miércoles, 27 de mayo de 2026

El olvido de las vidas anteriores

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- ¿ Nuestros pensamientos y emociones, pueden afectar a otros?

2.- Bondad y compasión

3.- Utilidad de las evocaciones particulares

4.- El olvido de las vidas anteriores

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  ¿ NUESTROS PENSAMIENTOS  Y EMOCIONES PUEDEN AFECTAR A OTROS ?
            

     Todos los estados de la mente o del alma, afectan para bien o para mal a otras almas y mentes, encarnadas o desencarnadas, pues  por ellos se genera una energía psíquica  cuya vibración alcanza instantáneamente, con arreglo a las Leyes de Vibración y de Afinidad. el punto hacia el que se dirige dicha energía, de modo que esa otra mente a la que dirige,  por consonancia se hace eco de ellos y se ve afectada  en algún modo.

    El pensamiento, mediante el impulso de la mente emisora, que es el motor de la voluntad que lo proyecta,   llega hasta cualquier ser o cualquier lugar del universo, por muy remoto que sea, y dependiendo del grado de sintonía que tenga con la vibración recibida, forma un efecto más o menos intenso o prolongado.  
    Por eso el Ser humano debe acostumbrarse a controlar más sus pensamientos y emociones, porque estos constituyen una energía mental, buena o mala, capaz de provocar en otros, efectos positivos o negativos, por lo que cada  uno  siempre somos  responsables del resultado final de  las vibraciones psíquicas que emitimos.
      Los pensamientos y sentimientos pueden tener  un poder creador o por el contrario, destructivo, sobre todo cuando actúan simultáneamente  los de varios Seres, que con sus mentes vibrando en  afinidad o  sintonía, en la misma dirección y  aunando sus fuerzas,  se  proyectan  hacia una misma meta, ya se  trate de personas otra clase de seres,  con su consiguiente efecto de carácter  bueno o  malo.
    Tanta importancia  tiene la incidencia de los pensamientos y sentimientos, que  en efecto, existe gente a la que se podría llamar  “gafe”,   de los cuales tantos chistes se han hecho, porque llevan su mala suerte o su torpeza con ellos en todo cuanto hacen y les suele salir mal; esto es  algo real y  hasta frecuente. Se trata de personas con un frecuente e intenso estado anímico y mental negativo que, aun sin saberlo, ellos mismos  tienen la capacidad de atraer a su alrededor todo lo negativo  con lo que sintonizan continuamente, y así  van complicando  realmente su vida  y en ocasiones, la de los que le rodean.
    Por lo dicho, se debe procurar  pensar siempre positivamente  de los  demás, tratando de generar más a menudo sentimientos de Amor, cariño y buenos deseos hacia los ellos, así como desterrar la temible tendencia a pensar mal o a comentar negativamente de otras personas.
     Puesto que  nuestros pensamientos y sentimientos  son vibraciones que  causan efectos positivos o negativos que regresan  y nos alcanzan, nosotros seremos los primeros beneficiados  o  perjudicados  por ellos. Por ese motivo, sabiendo que invariablemente vamos a cosechar de lo mismo que hayamos sembrado, por caridad hacia los que nos rodean y hacia nosotros mismos, ( por la cuenta que nos trae), procuremos adoptar el optimismo, el buen humor, el buen deseo y la buena voluntad para utilizarlos a diario en nuestras vidas, convencidos de que nosotros seremos los primeros y grandes beneficiados de este hábito mental saludable.
     Dado que nos pueden llegar esas energías insanas que son los pensamientos negativos que otras mentes emitan hacia nosotros, la forma que tenemos para neutralizarlos  y estar protegidos de ellas es no sintonizar con ellas, manteniendo nuestra propia mente en un tono vibratorio elevado o positivo, pues las vibraciones más lentas que constituyen las frecuencias de los pensamientos y sentimientos negativos, se ven repelidas por las vibraciones  positivas de la mente si esta se halla en  una sintonía vibratoria más elevada. Para cualquier clase de negatividad que nos pueda intentar afectar, esto es una barrera infranqueable.
   A partir de esta idea. podemos comprender mejor el por qué de los beneficios de la oración conjunta, en el aspecto positivo de nuestras mentes, así como los efectos negativos y su posible neutralización ante vibraciones negativas de cualquier índole que nos dirijan, ( léase por ejemplo el tan famoso como real "mal de ojo", causado por odios, envidias, etc ).
- Jose Luis Martín-
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“El querer lo es todo en la vida. Si queréis ser felices lo seréis. Es la voluntad la que transporta las montañas”
                  - Alfred Victor (poeta francés 1797-1863)-
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     BONDAD Y COMPASIÓN 


Esta noche me gustaría hablar a ustedes sobre la importancia de la bondad y de la compasión. Al discutir esos temas, no me veo como budista, el Dalai Lama o Tibetano, sino como un ser humano y espero que ustedes, en el auditorio, piensen en sí mismos de esa manera.
No como americanos, occidentales o miembros de un determinado grupo, pues esas condiciones son secundarias. Si  interactuamos como seres humanos, podemos llegar a ese nivel.   En el caso de que yo                     diga  “soy monje” o “soy budista”, las afirmaciones serán, en comparación con mi naturaleza de ser humano. 
 El ser humano es básico. Una vez nacido así, no se podrá cambiar hasta la muerte. Otras condiciones, ser o no instruido, rico o pobre,                        son secundarias.
                   Hoy enfrentamos muchos problemas. Algunos son creados                                esencialmente por nosotros mismos, con base en diferencias de                                  ideología,   religión, raza, situación económica u otros factores. Llegó,                      por tanto, el momento de pensar en niveles más profundos.
                  En nivel humano, condición esa que debemos apreciar y respetar en                 todos los que nos rodean. Debemos construir relaciones basadas en la                     confianza mutua, en la comprensión, en el respeto y en la solidaridad,                     independientemente de diferencias culturales, filosóficas o religiosas.
                Todos los seres humanos son iguales. Hechos de carne, huesos y                          sangre. Todos queremos la felicidad y evitar el sufrimiento y tenemos                      derecho a eso. En otras palabras, es importante comprender nuestra                        igualdad. Pertenecemos todos a una familia humana.
                El hecho de pelear unos con otros se debe a razones secundarias, y                    todas esas discusiones son inútiles. Infelizmente, durante muchos siglos,                  los seres humanos usaron todos los métodos para herirse unos a otros.                    Muchas cosas terribles ocurrirán, resultando en más problemas, más                      sufrimiento y desconfianza. Y, consecuentemente, en más divisiones.
               El mundo hoy está cada vez menor en varios aspectos,                                          particularmente el económico. Los países están más próximos e                                interdependientes y, en ese cuadro, se hace necesario, pensar más en un                  nivel humano de lo que en otros términos  nos divide. Hablando así,                        hablo a ustedes apenas como ser humano y espero, sinceramente, que                      ustedes estén escuchando con el pensamiento: “Soy un ser humano y                        estoy oyendo a otro ser humano hablar.”
            Todos queremos la felicidad; en las ciudades, en el campo, incluso en                   lugares remotos, las personas trabajan con el objetivo de alcanzarla,                       entre   tanto, debemos tener en mente que vivir la vida superficialmente                 no solucionará los problemas mayores.
             Hay muchas crisis y miedos a nuestro alrededor. Por medio del gran                  desarrollo de la ciencia y de la tecnología, alcanzamos un estado avanzado              de progreso material, que es necesario. No podemos, no obstante,                            comparar el progreso externo con nuestro progreso interior. Las personas              se quejan del declive de la moralidad y del aumento de la criminalidad,                  pero esos problemas no serán resueltos, si no procuramos desarrollar                      nuestro interior.
          En el pasado remoto, si había una guerra, los efectos serían geográficamente limitados, sin embargo hoy, en función del progreso, el potencial de destrucción sobrepasó lo concebible. El año pasado estuve en Hiroshima, en Japón. Incluso teniendo informaciones al respecto de la explosión nuclear allí ocurrida, era muy diferente estar en el lugar, ver con mis propios ojos y encontrar a personas que realmente sufrieron con aquellos acontecimientos.
Me quedé profundamente emocionado. Un arma terrible había sido usada. Aunque podamos considerar a alguien como enemigo, tenemos que considerar que esa persona es un ser humano y que tiene derecho a ser feliz. Mirando para Hiroshima y reflexionando al respecto, quedé aun más convencido de que la rabia y el odio no son medios para solucionar problemas.
La rabia no puede ser superada con la rabia. Cuando una persona tenga un comportamiento agresivo con usted , si su reacción fuera semejante, el resultado será desastroso. Al contrario, si usted puede controlar y tomar actitudes opuestas “compasión, tolerancia y paciencia”, no sólo se mantendrá en paz, sino que la rabia del otro disminuirá gradualmente.
Del mismo modo, los problemas mundiales no pueden ser solucionados por la rabia o por el odio. Sentimientos como esos deben ser superados con amor, compasión y bondad pura.
Piensen en todas las terribles armas que existen, pero que, por sí solas, no pueden iniciar una guerra. Detrás de un gatillo hay un dedo, movido por el pensamiento, no por su propia fuerza.
La responsabilidad permanece en nuestra mente, de donde se dirigen las acciones. Por tanto, controlar en primer lugar la mente es muy importante. No estoy hablando de meditación profunda, sino sólo de cultivar menos rabia y más respeto a los derechos del otro. Tener una comprensión más clara de nuestra igualdad como seres humanos.  
Nadie quiere la rabia, nadie quiere la intranquilidad, pero por causa de la ignorancia somos acometidos por sentimientos como esos. La rabia nos hace perder una de las mejores cualidades humanas, el poder de discernimiento.
Tenemos un cerebro bien desarrollado, cosa que otros mamíferos no tienen. Ese órgano nos permite juzgar lo que es cierto y lo que está equivocado. No sólo en términos actuales, sino en proyecciones para que de aquí a diez, veinte o incluso cien años. Sin ningún tipo de pre-cognición, podemos utilizar nuestro buen sentido para determinar lo acertado y lo equivocado. Imaginar las causas y sus posibles efectos.
Con todo, si nuestra mente la tuviéramos ocupada por la rabia, perderíamos el poder de discernimiento y nos volveríamos mentalmente incompletos.
Debemos salvaguardar esa capacidad y, para tanto, tenemos que crear una compañía de seguros interna: autodisciplina, autoconciencia y una clara comprensión de las ventajas de la rabia y de los efectos positivos de la bondad. Si reflexionamos al respecto de esas cuestiones con frecuencia, podemos incorporar la idea y, entonces, controlar la mente.
Por ejemplo: puede ser que usted sea una persona que se irrita fácilmente con pequeñas cosas. Con desarrollada comprensión y concienciación, eso puede ser controlado. Si usted se queda generalmente contrariado por diez minutos, intente reducirlos a ocho. La semana siguiente, reduzca a cinco y, en el próximo mes , a dos. Después, pase a cero. Es así que desenvolvemos y entrenamos nuestra mente. Es lo que pienso y también lo que practico.
Es perfectamente claro que todos necesitan de paz interior, que sólo puede ser alcanzada por medio de la bondad, del amor y de la compasión.
El resultado es una familia en paz, felicidad entre padres e hijos, menos peleas entre matrimonios. En una nación, esa actitud puede crear unidad, armonía y cooperación con una saludable motivación.
A nivel internacional, necesitamos de confianza y respeto mutuo, discusiones francas y amistosas, con motivaciones sinceras y un esfuerzo conjunto en el sentido de resolver problemas. Todo eso es posible.
Necesitamos, sin embargo, cambiar interiormente. Nuestros líderes han hecho lo mejor que podían para resolver nuestros problemas, pero, cuando es resuelto, surge otro. Se intenta solucionar este, y surge otro  en otro lugar. Llegó el momento entonces de intentar un abordaje diferente.
Es ciertamente difícil realizar un movimiento mundial por la paz de espíritu, pero es la única alternativa.
En caso de que hubiese otro método más fácil y práctico, sería mejor, sin embargo no lo hay. Si con las armas pudiésemos llegar a la paz duradera, muy bien. Transformaríamos todas las fábricas en productoras de armamentos. Gastaríamos todos los dólares necesarios, si consiguiésemos la paz definitiva, pero eso es imposible.
Las armas no permanecen amontonadas. Una vez desarrolladas, alguien las usará. El resultado es la muerte de criaturas inocentes. Por tanto, la única manera de alcanzar una paz mundial duradera es por medio de la transformación interior. E, incluso que esa transformación no ocurra durante esta vida, el intento habrá sido valido. Otros seres humanos vendrán; la próxima generación y las siguientes. Y el progreso puede continuar.
Siento que, a pesar de las dificultades prácticas e, incluso corriendo el riesgo de que tal visión sea considerada poco realista, vale la pena el esfuerzo. Así, adónde quieren que yo vaya, expreso esas ideas y me siento muy motivado porque más personas han sido receptivas a ellas.
Cada uno de nosotros es responsable por toda la humanidad. Llegó la hora de pensar en las otras personas como verdaderos hermanos y hermanas y nos preocupamos con su bienestar.
Igual que usted no pueda sacrificarse enteramente, no deberá olvidarse de las dificultades de los otros. Tenemos que pensar sobre el futuro en beneficio de toda la humanidad.
Si usted intenta dominar sus sentimientos egoístas y desarrollar más bondad y compasión, en un último análisis, usted es quien saldrá beneficiado. Es lo que llamamos egoísmo sabio.
Las personas egoístas insensatas sólo piensan en sí mismas, y el resultado es negativo. Los egoístas sabios piensan en los otros, ayudan de la mejor forma y también de la mejor forma cogen los beneficios.
Esa es mi simple religión. No hay necesidad de templos o de filosofías complicadas. Nuestro propio cerebro, nuestro corazón son nuestros templos. La filosofía es la bondad.
    DALAI LAMA
Mensaje traducido por Isabel Porras-España

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  UTILIDAD DE LAS EVOCACIONES PARTICULARES

. Las comunicaciones que se obtienen de los Espíritus muy superiores o de aquellos que han animado los grandes personajes de la antigüedad, son preciosas por la alta enseñanza que encierran.

Estos Espíritus han adquirido un grado de perfección que les permite abrazar una esfera de ideas más extensa, penetrar los misterios que están fuera del alcance vulgar de la Humanidad y por consiguiente iniciarnos mejor que los otros en ciertas cosas. No se sigue de esto que las comunicaciones de los Espíritus de un orden menos elevado sean inútiles; el observador saca de ellas más de una instrucción.

Para conocer las costumbres de un pueblo es menester estudiar todos los grados de la escala. El que solo viera bajo una faz, lo conocería mal. La historia de un pueblo no es la de los reyes y personajes sociales; para juzgarle es preciso verle en la vida íntima, en sus costumbres privadas. Así es que los Espíritus superiores son los personajes del mundo de los Espíritus; su elevación misma les coloca de tal modo sobre nosotros que la distancia que nos separa nos asusta. Los Espíritus más burgueses (permítasenos esta expresión) nos hacen más palpables las circunstancias de su nueva existencia.

Entre ellos el lazo de la vida corporal con la vida del Espíritu es más íntimo, la comprendemos mejor porque nos toca de más cerca. Sabiendo por ellos mismos lo que son, lo que piensa, lo que experimentan los hombres de todas las condiciones y de todos los caracteres, los hombres de bien como los viciosos, los grandes como los pequeños, los felices y los infelices del siglo, en una palabra, los hombres que han vivido entre nosotros, que hemos visto y conocido, cuya vida real sabemos, sus virtudes y extravagancias, comprendemos sus goces y sus sufrimientos, nos asociamos a ellos y sacamos una enseñanza moral tanto más provechosa cuanto más íntima son las relaciones entre ellos y nosotros. Nos ponemos más fácilmente en el lugar de aquel que ha sido nuestro igual, que no en el de aquel que sólo vemos a través de la ilusión de una gloria celeste.

Los Espíritus vulgares nos enseñan la aplicación práctica de las grandes y sublimes verdades cuya teoría nos enseñan los Espíritus superiores. Por lo demás, en el estudio de una ciencia nada hay inútil: Newton encontró la ley de las fuerzas del Universo en el fenómeno más sencillo. La evocación de los Espíritus vulgares tiene, por otra parte, la ventaja de ponernos en relación con los Espíritus que sufren, que uno puede aliviar y cuyo adelantamiento podemos facilitar por medio de consejos útiles.

Podemos, pues, hacernos útiles instruyéndonos nosotros mismos; cuando sólo se busca nuestra propia satisfacción, hay egoísmo en la conversación con los Espíritus, y el que se desdeña de tender una mano caritativa a los que son desgraciados, da pruebas de orgullo. ¿Para qué le sirve tener buenas recomendaciones de los Espíritus de importancia, si esto no le hace mejor, más caritativo y más benévolo para sus hermanos de este mundo y del otro? ¿Qué sería de los pobres enfermos si los médicos rehusaban tocar sus llagas?

Allan Kardec
Extraído de “El libro de los médiums”

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EL OLVIDO DE VIDAS ANTERIORES

El Espíritu reconoce que su situación es justa y, por lo tanto, busca una forma de vida capaz de reparar la que acaba de terminar. Elige las mismas que no supo aprovechar, o las luchas que considere apropiadas para su adelantamiento y pide a los Espíritus que le son superiores que lo ayuden en la nueva empresa que sobre si toma, consciente  de que el Espírito, que le fue dado por guía en esa otra existencia, se esforzará por llevarlo a reparar sus faltas, dándole una especie de intuición de las faltas en que incurrió. Tiendes a esa intuición en el pensamiento, en el deseo criminal que frecuentemente os asalta y  al que instintivamente resistís, atribuyendo, las más de las veces, esa resistencia a los princípios que recibisteis de vuestros padres, cuando es la voz de la conciencia la que os habla. Esa voz, que es el recuerdo del pasado, os advierte para que no recaigáis  en las faltas de las que ya os hicisteis culpables. En la nueva existencia, se sufren con coraje aquellas pruebas y si resiste, el Espíritu se eleva y asciende en la jerarquía de los Espíritus, al volver en medio de ellos.”

➖ No tenemos, es cierto, durante la vida corpórea, un recuerdo exacto de lo que fuimos y de lo que hicimos en anteriores existencias; pero tenemos  todo eso en la intuición, siendo  nuestras tendencias instintivas una reminiscencia del pasado. Y en nuestra conciencia, que es el deseo que experimentamos de no reincidir en las faltas que cometimos, y nos insta a resistir esas tendencias.

Capítulo Vll, Parte Segunda, La Vuelta del Espíritu a la Vida Corporal, El Libro de los Espíritus, pág. 209
 
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