INQUIETUDES ESPÍRITAS
1.- En su más simple expresión
2.- El agua fluidificada
3.- La Conciencia
4.- La gran transición
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EL ESPIRITISMO EN SU MÁS SIMPLE EXPRESIÓN. ALLAN KARDEC
EL AGUA FLUIDIFICADA
El agua fluidificada es agua que ha sido magnetizada, principalmente por espíritus, y que contiene alteraciones causadas por los fluidos beneficiosos colocados en ella y dirigidas al equilibrio de alguna enfermedad física o espiritual.
A veces el cuerpo se cansa, la mente se siente pesada y parece que toda la energía se desvanece. En esos momentos, un simple gesto puede convertirse en un gran acto de cuidado espiritual.
Antes de dormir, coloca un vaso o una botella de agua junto a tu cama.
No necesitas ningún ritual complicado. Simplemente déjalo allí con fe y serenidad.
Durante la noche, pide en tus pensamientos que los buenos espíritus y la espiritualidad de la luz bendigan esta agua, trayendo equilibrio, paz y renovación a tu cuerpo y espíritu.
Al despertar, bebe esta agua lentamente, con calma, como si recibieras un cuidado.
Mientras la bebes, visualiza en silencio:
Que esta agua traiga equilibrio a todo mi ser.
Que disuelva el cansancio, la angustia y toda inquietud.
Que la luz espiritual me envuelva, me fortalezca y renueve mis fuerzas.
Puede parecer algo sencillo, pero la fe, la intención y la espiritualidad transforman los pequeños gestos en grandes bendiciones.
Que la luz de Dios y la buena voluntad ilumine tu vida hoy.
Y que la sanación siempre comience desde adentro hacia afuera.
( Publicado anteriormente por Divulgadores espíritas)
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LA CONCIENCIA
Aunque las potencias del alma son únicamente tres, a saber, la inteligencia, el sentimiento y la voluntad, es muy importante conocer las consecuencias que ellas tienen en el espíritu de la criatura humana- La consecuencia más antigua en la conciencia, que está contenida en germen en el espíritu del hombre. Al igual que las potencias, crece con el progreso del espíritu y su desarrollo es una de las metas del ser humano en la Tierra. Al igual que las virtudes, la conciencia puede llamarse una facultad, auqneu por su importancia capital tenga nombre propio y se auto-denomine a sí misma con él. Por conciencia debemos entender todo aquello que forma parte del espíritu, tal como hechos, realizaciones y sobre todo, vivencias. La conciencia no es un pensamiento ni un sentimiento aislado en el hombre, sino que ya hemos dicho que es el resultado de los mismos. No obstante, constituye una fuerza real para el espíritu y su estudio ya ha trascendido al campo de la materia a través de las ciencias psicología y psiquiatría.
Cuando decimos que la conciencia recoge un conjunto de actos, realizaciones y vivencias del espíritu, lo hacemos con una idea generalista, entendiendo que comprende a los mismos, tanto en estado pasado presente y futuro. Tal como ès lo habéis definido vosotros, los actos, realizaciones y vivencias pasadas conformarían la parte de la conciencia denominada inconsciente del ser, mientras que los presentes conformarían la conciencia presente ( entendida en sentido limitado) y los futuros el supraconsciente u objetivos del ser.
A pesar de que se han realizado estudios profundos sobre la conciencia. estos se han limitado al campo físico del ser. Así, muchos profesionales entienden que el inconsciente empieza en el momento del nacimiento del ser o como mucho, en el momento de su concepción. Así, a pesar de haber alcanzado experiencias y conclusiones valiosísimas, dichos profesionales e investigadores chocan con la barrera que ellos mismos se han impuesto- No pueden explicar todos los casos de trastornos mentales como consecuencia de los hechos o traumas de la vida actual, y entonces, en una visión muy reduccionista de la realidad, responsabilizan de los mismos al cerebro. Si ahondamos más en el inconsciente humano, vemos que la mayor parte de las disfunciones del cerebro no pertenecen a la vida actual, sino de las existencias anteriores de su espíritu. También cabe destacar que muchos investigadores no consideran las vivencias acumuladas en la conciencia como "realidades", sino como "fugas o irrealidades", diciéndose a menudo de pacientes esquizofrénicos que "viven en su mundo", (como patología que les aleja de la realidad) y no viven las "realidades" de su conciencia. Los mismos investigadores tampoco ven la necesidad de trabajar el supraconsciente, a fin y efecto de trasladar la conciencia de los trastornados hacia un futuro libre de traumas y de trastornos.
Finalmente matizar que la conciencia tiene un camino que constituye el trazado espiritual de cada criatura humana. La conciencia no se debe "abrir", sino que se debe "ampliar", "desarrollar". No os creáis a quien os diga que vuestra conciencia ya estaba en los planos celestiales y luego cayó en los planos materiales. Este error se desprende de una verdad falseada, consistente en que la conciencia fue creada en los planos celestiales o superiores, pero al igual que la semilla, solo contiene en germen las cualidades de dichos planos, correspondiéndole a su poseedor la responsabilidad de hacerla germinar y desarrollarla. Una vez desarrollada, ya tendrá acceso a los planos superiores, pero eso será fruto de su esfuerzo y no como una "gracia divina".
. David Estany Prim- ( "Las facultades del espíritu")
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LA GRAN TRANSICIÓN |
Se opera en la Tierra, en este largo periodo, la gran transición anunciada por las Escrituras y confirmada por el Espiritismo. El sufrido planeta experimenta convulsiones especiales, tanto en su estructura física y atmosférica, ajustando sus diversas capas tectónicas, concerniente a su constitución moral. |
Todo esto porque los espíritus que lo habitan, que transitan en franjas de inferioridad, están siendo sustituidos por otros mas elevados que lo impulsaran por las veredas del progreso moral, dando lugar a una nueva era de paz y felicidad. Los espíritus renitentes en la perversidad, en los desmanes, en la sensualidad y vileza, están siendo enviados lentamente para mundos inferiores donde enfrentaran las consecuencias de sus actos innobles, así renovándose y predisponiéndose al retorno planetario, cuando recuperados y decididos al cumplimiento de las leyes de amor. Por otro lado, aquellos que permanecieron en las regiones inferiores están siendo traídos a la reencarnación para que disfruten de la oportunidad de trabajo y aprendizaje, modificando los hábitos infelices a los que se han sometido, pudiendo avanzar bajo la regencia de Dios. Caso se opongan a las exigencias de la evolución, también sufrirán un tipo de expurgo temporal para regiones primarias entre las razas atrasadas, teniendo la oportunidad de ser útiles y de sufrir los efectos dañinos de su rebeldía. Concomitantemente, espíritus nobles que consiguieron superar los impedimentos que los retenían en la retaguardia, estarán llegando, a fin de promover el bien y ampliar los horizontes de la felicidad humana, trabajando infatigablemente en la reconstrucción de la sociedad, fiel a los designios divinos. De la misma forma, misioneros del amor y de la caridad, procedentes de otras esferas estarán revistiéndose de la indumentaria carnal, para volver mas amena esa fase de lucha iluminativa, proporcionando condiciones dignificantes, que estimulen el avance y la felicidad. No serán apenas los cataclismos físicos que sacudirán el planeta, como resultado de la ley de destrucción, causante de estos fenómenos, como ocurre con el otoño que derriba el follaje de los ·árboles, a fin de que puedan enfrentar el invierno riguroso, renaciendo exuberantes con la llegada de la primavera, sino también los de naturaleza moral, social y humana que marcaran los días tormentosos, que ya se viven. Los combates se presentan individuales y colectivos, amenazando destruir la vida con hecatombes inimaginables. La locura, proveniente del materialismo de los individuos, nos arroja a los abismos de la violencia y de la insensatez, ampliando el campo de la desesperación que se esparce en todas las direcciones. Se destruyen los hogares, se desorganizan las relaciones afectivas, se desestructuran las instituciones, los centros de trabajo se convierten en áreas de competencia desleal, las calles del mundo se transforman en campos de luchas perversas, llevando cuesta abajo los sentimientos de solidaridad y de respeto, de amor y de caridad. La turbulencia vence a la paz, el conflicto domina al amor, la lucha desigual sustituye la fraternidad. ... Sin embargo, estos acontecimientos son apenas el comienzo de la gran transición. La fatalidad de la existencia humana es la conquista del amor que proporciona plenitud. Hay, en todas partes, un destino inevitable, que expresa el orden universal y la presencia de una Conciencia Cósmica actuante. La rebeldía que predomina en el comportamiento humano eligió la violencia como instrumento para conseguir el placer que no le llega de manera espontanea, generando lamentables consecuencias, que se colman en desaires continuos. Es inevitable la cosecha de la sementera por aquel que la originó, convirtiéndose rico de granos benditos o de abrojos venenosos. Como las leyes de la vida no pueden ser derogadas, toda objeción que se les hace se convierte en aflicción, impidiendo la conquista del bienestar. De la misma forma, como el progreso es inevitable, si no es conquistado a través del deber, lo será por los impositivos estructurales de los cuales se constituye. Por lo tanto, la mejor manera de compartir conscientemente la gran transición es a través de la conciencia de responsabilidad personal, realizando los cambios íntimos que se vuelvan propios para la armonía del conjunto. Ninguna conquista exterior será lograda si no procede de los paisajes íntimos, en los cuales están instalados los hábitos. Los de naturaleza perniciosa, deben ser sustituidos por aquellos que son saludables, por lo tanto, propiciatorios de bienestar y de armonía emocional. En la mente está la clave para que sea operado el gran cambio. Cuando se tiene dominio sobre dicho cambio, los pensamientos pueden ser canalizados en sentido edificante, dando lugar a palabras correctas y a actos dignos. El individuo, que se renueva moralmente, contribuye de forma segura para las alteraciones que se vienen operando en el planeta. No es necesario que el torbellino de los sufrimientos generales lo sensibilice, a fin de que pueda contribuir eficazmente con los espíritus que obran en favor de la gran transición. Disponiendo de las herramientas morales del ennoblecimiento, se vuelve cooperador eficiente, por trabajar junto a su prójimo por el cambio de convicción en torno a los objetivos existenciales, al mismo tiempo que se transforma en un ejemplo de alegría y felicidad para todos. El bien fascina a todos aquellos que lo observan y atrae a los que se encuentran distantes de su acción, ocurriendo lo mismo con la alegría y la salud. Son ellos los que proporcionan el mayor contagio de que se tenga noticia y no las manifestaciones aberrantes y desoladoras que parecen arrastrar a las multitudes. Así como escasean los ejemplos de jubilo, se multiplican los de desesperación, luego dejados atrás por los programas de sensibilizació n emocional para la plenitud. La gran transición prosigue, y porque se hace necesaria, la única alternativa es examinar la manera como se presenta y cooperar para que las sombras que se densifican en el mundo sean disminuidas por el Sol de la inmortalidad. Ningún recelo debe ser cultivado, porque, aunque ocurra la muerte, este fenómeno natural es vehículo de la vida que se ha manifestado en otra dimensión. La vida siempre responde conforme las indagaciones morales que le son dirigidas. Los cambios aguardados que se viene operando traen una contribución que no ha sido valorada, que es la erradicación del sufrimiento de los paisajes espirituales de la Tierra. En cuanto prospere el mal en el mundo, el ser humano será la victima preferida, por el egoísmo en que se retuerce, apenas por elección especial. El dolor momentáneo que lo hiere, lo invita, por otro lado, a la observancia de las necesidades imperiosas de seguir el caudal del amor rumbo al océano de la paz. Después de pasar el periodo de aflicción, llegará el de la armonía. Hasta entonces, que todas las inversiones sean de bondad y de ternura, de abnegación y de estricta confianza en Dios. Joanna de Ângelis. ****************************************** |














