INQUIETUDES ESPÍRITAS
1.- * Desánimo espiritual
2.- *¿ Todos los Espíritus son iguales ?
3.- Chico Xavier: Cartas de Paz y de Consuelo
4.- Médiums y Mediumnidad
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DESÁNIMO ESPIRITUAL
Cuando entramos en contacto con un ideal filosófico y/o espiritual que nos toca la razón y el convencimiento, y por afinidad nos sentimos identificados con sus preceptos, es natural (y de hecho, coherente) que pasemos a incorporarlos a nuestro día a día., al menos si estamos interesados en “educar” ciertas áreas personales, mejorar nuestro patrimonio espiritual o, en definitiva, crecer como individuos. La Doctrina espirita, que es claramente evolucionista, evidencia notablemente esto de que hablamos, ya que la auto-reforma de la persona es su fin más característico.
Es común que en los primeros momentos de adhesión a este ideal filosófico (como ocurre cuando se abrazan otros ideales del mundo), la ilusión y el entusiasmo marquen los primeros pasos... Este estado es normal (y hasta positivo), pero no durará mucho tiempo si no incorporamos, a la vez, otros aspectos que den mas seguridad y madurez a la trayectoria moral o doctrinaria que hemos elegido por afinidad de espíritu...
Ilusión, proyectos de auto-crecimiento, ganas de hacer cosas, etc... Aparquemos por un momento todo esto a un lado: vamos a situarnos.
Como en todos los proyectos de vida que iniciamos, el saber situarnos previamente, resulta un paso de especial importancia.., y lleva intrínseca una trascendencia q, en general, no valoramos; no solo por lo que vale, sino por las repercusiones que tendrá mas tarde, en nuestra trayectoria espiritual... Decimos esto porque, infelizmente, esto no ocurre así, y normalmente pasamos rápidamente a incorporar nuevas perspectivas espirituales y a adoptar hábitos morales nuevos sin un planteamiento previo, sin una auto-evaluación de nosotros mismos (ese “situarse”, acoplarse...de que estamos hablando).
Pero, ¿ qué significa saber situarse? Pues básicamente, meditar cual es nuestra condición interna (y global) como individuos en evolución, y tener clara nuestra realidad psicológica verdadera (sin enmascarar nada, con total honestidad)..es decir: nuestras inclinaciones afectivas, nuestras adquisiciones morales, pero sobretodo; nuestros miedos, inferioridades y pequeñas o grandes miserias, aquellas que nos encadenan al sufrimiento, pero, a la vez, nos definen como humanos....seres de luz en arduo tránsito hacia la Perfección...
Una vez hecho este “inventario” moral y psicológico (una acción que tiene que ser valiente y sincera, pues se trata de reconocer nuestra porción de sombra ..), el paso siguiente e igualmente imprescindible es aceptar todo esto que somos... plenamente.
TOMA DE CONTACTO INTERIOR
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RECONOCIMIENTO MORAL
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ACEPTACIÓN
Recordamos que toda esta especie de “sondeo” personal es para un mejor rendimiento de nuestro potencial, una puesta a punto para ofrecer lo mejor de nosotros mismos a la causa que abrazamos... conscientes de lo que somos y de las cosas que aún tenemos que trabajarnos.
Sin la auto-aceptación consciente de nosotros mismos, tal como estamos en este momento de nuestra existencia, poco adelantaremos en nuestra singladura evolutiva y poco podremos ofrecer al campo elegido de nuestros ideales (ya sean estos sociales o espirituales). No existe auto-conocimiento pleno ni reforma moral sin auto aceptación ...de que somos criaturas aún frágiles, marcadas por nuestro pasado milenario, llenas de pequeñas o grandes virtudes, pero igualmente, de grandes o incluso graves defectos. Pero no obstante, es desde esta imperfecta realidad de nosotros mismos, que el Padre de todos nos ama... y si El nos acepta tal como somos, no hay ningún motivo para que no lo hagan los demás, pero sobretodo nosotros mismos.
Llamamos la atención de todos aquellos compañeros que leen este artículo sobre la importancia de SITUARSE y AUTO-ACEPTARSE. Porque si no tenemos en cuenta todo esto, antes o después, nuestra ilusión y fuerza inicial dentro del Espiritismo (o en cualquier otra doctrina o ideal), se irá transformando en apatía y desilusión; al no haber “sincronizado” adecuadamente nuestro caudal de defectos y malos hábitos (tan de la humana naturaleza, ya dijimos) con la propuesta de auto-educación y reforma de la doctrina de los Espíritus..., es como empezar la casa por el tejado, pues la auto reforma y el acoplarnos a las leyes espirituales no se hace en un solo paso, es un proceso gradual, en el que no se recomiendan pausas excesivamente largas y acomodadas, cierto es, pero desde luego sin acelerones que, además, excluyan la reflexión de lo que somos antes de ponernos en funcionamiento. Todas las cosas del cielo y de la tierra tienen su tiempo...
Si no omitimos este analizarse y auto aceptarse (sin reservas), sin enmascaramientos morales ni falsos testimonios; de forma inconsciente, el peso de nuestra realidad como necesitados espirituales (que en mayor o menor medida somos todos) se nos irá haciendo cada vez más pesado, tanto que nos irá pareciendo, cada vez con más frecuencia, mucho más “consolador” el abandonarnos a nuestras inferioridades que a trabajarlas, perdiendo así un excelente medio de hacerlo mediante el estudio de la Doctrina y el apoyo espiritual que esta conlleva.
Y es que el optar por el opuesto de todo esto que estamos exponiendo, es la aparición de los primeros “agentes” del desánimo, producto de desproporcionadas auto-imposiciones y las sutiles mortificaciones de conciencia que resultan al compararnos ,desproporcionadamente, con Espíritus superiores o los grandes bultos del Progreso (y reconocer cuanto camino nos queda para esto), acción esta que provoca el “resaltamiento” de nuestras inferioridades y, seguidamente, el no considerarnos como dignos elementos humanos que mucho tienen aún que ofrecer, pese a nuestra humana imperfección.
El no hacer todo esto que nos puede parecer tan pueril, en los primeros momentos de abrazar determinada causa en la que ponemos confianza y proyectos, determina en gran medida la trayectoria que proyectaremos en la misma. Es por esto que observamos de cuando en cuando, como determinados compañeros del camino (detentores de excepcionales posibilidades internas), terminan cayendo en una especie de ansiedad moral que en nada ayuda y que, más tarde o más pronto, termina conduciendo a la desilusión, la falta de fe y el consecuente tirar la toalla que acaba tristemente con las nobles aspiraciones de muchos.
Por ello: AUTOACEPTACION de lo que somos y sentimos, como primer paso... y PERSEVERANCIA, como herramienta de todos los días.
Paz, Luz y Trabajo para todos.
Un compañero de todos. (FEE)
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TODOS LOS ESPÍRITUS SON IGUALES ? Al principio y en el comienzo de su andadura como espíritus humanos, si que partimos todos absolutamente iguales, con los mismos atributos y las mismas oportunidades para comenzar un normal desarrollo evolutivo, pues todos nosotros fuimos creados con todas las potencialidades latentes, y asimismo también partimos todos iguales como Seres sencillos e ignorantes, pues el Creador, infinitamente justo, no pudo haber creado las desigualdades humanas desde el comienzo de nuestra andadura existencial. Después, durante el transcurso de la historia evolutiva de la humanidad, nos hemos ido diferenciando unos de otros debido a nuestro libre albedrío y voluntad para evolucionar más o menos rápidamente, admitiendo pruebas en cada existencia humana y triunfando o fracasando en ellas, así como deteniéndonos en los precipicios y caídas a que nos condujo la Ley de Consecuencias.
También es de tener en cuenta que los espíritus ( encarnados y desencarnados), que habitamos nuestro globo planetario, no somos todos de la mismas edad; unos somos más viejos o más jóvenes que los otros, lo que se traduce en que unos ya han tenido más tiempo de evolucionar más que otros. Pensemos en que la Grandiosidad Cósmica que llamamos Dios, nunca ha estado inactivo; nunca ha dejado de crear y poner en nuestro mundo espíritus de todas las edades y con niveles evolutivos diferentes, con el fin de que los más avanzados ayuden a los más atrasados..
Es evidente que durante nuestro actual momento evolutivo, todos los Espíritus, tanto encarnados como desencarnados, no somos iguales, ni en inteligencia, ni en moral, ni en fuerza, ni en saber. Incluso dentro del mismo grado de la escala evolutiva, unos Espíritus son superiores a otros en cuanto al nivel de valores y aspectos que definen sus características, y esta desigualdad solo se puede explicar en base a una diferencia de niveles de perfeccionamiento alcanzados.
Podemos ver que al igual que cada persona es un mundo y cada uno somos un Ser con personalidad individualizada y diferente de cualquiera, de igual modo con los Espíritus que todos somos, sucede algo semejante; no obstante al igual que se agrupan los individuos humanos según sus características generales y aptitudes, también los Espíritus se clasifican y agrupan por afinidad en grandes grupos con arreglo a unas particularidades comunes entre ellos.
Es evidente que durante nuestro actual momento evolutivo, todos los Espíritus, tanto encarnados como desencarnados, no somos iguales, ni en inteligencia, ni en moral, ni en fuerza, ni en conocimientos. Incluso dentro del mismo grado de la escala evolutiva, unos Espíritus son superiores a otros en cuanto al nivel de los valores y de los aspectos que definen sus características, y esta desigualdad solo se puede explicar en base a una diferencia de niveles de perfeccionamiento alcanzados.
Si tomamos como referencia lo descrito por Allan Kardec en la Codificación Espírita, vemos el modo como los Espíritus quedan agrupados y clasificados por ellos mismos, lod que transmitieron la llamada revelación espírita, o doctrina espírita. Observamos en esta clasificación que tienen una buena réplica entre los Seres humanos, porque al fin y al cabo todos nosotros al igual que ellos, también somos espíritus, pero encarnados. Allan Kardec los clasifica en tres grandes grupos.
En primer lugar los Espíritus Imperfectos o Primarios, que han abandonado recientes etapas de su existencia en el reino animal y están dando todavía sus primeros pasos como Seres humanos. Son naturalmente buenos, nobles y simples, pero con una muy limitada capacidad intelectiva y moral, de modo que llevan todavía consigo con total intensidad, todos los instintos primarios y reminiscencias procedentes del mundo animal.
Estos espíritus que están dando sus primeros pasos en la etapa humana, están sujetos a un proceso reencarnatorio que en ellos se produce de un modo bastante frecuente debido a su mayor necesidad evolutiva .Generalmente dichos espíritus habitan mundos físicos Primitivos y poco evolucionados, como ellos
Siguiendo un orden ascendente, tenemos a los Espíritus Secundarios, ya algo mejorados y en pleno proceso de ascenso evolutivo. Son generalmente buenos, pero aún conllevan muchos defectos de orden moral, y continúan0 igualmente sujetos a la Reencarnación y a la Ley de Consecuencias. Este es el nivel medio alcanzado por la mayoría de los humanos en la actualidad.
Por último los Espíritus cuando alcanzan el poder seguir su camino, libres ya de las experiencias en la materia, son Espíritus Puros, colaboradores con los Espíritus Superiores en la misión de ayudar a los Espíritus Secundarios y Primarios que todavía se debaten en las luchas evolutivas con la materia. A los Espíritus Puros se les llama también Libres porque ya están libres del obligado proceso reencarnatorio.
Finalmente están los Espíritus Superiores, entre los que se cuentan los Ángeles, los Arcángeles, los Serafines, etc, según su mayor o menor grado de elevación o perfección..
Cada uno de estos grupos a su vez engloban otras clases o subgrupos que difieren entre ellas en otros matices y características.
Es de señalar que a lo largo de la
Historia, siempre han habido algunos Seres humanos espiritualmente muy elevados y evolucionados con respecto a sus
cohabitantes, que por amor a la Humanidad, en todas las épocas han venido
voluntariamente a encarnar entre nosotros para ayudarnos y guiarnos con su
ejemplo y su enseñanza. Estos Espíritus,
normalmente se caracterizan por ser personas que llevan una vida muy austera de
ayuda y sacrificio por Amor a los demás, y su labor, normalmente silenciosa y
eficaz, suele pasar bastante desapercibida entre nosotros. Algunos de ellos, de
muy elevada jerarquía espiritual, han sido llamados Avatares, Profetas, Enviados, etc. y su misión ha sido el desarrollo de las conciencias con
la enseñanza ética y moral a grandes colectivos humanos que han orientados sus vidas
y alrededor de su ejemplo y enseñanzas se han constituido las grandes religiones que
existen en el mundo.
- José Luis Martín-
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CHICO XAVIER: CARTAS DE PAZ Y DE CONSUELO
Cuando Chico Xavier tenía apenas diecisiete años, comenzó a escribir textos inexplicables que desafiaban la Astronomía de la época , relatando una expedición extraplanetaria imposible para la tecnología humana.
Lo que sorprendió a los investigadores, años después, no fue solamente la precisión matemática de los relatos, sino el origen de aquella información que estaba preparada para cambiar todo lo que sabíamos sobre el Universo.
Él no usó ningún telescopio para ver el espacio, pero sí utilizó la caligrafía de alguien que ya había fallecido, revelando un misterio que haría que los científicos más escépticos perdiesen el sueño.
Los textos, que más tarde formarían el libro "Cartas de una Muerta". fueron dictados por el espíritu de su propia madre, María de San Juan de Dios, después de ser ella llevada por su mentor a visitar personalmente suelo marciano -
Después de llegar, ella describió que la atmósfera y los océanos de Marte, eran drásticamente más leves y rarefactos que los de la Tierra, una afirmación audaz que solo fue validada al final de los años setenta por las sondas Viking de la Agencia Espacial Americana .
Ver a la ciencia moderna inclinarse ante una carta psicografiada de hacía veinte años, sería lo suficientemente impresionante como para impresionar a cualquier escéptico. No obstante, la descripción milimétrica del aire marciano, era solo la punta del iceberg, pues lo que ella encontraría viviendo y respirando debajo de aquel cielo rarefacto, desafiaría para siempre nuestra comprensión de la biología.
Al relatar sobre la civilización encarnada en aquel globo, María describió una civilización perfectamente adaptada a un ambiente de bajísima densidad, con anatomías que la mente humana no lograba concebir en esa época.
Los marcianos tenían una estructura humanoide, con brazos y piernas, pero presentaban un diferencial biológico chocante: Unas protuberancias en la espalda, en forma de alas, que no eran estéticas, sino herramientas vitales que les permitían volar libremente.
Por esto, la transición y la vida social de aquella civilización, ocurrían casi exclusivamente en el aire, haciendo de nuestra pesada y rudimentaria locomoción terrestre, algo primitivo.
Pero si la anatomía de esos seres, ya parecía absurda, lo que ellos habían construido sobre la superficie del planeta, estaba cerca de destruir la teoría astronómica más famosa de aquella década.
El avance innegable de aquella civilización era evidente ante unas grandes y silenciosas máquinas tecnológicas que cruzaban los aires marcianos en todas direcciones, pero el relato espiritual hizo corregir un error histórico de nuestros científicos. En aquella época los astrónomos terrestres juraban que las rayas oscuras vistas en la superficie de Marte, eran canales de riego construidos por ingenieros alienígenas, pero María desmintió esa ilusión romántica, afirmando que eran solamente formaciones topográficas naturales del terreno.
Ella contradijo a los mayores genios de la Tierra, con una certeza absoluta, mostrando que la realidad de nuestro vecino cósmico es mucho más compleja de lo que nuestras lentes podían captar.
Con todo, la tarjeta final de aquella psicografía aun estaba por llegar y ella solucionaría con un siglo de antelación, la mayor pregunta que la humanidad siempre se hizo sobre Marte.
Mientras que la ciencia terrestre se debatía tratando de entender a dónde habían ido a parar los antiguos océanos marcianos, la respuesta exacta ya estaba escrita en papel por el joven Chico Xavier.
El relato reveló que las lluvias eran escasas porque el agua no se había evaporado para el espacio, sino que se había infiltrado profundamente, no solo combinándose con otros minerales de las rocas de Marte.
Casi cien años después, los modernos laboratorios móviles de la NASA confirmaron exactamente esa misma dinámica geológica y química, probando que la psicografía del adolescente fue correcta desde el principio.
La pregunta que queda martilleando ahora en la cabeza, ya no es si es posible que haya vida fuera de la Tierra. sino más bien ¿ Qué más nos advirtió Chico sobre el Universo , que estamos a punto de descubrir de la peor manera.
( Tomado de "Cartas de Paz y consuelo"), de procedencia desconocida-
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No existe mediumnidad mayor ni mediumnidad menor. Existe médium más dedicado, celoso de sus deberes, y médium irresponsable, negligente ante sus obligaciones. No existen médiums mejores ni peores. Existen mentes ajustadas al programa de Cristo y mentes asaltadas por el torbellino de las sensaciones de la carne.
No existen mensajes más profundos ni mensajes superficiales. Existen Espíritus más profundos y Espíritus más triviales que se dedican a cuestiones más elevadas de la verdadera vida o que se pierden en pequeñeces de la vida diaria, lejos del respeto y de la dignidad. No conocemos médiums auténticos ni médiums inauténticos. Estamos acostumbrados a ver conducta noble y conducta innoble; vida moral tortuosa y vida moral pura. Por tales razones el problema de la mediumnidad es, igualmente, problema del carácter. El médium es, en todo lugar y en todos los tiempos, alguien que cumple un mandato, paga deudas y crece interiormente, adquiriendo bendiciones de la misericordia divina. Es inútil querer ser intérprete de exposiciones vibrantes, viviendo desajustadamente una vida plena de perturbaciones emocionales. De poca valía es la manifestación brillante, ornada con bellas palabras, cuando no se es lo suficientemente fuerte para transformar el mundo íntimo del instrumento.
¿Conservará su aroma el perfume exhalado por un vaso enlodado? De la misma manera, ¿quién se anima a beber agua, por más pura que ésta sea, si el vaso que la contiene es sucio y emana mal olor? Por igual motivo, ¿cuál es el hombre que se atreva a tomar el cieno con la esperanza de hallar algo de valor dentro del lodo miasmático? El médium que es portavoz de Espíritus brillantes, con nombres y títulos que impresionan a primera vista, pero que no vive el programa establecido por las leyes morales, es semejante a esos vaso ordinarios rotulados de valiosos y portadores de perfumes exquisitos. Ninguno de ellos es utilizado. Por tal razón decimos que el problema de la mediumnidad es, fundamentalmente, problema del médium.
La mediumnidad es una facultad. El médium es un instrumento. La mediumnidad es un ministerio. El médium es un servidor. Sin el instrumento bueno y útil, no hay ministerio elevado y digno. Sin sufrimiento es imposible la mediumnidad. El médium debe ser siempre consciente de su responsabilidad, disponiendo su corazón y su alma, su Espíritu y su cuerpo, su conducta y su pensamiento para colaborar eficientemente en la transmisión fiel del mensaje de que es portador. El agua sin filtrar, es siempre una amenaza para la salud de quien la bebe. El agua sin hervir es siempre susceptible de ser foco de innumerables bacterias. El médium que no haya alcanzado el hervor a través del sufrimiento, es propenso a conducir enfermedades en las comunicaciones que transmite. Médium que no pasó por el filtro del testimonio, es casi siempre alguien que puede transmitir terribles males a quienes beben en su fuente.
En Jesús tenemos el ejemplo: Médium de Dios. En Él tenemos el ejemplo de la Vida. Llevado a la angustia y a los testimonios, permaneció fiel. Quien aspire a los servicios de la mediumnidad debe aspirar a los sufrimientos del Señor. Antes del deseo de brindar comunicaciones, es preciso guardar en lo íntimo la ansia de equilibrar la propia alma. Antes de ser vehículo de Espíritus desencarnados, muéstrese intermediario feliz de sí mismo. De lo contrario estará expuesto a repetir errores, sustituyendo personas y conservando los mismos defectos.
Varían los médiums y continúan las causas deplorables de las comunicaciones insulsas, defectuosas, cuyos resultados, poco útiles, son frutos estériles. Mejórese el médium, y tendremos la mediumnidad provechosa y nítida. Perfecciónese el Espíritu y tendremos comunicaciones más lúcidas. Elévese la moral y tendremos intercambio más identificado con la verdad. Sirva el médium a los objetivos sagrados de su mandato y tendremos médiums seguros. A ellos los conocemos por seguros e inseguros, conforme a la clasificación del eminente codificador Allan Kardec. Por tanto, tengamos cuidado. El gran escollo de la mediumnidad es el médium. El gran problema del médium es su moral. De ahí la razón del Maestro al aseverar claramente: Se conoce al cristiano por sus obras.
(Página psicografiada por el médium Divaldo Pereira Franco, en Salvador, Bahía, Brasil, en marzo de 1959).
El progreso moral del médium es clave para tener buenas comunicaciones.


