sábado, 5 de septiembre de 2020

Relaciones de ultratumba

   INQUIETUDES  ESPÍRITAS         

1.- Transición después de la muerte 

2.- Lecciones de vida en la sala de necropsias

3.- Relaciones de ultratumba

4,. Las obligaciones que impone el Espiritismo



                                                              ******************************

                                                           


TRANSICIÓN DESPUÉS DE LA MUERTE


                                                             




En primer lugar hemos de hacer una distinción clara, a la luz del conocimiento espiritual, entre la muerte y lo que es, en sí, la desencarnación. La muerte es el fin de la actividad biológica del cuerpo; a partir de ese momento, el organismo comienza su proceso natural de descomposición como ocurre con todos los seres. Esto último se inicia en el momento en que se rompe el denominado lazo fluídico o cordón de plata, nexo de unión entre la materia y la parte espiritual o semimaterial.

La desencarnación es otro proceso distinto, muy vinculado, lógicamente, a la interacción entre el cuerpo y el periespíritu. Depende de otros factores que facilitan o complican su proceso de ruptura total.

Para poder continuar con claridad, hemos de explicar una vez más la trilogía del ser humano, muy importante para comprender la inmensa mayoría de los fenómenos que encierran la vida del ser. Por un lado, la parte más visible y hasta grosera que es el cuerpo humano o biológico. Por otro lado está el espíritu, que es el principio inteligente individualizado, la chispa divina latente en él. Y finalmente se encuentra el periespíritu, que es el cuerpo intermedio, semimaterial que une a ambos. Este último no se separa ni antes ni después de la muerte. Su forma es idéntica a la del cuerpo físico.

Durante el proceso de desencarnación, el fluido periespiritual se desprende poco a poco de todos los órganos.

(*) “Solamente la separación es completa cuando no queda un solo átomo del periespíritu unido a una molécula del cuerpo”.

El párrafo anterior es clave. La desencarnación es totalmente efectiva cuando ya no existe ningún nexo de unión entre los dos cuerpos, el periespiritual y el material, aunque este último haya comenzado su proceso normal de descomposición.

“La sensación dolorosa que experimenta el alma depende de la suma de puntos de contacto que existan entre el cuerpo y el periespíritu, y de la mayor o menor dificultad o lentitud que ofrezca la separación”.

Aquí entramos en aquello que más nos preocupa, el dolor durante el trance de la muerte. De esto nos vamos a ocupar a continuación.

Grosso modo, existen cuatro posibilidades o alternativas con respecto al proceso de desencarnación, como muy bien nos lo explica detalladamente la segunda parte, capítulo I, titulado La Transición, de la obra EL CIELO Y EL INFIERNO, escrita por Allan Kardec.

  • La primera posibilidad sería cuando el periespíritu está desprendido del cuerpo en el momento de la extinción de la vida orgánica; en ese caso, el alma no siente absolutamente nada.
  • La segunda posibilidad, totalmente opuesta a la anterior, sería cuando el nexo de unión entre cuerpo y periespíritu fuese muy fuerte; en tal caso, la ruptura sería abrupta, difícil y dolorosa para el alma; a modo de desgarramiento entre las dos partes.
  • La tercera sería cuando la unión es muy débil, en ese caso, tan solo un pequeño esfuerzo será suficiente para romper definitivamente los lazos que los unen.
  • Y por último, la cuarta, cuando con el cese de la vida orgánica todavía existen muchos puntos de conexión entre el cuerpo y el periespíritu, la separación resulta difícil y muy dolorosa; hasta incluso llegar a sentir y sufrir el proceso de descomposición hasta que el fluido periespiritual se haya desprendido totalmente de todos los órganos del cuerpo.

En resumen, como hemos visto hasta ahora, el sufrimiento será mayor o menor en función de la fuerza cohesiva que exista entre los dos cuerpos, el material y el semimaterial.

Durante el proceso de la muerte el alma sufre un entorpecimiento que paraliza sus facultades y que anula en cierto modo sus sensaciones. A ese estado se le denomina turbación.

La turbación es un estado normal en los procesos de muerte. Su duración depende del grado de clarificación que el alma sea capaz de alcanzar; es como el despertar de un sueño profundo. Su estado de confusión o embotamiento se va diluyendo en la medida en que se esclarece; esto varía mucho de unos casos a otros, de la mayor o menor espiritualidad adquirida.

“El estado moral del alma es la causa principal que influye sobre la mayor o menor facilidad del desprendimiento”.

El estado moral es la clave, fundamental. Aquellas personas que han vivido por y para la vida material, y que además han estado cargadas de pasiones y vicios, se encuentran, en el momento de abandonar el mundo material, con un fardo demasiado pesado del que es difícil desprenderse. No estamos hablando de religiosidad o de tradiciones, sino de una disposición y actitud mental equilibrada que le haya predispuesto a identificarse con la vida del espíritu. Es decir, a hacer el bien, a ser moderado de costumbres, a respetar al prójimo; a ser desprendido de las cosas materiales para darles el valor que les corresponde, como una herramienta útil si se utiliza correctamente.

En la misma obra EL CIELO Y EL INFIERNO, en la cual se basa este artículo, encontramos en su segunda parte gran cantidad de testimonios recogidos mediúmnicamente que reflejan el estado del espíritu dependiendo de sus circunstancias personales. Según fueron sus vidas en el plano físico, así se encuentran al despertar a la verdadera realidad espiritual.

Por otro lado, el género de muerte también influye en la manera en que el espíritu se desprende de su cuerpo físico, así como las sensaciones y circunstancias que lo envuelven posteriormente.

En la muerte natural, bien por edad o enfermedad, la separación suele ser gradual. Pero aquí también influye de una forma determinante el estado espiritual del ser. Si sus pensamientos son elevados, desprendidos de las cosas materiales, el trance entre las dos vidas suele ser muy ligero; apenas unas pequeñas conexiones muy débiles sostienen la unión entre cuerpo y alma. Solo un pequeño percance fisiológico es suficiente para romper esos lazos, ya de por sí muy frágiles.

En el ser humano sensual, apegado a las cosas y preocupaciones materiales, el trance suele ser difícil y doloroso. Una lucha se establece entre la naturaleza biológica que trata de finalizar su ciclo y una oposición fuerte por parte del espíritu que no está dispuesto a ceder. Las convulsiones de la agonía son muchas veces el testimonio vivo de esa clase de lucha imposible.

Incluso con la llegada de la muerte biológica, la turbación continúa. Siente que sigue vivo pero no sabe en qué plano se encuentra.

“El espíritu se apega tanto más a la vida cuanto nada ve más allá de ella”.

Durante la muerte violenta, la vida orgánica con todo su vigor se detiene de repente. La separación del periespíritu se inicia a partir de ese momento en casi todos los casos, pero, como hemos visto anteriormente, no se realiza de forma instantánea.

El espíritu sorprendido por su nueva situación no toma conciencia de inmediato, puesto que comprueba que sigue teniendo un cuerpo idéntico al anterior, pero se trata de un cuerpo fluídico. Intenta comunicarse con las personas que tiene alrededor, pero no le hacen caso y tampoco le contestan a las preguntas que les formula. Esto le produce confusión y disgusto en un primer momento.

En estos casos, como en los anteriores, el grado de elevación moral y de desprendimiento hace que la situación se resuelva favorablemente de una manera rápida y sin sobresaltos, o que ocurra todo lo contrario, un trance doloroso y difícil que se puede prolongar por mucho tiempo.

En los suicidios la situación suele ser mucho más grave. El cuerpo retiene al periespíritu, y le transmite todas sus convulsiones al alma. Una situación lamentable de la que cuesta mucho salir.

En conclusión, podemos decir que la conducta humana, los pensamientos e incluso el conocimiento sobre el porvenir son palancas que facilitan sobremanera ese trance natural que todos, sin excepción, debemos de vivir algún día.

“Para que la humanidad se esfuerce por su propia purificación, reprimiendo sus malas inclinaciones y dominando sus pasiones, es necesario conocer las ventajas del futuro”.

La oración es un antídoto muy efectivo; es un torrente poderoso de esperanza y auxilio que alivia, esclarece y facilita el tránsito a aquellas almas que ya dejaron su cuerpo físico y que precisan adaptarse a su nueva situación para continuar su proceso de elevación, de crecimiento espiritual en dirección a la perfección.

 José Manuel Meseguer- Amor, Paz y Caridad.

                                                  ***************************


      LECCIONES DE VIDA EN LA SALA DE                     NECROPSIAS                              


Cuando los cadáveres llegan a la necropsia, llegan con las ropas con las que murieron, y el trabajo del especialista es desnudarlo para iniciar la necropsia.

   Muchas veces, los fallecidos llegan con las expresiones faciales que tuvieron en el último momento ( miedo. tranquilidad, rabia, tristy a)a veces hasta con lágrimas en los ojos.

   Los médicos forenses dan una explicación científica conforme a lo exigido por su trabajo, pero yo, a partir de experiencias personales  tuve que combinarlas con mis creencias científicas.

.
.
nsala
.   Recuerdo un caso que estaba bajo investigación. Se trataba del cuerpo de un profesor que fue encontrado después de que fue secuestrado, asesinado y enterrado hacía ya tres semanas, en un lugar lejano.
     Cuando fue exhumado, aún estaba con su uniforme escolar y estaba en una posición fetal; en su rostro se reflejaba una profunda tristeza.
      Para el trabajo de desnudarlo sin cortar las ropas ( que eran conservadas para su análisis), fue prácticamente imposible para los especialistas, dada la rigidez cadavérica.

                 Cuando llegó el médico dijo:
        - Les voy a decir cual es el camino correcto.....

.

cadacon

Todos pensamos que nos iba a dar una solución técnica, científica, médica o profesional, pero.. ¡ ohhh ! ¡sorpresa!.

Él comenzó a hablar con el cadáver en cuanto comenzó a desnudarlo: 

" Usted está aquí, amigo "
"Su familia ya le encontró a usted"
" Usted ya no volverá a quedarse solo"
" Todo lo que ellos quieren es enterrarle para que descanse"
" Fíjese, ellos nunca dejaron de buscarle"
" Ayúdeme a terminar rápido para que usted pueda ir con su familia".

Bien, ante esto, nos quedamos temblando, cuando vimos que el cadáver, que había sido enterrado hacía 3 semanas, comenzó a ablandarse, de modo que vestirlo fué muy fácil.

Lo dejamos en  posición tendido de espaldas y su rostro cambió, pareciendo estar en calma.

  Esta forma es utilizada por algunos buenos médicos que a pesar de vivir con la muerte todos los días, no han perdido la sensibilidad de saber que delante de ellos tienen una persona que ha sido padre, hijo o marido, y debe ser tratado con respeto y dignidad."

 ¡ Hasta los muertos merecen ser bien tratados !

-Blog de Bruno Tavares-

                                                             
                                                                ***********************


                        

    RELACIONES DE ULTRATUMBA

274 – Los diferentes órdenes de Espíritus, ¿establecen entre sí jerarquías de poderes ¿Existe entre ellos subordinaciones y autoridad?

– Sí, y muy grande. Unos Espíritus tienen sobre otros una autoridad relativa a su superioridad, la cual ejercen por un ascendiente moral irresistible.

– Los Espíritus inferiores, ¿pueden substraerse a la autoridad de los que le son superiores?

– Hemos dicho: irresistible.

275 – El poder y la consideración del que disfrutó un hombre en la Tierra, ¿le dan supremacía en el mundo de los Espíritus?

– No; porque los pequeños serán ensalzados y los grandes humillados. Lee los salmos.

– ¿Cómo debemos entender esa elevación y humillación?

– ¿No sabes que los Espíritus pertenecen a diferentes órdenes según sus méritos? ¡Pues bien! El potentado de la Tierra puede ocupar la última categoría entre los Espíritus, mientras que su servidor puede estar en la primera. ¿Comprendes esto? ¿No dijo Jesús: “Todo el que se humille será elevado y todo el que se eleve será humillado?”

276 – El que era grande en la Tierra y se encuentra en situación de inferioridad entre los Espíritus, ¿siente por ello alguna humillación?

– Con frecuencia, muy grande, sobre todo si era orgulloso y envidioso

277 – El soldado que después de la batalla encuentra a su general en el mundo de los Espíritus, ¿le reconoce aún como su superior?

– El título nada significa; la superioridad real lo es todo.

278 – ¿Están mezclados los Espíritus de diferentes órdenes?

– Sí y no, es decir, se ven, pero se distinguen los unos de los otros. Se evitan o se aproximan según la analogía o la antipatía de sus sentimientos, como sucede entre vosotros. Forman un mundo del cual el vuestro es apenas un reflejo obscurecido. Los Espíritus de la misma categoría se reúnen por una especie de afinidad y forman grupos o familias de Espíritus unidos por la simpatía y por el objetivo que se han propuesto: los buenos por el deseo de hacer el bien, los malos por el deseo de hacer el mal, por la vergüenza de sus faltas y por la necesidad de encontrarse entre seres semejantes a ellos.

Tal como en una gran ciudad donde los hombres de todas las categorías y de todas las condiciones se ven y se encuentran sin confundirse; donde las sociedades se forman por analogía de gustos; donde el vicio y la virtud conviven sin relacionarse.

279 – ¿Tienen todos los Espíritus acceso recíproco, pudiendo ir unos con otros donde quieran?

– Los buenos van a todas partes, y preciso es que así sea, para que puedan ejercer su influencia en los malos. Pero las regiones habitadas por los buenos están vedadas a los Espíritus imperfectos,con el fin de que no puedan llevar a ellas la perturbación de sus malas pasiones.

280 – ¿Cuál es la naturaleza de las relaciones entre los Espíritus buenos y los malos?

– Los buenos se empeñan en combatir las malas inclinaciones de los otros, con el fin de ayudarles a ascender. Es una misión.

281 – ¿Por qué se complacen los Espíritus inferiores en inducirnos al mal?

– Por envidia de no tener méritos de estar entre los buenos. Su deseo no es otro que impedir, tanto como puedan, a los Espíritus inexpertos el llegar al bien supremo. Quieren que los otros sufran lo mismo que ellos. ¿No observáis lo mismo entre vosotros?

282 – ¿Cómo se comunican entre sí los Espíritus?

– Se ven y se comprenden. La palabra, reflejo del Espíritu, es material. El fluido universal establece una comunicación constante entre ellos, pues aquél es el vehículo de la transmisión del pensamiento, como para vosotros el aire es el vehículo del sonido; una especie de telégrafo universal que enlaza a todos los mundos y permite a los Espíritus la mutua correspondencia de un mundo a otro.

283 – ¿Pueden los Espíritus simularse mutuamente sus pensamientos y ocultarse unos de los otros?

– No, para ellos todo está al descubierto, sobre todo a los que son perfectos. Pueden alejarse, pero siempre se ven. Sin embargo,esta no es una regla absoluta, pues ciertos Espíritus pueden perfectamente hacerse invisibles a otros Espíritus, si consideran útil hacerlo así.

284 – ¿Cómo los Espíritus, no teniendo cuerpos, pueden evidenciar su individualidad y distinguirse de los otros seres espirituales que los rodean?

– Constatan su individualidad por medio del periespíritu que los constituye en seres distintos unos de otros, como el cuerpo entre los hombres.

285 – ¿Se conocen los Espíritus por haber vivido juntos en la Tierra? ¿Reconoce el hijo al padre y el amigo a su amigo?

– Sí, y así de generación en generación.

– ¿Cómo se reconocen en el mundo de los Espíritus los hombres que se conocieron en la Tierra?

– Vemos nuestra vida pasada y leemos en ella como en un libro, y viendo el pasado de nuestros amigos y de nuestros enemigos, vemos su paso de la vida a la muerte.

286 – Dejando el alma sus despojos mortales, ¿ve inmediatamente a sus parientes y amigos que la precedieron en el mundo de los Espíritus?

– Inmediatamente no es siempre la palabra; pues como os dijimos, necesita cierto tiempo para reconocerse y sacudir el velo material.

287 – ¿Cómo es acogida el alma a su regreso al mundo de los Espíritus?

– La del justo, como a un hermano muy amado, a quien de mucho tiempo se esperaba; la del perverso, como un ser que se equivocó.

288 – ¿Qué sentimiento experimenta un Espíritu impuro cuando llega otro Espíritu malo?

– Los perversos quedan satisfechos en ver seres semejantes privados de la dicha infinita; como sobre la Tierra, un bellaco entre sus iguales.

289 – ¿Salen a veces a nuestro encuentro nuestros parientes y amigos, cuando dejamos la Tierra?

– Sí, salen al encuentro del alma que estiman; la felicitan como al regreso de un viaje, si se libró de los peligros del camino, y la ayudan a desprenderse de los lazos corporales. Es un privilegio para los buenos Espíritus cuando los que estiman vienen a su encuentro,al paso que es un castigo para el impuro el que permanezca en el  aislamiento, o rodeado únicamente por los que le son semejantes.

290 – ¿Los parientes y amigos se reúnen siempre después de la muerte?

– Esto depende de su elevación y del camino que siguen para su progreso. Si uno está más adelantado y camina más aprisa que el otro, no podrán estar juntos; podrán verse a veces, pero sólo podrán estar reunidos para siempre cuando puedan alcanzar la igualdad en la perfección. Así la privación de ver a sus parientes y amigos es a veces un castigo.

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC.

                                                                **********************************

                                                                                       

LAS OBLIGACIONES QUE IMPONE EL ESPIRITISMO

( París abril de 1866- Médium señora B)
El Espiritismo es una ciencia esencialmente moral; por tanto, aquellos que se dicen sus adeptos no pueden  una inconsecuencia grave, sustrayéndose a las obligaciones que él impone.
Estas obligaciones son de dos órdenes:
La primera  concierne al individuo que,ayudado por las claridades intelectuales que la Doctrina, esparce, puede comprender mejor el valor de cada uno de sus actos, sondear mejor todos los rincones de su conciencia, apreciar mejor la infinita bondad de Dios, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y para dejarle la posibilidad de que se levante de sus caídas, le dio la extensa secuencia de sucesivas existencias, en las que en cada una, llevando la dificultad de sus faltas pasadas, puede adquirir nuevos conocimientos y nuevas fuerzas, haciéndole evitar el mal y practicar lo que es conforme a la justicia y a la caridad. ¿Qué decir de aquel que esclarecido de sus deberes con Dios, con sus hermanos, permanece orgulloso, avaro o egoísta? ¿No parece que la luz lo deja ciego porque todavía no está preparado para recibirla?. Por tanto, camina en tinieblas aunque se encuentre en medio de la luz; no es espírita sino de nombre. La caridad fraternal de aquellos que ven verdaderamente, debe esforzarse por curar esa ceguera intelectual; pero para muchos de los que se le parecen, será necesaria la luz que trae el túmulo, porque su corazón está muy apegado a los goces materiales, y su espíritu aún no está maduro para recibir la verdad, En una nueva encarnación comprenderán que los planetas inferiores como la Tierra, solo son una especie de escuela mutua en donde el alma comienza a desarrollar sus facultades y aptitudes, para aplicarlas enseguida a los grandes principios del orden, de la justicia, del amor, de la armonía, que regulan las relaciones de las almas entre sí, y las funciones que cumplen en la dirección del Universo, sintiendo que son llamadas a tan elevada dignidad, como la de ser mensajeros del Altísimo, el alma humana no debe envilecerse y degradarse al contacto con los inmundos goces de la voluptuosidad, de las innobles codicias de la avaricia que suprime a algunos hijos de Dios de los bienes que dio para todos; comprenderán que el egoísmo, nacido del orgullo, ciega el alma y le hace violar los derechos de la justicia, de la humanidad, que desde entonces engendra todos los males que hacen de la Tierra una morada de dolores y expiaciones. Instruídos por las duras lecciones de la adversidad, su espíritu será madurado por la reflexión, y su corazón después de haber sido herido por el dolor, se volverá bueno y caritativo, así que lo que os parece un mal, es a veces necesario para conducir a los endurecidos, Esos pobres retardados, regenerados por el sufrimiento, esclarecidos por esa luz interior que se puede llamar el bautismo del Espíritu, velarán cuidadosamente sobre sí mismos, o sea, sobre los movimientos de su corazón y el empleo de sus facultades para dirigirlos según las leyes de la justicia y de la fraternidad. Comprenderán que no están solo obligados a mejorarse a sí mismos, cálculo egoísta, impidiendo alcanzar el objetivo deseado por Dios, mas que el segundo orden de obligaciones del espírita, consecuencia necesaria del primero y completándolo, es el del ejemplo, que es el mejor medio de propagación y renovación.
 En efecto, aquel que está convencido de la excelencia de los principios que le son enseñados y deben, si está conforme con su conducta, proporcionarle la felicidad durable, no puede si verdaderamente está animado de esa caridad fraternal que está en la propia esencia del Espiritismo, sino desear que sean comprendidas por todos los hombres. De ahí la obligación moral de conformar su conducta a su creencia, y ser un ejemplo vivo, un modelo, como Cristo lo fue para la Humanidad.
Vosotros, débiles centellas partidas del eterno foco del amor divino, seguramente no podéis pretender una irradiación tan grande como la del verbo de Dios encarnado en la Tierra, pero cada uno en vuestra esfera de acción,podéis derramar los beneficios del buen ejemplo; podéis hacer amar la virtud, rodeándola del encanto de esa benevolencia constante que atrae, cautiva y muestra, que la práctica del bien es cosa fácil que da la felicidad íntima de la conciencia alineada bajo su ley, porque es el cumplimiento de la Voluntad Divina que nos hizo decir por Cristo: Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es Perfecto.
Ahora bien, el Espiritismo no es sino la aplicación cierta de los principios de moral enseñados por Jesús, porque tiene el objetivo de hacerla comprender por todos para que progresen con mayor rapidez, que Dios permite esta manifestación universal del Espíritu, viniendo a explicaros lo que parecía oscuro y a enseñaros la verdad. Él viene como el Cristianismo bien entendido, a enseñar al hombre la absoluta necesidad de su renovación interior por sus propias consecuencias que resultan de cada uno de sus actos, de cada uno de sus pensamientos porque ninguna emanación fluídica buena o mala, escapa del corazón o del cerebro, sin dejar en alguna parte, una marca, el mundo invisible que os rodea es para vosotros ese Libro de la Vida donde todo se inscribe con increíble fidelidad, y la balanza de la Justicia Divina no es otra que la que figura que vuestros actos, cada uno de vuestros sentimientos es, de alguna manera, el peso que carga vuestra alma y le impide elevarse, o aquel que lleva el equilibrio entre el bien y el mal.
Felices, pues, aquellos cuyos sentimientos parten de un corazón puro; él derrama a su alrededor como una suave atmósfera que hace amar la virtud y atrae a los buenos Espíritus; su poder de irradiación es tanto mayor cuanto más humilde sea, por tanto más liberada de las influencias materiales que atraen el alma y le impiden progresar.
Las obligaciones que impone el Espiritismo son de carácter esencialmente moral; son una consecuencia de la creencia; cada uno es juez y parte de su propia causa, pero las claridades intelectuales que lleva a aquel que quiere, verdaderamente, conocerse a sí mismo y trabajar por su mejoría son tales, que asustan a los pusilánimes, y por eso es rechazada por muchos. Otros tratan de conciliar la reforma que su razón le demuestra ser una necesidad, con las exigencias de la sociedad actual. De ahí, una mezcla heterogénea, una falta de unidad que hace de la época actual un estado transitorio; es difícil a vuestra naturaleza corporal, despojarse de sus imperfecciones para revestir el hombre nuevo, es decir, el hombre viviendo según los principios de la justicia y la armonía deseados por Dios. Sin embargo, con esfuerzos perseverantes, llegaréis allí, porque las obligaciones que la conciencia se impone, cuando está suficientemente esclarecida, tienen más fuerza de la que jamás tendrán las leyes humanas basadas en el constreñimiento de un oscurantismo religioso que no puede soportar el examen; pero si gracias a las luces de lo Alto, estáis más instruidos y comprendéis más, debéis también ser más tolerantes y no emplear como medio de propagación, sino el raciocinio, porque toda creencia seria es respetable. Si vuestra vida es un bello modelo donde todos pueden encontrar buenos ejemplos y sólidas virtudes donde la dignidad se alía a una graciosa amenidad, alegraos, porque habréis comprendido, en parte, las obligaciones que el Espiritismo impone.
LUIS DE FRANCIA
(Tomado de la Revista Espírita, Periódico de   Estudios Psicológicos dirigida y editada por Allan Kardec-9º Año, núm.5-Mayo 1866)
                                                                           ***********************


No hay comentarios: