jueves, 7 de septiembre de 2023

¿ La Reencarnación supone un castigo para el Espíritu ?

    INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.-Lindos casos de Chico Xavier: Difícil infancia

2.- La oración

3.- La ventaja de vivir mucho

4.- ¿ La Reencarnación supone  un castigo para el Espíritu?


                                            *****************************


LINDOS CASOS DE CHICO XAVIER: DIFÍCIL INFANCIA

                               

                (Imagen de una escena de la película de Chico Xavier)

¡Ten paciencia, hijo mío!
Cuando Doña María João de Deus desencarnó, el 29 de septiembre de 1915, Chico Xavier, uno de sus nueve hijos, fue entregado a los cuidados de Doña Rita de Cássia, vieja amiga y madrina del niño.
Doña Rita, pues, era obsediada y, por cualquier futilidad, se descontrolaba irritada.
Así es que Chico paso a soportar, por días, varias zurras con varas de membrillo, recibiendo, aun, pinchazos con el tenedor en el vientre, porque la neurasténica y perversa señora inventó ese extraño proceso de torturar.
El jovencito lloraba mucho, permaneciendo horas y horas, con los tenedores colgados en la carne sangrienta y corría para el patio, a fin de desahogarse y, porque la madrina repetía, nerviosa:
-Este niño tiene el diablo en el cuerpo.
Un día, se acordó el niño de que su madre oraba siempre, todos los días, enseñándole a elevar el pensamiento a Jesús y sintió falta de la oración que no encontraba en su nuevo hogar.
Se arrodilló bajo los viejos bananeros y pronunció las palabras del Padre Nuestro que aprendió de los labios maternales.
Cuando terminó, ¡oh! ¡Maravilla! Su madre, Doña María João de Deus, estaba perfectamente viva a su lado.
Chico, que aún no tenía las negaciones y dudas de los hombres, ni por un instante pensó que su madre hubiese partido para las sombras de la muerte. La abrazó, feliz, y grito:
- ¡Mama, no me dejes aquí! ...llévame contigo…
- No puedo, - dijo la entidad triste.
- ¡Estoy sufriendo mucho, mama!
Doña María lo acarició y explicó:
-Ten paciencia, hijo mío. Necesitas crecer más fuerte para el trabajo, Y quien no sufre no aprende a luchar.
- Pero, volvió el niño – mi madrina dice que tengo el diablo en el cuerpo.
- ¿Quién tiene eso? No te incomodes. Todo pasa y si no reclamas más, si tienes paciencia, Jesús ayudará para que estemos siempre juntos.
En seguida, desapareció. El pequeño, afligido, la llamo en vano. Desde ese día, sin embargo, paso a recibir el contacto de las varas y tenedores diariamente, a la tarde, con las marcas en la piel y sangrando en pequeños hilos en el vientre el pequeño seguía, de ojos secos y brillantes, para el patio, a fin de reencontrar a la madre querida, bajo los viejos árboles, viéndola y oyéndola, después de la oración.
Así comenzó la lucha espiritual del médium extraordinario que conocemos.
Lindos casos de Chico Xavier
Por Ramiro Gama

***********************************

                                   

               La oración

    La oración debe ser una expansión íntima del alma hacia Dios, una conversación solitaria, una meditación siempre útil y a menudo fecunda. Es el refugio por excelencia de los afligidos, de los corazones martirizados. En las horas de tribulación, de desgarramiento interior y de desesperación, ¿ quién no ha encontrado en la oración la calma y el reconfortamiento, o, por lo menos, una suavización de sus males?.

    Un dialogo misterioso se establece entre el alma sufriente y la potencia evocada. El alma expone sus angustias y sus desfallecimientos; implora socorro, apoyo, indulgencia. Y entonces, en el santuario de la conciencia, una voz secreta responde, la voz de Aquel del cual provienen toda fuerza para las luchas de este mundo, todo bálsamo para nuestras heridas, toda luz para nuestras incertidumbres.
    Y esta voz consuela, anima y persuade; hace descender hasta nosotros el valor, la sumisión y la resignación estoica. Nos sentimos menos tristes y menos abrumados; un rayo de sol divino entra en nuestra alma y hace florecer en ella la esperanza.

    La oración es una elevación por encima de las cosas terrenas, una ardiente invocación, un transporte, un batir de alas hacia regiones que no turban los murmullos y las agitaciones del mundo material, y donde el Ser obtiene las inspiraciones que le son necesarias. Cuanto más poderoso es su transporte, cuanto más sincera es su invocación, más distintas y más claras se revelan en él las armonías, las voces y las grandezas de los mundos superiores.

    Es como una ventana que se abre hacia lo invisible, hacia lo infinito, y por donde el Ser percibe mil impresiones consoladoras y sublimes, se impregna con bellas emociones y se embriaga y se sumerge en ellas como en un baño fluidico regenerador.

    En estas conversaciones del alma con la Potencia suprema, el lenguaje no debe ser preparado ni fijado de antemano; debe variar según las necesidades y el estado de espíritu del ser humano. Es un grito, una queja, un acto de adoración, un inventario moral hecho ante los ojos de Dios, o una simple idea, un recuerdo, una mirada alzada hacia los Cielos.

    En la oración que dirige todos los días al Eterno, el hombre sensato no pide que su destino sea feliz; no pide que el dolor, las decepciones y los reveses sean apartados de él, ¡no! Lo que desea es conocer la ley para cumplirla mejor; lo que implora es la ayuda de lo Alto, a fin de soportar dignamente los malos días.

    La oración del hombre sensato, hecha con recogimiento profundo, fuera de toda preocupación egoísta, despierta en él esa intuición del deber, ese sentimiento superior de lo verdadero, del bien y lo justo que le guían a través de las dificultades de la existencia y le mantienen en comunión íntima con la gran armonía universal.
El camino Recto – León Denis
                                                           ***********************


                                                                   

         LA VENTAJA DE VIVIR MUCHO

     Una de las ventajas de vivir mucho tiempo es poder ver cómo, en dos o tres generaciones, las costumbres se transforman y, aunque sea por líneas aparentemente torcidas, se produce un progreso.

    Llegando a casi 83 años de esta encarnación, ni siquiera menciono los avances tecnológicos que me permitieron, por ejemplo, ver el teléfono como algo extraordinario que sólo poseían los muy ricos. O el telegrama, que, en caso de necesidad de comunicación urgente, llevaba a la gente a Correos para dictar, palabra por palabra, y enviar la noticia a un familiar que vivía en otra ciudad.

    Mi padre, un modesto funcionario, tenía una radio en casa, un recurso tecnológico que no todo el mundo podía disfrutar. La gente se reunía, en su habitación, alrededor de ese enorme “Telefunken” para escuchar al reportero dando las noticias de la guerra, recibidas de las grandes agencias de noticias, vía teletipos, otro avance tecnológico que sólo tenían las grandes empresas internacionales.

Avances

     Pero eso no es de lo que quiero hablar. Es uno de los avances que, en estas ocho décadas de vida, he podido presenciar en temas como la igualdad social, el respeto a la diversidad, el combate a los prejuicios en campos como la sexualidad, la religión, el género, la etnia, etc.

     En mi ciudad había un club social para blancos y morenos. Esto se daba por sentado y nunca vi a una persona negra en el club al que iba. Probablemente, las normas estatutarias no lo prohibían expresamente, pero las costumbres hablaban más fuerte y fomentaban la segregación.

    La orientación sexual de las personas, hoy respetada, dio lugar a expresiones despectivas, como "sexual invertido" y cosas peores, así como a discriminaciones explícitas e incluso legales.

   No hubo divorcio debido a la poderosa influencia de la Iglesia. Sólo en la década de 1970 se superó el mandamiento de la indisolubilidad del matrimonio, después de años de lucha por parte de políticos más progresistas, como, por ejemplo, el senador Nelson Carneiro, autor de la enmienda constitucional permisiva al divorcio. Algunas parejas se divorciaron, pero las que iniciaron una nueva unión fueron catalogadas como “convivientes”, sin protección legal ni siquiera para sus hijos, registrados como “ilegítimos”. Bajo el punto de vista religioso, adoptado socialmente, la pareja viviría en pecado por el resto de sus vidas.

Prejuicios desacreditados

    Por supuesto, los prejuicios persisten. Pero su combate los exhibe más y, con eso, nos hacen creer que estamos retrocediendo. Lo cierto, sin embargo, es que vivimos momentos revolucionarios, de avances fantásticos en la lucha contra las desigualdades y los prejuicios, considerados ayer como normales e incluso como expresiones de “moralidad”.

    Cuando veo a mujeres asumiendo roles importantes en los campos de la política, la justicia, las artes y las ciencias, me transporto mentalmente a tiempos en los que esto era simplemente impensable. En el Poder Judicial no había espacio para la presencia femenina. En corporaciones militares o policiales su presencia sería inimaginable. En el Ministerio Público, al que ingresé en 1975, aunque no había prohibición legal, las mujeres que buscaban ingreso terminaban siendo eliminadas. Mi clase fue la última compuesta exclusivamente por hombres en mi estado. Sólo en el siguiente concurso fueron admitidas dos o tres mujeres.

    Cuando veo a un hombre negro en la Academia Brasileña de Letras, del tamaño de Gilberto Gil, y enciendo la televisión, me encuentro con mujeres negras inteligentes y agudas como reporteras o comentaristas políticas y económicas muy competentes, me doy cuenta de cuán prejuiciosa ha sido la sociedad. con ellos y con ellas, y cuánto hemos avanzado en tan pocas décadas.

Sombras y luces

     Como suele decir mi amigo y destacado escritor espírita Jon Aizpúrua, negar el progreso de nuestro tiempo es como contemplar el árbol sin ver el bosque. Y, hablando de bosque, también en el ámbito del medio ambiente, vivimos tiempos de extraordinarios avances en la conciencia.

    Los hábitos no se pueden cambiar sin cambiar previamente los patrones de conciencia. Y es en este campo donde estamos avanzando rápidamente. Los resultados concretos suelen tardar en llegar. Pero la ley del progreso, a la que el espiritismo está explícitamente alineado, desde su origen, es abrumadora y no puede ser detenida.

    El pesimismo al que muchos, incluidos los espíritas, se dejan llevar, deriva precisamente de la capacidad que hemos desarrollado para exigir de nosotros mismos y de la sociedad más de lo que exigíamos antes. La capacidad de indignarnos ante las injusticias que ayer teníamos miedo de afrontar.

    Quizás me queden algunos años de vida, pero cuando tenga que partir, saldré con el espíritu sintiéndome pleno, agradecido por las diversas experiencias que me ha brindado esta encarnación, confirmando la idea de que vivir es progresar indefinidamente. Sólo podremos evaluar la luz que, gradualmente, se derrama sobre el mundo, cuando miremos hacia atrás y recordemos cuánta sombra ya hemos sofocado, de una generación a otra.

. Milton Rubens Medrán Moreira-


                                 **************************************


                                                            


¿ LA REENCARNACIÓN SUPONE UN CASTIGO PARA EL ESPÍRITU ?

    Por lo general, la encarnación no es un castigo para el Espíritu, según piensan algunos, sino una condición inherente a la inferioridad del Espíritu, así como también un medio para que progrese.- A medida que progresa moralmente, el Espíritu se desmaterializa, es decir, se depura al liberarse de la influencia de la materia; su vida se espiritualiza, sus facultades y percepciones se amplían; su
felicidad es proporcional al progreso realizado. No obstante, como actúa en virtud de su libre albedrío, puede por negligencia o mala voluntad retardar su adelanto; prolonga, por consiguiente, la duración de sus encarnaciones materiales, que entonces se convertirán en un castigo, dado que por sus faltas permanece en las categorías inferiores, obligado a recomenzar la misma tarea. Así pues, del Espíritu
depende abreviar, por medio del trabajo de purificación realizado sobre sí mismo, la duración del período de las encarnaciones
- El Génesis- Allan Kardec-

                                    *****************************************



lunes, 4 de septiembre de 2023

El redimir del alma

 INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.- Suicidio

2.- Evocación e Invocación

3.- La importancia del perdón

4.- El redimir del alma

                                                  ***********************************


                                                                               


SUICÍDIO 

       En el suicidio intencional, sin las atenuantes de la molestia o de la ignorancia, hay que considerar no solamente el problema de la infracción ante las Leyes Divinas, sino también el acto de violencia que la criatura comete contra si misma, tras una premeditación más profunda, y un remordimiento más amplio.

     Atormentado de dolor, la conciencia despierta en el nivel de sombras en cuestión en el que se precipitó, soportando forzosamente las compañías que eligió para si mismo, por el tiempo indispensable para la justa renovación.

       Con todo, los resultados no se limitan a un sufrimiento íntimo, porque sugieren los desequilibrios consecuentes en las sinergias del cuerpo espiritual, con impositivos de un reajuste en existencias próximas.

 

       Es así que después de determinado tiempo de reeducación, en los círculos de trabajo fronterizos de la Tierra, los suicidas son habitualmente reinternados de nuevo en el plano carnal, en régimen de hospitalización en la celda física de un cuerpo material que les refleja las penas y angustias en  forma de enfermedades e inhibiciones.

       Nos será fácil, de ese modo, identificarlos, desde la cuna en que reaparecen, mostrando enseguida la expiación a que se acogen.

      Los que se envenenaron, conforme los tóxicos de que se valieron, renacen trayendo las afecciones valvulares, los achaques del aparato digestivo, las enfermedades de la sangre y las dificultades endocrinas, así como otros males de etiología oscura;  así por ejemplo, los que se asfixiaron, sea en el lecho de las aguas o mediante gas, exhiben los procesos mórbidos de las vías respiratorias, como en el caso del enfisema o de los quistes pulmonares; los que se ahorcaron cargan consigo los dolorosos disturbios del sistema nervioso, como sean las neoplasias diversas y la parálisis cerebral infantil; los que se despedazaron el cráneo o  acostaron su cabeza bajo ruedas destructivas, probablemente experimentarán desarmonías de la misma especie, tal como las que se relacionan con el cretinismo, y los que se tiraron de gran altura reaparecen portando los padecimientos de la distrofia muscular progresiva o de la osteítis difusa.


 Según el tipo de suicidio, directo o indirecto, surgen las distonías orgánicas derivadas, que corresponden a diversas calamidades congénitas, inclusive la mutilación y el cáncer, la sordera y la mudez, la ceguera y la locura, que representan una terapéutica providencial en la cura del alma.
   

     Junto a semejantes cuadros de probación regenerativa, funciona la ciencia médica como misionaria de la redención, consiguiendo ayudar y mejorar a los enfermos de conformidad con los créditos morales que alcanzaron o según el merecimiento que dispongan.

      Guarda, pues, la existencia como un don inefable, porque tu cuerpo es siempre instrumento divino, para que en él aprenda a crecer para la luz y a vivir para el amor, ante la bendición  de Dios.

                                      Libro "Religión de los Espíritus" -

     Psicografia Francisco C. Xavier, Espíritu: Emmanuel. 


                                                   **********************************


                                                             


EVOCACIÓN E INVOCACIÓN:

INVOCACIÓN: (del latín, in, en, y vocare, llamar).


EVOCACIÓN
 (del latín, vocare, y e o ex, de, fuera de): estas dos palabras no son perfectos sinónimos, aunque tengan la misma raíz, vacare, llamar, y es un error emplear la una por la otra. “Evocar esto es, llamar, hacer venir, hacer aparecer por ceremonias mágicas, por encantos.
Evocar las almas, de los Espíritus, de las sombras. Los necrománticos pretendían evocar las almas de los muertos”. (Acad.) Entre los antiguos, evocar era hacer salir las almas de los infiernos para que respondieran al conjuro.

INVOCAR: es llamar en sí o en su socorro a una potencia superior o sobrenatural. Se invoca a Dios por la oración y  en la religión católica se invoca también a los Santos. Toda plegaria o ruego a lo Alto es una invocación.

     La  invocación está en el pensamiento; la evocación es un acto. En la invocación, el ser a quien se dirige, atiende; en la evocación, se desplaza del lugar en que está para venir a nosotros y manifestar su presencia.

     La invocación no se dirige sino a los seres que se supone bastante elevados para asistirnos; la evocación se hace a los Espíritus inferiores lo mismo que a los superiores. “Moisés prohibió, bajo pena de muerte, evocar las almas de los muertos, práctica sacrílega  entre los cananeos.

    El capítulo XXII del libro segundo de los Reyes, se habla de la evocación de la sombra de Samuel por la Pitonisa.”

    El arte de las evocaciones, como se ve,se  remonta a la mayor antigüedad y  se halla en todas las épocas y en todos los pueblos.

    Antes, la evocación fue acompañada de prácticas místicas, sea que se las creyera necesarias, o sea, y esto es lo más probable, que de ese modo se las revestía con el prestigio de un poder superior. Hoy se sabe que el poder de evocar no es un privilegio de nadie sino  que pertenece a todo el mundo, y que todas las ceremonias mágicas y cabalísticas, no son sino un vano aparato.

    Según los antiguos, todas las almas evocadas, o iban errantes, o venían de los infiernos, que comprendían, como se ha dicho, así los Campos Elíseos como el Tártaro. No se daba a ello ninguna mala interpretación.

    En el lenguaje moderno, como la significación de la palabra infierno se ha restringido a la de lugar de castigos, se sigue, para cierras personas, que la evocación se hace solamente a los malos Espíritus o demonios; pero esta creencia ha desapareciendo a medida que se adquiere un conocimiento más profundo de los hechos. Por ello resulta la menos extendida entre todos los que creen en la realidad de las manifestaciones espiritas. No puede prevalecer ante la experiencia y un razonamiento libre de prejuicios.

----EXTRACTO del - MANUAL PRÁCTICO DE LAS MANIFESTACIONES ESPIRITISTAS (ALLAN KARDEC)

En pocas palabras:

Invocar es hablar a Dios con el pensamiento, para pedirle ayuda y agradecerle en caso de la petición de algún favor

Evocar se le hace a los espíritus; ojala que  sea con espíritus buenos y elevados, ya que de ser inferiores , podrían ocasionarnos más de un dolor de cabeza y contrariedades o mala información.

- Tema y texto enviado por Susana Gómez-


                                                   *******************************


  LA IMPORTANCIA DEL PERDÓN                     



  Todavía mucha gente, independiente de sus creencias, nivel cultural, etc, cuando hablan de hechos del pasado por los que soportaron algún tipo de sufrimiento traumático, sin duda debió de ser así, porque relatan su historia con la rabia, la indignación, el rencor o el enfado a flor de piel, y lo peor de todo, con la predisposición de no querer perdonar jamás a la persona a quien acusan de haberles causado aquel dolor inolvidable. Si se les rebate suavemente para que finalmente comprendan  lo erróneo de su postura, aún nos miran con cara de asombro, por no descubrir en nosotros a alguien que está de acuerdo en su postura, que creen que es "la más normal del mundo". Entonces se indignan ante nuestra opinión que no comprenden y que para ellos es absurda.

  Ciertamente, muchas veces nos hieren en el alma, que es donde más duran sin curar las heridas, pero si fuésemos conscientes, cuando nos llega la ocasión de perdonar, de que ese momento del perdón o no, por aquel episodio triste o desagradable que nos dejó tan oscura huella, es único y muchas veces irrepetible, pues en  ese instante es como si nos jugásemos a cara o cruz nuestra suerte en el futuro.

   Perdonar, según palabras del propio Maestro Jesús, supone a su vez, ser algún día  perdonados y redimidos de ese pesar interno que son las heridas morales que mantenemos a veces en lo íntimo del ser. Por eso, cuando veo esos corazones tan duros y recalcitrantes, que en vez de ser movidos al perdón, conforme nos ha enseñado Cristo y tantos otros Enviados del Padre, sueñan con venganzas que les causan un placer y les dejen satisfechos, porque creen que en ese caso lo que se hace con su no perdón y su venganza, es justicia; esto me causa cierta lástima, pues no caminan en la Voluntad Divina del Padre, tal como nos la mostró y ejemplificó Jesús de Nazaret.

El odio es una cadena psicológica que nos imanta y nos ata a la persona odiada, Solamente el perdón deseado, sentido y sincero, nos puede liberar de esa cadena.

Quienes realmente creen en el rencor eterno y en la dulce venganza, sin duda es porque están muy lejos de conocer , al menos un poquito,  las enseñanzas y ejemplos de Jesús, cuando por ejemplo, intervino para impedir que su discípulo Pedro, utilizase una espada contra la gente que fué a  prenderle al Huerto de los Olivos, obligándole a guardar su espada, cuando ya había comenzado a luchar con ella  para defenderlo a Él, hiriendo la oreja de un soldado de los que lo apresaban. En ese momento también estaba perdonando a Judas, el discípulo que lo entregó, así como a los soldados y fariseos que fueron a prenderlo, pero al mismo tiempo, estaba entregando Su Voluntad a la del Padre, dando ejemplo de mansedumbre y perdón hasta el último momento de estar en este mundo con la elevadísima misión de sacrificar hasta la vida por hacer la Voluntad de Dios, sellando con su ejemplo el que los humanos que también somos hijos del mismo Padre, también podamos seguir las huellas de amor y de generosidad que Él nos señaló.

   Somos humanos que estamos en una etapa evolutiva en general, por la que vamos siendo poco a poco más conscientes de las leyes y motivos que nos presenta la vida en este mundo, pero a su vez, todavía tenemos muchas tendencias muy retrógradas, de reacción instintiva, como los animales, pero en una mezcolanza que nos hace mucho peores que cualquier depredador entre estos. Así vemos que los animales respetan la naturaleza, mientras el hombre la aniquila, vemos que los lobos cazan en manada, respetando una jerarquía dentro del grupo, mientras el hombre por envidia y orgullo, aspira a elevarse por encima de esa jerarquía, para ser él quien domine y sienta el poder sobre el resto; vemos que un predador se enfrenta a otro, sin miedo y sin odios, solo por la supremacía reproductora, de modo que cuando uno se rinde en la confrontación, el otro deja de perseguirlo y de ensañarse con él, mientras el humano alcanza cotas inimaginables de crueldad y de venganza.

Detrás de esto, se desencadenan  todas las guerras y conflictos bélicos que han habido en la historia. Por tanto, si el resentimiento, el odio, la venganza y la falta de fraternidad nos han traído siempre los mismos frutos amargos, en adelante vamos a proponernos hacer un mundo  mejor, desechando la envidia, el resentimiento y la venganza, y busquemos la paz en nuestros corazones antes que en ningún otro lugar externo, pues la paz y las alegrías y felicidad que esta trae, antes de estar alrededor nuestro,  deben abundar en nuestro interior.

Debemos ser conscientes de que todos portamos tantas y tantas imperfecciones y generamos tanta negatividad, que necesitamos a cada momento de la misericordia y del perdón de Dios, pero tal como nos dijo Jesús en la oración que dejó enseñada y que conocemos como "Padre Nuestro"; en ella dice "PERDONA NUESTRAS DEUDAS, COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS OFENSORES", lo cual nos dice claramente, que Dios nos va a perdonar en la misma medida que nosotros perdonemos, por lo tanto, esforcémonos por perdonar siempre porque con nuestro perdón, obtendremos el ser perdonados y así sentirnos con el alma liberada.

En la época que vivimos, no nos podemos permitir continuar por el camino del odio y la venganza, opuestos al perdón, porque es mucho lo que nos jugamos y las circunstancias se precipitan cada día más; apenas queda ya lugar para seguir perdiendo el tiempo en posturas y por caminos equivocados. Actualmente estamos inmersos de lleno, en un " final de los tiempos" o "cambio de ciclo evolutivo" donde el trigo será separado de la paja y el pastor separará los cabritos de los corderos..... Quien tenga oídos que oiga.

- José Luis Martín –

                                                ******************************


  EL REDIMIR DEL ALMA


El camino de la redención hacia el bien reside en comprender la vida y llevarla por el buen camino, siendo justos al redimir las faltas, dando mensajes de amor donde se necesite sosiego y perdón, para así poder enfrentarnos positivamente al juicio de las Leyes Divinas.

Podemos ser fuentes de agua fresca que apagan la sed del que bebe en ella, amando para conseguir la unidad de la humanidad y perdonando las ofensas que podamos recibir, tal como nos enseñó el Maestro, para que él mismo sea nuestro hermano y guía en la redención de nuestras faltas. Él siempre está pendiente del necesitado que busca el consuelo en su arrepentimiento, para ser la antorcha de luz que alumbre los caminos incesantes del amor universal, del sacrificio y la voluntad por el bien al prójimo.

Cuando oigamos alguna historia que nos oprima el corazón, pidamos a Dios que haya perdón entre hermanos y borre el odio y el rencor, abriendo la ventana del razonamiento para rectificar las imperfecciones, para iluminar el camino del perdón que nos lleva hacia Dios.

El perdón es símbolo de libertad del alma que la separa del mal; el perdón está atribuido al comportamiento físico moral que lo unifica, en su parte positiva, en voluntad y esfuerzo hacia los demás. Es un gran paso para la libertad del espíritu, la unión fraternal hacia nuestros semejantes.

Respetemos la voluntad de Dios. Él nos invita a proseguir en el camino de la redención hacia nuestros hermanos, que nos guían y nos acompañan en el despertar del alma, en un mismo camino de unión fraternal hacia la unidad del espíritu con todo lo creado por Dios.

 Paqui Silvestre- Amor, Paz y Caridad.

                                                 ****************************




viernes, 1 de septiembre de 2023

¿ Cuantas veces se reencarna ?

 INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.-  Comience bien el día

2.- El Dios de los Espíritus

3.- El pase magnético y sus beneficios

4.-¿ Cuantas veces se reencarna ?


                                                ***********************************


Comience bien el día




¿Cuál es primer pensamiento que le viene a la mente cuando usted despierta por la mañana?

Tal vez usted crea que lo que usted piensa en el primer instante de su día, tiene poca importancia, más no es así. El pensamiento es una poderosa herramienta con la cual usted puede obtener resultados valiosos en su jornada diaria. Así, usted puede definir cómo va a ser su día, después de abrir los ojos por la mañana.


Analice, con nosotros, si tuvo alguno de esos pensamientos al despertar: ¿Yo quería que hoy fuese fiesta, para dormir hasta más tarde! ¡Ah, como me gustaría de ser millonario para no tener que trabajar! ¡Dios mío! Que vida tan dura. ¡No aguanto más ser esclavo del reloj! ¡Ah, qué difícil es tener que trabajar temprano todos los días… Ah, si yo descubriese quien invento el trabajo… ¡Un día yo acabo con ese maldito despertador par siempre!


Si usted noto alguna semejanza, no es mera coincidencia no. Esos son pensamientos matinales muy comunes en gran número de personas. Hay incluso hasta aquellas que llegan hasta el cúmulo de desear una enfermedad cualquiera que le sirva de disculpa para quedar en casa todo el día, en regiones de clima frió, y disfrutar de una playa en las regiones cálidas.

¿Ahora, si usted saluda el día con pensamientos de esa naturaleza, que espera que el día le ofrezca?


Es importante considerar que la fuerza de un simple pensamiento puede alterar el paisaje de su día. Si, al despertar, si usted se acordase de dar las gracias por la nueva mañana que Dios le concede; Por la oportunidad de estar aun en el cuerpo físico, cuando muchos parten para el más allá durante el sueño. Por el hecho de estar trabajando, mientras muchos no consiguen dormir preocupados con la forma de conseguir un empleo que le permita sustentar a la familia; por estar sano, mientras muchos gimen de dolor en los lechos de los hospitales; ciertamente su día tendría un colorido diferente.


Cuando el día consigue vencer la noche y nos saluda por la mañana oportunidades, es hora de elevar el pensamiento al Creador y agradecer, aunque ligeramente. Es hora de sintonizar con las esferas más altas y colocarse a disposición para una nueva jornada de trabajo útil.

Actuando así, en vez de crear nubes oscuras con pensamientos pesimistas, usted estará clarificando su día y haciendo luz a su alrededor.


Cultivando pensamientos saludables usted esparce una radiante atmósfera en el aire y contagia a las personas con las cuales convive, tornando su ambiente más agradable y más armónico.

***

Al despertar para un día más de experiencias en la tierra, eleve su pensamiento a los cielos a través de la oración. Alcance, por el pensamiento, las altas esferas donde reina la armonía… Y ya no oirá los sonidos estridentes de la Tierra, más si las melodías suaves de los Ángeles, de los Arcángeles, de los Serafines, que son más delicadas que las brisas de la mañana cuando cruzan el follaje de los bosques.


Eleve el alma al Creador y sienta el perfume de las flores celestes cultivadas en los mundos sublimes, antes de iniciar su día… Busque la paz interior y, solo entonces, levántese para tener un buen día…


Equipo de Redacción de Momento Espirita-Mensaje traducido por Mari Carmen-España

       

                                        **********************************************

                                                                           

     EL DIOS DE LOS ESPÍRITUS

  El Dios de los espíritus es grande y misericordioso. No crea para destruir, en Dios no se acaba la paciencia como en un hombre de la Tierra.

¡El alma de los mundos! ¡El que perfumó el lirio, y le dio la electricidad al rayo, le ha dado al hombre la eternidad por patrimonio, y la rebeldía de unas existencias es menos que una gota de rocío perdida en los espacios! Los espiritistas creemos firmemente que no se muere nunca.

 Creemos que no puede caer en el escepticismo quien reconoce la existencia de Dios, quien comprende la vida eterna del Espíritu, quien admite el progreso como ley universal, quien cree que la caridad es la religión del Ser Omnipotente. La historia de todas las religiones es obra de los hombres, pero el amor a Dios, el culto, la adoración, la idolatría del alma que siempre se ha prosternado ante algo infinito, que ha presentido contemplando las maravillas de la creación, esa aspiración suprema, ese latido del corazón del Universo, que ha hecho vibrar eternamente el cerebro de todas las humanidades, es el dogma divino en la conciencia del hombre.

Nosotros admitimos todas las religiones como elementos sociales para el progreso del hombre; pero cuando éstas se detienen y niegan la ciencia y se estacionan diciendo: «no hay más allá», y nosotros vemos los albores de otra nueva aurora coloreando los horizontes del infinito, entonces seguimos nuestro camino acatando el dogma del progreso, que es ir hacia Dios por la caridad y la ciencia.

Jesús fue la encarnación del progreso en nuestros días. Él lo personalizó. El progreso es esencia de Dios, luego proviene de la eternidad, y Jesús, símbolo de la fraternidad universal, es un enviado del Ser Omnipotente como lo fue Krishna en la India, muchos años antes de que Cristo viniese a predicar la buena nueva, que la semilla del amor divino fue arrojada en los surcos de esta Tierra hace muchos siglos, porque el devolver bien por mal del texto védico es el amaos los unos a los otros que pronunció Jesús.

El Espiritismo no viene a reanimar las muertas cenizas de las hogueras de la inquisición; viene a sembrar las semillas del adelanto, viene a repetir a los hombres las sublimes palabras de Cristo, “Amaos los unos a los otros”; viene a recordarnos el consejo de Solón “conócete a ti mismo”; viene a afirmar lo que dice Sócrates, que “conocer no es otra cosa que acordarse”, y que esperemos lo que esperaba aquel sabio, la aparición de ese día que no tiene víspera ni mañana; viene a proclamar el principio filosófico de César Cantú, que decía: “el porvenir no es nunca la repetición de lo pasado”.

Los espíritas verdaderos, los que creemos en el progreso del Espíritu, los que aceptamos la pluralidad de mundos habitados y la pluralidad de existencias del alma, estamos plenamente convencidos de que somos aún los infusorios de la Creación, o sea, el hombre en su estado embrionario, porque al tener más lucidez nuestro Espíritu, debería haber más ternura en nuestro corazón, y no estaríamos obligados a vivir en un mundo, donde el estado aún paga a un hombre para que éste, a sangre fría, mate a sus semejantes en la plataforma de un cadalso. Nos creemos muy pequeños cuando habitamos en un planeta tan inferior, donde aún no han borrado de su código algunas naciones la pena de muerte.

No nos creemos sabios los espiritistas, únicamente estamos muy agradecidos a la Providencia porque hemos visto un rayo de luz, y alentados por su reflejo divino tratamos de hacernos buenos, antes que sabios, porque sabemos que Dios da a cada uno según sus obras.

En este pobre mundo no hay institución que no esté falseada por el hombre, y lo deploramos sinceramente, porque nosotros queremos el progreso del Espíritu, sea en el dogma católico o en los profundos conocimientos de la más avanzada filosofía; sea en el ideal que sea, nuestro afán es que comprenda el hombre que sin caridad no hay salvación.

El tiempo y el espacio nos pertenecen para en ellos ejercitar nuestra libertad; podemos con nuestras obras concurrir o afrontar el cumplimiento de las leyes, multiplicar o reducir las pruebas, las luchas, los dolores del individuo, pero nunca dar la victoria al mal, sólo el bien es eterno; Dios sólo vence. El Espiritismo es enemigo del fanatismo, la superstición, la ignorancia y todas las esclavitudes del pensamiento, y sólo hace pacto con la ciencia, con la razón, con la moral y con el Espíritu evangélico; que odia las tinieblas, ama la luz y busca siempre la verdad; y no usa más armas que la persuasión; su sublime y racional doctrina en una mano y el hecho de todos los tiempos en la otra; al individuo le dice “perfecciónate”, a la sociedad, “Progresa”, y a la religión, “No te estaciones”.

El Espiritismo sólo tiene una bandera cuyo primer lema, que procura grabar indeleblemente en el corazón de sus adeptos, es: “Hacia Dios por la Caridad y la Ciencia”.

Creemos que Dios ha impuesto a la Creación una ley inalterable: El bien que se debe adorar a Dios, amando y practicando el Bien; que para adorar a Dios no hay necesidad de templos ni de sacerdotes, siendo su mejor altar el corazón del hombre virtuoso y su mejor culto una moralidad intachable; que Dios no exige que el hombre profese determinada religión, sino que sea humilde, y sobre todo que ame a su prójimo como a sí mismo.

Creemos en la existencia del alma o Espíritu, ser inmaterial, inteligente, libre en sus acciones y estrictamente responsable de ellas ante Dios; y en que ésta es inmortal.

Que cada Espíritu es premiado o corregido según sus obras, y que las penas nunca son eternas, que Dios acoge siempre bondadosamente al Espíritu que se arrepiente, apartándose del camino del mal.

Creemos que en el espacio hay infinidad de mundos habitados por seres pensadores, sometidos como nosotros a la ley del progreso universal e infinito que conduce a Dios. Que el Espíritu, antes de alcanzar la bondad eterna, puede elevarse o detenerse en jerarquía, según su albedrío, pero no puede retroceder ni sufrir una «retrocreación», es decir, no puede transformarse su esencia en otra inferior.

Y creemos, por último, que el Espiritismo, como ciencia consagrada a los trascendentales estudios de la verdad suprema, está llamado a regenerar el mundo inculcando en el corazón de los hombres las sublimes verdades que enseña.

Esto creíamos ayer, esto creemos hoy y esto seguiremos creyendo mientras la ciencia y la razón no pronuncien otro credo religioso más armónico con la grandeza de Dios; en tanto llega ese día, seremos Cristianos Espiritistas Racionalistas, veremos en Dios la causa primera, en la ciencia su eterna manifestación, y en la razón humana la síntesis del progreso universal.

Los espiritistas amantes del progreso tienen derecho y obligación de ocuparse en todos los adelantos que tienden a engrandecer al hombre, elevando su pensamiento sobre las miserias y las pequeñeces de la Tierra; y la astronomía, que hoy sus estudios están al alcance de todas las inteligencias; y siendo éstos de gran interés, y enlazándose íntimamente la creencia de la pluralidad de existencias del alma, con la pluralidad de mundos habitados, la astronomía es el complemento del Espiritismo, porque ésta nos demuestra cumplidamente cuáles son las muchas moradas en la casa de nuestro Padre; nos reserva y nos guarda su inmenso amor.

En todas las épocas ha habido pensadores que se han ocupado de los profundos estudios de la vida espiritual; y los mismos padres de la iglesia romana, olvidándose algunos de su credo especial, han dicho a los hombres que la vida se perpetúa en diversos mundos.

San Gregorio de Nicea asegura en su gran discurso catequístico: “Que hay necesidad de naturaleza para que el alma inmortal se cure y purifique, que si no lo ha hecho durante su vida terrestre, la curación se opera en las vidas futuras y sucesivas”. En todos los tiempos, los hombres que se han detenido a pensar no han podido contentarse con la pobre vida de este planeta.

Si ayer la fábula pintaba al tiempo devorando a sus hijos, hoy sabemos que el anciano de la eternidad… ¡es la reproducción eterna! ¡Es la renovación infinita! ¡Es la sombra unida a la luz!

¡El tiempo es la huella que nos deja Dios!

 Amalia Domingo Soler

( Tomado de la Revista Amor, Paz y Caridad)

                                       *************************************

EL PASE MAGNÉTICO Y SUS BENEFICIOS

 


        " Y conociendo la importancia de ese género de colaboración en el reequilibrio del periespíritu, pienso ahora que la  magnetoterapia reducirá más tarde los trabajos de la medicina en más de un 50%, toda vez que, mucho más de lo que nos podamos imaginar, la mente domina al cuerpo, reestructurandolo o perturbándolo, conforme a las vibraciones que recoge. Avancemos sirviendo y, ciertamente, la vida nos abrirá preciosos tesoros en lecciones y recursos siempre multiplicados para la gloria del bien."

                                                                    Neio Lúcio/Chico Xavier – 05/09/1951

                                                                      Colheita do Bem – VINHA DE LUZ

       

 Queridos amigos, meditemos en algunos aspectos que juzgamos útiles con relación al trabajo en el Área de la mediumnidad curativa: 

(...) .- Aquellos amigos nuestros ( los Espíritus Benefactores), son técnicos en el auxilio magnético y comparecen aquí para la distribución de pases de socorro. Se trata de una parte  delicada de nuestras tareas que exige mucho criterio y responsabilidad. (...) 

(...).- Hay personas que buscan el sufrimiento, la perturbación, el desequilibrio, y es razonable que sean castigadas por las consecuencias de sus propios actos. Cuando encontremos enfermos de esa clase, salvémoslos de los fluidos deletéreos en que se envuelven por decisión propia, por diez veces consecutivas, a título de beneficencia espiritual. Todavía, si tras las diez oportunidades estas no son aprovechadas por los interesados, tenemos instrucciones superiores para entregarlos a su propia obra. con el fin de que aprendan de sí mismos. Podremos aliviarlos, pero nunca liberarlos. (...) 

(...).- Nuestro esfuerzo es también educativo y no podemos dejar de considerar el dolor que instruye y ayuda a transformar al hombre para el bien. (...)

                                         Misioneros da la Luz, FEB, cap. 19 – André Luiz/Chico Xavier

 

       Hermanos míos, haciendo tales anotaciones recordamos la afirmación de Jesús: "tu fé te ha curado. Vete y no peques más para que no te ocurra cosa peor."                                      


      Cezar Carneiro/Uberaba,          


                                            *********************************************


    ¿CUANTAS VECES SE REENCARNA ?           

El número de veces que cada espíritu necesita reencarnar es diferente en cada caso, pues ello depende de la conducta y adelanto moral, que es producto del esfuerzo de cada uno durante las vidas físicas vividas.
La necesidad de la reencarnación finaliza cuando se ha crecido espiritualmente lo necesario mediante las lecciones aprendidas en las vidas físicas, anulando en cada uno los efectos negativos que ante nuestros errores pasados determina la Ley de causa y efecto, quedándonos sin saldo deudor en nuestro espíritu, y no teniendo por ello necesidad de regresar a estos planos físicos para realizar el reajuste impuesto por esta citada Ley.
No presupone lo dicho que el espíritu cuando llega a este punto de su evolución, ya no prosiga la misma o ya no tenga necesidad de continuar evolucionando, pues cuando terminen todos nuestros ciclos de evolución en los planos físicos, continuaremos evolucionando en planos espirituales más elevados.
Para llegar a este punto de no tener que reencarnar más por no ser ya necesario asimilar nuevos experimentos en los mundos físicos no solamente hay que haber comprendido teóricamente las Leyes de la Vida, así como reconocer los efectos de la Ley de consecuencias y los principios del recto pensar y vivir, sino que se requiere para ello haberlos asimilado en cuerpo y alma, en la que como a fuego quedan grabados permanentemente todas las experiencias y vivencias obtenidas a lo largo de muchas vidas, lo cual es taera que supone el espíritu esfuerzo, energía, voluntad, y sobre todo tiempo.. mucho tiempo.
Concretamente se podría responder a esta pregunta que, antes de vivir vidas en este mundo nuestro, hemos vivido múltiples experiencias de vidas en los mundos primitivos, entre los que la Tierra estuvo un día, y que una vez ascendidos a este mundo que habitamos, el número es inconcreto y muy variable de unos espiritas a otros, pudiendo variar desde unas cuantas existencias hasta algunos cientos.
- Juan Manuel Fernández Fuster
                                                             
“Una vida en la carne es tan solo un eslabón en la larguísima cadena de la evolución del espíritu”.
- Pitágoras -

                                          ************************************