INQUIETUDES ESPÍRITAS
1.- Enfermedad del Alma
2.- Conocimiento del futuro
3.- Formación de los seres vivos
4.- La crisis de la muerte (5ª Caso)
******************************

ENFERMEDAD DEL ALMA
Divaldo Pereira Franco
Ofensa de significado peligroso en las relaciones humanas, es la intriga.
Perversa, es semejante a la hierba dañina y traicionera que crece en el jardín de las amistades, generando disgustos y agresividad.
La intriga es enfermedad del alma que se derrama peligrosamente en la sociedad, tornándose terrible enemiga de las buenas relaciones.
El intrigante es siempre alguien infeliz y envidioso que proyecta sus conflictos donde se encuentra, alegrándose con los embarazos que proporciona en el medio social.
A semejanza de termita sonriente, destruye sin ser vista, hasta el momento en el que las resistencias fragilizadas en sus víctimas se rompen, dando lugar al caos, a la destrucción.
Muchas veces, el insensato no tiene idea del poder maléfico de la intriga, permitiéndose la manifestación verbal o grafica, por falta de responsabilidad o desvió de conducta psicológica.
De la simple referencia a respecto de alguien o de algún acontecimiento adulterado por la imaginación enferma, surge la red de las informaciones infelices que dilaceran las vidas que son el blanco desafortunado.
Nadie, en la Tierra, se encuentra indemne a la difamación de las personas enfermas, y muchos, cuando son tocados por las flechas de las narraciones engañosas, se permiten sucumbir, abandonando los propósitos superiores en que se fijaban, sin ánimo para el proseguimiento en los ideales abrazados.
Lamentablemente la intriga consigue propagarse con inmensa facilidad en casi todos los grupos sociales, religiosos, familiares, políticos, de todos los matices, en razón de la presencia de algunos de sus miembros encontrarse en desarmonía interior.
Todo empeño debe ser aplicado para la victoria sobre la intriga.
Cabe a aquellos que son inclinados al bien no dar oídos a la intriga que se presenta disfrazada de maledicencia, de censura en relación a otro ausente, aplicando el antídoto del silencio en ese trompetear de maldad.
Si el intrigante cuidase del propio comportamiento, se daría cuenta de cuánto necesita corregir en si mismo, en vez de proyectar en su prójimo el morbo infeccioso.
Toda censura con señales de acusación es hija de la crueldad que se convierte en intriga.
Son celebres las intrigas de las cortes, en las cuales los ociosos e inútiles se complacen en tejer redes vigorosas que asfixian las mejores expresiones del trabajo que, aun mismo imperfecto o necesitado de mejoramiento, producían para el bien…
Nada se edifica o se hace sin ejercicio, en cuyo inicio las equivocaciones tienen lugar.
Las más colosales realizaciones son el resultado de pequeños o inciertos intentos.
El intrigante, sin embargo, siempre activo y vigilante, porque insidioso, es el que luego se apropia de la mínima falta que observa en cualquier proyecto para investir furibundo y desbastador.
***************
Jesús se refirió con firmeza a aquel que ve la astilla en el ojo ajeno, a pesar de la traviesa pesada que se encuentra en el suyo.
Se tu, entonces, aquel que adopta la complacencia, que comprende el limite y la dificultad del otro.
Habla, cuando tu boca pueda cantar el bien de que está lleno tu corazón.
La palabra te torna siervo, mientras que el silencio te hace señor.
No estás invitado para vigilar al prójimo, sino para convivir y trabajar con él.
Tocado en el sentimiento por el amor, usa la bondad en tus consideraciones en relación a las demás personas con las cuales convives o no.
Tórnate criatura gentil a quien todos anhelan, estando siempre a las órdenes de los mensajeros de la luz para el servicio de la fraternidad y de la construcción del bien en el mundo.
La palabra es portadora de gran poder, tanto para estimular, conducir a la plenitud, así como para generar sufrimiento, destrucción y amargura…
Guerras terribles, representando la inferioridad humana, surgieron de intrigas de pequeño porte, que se tornaron amenazas terribles…
Tratados de paz y de unión también son frutos del acuerdo por la par lamentación y gracias a las decisiones de alto porte.
Ten, pues, cuidado con lo que hablas, a respecto de lo que oyes, ves o participas. Serás responsable por el efecto de las expresiones que exteriorices, en razón de su contenido.
¡Invitado a servir en la siembra de Jesús, mantente vigilante en relación a esa enfermedad referente a la :intriga ¡
Tentado, en algún momento, a acusar, a crear situaciones dañinas, resiste y silencia, legando al tiempo la tarea que le compete.
Eso no quiere decir connivencia con el error, más si interrupción de la corriente perjudicial mantenida por la intriga. Antes, significa tambien la decisión de no vitalizar el mal, manteniéndote en paz, sustentado por la irrestricta confianza en Dios, en la ejecución de la tarea abrazada, sea cual sea.
La intriga se presenta de forma sutil o atrevidamente, produciendo choques emocionales que se transforman en dolor en aquellos que sufren la cruel presión.
****
Allan Kardec, el noble mensajero del Señor, preocupado con el propio comportamiento, también como la de los individuos, buscando una directriz segura para evitar la intriga y otros desvíos en la convivencia social, indagó a los guías espirituales . Conforme se lee en la cuestión 886, de El Libro de los Espíritus:
-¿Cuál es el verdadero sentido de la palabra caridad, como la entendía Jesús?
Y ellos respondieron con expresiva sabiduría:
“Benevolencia para con todos, indulgencia para las imperfecciones de los otros, perdón de las ofensas.”
En esa respuesta luminosa se encuentra todo un tratado de ética para bien vivir, ser feliz es contribuir para la alegría de los otros.
*****
Tentado en algún momento, de acusar, de crear situaciones dañosas, resiste y silencia, haciendo al tiempo la tarea que le compete . Eso no significa la connivencia con el error, sino la interrupción de la corriente perjudicial mantenida por la intriga. Además significa también la decisión de no vitalizar el mal, manteniéndote en paz, sustentado por una total confianza en Dios.
Del libro de Divaldo Pereira Franco (Ilumínate) Joanna de Angelis
Traducido por M. C. R
*****************************
CONOCIMIENTO DEL FUTURO
868 – ¿Puede ser revelado el futuro al hombre? – En principio el futuro está oculto para él, y sólo en casos raros y excepcionales Dios permite su revelación.
869 – ¿Con qué objeto se le oculta el futuro al hombre? – Si el hombre conociese el futuro, descuidaría el presente y no actuaría con la misma libertad; porque le dominaría la idea de que, si una cosa ha de suceder, no debe ocuparse de ella, o bien procuraría estorbarla. Dios no ha querido que así fuese, con el fin de que cada uno contribuyese a la realización de las cosas, aun de aquellas a que quisiera oponerse. Así, pues, tú preparas con frecuencia y sin sospecharlo, los acontecimientos que tendrán lugar durante el curso de tu vida.
870 – Puesto que es útil que sea desconocido el futuro, ¿por qué permite Dios su revelación en ciertas ocasiones? – Lo permite cuando ese conocimiento previo debe facilitar, en vez de estorbar, la realización de la cosa, induciendo a obrar de modo distinto de lo que haría sin ese conocimiento. Con frecuencia, además, es una prueba. La perspectiva de un acontecimiento puede despertar pensamientos más o menos buenos; por ejemplo, si un Hombre debe saber que recibirá una herencia, con la cual no cuenta, podrá ser solicitado por el sentimiento de codicia, por el placer de aumentar sus goces terrestres, por el deseo de poseer antes, tal vez deseando la muerte del que debe dejarle la fortuna. O bien semejante perspectiva despertará en él buenos sentimientos y pensamientos generosos. Si la predicción no se cumple, es otra prueba, la del modo cómo sobrellevará el desengaño; pero no dejará por eso de tener el mérito o demérito de los pensamientos buenos o malos, que la creencia en el acontecimiento ha hecho nacer en él.
871 – Puesto que Dios lo sabe todo, sabe igualmente si un hombre debe, o no, sucumbir en una prueba. ¿Cuál es entonces la necesidad de esa prueba, puesto que respecto de tal hombre, nada puede enseñarle a Dios que ya no sepa? – Con esto quieres preguntar por qué Dios no ha creado al hombre perfecto y realizado (119);por qué el hombre debe pasar por la infancia antes de llegar a ser adulto (379). La prueba no tiene como objetivo el de instruir a Dios sobre el mérito de ese hombre, porque Dios sabe perfectamente lo que vale aquél, sino el de dejarle toda la responsabilidad de su acción, puesto que tiene la libertad de hacerla o no hacerla. Teniendo el hombre la elección entre el bien y el mal, la prueba produce el efecto de ponerle en la lucha con la tentación del mal, dejándole todo el mérito de la resistencia. Ahora bien, puesto que Dios sabe muy bien y por anticipado, si triunfará o no, no puede en su justicia, ni castigarlo ni recompensarlo por un acto que no ha practicado aún. (258).Lo mismo sucede entre los hombres. Por más capaz que sea un aspirante, por más certeza que se tenga de verlo triunfar, no se le confiere ningún grado sin examen, es decir, sin prueba. De la misma forma, el juez no condena a un acusado sino en virtud de un hecho consumado y no por previsión de que puede o debe consumar ese acto. Cuanto más se reflexione sobre las consecuencias que resultarían para el hombre del conocimiento, más se comprende lo sabia que ha sido la Providencia en ocultárselo. La certeza de un acontecimiento feliz le sumiría en la inacción; la de un acontecimiento infeliz en el abatimiento. En uno u otro caso sus fuerzas estarían paralizadas. Por eso, el futuro no le es mostrado al hombre sino como un fin que debe alcanzar por sus propios esfuerzos, pero sin conocer el proceso por el cual debe pasa para lograrlo. El conocimiento de todos los incidentes del camino disminuiría su iniciativa y el uso de su libre albedrío, y se dejaría arrastrar por la fatalidad de los acontecimientos, sin ejercitar sus facultades. Cuando el éxito de una cosa está asegurado, nadie se preocupa más con ella.
Allan Kardec Extraído del “El libro de los espíritus”
***************************
FORMACIÓN DE LOS SERES VIVOS
43 – ¿Cuándo comenzó a ser poblada la Tierra?
– Al principio todo era caos; los elementos estaban en confusión. Poco a poco, cada ...cosa fue ocupando su lugar, y entonces aparecieron los seres vivientes apropiados al estado del globo.
44 – ¿De dónde vinieron los seres que viven en la Tierra?
– La Tierra contenía los gérmenes, que esperaban el momento favorable para desarrollarse. Los principios orgánicos se congregaron desde que cesó la fuerza que los tenía separados y formaron los gérmenes de todos los seres vivientes. Los gérmenes permanecieron en estado latente e inerte, como la crisálida y la simiente de las plantas,
hasta que llegó el momento propicio al nacimiento de cada especie, y los seres de cada especie se reunieron y se multiplicaron entonces.
45 – ¿Dónde estaban los elementos orgánicos antes de la formación de la Tierra?
– Se encontraban en estado de fluido, por decirlo así, en el espacio, entre los Espíritus, o en otros planetas, esperando la creación de la Tierra para comenzar una nueva existencia en un globo nuevo.
La química nos muestra las moléculas de los cuerpos inorgánicos uniéndose para formar cristales de regularidad constante, según cada especie, desde que estén en condiciones propicias. La menor turbación en estas condiciones basta para impedir la reunión de los elementos, o por lo menos, la disposición regular que constituye el cristal. ¿Por qué no ha de suceder lo mismo en los elementos orgánicos? Conservamos durante años simientes de plantas y de animales que no se desarrollan más que a cierta temperatura y en un medio propicio, y se han visto simientes de trigo germinar después de varios siglos.
Hay, por lo tanto, en esas simientes un principio latente de vitalidad que solo espera para desarrollarse una circunstancia favorable. Y lo que pasa diariamente a nuestra vista, ¿no puede haber ocurrido desde el principio del mundo? Esta formación de los seres vivientes saliendo del caos por la misma fuerza de la Naturaleza, ¿quita algo a la grandeza de Dios? Lejos de eso, responde mejor a la idea que nos formamos de su poder ejerciéndose en mundos infinitos por leyes eternas. Es verdad que esta teoría no resuelve la cuestión del origen de los elementos vitales; pero Dios, que tiene sus misterios, ha puesto límite a nuestras investigaciones.
46 – ¿Existen aún seres que nacen espontáneamente?
– Sí; pero el germen primitivo existía ya en estado latente. Cada día sois testigos de ese fenómeno, pues, ¿acaso los tejidos del hombre y de los animales no encierran los gérmenes de una multitud de gusanos, que aguardan para nacer la fermentación pútrida necesaria a su existencia? Es un pequeño mundo que dormita y que se forma.
47 – ¿Se encontraba la especie humana entre los elementos orgánicos contenidos en el globo terrestre?
– Sí, y llegó a su tiempo; lo que llevó a decir que el hombre fue hecho del barro de la tierra.
48 – ¿Podemos conocer la época de la aparición del hombre y demás seres vivientes en la Tierra?
– No; todos vuestros cálculos son quiméricos.
49 – Si el germen de la especie humana se encontraba entre los elementos orgánicos del globo, ¿por qué no se forman hombres espontáneamente como al principio?
– El principio de las cosas es uno de los secretos de Dios; no obstante, puede decirse, que una vez diseminados los hombres por la Tierra, han absorbido en sí mismos los elementos necesarios a su formación para transmitirlos según las leyes de la reproducción. Lo mismo ha sucedido en las diferentes especies de seres vivientes.
EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC
*************************************
LA CRISIS DE LA MUERTE
( 5º Caso)
La narración siguiente está sacada de una preciosa
recopilación de “revelaciones trascendentales” intitulada: The
Morrow of Death by “Amicus”, surgida de la mediumnidad de un
particular, el Sr. Ernest H. Peckam. La entidad que se comunicaba
designada aquí por el seudónimo de “Amicus”, conforme al deseo
expreso de la misma, fue en vida el Rev. A.K. Stokwell, muerto
hacía más de cuarenta años antes.
Después de dar pruebas suficientes de identificación personal
se consagró enteramente a su misión, que consistía en transmitir a
los vivos enseñanzas como las que aquí nos ocupan y que forman
una exposición admirable, aunque sumaria, de las modalidades de
existencia espiritual. Relata de la manera siguiente sus primeras
impresiones al respecto. :
Cuando me hallaba en el mundo de los vivos, jamás llegué a
concebir la existencia de ultratumba. Tenía sobre eso ideas confusas o
inciertas que giraban en torno a las concepciones habituales de un
“paraíso” reservado a los que conseguían “salvarse” y de un “infierno”
listo para tragarse a los “malos”. En mi tiempo, generalmente se
ignoraba la posibilidad de comunicación con los Espíritus de los
muertos. No había, pues, más que construir teorías y tener fe en Dios.
Era la fe lo que yo tenía.
En estas condiciones es inútil decirte que, cuando me encontré en
el mundo espiritual, quedé profundamente admirado frente a la
realidad. Me vi acogido, reconfortado y ayudado por personas que yo
conocí en la Tierra y que me precedieron en el gran viaje. Pero, lo que constituyó para mi la alegría de aquella hora fue el encontrarme con mi
querida compañera de toda mi existencia, la cual de inmediato se
dedicó a prodigarme, en el medio espiritual, las delicadas atenciones y
las ternuras afectuosas que me dispensaba en el medio terrestre. Mis
primeros pasos en la morada celeste fueron vigilados por esa afectuosa
guía. Puedo afirmar que mi primera impresión en el mundo espiritual
fue la prueba de que la estima y la devoción de mi compañera no
habían disminuido por consecuencia de la muerte, ya que se renovaron
para mí con toda la conmovedora espontaneidad que las caracterizaba
en el medio terrestre. Yo sentía que efectivamente había vuelto la dulce
vida familiar del período más dichoso de mi existencia; aunque, esta
vez gozaba más la felicidad por causa de la alegría suprema de la
reunión celeste, después de la larga separación terrena.
Observaré a ese respecto que la narración de lo que experimenté
no es más que un episodio normal experimentado por toda la gente en el
medio espiritual; la muerte no puede eliminar el afecto, ni impedir la
reunión de dos almas que se amaron en la Tierra. Naturalmente
nuestro afecto recíproco tenía por fundamento muchas cualidades
espirituales comunes a ambos. No obstante, en estos últimos tiempos, el
camino que conduce a nuestra elevación espiritual se bifurcó; ambos, no
obstante, nos sentimos dichosos de que sea así.
Uno de los primeros descubrimientos que hice después de mi
muerte fue el de mí mismo. Mi verdadera individualidad se desarrolló
ante mis ojos en toda la crudeza de sus colores, revelación esta que no
fue precisamente halagadora.
El proceso de la muerte física y del renacimiento espiritual es muy
interesante e incluso bello. Normalmente a partir del instante en que
las funciones corporales comienzan a cesar, proceso que puede durar
bastante tiempo, los sufrimientos del cuerpo y las ansiedades del Espíritu
paran y van pasando gradualmente a condiciones de inconsciencia
absoluta. Más tarde, una vez traspasada la crisis de la muerte, se opera
el pleno despertar de la conciencia; el muerto renace entonces hacia una
nueva existencia y comienza a desarrollar su actividad en un medio
nuevo. Siempre pasa que, providencialmente, el Espíritu desencarnado
no se percibe de que muere; a veces cuando lo nota queda terriblemente
trastornado, especialmente si la muerte cortó lazos afectivos muy fuertes.
Pero no llega al medio espiritual desamparado; casi nuca se queda entregado a sí mismo; todos los Espíritus, casi sin excepción, al salir de
la crisis de la muerte son acogidos por los guías más indicados para
reconfortarlos, aconsejarlos y asistirlos.
¿Dónde va a encontrarse el Espíritu recién nacido? He aquí la
respuesta: entró en el estado de conciencia único posible según sus
condiciones morales, intelectuales, espirituales. El medio que lo recibe
está determinado por el grado de espiritualidad en el que se encuentra.
A través de la muerte gana la morada espiritual que preparó para sí
mismo; no puede ir a ninguna otra parte. Son sus calificaciones
espirituales que lo hacen gravitar, con una precisión infalible, hacia las
condiciones de existencia que corresponden matemáticamente a sus
méritos y desmerecimientos. La gran “ley de afinidad” regula este
proceso inexorable. El hombre, después de la muerte, va para el lugar
que para sí mismo preparó; no podría ser de otro modo. Se une a los
que se le parecen; gravita hacia las legiones espirituales entre las que se
encontrará enteramente a gusto, como en su propio medio, como en su
casa. Su futura morada está en el círculo de su alma; sus compañeros
espirituales son los seres semejantes. En otros términos; el Espíritu
desencarnado por efecto de la ley bienhechora y justa de la “afinidad”,
gracias a la cual “cada uno atrae a su semejante”, gravita para el único
medio que se adapta a sus condiciones evolutivas, a su elevación moral,
a su cultura intelectual. Conforme él mismo las creó por su actividad
terrestre. Va a donde forzosamente tiene que ir.
Ahora estará bien que te diga dos palabras acerca de la
naturaleza de la substancia empleada para las construcciones, o
creaciones, en el medio espiritual, así como sobre los métodos usados.
Nuestro mundo es el del pensamiento; todo lo que en él se mueve, toca y
usa es una creación del pensamiento. Nuestro cuerpo espiritual es una
creación substancial del pensamiento; y de nuestro propio cuerpo que,
sin ningún prejuicio para nuestra individualidad, exteriorizamos, lo
que nos es necesario para el ejercicio de la actividad objetiva. Alrededor
toman forma las creaciones del pensamiento, fundidas y armonizadas
con las creaciones pensadas por los otros. Entre esas creaciones algunas
son exteriorizaciones inconscientes del pensamiento espiritual; otras
provienen de la fuerza creadora del pensamiento guiado por la
voluntad para fines determinados. Somos seres construidos de
pensamientos, existiendo en un mundo creado por el pensamiento. Naturalmente los que habitan en el mundo terrestre, tan radicalmente
diferente al nuestro, tienen dificultad para comprender, e incluso para
creer en estas revelaciones. Pero te afirmo que los procesos funcionales
que acabo de mencionar son muy simples, muy naturales y
extraordinariamente eficaces... Estas enseñanzas espirituales que ahora
apenas comenzamos a dar a los vivos constituyen una de las muchas
cosas a cuyo respecto Jesús, el Nazareno, afirmó que “aquella generación
y aquella época no estaban maduras para recibirlas.”
A propósito del interesante mensaje que acabamos de leer y
apoyando la tesis fundamental que sustento, importa insistir sobre
el hecho de que encontramos en él las habituales e infalibles
concordancias, relativas a gran número de detalles fundamentales,
concernientes a las modalidades de existencia espiritual, a saber: la
información de que los Espíritus de los muertos, salvo algunas raras
excepciones, son acogidos y reconfortados por familiares y amigos
que los precedieron en el medio espiritual; en ese momento el
Espíritu ya debe haber pasado por la prueba de la “visión
panorámica” de todos los acontecimientos de su vida; la
información de los Espíritus recién llegados, que no se han dado
cuenta de que ya murieron; la información sobre la facultad de
modelar y organizar propia del pensamiento en el medio espiritual;
en fin, la información sobre la “ley de afinidad”, que regula
inexorablemente los destinos humanos, sin la intervención de un
Juez Supremo para condenar o absolver al Espíritu desencarnado.
Entre los detalles secundarios que todavía no tuve ocasión de
comentar, señalemos el del Espíritu cuando dice que a pesar del
vivo afecto que le una al Espíritu de su compañera, llegó para ellos
el momento en el cual “el camino que nos conducía a la elevación
espiritual se ha bifurcado” pero que sin embargo, ambos se sentían
dichosos al separarse. Este detalle concordante con otro análogo,
referido en el episodio 4º, es teóricamente importante porque se
presenta de forma inesperada, permitiendo admitir que la
circunstancia de ser relatado por muchos médiums pueda ser
atribuida a “coincidencias fortuitas”. Observaré que algunos de los
Espíritus que lo han relatado han puesto atención en completarlo,
diciendo que, si los Espíritus ligados por mutuo afecto se separan
sin ningún pesar, esto se debe a dos razones: primero porque saben
que la separación es necesaria a su recíproca elevación espiritual diversamente orientada para cada entidad espiritual según la
naturaleza de su individualidad humana;
Y segundo porque los Espíritus ligados por el afecto saben
que siempre que deseen verse, no necesitan más que manifestar la
voluntad con el pensamiento para estar instantánea mente juntos.
-Ernesto.Bozzano-( de su obra "La Crisis de la Muerte")
*****************************************
-