domingo, 19 de febrero de 2012

Fantasías espirituales




    La principal característica de la Doctrina de Jesús es la ausencia de las fantasías. Teniendo como fundamento el amor, toda ella está estructurada en la simplicidad, sin exteriorizaciones aberrantes.

    Ella vino a completar las enseñanzas de los profetas y a dar cumplimiento  a la Ley instituida por Moisés y demás Emisarios, estando el Evangelio constituido de un cuerpo doctrinario  de dulcificante esperanza y lenificadora paz.
   No presentando ninguna agresión, ninguna embestida contra causas u hombres, doctrinas o éticas.
   Ausculta al infeliz y lo anima a la prosecución de la jornada áspera de la evolución.
    Ampara al desatinado y estimula al equilibrio con el que se podrá elevar a la victoria sobre las pasiones.
      Todas sus lecciones están hechas de imágenes simples con un gran alto tenor de comunicación. Los textos más vigorosos no pierden la línea direccional de la pujanza del amor.
     Cuando censura, embiste contra el error, amparando a quien se dejó victimar por el engaño.
     Cuando condena, se dirige al egoísmo, auspiciando la reparación del egoísta.
    Cuando llama, no atemoriza con amenazas, sino que antes, en voz imperativa, define las líneas de comportamiento a través de las cuales se hace posible la integridad moral del hombre.
       No sistematiza técnicas ni sobrecarga de exégesis
     Sus aspiraciones se inspiran en lirios del campo, redes del mar, aves del cielo, semillas de la tierra…
     Varas, granos de trigo y mostaza, peces y panes, aceite, monedas y nácar inspiraron  los poemas incomparables de las parábolas que conservan su grandeza…
      Molinos y asnos, lámparas, puertas y caminos, luz y tinieblas son las constantes enunciaciones  que nortean sin margen para equívocos…
     Dolores y problemas, enfermedades crueles y dramas tormentosos  reciben cuidados especiales  que luego se transforman en alegrías, salud, buen animo…
      Espíritus perturbados  y lúcidos aparecen a menudo en triunfal victoria de  la  vida  sobre  la  muerte,   sin  vocerío  verbalista  ni  discusión  inútil comprobando  la  procedencia  del  esfuerzo individual a beneficio de cada criatura.
     Son herederos de Dios los pacificadores,  los pobres de espíritu,  los perseguidos, los afligidos, los que lloran, los sedientos de justicia, los hambrientos,  los  limpios  de  corazón,  los  insultados, injuriados,  y despreciados, en razón de ser fieles a la verdad, bienaventurados por triunfar sobre las vicisitudes transitorias… .
     Sustituyamos el temor por el amor a Dios.
     El Señor de los Ejércitos es un Padre Amantísimo.
     La  Doctrina espírita  ofrece  un  fenómeno congruente  al restaurar  los postulados del evangelio, dándoles actualidad.
     Ninguna imposición, ningún constreñimiento surge en la razón objetiva con la que se afirma en el consenso del pensamiento universal.
     Ciencia experimental de largo porte, establece vínculos entre la fe y la razón, que se completan, en armoniosa identificación.
     Quien comprueba cree, quien sabe cree y quien cree se transforma para mejor.
      Religión de amor y caridad, estatuye la legitimidad de la renuncia y de la abnegación como fundamentales para la vida perfecta.
      Todo el contexto de doctrina es contrario a la violencia, al temor, a la imposición.
      Alienta al hombre en las luchas, más no le faculta el despotismo; ayuda al caído sin justificarle el disculpismo; atiende al enfermo y al perseguido, sin transferirles la necesidad de la reparación.
       Lidiando con los Espíritus, advierte a los hombres en cuanto al Mundo  de la Erraticidad, cuyos habitantes, procedentes en su gran mayoría de la Tierra, prosiguen con los hábitos y valores que les son propios…
      No estimula fantasías rocambolescas ni profetismo apabullante.
      Las premoniciones que proceden de sus textos fulgurantes son alcanzadas  por la esperanza de la victoria del bien y fundamentadas en la perfecta identificació n con la enseñanza de Cristo sobre el fin de los tiempos en que el mal desaparecerá, más los malos serán rescatados por la redención de ellos mismos.
      No son Espíritus superiores aquellos que se atribuyen el derecho de inquietar a los hombres con pronósticos tenebrosos en relación al futuro o con fantasías exageradas sobre el progreso de la Tierra y la celeridad con que tal se dará.
      Seamos cautelosos frene a las exageraciones de cualquier procedencia, profundizando reflexiones en las fulgentes paginas del evangelio y de la Doctrina Espirita, en las cuales obtendremos valor  y recursos para el éxito de los intentos evolutivos.
      Jesús es Maestro y Kardec se nos reveló como discípulo superior, modelo para nosotros, que deseamos alcanzar  la meta de la perfección.
     El Espiritismo, a  semejanza del cristianismo, es claro como el Sol. Los errores que puedan aparecer en su nombre corren por cuenta de la invigilancia de mediúms ociosos y emocionalmente perturbados, más que no  alcanzan a la esencia de la Doctrina. Atraviesan por el movimiento tales profecías asustadizas, que agradan a una zona de mentes inquietas u ociosas y marchan al olvido.
      Sin embargo, la Revelación, en toda su elocuencia, permanecerá como el faro bendito para los tiempos venideros del mañana, clareando rutas e iluminando conciencias en los rumbos de la Verdadera Vida.
Divaldo Pereira Franco-Después de la Tempestad. Juana de Angelis

El espírita Albaceteño.-   elespiritadealbacete.blogspot.com
                                    marinamiesdeamor.blogspot.com 
                                    soyespirita.blogspot.com
                          boletin-nuevaesperanza.blogspot.com 
                          ade-sergipe.com.br      
                                   elblogdeazucena.blogspot.com
                                 espiritistas. es        y
                                 ceesinfronteras.es/eventos.htm  




No hay comentarios: