rechazados, sucediendo lo que por lógica debía suceder, fueron expulsados airadamente por el poblado pues iban de paso para Jerusalén a celebrar la Pascua.
La actitud que asumen sus discípulos es totalmente contraria a la que Jesús esperaba; la rabia se apodera de ellos a tal punto que Santiago y Juan le dicen: "Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?". Pero él se volvió hacia ellos y les reprendió. Jesús termina el incidente con sus discípulos afirmándoles: “Vosotros no sabéis de qué espíritu sois, porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea”.
Hermosa lección que nos demuestra la capacidad de Jesús para enfrentar las agresiones del mundo, como enseña Amalia, con un antídoto único, eficiente y poderoso: el amor.
En el evangelio de Lucas cap. 17: 11 – 19, encontramos nuevamente una cita en la que a Jesús camino hacia Galilea, le salen a su encuentro diez leprosos quienes a prudente distancia le gritan:
— ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!
Cuando él los vio, les dijo:
—Id, y mostraos a los sacerdotes.
Y aconteció que, mientras iban, quedaron limpios.
Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies dándole gracias. Éste era samaritano. Jesús le preguntó:
— ¿No son diez los que han quedado limpios? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviera y diera gloria a Dios sino este extranjero?
Y le dijo:
—Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
En este pasaje observamos que Jesús resalta la virtud del reconocimiento que hace el samaritano, ante el acto de sanación con que ha sido bendecido. Además, muy a pesar de los conflictos derivados de las malas relaciones existentes entre ambos pueblos, la enfermedad que los convertía en un estigma social, los unía, ante la exclusión a que eran sometidos por la sociedad. Pero quizás lo importante de esta enseñanza es que Jesús identifica en el samaritano un modelo de fe, muy por encima de los nueve judíos que van y cumplen la advertencia de Jesús de mostrarse ante los sacerdotes, pero se olvidan del agradecimiento para quien como intermediario de Dios ante los hombres, les ofreció la sanación.
En el evangelio de Juan ubicamos a Jesús en un maravilloso coloquio con la mujer samaritana. Esta vez es en la ciudad de Sicar, particularmente en el pozo de Jacob, hasta donde se había acercado Jesús fatigado de una larga jornada de viaje: “cerca de 50 kilómetros de marcha. La garganta reseca y el cuerpo cansado y cubierto de polvo, reclamaban agua cristalina y refrescante”. Jesús identificando el mundo íntimo de esta mujer le solicita de beber, importándole poco los prejuicios culturales y atavismos infames que flaco servicio le hacen a las costumbres de los pueblos. Lo que sucede posteriormente es narrado por el evangelista de esta manera:
- ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?
- Le dice la mujer: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva?
- ¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?
- Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.
El dialogo que continúa, despierta ese ser interior que sufre y se acongoja por los pesares de la vida pero que siempre espera en su fuero íntimo, las bendiciones del Creador que la ayuden a despertar su conciencia e iniciar un nuevo rumbo que le ayude a reencontrar la paz perdida y el camino hacia la eterna felicidad. Las palabras de Jesús son como bálsamo que santifica la conciencia de esta mujer, que se siente inferior ante la sabiduría y el amor que dimanan del Mesías, ese Mesías que el pueblo samaritano también espera y que como dice la mujer: “Yo se que el Mesías está próximo a llegar, y cuando el venga nos anunciará todo…. Ante estos interrogantes Jesús le responde: ¡Soy yo el que habla contigo! Por eso digo que la salvación viene de los judíos”.
De acuerdo a las enseñanzas de Juan, la mujer da aviso a los habitantes de la aldea acerca de su maravillosa experiencia con Jesús; estos comprueban lo dicho por la mujer y asisten admirados al llamado hacia el despertar de una Nueva Era llena de esperanza y felicidad. Los habitantes de Sicar en un acto de agradecimiento con él, lo invitan a quedarse con ellos, como en efecto lo hace “durante dos días predicando, curando, brindando la certeza de la vida más allá de la vida”.
La más hermosa enseñanza que Jesús nos deja con relación a los samaritanos la encontramos en el evangelio de Lucas, en la Parábola del Buen Samaritano. Aprovechando que un escriba se le acerca para indagarle acerca de cómo alcanzar la vida eterna, el Maestro de Galilea describe el más hermoso poema de amor y humildad hacia su prójimo, cuestión central que surge de la inquietud del escriba al inquirirle a Jesús acerca de quién era su prójimo.
La fascinante historia del samaritano permite al escriba comprender la importancia que tiene la acción misericordiosa, ante el sufrimiento y el dolor de los demás. Es el amor en acción, sin barreras ni preconceptos que limiten el accionar de aquel que comprende la caridad como condición absoluta de la felicidad futura. El samaritano, quien no vacila ante el sufrimiento ajeno, contrario a lo que hacen el sacerdote y el levita representantes oficiales de la religión de la época, se mueve a compasión por él y pone en acción su amor al prójimo.
La lección de Jesús no solo nos permite comprender la importancia de la caridad en la vida del ser humano, sino que pone en evidencia la falta de solidaridad por parte de quienes representan la religión oficial, mientras que al considerado "hereje" nos lo plantea como modelo de lo que hay que hacer ante el dolor en el mundo.
Hay samaritanos y judíos en el camino de la Verdad, esa verdad que el Galileo nos recuerda que nos hará libres, libres de la ignominia de nuestros actos y de la ignorancia que nos ha hecho dar tumbos en el largo camino hacia la felicidad. Hay samaritanos que expulsaron a Jesús, hay quienes lo invitaron a quedarse con ellos, hay los que le sirvieron de ejemplo para dejar inscritas en la conciencia colectiva de la humanidad el sentimiento de compasión y misericordia hacia sus hermanos. Por eso Jesús los tomo como modelo y fue, tal vez, su único amigo en la historia de los tiempos.
Oscar Cervantes Velásquez
Centro de Estudios Espíritas Francisco de Asís
Santa Marta - Colombia
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EL P0R QUÉ DE LA MEDIUMNIDAD
Para conocer las cosas del mundo visible y desvelar los secretos de la Naturaleza material, Dios ha dotado al hombre de la vista del cuerpo, de sus sentidos físicos y también de instrumentos especiales: A través del telescopio sumerge su mirada en las vastedades del espacio exterior, y con el microscopio se ha asomado al mundo de lo infinitamente pequeño. Además de ello, para que penetre en el mundo invisible, le ha concedido la mediumnidad.
Los médiums son los intérpretes encargados de trasmitir a los hombres las enseñanzas de los espíritus; o, mejor dicho, son los órganos físicos por cuyo intermedio se expresan los espíritus a fin de mostrarse inteligibles para los encarnados.
Santa es su misión, pues tiene por objetivo mostrar los horizontes de la vida eterna.
Los espíritus vienen a instruir al hombre acerca de sus futuros destinos, para llevarlo a la senda del bien, y no con el objeto de ahorrarle el trabajo material que debe realizar en la Tierra empro de su adelanto, como tampoco para satisfacer su ambición y codicia. Esto es lo que los médiums deben entender perfectamente, para no hacer mal uso de sus facultades. El que comprenda la seriedad del mandato con que se le ha investido lo cumplirá de forma religiosa. Su conciencia le reprocharía, como por un acto sacrílego, si convirtiera en entretenimiento o distracción, para él mismo o para los demás, un don que se le ha otorgado con tan serio propósito y que lo pone en relaciones con los seres de ultratumba.
En su carácter de intérpretes de la enseñanza de los espíritus los médiums deben desempeñar un papel importante en la transformación moral que se está operando.
El Evangelio según el Espiritismo.
Allan kardec
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EL ESPIRITISMO EN EL MUNDO
El Espiritismo ya nació universal porque es el resultado de la observación del fenómeno de la comunicación de los «llamados muertos» con los «reconocidos vivos». O sea, algo que ocurre desde siempre en todas las regiones y se manifiesta en todas las familias del mundo, pues, si algo de esto no le sucedió jamás a uno mismo, basta preguntar para saber que sí tiene alguna experiencia alguien conocido. Ese fenómeno es, por lo tanto, algo natural, de la propia naturaleza. Y desde que existen hombres existen espíritus que se comunican con ellos, aunque existan los negadores de la evidencia a la que atribuyen un origen puramente material.
Aparte de algunos negadores, está la mayor parte de los que temen tratar del asunto, pues «hablar con los muertos ¡ni pensar! Aunque fuera posible, Dios me libre de eso. No quiero que los muertos me asusten». Ese entendimiento es, normalmente, consecuencia de una visión equivocada de la realidad espiritual que las religiones no supieron aclarar en todos esos siglos e incluso milenios para algunas de ellas. Al revés, las concepciones religiosas tradicionales llevan a la gente a tener dudas y a temer la indeseada muerte, pues la visión que queda de ésta es la destrucción, la putrefacción del cuerpo. Como no se tiene seguridad de lo que ocurre con el alma, si es que existe -piensan algunos-, o hacia dónde va después de dejar el cuerpo, aunque la gente quiera creer, no tiene base firme para utilizar esa creencia como orientadora de la vida.
Sobre el tema, aún sentimos la necesidad de considerar el trabajo hecho por las iglesias tradicionales, especialmente en España y otros países de habla hispánica, en el sentido de confundir el entendimiento de las personas acerca de qué es efectivamente el Espiritismo.
La gente, sin conocerlo porque no lo estudió, llevados por esos que se dicen representantes de Cristo en la Tierra, pasó a pensar que el Espiritismo es cosa de brujos, de dominados por el demonio o algo semejante. Todo eso resulta de la ignorancia sobre lo que efectivamente es el Espiritismo que, al revés, vino a combatir ese tipo de superchería porque aclara la real situación de las personas después de la muerte del cuerpo, evidenciando que la vida sigue igual que aquí, con la continuación de las relaciones de amistad, de cariño, de amor, pero también las de desentendimiento, de rencor, de odio. O sea, la vida en el más allá, es exactamente la continuación de ésta que vivimos ahora. La Naturaleza no da saltos y todo sigue su ritmo normal de evolución, incluso nosotros seguimos siendo lo que somos después de la muerte del cuerpo, que nada más es que una vestimenta que utilizamos por un tiempo, pero que se gasta y necesita ser sustituida.
No se debe de olvidar que España ya tuvo más de 200 centros espíritas en el comienzo del siglo XX porque el pueblo español estaba maduro para comprender ese tema. A no ser por la persecución religiosa, el Espiritismo tendría una expresión bastante más amplia en este país. Pero, en los tiempos de libertad que vivimos, no tomará mucho tiempo para que el pueblo español vuelva a esclarecerse sobre el verdadero carácter y objetivos del Espiritismo, que no son otros sino auxiliar en la comprensión del porqué de la vida, de dónde venimos antes de nacer, qué hacemos aquí, cuál es el propósito de la existencia, hacia dónde vamos después de la muerte del cuerpo, qué ocurre con los que parten, cómo se comunican con nosotros los que aquí quedamos, para qué se comunican y así sucesivamente. Médium, periodista, orador, imparte charlas y seminarios sobre temas diversos a la luz del Espiritismo y de formación de trabajadores para centros espíritas. Dirigente del Centro de Estudios Espíritas Sin Fronteras y coordinador del ESDE del Campo Experimental de la FEB en Brasilia.
Ya en estos momentos se multiplica el número de instituciones espíritas en España, igual que ocurre en Portugal, donde el Espiritismo es mejor aceptado que aquí, y en otros países de Europa, de Norteamérica, de Centroamérica, de Sudamérica, de Asia, porque esa propuesta de entendimiento de la realidad de la vida espiritual cada día es mejor comprendida por todo aquel que dedica un poquito de su tiempo a leer un libro espírita, ir a un centro para escuchar una charla, conversar con una persona que ya conoce del asunto. Basta no temer a lo desconocido y darse la oportunidad de pensar por algún tiempo sobre el porqué de la vida, para que el individuo, insatisfecho con las respuestas que encuentra en la religión o en las explicaciones materialistas, se vuelque en las consideraciones lógicas, aclaradoras y consoladoras del Espiritismo. ¿Hay mayor alegría que la de saber que los nuestros no sólo siguen vivos, sino que además siguen interesados en nuestro bien y se dedican a ampararnos desde el más allá?
Según la Organización de las Naciones Unidas, hoy existen 196 países en nuestro planeta. El Espiritismo, que surgió en Francia en el año 1857, está presente en más de 50 de ellos, con cerca de 16 mil centros. Alguien podrá pensar que eso es poco, pero, ¿cuántas ideas surgidas en el siglo XIX persisten hasta hoy y crecieron tanto? Además, el Espiritismo no está preocupado con el número de espiritistas. Se dedica a divulgar la Ley de Dios, que debe ser independiente de creencia, pues se trata de la Ley que regula nuestras vidas y nuestros destinos. O sea, no importa si la persona es espiritista, lo que interesa es si es consciente de lo qué es y cuál es su papel en el universo, pues de esa forma actuará en el sentido del bien, construyendo su felicidad y la de su semejante, pues luchará para superar el egoísmo y el orgullo, las dos mayores llagas de la humanidad, porque alejan a las personas unas de las otras y dificultan la vida en familia y en sociedad.
A título de curiosidad, y sin ánimo de presentar números completos, hay identificados centros en Alemania: 27; Angola: 3; Argentina: 72; Australia: 9; Austria: 5; Bélgica: 9; Bolivia: 7; Brasil: 14.000; Canadá: 10; Chile: 2; Colombia: 37; Cuba: 515; Ecuador: 5; El Salvador: 8; Emiratos Árabes Unidos: 3; España: 41; Estados Unidos: 79; Estonia: 2; Filipinas: 40; Francia: 60; Guatemala: 100; Holanda: 9; Honduras: 3; Italia: 10; Japón: 18; Luxemburgo: 1; México: 140; Mozambique: 3; Noruega: 5; Nueva Zelanda: 2; Panamá: 1; Paraguay: 4; Perú: 10; Polonia: 3; Portugal: 116; Reino Unido: 28; República Checa: 2; Republica Irlanda: 1; Suecia: 7; Suiza: 7; Uruguay: 7; Venezuela: 45. Hay también grupos en Bielorrusia, El Congo, Finlandia, Hawai, Hungría, Marruecos, Rusia, Singapur y Eslovaquia. No significa que no existan más centros espíritas en los países citados, o en otros, y tampoco están computados los incontables núcleos familiares que estudian el Espiritismo en hogares de familia.
Muchos congresos espíritas fueron realizados en el mundo. El primero de ellos ocurrió en Barcelona en el año 1888, con la presencia de Amalia Domingo y Soler, una de las más grandes divulgadoras del Espiritismo en España y Sudamérica, con sus escritos objetivos y aclaradores que tratan de la comunicación de los Espíritus y sus consecuencias morales para aplicación en el diario vivir. Sí, porque el conocimiento espírita tiene influencia directa en la mejoría de la calidad de nuestra vida, de las relaciones con el prójimo, porque nos permite conocernos a nosotros mismos y el potencial de bien que tenemos dentro y que podemos proyectar hacia afuera para ser mejores padres de familia, hijos, mujer o marido, hermanos, amigos, profesionales, etc.
En el año 1992, en un Congreso Espírita realizado en Madrid, se definió la creación de un Consejo Espírita Internacional, cuyo primero secretario general fue Rafael González Molina, en aquel entonces también presidente de la Federación Espírita Española (FEE). Ese hombre fue el que logró la legalización del Espiritismo en España, después de la persecución sufrida en los tiempos de la dictadura, que vino a cerrar los 200 centros espíritas existentes en este país, con excepción de uno que sobrevivió clandestinamente en Montilla.
El Consejo Espírita Internacional (CEI) reúne hoy espiritistas de 47 países que a él están afiliados o que con él colaboran. Ese Consejo se dedica a la divulgación del Espiritismo en el mundo, especialmente por medio del libro, la organización del movimiento espírita, la creación de nuevas instituciones y la realización de congresos espíritas cada tres años, reuniendo espíritas de todo el mundo. El primer congreso promovido por el CEI fue realizado en Brasil, el año 1995; el segundo en Portugal, en 1998; el tercero en Guatemala, en 2001; el cuarto en Francia, en 2004; el quinto en Colombia, en 2007; el sexto en España, en 2010, y el séptimo tendrá lugar este año en Cuba.
Con la facilidad ofrecida por Internet, hoy existen muchas páginas webs que tratan de Espiritismo, se multiplican las radios espíritas y surgen grupos virtuales que sólo funcionan por esa vía, como es el caso del Centro de Estudios Espíritas Sin Fronteras, afiliado a la Federación Espírita Española y que funciona en ambiente virtual en espacio compartido entre esas dos instituciones. Quien desee participar de las actividades puede consultar los horarios en la página ceesinfronteras.es. También la propia FEE realiza reuniones virtuales de estudio del Espiritismo. Los interesados pueden visitar la página www.espiritismo.cc
De todo eso, vale destacar que el punto fuerte del Espiritismo está en su acción social y espiritual. La mayor parte de las instituciones espíritas en el mundo, donde hay necesidad de ese tipo de actividad, mantiene obras sociales de auxilio a los menos favorecidos en términos económicos y sociales. Pero, la totalidad de las instituciones espiritas mantienen reuniones de aclaración y orientación sobre el porqué de los sufrimientos, de las muertes prematuras, de las decepciones y sobre la vida futura, sus esperanzas y consolaciones por el entendimiento de la Ley de Dios y de su amor hacia todos Sus hijos.
Hoy son más de tres mil títulos de libros espiritistas, progresivamente traducidos de sus idiomas originales a otros para que estén a disposición de todos los interesados. Campañas como «No al aborto», «No a la violencia», «No al suicidio», «No a la eutanasia» y «Familia – Apriete más ese lazo» son vehiculadas en diversos idiomas, buscando la concienciación sobre la importancia de la vida y la necesidad de su preservación y de la mejoría de su calidad espiritual por el conocimiento que liberta de la ignorancia y del mal. Películas están siendo producidas, incluso por Hollywood, sobre temáticas relacionadas con los conceptos divulgados por el Espiritismo. Impresionante es la cantidad de vídeos espiritistas en YouTube y muchos son los seguidores en Facebook que buscan estudios y charlas sobre el tema.
Los espiritistas son invitados a visitar las prisiones, a apoyar hogares de niños, a ofrecer auxilio a los ancianos, a distribuir gratuitamente libros a quien los acepte. Hoy, gracias a la labor de trabajadores desinteresados como José Aniorte, de Alicante, y Alipio González, un canario que vive en Venezuela, más de dos millones y medio de libros espíritas fueron distribuidos gratuitamente en todo el mundo hispánico, especialmente en países como Cuba, Guatemala y Honduras.
Cada día que pasa, la juventud se inquieta y busca respuestas sobre las cosas relacionadas con la vida espiritual, y, en el Espiritismo, ellos vienen encontrando las respuestas más precisas y objetivas sobre el tema, presentadas de conformidad con su interés.
El Espiritismo crece en el mundo porque ha llegado el momento de que la gente se libere de las imposiciones dogmáticas del pasado y de la ignorancia producida por la pseudociencia que todo niega sin buscar las causas de los fenómenos que no comprende. Ese es el tiempo de la conciencia libre que ejerce su derecho de buscar respuestas donde ellas están. El Espiritismo seguirá creciendo en el mundo porque ofrece a la gente justo las respuestas que está buscando, haciendo comprensible el hecho de que los que pensábamos muertos siguen vivos a nuestro lado, los que nos aman siguen solidarios con nosotros, apoyándonos en las luchas de nuestro diario vivir
- Carlos Campetti-
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