lunes, 25 de octubre de 2021

Reencarnación y Resurección

  ESPÍRITAS

1.-  ¿ Existe algún riesgo al acceder bajo hipnosis a vidas pasadas?

2.-  Caracteres de la Ley Natural

3.-  Reencarnación y Resurección

4.- Moral extraña





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¿Existe  algún  riesgo al  acceder bajo hipnosis a vidas pasadas?

                                    


     Es de señalar que la técnica  de la hipnosis no es nada nueva, pues se sabe que las regresiones a vidas pasadas ya eran practicadas por los egipcios  hace unos tres mil años.

 También es de señalar que las regresiones hipnóticas hasta vidas anteriores solamente se debieran hacer cuando se busca en ellas, por el psiquiatra o psicólogo acreditado, la solución a determinadas fobias con las que se nació. No hay que perder de vista el hecho de que cuando este recuerdo no es natural y espontáneo, es porque no es conveniente para el normal desarrollo espiritual  de las personas.  Normalmente solo dentro de los cauces de lo natural nos podemos desenvolver adecuadamente. 

La hipnosis supone un estado especial de la mente, generalmente inducido por otra persona y con el consentimiento previo del sujeto hipnotizado.  Por este procedimiento pueden aflorar al recuerdo consciente del sujeto que se somete a hipnosis, imágenes de su pasado que estaban ocultas en su subconsciente;  asimismo también se le pueden dar órdenes o sugerencias en este estado, que cumple siempre y cuando no sean radicalmente opuestas a sus principios éticos y morales, lo cual significa que aun en ese especial estado mental, sigue disponiendo de su libre albedrío para decidir sus actuaciones. 

 En este proceso siempre interviene en mayor o menor medida el consentimiento, la voluntad o la sugestión positiva del sujeto a hipnotizar, por lo que sin este requisito imprescindible no se puede llevar a cabo la consecución del trance hipnótico; así, se comprende que en esa disposición positiva de prestarse a un estado de hipnosis, manifiesta su libertad para acceder o no a ello; asimismo se explica el que haya personas mucho mas sugestionables o sensibles que otras para la inducción hipnótica.

 Cuando se accede bajo hipnosis a los recuerdos vividos de existencias anteriores bajo ese estado mental llamado de "sofronización", se suele  recordar y reconocer muchas veces a personas  que  nos acompañaron en aquella pasada existencia, protagonizando  diferentes papeles de relación  interpersonal, a los actuales, y con las que  también nos relacionamos afectivamente en la vida actual.  En muchos casos este recuerdo “forzado” no es conveniente llevarlo a cabo solo por curiosidad, pues  es algo que podría traumatizar  psíquicamente a la persona, por lo que podría ser un obstáculo serio para su evolución espiritual en esta vida. Pongamos como ejemplo, la persona que por curiosidad simplemente, accede al recuerdo de alguna vida o vidas anteriores, y  en ellas reconoce algún amigo o familiar actual, que en aquella ocasión fue un encarnizado enemigo con el que hubo una relación de odio o de temor intensa; este recuerdo haría probablemente renacer esos sentimientos de temor o de  odio, y  entonces los lazos de una positiva relación actual se verían seriamente amenazados al despertar aquella vieja enemistad.  Sin embargo si  ambos vuelven juntos a esta vida en otra nueva  interrelación, y han olvidado a nivel de consciencia aquel episodio de un oscuro  pasado juntos, eso es precisamente para no volver a reincidir en aquella relación negativa, y poder equilibrar la balanza de la Justicia mediante el establecimiento de unos nuevos lazos positivos de amistad, fraternidad o Amor.  Esto de paso nos está explicando el por qué del olvido del pasado a nivel consciente.

 Por otra parte, si el hipnotizador no es un científico experimentado (psiquiatra o psicólogo con la necesaria experiencia),  que la lleve a cabo  solamente  como recurso extremo para curar determinadas fobias de un paciente,  el resultado del experimento puede ser peligroso debido a que el sujeto hipnotizado no sea capaz de  salir  por si solo de la sugestión hipnótica o porque el  hipnotizador sea incapaz de  dirigir  y controlar el proceso por los cauces debidos debido a una inexperiencia muchas veces no reconocida

 Sin tener que acudir a la hipnosis para una regresión, lo que si está a nuestro alcance el poder intuir aproximadamente, no es quien fuimos, sino la clase de persona que fuimos, cómo fuimos, en función de cómo somos ahora, con nuestras tendencias, inquietudes, gustos, habilidades, manías, defectos y virtudes.

 Otro indicativo del pasado que nos señala la amistad o enemistad que se tuvo con otras personas, son las buenas relaciones y simpatías innatas y espontáneas que se dan en el presente, o bien la falta de armonía o las antipatías sin razones justificadas. Esto es debido a que, si los problemas que pudieron haber entre dos personas quedaron resueltos en el pasado, en un encuentro presente no existe motivo alguno para que puedan seguir existiendo  de forma  innata, pero cuando alguna cosa negativa quedó pendiente en el pasado, en un encuentro presente se pueden despertar inconscientemente esas antipatías u odios irracionales que no tienen un aparente motivo.

Jose Luis Martín

 

 “¿Qué    significan   los  conceptos  de  raza  o  religión?.        Si   se  enseñara  la  creencia  en la  reencarnación, ¡qué tolerantes nos volveríamos¡ ;  desaparecería  el   racismo    porque   ¿Cómo    podríamos    despreciar  a   negros,  magrebies,  orientales u otros, si lo hemos podido ser nosotros  en   el pasado o lo podemos ser en el futuro?.   -Maguy Lebrun –

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CARACTERES DE LA LEY NATURAL


.. ¿Qué debe entenderse por ley natural?

«La ley natural es la ley de Dios y la única verdadera para la dicha del hombre. Le indica  lo que debe hacer o dejar de hacer, y es desgraciado aquel porque de ella se separa».
.. ¿Es eterna la ley de Dios?
«Es eterna e inmutable como el mismo Dios».
.. ¿Ha podido Dios prescribir en una época a los hombres lo que les hubiese prohibido en otra?
«Dios no puede engañarse, y únicamente los hombres se ven obligados a cambiar sus leyes, porque son imperfectas; pero las de Dios son perfectas. La armonía que arregla al universo material y al moral está fundada en las leyes que Dios ha establecido para siempre».
617. ¿Qué objetos abrazan las leyes divinas? ¿Conciernen a algo más que a la conducta moral?
«Todas las leyes de la naturaleza son divinas, puesto que Dios es autor de todas las cosas.
El sabio estudia leyes de la materia, el hombre de bien las del alma, y las practica».
-¿Es dado al hombre profundizar las unas y las otras?
«Sí, pero no basta una sola existencia».


EL LIBRO DE LOS ESPIRITUS.
ALLAN KARDEC

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                                                              Carlos A. Baccelli 

REENCARNACIÓN Y RESURRECCIÓN
"Ellos designaron ( los judíos) con el término resurrección lo que el Espiritismo, más juiciosamente, llama reencarnación". - ("El Evangelio según el Espiritismo", Cap. IV - Nadie podrá ver el reino de Dios a menos que nazca de nuevo).
La resurrección, como creen los judíos para el Día del Juicio, evidentemente no puede ser de orden físico, ya que, si sucediera, tal fenómeno sería completamente antagónico a la razón y al sentido común.
Sin embargo, no podemos negar que la Reencarnación, es decir, el retorno del espíritu sucesivas veces a un nuevo cuerpo, "especialmente formado para él", es un vehículo de su resurrección moral.
La pregunta simplemente no está bien planteada filosóficamente, ya que la resurrección y la reencarnación no son condiciones doctrinales irreconciliables como uno se imagina.
El espíritu, según el Espiritismo, reencarna para resurgir, retoma el cuerpo carnal, tantas veces como sea necesario, para que un día pueda renacer espiritualmente.
Sin un renacimiento físico, el renacimiento espiritual es imposible.
La doctrina del Juicio Final, que establece que todos los espíritus permanecen dormidos, hasta que son sometidos a juicio, no se apoya ni siquiera en el Antiguo Testamento, ya que, en sus páginas, siendo constantes las apariciones de los espíritus de los "muertos", claro que es solo que no durmieron ...
El profeta Samuel, por ejemplo, a quien la Pitia de Endor "trajo" para encontrarse con el rey Saúl, quien lo evocó, no estaba dormido.
Cómo Moisés y Elías no dormían cuando, junto a Jesús, se materializaron en el monte Tabor.
Asimismo, el espíritu que luchó con José, hijo de Isaac, y lo golpeó en el talón, no estaba dormido.
Sin embargo, es necesario admitir que, sin reencarnación, no se produce el despertar espiritual del espíritu, que perfectamente podemos calificar de resurrección, que, precisamente, le permite dejar de vivir en el cuerpo carnal perecedero.
El espíritu, desde el punto de vista literal, esperando la Vida Eterna, no permanece dormido. Pero lo cierto es que, bajo el aspecto de lucidez que, en los caminos de la Evolución, le toca alcanzar, la mayoría, ya sea con los ojos abiertos o cerrados, continúan durmiendo.
La resurrección, por tanto, tiene lugar a través de cuerpos espirituales cada vez más sutiles, hasta que, levantándose plenamente de sí mismo, el espíritu finalmente se identifica con el Cristo, el Divino Resucitado.
Hermano José (psicólogo Carlos Baccelli - del libro "Vinde a Mim" (Venid a Mi )

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                     MORAL EXTRAÑA

Los sanos no tienen necesidad de médico.

Y acaeció que estando Jesús sentado a la mesa en la casa, vinieron
muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con El, y con sus discípulos.
- Y viendo esto los fariseos, decían a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro
maestro con los publicanos y pecadores? - Y oyéndolo Jesús, dijo: Los sanos no
tienen necesidad de médico sino los enfermos. (San Mateo, cap. IX).


Jesús se dirigía, sobre todo, a los pobres y a los desheredados, porque éstos son los que tienen más necesidad de consuelos; a los ciegos dóciles y de buena fe porque quieren ver, y no a los orgullosos, que creen poseer toda la luz y no faltarles nada.

Estas palabras, como otras muchas, encuentran su aplicación en el Espiritismo.

Algunos se admiran de que la mediumnidad se concede a gentes indignas y capaces de
hacer mal uso de ella; parece, dicen, que una facultad tan preciosa debería ser atributo
exclusivo de los más meritorios.

Digamos, ante todo, que la mediumnidad consiste en una disposición orgánica de la que puede todo hombre estar dotado, como la de ver, oir y hablar. De todas puede abusar el hombre en virtud de su libre albedrío, y si Dios no hubiese concedido la palabra, por ejemplo, sino a los que son incapaces de decir cosas malas, habría más mudos que parlantes. Dios, que ha dado al hombre facultades, le deja libre para usar de ellas, pero castiga siempre al que abusa.

Sin el poder de comunicar con los espíritus se hubiese dado sólo a los más dignos, ¿quién se atrevería a solicitarlo? Además, ¿en dónde estaría el límite de la dignidad? La mediumnidad se ha dado sin distinción a fin de que los espíritus puedan llevar la luz a todas partes, a todas las clases de la sociedad, así a la casa del pobre como a la del rico, lo mismo entre los prudentes para fortificarles en el bien, que entre los viciosos, para corregirles. ¿Acaso no son éstos últimos los enfermos que necesitan el médico? ¿Por qué Dios, que no quiere la muerte del pecador, le privaría del socorro que puede sacarle del cenagal? Los espíritus buenos vienen, pues, en su ayuda, y los consejos que recibe directamente son de tal naturaleza que le impresionan con más viveza que si los recibiera por caminos indirectos. Dios, en su bondad, para ahorrarle el trabajo de ir a buscar la luz más lejos, se la pone en la mano; ¿no es mucho más culpable si no la mira? ¿Puede excusarse con la ignorancia cuando él mismo haya escrito, visto, oído y pronunciado su propia condenación? Si no se aprovecha entonces es cuando es castigado por haber pervertido sus facultades, apoderándose de ella los malos espíritus para observarle y engañarle, sin perjuicio de las aflicciones reales con que Dios castiga a sus servidores indignos y a los corazones endurecidos por el orgullo y el egoísmo.

La mediumnidad no implica necesariamente relaciones habitales con los espíritus superiores, sino que es sencillamente una "aptitud" para servir de instrumento más o menos flexible a los espíritus en general. El buen medium no es, pues, el que comunica fácilmente, sino el que es simpático a los buenos espíritus y sólo está asistido por ellos.

Unicamente en este sentido es poderosa la excelencia de las cualidades morales sobre la
mediumnidad.

EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO. ALLAN KARDEC.

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