jueves, 22 de enero de 2026

Dios y la Naturaleza

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- Turbación espírita tras la muerte

2.- Primer encuentro de León Denis con Allan Kardec ( Historia )

3.- Allan Kardec lo tuvo muy claro

5.- Dios y la Naturaleza

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   TURBACIÓN ESPÍRITA TRAS LA                                       MUERTE                               

163. El alma, al dejar el cuerpo, ¿tiene de inmediato conciencia de sí misma? 

- Conciencia inmediata no es el término adecuado. Permanece algún tiempo en estado de turbación. 

164. ¿Todos los Espíritus experimentan en el mismo grado y durante un lapso idéntico la turbación que sigue a la separación del alma y el cuerpo? 

- No, ello depende de su elevación. El que está ya purificado vuelve en sí casi inmediatamente, porque se ha desprendido de la materia durante la vida del cuerpo, al paso que el hombre carnal, cuya conciencia no es pura, conserva durante mucho más tiempo la impresión de esa materia. 

165. El conocimiento del Espiritismo ¿ejerce influencia sobre la duración más o menos prolongada de la turbación? 

- Una influencia muy grande, por cuanto el Espíritu comprende de antemano su situación. Pero, lo que más influye es la práctica del bien y la conciencia pura. 

En el momento de la muerte todo es al principio confuso. Hace falta al alma algún tiempo para recobrarse. Se halla como aturdida, al igual que el estado de un hombre que saliera de un sueño profundo y que tratara de darse cuenta de su situación. La lucidez de las ideas y el recuerdo del pasado le vuelven conforme se va borrando el influjo de la materia de que acaba de desembarazarse, y a medida que se disipa la especie de niebla que oscurece sus pensamientos. 
     La duración de la turbación que sigue a la muerte es muy variable. Puede ser de unas pocas horas como de varios meses, y hasta de muchos años. Aquellos en quienes es más breve son los que se han identificado en vida con su estado futuro, por cuanto comprenden de inmediato su situación. 
     La turbación presenta circunstancias particulares, de acuerdo con el carácter de cada individuo y, sobre todo, según el tipo de muerte experimentada. En las violentas, producidas por suicidio o suplicio, accidente, apoplejía o heridas, etcétera, el Espíritu se encuentra sorprendido, asombrado, y no cree haber muerto. Así lo sostiene con terquedad. No obstante, ve su cuerpo, sabe que ese cuerpo es el suyo, y no comprende que se haya separado de él. Acude junto a las personas a quienes profesaba afecto, les habla y no comprende por qué ellas no le oyen. Esa ilusión dura hasta que el desprendimiento del periespíritu se ha consumado. Sólo entonces el Espíritu se recobra y comprende que ya no forma parte de los vivientes. Este fenómeno se explica con facilidad. Sorprendido de improviso por la muerte, el Espíritu está aturdido por el brusco cambio que en él se ha operado. Para él, la muerte sigue siendo sinónimo de destrucción, de aniquilamiento. Ahora bien, como quiera que piensa, ve y entiende, en su opinión no está muerto. Lo que aumenta su ilusión es que se ve dueño de un cuerpo similar al anterior, por su forma, pero cuya etérea naturaleza no ha tenido todavía tiempo de estudiar. Lo cree sólido y compacto como lo era el primero, y cuando se le llama la atención sobre este punto se asombra de no poder palparlo. Este fenómeno es análogo al de los sonámbulos noveles, que no creen estar dormidos. Para ellos, el sueño es sinónimo de suspensión de las facultades. Y puesto que piensan libremente y ven, en su concepto no se hallan dormidos. Algunos Espíritus presentan esta particularidad, aun cuando la muerte no los haya sorprendido en forma imprevista. Pero sigue siendo una particularidad más general en aquellos que, aunque enfermos, no pensaban que morirían. Se ve entonces el singular espectáculo de un Espíritu que asiste a su funeral como si se tratara del de un extraño, y hablando de él como de una cosa que no le concierne, hasta el momento en que comprende la verdad. 

     La turbación que sigue a la muerte no tiene nada de penoso para el hombre de bien. Es tranquila y semejante en todo a la que acompaña a un despertar apacible. En cambio, para aquel cuya conciencia no es pura, está llena de ansiedad y de angustias, que aumentan a medida que va comprendiendo su situación.* 

     En los casos de muerte colectiva se ha observado que todos los que perecen al mismo tiempo no siempre se vuelven a ver de inmediato. En la turbación que sigue a la muerte, cada cual va por su lado, preocupándose tan sólo de aquellos que le interesan. 

El Libro de los Espíritus 
Allan kardec 

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UN CAPÍTULO EN LA HISTORIA DEL                           ESPIRITISMO


Primer  Encuentro de León Denis con Allan Kardec

                                                     (Léon Denis)

Eduardo Carvalho Monteiro

 Apenas hacía tres años que León Denis se había iniciado en el Espiritismo, cuando en 1867, Allan Kardec aceptó un convite para pronunciar una conferencia en Tours. León Denis tuvo entonces la oportunidad de entrevistarse con el Codificador en la quinta de Leandro Rebondrin, que hospedaba al Sr. Rivail, según describe el propio Denis:

  "Llegamos para recibirlo y oirlo, a una sala en la calle Paul Louis Courrier y pedimos la necesaria autorización a la Prefectura pues, durante el Imperio, una severa ley prohibía cualquier reunión de más de veinte personas. Sucedió que en el momento fijado para esa asamblea, fuimos informados de que nuestra petición quedaba en suspenso. Me encargaron entonces permanecer en el local para avisar a los convidados, que se debían dirigir a Spiritu-Villa, la casa del Sr. Rabondín, en la calle Sentier, donde la reunión se realizaría en el jardín. Eramos aproximadamente trescientas personas, en pie, apretados contra los árboles. Bajo la claridad de las estrellas, la voz, dulce y grave de Allan Kardec, se hizo oír; se podía ver su fisonomía, iluminada por una pequeña lámpara colocada sobre una mesa en el centro del jardín, proporcionando un aspecto fantástico. Le fueron hechas varias preguntas y él respondió con bondad y sonriente...... Las flores del señor Rebondin quedaron destruidas, pero lo importante fue el suceso de aquella noche..... recuerdo perpetuo e indeleble.

  Nos habló sobre la obsesión y varias cuestiones que le fueron propuestas,  a las cuales respondió siempre con bondad. Terminada la reunión, todos llevaron inefables recuerdos de ese memorable encuentro.

  Al día siguiente, volví a Spiritu-Villa, a fin de visitar al Maestro; lo encontré subido a una escalera, al pie de un gran cerezo, arreglando los frutos que recogía para la Sra. Kardec. Una escena bucólica que lo distraía de las graves preocupaciones. 
  
  En su artículo "Historia del Desenvolvimiento del Espiritismo en Tours", Denis completa la información de sus contactos con el maestro de Lión: "Yo lo vi muchas veces después de su viaje a Tours; en su residencia de la calle Saint Anne, en París, y por última vez en Bonneval, en la quinta de Petit Bois, donde los espíritas de Eure et Loire y de Loire et Cher, estaban reunidos para escuchar sus discursos y confraternizar. En el año siguiente, en 1869, moría súbitamente por la rotura de un aneurisma.

La Calle Sentier, en Spiritu Villa, se tornó un lugar importante e histórico para el Espiritismo, pues fue donde aconteció la primera conferencia espírita a la luz de las estrellas, y donde se dio el primero de los tres encuentros que León Denis tuvo con Allan Kardec.

Esta importancia histórica nos llevó a conocer el local en el año 2000. Lo que era una quinta, en cuyo jardín se pudieron instalar 300 personas, según relata Denis, fue dividida en lotes, en aquella época, y hoy contiene casas centenarias muy bien cuidadas por sus moradores. Una pequeña calle peatonal, da entrada a Spiritu Villa, la cual recorrimos emocionados.

Escogimos una casa con un vasto jardín, que imaginamos como parte de aquel pisado por Allan Kardec para su conferencia, y con un poco de recelo, tocamos la campana. Un joven atendió, y hablando en inglés, pedimos poder fotografiar el jardín de su casa, pues éramos investigadores y escritores brasileiros, y allí, hace más de 140 años, se dió un acontecimiento muy importante para nosotros. Confesamos que teníamos el recelo de ser mal recibidos ante la inusitada historia contada. Pero para sorpresa nuestra, el joven André,  muy gentil, nos franqueó la entrada y fue a llamar a su simpatica abuela, Madame Renaud, que además de su amistad, nos ofreció una copia de documentos de su propiedad, datados en 1840 y autentificados con el sello en blanco de Napoleón. No había duda de que un documento como este puede no representar casi nada para la historia del Espiritismo, pero la nobleza y amistad  con que aquella familia de Tours nos recibió y confió en los motivos por los que dos desconocidos, que no hablaban su lengua, les abrieron la puerta, fue casi tan emocionante como pisar aquella tierra que sabíamos que dos gigantes del pensamiento humano, le habían dejado sus marcas, hacía más de cien años. Fue, pues, con los ojos nublados al recordar la descripción de León Denis, de su encuentro con el maestro, que pasamos algunos minutos en aquel jardín, haciendo una sentida oración, intentando transportarnos con la mente hasta el lejano año de 1868, para oír los ecos de las palabras del maestro, bajo la luz de la lamparita, y teniendo por techo la bóveda celeste. Parecía que la tierra aún guardaba la dulzura de las cerezas caídas a los pies de Amelie Boudet, y que el crujir de las ojas secas, denunciando la llegada del joven León Denis, atrasado para el inicio de la reunión, aún era oído por nuestra fantástica audición. Es el mismo sentimiento bucólico que Denis vio en aquella escena, que él nos prestó, y nuestra imaginación voló alto, muy alto....
  A los trescientos oyentes privilegiados por aquella memorable conferencia, se sumó más de uno....

Fuentehttp://www.geb-portugal.org/Admin/Ficheiros/oencontr369.pdf

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          ALLAN KARDEC LO TUVO MUY                                           CLARO
Es rigurosamente exacto decir pues, que el Espiritismo es una ciencia de observación y no producto de la imaginación. Las ciencias no progresaron seriamente hasta que basaron sus estudios en el método experimental. Hasta hoy se pensaba que ese método sólo era aplicable a la materia, mientras que lo es igualmente para las cosas metafísicas...

15. Veamos un ejemplo. En el mundo de los espíritus acaece un hecho muy singular, y que nadie sospechaba siquiera: se trata de ciertos espíritus que creen seguir vivos. Pues bien, los espíritus superiores que conocen el hecho perfectamente, no vinieron anticipadamente a anunciarnos: “Hay espíritus que suponen que aún viven en la Tierra, que han conservado sus gustos, sus costumbres y sus instintos”, sino que han provocado manifestaciones de espíritus de esa categoría para que nosotros los observáramos. Cuando entramos en relación con esos espíritus, inciertos de su estado, o afirmando que aún estaban vivos y desempeñando sus tareas habituales, del ejemplo deducimos la regla. La multiplicidad de hechos análogos ha probado que no se trataba de una excepción, sino de una de las fases de la vida espírita que ha permitido estudiar todas las
variedades y causas de esta ilusión singular y reconocer que, dicha situación, es propia de espíritus poco adelantados moralmente y que tuvieron determinados tipos de muerte. Sólo es temporal, mas puede prolongarse durante días, meses y hasta años. Vemos así cómo la teoría nació de la observación. Del mismo modo ocurre con los demás principios de la Doctrina.

16. La ciencia, propiamente dicha, tiene por objeto el estudio de las leyes del principio material, así como el objeto del Espiritismo es el conocimiento de las leyes del principio espiritual..

EL GÉNESIS

ALLAN KARDEC

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              DIOS Y LA NATURALEZA

152. Entonces, ¿Dios es el autor de la naturaleza? 
− Sí; por todas partes encontramos su fuerza, su inteligencia, su amor y el reflejo de su belleza.

153. ¿La naturaleza es entonces el reflejo de Dios? 
− Sí; la naturaleza es una transparencia bajo la cual se descubre a Dios; cada uno de los fenómenos de la naturaleza es el símbolo de un pensamiento divino. 

154. ¿Cómo es que tan pocos hombres ven la naturaleza de esa manera? 

− Porque el mayor número de hombres mira estas cosas con un ojo cansado por la costumbre o falseado por la pasión. El hombre que guardó la juventud del corazón y la pureza de la mirada ve la naturaleza y la vida en la verdadera luz. Es en este sentido que Jesús dijo:  «felices los corazones puros, porque verán a Dios» y también: «si su mirada es simple, todo su cuerpo será iluminado.» 

155. ¿Pero esta forma de comprender la naturaleza no es exclusivamente mística puesto que la ciencia moderna ve allí sólo un fenómeno puramente material? 

− Precisamente es el error de la ciencia contemporánea ver en la naturaleza sólo el fenómeno material; y es también su castigo no poder, a causa de ello, abarcar la ley de la naturaleza ni la vida profunda de los seres que encierra. El espírita, como su nombre indica, busca  siempre en todas partes "el espíritu " de las cosas; y es el espíritu que le responde y le instruye. 

156. ¿Así, el espírita está en comunión más íntima con la naturaleza? 

− Ciertamente; esa es la comunión verdadera y universal. En medio de la naturaleza, el espírita nunca esta solo. El mundo de los espíritus le rodea, una protección invisible le envuelve; por todas partes descubre un misterio y oye voces. Siente que un amor inmenso queda en el fondo de toda vida; que cada ser repite un canto del gran poema y aporta su nota particular al concierto universal. 

157. Dijo antes que el Espiritismo tenía también una estética especial, ¿se entiende como una concepción de la Belleza? 

− Es la única estética, la única que es adecuada a la razón universal: la estética espiritualista. 

158. ¿Qué es la estética? 

− Es la ciencia de las leyes de la belleza. 

159. ¿Qué es la belleza? 

− Es aquello que gusta al espíritu y encanta los ojos. 

160. ¿Por qué lo que es bello es aquello que gusta al espíritu y a los ojos? 

− Porque lo bello está conforme con la naturaleza, como la naturaleza, a su vuelta, está conforme con la idea divina, que es el modelo eterno. 

161. ¿La naturaleza es pues la expresión de la belleza? 

− Sí, la naturaleza es el primer hecho estético que se impone a nuestro pensamiento y a nuestras miradas. Es la regla impecable, el modelo de donde las artes sacarán siempre la medida de su inspiración. 

162. ¿Cómo expresa el hombre la belleza de la naturaleza? 

− Por las artes. 

León Denis.

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