jueves, 18 de junio de 2026

El Cuerpo Astral

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.-  Tópicos del Coraje

2.- Los estudios en un Centro Espírita

3.- El Pase espírita

4.- El Cuerpo Astral

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                            TÓPICOS DEL CORAJE 

- Emmanuel – Chico Xavier


Muchos compañeros evidencian un coraje admirable en los momentos de heroísmo. El hombre que domina a un animal salvaje, frenándole… Otro que triunfó en el campeonato de zambullidas en aguas peligrosas… E incluso aquel que destacó enormemente en una carrera a pie… Todos ellos, por la disciplina que mostraron, son dignos de respeto.

Con todo, existe otro tipo de coraje, característica en los seguidores de Cristo: el coraje de la fe. Aquella en la que uno se calla para que otros hablen más alto; la de soportar agravios y humillaciones sin deteriorar la imagen de los adversarios y los agresores; la de cumplir con alegría las obligaciones asumidas en el tiempo, incluso aunque se transformen en una desagradable rutina; la de auxiliar a los otros, sin esperar ningún reconocimiento público; y aquella de olvidarse de uno, a fin de que otros recojan las ventajas del servicio que emprendieron y sustentaron con enorme esfuerzo, sin que perdamos la sonrisa de la cordialidad y la comprensión.

El heroísmo es tal vez más deslumbrante por la admiración de los hombres en un breve espacio de tiempo; mientras tanto, el coraje de la fe siempre será difícil, porque exige siempre la repetición incesante del cultivo de la humildad y de la tolerancia, de la renuncia y de la dedicación al prójimo en el desarrollo del día a día.

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       LOS ESTUDIOS EN UN CENTRO 
                      ESPÍRITA

    Un Centro Espírita es un local donde la gente se reúne para estudiar y aprender la práctica del bien en el esfuerzo por hacerse mejor persona 
      Hay personas que, cuando entran en contacto con las palabras “centro espírita”, piensan a continuación en un sitio misterioso, con fantasmas, y en donde se practica la brujería o la magia negra. No se imaginan que es un local donde la gente se reúne para estudiar y aprender la práctica del bien en el esfuerzo por hacerse mejor persona. Pocos saben que el Espiritismo es cristiano, pues basa su filosofía en el Evangelio de Jesús, considerando que para ser buen espiritista es imprescindible ser buen cristiano, o sea, aplicar, en su vida cotidiana, los ejemplos del Maestro, amando a todos indistintamente sin considerar su raza, color, religión o condición social.

     Un verdadero centro espírita, que basa sus acciones en la orientación de Allan Kardec -el codificador1 del Espiritismo-, y en el Evangelio de Jesús, siempre ofrecerá, a las personas que le busquen, el acogimiento y el consuelo que necesiten, seguidos del esclarecimiento y de la orientación respecto al porqué del dolor, las decepciones en la vida y los caminos para mejorar todo eso por medio del entendimiento de la Ley Divina y del perfeccionamiento personal, de la familia y de la sociedad.

     Para cumplir con esas importantes funciones, los centros espíritas ofrecen al público la oportunidad de participación en conversaciones fraternas, charlas públicas, pases de equilibrio de energías físicas y espirituales y una serie de otras actividades de estudio dependiendo de su tamaño y de la cantidad de sus participantes.

     En esas actividades de estudio, podemos identificar las dedicadas al conocimiento de lo que es llamado “la obra básica”, o sea, aquella escrita por el propio Allan Kardec, entre ellas:

     El libro de los espíritus: La primera obra espírita, ofreciendo un resumen de los temas que el Espiritismo estudia, una visión panorámica de asuntos que tocan todas las ramas del conocimiento humano a través de preguntas y respuestas sencillas de comprender. Es la parte filosófica del Espiritismo.

     El libro de los médiums: Es una guía para todos los que deseen saber cómo comunicarse con los Espíritus, con la aclaración de que éstos no son fantasmas y cómo se comunican con nosotros. Es la parte científica del Espiritismo.

     El evangelio según el espiritismo: Explica muchos de los pasajes del Evangelio de Jesús de forma objetiva y clara, de manera que todo el mundo pueda obtener allí aclaraciones y consuelos referentes a sus dolores y decepciones de la vida. Es la parte moral del Espiritismo.

     El cielo y el infierno: Aclara que no existe el infierno como lo comprenden las religiones tradicionales, trata de la justicia divina, de las esperanzas y consuelos para la humanidad. Es el complemento de El libro de los médiums y de El evangelio según el espiritismo.

     La Génesis: Trata del origen de la vida en la Tierra, la pluralidad de los mundos habitados, la solidaridad entre la Tierra y otros mundos, entre muchos otros asuntos. Es la continuación del aspecto científico del Espiritismo.

     Pero ese estudio también puede ser hecho con obras de otros autores como, entre otros, Léon Denis, que fue contemporáneo de Kardec y es considerado el mayor filósofo del Espiritismo,2 y de André Luiz, que escribió una serie de libros que tratan de cómo es la vida  en el más allá, a través de la mediumnidad de Francisco Cándido Xavier; el estudio sistematizado de la doctrina espírita; el estudio de la mediumnidad y, específicamente, estudios dedicados a la infancia y a la juventud.

Estudio de la obra básica u otros libros
     Ese tipo de estudio normalmente se realiza con base en la lectura directa del libro elegido, con comentarios de todos los interesados, coordinados por una persona responsable del grupo. Entretanto, hay algunos materiales desarrollados para apoyar ese tipo de estudio, ofreciendo al coordinador un guión, que le facilita hacer más dinámica la actividad. Es importante, especialmente para quien le gusta leer y discutir sobre los libros con otras personas. Así, con base en el conocimiento y experiencia de varios participantes uno puede ampliar sus conocimientos sobre los asuntos que el libro aborda.

Estudio sistematizado de la doctrina espírita - ESDE

     Hay un tipo de estudio que es llamado ESDE y que cuenta siempre con materiales que permiten la planificación del estudio durante un determinado tiempo, con definición de objetivos y selección de contenidos buscados en diversos libros, permitiendo una visión amplia de variados temas a la luz del espiritismo, empezando por el más simple, con profundización conforme a las condiciones del grupo a lo largo del tiempo. El ESDE es coordinado por una o dos personas que se quedan a disposición de los interesados para conversar, aclarar dudas, intercambiar ideas, o sea, auxiliar a la gente en sus necesidades de comprender el Espiritismo.

Estudio de la mediumnidad
     Ese tipo de estudio es específico para quienes deseen comprender la mediumnidad bajo la visión espírita. Ofrece aclaraciones sobre qué es la mediumnidad, su papel, las consecuencias de su utilización, el cómo aprovecharla para beneficio propio y de los demás. Trata además del médium, sus responsabilidades, las consecuencias del mal uso de la facultad mediúmnica, entre muchos otros temas relacionados. Antes de integrarse en un grupo mediúmnico, como es el deseo de mucha gente, lo ideal es estudiar la mediumnidad y también el Espiritismo para comprender mejor el buen uso que se debe hacer de esa facultad. Al estudiar el asunto, la persona entiende que la mediumnidad es una facultad natural, pero no es muy simple saber qué hacer con ella para no ser víctima de los malos Espíritus.

 Estudio para la infancia
     El Espiritismo es muy rico en contenidos que pueden ser enseñados a los niños, conforme a su capacidad de comprensión de las cosas. El movimiento espírita desarrolla un gran esfuerzo para ofrecer a los niños el contenido espírita de forma sencilla y agradable para que ellos, desde temprana edad, puedan entender de dónde hemos venido y hacia dónde vamos después de la muerte del cuerpo; la importancia del amor hacia los padres y a los demás; las consecuencias de las malas acciones desde el punto de vista espiritual, etc.

Estudio para la juventud
     La juventud presenta características e intereses propios, exigiendo mucha dedicación para que sus energías abundantes sean bien canalizadas sin causar daños ni a ellos mismos ni a los demás. En el Espiritismo, el joven comprende desde temprano que puede ser útil a la familia y a la sociedad, pues ya trae un bagaje de experiencias que afloran en su actual existencia, siendo importante saber cómo aprovecharlas para conducir la vida con menos dolores y decepciones, sintiéndose uno bien consigo mismo.
     Con eso no agotamos todas las actividades de estudio que un centro espírita puede ofrecer a sus frecuentadores. Lo que deseamos destacar es que, bien al contrario de lo que algunos imaginan, el verdadero centro espírita se dedica con prioridad a la información de la realidad espiritual y a auxiliar a la gente a lidiar con sus problemas de la vida con más confianza y seguridad con respecto al futuro.

1 Codificador: el que codifica a partir de investigación y recopilación de informaciones, para evidenciar que Kardec no fue el creador o fundador, pues el Espiritismo es obra de la colectividad de los Espíritus que se comunicaron por diversos médiums dejando registro de sus enseñanzas. 

2 Léon Denis escribió, entre otras obras: El problema de ser y del destino, El porqué del dolor, Después de la muerte, En el invisible, Socialismo y Espiritismo.

- Cárlos Campetti-

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                                     EL PASE ESPÍRITA
                                  

¿ Qué es el Pase ?.-  André Luiz contestó: " El Pase, como género de auxilio, invariablemente aplicable sin ninguna contraindicación, es siempre valioso en el tratamiento debido a los enfermos de todas clases."

   Ante tanto dolor como ha habido en el mundo en todos los tiempos, es por lo que las fuerzas de Lo Alto han procurado asistirnos en todo momento. Debido a los diversos problemas de orden físico, psíquico o espiritual, podemos decir que el hombre siempre ha estado necesitado del auxilio que en muchas ocasiones ha sido proporcionado por los mal llamados médiums, sanadores, curanderos, magnetizadores, etc. Y estos a su vez han sido instrumento de los Espíritus Superiores, dedicados y abnegados al bien en todo momento.

   Médium es todo el que  sirve de puente entre el mundo Espiritual y el mundo Terrenal.

   El pase es un recurso asistencial por parte de los Centros y Grupos espíritas; incluso cuando el pase no se dé en el Centro, este sigue siendo un recurso a utilizar en muchas circunstancias de necesidad. 

   Muy sabiamente nos dice Allan Kardec:  "La facultad de curar por la imposición de manos tiene, evidentemente, su principio en una potencia excepcional de expansión fluídica, pero está aumentada por diversas causas, entre las que es menester poner en primera línea la pureza de los sentimientos, el desinterés, la benevolencia, el deseo ardiente de aliviar, la oración ferviente y la confianza en Dios; en una palabra: todas las cualidades morales."

   En las Escrituras también encontramos citas acerca de lo que llamamos pase o imposición de manos ( sin tocar), lo que nos da idea de lo antigua que es esta práctica. En Deuteronomio cap. 34.9: " Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, pues había puesto Moisés sus manos sobre él..." También encontramos otras citas en I Reyes 17, 21 y 22, y II Reyes 17, 10 y 11. Así como en el Nuevo Testamento, Hechos, 19- 17: "Fue Ananías y entró en la casa, e imponiéndole las manos le dijo; Hermano Saulo, el Señor Jesús que se te apareció en el camino que traías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo." Mateo 8_3.1. Corintios 12:7,9 y Marcos 12:23.
   Se podrían nombrar algunas más, pero creemos suficientes y significativas las aquí citadas.

   Nos dice Roque Jacinto: "El pase es un cambio de las energías universales, sea entre desencarnados o entre encarnados. Es un delicado y precioso auxiliar en el tratamiento de dolencias a largo plazo; en las crisis bruscas y repentinas de dolor; en el combate contra los llamados dolores fantasmas; en las perturbaciones espirituales transitorias que sufren las almas encarnadas; en las enfermedades de la mente; e el reequilibrio de sí mismo; cuando el hombre está bajo el juego de la auto-obsesión; en las conmociones del sistema nervioso; en la terapia de los complejos...."

   Por estos esclarecimientos podemos deducir que el pase será benéfico en muchas circunstancias de nuestras vidas, aunque no tengamos un problema físico, Porque, precisamente debemos tener en cuenta que la mayoría de nuestras enfermedades están fundamentadas en desequilibrios del pasado, en desajustes del Espíritu; de ahí que el pase obra directamente sobre el periespíritu.

   En el libro "En los dominios de la Mediumnidad", Aulus dice del pase : " el pase es una transfusión de energías que altera el campo celular...." 

   Deleuzze nos comenta: " Siendo la facultad de magnetizar o de hacer el bien a nuestros semejantes por influencia de su voluntad, la más bella y más preciosa que Dios da al hombre, se debe encarar el ejercicio del magnetismo como un acto religioso, que exige el mayor reconocimiento y la intención más pura..."
  
   Podemos observar la importancia que da este elevado Espíritu a la facultad de sanar o de aliviar a nuestros semejantes, sin olvidar que esa facultad es inherente a todos los hombres, desde que todos los hombres se pongan en acción y el sentimiento del Amor sea protagonista del trabajo.

   Un pastor presbítero, Duclay Blades.  nos da una definición de lo que hoy es, para nosotros, una práctica habitual del pase, excepto porque en el pase espírita no es necesario tocar a la persona. "La cura espiritual es la cura del Espíritu por el Espíritu.... Normalmente comienza a curar reposando mis manos suavemente sobre la cabeza de las personas...". " La  energía espiritual y el poder de curar".

   Y un sacerdote católico:  "Analizando detenidamente los hechos, nos da la impresión de que esas órdenes proferidas por Jesús, van acompañadas de gestos. Y gestos de movimientos rápidos y enérgicos." .    " La cura por imposición de manos".

   Por todas estas citas, observamos que, en todos los tiempos, hubo médiums, curanderos, sanadores, y actualmente dentro de la Doctrina Espírita son conocidos como pasistas o médiums pasistas.

  Si en todos los tiempos hubo médiums curadores, es obligación nuestra recordar al médium más completo y perfecto que ha pasado por la Tierra: Jesús de Nazaret.

- Centro de Estudios Allan Kardec-

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                                   EL CUERPO ASTRAL

                                                                     

El Cuerpo Astral es el mismo cuerpo que Allán Kardec denominó  Periespíritu, y Pablo de Tarso lo denominó como “Cuerpo Espiritual”. Este es un cuerpo de materia sutil, semejante al cuerpo físico, que reviste al Ser espiritual, con independencia del plano en que se encuentre. +El apellido “Astral”  se lo dio Paracelso porque consideraba que el Espíritu era un Ser con un cuerpo luminoso que se encontraba bajo la influencia  de la energía irradiada por los  los astros. También a este cuerpo de energía psíquica se le conoce como Cuerpo Psíquico,  Psicosoma,  Cuerpo Emocional, Cuerpo Espiritual, etc. 

Estas denominaciones se usan para describir un segundo cuerpo dentro del cuerpo físico, del que es una copia exacta.  

  Es de señalar que debido a estar constituido como una energía inmaterial con inteligencia y voluntad  propia, a diferencia de los seres materiales, tiene la capacidad  de expandirse a voluntad, variando su aspecto, según le interese hacerlo. Suelen aparecer de un tamaño mayor  que los seres humanos normales, y con las apariencias de la juventud, sin las imperfecciones físicas propias de la vejez, o bien con  otro aspecto que deseen para ser reconocidos por personas o por otros espíritus. Asimismo, siempre aparecen vestidos con ropajes adecuados o acompañados de objetos que los hacen más identificables, y son creados o formados desde sus mentes por un fenómeno de ideoplastia,  con la misma apariencia que tuvieron durante la vida materia 

 A los ojos humanos son normalmente invisibles, pero ya ha sido largamente comprobada su realidad. Se podría decir que la substancia de la  que está hecho el cuerpo de los espíritus es una energía densa, semi-material, aunque  mucho más sutil que la materia  del  cuerpo físico, apareciendo con una apariencia  más o menos luminosa, joven y perfecta,  dependiendo de su pureza espiritual,  ante quienes   tienen  la facultad de  verlos. 

     Durante los estados de sueño profundo o  estados de coma, el Cuerpo Astral  es  capaz de separarse durante breve espacio al cuerpo físico al que queda unido por un lazo de energía de apariencia lumínosa, llamado  “cordón de plata”, de modo análogo al cordón umbilical que une al feto con la placenta de la madre. .Este lazo de energía es el que le permite reintegrarse instantáneamente en un despertar brusco o instantáneo.  Cuando  este cordón se corta o interrumpe se produce  la muerte real de la persona.

Se deduce , por lo tanto, que el espíritu por el hecho de ser inmaterial no es  un ser  abstracto, vago o indefinido que pueda existir como flotando por el espacio sin un soporte material que le dé unos límites físicos de formas concretas y lo individualice, pues siendo el espíritu  energía pura y extremadamente sutil, necesita de este soporte  como intermediario  para poder actuar sobre  la materia , y tal soporte conforma un cuerpo de otra energía algo menos sutil que el espíritu, de más baja vibración, y le da un carácter intermedio o semi-material, por lo que a voluntad puede  a veces ser  capaz de reducir su vibración y materializarse o condensarse por breve espacio de tiempo, pudiendo dar lugar a una serie de fenómenos físicos.  De esto se deduce claramente que este concepto que envuelve al Espíritu, hace ya muchos siglos que es conocido y común en varias filosofías y doctrinas religiosas y esotéricas y señalado por ellas con diferentes nombres, lo cual  significa  que  el Espíritu con su envoltura o periespíritu no es un invento de Kardec ni de los espíritus de la Codificación espírita,  puesto que ya era reconocido desde la antigüedad. ( San Pablo le llamó Cuerpo espiritual ) 

Cada Espíritu tiene su  Cuerpo Astral o Periespíritu, y juntos forman una  individualidad: el  Alma, llamada así cuando el Espíritu con su Periespíritu,   están  ligados  a un cuerpo físico encarnado como persona. 

El Espíritu encarnado o Alma, a su vez permanece ligado al cuerpo material  por medio de un campo de energía vital, también conocido como Cuerpo Vital  y  a su vez este  último  está constituido por  una  forma de energía  que se manifiesta en la materia orgánica de los seres, vivos, siendo conocida  como  Prana, Energía Vital, Bioenergía o Magnetismo animal, que en su día  investigó, puso de manifiesto y demostró Franz Antón  Mesmer.

 Se ha confundido a menudo el origen del espíritu (que es una creación de Dios a partir de Su propia Esencia Divina, forjado en la materia y desarrollado a través de una larga  evolución), con el origen del cuerpo vital, cuya energía  de vida procede de la energía Cósmica,que se expande por todos los rincones del Universo , vitalizando  cada ser material  por un tiempo ; luego  regresa de nuevo al Cosmos tras la muerte del cuerpo material que a su vez se reintegra an la materia,  De esta idea viene el concepto  erróneo  de  que en el Ser  humano su espíritu viene del Todo y regresa al Todo, o sea que pierde su individualidad.. Esta  es una forma de querer afirmar que “ya que no soy Dios, por lo  menos paso a formar parte de Él, y es  como si lo fuera”.. 

  Como conclusión y resumen,   los nombres que indistintamente se vienen utilizando, para esa envoltura semi-material del Espíritu, tales como  Periespíritu, Cuerpo Espiritual o Cuerpo Astral, se refieren todas esas denominaciones a la envoltura energética que delimita al Espíritu  que es energía pura, sin forma ni límites físicos.. 

 También se puede definir al periespíritu  como una estructura fluídica  de carácter semi-material que contiene al Espíritu, y que al mismo tiempo actúa como un campo magnético en torno al que se van agregando las partículas de materia densa del organismo físico, por lo que es intermediario entre el Ser espiritual y su cuerpo físico. 

    Asimismo el Periespíritu juega un papel muy importante en el desarrollo de la vida orgánica al actuar como  campo de energías bio-magnéticas que señalan o limitan  en cada órgano  la función a desempeñar, para que guarde un equilibrio de funcionamiento  constante con el medio ambiente. Este campo de energías de vida  orgánica es el anteriormente referido cuerpo vital.

- José Luis Martín-

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miércoles, 17 de junio de 2026

Veinte formas de entorpecer la marcha del Espiritismo

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- Origen, comienzo y final de los Espíritus.

2.- El Periespíritu y la Ley de Causa y Efecto

3.- No nos dejemos engañar

4.- Veinte formas de entorpecer la marcha del Espiritismo


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 ORIGEN, COMIENZO  Y FINAL DE LOS ESPÍRITUS

                                      

    Alguien podría alegar que todo lo que comienza, termina; que todo lo que tiene principio tiene que tener final.   Pero en el caso del  Espíritu tal vez estemos ante la excepción a la regla pues, en efecto, el espíritu  ha tenido un comienzo  pero como es de la misma Esencia Divina que el Creador, y esta es infinita y eterna, sin comienzo ni final, esto conlleva a admitir que  el Espíritu humano, una vez creado, ya no tiene un final, tal como sucede con la existencia de los demás seres, que han tenido un comienzo progresivo, como el hombre, y tienen un final, como especie, aunque su alma o Esencia, se encuentra inmersa en el proceso evolutivo de la Creación  y tampoco tiene término, aunque sí que pasa por continuas transformaciones en pos de un perfeccionamiento gradual, que parecen poner fin  a una clase de existencia, pero en realidad están dando comienzo a otra diferente con el fin de continuar existiendo en un l proceso evolutivo continuo.

     Nuestro Espíritu se creó cuando en la Mente Divina y por Su Voluntad. se empezó a formar a través de un desarrollo repetido dentro de un larguísimo proceso evolutivo que fue forjando su esencia psíquica sucesivamente, pasando continuamente por los tres reinos de la Naturaleza durante miles o tal vez millones de años, hasta llegar a alcanzar finalmente la etapa humana, tras un    desarrollo evolutivo anterior  en una determinada especie de primate,  genéticamente próxima al ser humano, pues ambas especies, en cuanto a lo corporal e incluso lo psíquico, procedemos de un mismo tronco, de unos antepasados tan remotos como comunes. Estos primeros humanos, en su incipiente andadura como tales, lo fueron una vez que tomaron conciencia de su Yo,  a partir de ahí comenzaron a habitar este planeta hace algunos miles de años.

        Esta posibilidad se apoya en que en la historia del planeta, tal como afirma la Ciencia, la evolución de la vida unicelular que surgió en los mares, fue dando paso a muy diferentes y variadas especies, de las que muchas evolucionaron y abandonaron el medio acuático para proseguir su multiplicidad y evolución en el medio terrestre. En su diversificación, a partir de las almas grupales de cada especie, estas fueron evolucionando hacia otras especies de psiquismo cada vez más desarrollado, y en las cuales, finalmente comenzaron poco a poco a individualizarse hasta alcanzar un grado de desarrollo psíquico apto para tomar conciencia de sí mismas como individuos recién despertados  a la especie humana. Entre las especies más evolucionadas y aptas para dar el gran salto evolutivo, estaban las diversas clases de primates, de los que parece ser, que en tan solo una de ellas, a causa de albergar un alma lo suficientemente madura para su transformación en el plano espiritual, se produjo ese “milagro” evolutivo de la transformación gradual desde la escala animal, a la escala hominal, dotada de una “Chispa Divina” en su alma, salida de la Voluntad del Creador. Quizás se trate del gran salto más importante que el Espíritu humano tendrá que experimentar en su historia evolutiva.

     La naciente especie humana a causa de su mayor capacidad cerebral respecto al resto de su masa corporal, desarrolló una superior inteligencia que le permitió sobrevivir en aquel mundo primitivo, donde se diferenció inmediatamente de sus demás parientes de otras familias de primates, pues este maravilloso órgano que nos diferencia de las demás especies animales,  le facultó el poder desarrollar una  inteligencia espiritual, con el pensamiento continuo o filosófico del que las demás especies animales carecen

     Tal vez en esa determinada especie de simios antecesores del ser humano, pudo acontecer que “alguien” llegado a este planeta desde otros mundos, lejos de la Tierra, con la divina misión de preparar el albergue en la misma a la especie humanos, significativamente  más evolucionados que los de los primates terrestres cuya psíquis y cuerpos físicos estaban designados para acoger a estos humanos, “animales divinos”, procedentes de otros mundos que llegaban por oleadas a la Tierra para  proseguir su evolución en este planeta, que entonces estaba mucho más atrasado que el mundo de procedencia. Para llevarlo a cabo, dado su superior  desarrollo intelectual, científico y técnico que acompañaba a estos Seres Superiores que llevaron a cabo este proceso, supieron acondicionar el ADN  de esa determinada rama de primates terrestres, para poder albergar a esos nuevos Seres espirituales que llegaban a este planeta  con el fin de  no perturbar la marcha evolutiva  de otros espíritus más adelantados que quedaron allá, siguiendo su caminar evolutivo en esos mundos de “Regeneración” de donde procedían estos recién llegados.

     De ese modo pudo ser que el Espíritu humano recién llegado a este planeta , se uniese por vez primera a esa especie animal que antes ya había sido adecuada genéticamente, dejándola después evolucionar por el periespíritu que modelaba esas materias, hasta llegar al prototipo humano actual.. 

    Paralelamente a esta masiva llegada de espíritus para reencarnar aquí, muchos de esos humanos extraterrestres, fueron también traídos corporalmente posiblemente desde alguno de los planetas que circundan la estrella Capella, en la constelación de Orión, desde donde llegaron a través de naves espaciales, que entonces ya existían en esos mundos de regeneración y tenían capacidad para poder visitar otros mundos diseminados por  el espacio, mientras que otros planetas, como la Tierra, se encontraban todavía en una fase de mundo primitivo, en donde la vida aun hacía sus primeros ensayos. En la Tierra se mezclaron con los terrícolas humanoides existentes, y su aporte genético se fue diseminando en  las nuevas generaciones nacidas de esta mezcolanza entre ellos y los humanos terrestres..  ( Estos “recién llegados “ son referidos en la Biblia como ángeles caídos, o como  “expulsados del Paraíso”, o su mundo de procedencia),  

  Desde el primer momento el ser humano, nuevo en este mundo, hijo de los humanos terrestres y de los "venidos de las estrellas", enseguida experimentó  la consciencia del Yo y la capacidad de desarrollar el pensamiento prolongado y abstracto; es por lo que , efectivamente, el ser humano tuvo un comienzo en cuanto espíritus que somos y que se forjó en la historia evolutiva del planeta, pero sin embargo, al estar inmersos en el divino Plan evolutivo que es infinito, nuestro espíritu no tiene final ni límite de existencia, porque la misma evolución nos conduce siempre hacia una nueva etapa en una ascendencia gradual, sucesiva, ilimitada y eterna , aproximándonos más y más a Lo Absoluto que es Dios,  nuestra Fuente de Origen-

 - José Luis Martín-

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El periespíritu y la Ley de Causa y Efecto

                                 


“A cada uno se le dará según sus obras”. - Jesús. (Mt., 16:27.)

El Alma está presente durante la vida material, así como después de la “muerte”, siempre cubierta por una envoltura fluídica, más o menos sutil y etérea, que Allan Kardec denominó periespíritu. De hecho, es un conglomerado energético, formado por varias capas de campos de fuerza, que  conecta con el Espíritu por el lado más quintaesencial y por el lado más denso con el cuerpo somático.

Acertadamente informa la Ilustre Maestra Leona[1] que el periespíritu es el producto más importante del fluido cósmico, en torno a un foco de inteligencia o Alma.

Al mismo tiempo que el periespíritu transmite al Alma las impresiones de los sentidos, comunica al cuerpo físico las voluntades del Espíritu. Entendemos que sin el periespíritu todos somos inviables: nada funcionaría, porque es también el modelador plástico de las formas que mantienen en armonía el complejo somático.

Léon Denis[2] enseña: “(…) Como el roble que guarda en sí mismo los signos de sus desarrollos anuales, así el periespíritu conserva, bajo sus apariencias presentes, los vestigios de vidas anteriores, de estados sucesivamente atravesados. Estos vestigios yacen en nosotros, muchas veces olvidados, sin embargo, en cuanto el Alma los evoca, despierta su memoria, reaparecen, con tantos otros testigos, marcando el largo y penoso camino recorrido.

Los espíritus retardados tienen envolturas impregnadas de fluidos materiales. Incluso después de la muerte sienten las impresiones y necesidades de la Vida terrestre. El hambre, el frío y el dolor subsisten entre los más groseros. Vuestro organismo fluídico, oscurecido por las pasiones, sólo puede vibrar débilmente y por tanto vuestras percepciones son más restringidas. No saben nada de la vida espacial. En ti ya tu alrededor todo es oscuridad. El Alma pura, libre de atracciones bestiales, forma un periespíritu semejante a sí mismo. Cuanto más sutil es este periespíritu, mayor fuerza ejerce, más se expanden sus percepciones hacia él...

(…) En el momento de la muerte, se desprende de la materia tangible, abandona el cuerpo a las descomposiciones del sepulcro, pero, inseparable del alma, conserva la forma externa de la personalidad de ésta. El periespíritu es, pues, un organismo fluídico; es la forma preexistente y sobreviviente del ser humano, sobre la que se modela la envoltura carnal, como un vestido doble e invisible, hecho de materia quintaesencial, que atraviesa todos los cuerpos, por impenetrables que nos parezcan.

La materia grosera, incesantemente renovada por la circulación vital, no es la parte estable y permanente del hombre. El periespíritu es lo que garantiza el mantenimiento de la estructura humana y de los rasgos fisonómicos, y esto en todos los períodos de la Vida, desde el nacimiento hasta la muerte. Ejerce así la acción de un molde contráctil y expansible sobre el que se incorporarán las moléculas.

Este cuerpo fluídico no es, sin embargo, inmutable; se purifica y se ennoblece con el alma; lo sigue a través de sus innumerables encarnaciones; con ella sube los peldaños de la escala jerárquica, se vuelve cada vez más diáfana y luminosa para, un día, resplandecer con esa luz radiante de la que hablan las antiguas biblias y los testimonios de la historia sobre ciertas apariciones. Es en el cerebro de este cuerpo espiritual que el conocimiento se almacena y se imprime en líneas fosforescentes, y es sobre estas líneas que, en la reencarnación, se modela y forma el cerebro del niño.

La elevación de los sentimientos, la pureza de la Vida, los nobles impulsos por el bien y por el ideal, las pruebas y los sufrimientos soportados con paciencia, poco a poco, purifican las moléculas periespíritus, desarrollan y multiplican sus vibraciones. Como acción química, consumen las partículas más gruesas, dejando solo las más sutiles, las más delicadas para sobrevivir...

Por efecto inverso, los apetitos materiales, las pasiones bajas y vulgares reaccionan sobre el periespíritu y lo hacen más pesado, denso y oscuro. La atracción de los globos inferiores, como la Tierra, se ejerce irresistiblemente sobre estos organismos espirituales, que en parte preservan las necesidades del cuerpo y no pueden satisfacerlas. Las encarnaciones de los Espíritus que sienten tales necesidades se suceden rápidamente, hasta que el progreso a través del sufrimiento llega a atenuar sus pasiones, alejarlos de las influencias terrestres y abrirles el acceso a mundos mejores.

Una estrecha correlación vincula los tres elementos constitutivos del ser. Cuanto más alto es el espíritu, más sutil, ligero y brillante es el periespíritu, más exento de pasiones y moderado en sus apetitos o deseos es el cuerpo. La nobleza y la dignidad del alma se reflejan en el periespíritu, haciéndolo más armónico en las formas y más etéreo; incluso se revelan sobre sus propios cuerpos; el rostro se ilumina entonces con el reflejo de una llama interior.

Es a través de las corrientes magnéticas que el periespíritu se comunica con el alma. Es a través de los fluidos nerviosos que se conecta al cuerpo. Estos fluidos, aunque invisibles, son poderosos lazos que la sujetan a la materia, desde el nacimiento hasta la muerte, e incluso, en lo sensual, la mantienen así hasta la disolución del organismo. La agonía representa la suma de esfuerzos realizados por el periespíritu para liberarse de las ataduras carnales. El fluido nervioso o vital, del que es origen el periespíritu, juega un papel considerable en la economía orgánica. Su existencia y su modo de acción pueden explicar en gran medida la cuestión de los problemas patológicos”.

En otro libro, enseñó el noble ciudadano de Foug[3]:

“(…) El periespíritu es el transmisor de nuestras impresiones, sensaciones y recuerdos. Previa a la vida presente, inaccesible a la destrucción por la muerte, es el instrumento admirable que el alma se construye y perfecciona a través de los siglos; es el resultado de su largo pasado. En él se conservan los instintos, se acumulan las fuerzas, se fijan las adquisiciones de nuestras múltiples existencias, los frutos de nuestra lenta y dolorosa evolución.

La sustancia del periespíritu es sumamente sutil, es materia en su estado más puro, es más enrarecida que el éter, sus vibraciones y movimientos superan en velocidad y penetración a los de las sustancias más activas. De ahí la facilidad de los espíritus para atravesar cuerpos opacos, obstáculos materiales y recorrer distancias considerables con la rapidez del pensamiento.

Insensible a las causas de desintegración y destrucción que afectan al cuerpo físico, el periespíritu asegura la estabilidad de la Vida en medio de la continua renovación de las células. Es el modelo invisible a través del cual las partículas orgánicas pasan y se suceden obedeciendo a las líneas de fuerza, cuyo encuentro constituye este diseño, este plan inmutable, reconocido por Claude Bernard como necesario para mantener la forma humana en medio de constantes cambios y renovaciones. de átomos.

El periespíritu es el organismo fluídico completo; es él quien, durante la Vida terrestre, por la agrupación de las células, o en el espacio, con la ayuda de la fuerza psíquica que absorbe en los médiums, constituye en un plano determinado, las formas, duraderas o efímeras, de la Vida. Es él, no el cuerpo material, el que representa el tipo primordial y persistente de la forma humana.

El cuerpo fluídico es un foco de energías. La fuerza magnética, proyectada en abundancia por ciertos hombres, y que puede, de cerca o de lejos, hacer sentir su influencia, aliviar, sanar, es una de sus propiedades. En él tiene su sede la fuerza psíquica indispensable para la producción de los fenómenos espíritas.

El periespíritu no es sólo un receptáculo de fuerzas, sino también el registro vivo en el que se imprimen imágenes y recuerdos: sensaciones, impresiones y hechos, todo queda allí registrado y fijado.

Las vibraciones del periespíritu se reducen bajo la presión de la carne; recobran su amplitud tan pronto como el Espíritu se desprende de la materia y recupera su libertad. Bajo la intensidad de estas vibraciones reaparecen las impresiones acumuladas en el periespíritu.

Nuestro periespíritu, sutil o denso, radiante u oscuro, representa el valor exacto y la suma de nuestras adquisiciones. Nuestros actos y pensamientos pertinaces, la tensión de nuestra voluntad en cierta dirección, todas las voliciones de nuestro ser mental repercuten en el periespíritu y, según su naturaleza, inferior o elevada, generosa o vil, así dilatan, purifican o hacen su grosero. sustancia. Se sigue que, por la constante orientación de nuestras ideas y aspiraciones, de nuestros apetitos y procedimientos en una u otra dirección, fabricamos poco a poco una envoltura sutil, superpuesta con bellas y nobles imágenes, accesible a las sensaciones más delicadas, o una domicilio sombrío. , una vergonzosa prisión, en la que, después de la muerte, el alma restringida en sus percepciones es enterrada como en una tumba. Así el hombre crea para sí mismo el bien o el mal, alegría o sufrimiento. Día a día, lentamente, construye su destino. Su obra está grabada en sí mismo, visible para todos en el más allá.

Es a través de este admirable mecanismo de las cosas, simple y grandioso a la vez, que se ejecuta, en los seres y en el mundo, la ley de la causalidad o consecuencia de los actos, que no es sino el cumplimiento de la justicia.

- Renata Mendex-

[1] – KARDEC, Allan. El Génesis. 43. ed. Rio [de Janeiro]: FEB, 2003, cap. XIV.
[2] – DENIS, León. Después de la muerte. 23. ed. Rio [de Janeiro]: 2004, capítulos XXI y XXII, 3ª parte.
[3] – DENIS, León. En los Invisibles. 19. ed. Río [de Janeiro]: 2000, 1ª parte, cap. tercero

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                   NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR

Es un hecho demostrado por la observación y confirmado por los mismos espíritus, que
los inferiores usurpan a menudo nombres conocidos y venerados. .¿Quién puede, pues,
asegurarnos que los que dicen haber sido Sócrates, Julio César, Carlomagno, Fenelón, Napoleón, Washington, etcétera, han animado realmente a estos personajes?

 Semejante duda asalta a ciertos adeptos muy fervientes de la doctrina espiritista, que admiten la intervención y manifestación que de su identidad puede tenerse. Esta comprobación es efectivamente difícil; pero si no puede conseguirse tan auténtica como la que resulta de un acta del estado civil, por lo menos se puede obtener presunta , con arreglo a ciertos indicios.

Cuando el espíritu de alguien que nos es personalmente conocido, se manifiesta, de un
amigo o de un pariente, por ejemplo, sobre todo si hace poco que ha muerto, sucede por punto general que su lenguaje está en perfecta relación con el carácter que sabemos que tenía.

Este es ya un indicio de identidad. Pero no es lícito dudar cuando el mismo espíritu habla de cosas privadas y recuerda circunstancias de familia que sólo del interlocutor son conocidas.

El hijo no se equivocará seguramente respecto del lenguaje de su padre y de su madre, ni éstos respecto del de aquél. A veces tienen lugar en esta clase de evocaciones intimas cosas notabilísimas, capaces de convencer al más incrédulo. El escéptico más endurecido se ve a menudo aterrado, por las revelaciones inesperadas que se le hacen.

Otra circunstancia muy característica viene a apoyar la identidad. Hemos dicho que el
carácter de letra del médium cambia generalmente con el espíritu evocado, y que se reproduce el mismo carácter siempre que se presenta el mismo espíritu. Se ha notado muchas veces que, sobre todo en las personas muertas de poco tiempo con respecto a la evocación, el carácter de letra tiene una semejanza visible con el de la misma persona durante la vida, y se han obtenido firmas de exactitud perfecta. Estamos sin embargo, muy lejos de dar este hecho como costumbre; sino que lo mencionamos como digno de notarse..

Sólo los espíritus que han llegado a cierto grado de purificación están libres de las
influencias corporales; pero hasta que no están completamente desmaterializados (esta es la expresión que ellos mismos emplean) conservan la mayor parte de las ideas, de la inclinaciones y hasta de las manías que tenían en la tierra, lo cual es también un medio de reconocimiento.


EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
ALLAN KARDEC

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VEINTE FORMAS  DE ENTORPECER LA MARCHA DEL ESPIRITISMO


Nosotros, los Espíritas, podemos perturbar la marcha del Espiritismo de las siguientes maneras:

1. Postergando nuestra reforma moral.

2. Menospreciando los deberes profesionales que tenemos.

3. No apoyando las obras de caridad.

4. Negándonos al estudio.

5. Faltando a los compromisos sin un justo motivo.

6. Solicitando privilegios.

7. Evitando deliberadamente a los sufrientes para no brindarles pequeños servicios.

8. Colocando los principios espíritas a disposición de los convencionalismos sociales.

9. Especulando con la Doctrina Espírita en materia política

10. Sacrificando a la familia en los trabajos del Ideal.

11. Acaparando cargos y funciones sin distribuirlos con los demás compañeros, o no aceptando ninguna tarea ni responsabilidad, aislándonos en la indiferencia.

12. Preocupándonos por la conquista de aplausos.

13. Considerándonos indispensables.

14. Rehuyendo el examen imparcial y sereno de las cuestiones concernientes a la claridad interpretativa del Espiritismo, el que siempre debe estar por encima de los intereses y de las personas.

15. Renunciando al raciocinio y dejándonos atrapar por movimientos o personas que intentan sutilmente ensombrecer la labor elucidativas espírita con preconceptos y fantasías.

16. Hiriendo a los demás con palabras agresivas o dejando de auxiliarlos en el momento preciso con manifestaciones orales de consuelo y conocimiento.

17. Manteniendo resentimientos.

18. Relegando el deber natural de cooperar respetuosamente con los dirigentes de las instituciones que sirven a la Doctrina.

19. Adulando a los médiums y a los trabajadores de la causa espírita.

20. Delegando en los demás las responsabilidades que nos competen.


Benefactor Espiritual ANDRÉ LUIZ.
Médium WALDO VIEIRA.

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