miércoles, 21 de diciembre de 2016

El egoísmo de los gobernantes


                                                                      

                                        MUERTES VIOLENTAS 

           ¿ QUE ACONTECE CON LOS ESPÍRITUS? 

Aprendemos con los Benefactores Espirituales, que la muerte del cuerpo físico, casi  nunca es notada por el espíritu, tal es la naturalidad del pasaje de un plano al otro.
 Eso significa que muchos espíritus desencarnan y llevan mucho tiempo para descubrir o percibir que ya dejaron el cuerpo material.
Aprendemos también con la doctrina espírita, que cuando está reencarnado, el espíritu dispone de dos cuerpos de manifestación: el cuerpo físico y el periespíritu (cuerpo espiritual), siendo el segundo, el que liga el alma con el cuerpo físico. 
Eso significa que cuando estamos en vigilia, el espíritu se vale del cuerpo físico y cuando está desdoblado por el sueño o cuando desencarna, se vale del cuerpo espiritual para sus manifestaciones y actividades.
Cuando acontece a la persona que se va, que va perdiendo poco  a poco la vitalidad necesaria para la vida física, o sea, que va envejeciendo su cuerpo material, el espíritu se va desprendiendo también de ese cuerpo, hasta la total ruptura con él,
Siendo así, muchas veces la muerte podrá significar para el espíritu la liberación de sus aflicciones de la vida material.
Cuando el ser humano está en plena fuerza física y desencarna, entra en un estado de perturbación, no entendiendo lo que le está aconteciendo, viene a ser ayudado por los amigos espirituales y familiares, que utilizan hospitales o casas transitorias para atenderlos en sus primeras necesidades. Generalmente los Benefactores mantienen al espíritu en sueño profundo, por el tiempo que este precise, hasta que él pueda saber o percibir su nueva condición.
En casos de muerte violenta, en donde el cuerpo físico se destroza por completo, como fue el caso de los ocupantes del avión accidentado en Santos, en la cuestión número 162 de El Libro de los Espíritus, los Benefactores afirman que, de hecho, no es raro en el hombre el conservar la conciencia de sí mismo durante algunos minutos antes del momento del suplicio. O sea, que esa aprensión, puede durar algunos minutos o segundos y no ser observado nada más por el espíritu. Casos existen que por merecimiento de la persona, esta entra en un sueño profundo  un momento antes de su muerte física y nada ve o percibe de ella. Solamente en el Mundo Espiritual sabrá lo ocurrido y observará que a pesar de haber sido la forma como fue su muerte, su cuerpo espiritual está intacto, sin un arañazo tan siquiera.
    Me recuerdo de una noche de psicografía en la Casa de la Prece en Uberaba, cuando Chico Xavier comenzó a leer los mensajes que llegaaban por su intermedio, una me tocó profundamente. Se trataba de un joven ciclista de Santa Catarina, estudiante de medicina, que en una mañana de sol, com de costumbre, sali´a pedalear y fue bruscamente atropellado por un camión. Su madre se imaginaba que, por los destrozos de su cuerpo físico, él estaría sufriendo mucho en el Mundo Espiritual . En su carta él afirmaba y calmaba a su madre, diciendo que apenas recordaba su temor cuando observó la aproximación del camión y nada vio ni sintió del accidente. Decía:

- Madre, crea en mí, llegué aquí sin ningún arañazo siquiera. Fue todo muy rápido. Fuí cariñosamente atendido por la abuela, que me llevó a un refugio confortable. No sufra madre querida, pues yo no sufrí nada de como la señora imagina.

Los  Benefactores afirman que la única muerte que lesiona el periespíritu y hace al espíritu sentir el dolor que experimentó al exterminar la vida de su cuerpo físico y la muerte por el suicidio. No es castigo, sino que se trata solamente del inicio del proceso reeducativo que el espíritu suicida precisará experimentar, para valorar sus experiencias corpóreas futuras, como instrumento de su evolución. Sea cual fuere el tipo de muerte que tuviere una persona, la única cosa que su espíritu precisará, es el consuelo de las oraciones y de la aceptación de aquellos que aquí quedaron. La muerte solo existe para el cuerpo físico, porque el espíritu es inmortal. Dios no quiere tener a ninguno de sus hijos muerto. Confiemos más en nuestra inmortalidad, pues con ella todo cambiará en nosotros.

- Zeferino y Marlene Goulart-

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               ¡TU DESTINO EN EL UNIVERSO !

Espíritu, alma: tú que recorres estas páginas, ¿de dónde vienes y adónde vas? 

Subes del fondo del abismo y escalas los innumerables grados evolutivos de la vida. Vas hacia las moradas eternas donde la gran ley nos llama y donde la mano de Dios nos conduce. ¡Tú vas hacia la luz, hacia la sabiduría, hacia la belleza! 

Contempla y medita. Por todas partes hermosas y poderosas obras solicitan tu atención. De su estudio extraerás, con el aliento y la confianza, el justo sentimiento de tu valor y de tu porvenir. Los hombres no se odian, no se desprecian sino porque ignoran el magnífico orden por el cual están todos íntimamente unidos. 
Tu camino es inmenso, pero el fin sobrepasa en esplendor si miras todo lo que se puede concebir. En este momento pareces muy pequeño en medio del colosal Universo; pero tú eres grande por la idea, grande por tus inmortales destinos. 


¡Trabaja, ama y ora! ¡Cultiva tu inteligencia y tu corazón! Desarrolla tu conciencia, hazla más vasta, más sensible. Cada vida es un surco profundo de donde debes salir purificado, dispuesto para las futuras misiones, apto para trabajos cada vez más nobles, más grandes. Así, de esfera en esfera, de morada en morada, proseguirás tu carrera, adquiriendo fuerzas y facultades nuevas, unido a los seres que has amado y que han vivido y revivirán contigo. 


¡Juntos evolucionaréis en común sobre la espiral de las existencias, en medio de maravillas insospechadas, pues el Universo, como tú mismo, se revela por el trabajo y desarrolla sus vivientes metamorfosis, ofreciendo goces, satisfacciones siempre crecientes y siempre renovadas a las aspiraciones y a los deseos puros del Espíritu! 


En las horas de la indecisión, vuélvete hacia la Naturaleza; es la gran inspiradora, el templo augusto donde, bajo misteriosos velos, Dios, escondido, habla al corazón del bueno, al Espíritu del pensador. Observa el profundo firmamento: los astros que lo pueblan son las etapas de tu largo peregrinaje, las estaciones de la gran vía donde tu destino te lleva. *


¡Ven, elevemos nuestras almas; planea un instante conmigo mediante el pensamiento, entre los soles y los mundos! ¡Más alto, siempre más alto en el éter insondable! .Allá abajo, la Tierra no es más que un punto en la vasta extensión. Ante nosotros y por sobre nosotros, los astros se multiplican. Por todas partes, esferas de oro y brillos de esmeraldas, záfiros, amatistas y turquesas describen sus movimientos rítmicos. Hacia nosotros boga un astro enorme, arrastrando cien mundos planterios en su órbita, cien mundos que evolucionan en sabias elipses. Apenas entrevisto, helo aquí que ya huye, siguiendo su carrera, con su espléndido cortejo. 
Detrás de ellos se presentan diez soles de diferentes colores, agrupados en una atmósfera luminosa que les rodea como una banda de gloria. 


Y siempre, los sistemas suceden a los sistemas, paraísos o presidios flotantes, mágicos mundos envueltos de azul, de oro y de luz. 
LEON DENIS



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¿El momento de la  muerte, ¿es  doloroso, o
  
                  causa  sufrimiento?

La muerte es un fenómeno natural que dura un instante,  por lo que este momento considerado en sí 
mismo, ni es doloroso ni causa sufrimiento alguno; por el contrario  la separación y el abandono del 
cuerpo físico suele provocar al Ser espiritual una gran sensación de alivio y paz , aunque sin embargo
 a veces resulta traumatizante en los casos en que  esa  separación  es lenta y costosa debido a accidentes 
físicos o a ciertas enfermedades largas y penosas por causas kármicas negativas; además, las 
sensaciones de sufrimiento y dolor del cuerpo físico del moribundo las continúa percibiendo el alma   
como un eco que queda por un tiempo retenido en el  periespíritu,  aunque de forma atenuada hasta 
cierto punto, mientras se mantengan los lazos de energía vital que unen  al organismo físico  con  el 
propio Ser espiritual.
Las sensaciones que anteceden y que siguen al momento de la muerte,  son   muy variadas según cada 
caso, y dependen del carácter, de los méritos y deméritos morales y de la elevación y evolución de cada
 espíritu.      
En todo caso, la separación  del cuerpo casi siempre es lenta y gradual. Comienza a veces antes del 
último aliento, y termina cuando  ya se han soltado todos los lazos fluídicos y vitales que le mantienen  
ligado al organismo físico. La sensación de abandono físico muchas veces es percibida por el moribundo
,cuando han descrito  el proceso  de un desligamiento progresivo, ascendiendo desde los pies,  con una  
sensación de  algo que se va elevando desde  las piernas hasta llegar al resto del cuerpo.
   Según lo investigado por la Dra. Kubbler Ross  Médico estadounidense, y por  los investigadores en 
temas paranormales, los franceses Alain Sotto y Varinia Oberto,  tras analizar  cientos de casos e incluso
 de interrogar a enfermos terminales que día a día han aceptado colaborar en este informe, se ha 
encontrado una semejanza común en las  actitudes presentadas ante la muerte  inmediata. Esta unidad 
de comportamientos  permite, en los procesos comunes de la desencarnación, establecer siete etapas 
sucesivas  que son como  un tiempo de preparación gradual para la desencarnación: 

        Primera: el Choque Tanático, en la que el  enfermo se entera de su próxima muerte, llegando a
 obsesionarse con la idea y buscando cualquier salida o distracción para no tener que pensar. Comienza 
a sentir la soledad  ante la indiferencia  o  la impotencia de los que le rodean y  por poco tiempo la 
confusión le  paraliza o ralentiza su capacidad de pensar o decidir.

       Segunda: la Negativa, en la que toma conciencia clara de su situación y sale del anterior estado de 
choque. Lucha y hace los últimos esfuerzos para no ser el protagonista, de modo que actúa, consultando 
con  otros médicos, curanderos y medicinas, buscando alguna razón de esperanza., pero poco a poco se 
va dando cuenta de que no puede escapar a su destino.

      Tercera: Llega la etapa de la Ira  y la rebeldía, al sentir como se va alejando poco a poco del mundo 
de los vivos, sintiendo que es una injusticia que él se tenga que marchar y el mundo siga igual cuando él 
ya no esté. Muestra una actitud agresiva  que nace de la soledad que siente internamente ante lo que le 
llega sin remedio.

     Cuarta: La fase de la depresión, en la que ya no se deja engañar por la comedia de los que le rodean 
intentando animarle; esta depresión se ve agravada en ocasiones por preocupaciones morales o 
materiales. 
Es un periodo largo en relación a los demás, en  el que decrece su interés por casi todo.

       Quinta: La etapa del regateo, en la que interrumpe el estado depresivo  con una conciencia clara de 
que tiene que luchar con la muerte como sea, e intenta de alguna forma  negociar con ella o con Dios, 
alguna prorroga en su vida.

    Sexta: Etapa de la aceptación, en la que después de haber intentado escabullirse de la muerte por 
todos los medios, se enfrenta cara a cara con ella y la acepta finalmente; otros la esperan con curiosidad
 por ver lo que hay después. Los vivos y sus problemas, ya no les importan. Esta aceptación no significa
 que se hayan rendido en su voluntad de vivir, sino que es la de aceptar que van a pasar un nuevo  y 
desconocido umbral de percepción .
         Esto no significa que todas las personas pasen invariablemente  por todas y cada una de estas 
etapas; esto es solo un muestreo de las fases  que suele experimentar el enfermo Terminal, de modo que 
pueden ser todas y cada una de ellas, o bien solo algunas.
        La agonía en sus diferentes etapas no es una progresiva decadencia de la conciencia, sino por el 
contrario, supone  la progresión de la misma, traspasando sucesivos umbrales hacia percepciones nuevas
 que no conocía hasta entonces.
       Durante las horas o minutos previos a la muerte, el moribundo suele experimentar  fenómenos de 
apariciones, visiones y manifestaciones auditivas.Se siente rodeado de los que han venido a acompañarle  en el tránsito. La esperanza es el factor común que  mantiene  la mayoría hasta el final en 
su conciencia.
     Séptima: la Decatexis, en donde el cuerpo que aún vive, permanece con la consciencia apagada 
progresivamente  con respecto al entorno, pareciendo absorta en lo que percibe de la otra dimensión. 
Al llegar a esta fase se corta definitivamente la comunicación con los vivos, cesa cualquier dolor físico 
que tuviesen, y se sumen en un estado de conciencia lejano. En esta fase es cuando más ayuda necesita 
el moribundo; ya no se le puede ayudar físicamente, pero es una ayuda no dejarle solo, hablándole hasta
 el último suspiro; a partir de aquí es el momento de guardar con él una terapia de respetuoso silencio, y 
de ponerse a disposición de los familiares para lo que requieran.
       Así, para unos la muerte es un proceso lento y doloroso, como sucede frecuentemente a los espíritus
  rebeldes que se niegan a dejar este mundo y que  se aferran a la vida porque no creen en nada 
más que en el horror de la nada y en un vacío de vértigo, mientras que para otros no es nada más que 
como un dulce sueño con un agradable  despertar. En este caso el desprendimiento suele ser rápido, y el 
tránsito fácil , y  más aún si el Ser se ha despegado ya con antelación de las cosas de este mundo. Por el 
contrario para el espíritu apegado a las cosas materiales, la lucha y la agonía se suelen prolongar  
angustiosamente, porque no se han preparado para  afrontar este obligado trance.
      Los últimos instantes de la vida pertenecen totalmente al que se va. Se puede observar al llegar este
 final, como sus percepciones y sensaciones, las ha transferido a otro lugar o espacio impenetrable a
 nuestros ojos. Solamente para quienes le acompañan, queda  la actitud de un respetuoso silencio y de 
una oración sincera.
- Jose Luis Martín-


“La Tanatofobia es un trastorno neurótico bastante común en Occidente y que representa un
 gran temor a la muerte, incluso obsesivo y no de fácil superación”
Ramiro Calle -

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Mensaje de Amalia Domingo Soler

11 de Octubre del 2008 
        Recibido por Divaldo Franco Clausura de la 3ra Reunión CEI Sudamérica Lima-Perú 

Queridas Hermanas del alma, Queridos Hermanos del corazón: 
Que permanezca con nosotros la magnífica Luz de Jesucristo. El venerado apóstol 

doctor Bezerra de Menezes me confió la tarea de clausurar este encuentro, en nombre 
de los Espíritus Espíritas de América, homenajeando de esa manera la mujer espiritista

Me acuerdo de los días luminosos en Gracia y en Barcelona, de los momentos de júbilo

 con Colávida y Solanot, con Miguel Vives y Vives cantando el Evangelio de Luz, bajo la
 sabiduría e interpretación del Espiritismo, desde aquel entonces, desde las cárceles 
barcelonesas, donde yo iba a llevar la Doctrina libertadora, hasta este momento 
grandioso de divulgación internacional, hubo un crecimiento ponderable al respecto de
la verdad. ¡Espiritistas! Resultad, cantad la gloria de la inmortalidad recordándoos del 
pensamiento de Jesucristo al respecto del Amor, primero sería necesario que no nos 
olvidásemos del apoyo que Allan Kardec tuvo de su devota esposa Amelie Gabrielle 
Boudet, la dulce Gaby. A la mujer espiritista cabe la misión maternal de divulgar la 
Doctrina como si la humanidad naciera en sus entrañas y ella tuviera que conducir 
todos los seres humanos al abrigo de Jesucristo, el buen pastor.A la mujer espiritista
 cabe el honor de dignificar la mujer que se hizo de objeto sexual y se olvida de la 
maternidad triunfante para dejarse consumirse con el aborto trágico y funesto, con los
 desvaríos del sexo desequilibrado buscando negociar la vida por el momento de 
ilusión, a vosotras como a todos los seres humanos conscientes de la verdad cumple 
luchar por el establecimiento de la gran transición regenerativa facultando al ser que
 piensa su encuentro con Dios. No más tinieblas de indolencia, no más persecuciones 
de la intolerancia religiosa, sino, la música sublime de la fraternidad envolviendo los 
pueblos en una sola familia bajo la protección paternal del Señor de la Vida. 
Amados, agradecemos con lágrimas de justa emoción estos dos días de iluminación
de hosannas brindados por los Guías Espirituales en nombre del Maestro Jesús, 
fortaleciéndonos para la lucha de redención a aquellos nos dedicamos mirando hacia 
el porvenir. 
Que Dios nos propicie la paz, la alegría permanente y la labor dignificante, son los votos de vuestra hermanita del ramito de violetas. 
Amalia Domingo Soler.


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EL EGOÍSMO DE LOS QUE GOBIERNAN 
(Visiòn espiritual No partidaria) 


Observando esta sociedad nuestra, sin necesidad de ser espíritas, podemos darnos cuenta 

del egoísmo e intransigencia de los que gobiernan. 

En estos momentos, en que estamos en el tercer milenio, las dificultades cada vez son

 mayores. Hay conflictos en muchos rincones del planeta y, como consecuencia: la guerra. 
¡Qué aberración matarnos unos a otros! Ni siquiera en los animales vemos este 
comportamiento sin sentido, primitivo y contraria a la Ley Divina. 

Como consecuencia de esta conducta nuestra, los que más sufren, son los más indefensos:

 ¡los niños! 
Están muriendo miles de niños, ancianos, enfermos, por falta de alimentos, medicamentos,

 falta de higiene etc., Y, como no, como consecuencia del armamento que los hombres 
fabrican y utilizan, los hombres, para defender en la mayoría de las veces, causas absurdas
 e intereses propios. 

Ya que no hay forma de detener esta barbarie, ¿por qué el hombre pone por encima de los sentimientos, los intereses materiales? Deberían al menos, ya que ellos no lo hacen, dejar

 que otros ayuden, especialmente, a los niños, por aquellos que no quieren sumarse a esta 
locura. 

Puesto que los niños son la población más indefensa, ¿por qué dejarles morir, si eso se 

puede evitar? No caigamos en el error de hacernos indiferentes acogiéndonos a la ley de 
causa y efecto, que lo que tiene que pasar, pasará. Eso no es así, porque Dios nos da muchas
 oportunidades de alterar el curso de nuestras vidas, ya sea para bien o para mal, si es así 
como nosotros lo decidimos. 
Hay muchas personas solidarias, dispuestas a ayudar en estos casos, de forma desinteresada y, en muchas ocasiones, arriesgando sus vidas. ¿Por qué no nos mentalizamos y nos ponemos en 
el lugar del que sufre, y hacemos algo? 

Los niños están muriendo en las guerras, en proporciones exageradas y, los que no mueren, 

se quedan huérfanos, que es otra como otra forma de morir, ya que no se les puede atender 
en su mayoría. 

¿Y por qué ocurre esto? Por dos razones: 

La primera que no hay personal suficiente para esta tarea inmensa, ni medios, ya que se 

emplean en armamentos muchos recursos innecesarios. Estas catástrofes ocurren en lugares
 remotos, muy pobres y, casi olvidados de todos. 

La segunda razón, es que los gobiernos no se ponen de acuerdo en sus tratados, pactos,

 leyes etc., y, por eso, por mucho que haya personas dispuestas a ayudar, resulta imposible, 
por la burocracia y egoísmo de los que gobiernan. 

La solución a muchos problemas que tienen actualmente muchos niños en el mundo, sería la 

posibilidad de la adopción. Hay muchos matrimonios sin hijos y, otros, que aún teniéndolos, 
desean ser solidarios, pero los que mandan lo impiden con su burocracia, sus demoras, sus 
leyes negando la adopción por motivos absurdos etc. 
Qué diferente sería todo, si a los que gobiernan y a los que no lo hacemos, se nos removiera 

el corazón, al ponernos en el lugar de los que sufren. Cuantos hay que mentalizados ya, 
están dispuestos a trabajar con solidaridad, acogiendo a niños en su casa, apadrinando a los
 más desvalidos, visitando enfermos, ayudando incluso, a enfermos terminales, que viven sin 
esperanza y algunos están solos. Todos los gobernantes traen la misión de rectificar errores 
del pasado, haciendo el mayor bien posible, en la situación en que ellos están, pero, sin 
embargo, en muchos aumenta su egoísmo, sus inclinaciones de poder y ambición y, en vez 
de rectificar, se endeudan más, por su materialismo e indiferencia hacia sus semejantes. 

No imitemos ese ejemplo de indiferencia y hagámosno solidarios, no hace falta que nos 

desprendamos de nuestros bienes, sino que compartamos algunas de las cosas que 
tenemos, que tal como está nuestra sociedad, cada día somos más consumistas y materialistas. 
Damos de todo a nuestros hijos, para tenerles contentos, pero ¿sabemos lo que estamos
 haciendo con eso? Seres egoístas, que no saben apreciar lo que tienen, ya que ven a su 
alrededor ese ejemplo. 

Gracias a Dios, nadie escapa a su justicia y, estos que hoy son los que gobiernan, causando

 tanto daño, en tantísimas ocasiones, un día vivirán ellos las mismas experiencias de las que
 hoy se hacen indiferentes y duros, por su irresponsabilidad, egoísmo y crueldad con su 
semejante, un día sufrirán por no haber aprovechado esta posibilidad de hacer un bien muy 
grande a la sociedad, actuando con justicia y equilibrio. 

Veremos en el futuro, sí así Dios lo permite, a muchos sufriendo lo que ahora sufren, los que 

ellos no quieren ayudar. 

La Ley de Causa y Efecto es muy justa, demos gracias por haberla conocido y sigamos 

nuestro camino de hacer el máximo bien posible, sin preocuparnos qué será de estos 
gobernantesen el futuro, seamos caritativos y pidamos por ellos, que mucha falta les hace
 una buena vibración. Tengamos la esperanza de que algún bien les harán, y aprovechemos 
todas las posibilidades que asoman en nuestras vidas, de hacer algo por los demás, que son 
los que Jesús dijo que debíamos amar como a nosotros mismos. 

Artículo de: Isabel Porras González


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