miércoles, 1 de julio de 2026

Por la Paz, por la Justicia

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.-Autoridad, compañerismo y renuncia

2.- No creáis a todos los Espíritus

3.-* De los lugares frecuentados por los Espíritus

4.- Por la Paz, por la Justicia

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 AUTORIDAD, COMPAÑERISMO Y  
                              RENUNCIA

" Quien quiera que sea depositario de autoridad, sea cual fuere su extensión. desde el señor sobre su sirviente, hasta el soberano sobre su pueblo, no se puede negar que tiene el encargo de las almas y responderá por la buena o mala dirección que le haya dado a sus subordinados, y las faltas que estos pudieran cometer, los vicios a que fueren arrastrados como consecuencia de esa orientación o de los malos ejemplos recibidos, recaerán sobre él. Del mismo modo, recogerá los frutos de su solicitud, por conducirlos al bien. Todo hombre tiene sobre la Tierra una pequeña o gran misión. Cualquiera que esta sea, siempre le es dada para bien. Desviarla pues, de su sentido, es fracasar en su cumplimiento."

(Allan Kardec- El Evangelio Según el Espiritismo, Cáp. XVII- Sed Perectos,
Superiores y Subalternos-Francois Nicolas Madeleine).



A- COMPAÑERISMO

     El espíritu de competición reinante entre grupos y personas, ha generado desentendimientos, incompatibilidades y  desuniones. 

Las divergencias de opiniones en lo tocante a la Doctrina Espírita, "la mayoría de las veces, versan solo sobre accesorios. no raramente  sobre simples palabras. Sería por tanto, pueril, constituir un bando aparte por no pensar todos del mismo modo". ( Allan Kardec- El Libro de los Médiums, segunda parte Capítulo XXIX. De las Reuniones y de las Sociedades Epíritas. Rivalidad entre Sociedades).

"Los que pretenden estar exclusivamente con la verdad, tendrán que probarlo, tomando como divisa el Amor y Caridad. que es la de todo verdadero espírita. ¿ Querrán prevalecer sobre la superioridad de los Espíritus que los asisten?. Pruébenlo en la superioridad de las enseñanzas que reciban y en la aplicación que de ellas hagan consigo mismos. Ese es el criterio infalible para diferenciar a los que están en el mejor camino"

Nos queremos referir en particular al espíritu de compañerismo que debe prevalecer entre todos los hermanos de ideal espírita, imbuidos  en el perfeccionamiento propio y colectivo.

" Si el Espiritismo. conforme a lo que fue anunciado, tiene que determinar la transformación de la Humanidad, solo podrá hacerlo mejorando a las masas, lo que generalmente se verificará poco a poco, como consecuencia del perfeccionamiento de los individuos".

"Invitamos, pues, a todas las sociedades espíritas a colaborar en esa gran obra. Que de un extremo al otro del mundo, ellos se tiendan fraternalmente las manos,y  así habrán atrapado al mal en irrompibles mallas".

Lo que precisamos, estimados cofrades, es desarrollar el compañerismo, combatiendo el personalismo por todos los medios, para no desviarnos de nuestra misión de producir y propagar el bien que la Doctrina nos enseña.

Citemos, entonces, al menos algunas oportunidades que, a nuestro entender, nos puedan hacer mejores  compañeros : 

a) Renunciado a nuestras posiciones rígidas tomadas en la dirección o en el liderazgo de agrupamientos sociales o religiosos, cuando comprometan la unión de esfuerzos en el trabajo evangélico;

b) Considerando en igualdad de condiciones los puntos de vista de los demás integrantes, aunque ejerzamos el predominio de las ideas en el grupo de servicios cristianos;

c) Creando una atmósfera impersonal y uniendo colaboradores en las tareas comunes, desarrolladas en la siembra del Cristo;

d) Aceptando las ideas o pareceres de los demás, las que más convengan en resultados productivos, aunque sean contrarios a los nuestros;

e) Prestando la misma parte del trabajo en grupo, independientemente de la posición que tengamos  como dirigido o dirigente;

f) Superando las aprensiones propias, cuando quedemos olvidados en alguna referencia o convite ceremonial.

g) Retrayéndonos, siempre que sea posible, en las ocasiones de destaque para hacer sobresalir el trabajo del equipo;

h) Evitando la crítica desdeñosa a colaboradores o a grupos, por tareas no cumplidas; 

i) Prestigiando las buenas iniciativas con nuestro estímulo y apoyo en el ámbito de las actividades beneméritas;

j) Olvidando experiencias desagradables ya pasadas, que incluyeron hermanos de ideal;       
 k) Escuchando críticas personales hechas hacia nosotros sin irritación, sacando de ellas el mejor provecho en las correcciones que siempre necesitamos hacer.

l) Silenciando la voz o la escritura en la apertura al público de aspectos desaconsejables  a , instituciones hermanas. por defender la pureza de los postulados que abrazamos.

B- RENUNCIA

"Vuestro apego a los  bienes terrenos es una de las mayores dificultades para vuestra mejora moral y espiritual. Con el apego a la materia aniquiláis vuestras facultades efectivas, volviéndolas enteramente para las cosas del mundo. Sed sinceros: ¿ la fortuna proporciona una felicidad sin manchas?. Cuando vuestros cofres están abarrotados, ¿ no queda siempre un vacío en vuestros cofres?. En el fondo de esa cesta de flores, ¿ no hay siempre un reptil oculto?"

(Allan Kardec. El Evangelio según el Espiritismo. Capítulo XVI. No se puede Servir a Dios y a Mamon. Item 14. Desprendimiento de los Bienes Terrenos — Lacordaire.) 

"El olvido completo y absoluto de las ofensas es inherente a las grandes almas, y el rencor es siempre un indicio de sentimientos menos edificantes y de poca evolución espiritual. No debéis olvidar que el verdadero perdón se reconoce mucho más en los actos que en las palabras". Capítulo X- Bienaventurados los Misericordiosos. Item 15- Perdón de las Ofensas- Pablo Apóstol).

¿ Cómo mantenernos razonablemente equilibrados, sobreviviendo hoy con las soñadas dispensas sin atormentarnos?

¿ Será posible conciliar la preocupación por la ganancia financiera y el desprendimiento de los bienes terrenos?

¿ Cómo viviremos en esa época de luchas por los valores monetarios, renunciando a ellos? 

¿ Cómo olvidar los prejuicios que nos causan económicamente, sin contraer disgustos y rencores con el infractor?

La pericia está en administrar adecuadamente los bienes y valores, como usufructuarios y depositarios, sin hacer de ellos un uso para nuestro exclusivo placer, preocupándonos los excesos, haciéndolos oportunidades de trabajo, empleándolos para matar el hambre, disminuir el frío y proporcionar abrigo a quien esté en la miseria.

El mayor engaño es hacer de las ambiciones y deseos de poseer muebles, inmuebles, vehículos, aparatos domésticos, vestuario y utensilio, los principales objetivos de nuestro salario, condicionándonos a ellos con avidez y desasosiego.

Renunciar es. principalmente no vivir preso de la posesión de valores monetarios. Pero es también estar libre de la importancia dada a los valores profesionales, intelectuales, sociales o políticos.

En pocas palabras: nadie precisa ser rico o socialmente destacado, para ser respetado, admirado o amado. Veamos el ejemplo de Chico Xavier, cuya admiración y respeto del público está por el bien que realizó.

Veamos como aplicar la renuncia en algunas de las innumerables ocasiones :

a) Evaluando los principales motivos que nos tienen hasta hoy, impulsados al trabajo desenfrenado,obteniendo de esto nuestros propòsitos de ganancias:

b) Evaluando  tranquilamente lo que poseemos en bienes y valores monetarios para responder honestamente si los estamos empleando para generar beneficios al prójimo.

c) Examinando acertadamente cuales son las necesidades superfluas que necesitamos liberar;

d) Observando con profundidad si alimentamos algún deseo de prominencia profesional, intelectual, social o política. 

e) Dedicando una parcela de nuestro tiempo en algún servicio no remunerado al prójimo;

f) Atenuando y relegando ciertas deudas por préstamos hechos a nosotros, que por ventura nos estén atormentando;

g) Ofreciendo utensilios, objetos y ropas que tengamos, en provecho de otros. 

h) Inclinando nuestros ideales de vida al propio mejoramiento moral y espiritual de forma más objetiva.

"Aprended a contentaros con poco. Si sois pobres, no envidiéis a los ricos, porque la fortuna no es necesariamente la felicidad. Si sois ricos, no olvidéis que esos bienes os fueron confiados, y que debéis justificar su empleo, como un préstamo de cuentas para controlarlo. No seáis depositarios infieles, haciéndolos servir para la satisfacción de vuestro orgullo y de vuestra sensualidad. No os juzguéis con el derecho de disponer de ellos únicamente para vosotros, pues no los recibisteis como donación, sino como un préstamo." (Cápitulo XVI. No se puede servir a Dios y a Mamon, item 14. Desprendimiento de los bienes terrenales- Lacordaire).

Ney P. Peres.

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NO CREÁIS A TODOS LOS ESPÍRITUS
Carísimos, "no queráis creer a todo espíritu", mas probad a los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas, se han levantado en el mundo. (San Juan, epístola I, cap. IV, versículo 1). 

Los fenómenos espiritistas, lejos de acreditar los falsos Cristos y los falsos profetas, como afectan algunos decirlo, por el contrario, vienen a darles el golpe de gracia. 

No pidáis al Espiritismo ni milagros ni prodigios, porque declara formalmente que no los produce; así como la física, la química, la astronomía, la geología, etc, vinieron a revelar las leyes del mundo material, él viene a revelar las otras leyes desconocidas, las que rigen las relaciones del mundo corporal y del mundo espiritual, y como sus hermanas mayores de la ciencia, no son menos leyes de la naturaleza, y da la explicación de cierto orden de fenómenos incomprensibles hasta este día destruyendo lo que quedaba aún en el dominio de lo maravilloso.

Aquellos, pues, que intentasen explotar esos fenómenos en provecho suyo haciéndose pasar por mesías de Dios, no podrían abusar mucho tiempo de la credulidad y muy pronto serían descubiertos. 
Por lo demás, así como se ha dicho ya, estos fenómenos solos nada prueban; la misión se prueba por los efectos morales, que no es dado producir a un cualquiera. 

Este es uno de los resultados del desarrollo de la ciencia espiritista; averiguando la causa de ciertos fenómenos, levanta el velo de muchos misterios. Los que prefieren la obscuridad a la luz, son los únicos que tienen interés en combatirla; pero la verdad es como el sol: disipa las más densas nieblas.
El Espiritismo viene a revelar otra categoría mucho más perniciosa de falsos Cristos y de falsos profetas, que se encuentra, no entre los hombres, sino entre los desencarnados: es la de los espíritus embusteros, hipócritas, orgullosos y pretendidos sabios que de la tierra han pasado a la erraticidad y toman nombres venerados para procurar a favor de la máscara con que se cubren, acreditar ideas a menudo muy extravagantes y absurdas. Antes de que las relaciones medianícas fuesen conocidas, ejercían su acción de un modo menos ostensible: por la inspiración, la mediumnidad inconsciente, auditiva o parlante.
El número de los que en diversas épocas, pero sobre todo en estos últimos tiempos, se han presentado por alguno de los antiguos profetas, por Cristo, por María, madre de Cristo, y aun por Dios, es considerable. San Juan previene contra ellos cuando dice: "Estimados míos, no creáis a todo espíritu, mas probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas se han levantado en el mundo". 
El Espiritismo da los medios de probarles, indicando los caracteres en que se reconocen los buenos espíritus, caracteres "siempre mortales y jamás materiales". 
Al discernimiento de los buenos o malos espíritus es, sobre todo, a lo que deben aplicarse estas palabras de Jesús: "Se conoce la clase de árbol por su fruto; un buen árbol no puede producir malos frutos, y un mal árbol no puede producirlos buenos". 
Por la calidad de sus obras se juzga a los espíritus, como un árbol por la calidad de sus frutos. 

Extraído de: "Evangelio según el Espiritismo"

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DE LOS LUGARES FRECUENTADOS

 POR LOS ESPÍRITUS


132. Las manifestaciones espontáneas que se han producido en todos los tiempos, y la persistencia de algunos Espíritus en dar señales ostensibles de su presencia en algunas localidades, son el origen de la creencia en los lugares frecuentados por aquéllos.. A las preguntas dirigidas con este objeto se nos ha contestado del modo siguiente:
1. ¿Los Espíritus sólo se apasionan de las personas o se aficionan también a las
cosas?

"Esto depende de su elevación. Ciertos Espíritus pueden aficionarse a los objetos
terrestres; los avaros, por elemplo, que ocultaron sus tesoros y que no están bastante
desmaterializados, pueden aún vigilarlos y guardarlos."

2. ¿Los Espíritus errantes tienen lugares de predilección?
"Esto reconoce el mismo principio. Los Espíritus que no tienen apego a la Tierra van a donde encuentran simpatías; vienen aquí atraídos más bien por las personas que por las cosas materiales; sin embargo los hay que, momentáneamente, pueden tener una
preferencia por ciertos lugares, pero estos son siempre Espíritus inferiores."

3. Una vez que el apego de los Espíritus por una lo calidad, es una señal de inferioridad ¿es igualmente una prueba de que son malos Espíritus?
"Seguramente que no; un Espíritu puede estar poco adelantado sin ser malo.. ¿No sucede lo mismo entre los hombres?"

EL LIBRO DE LOS MÉDIUMS
-CAPÍTULO IX- 155
ALLAN kARDEC
                                             
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       POR LA PAZ, POR LA JUSTICIA
 
Hace algunos días que me escribió una señora espiritista, diciéndome lo siguiente:

“Querida Amalia: por un acto inhumano, muy vulgar por desgracia en nuestra humanidad, han colocado en mis manos a un niño recién nacido, al cual estoy criando con biberón. Lo dejaron a la puerta de mi casa en un día de los más fríos del pasado invierno. Emocionada por tan trascendental hallazgo, no me he cuidado de averiguar nada de lo que espiritualmente se relaciona con él. Más tranquila y reflexionando sobre el caso, me inducen a que te pregunte, por si tuvieras la bondad de investigarlo, por qué ¡le amo tanto!...

“Cuando me creí sola e infecunda, viene este ser con sus sonrisas a iluminar mi hogar y a cerrar con sus besos las hondas heridas de mi corazón, heridas producidas por los rudos golpes de la vida. Ha venido tan a tiempo este niño a pedirme mis cuidados y mi amor, que quisiera que uno de los destellos del padre Germán me orientara, sin que sea mi ánimo saciar pueril curiosidad, sino el buen propósito de redoblar más mi amor hacia este ser por el cual estoy dispuesta a sacrificarme hasta conseguir criarlo e instruirle en los consoladores principios que a ti y a mí nos alientan y nos sostienen en la ruda batalla de la vida.

“¿Este niño es Espíritu de prueba? Si lo es, bienvenido sea, así venga a purificar con ello su Espíritu y el mío.

“¿Viene a cumplir algún encargo de la Ley Suprema? Bendito sea Dios que me concede esta gracia, y si estamos unidos por anteriores existencias, y la simpatía lo ha traído hasta mi regazo, yo seré su madre más solícita, puesto que en mi corazón sentía la imperiosa necesidad de exteriorizar los puros y maternales sentimientos de los cuales están poseídas todas las mujeres, exceptuando algunas infelices a las que hay que compadecer.

“La madre que ha separado de su lado a este niño, privándole de su maternal calor, me inspira una profunda compasión y respeto los secretos que le hayan obligado tal vez a desprenderse de su hijo.

“Espero la tuya con ansia y te lo repito, no es la curiosidad la que me guía, es que a mí me parece que este niño es mío, mío, sí; ¡lo quiero tanto!...”

Como es natural, me interesó vivamente el contenido de la carta anterior, y en cuanto tuve ocasión oportuna pregunté a un Espíritu sobre dicho asunto, obteniendo la siguiente comunicación:

“Veo que continuamente te dirigen preguntas sobre asuntos interesantes, y tú, con la mejor voluntad, nos preguntas a nosotros, estableciéndose así la comunicación directa entre los vivos y los muertos, relaciones que han existido de toda eternidad, pero que ahora se han vulgarizado gracias al progreso realizado en todas las clases sociales, que han hecho perder su preponderancia a los iniciados en los misterios divinos, descendiendo de su alto pedestal los grandes sacerdotes que guardaban en sus templos las revelaciones de los Espíritus, los que siempre se han comunicado con los terrenales, porque es precisa esa relación directa entre los que os creéis vivos y los que llamáis muertos.

“No es aún la comunicación ultraterrena la que será el transcurso de los siglos; es aún muy defectuosa, por tener que hacerse varias transmisiones, porque a veces el Espíritu comunicante transmite la comunicación de le da otro Espíritu, y al repetirla al médium éste da cuenta de lo que le dicen y ya es la tercera transmisión, pero algo es algo: todo lo grande principia por la unión de los átomos, como sucede con los mundos. De igual manera la comunicación entre los habitantes de la Tierra y los moradores del Espacio ha tenido su comienzo con manifestaciones de escasa importancia (al parecer), con golpes, movimientos de objetos, ruidos extraños, luces movibles, que han tenido necesariamente que llamar la atención de los más indiferentes, haciendo pensar a los hombres sensatos que han tenido que fijarse en aquellos fenómenos y decir: la nada, nada produce. Estos ruidos, estos golpes, estos focos luminosos que brotan en diversos puntos, son efectos de alguna causa, y de una causa inteligente; y han preguntado, han indagado, han inquirido, hasta obtener lo que ya tenéis: conversaciones sostenidas con Espíritus; muy interesantes, muy instructivas algunas de ellas, por más que los medios de que ahora disponéis son muy imperfectos, muy deficientes, pero ya llegará la época en que no se necesiten mediadores entre vosotros y nosotros; cada cual hablará con sus deudos, con sus discípulos directamente. ¿Cómo? ¿De qué manera? ¿Hablando? ¿Escribiendo? ¿Apareciendo con la última envoltura que usó en la Tierra? Los detalles son lo de menos, el hecho positivo es de lo que menos nos debemos ocupar; pero, mientras llega esa época dichosa de la comunicación directa, preciso es que os conforméis con las transmisiones actuales. Decía uno de vuestros célebres escritores que una obra traducida le parecía un papiro de Flandes vuelto al revés. Esto puede aplicarse a la mayor parte de las comunicaciones que recibís de ultratumba, pero todo necesita su trabajo y su tiempo para ser apreciado en su justo valor. Sigue por lo tanto preguntando a los Espíritus el porqué de muchos acontecimientos que os sorprenden y despiertan vuestro más vivo interés, y presta consuelo a muchos que lloran en la oscuridad.

“Una mujer que soñaba con ser madre te pregunta si el niño que dejaron a la puerta de su casa ha sido alguna vez algo suyo; puedes decirle que sí: que ha sido carne de su carne y hueso de su huesos. En la última encarnación, en la que perteneció a la nobleza, engañada y seducida por un magnate que no le podía dar su nombre porque ya se lo había dado a otra mujer, al comprender ella que iba a ser madre, confió el secreto de su deshonra a su hermano mayor, y éste, compadecido de su infortunio, la llevó lejos de su patria, y en un lugarejo escondido entre montañas asistió a su alumbramiento, y cogiendo al recién nacido lo hizo llevar a un asilo benéfico, lo arrojó al montón de los niños sin nombre, y la joven madre, por más que le pidió de rodillas que le devolviera su hijo, aunque la dejase abandonada en medio de la calle, rogó inútilmente. Volvió a su palacio con el corazón hecho trizas; no podía ver a un niño pequeñito sin que fuera acometida de horribles convulsiones, y todo el tiempo que permaneció en la Tierra lloró por su hijo y murió llamándole. Cuando en el Espacio se dio cuenta que vivía, encontró a su hijo perdido y olvidó con sus caricias todo cuanto había sufrido, prometiéndole ser su guía, y que en premio de su constante recuerdo tendría más tarde en sus brazos al niño perdido, quien en cumplimiento de su expiación llevaba ya muchas encarnaciones siendo arrojado del seno materno; tenía que ser amado por caridad, por compasión; no era digno, por sus hechos pasados, de reposar tranquilo en los brazos de una madre amorosa. Por eso en su actual existencia lo dejaron abandonado, sin recomendación alguna, pero como era acreedora de ser madre la que en su encarnación anterior no pudo serlo más que en el tiempo de su gestación, hoy le entregaron a su hijo de ayer, para que su alma pueda gozar de las inefables delicias maternales. Merece ser madre, por eso ha recobrado a su hijo, porque durante muchos años le llamó en su sueño y en sus horas de vigilia, y en memoria suya vistió a muchos huérfanos y amparó a innumerables desvalidos; que recoja la cosecha de su siembra de ayer; que ame a ese huerfanito, que para que le ame, le guíe y le eduque y le instruya se lo han entregado; que goce en su buena hora, que amparar a los huérfanos es la acción más meritoria y que más puede engrandecer al Espíritu.
“Adiós”.

Qué historia conmovedora y tan interesante! Contenta quedará la mujer generosa que ha recogido en sus brazos al pequeño náufrago, que en el mar de la vida, a merced de las olas, a no ser por ella hubiera muerto ante las rocas de la caridad oficial, que almacena niños, como decía Eusebio Blasco, para dejarlos morir de hambre.
¡Dichosas las almas buenas que saben amar!

Por Amalia Domingo Soler
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