lunes, 21 de octubre de 2019

¿ Espiritismo cristiano o laico?

      INQUIETUDES ESPÍRITAS
1.-  Sobre los Pases Mediúmnicos
2.-  Desvelando el misterio de la muerte
          Las virtudes y los vicios
3.-  Mediumniad gloriosa
4.- ¿Espiritismo cristiano o laico?
5.-  Venza la Ansiedad




                                                    ********************************




                                               
                SOBRE LOS PASES MEDIÚMNICOS



                                   

Médiums Pasistas:

A veces se piensa, que la aplicación de pases exige que el hombre posea determinadas cualidades innatas,llegando a ser confundidos con la mediumnidad curativa o con el conocimiento de ciertas y determinadas "oraciones secretas".
Así, no todos podrían administrarlos
Esas afirmaciones tienen una verdad y una mentira al mismo tiempo.
El engaño está en la restricción que se quiera crear, si seleccionan a  aquellos que no posean dones especiales para ser pasistas.  En realidad cualquier persona sana, en principio, puede aplicarlo, aun inconscientemente, porque los Mentores Espirituales en su tarea de amparo, no siempre pueden esperar a la perfección del intermediario que se les ofrece para solo entonces ejercer su bendición regenerativa.
La verdad es que el conocimiento del mecanismo del pase y el mejoramiento moral y espiritual del hombre, hacen más eficaces sus efectos, creando condiciones básicas en el paciente. En sentido general, nadie recibe una gracia o un favor especial de la Misericordia Divina, para ser aquí, en la Tierra, un pasista común. En el mismo sentido, nadie, para esa actividad normal, viene en misión especialísima.
Por eso es que, aunque nunca se haya practicado, cualquiera de nosotros, que tenemos el corazón repleto de confianza en los Planos Celestes y sustentamos pensamientos de amor y de humildad, puede ensayar las primeras experiencias de transmitir esa maravillosa fuerza de salud y armonía en favor de nuestros semejantes. El hecho de no juzgarnos dignos o poseídos de suficientes conocimientos, no nos exime de someter a nuestros semejantes a la acción de nuestros pensamientos. Y esa participación natural es una de las fases embrionarias en que desarrollamos nuestra voluntad y que nos conducirá un día, a la condición de pasistas espontáneos y generosos, tan pronto nos empleemos en la conquista del Bien.
Para que nos cualifiquemos como buenos servidores del pase, necesitamos mucho esfuerzo, mucha voluntad activa, mucha disciplina para ir adquiriendo ciertas condiciones mínimas, para su aplicación.
La transmisión del pase:
El flujo energético se mantiene y se proyecta a expensas de la voluntad del médium pasista, así como de entidades espirituales desencarnadas que auxilian en la composición de los fluidos.
La transmisión del pase se hace por la voluntad que dirige los fluidos para alcanzar los fines deseados. De esa forma, podemos concluir que la disposición mental de quien aplica el pase y de quien lo recibe es muy importante.

Las fuerzas fluídicas vitales (psíquicas), dependen del estado de salud del médium pasista y las espirituales de su grado de elevación moral. Así que el médium pasista deberá estar lo más posible en equilibrio orgánico y  moral.

En la transmisión del pase, se debe evitar condicionamientos que puedan desvirtuar la práctica espírita, tal como la  preparación  con  gesticulaciones. Todo el poder y la eficacia del pase dependen del espíritu y no de la materia; de la asistencia espiritual del médium pasista y no de él mismo.

Las etapas preparatorias: manos levantadas y abiertas para la supuesta captación de fluidos por el pasista, manos abiertas sobre las rodillas, por el paciente, para mejor asimilación fluídica, brazos y piernas descruzados para impedir el libre paso de los fluidos, y así por delante, solo sirven para ridiculizar el pase, al pasista y al paciente. 

El médium pasista actúa solamente bajo la influencia de la entidad, no habiendo necesidad de incorporación mediúmnica, no precisa hablar, aconsejar o transmitir mensajes relacionados con el pase.

El pase debe ser silencioso, discreto, sin el balbuceo de oraciones, repeticiones de palabras de moda u orientaciones, a modo de palabras sacramentales.

No hay necesidad de tocar, bajo ningún pretexto, al asistido. La transmisión de energía se de aura a aura. El toque puede causar reacciones contrarias a la buena recepción de fluídos y crear situaciones embarazosas que conviene prevenir.

No hay necesidad de que el médium pasista reciba pases de otro médium al final de los trabajos, bajo el pretexto de una revitalización. A medida que el pasista aplica el pase, él automáticamente se recarga de fluidos saludables. Podrá tener cansancio físico, pero no desgaste fluídico si el pasista estuviese en condiciones físicas y espirituales y el trabajo estuviese bien orientado.

Evitar los pases a domicilio para no favorecer el comodismo. En casos de dolencia grave o imposibilidad total del asistido para comparecer en la casa espírita, deberán ser suministrados por un pequeño equipo, en la residencia del necesitado, mientras dure el impedimento.

Se debe evitar la práctica de dar pases sobre ropas, toallas, objetos, fotografías, que pertenezcan al doliente,para que él sea atendido a distancia.

Al tratamiento espiritual, hay que aliar siempre el tratamiento médico, pues los beneficios se sumarán a favor del necesitado.

En general, los asistidos toman al pasista o trabajador como ejemplo de elevación. Se recomienda, entonces, a tales servidores el cuidado en su conducta y conversaciones, cuidando siempre por la elevación y dignidad.

Será siempre aconsejable presentarse en la sala de pases de la manera más simple posible, no siendo conveniente el llevar joyas, bisuterías u otras piezas que el pasista al moverse, produzcan ruidos, ni vestidos exagerados que impidan los movimientos, perfumes fuertes que, por ser volátiles, impregnan la cámara de los pases, modificando la predisposición de los que en ella penetran.

No hay necesidad de ropas especiales (uniformes), para la transmisión del pase, bajo el pretexto de higiene y facilitar la transmisión de energías.


Resultados del Pase:

Durante la transmisión del Pase tenemos un agente transmisor, dotado de recursos vitales y espirituales (médium pasista) y un agente receptor (asistido, paciente, doliente, etc.)
Los resultados pueden ser de tres órdenes: 
Benéficos;
Maléficos;
Nulos.

Benéficos


Dependen del médium pasista, que debe estar en condiciones de transmitir el pase: salud físicas en buenas condiciones para que el fluído vital pueda ser donado, y equilibrio espiritual elevado para que los fluídos espirituales estén en armonía.


Dependen del asistido cuando está: receptivo, en condiciones de favorecer el recibimiento de la ayuda, vibrando mentalmente para mejor absorber los recursos espirituales; asimismo deberá estar diepuesto a mejorarse espiritualmente, pues la ayuda del Pase es pasajera y se fijará a través de sus modificaciones íntimas.

Maléficos


Dependen del médium pasista cuando está:
Con un estado de salud precaria, (fluído vital deficitario)
Con el organismo intoxicado (tabaco, alcohol, drogas, pensamientos desvirtuados, etc.);

En estado de desequilibrio espiritual (revuelta, vanidad, orgullo, rabia, desespero, desconfianza, ansiedad, etc)

Depende del asistido:


Cuando sus defensas están prácticamente nulas, no pudiendo neutralizar el torrente de fluídos groseros que le son transmitidos, visto que de alguna forma, se afiniza con ellos. Cuando tales fluídos no son atraídos por el asistido, el propio plano espiritual actuante desintegrará la carga transmitida por el médium pasista no preparado.

Nulos (Sin efecto alguno)


Depende del asistido, porque  aun con la ayuda del médium pasista, si el asistido se mantiene en posición impermeable (descreencia, vanidad, aversión, liviandad, etc)

Revista virtual Verdad y Luz
( Traducción de Jose Luis Martín)


                                             ****************




   DESVELANDO EL MISTERIO DE LA MUERTE




      Envuelta en supersticiones mágicas y misticismo alienante, de los tiempos primitivos hasta la primera mitad del siglo XIX, fue apenas de preparación dramática, sombría y trágica de la criatura humana para el misterio insondable en que toda la Humanidad seria fatalmente tragada. Es increíble que las iglesias cristianas se esforzaran tanto, hasta hoy, para mantener esta situación desesperante en el mundo. Aunque hace no muchos años, el Papa Pablo VI, mostrándose preocupado con su muerte próxima, declaró que nada dice la Iglesia sobre la muerte, a no ser que sobreviviremos a ella en una forma de vida misteriosa. Y así, de misterio en misterio, como se ve, los problemas fundamentales de la vida y de la muerte fueron escapando de las manos de los clérigos. Hoy estos asuntos pasarán hacia el ámbito de la Ciencia. Mas será la Educación y la Pedagogía a las que, en última instancia, cabe hoy la obligación de elaborar los programas de orientación educativa de todos nosotros para el acto de morir.
      Para René Hubert y Kerchensteiner, el acto educativo es un acto de amor. En las pesquisas sobre la Educación primitiva, entre los salvajes, se evidenció que la naturaleza de la Educación es esencialmente afectiva, amorosa. Esto nos muestra que la Educación para la Muerte no puede ser coercitiva, autoritaria, constreñidora y mucho menos aterrorizante.
      Las religiones de la muerte, por lo tanto, se negaron a si mismas al optar por el terrorismo de las maldiciones y de las amenazas para educar a los hombres en el difícil oficio de morir y de soportar la muerte a su alrededor. Simone de Beauvoir observó, en contacto con materialistas ideológicamente convencidos, que morir es una necesidad natural  del hombre y que los materialistas temen, principalmente, la soledad de la muerte. Nada saben, como los religiosos, sobre los secretos de la muerte. Debería ser por esto que siempre mueren con los ojos abiertos, dejando a los vivos el trabajo de cerrarlos. Si los materialistas pudiesen ser filósofos, no les importaría la soledad de la muerte, puesto que si en ella todo se acaba, no podría haber soledad. Y será también por esto que no puede haber una Filosofía materialista. La esencia de la Filosofía es la libertad y su objeto es ella misma. La Filosofía es la captación libre de la realidad que nos dará una libre concepción del mundo. El materialista no es libre, puesto que está preso a la idea fija de que todo es materia. Fue esta posición incomoda la que llevó y alejó a Marx de la escuela hegeliana y lo llevó a la corrección errada de la dialéctica cierta de Hegel, poniendo cabeza abajo lo que estaba evidentemente en pie.
      No es por casualidad  que estemos en un mundo tan lleno de conflictos y angustias.            Pagamos caro el mundo fantasioso que orgullosamente construimos sobre el mundo natural  y real de la Tierra.  Readaptar este mundo humano a la realidad planetaria es tarea urgente, que cabe a todos y a cada uno de nosotros.
EDUCACIÓN PARA LA MUERTE. Herculano Pires.


                                                                         ***************************************





                   

           Las virtudes y los vicios


893. ¿Cuál es la más meritoria de todas las virtudes?
- Todas las virtudes poseen su mérito, porque todas son indicios de progreso en la senda del bien. Hay virtud cada vez que existe una resistencia voluntaria a las solicitaciones de las malas tendencias. Pero lo sublime de la virtud consiste en el sacrificio del interés personal por el bien del prójimo, sin abrigar segundas intenciones... La más meritoria de ellas es la que se basa en la más desinteresada caridad..
EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
ALLAN KARDEC
                                                                      *************************************






                                                                                         

                                                                                             

MEDIUMNIDAD GLORIOSA

     La mediúmnidad, bajo los diversos nombres que ha tenido, se nos parecerá como lo que ha habido en el mundo de más grande y sublime. Casi todos los privilegiados: profetas, videntes, misioneros, mensajeros del amor, de verdad y de justicia, casi todos han sido verdaderos médiums, ya que se han comunicado con lo invisible, con lo infinito.

     Se podría decir, desde muchos puntos de vista, que el genio es una de las formas de la mediúmnidad. Los hombres de genio son hombres inspirados en el sentido trascendental y fatídico de esta palabra; son los mensajeros del pensamiento superior. Su misión es necesaria. Por medio de ellos conversa Dios  con el mundo; por medio de ellos llama y atrae a la humanidad. Sus obras son faroles que enciende para alumbrar el largo camino de los siglos.

     El genio, antes que nada, es, el resultado de pacientes estudios seculares, de una lenta y dolorosa iniciación, que ha desarrollado en el ser inmensas aptitudes, una profunda sensibilidad que le abre las puertas de las más elevadas influencias. Dios reserva la luz a aquel que, durante largo tiempo, la ha buscado, la ha deseado, y la ha pedido.

     Los genios son hombres en lo que se refiere a su naturaleza terrestre, a sus pasiones, a sus debilidades. Sufren todas las miserias de la carne, las enfermedades los deseos materiales.  Pero son más que hombres por lo que en ellos constituye el genio, por la inmensa acumulación de riquezas del pensamiento, por esta lenta elaboración de la inteligencia y del sentimiento a través de innumerables caminos, fecundado todo por el influjo y por la inspiración de lo alto, por esta comunión constante en las esferas superiores del Universo.

     El genio, bajo sus mil formas, es una colaboración con lo invisible, una verdadera ascensión del alma humana hacia Dios, son enviados del cielo, los ejecutores de los designios de Dios en el mundo. Orfeo, Hermes, Crisma, Pitágoras, Zoroastro, Platón, Moisés son los grandes iniciados del mundo antiguo, más tarde Juan Bautista, Cristo y todos los apóstoles vendrían después.

    En los bosques, en las montañas, en el desprendimiento de todas las cosas sensibles, en la meditación y en la plegaria, es como el vidente y el inspirado se prepara para su obra. Lo invisible no se rebela  más que al hombre solitario y recogido. Platón recibía las grandes inspiraciones en la cima Imite; Mahoma en las montañas del Irá; Moisés en el Sinaí; Jesús celebra la comunión con su Padre, en medio de plegarias y lágrimas, en el Monte de los Olivos.

     Durante veinte siglos, la exégesis católica desnaturalizó el fenómeno, creía que todo se explicaba con una sola palabra: milagro.

     El Espiritismo ha penetrado el  misterio de las cosas; proyecta claridades del más allá sobre la teología que completa y sobre la experimentación que ilumina.

     Los profetas Israelitas fueron médiums inspirados, la historia de Israel es el más famoso poema medianímica, la epopeya espiritualista por excelencia. Un día la exégesis científica afirmará estos conceptos y con ello quedará disipadas las oscuridades de los libros sagrados, todo se explicará, todo será simple y a la vez grande.

     Moisés eligió un día a 70 ancianos y los colocó en torno al tabernáculo. Jehová se muestra entonces, en forma de nube, y enseguida las poderosas facultades de Moisés se comunican a los ancianos, los cuales “profetizaron”.

     El tabernáculo hace aquí el oficio de acumulador o condensador fluídico; es un medio de exteriorización, como lo son los espejos del metal bruñido, y contemplándolo se provoca el trance. En cuanto a la manifestación de Jehová en la nube, es un comienzo de materialización. Pues esta siempre comienza por un punto nubloso, vago primeramente, en el cual va precisándose  y dibujándole la aparición. Jehová es uno de los Elohim, espíritus protectores del pueblo judío y de Moisés en particular. Bajo su influencia, el poder espiritual de Moisés se transmite a los setenta ancianos, como el poder de Cristo se transmitió más tarde a los apóstoles en el Cenáculo, e igual en nuestros días vemos, en muchos casos, transmitirse la mediúmnidad de una a otra persona, por medio de pases y toques magnéticos. Así comenzó la mediúmnidad sagrada en Israel. Desde entonces, la mediúmnidad profética se hizo permanente en la raza judía, aunque algo intermitente en sus manifestaciones. Estuvo subordinada a ciertos estados psicológicos, que no siempre son constantes, ni en los individuos ni en los pueblos.

     En la vida de las naciones, hay apocas de turbación intelectual y de depresión moral que obligan al espíritu a alejarse momentáneamente.

     En tiempos de los Jueces, la mediúmnidad era cosa rara; reaparece con Samuel, brillando con nuevos resplandores. Samuel comprendió, que la mediúmnidad trascendental está subordinada a las disposiciones morales de los individuos y de las sociedades, instituyo escuelas de profetas, agrupaciones en las  cuales se iniciaba a los neófitos en los misterios de la comunicación fluídica.

     Estas escuelas estaban en determinadas ciudades, pero principalmente en los valles solitarios, o en los repliegues de las montañas. El estudio, la contemplación del infinito en medio de la belleza y del silencio de las noches estrelladas, o en la luz de los días clarísimos de Oriente, preparaban al discípulo profeta para recibir el espíritu de lo alto.

    La naturaleza entera, penetrada por la sustancia divina, es un médium, un verdadero intermediario entre el hombre y los Seres superiores. Una cadena magnética relaciona entre sí a todos los seres, a todos los mundos.

     Samuel fue profeta desde la infancia estando dormido en el templo, con frecuencia es despertado por voces que le llaman, le hablan durante la noche y le comunican las cosas futuras.

     Esdras, reconstituye la Biblia entera, que se había perdido y esto lo hace en condiciones de diferentes géneros de mediúmnidad.

     Job tuvo una visión que es el tipo perfecto de la materialización espirita. Todo el libro de Job está lleno de iluminaciones y de inspiraciones medianímicos. Su vida atormentada por malos espíritus, es asunto de estudios muy sugestivos.

    La Biblia menciona varios casos de Obsesión, entre otros los de Saúl, que frecuentemente se siente poseído por un poderoso espíritu colérico, es un fenómeno de inspiración bien caracterizado. Saúl fue primeramente un Médium “del Señor” pero a consecuencia de faltas graves y una vida desordenada perdió sus facultades. Esto son frecuentes en los que se dejan invadir por las malas pasiones.

     Esos médiums inspirados tuvieron que sufrir humillaciones y sufrimientos además de luchas contra los impostores. Siempre ha habido falsos profetas, médiums movidos por espíritus perversos, cuyo único objeto es contrariar la acción de los verdaderos profetas, sembrando discordia en sus medios habituales.

     Muchos grupos espiritas se han deshecho y disgregado bajo la influencia de espíritus inferiores. He aquí porque el gran arte del espiritualismo ha de consistir en preservar a los lugares que asisten de esas influencias nefastas que hayan placer en detener el paso de los misioneros de la paz y de la verdad.

    La obra de los profetas hebreos ha sido considerable. Sus predicaciones monoteístas y moralizadoras prepararon el advenimiento del cristianismo y la evolución religiosa de la humanidad. Los médiums israelitas que eran hombres de meditación, de recogimiento, de plegaria, sabían y enseñaban que el comercio con lo invisible es un principio regenerador.

     Los profetas combatían con energía el formalismo farisaico de la ley y decían a plena voz que la circuncisión del alma valía muchísimo más que la de la carne. Del mismo modo, en nuestros días, los Espíritus condenan las prácticas materiales y el fariseísmo estrecho de los falsos devotos y de todos aquellos que, bajo el pretexto de la religión, reemplazan preceptos del Evangelio por prácticas supersticiosas.

     La virtud que los videntes de Israel recomendaban siempre más, era la Justicia. La palabra “justo” significaba el conjunto de todas las virtudes: “Dar a Dios lo que es de Dios y a los hombres lo que es de los hombres”.

     Después del pecado de la idolatría, el de oprimir a los débiles y despreciar a los pobres, era el más duramente condenado por ellos.

     Tres grandes revelaciones medianímicos dominan la historia: a los profetas de Israel siguió el médium divino Jesús. El Espiritismo es la última revelación, la difusión espiritual anunciada por Joel.

    La acción psíquica del más allá ha de transformar el mundo futuro en una humanidad de videntes y auditivos. La mediúmnidad será el estado último de la raza humana caminando hacia el término de sus destinos.

     En los actuales momentos una grandiosa labor se está cumpliendo en este sentido; una obra, potente se está elaborando. El estudio constante y profundo del mundo invisible, que es también el mundo de las causas, ha de ser el grandioso mar y la fuente inagotable de la que se alimenten el pensamiento y la vida del hombre sobre la tierra, y la mediúmnidad será su llave. El hombre llegará a la ciencia que no se excluyen la una a la otra, sino que se unen para mutuamente fecundarse; se establecerá UNA MÁS INTIMA COMUNIÓN ENTRE LOS VIVOS Y LOS MUERTOS y se obtendrán más abundantes auxilios que descenderán de los espacios sobre la humanidad. El hombre del mañana sabrá mejor comprender y bendecir la vida; ya no temerá a la muerte… entonces realizará, con su propio esfuerzo, el reinado de Dios sobre la tierra, de paz y de justicia y al final del camino, su día postrero será luminoso y tranquilo, como el ocaso de las constelaciones celestes en los momentos en que el alba matutina apunta el horizonte.

Trabajo realizado por Merchita
Extraído del el libro “En lo Invisible de León Denis.


                                                                         ********************************






¿ESPIRITISMO CRISTIANO O LAICO ?



Hermano Jose Luis:



    Antes de divagar, me gustaría expresar el profundo respeto que tengo por tu persona y el interés sincero de que podamos servir a la causa cristiana de la mejor manera posible.


    Sobre el tema de la influencia del laicismo dentro del espiritismo vale la pena reflexionar sobre la recomendación del Primer Congreso Espirita Internacional, celebrado en septiembre de 1888: 



“El Congreso Espirita recomienda un constante esfuerzo para difundir el LAICISMO por todas las esferas de la vida. La absoluta libertad del pensamiento, la enseñanza integral para ambos los sexos y el cosmopolitismo como base de las relaciones sociales”. 



    Firman esta Declaración nombres ilustres como José Maria Fernández Colavida (el “Kardec Español”), Pierre Gaëtan Leymarie, Amalia Domingo y Soler, Ercole Chiaia, etc. 



    Así se hace evidente, que el laicismo viene con el Espiritismo desde sus inicios y que fue a partir de infiltraciones “clericales”, como la roustainguista entre otras, que  comenzó a cambiarlo, en un intento de convertirlo en una secta mística de corte salvacionista.


    El término “laico”, según el diccionario es “todo aquello que excluye lo eclesiástico o confesional”, pero no significa antirreligión.

     La Doctrina Espirita, sabiamente codificada por Kardec, contando con el asesoramiento de espíritus superiores, nació y fue estructurada con el carácter de una filosofía laica, libre-pensadora, adogmática, asectária, universalista y con un mensaje inmenso de amor, de ternura, de fraternidad y de solidaridad.

     No quiero con esto defender los cambios efectuados en algunas versiones que hicieran de las obras de Kardec, pero si deseo invitar a reflexionar sobre el sentido de estos cambios, si de hecho están en contra del mensaje de la Tercera Revelación y su carácter primordial de universalidad. 

     En el primer ejemplo expuesto vemos la preocupación de cambiar el término Moral Evangélica, por Moral Humana. Como sabemos, Evangelio significa buena nueva o buen mensaje.  De hecho, en su forma abstracta, Humanidad es una expresión que sintetiza las características compartidas por todos los humanos, con especial atención en la capacidad del Hombre como ser comprensivo y benevolente. ¿Acaso, de hecho, el término  Moral Humana cambia el sentido original?

     Lo mismo vale para  diferenciar entre espiritismo cristiano y espiritismo humanitario.

     El espiritismo nació para todos los pueblos y todas las religiones. Para quien enfrenta un público que es formado en su mayoría por cristianos, es más fácil colocar la doctrina bajo este vocabulario, pero para otros como Yo que expuse la doctrina para musulmanes o budistas, el término humanitario facilita y mucho el entendimiento y la aceptación de la doctrina.

     Por la historia de las religiones cristianas a lo largo de nuestra historia, hay un rechazo significativo del término cristiano, por las acciones de la iglesia católica y de los protestantes de un modo general, que intentaron a hierro y fuego imponer su poder en la explotación de otros pueblos. Aquí en España, cuando puedo exponer la doctrina en medios no espiritas, lo primero que hago  es dejar claro que la figura de Jesús y la de la iglesia, son  dos cosas absolutamente distintas.

     Desarrollo una argumentación basada en que Jesús nunca fundó religión alguna, y mucho menos la católica.  Toda la moral enseñada por Jesús, se resume en dos simples palabras: Caridad y Humildad, esto es, en las dos mayores virtudes  donde debemos concentrar todas nuestras fuerzas para desarrollarlas, si pretendemos erradicar de nuestro espíritu el egoísmo que nos mantiene presos en las redes de la ignorancia. Nuestro lema es “Fuera de la Caridad no hay salvación” y no “Fuera del cristianismo no hay salvación”.

     Por ser laico en su concepción, el ESPIRITISMO es un sistema de pensamiento y de conocimiento que se puede conciliar con cualquier religión. Los puntos básicos son la continuidad de la personalidad y el poder de comunicación  después de la muerte. Estos dos hechos básicos son de tan gran importancia para un hindú, un mahometano o para un sintoísta, como para un cristiano. 

     Este es el aspecto universalista del espiritismo.

     En un mundo con tantos desequilibrios y aberraciones, las religiones, en particular, fallaron en la tarea de reformar la humanidad y nos cumple a nosotros, por el carácter universalista de la doctrina, ofrecer las respuestas que tanto esperaban en cuanto al "por que" de nuestra existencia en este mundo.

     El tema no es peligroso, hermano mío, es necesario, pero requiere mucho cuidado. 

     De este intercambio de informaciones, nos vamos preparando para participar mejor de todas las charlas que vengan y sepamos de hecho lo que defendemos y porque lo defendemos.


Sin más, un abrazo con cariño fraterno: Cándido

                                                          *********************************





                             Venza la ansiedad





     En los actuales días que vivimos en la Tierra con tanto progreso material, el ser humano vive aturdido ante los graves conflictos: el miedo, la tristeza, la depresión y la ansiedad. Esto tiene asolado a millones de personas en todo el planeta y no son fáciles sus curas o alivio al amparo del ser humano.



    Inicialmente pretendemos ofrecer algunas definiciones de este terrible drama:



  "Ansiedad es la sensación , a veces vaga, de que algo desagradable está a punto de suceder". El diccionario presenta estos conceptos: "Ansia, aflicción, angustia....Perturbación del Espíritu causada por la incertidumbre o por el recelo...; Ansiedad: estado afectivo caracterizado por un sentimiento de inseguridad."



      Lector amigo, observe entonces, que la ansiedad está íntimamente ligada con las incertidumbres de la existencia en la Tierra y en la vida espiritual, solo que son muchos los que se afligen con lo que les podrá suceder después de la muerte.



     Buda- el Iluminado- ya llamaba la atención para la impermanencia de todo cuanto se refiere al cuerpo orgánico o al  espiritual, solo que son muchos los que se afligen con lo que les podrá suceder. Platón, filósofo de la antigüedad, afirmaba que la única cosa que no cambia en el Universo es la Ley del Cambio.



Así, por la dinámica de la Vida, en movimiento contínuo, nada permanece estacionario. Criatura alguna, por fuerza de este movimiento incesante, experimenta seguridad absoluta y permanente del cuerpo. Todos estamos sujetos a cambios que pueden ocurrir en cualquier momento. En relación a esta impermanencia y a esta inseguridad, se comprende  por qué la mayoría de los hombres vive abrazado a esa sensación de que algo desagradable está a punto de suceder.



   El ansioso crónico sufre, entre otras razones, porque sueña en conseguir ciertos bienes y valores y sueña en conservar siempre lo que viene a conquistar. Como no consigue todo lo que desea, o como siente que no conservará para siempre lo eventualmente conquistado, se angustia. Sufre con la sensación de que no conseguirá alcanzar la meta o con la sensación de que en cualquier momento perderá lo poco que conquistó!



  Se puede pues, decir entonces que la ansiedad es una perturbación del espíritu causada por la incertidumbre o por el recelo. Los estudiosos hacen una distinción importante entre el miedo y la ansiedad; en cuanto el miedo es a la reacción al peligro externo y real, la ansiedad significa"una expresión de conflictos internos, la mayoría de las veces, inconsciente".





     La ansiedad puede ser considerada normal o patológica. La ansiedad normal es aquella en la que el indivíduo presentará las manifestaciones psíquicas o físicas en intensidad leve o  moderada, no frecuentes y con una duración limitada de tiempo. La ansiedad será patológica  siempre que las manifestaciones psíquicas mencionadas se presenten a un nivel acentuado, inaceptable. Traerá inclusive  , maleficios para la economía orgánica, En este grado, la ansiedad no solamente  perturba sino que perjudica.



     El rencor y el resentimiento son otra enfermedad del alma. La cura del rencor exige una reforma íntima profunda. Aquellos que lo conservan, enferman, no solo  no solo espiritual, sino físicamente. La mejor terapia es la del perdón, no solo de palabras sino sobre todo, del olvido del mal recibido.

      La depresión es también una dolencia del alma y está vinculada  la mayor parte de las veces, al presente y al pasado del Espíritu que vivió  equivocado y contrarió esta u otras vivencias anteriores a la conciencia de culpa. ¿Cómo vamos nosotros a curar esas graves dolencias?. El Espiritismo,ampliando las enseñanzas morales del mensaje de Jesús para los tiempos actuales, nos ofrece alguna sugerencia?. Vamos a seguir algunas reglas que pueden cambiar su vida:

1.- Haga el bien a sí mismo y a sus semejantes;
2.- Clonfíe en Dios, plznee una vida y hágala.
3.- Ame a su familia procurand mejorar sus  relaciones familiares
4.- Aprenda a dominar sus emociones
5.- Sea Vd. Su psicoterapeuta descubriendo sus virtudes.
6.- Sea competente planeando sus acciones.
7.- Vaya más allá del bienestar material pensando en los valores de la educación del Espíritu.
8.-  Crézcase ante los obstáculos.
9.-  Viva bien con todos.
10.- Cuide con celo de su cuerpo, pero principalmente, de la iluminación interior.

    Finalmente, con el despertar del Espíritu y la vivencia del amor, creemos que podemos vencer estos males que han llevado a tantas personas al sufrimiento y así, podremos alcanzar un estado de plenitud.La Iluminación.
   

Fuente: CLARO, Izaías, " Como superar la aniedad" Edições Jerônimo Mendonça, 2001, São Paulo.João Batista Cabral –

                                                                              *******************************





No hay comentarios: