martes, 24 de marzo de 2026

Ley de Causa y Efecto ( Ley de Consecuencias )

 INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.- Indisolubilidad del Matrimonio- Divorcio.

2.- Razonamientos espíritas sobre el aborto

3.- Direccionamiento de la voluntad en las almas débiles.

4.- Ley de Causa y Efecto ( Ley de Consecuencias )

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INDISOLUBILIDAD DEL MATRIMONIO.- DIVORCIO
                        


Nada hay inmutable sino lo que viene de Dios; todo lo que es obra de los hombres está sujeto a cambios. Las leyes de la naturaleza son las mismas en todos los tiempos y en todos los países; las leyes humanas cambian según los tiempos, los lugares y el progreso de la inteligencia. En el matrimonio, lo que es de orden divino es la unión de los sexos para realizar la renovación de los seres que mueren; pero las condiciones que arreglan esta unión son de un orden de tal modo humano, que no hay en todo el mundo, ni aun en la misma cristiandad, dos países en los que sean absolutamente las mismas, y que ni
siquiera hay uno en que no hayan sufrido cambio con el tiempo; resulta de esto que para la ley civil lo que es legítimo en una parte y en una época, es adulterio en otra parte y en otro tiempo; y esto porque la ley civil tiene por objeto el arreglar los intereses de la familia, y porque estos intereses varían según las costumbres y las necesidades locales; así es, por ejemplo, que en ciertos países el matrimonio religioso es el sólo legítimo; en otros es menester, además, el matrimonio civil, y en otros, en fin el matrimonio civil basta.

3. Pero en la unión de los sexos, al lado de la ley divina material, común a todos
los seres vivientes, hay otra ley divina, inmutable como todas las leyes de Dios,
exclusivamente moral, es la ley del amor. Dios ha querido que los seres estuviesen unidos, no sólo por los lazos de la carne, sino por los del alma, a fin de que el afecto mutuo de los esposos se transmitiese a sus hijos, y que fuesen dos en vez de uno, para amarles, cuidarles y hacerles progresar. En las condiciones ordinarias del matrimonio, ¿se ha tomado siempre en cuenta esta ley de amor? De ningún modo; lo que se consulta no es el afecto de los dos seres que un mutuo sentimiento atrae el uno hacia el otro, puesto que muy a menudo se rompe este afecto; lo que se busca no es la satisfacción del corazón, sino la del orgullo, de la vanidad, de la ambición, en una palabra, de todos los
intereses materiales; cuando todo es bueno según sus intereses, se dice que conviene el matrimonio, y cuando los bolsillos están llenos se dice que los esposos se corresponden y deben ser muy felices.

Pero ni la ley civil, ni las obligaciones que impone, pueden suplir la ley de amor,
si esta ley no preside a semejante unión; resulta de esto que muchas veces "lo que se ha unido por el cálculo, se separa por sí mismo; que el juramento que se pronuncia al pie del altar viene a ser un perjurio si se dice como una fórmula banal"; de aquí las uniones desgraciadas que concluyen por ser criminales; doble desgracia que se evitaría si en las condiciones del matrimonio no se hiciese abstracción de la sola que lo sanciona a los ojos de Dios: la ley de amor. Cuando Dios dijo: "Vosotros no haréis sino una sola carne", y cuando Jesús dijo: "No separéis lo que Dios ha unido", debe entenderse de la unión según la ley inmutable de Dios, y no según la ley de los hombres, sujeta a cambios.

4. ¿Es, pues, superflua la ley civil, y es menester volver a los matrimonios según
la naturaleza? Ciertamente que no; la ley civil tiene por objeto arreglar las relaciones sociales y los intereses de las familias, según las exigencias de la civilización, y por esto es útil, necesaria, pero variable; debe ser previsora; porque el hombre civilizado no puede vivir como un salvaje, pero nada, absolutamente nada se opone a que sea el corolario de la ley de Dios; los obstáculos para el cumplimiento de la ley divina dimanan de las preocupaciones y no de la ley civil. Estas preocupaciones, aunque estén en vigor, han perdido ya su fuerza en los pueblos civilizados; pero desaparecerán con el progreso moral, que abrirá, en definitiva, los ojos sobre el sinnúmero de males, faltas y aun crímenes que resultan de las uniones contratadas con la sola mira de intereses materiales. Entonces se preguntará si no es más humano, más caritativo y más moral unir dos seres que no pueden vivir juntos, que darles la libertad, y si acaso la perspectiva de una cadena indisoluble no aumenta el número de las uniones irregulares.

EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO. ALLAN KARDEC

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RAZONAMIENTOS ESPÍRITAS SOBRE

                            EL ABORTO


                                                           


- P. Supongo que cada persona tendrá su propia idea respecto a cuándo  considerarlo o no un niño. Tal vez antes de los tres meses no y después sí.
- R. En realidad, los que son partidarios del aborto parten del principio de que la   vida humana se inicia con el nacimiento y termina con la muerte, y no tienen muy claro cuándo empezar a considerar al ser en formación un ser humano. Por ello sucede también que estas mismas personas también están a favor de la eutanasia  en los casos en los que las personas sufren una enfermedad terminal, o en los  casos de incapacidades graves, de no poder moverse etc. Y esto ocurre porque tienen un concepto materialista de la vida, es decir, sólo admiten que exista la vida física, e identifican al ser humano con el cuerpo que utiliza para manifestarse en el plano físico. Por ello, desde ese punto de vista, en las primeras etapas de la gestación, cuando las células del embrión todavía no se han diferenciado lo suficiente como para adquirir la forma del bebé, no lo consideran un ser humano, y por tanto, no ven inconveniente en interrumpir el embarazo.

- P. Pero desde el punto de vista espiritual, un cuerpo, sea el de un feto, un niño o   un adulto, sin el espíritu, no es nada, porque sin el principio espiritual no es   posible la vida.
- R. La vida es la vida del espíritu y no la del cuerpo en el que se encarna y no es     en el desarrollo del cuerpo donde hay que fijar la atención, sino en cuál es el momento en el que el espíritu se liga al desarrollo del embrión, que es cuando empieza a tener vida que, como ya he dicho, es a partir de la concepción.
    Por lo tanto, a partir de que el espíritu se liga al cuerpo, el interrumpir el   embarazo es una vulneración de la libertad del espíritu que va a encarnar.

- P. Pero supongo que es muy difícil que la madre encarnada pueda ver las cosas desde esa perspectiva, teniendo en cuenta el tipo de creencias que se tienen en   este mundo, que mayoritariamente no admiten la existencia de la vida antes del nacimiento.
- R. En todo ser humano, y por lo tanto en toda madre, existe la intuición de cómo   se produce el proceso encarnatorio, puesto que este proceso ha sido vivido innumerables veces por cada ser encarnado. La voz de la conciencia nos advierte   de que con el aborto estamos vulnerando el libre albedrío del ser que va a   encarnar.

- P. Pero también está la libertad de la madre de decidir si quiere tener hijos o no.
- R. Ciertamente. Pero si realmente no quiere tener hijos ha de tomar medidas antes de que aparezca en escena el ser que va a encarnar, es decir, ha de utilizar métodos anticonceptivos, para no tener que interrumpir un proceso que ya se ha iniciado.

- P. ¿Se debe limitar la procreación mediante el uso de anticonceptivos?
- R. En vuestro mundo es recomendable no concebir más hijos de los que uno está dispuesto a responsabilizarse y la anticoncepción es la forma de hacerlo sin perjudicar a ningún espíritu encarnante. En los mundos avanzados, para que se conciba un ser hace falta algo más que mantener una relación sexual y   dependiendo de las necesidades evolutivas encarnan más o menos hijos.

- P. Pero si por la razón que sea la madre no quiere tener hijos y no ha tomado medidas...
- R. Entonces estará de acuerdo en admitir que cuando a ella le toque encarnar en  las próximas vidas, su madre pueda tomar la decisión de interrumpir su embarazo por razones semejantes a las que ella tuvo para hacerlo, porque por el espíritu que abortó como madre en una vida, se expone a su vez a ser luego abortado como hijo en la próxima ocasión que le toque encarnar, o quizás a no poder concebir en una próxima encarnación, ya que cuando tuvo esa capacidad no quiso hacer uso de   ella, porque la ley de causa-efecto nos enfrenta exactamente a las mismas circunstancias que nosotros hemos creado. ¿Sabéis que muchos de los problemas entre hijos y madres o padres tienen como punto de partida los abortos   e intentos de aborto?
    Si el espíritu encarnante no está lo suficientemente evolucionado se puede tomar muy mal que su futura madre o su padre intenten acabar con su oportunidad de encarnar, e intentar vengarse de ellos desde el mundo espiritual, influyéndoles negativamente. Y si finalmente acaba encarnando, el recuerdo inconsciente de lo vivido durante la gestación se puede transformar en animadversión por el   progenitor o los progenitores que le rechazaron para la vida. Incluso también puede quedar por ello traumatizado y venir con una enfermedad mental o física.

- P. ¿Y no hay ninguna circunstancia en la que el aborto sea admisible desde el  punto de vista espiritual? Se me ocurren varios casos extremos, como riesgo de   que la madre muera, o en caso de que el niño venga con malformaciones.
- R. En el primer caso es aceptable, sobre todo cuando existe un riesgo evidente de que la madre muera, porque si hay que elegir entre la vida de un ser que no ha nacido y uno que ya  está en este mundo, es preferible optar por lo segundo. En el segundo caso que planteas, es decir, cuando el bebé en gestación viene con alguna enfermedad congénita, es muy diferente, y un aborto por tal motivo no se justifica desde el punto de vista espiritual. Desde vuestro punto de vista materialista creéis que la vida de una persona con algún tipo de enfermedad congénita es inútil y es un sufrimiento que carece de sentido. Pero desde el mundo espiritual las cosas se ven desde otra perspectiva. Sabed que detrás de ese cuerpo imperfecto existe un espíritu igual a los que encarnan en cuerpos sanos, y que por el hecho de que el espíritu no se pueda manifestar en toda su plenitud en el mundo físico por no poseer un instrumento adecuado a su capacidad, no significa que no sienta y perciba igual que cualquier otro ser encarnado en un cuerpo sano, ni que no pueda aprender de esta experiencia, que posiblemente ha sido elegida por él mismo. Sabed que los espíritus que encarnan en esa situación no lo hacen por casualidad sino que es una circunstancia que, aunque os pueda resultar sufriente e incomprensible, puede  servir para el avance espiritual, tanto del espíritu encarnante como de la familia receptora.
     La deficiencia física o mental es una circunstancia pasajera que concluirá una   vez el cuerpo se extinga. Pero los sentimientos que se hayan despertado y fortalecido a través de esa experiencia, tanto del uno como de los otros, perdurarán como un logro espiritual para siempre. Por lo tanto, sabed que en este caso, con el aborto en estas circunstancias, interrumpís una posibilidad de progreso espiritual de uno o varios espíritus.

V.G

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          DIRECCIONAMIENTO DE LA

  LA VOLUNTAD 
EN ALMAS DÉBILES


                                                    


El mayor aprovechamiento que puede darse en la Tierra a la voluntad, es el tenerla fija en el objetivo de ascensión y crecimiento espiritual, pues constituye el más alto objetivo que puede proponerse la criatura humana en el planeta. Ese direccionamiento consigue un doble objetivo. Por un lado, aparta a la criatura del camino del error y le evita mayores compromisos, al tiempo que regulariza y aligera su balanza con la ley. Por otro lado, es muy útil para el mantenimiento de esta fuerza pues es un objetivo que está lleno de pequeñas recompensas durante su realización, al tiempo que lleva a la Plenitud y a la Paz al ser que lo sigue.
   
 Diremos entonces a todos aquellos que deseen acrecentar sus fuerzas y alcanzar el objetivo de la Paz, que fijen su mirada en el bien, el amor y el trabajo, pues estos le llevarán a la auto-realización espiritual. Cuando actuamos de este modo, estamos trabajando por nosotros mismos en la consecución de nuestra elevación espiritual.

 La falta de voluntad es portadora de grandes disturbios para el ser humano, a menudo de resultados muy graves. Personas que no tienen un objetivo claro en la vida y se dejan llevar por la opinión ajena, son a menudo víctimas de parasitosis espiritual. Esta se instala al no encontrar resistencia por parte del individuo, que pasar a vivir en una especie de sueño anestésico. Utilizará alcohol, tabaco, o incluso fármacos para sentirse identificado con alguna idea, pero lo cierto es que hasta que no dirija su mirada a la espiritualidad, no logrará resguardarse de la dolencia.

  Existen casos donde la situación es invertida, es decir, personas aparentemente comunes, comienzan a debilitarse y a quedarse con la voluntad total o parcialmente anulada. Tales son los casos más comunes de obsesión y responden a la instalación en su campo mental de un espíritu  malintencionado. Superar esta situación requerirá de la víctima enormes esfuerzos que deben de dar como resultado final, un fortalecimiento de la voluntad, al tiempo que el saldo de una deuda de carácter moral.

  El objetivo perseguido en el plano espiritual siempre es de amor y progreso, pero a veces los obstáculos y reveses deben sernos de gran utilidad, a fin de dirigir correctamente nuestros pasos. Usemos de la oración y el estudio del mundo espiritual para dirigir correctamente nuestra voluntad, al tiempo que nos resguardamos de los peligros de la obsesión.

- David Estany Prim- ( de su libro " Las facultades del espíritu")
                  
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            LEY DE CAUSA Y EFECTO

                ( Ley de Consecuencias )


  Esta ley cósmica nos da las claves para poder comprender hasta donde alcanzan las consecuencias de nuestros actos, y nos enseñan, por tanto, a dirigir más consciente y convenientemente  nuestras vidas en coherencia con lo que esta ley nos enseña.

   Es también conocida popularmente como Ley del Karma.El karma es una Ley espiritual equivalente a la Ley de Consecuencias o Ley de Causa y Efecto. Es una Ley natural de justicia,  reequilibradora  y correctora del Ser espiritual, que actúa siempre retribuyendo y equilibrando el resultado de nuestros actos buenos o malos  cometidos en esta vida. Podemos afirmar que  esta ley acompaña  al espíritu  desde su primera encarnación  en  donde inició su camino evolutivo como ser humano..

   Esta Ley  está en la naturaleza misma del espíritu humano en donde  precisamente por eso, su acción reguladora  de las vidas humanas y de sus acontecimientos, es permanente.

La palabra  “Karma”,  tiene  origen oriental que procede del  Sánscrito “Karman”, y precisamente  significa  “Acción y Consecuencia”. Este nombre  oriental  es el más popularizado, pero en Occidente también se le conoce como  Ley de Causa y Efecto, Ley de Consecuencias, Ley de Retribución, Ley de siembra y cosecha, etc.        

   También esta ley  afecta a la materia,  y es conocida en Física donde fue promulgada por Isaac Newton   como   Ley de Acción y Reacción. Dicha ley física  fue promulgada así: “ A toda acción realizada en un determinado sentido, le corresponde una reacción de la misma intensidad en dirección opuesta”, o sea, que es una ley equilibradora de los actos y de sus consecuencias.

       Por esta ley se ajustan y equilibran los méritos y los deméritos de cada uno.  Conforme ahondamos en su comprensión, vemos más claramente como las casualidades  en realidad no existen. En general todos los actos y situaciones que nos sobrevienen en la vida, obedecen a una Causalidad que determina la relación de esa causa con el efecto correspondiente que produce:  Todo hecho pude ser  considerado como un efecto o como consecuencia de algo y no hay efecto sin causa  por lo que  no hay casualidades sino solamente “causalidades”, aunque no siempre lo comprendamos así o lo aceptemos.

       Es fácil  llegar a comprender la lógica de que si tenemos libre albedrío y voluntad propia para dirigir conscientemente nuestras vidas, también debemos tener la responsabilidad de nuestros actos y sus consecuencias. Es una cuestión de justicia cósmica. Por ella, Dios deja al tiempo el cuidado de hacer derivar sobre cada uno de nosotros los efectos de las causas que los originaron. Funciona haciendo que  cada uno  recibamos  obligadamente las consecuencias de nuestros actos de los que somos responsables, por todo cuanto hacemos voluntariamente a los demás o a nosotros mismos.  Supone una especie de compensación de los actos del pasado a la que estamos sometidos todos los seres humanos, en el presente o en el futuro, tanto a nivel individual como colectivo.

         Esta Ley de Consecuencias  que nos corrige y nos incentiva en nuestras vidas es ante todo perfecta, inmutable, automática, soberanamente justa y además al mismo tiempo está  relacionada estrechamente con la Ley del Amor, porque ofrece eternamente al  Espíritu  humano la posibilidad de evolucionar aprendiendo a autogobernarse por la senda recta del Amor y librarse a su vez de las cosechas amargas del dolor.  Esta Ley  cósmica  puede actuar corrigiendo o sancionando acciones negativas y  también  lo hace premiando  y compensando  las buenas acciones  de  consecuencias  positivas en cada Ser humano, por lo tanto es una     ley de Justicia. Su comprensión representa y  engrandece el concepto de la   Justicia Divina  que siempre se cumple inexorablemente, pues  por ella, para nadie existen privilegios ni concesiones, aunque bajo el mezquino enfoque de una única existencia no lo pueda parecer muchas veces.

        Esta Ley cósmica de Causa y Efecto,  nos explica el gran interrogante de las desigualdades humanas, siempre bajo el prisma de la reencarnación del espíritu, y nos aclara los mecanismos de actuación de la Justicia Divina de forma sencilla, pero categórica: De lo que sembramos en este mundo libre y voluntariamente, recogemos siempre  la cosecha obligatoria  buena o mala, antes o después. Hay quien equivocadamente cree que la muerte hace que muchos no recojan esas consecuencias buenas o malas de lo que en vida sembraron, pero esto es a       causa de que olvidan que con la muerte no termina la vida del espíritu y que            en la reencarnación de este en nuevas vidas es en donde recogerá el resultado de sus anteriores siembras, ya sea positivo o negativo, según se hayan hecho.

    La Ley de Consecuencias nos puede dar una idea de la infinita Inteligencia, Justicia y Previsión de Quien la puso en marcha como medio de  evolución del espíritu humano pues nos conduce en el proceso evolutivo del espíritu al hacer    que  accedamos  a un equilibrio espiritual, porque ella hace que repetidamente nos    confrontemos  siempre con los mismos problemas, hasta que  finalmente terminamos de asimilar las lecciones necesarias y somos  capaces de superarlos.

     Asimismo por esta ley  se administran los destinos de todos los Seres espirituales, proporcionándonos  las circunstancias y las pruebas de la vida  que  nos corresponden y  necesitamos para progresar, aunque no siempre las  sepamos aceptar de buen grado ni comprendamos el por qué  nos sobrevienen, pero antes     o después nos llevan a reflexionar sobre el tiempo pasado y el futuro. Simplemente, esta Ley espiritual nos plantea situaciones y circunstancias humanas, pero no   actúa en contra de nuestra libertad, sino que la respeta totalmente, y es la   respuesta obligada que obtenemos de aquello que hacemos voluntariamente  en  uso nuestro libre albedrío. 
        También  nos  hace comprender  la lógica de la Reencarnación, necesaria para que se cumpla la Ley de Evolución del Espíritu, mostrándonos que la vida es eterna   y comprende muchísimas existencias del Espíritu en el plano material, como ser humano. Por ejemplo, cuando explica como  muchas de las fobias humanas en la vida presente,  suelen tener su origen en traumas padecidos en el pasado de otras existencias y como a través de las nuevas y a múltiples experiencias en la materia, finalmente el espíritu evoluciona, mejora y se depura, reequilibrándose y  adquiriendo nuevos valores, conocimientos y experiencias..

        Finalmente comprendemos que  esta  ley  siempre ha existido y ha actuado  en la vida individual  y también en la colectiva de los pueblos, que se  han movilizado vida tras vida y generación tras generación , afrontando las consecuencias de sus propias actuaciones, comportamientos  y actos.

- José Luis Martín-
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 Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.”
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