martes, 13 de junio de 2017

Anotaciones sobre la vida de ultratumba



Hoy presentamos :

- Anotaciones sobre la vida de ultratumba.
- El poder de la Fe.
- La inteligencia divina
-El hogar, bendita escuela de las almas




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Anotaciones sobre la vida de ultratumba. 

Los trabajadores espirituales siempre están asistiendo en los peores momentos de la criatura, pero no siempre las orientaciones que nos dan tienen resultados exitosos, pero aun así, tampoco son un fracaso, porque el contagio del bien, aunque rápido, siempre deja una agradable huella. El reposo es una necesidad, en lo referente a las vacaciones en las Casas Espíritas, debemos recordar las palabras del Maestro, cuando afirmaba: “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo también trabajo”. 

La Sociedad Espirita que se mantiene en la realización de los postulados que pública, tiene estructuras que la defienden, tanto de uno como de otro lado de la vida. Luego cabe a los dirigentes tomar precauciones, mediante una mayor vigilancia en tales ocasiones, que impidan la intromisión de perturbadores o enfermos sin condición para permanecer allí. 

Prevenirse exageradamente del mal, es dudar de la acción del bien; el temor a actuar correctamente, constituye ceder el campo a la insania. En estos días, cuando son mayores y más frecuentes los infortunios, los fracasos, los sufrimientos, se debe estar presente en el hogar de la caridad, a fin de poder prestar socorro no hay la menor duda que en los días de carnaval, de fiestas las vibraciones son más perniciosas, por eso la providencias a ser tomadas deberán tomarse con más fuerza, valor y energías saludables, para enfrentar las situaciones. Se cuenta, que un abnegado servidor de la mediumnidad se quejó al dedicado Mentor sobre las luchas que venia sufriendo, encontrándose casi sin fuerzas para proseguir. Las dificultades lo asediaban en la forma de familiares exigentes, amigos ingratos, conocidos insensibles para con el, fragilidad en la salud, interferencias espirituales negativas. Después de informar los fuertes impedimentos, rogó al Bienhechor que lo orientase en el procedimiento a seguir. 

El amigo, a su vez, le narró: “Un ángel ofreció a un pupilo querido, que aprendía a dar el buen ejemplo, y que se encontraba en preparación para venir a la tierra, un paraguas, tiempo después le donó calzado de goma; mas tarde, le ofreció un sombrero y un impermeable sin darle ninguna explicación. De repente, comenzó a llover, torrencialmente y el candidato a elevación grito: ¡Angel bueno, esta lloviendo! ¿Qué hago? El sabio orientador le respondió sin demora: Use el material que le di… ha recibido la luz y el discernimiento del Evangelio, la revelación del espiritismo, el apoyo del Mundo Espiritual, no como premio, sino como recurso de alto valor parra los momentos difíciles que siempre llegan, ahora se desata la tempestad. Use los tesoros ocultos que ha guardado y no tema. Enfrente las borrascas que maltratan, pero que pasan. El medico no ha de temer al contagio del enfermo, porque sabe defenderse; el sabio no recela del ignorante, porque puede orientarlo… 
Así el Espírita consciente, que no se apoya en los mecanismos de disculpa, enfrenta las vibraciones de bajo tenor, armado por el escudo de la caridad y protegido por la inspiración superior que recibe de la oración, partiendo hacia el servicio en el lugar en que sea necesario, donde precisen de el.” 

La muerte del cuerpo no libera al Espíritu de permanecer atado al mismo, es perturbación breve o dilatada, las impresiones que se prolongan, como en el caso de las muertes violentas, aturden al ser espiritual que oscila entre las dos situaciones vibratorias, la anterior y la actual, sin fijarse en una u otra. Llamado por lo afecto familiares; condensa fluidos que deberían diluirse, sufriendo; por estar en otra faja vibratoria, intentando alejarse de esas cargas aflictivas. Los familiares siempre desean que los seres amados, se encuentren bien al otro lado, disfruten de felicidad y paz las que no siempre se hacen merecedoras. La tierra está rodeada por fajas vibratorias concéntricas, desde las más condensadas hasta las más sutiles, distanciadas del movimiento humano en la Corteza. Compuestas de elementos, son vitalizadas por las sucesivas ondas mentales de los habitantes del planeta, que sufren, de alguna forma la condensación perniciosa. No obstante, son permeables a la fuerza psíquica de más elevada estructura, que las atraviesa a fin de sintonizar con la constitución menos densa y que son portadoras de más intensa energía. 

Por el resultado del comportamiento mantenido en el mundo y por algún proceso de sintonía, los desencarnados se imantan a las que les son afines, gracias al tenor de valores morales que caracteriza a cada uno. Las fajas de condensación más fuerte, forman regiones densamente pobladas, donde es fácil encontrar los Núcleos de dolor y aflicciones más primitivas, en donde los descuidados e irresponsables se detienen. Esos reductos de penas a cumplir se multiplican en las áreas urbanas, donde los hábitos humanos son más promiscuos y las expresiones morales descienden a los estados primitivos bajo los impulsos de las pasiones degradantes. Esas multitudes, que viven el estado errático inferior, deambulan, desenfrenadas y aturdidas, e integran centenares de millones de seres en transito. Los culpables y los caídos en las trampas de la liviandad, son trasladados por sus padres y verdugos desencarnados hacia lugares desérticos, cavernas y pantanales del planeta, donde los engañan y los maltratan en colonias especialmente construidas por su maldad, haciéndoles imaginar que se tratan de purgatorios e infiernos, gobernados por verdaderos genios del mal, aunque transitorios, no dándose cuenta que fueron creados para la gloria del bien y del amor… 
La vida mental, en esas esferas de intranquilidad y en sus colonias de terror, alcanza inimaginables expresiones de vileza y primitivismo, donde la crueldad asume proporciones de insania imprevisible. En muchos de estos sitios se organizan atentados sórdidos contra los hombres y se elaboran actividades cuyo objetivo es la extinción del bien. Luchan tenazmente contra los Emisarios de la Luz, a quienes no consiguen vencer jamás y que con inmensa frecuencia, penetran en sus regiones en tareas libertadoras, demostrándoles con eso la fragilidad de su poder. Los puestos de socorro cristianos, núcleos de apoyo y centros de ayuda se multiplican en ese campo de guerra, sostenidos por abnegados agentes del bien que están siempre dispuestos a la acción de la misericordia, cuando no pueden recurrir a los valores meritorios de los que ahí se detienen. Debido a las cargas viciadas de los pensamientos vulgares que alimentan tales climas, los obreros de la fraternidad, que ayudan, sufren las condiciones del área de trabajo, pestilente, que asfixian y de las cargas magnéticas violentas que agitan las vibraciones condensadas. Estos, son verdaderos cirineos que se sacrifican teniendo como objetivo el bien del prójimo, en dilatadas tentativas de merecimiento, bajo la contribución de renuncia personal y de sacrificio. Muchos de ellos poseen sentimientos de nobleza que los mueven al trabajo en otros campos más elevados y pacíficos, aun así prefieren detenerse donde el dolor es más agudo, aunque para ayudar deban sufrirlo… 

“Existe, un gran progreso moral que florece en la Humanidad, que debemos tomar en cuenta. Jamás hubo tanto interés de los hombres, por sus hermanos, con propósitos de ayudarlos a levantarse y marchar con dignidad. Las actividades que tienen por objetivo el ennoblecimiento del ser humano se multiplican. Las minorías raciales reciben respeto; los prejuicios son barridos del planeta; los derechos del ciudadano, aunque todavía vulnerados, son defendidos; la ecología consigue adeptos fervorosos; las clases menos favorecidas que padecen miseria socio-económica, ya no son despreciadas aunque aun no gocen de las consideraciones que todos merecen; los proletarios se hacen oír; se piensa en multiplicar los órganos de asistencia social a los necesitados de todo orden; las leyes son más benignas y los estudiosos del comportamiento están reconociendo más enfermedades que maldad en la criatura humana, lo mismo en aquellas que caen en los abismos de los crímenes más hediondos; la libertad ya sustenta ideales de dignidad entre los pueblos… 

Son innumerables las conquistas morales de la Humanidad en poco más de ciento cincuenta años, que pronostican adquisiciones aun más relevantes con relación al futuro. “Lo que ahora observamos, son reminiscencias del pasado de todos nosotros, que permanece reteniéndonos en la retaguardia de las liviandades, aunque la voz y el magnetismo de Cristo nos estén conduciendo de las sombras hacia la luz, que ya comenzamos a entender y aceptar. Ayer, estábamos sumergidos en los ríos oscuros de la ilusión, hoy nos encontramos en el margen bendito donde crece el equilibrio y la paz. 
“Estas son horas muy importantes de la transición moral de la Tierra y de sus habitantes. Las legiones que se detenían en esas fajas, aun marcada por la barbarie, portadoras de los instintos agresivos que afloran, son conducidas a la reencarnación en masa, obteniendo la oportunidad de seleccionar la libertad o el exilio. “Tengamos en mente, también que innumerables colonias de amor, en las proximidades de la Tierra, son de construcción reciente, frutos de abnegados apóstoles del bien que en la Corteza, son puntos de ayuda y además, son muchos los hogares que alentados por el mensaje espirita, las tinieblas se alejan bajo las claridades del estudio sistemático del Evangelio en familia, en una perfecta comunión superior de los hombres con los Espíritus Superiores. 

Trabajo extraído del libro “En las Fronteras de la Locura” 
Médium Divaldo Pereira Franco 
Enviado por Merchita

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                                         EL PODER DE LA FE

Es necesario cuidarse de confundir fe con presunción. La fe genuina se alía a la humildad. El que la tiene deposita su confianza en Dios más que en si mismo, porque sabe que, siendo él un simple instrumento de la voluntad de Dios, nada puede hacer sin Él. Por eso los espíritus buenos acuden en su ayuda. La presunción es más orgullo que fe, y el orgullo encuentra en todos los casos, tarde o temprano, su castigo en la decepción y los fracasos que se le infligen. 
El poder de la fe tiene una aplicación directa y especial en la acción magnética. Por medio de ella el hombre actúa sobre el fluido, que es el agente universal. Modifica sus cualidades y le transmite un impulso que pudiéramos calificar de irresistible. Por eso, la persona que sume, a un gran poder fluídico normal, una fe ardorosa, por su sola voluntad dirigida hacia el bien, puede realizar esos fenómenos extraños de curaciones y demás, que en lo antiguo eran tenidos por milagros y que son, sin embargo, más que las consecuencias de una ley natural. De ahí que Jesús dijera a sus apóstoles que no habían podido sanar al muchacho lunático por la poca fe que ellos tenían. 

El Evangelio según el Espiritismo. 

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"Es bueno vivir, pues cada día de vida me da la oportunidad de mejorar un poco más". 
-Divaldo P.Franco-

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              LA INTELIGENCIA DIVINA

El legislador, con la pluma, traza los decretos para regir al pueblo.
El escritor utiliza el mismo instrumento y escribe libros que renuevan el pensamiento del mundo.
Pero, no es sólo la pluma, la que, manejada por el hombre, consigue expresar la sabiduría, el arte y la belleza, en la vida.
Una simple escoba hace la alegría de la limpieza y, sin limpieza, el administrador o el poeta no consiguen trabajar. El arado labra el suelo y traza líneas de las cuales surgirán el maíz, el arroz, la patata y el trigo, llenando los graneros.
La azada graba surcos benditos en el suelo, con el fin de que la sementera progrese.
El cepillo corrige la madera bruta, cooperando en la construcción del hogar.
La ventana es un poema silencioso comunicándonos con la naturaleza externa; el lecho es un santuario horizontal, convidando al descanso. El mazo toma el hierro y lo transforma en preciosas utilidades.
El plato recoge el alimento y nos sugiere la caridad.
El molino recibe los granos y los convierte en el milagro de la harina.
El barro despreciable, en las manos dedicadas del alfarero, en breve tiempo surge metamorfoseado en un precioso vaso.
Todos los instrumentos de trabajo en el mundo, tanto como la pluma, concretan los ideales superiores, las aspiraciones del servicio y los impulsos nobles del alma.
Nadie suponga que, delante de Dios, los grandes hombres son solamente aquellos que usan la autoridad intelectual manifiesta. Cuando los políticos orientan y gobiernan, es el tejedor quien les abriga el cuerpo. Si los jueces se congregan en las mesas de paz y justicia, son los labradores quienes les ofrecen los recursos para comer.
¡Alabemos, pues a la Inteligencia Divina, que dirige los intereses del mundo!
Si cada árbol produce, según su especialidad, en beneficio de la prosperidad común, recordémonos de que todos somos llamados a servir, en la obra del Señor, de manera diferente.
Cada trabajador, en su campo, será honrado por la cuota de bien que produzca, y cada siervo permanezca convencido de que el mayor homenaje suceptible de ser prestado por nosotros al Señor, es la correcta ejecución de nuestro deber, donde estuviéramos.

Francisco Candido Xavier
Por el Espiritu Neio Lúcio

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EL HOGAR BENDITA ESCUELA DE LAS ALMAS
Mercedes Cruz Reyes
El nido domestico sin ninguna duda es la generosa oportunidad para la procreación digna de nuevos cuerpos físicos, que tanto auxilia a los Espíritus desajustados del Más Allá, afligidos por conseguir olvidar en el organismo de la carne los remordimientos torturantes de su pasado tenebroso.
Jesús tuvo la capacidad en el Espíritu para amar a todos los seres, se mantuvo soltero y fue el más sublime amigo, hermano y guía de toda la Humanidad, cuando existe una capacidad como en este caso, acobarda la idea fundamental de constituir familia consanguínea y normalmente egocéntrica, sin que esta actitud represente un aislamiento condenable
Durante su desencarnación Jesús no sufrió por la separación de la familia carnal, porque en su vida su corazón estaba liberado de la parentela física. Manifestó muy bien ese gran amor hacia todos, cuando formulo la sibilina indagación a su madre de esta forma: ¿Quién es mi madre, y quienes son mis hermanos?
Cuando la madurez espiritual permite entrever las existencias pasadas, verificamos que nuestro tradicional sentimentalismo humano está en contradicción evidente con las cualidades del heroísmo y liberación del espíritu divino que nos rige por los destinos y caminos del mundo planetario.
La evocación de vidas pasadas, con el consecuente avivamiento, sorprende profundamente, ante los dramas exagerados que representa delante del cuerpo físico que sirvieron en el pasado a consecuencia de la rutinaria separación de las familias consanguíneas que habíamos constituido en la Tierra. Verificamos entonces que la muerte física es el fin de un periodo de aprendizaje del espíritu en la carne. La perdida del cuerpo material no destruye el lazo de amistad ni los odios milenarios del espíritu, porque este es el eterno sobreviviente de todas las muertes.
Cuando se comprende la realidad de la vida espiritual, se ríe por las veces que se ha llorado sobre los cuerpos de los familiares terrenos, comprendiendo que solo fueron vestimentas provisorias, que se hubo de devolver periódicamente al guardarropa prosaico del cementerio. Es un llanto milenario que las criaturas de todas las razas entregaron junto a los lechos de los enfermos y sobre los sepulcros carcomidos, en la crasa ignorancia de la realidad espiritual. La muerte es la liberación y la tumba el laboratorio químico que devuelve a la circulación a las moléculas cansadas por el uso. Cuanto mayor es la ignorancia del alma, en lo tocante a la muerte física, tanto más critica y dramática se volverá la hora en donde la criatura debe devolver el cuerpo prestado y reclamado por el almacén de aprovisionamiento de la madre tierra.
Los que creen en la reencarnación y son conscientes de la realidad espiritual casi no lloran por los que parten hacia el otro lado de la vida, y tampoco temen a la muerte, porque reconocen en ella la intervención amiga que libera al espíritu, auxiliándolo para que vuelva a iniciar un nuevo camino en el verdadero mundo, que es el Más Allá.
Nuestro parientes físicos, a medida que van desencarnando, prosiguen en el Más Allá con las tareas a que nosotros estamos ligados para la felicidad en común. Los que parten con antecedencia, preparan el ambiente feliz para aquellos que se demoran más tiempo en la carne. Delante de esta verdad no hay justificación alguna para los desmayos histéricos, los gritos desgarrados y las clásicas acusaciones escandalosas contra Dios por la partida de nuestros seres queridos.
En la tierra principal motivo del sufrimiento, reside en la gran ignorancia espiritual. Los siglos se acumulan constantemente y los hombres continúan repitiendo las cosas que hace siglos hicieron, prefieren expoliar en nuevas pruebas por la ociosidad de pensar y la indiferencia que prestan al saber. Constantemente las almas terrenales suben y bajan en el mismo grado de evolución a través de innumerables encarnaciones.
Hay un acentuado desinterés por parte de la humanidad con respecto a su felicidad espiritual, se sienten invadidos por gran tristeza al comprobar lo lento que ascienden, y se mueve prejuiciosamente por los caminos espinosos de la vida física.
Solamente la incesante liberación y renuncia valerosa a las ilusiones de la carne, es realmente lo que nos desata de las cadenas de la vida `planetaria, y que nos ayuda muchísimo en las más variadas desencarnaciones en los ciclos reencarnatorios
Aunque estemos encarnados, podemos vivir en parte, el ambiente del astral superior o inferior, al cual iremos a morar después de desencarnados. Los hábitos elevados y cultivados durante la vida física son ejercicios que nos desarrollan la sensibilidad psíquica para que podamos sintonizar más tarde con la esfera del Más Allá, como también es el resultado del entrenamiento de las bajas pasiones, que representan la medida exacta del afincamiento que tengamos en los charcos tenebrosos del astral inferior.
A medida que nos vamos liberando de los preconceptos, pasiones y caprichos humanos, también nos desinteresamos por la garantid que ofrece nuestra identidad personal, a través de las formas en el mundo de la materia. Se comprende entonces que todos los seres son hermanos y que el exclusivismo por la familia consanguínea no representa la realidad sobre la verdadera familia, que es la espiritual. Aunque los hombres se diferencien por sus organismos físicos y razas, todos provienen de una sola esencia original, que los creo y los hace hermanos entre si, por más que se quiera contradecir esta afirmación.
El hogar tanto puede ser oficina de trabajo para las almas afinizadas desde el pasado remoto, como una oportuna escuela correctiva de caminos espirituales que se renueva entre adversarios al encontrarse encadenados a través de muchos siglos.
Procuremos dentro del ámbito familiar aprender las lecciones oportunas que en el se dan, hacer los ejercicios con mucho primor, pues nada más doloroso y frustrante que obtener el fracaso en la escuela para de nuevo tener que iniciar las tareas en próximas existencias.
La vida continua si, pero de las condiciones en que queremos seguir viviendo depende del hoy, del ahora, pues nunca se nos olvide que estamos construyendo nuestro futuro.
Trabajo realizado por Merchita

Extraído del libro “El Sublime Peregrino” de Ramatis

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Donación de órganos para trasplantes



Sumario de lo publicado en este Blog en el día de hoy:

- Donación de órganos para trasplantes
-Dificultades en el intercambio mediúmnico
- El derecho a la vida   
- Los huérfanos                                                             



                                                                             
                                                                              

          DONACIÓN DE ÓRGANOS PARA   
                        TRASPLANTES

LA DONACIÓN DE ÓRGANOS PARA TRASPLANTES ES TOTALMENTE LEGÍTIMA

En las prácticas médicas en todas las especialidades, el transplante de órganos es lo que demuestra con mayor claridad la estrecha relación entre la muerte y la nueva vida, el renacimiento de las cenizas como Fénix: el mitológico símbolo de la renovación del tiempo y de la vida después de la muerte.  

La temática "donación de órganos y transplantes" es bastante coetáneo en el escenario terreno. Sobre el asunto las informaciones instructivas de los Benefactores Espirituales no son abundantes. El proyecto genoma, las investigaciones sobre las células tronco embrionarias y otras señalizan el alcance de la ciencia humana. Los transplantes, en épocas atrasadas repletas de casos de rechazo, se tornaron prácticas recientes de recomposición orgánica. El esmero "en-vivo" de experiencias visando regeneración de células y la perspectiva de la mejoría de la vida caminan delante, aun que las pesquisas señalan, aun, el inicio de la marcha. Eso torna auspiciosa la expectativa de la ciencia contemporánea. Con todo, el recelo del desconocimiento paraliza la imaginación de muchos.

Algunos espiritas rechazan el autorizar, en vida, la donación de sus propios órganos después de desencarnar, alegando que Chico Xavier cuando afirmo "mi mediúmnidad, mi vida, dedique a mi familia, a mis amigos, al pueblo. La muerte es mía. Yo tengo este derecho. Nadie puede hurgar en mi cuerpo; el debe ir para la madre Tierra", lo hizo porque cuando aun estaba encarnado Chico recibió varias propuestas [inoportunas] para que su cerebro fuese estudiado después de su desencarnación. De hay la comprensible recelo de que su cuerpo fuese profanado en ese sentido. 

No podemos olvidar que si hoy somos potencias deudoras, mañana, podremos ser o nuestros familiares potencias receptores. "Para la mayoría de las personas, la cuestión de la donación es tan remota y distante como la muerte. Más para quien está esperando un órgano para trasplante, ella significa la única posibilidad de vida". Juana de Ángelis sabiendo de esa importancia resalta "(…) Verdadera bendición, el trasplante de órganos concede la oportunidad de proseguimiento de la existencia física, en la condición de moratoria, a través de la cual el Espíritu continua el periplo orgánico. Al final, la vida en el cuerpo es medio para la plenitud, que es la vida en si misma, actuante y real". 

En una entrevista a la TV en agosto de 1964, Francisco Cándido Xavier comenta que el trasplante de órganos, en la opinión de los Espíritus sabios es un problema de la ciencia muy legítimo, muy natural y debe ser llevado adelante. Los Espíritus, según Chico Xavier - no acreditan que el trasplante de órganos sea contrario a las leyes naturales, pues es muy natural que, al nosotros desprendernos del cuerpo vengamos a donar los órganos prestados a compañeros necesitados de ellos, que puedan utilizarlos con provecho.  

La donación de órganos para trasplantes es perfectamente legítima. Divaldo Franco certifica: si la misericordia divina nos confiere una organización física sana, es justo y valido, después de nosotros haber utilizado ese patrimonio, ofrecerlo, gracias a la conquistas valiosas y a la tecnología, a los que vinieron con carencia a fine de continuar la jornada. 

No hay, también, reflejos traumatizantes u inhibidores en el cuerpo espiritual, en contrapartida a la mutilación del cuerpo físico. El donador de ojos no retornará ciego al Más Allá. ¡Si así fuese, que seria de aquellos que tienen el cuerpo consumido por el fuego o desintegrado en una explosión?  

¿Cuándo se puede precisar que una persona está realmente muerta? Conforme la American Society Neuroradiology muerte encefálica es el estado irreversible de cesación de todo el encéfalo y funciones neurales, resultante de edema y compacta destrucción de los tejidos encefálicos a pesar de la actividad cardiopulmonar puede ser mantenida por avanzados sistemas de soporte vital y mecanismo y ventilación".  

La gran algazara del asunto es la muerte encefálica, en la vigencia de la cual órganos o partes del cuerpo humano son removidos para la utilización inmediata en enfermos de ellos necesitados. Estar en muerte encefálica es estar en una condición de parada definitiva e irreversible del encéfalo, incompatible con la vida y de la cual nadie jamás se recupera.  Habiendo muerte cerebral, verificada por exámenes convencionales y también apoyada en recursos de moderna tecnología, apenas los aparatos pueden mantener la vida vegetativa, algunas veces por tiempo indeterminado. Es en ese estado que se verifica la posibilidad del donador de órganos "morir" y solo entonces sus órganos pueden ser aprovechados - ya que los órganos sin irrigación sanguínea no sirven para transplantes. ¿Seria eutanasia? Evidentemente que caracterizar el hecho como tal carece de argumentación científica. (…) para condenar el trasplante de órganos: la eutanasia de modo alguno se en esos caos de muerte encefálica comprobada.  

La medicina, en todo el mundo, tiene como certeza que la muerte encefálica, que incluye la muerte del tronco cerebral  solo tendrá constatación a través de dos exámenes neurológicos, con intervalo de seis horas, y un complementario. Así, cuando fuera constatada la cesación irreversible de la función neurológica, ese paciente estará muerto, para la unanimidad de la literatura médica.

Cuestión que también delicadamente es levantada es la reacción del organismo después de la cirugía. Chico Xavier nos viene al auxilio, explicando: Andre Luiz considera el rechazo como un problema claramente comprensible, pues los órganos del cuerpo espiritual está presente en el receptor. El órgano periespiritual provoca los elementos de la defensiva del cuerpo, que los recursos inmunológicos en futuro próximo, naturalmente, lo van a sostener o cohibir.  Especialistas, a partir 1967, desenvolvieron varias drogas imunosupresoras (ciclosporina, azatiaprina y corticoides), para reducir la posibilidad de reacción, pasando los receptores de órganos a tener una mayor sobrevivencia.  Estadisticamente, ahí es que la tasa de prolongamiento de vida de los trasplantes es extremadamente elevada. Eso gracias no solo a las técnicas medicas, siempre perfeccionándose, más también por los esquemas imunossupressores que se desenvolverán y se ampliaran considerablemente, existiendo actualmente esquemas que elevan al cero por ciento (0%) la reacción celular aguda en la fase inicial del trasplante, que es cuando ocurren.  

Andre Luiz explica que cuando la célula es retirada de su estructura formada, en el cuerpo humano, yendo laboriosamente para otro ambiente energético, ella pierde el comando mental que la orientaba y pasa, de esa forma, a individualizarse; al ser implantada en otro organismo [por transplante, por ejemplo], tenderá a adaptarse al nuevo comando [espiritual] que la rehabilitará y para seguir la coordinará su trayectoria.  Condición esa corroborada por Juana de Angelis cuando expone: (…) transferido el órgano para otro cuerpo, automáticamente el periespíritu del encarnado pasa a influenciarlo amoldándolo a sus necesidades, lo que exigirá del paciente beneficiado la urgente transformación moral para mejor, a fin de que su mapa de pruebas sea también modificado por su renovación interior, generando nuevas causas desencadenadoras para la felicidad que busca y tal vez aun no merezca.  

Los espíritus afirmaron a Kardec que el desligamiento del cuerpo físico es un proceso altamente especializado y que puede demorar minutos, horas, días, meses. 

Sin embargo con la muerte física no hay más cualquier vitalidad en el cuerpo, aun así hay casos en que el Espíritu, cuya vida fue todo material, sensual, queda apegado a los despojos, por afinidad dada por el a la materia.  Todavía, recordamos de la situación que ocurre todos los días en las grandes ciudades: la practica de la necroscopia, exigida por la fuerza de la Ley, en los casos de muerte violenta o sin causa determinada: se abre el cadáver, de la región externa hasta el bajo vientre, exponiéndosele las vísceras tóracoabdominais.. No se puede perder de vista la cuestión del merito individual. Estaría el destino de los Espíritus desencarnados a la merced de la decisión de los hombres en retirarles los órganos para transplante, en quemarles el cuerpo o retirarles las vísceras para la ocasión de la necropsia? ¡El buen sentido y la razón gritan que eso no es posible, por cuanto seria admitir la justicia del acaso y el acaso no existe! 

En síntesis la donación de órganos para trasplantes no afectará al espíritu donador, excepto si aseguramos ser injusta la. Ley de Dios y estuviéramos en el Orbe a la deriva de Su Voluntad. Recordemos que en los Estatutos del Padre no hay espacio para la injusticia y el trasplante de órganos (hazaña de la ciencia humana) es valiosa oportunidad de entre tantas colocadas a nuestra disposición para el ejercicio del amor. 

Jorge Hessen


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                             DIFICULTADES EN EL   
        INTERCAMBIO MEDIÚMNICO

La mediumnidad está ligada a dos grandes leyes, ya conocidas desde la más remota antigüedad, como son la Ley de Vibración y la Ley de Afinidad.
La primera nos muestra que nada está en reposo y que todo vibra en el Universo: los minerales, los vegetales, los animales y, como no, también los seres humanos.
Los pensamientos y sentimientos vibran en una u otra frecuencia en función de su naturaleza positiva o negativa, repercutiendo sobre uno mismo y sobre todo aquello que le rodea. La ciencia a través de la física cuántica nos lo demuestra actualmente. Por ejemplo, se sabe que el ADN no es algo inmutable y que los genes se pueden ver alterados por nuestras emociones y forma de pensar o sentir, también está demostrado que la salud y la enfermedad tiene mucho que ver con el tenor mental y emocional.
La segunda ley, la de Afinidad, actúa por atracción, es decir, el semejante atrae al semejante. De tal forma que los pensamientos positivos, como pueden ser, de bondad, comprensión, amor, etc., atraen a seres que vibran en esa misma sintonía positiva y, por el contrario, los de naturaleza inferior; de odio, rencor, envidia, maledicencia, etc., atraen a espíritus que vibran en idéntica condición.
Por tanto, cuando hablamos de intercambio mediúmnico, hay que tener en cuenta estas dos grandes leyes, porque de ese modo podremos entender mejor los procesos y dificultades en ese intercambio, y la naturaleza de lo que se recibe.
En primer lugar nos hemos de fijar en el papel que juegan los espíritus superiores y los escollos que han de afrontar para conseguir llegar hasta nuestro plano, tan materializado y grosero. Hay que tener en cuenta que su vibración es sutilísima, en algunos casos se trata de espíritus que no encarnan desde hace mucho tiempo. Se encuentran, por tanto, alejados del ambiente espiritual terrestre, por lo que se ven obligados a realizar grandes esfuerzos de reducción vibratoria para acercarse a la nuestra.
Por utilizar un símil, es  como si se tratara de un viajero delicado que vive en ambientes limpios y sanos, tuviera que descender a una mina muy profunda para desarrollar una labor de auxilio y rescate, aportando ayuda y consejos muy valiosos para los mineros que allí trabajan; acostumbrados a un lugar en donde el calor sofocante, el aire escaso, muy viciado, y otros elementos tóxicos, forman parte de esa atmósfera. Sin duda que al viajero le resultaría muy difícil y no podría soportar por mucho tiempo dicho ambiente.
No obstante, pese a las grandes dificultades por las que han de atravesar los espíritus superiores, su trabajo abnegado lo realizan con gusto, no les importa los sacrificios y los esfuerzos cuando observan buena voluntad por parte de los encarnados, o cuando el orgullo, la vanidad y el materialismo no suponen un muro infranqueable; aunque sus mensajes puedan llegar sesgados, manipulados o con interferencias propias (del mismo médium), o ajenas (de los espíritus engañosos). Incluso, cuando se trata de médiums apartados del camino, los enviados de lo Alto, redoblan los esfuerzos para encontrar la manera de hacerse oír, llegar a aquellos que necesitan urgentemente orientaciones y un cambio de rumbo en sus vidas, muchas veces sin éxito.
Aunque existen, como es lógico, distintos niveles evolutivos, según el grado de elevación y progreso realizado, es en función de las necesidades y de la tarea que ha venido a realizar el futuro médium; el que unas veces sean asignadas las protecciones, o en otros casos, sean los propios espíritus bienhechores los que piden desarrollar una labor con determinados espíritus endeudados, por los lazos que les unen de otras vidas. De ese modo, se trata de un compromiso adquirido previamente con ciertos espíritus, para ayudarles antes  de su descenso a la materia para realizar un trabajo en común, que consiste en el auxilio a otras almas y, al mismo tiempo, que le pueda servir de rescate de los errores cometidos en el pasado. Estas protecciones, aunque puedan poseer una elevación significativa, se preparan previamente para permanecer en labor sacrificial, muy próximos a los ambientes densos de la materia, junto a encarnados que traen un compromiso de cierta importancia.
En el mundo espiritual son los seres pertenecientes a los planos más elevados los que determinan la perfecta coordinación y organización para que cada quien, cumpla, en base a su nivel y compromiso, las tareas que les competen, partiendo desde lo más elevado y descendiendo progresivamente hasta llegar al último eslabón que es el médium, el ser encarnado. Cada quien realiza su cometido en ese mundo espiritual. Es una cadena en donde, a mayor elevación, se le asigna una tarea más complicada y de responsabilidad, y a menor elevación, una tarea acorde a sus capacidades.
Dentro de lo que son las distintas posibilidades de auxilio espiritual, en lo que es la manifestación de la misericordia divina, y en su labor de socorrer a los más necesitados, algunos espíritus superiores, renunciando temporalmente a sus ambientes de dicha y plenitud, optan por encarnar, y así trasladar directamente el mensaje puro y renovador, siendo verdaderas antenas vivas y ejemplo para los demás, un foco de luz que contagia a quienes se les acercan con buena voluntad. No podemos olvidar a los grandes avatares de todas las épocas, muchos desconocidos para la historia oficial, y otros de renombre como, Hermes, Buda, Krishna, Jesús, Francisco de Asís, Antonio de Padua, Teresa de Ávila, etc.
Volviendo a esa labor de intercambio, hemos de destacar el verdadero ejercicio de tolerancia, paciencia y comprensión que realizan los protectores, porque apenas escuchamos sus consejos. La mayoría de médiums e incluso de grupos, solemos hacer oídos sordos a sus recomendaciones, pensando que son para los demás, o que son reflexiones bellas, producto de ideales muy lejos de alcanzar, sin darnos cuenta de la necesidad de trasladarlo al mundo de lo concreto, de aquello que vivimos día a día.
 ¡Cuántos grupos mediúmnicos escuchan los mensajes con curiosidad y rápidamente pasan a hablar de otras cosas domésticas! ¡Cuántos médiums olvidan rápidamente las recomendaciones recibidas, sin realizar el pertinente análisis y sin detenerse a desmenuzar los consejos vertidos por los espíritus superiores! Olvidando separar la paja del grano, esforzándose por captar, entre todos, primero, a través del diálogo constructivo; y luego, cada uno en la intimidad de su ser, las enseñanzas del día. Muchas veces repetitivas, por cuanto no hacemos suficiente caso de los consejos de quienes nos conocen y saben perfectamente cuales son nuestros compromisos, de aquello que se ha de corregir para que el médium, así como el resto de componentes del grupo, se pueda ver beneficiado por una transformación moral impostergable.
El carácter sutil y genérico que muchas veces tienen los mensajes, cumple la tarea de dejarnos el mérito a nosotros de su comprensión y aplicación en la vida cotidiana. Son pistas que pueden facilitar el trabajo de auto-examen, para encontrar aquellas deficiencias concretas que debemos de corregir y mejorar.
Su amor abnegado les impermeabiliza de cualquier sentimiento de frustración cuando observan poca atención en sus recomendaciones; puesto que la compasión, producto de su amor limpio, les hace comprender las dificultades de sus tutelados, consecuencia de nuestro atraso evolutivo y de la poca consistencia, o si lo preferimos decirlo de otro modo, la poca fuerza espiritual que todavía albergamos.
Esto no es óbice para que en los grupos de trabajo, cuando un médium se encuentra muy desviado de la línea correcta, y los esfuerzos que realizan los planos sutiles ya no dan resultado y, además se corre el riesgo de contaminar y perjudicar al resto de componentes, es entonces cuando la providencia divina provoca circunstancias que ponen al descubierto sus defectos, como nos señala el propio Allan Kardec, forzando a la toma de una decisión definitiva; o el cambio sincero o el verse apartado de dichas actividades para no seguir perjudicando al resto.
Cuando el problema va más allá, y se encuentra generalizado entre la mayoría de componentes del trabajo mediúmnico, entonces los espíritus bienhechores se apartan, y  se suele encargar la propia parte negativa, los espíritus engañosos, de desnaturalizar y desviar del rumbo, hasta alcanzar límites que suelen desembocar finalmente en su disolución.
Por todo ello, es muy urgente el hacer un esfuerzo para elevar el tenor vibratorio, para facilitarles la labor a los espíritus abnegados que fielmente nos acompañan en todo momento. No podemos olvidar nunca, que la mediumnidad no es un privilegio sino que es el producto de la misericordia divina, que actúa como un padre con sus hijos para rescatarlos del error, del sufrimiento y de la ignorancia. Ellos hacen todo lo que pueden, ahora somos nosotros, los que debemos de someter nuestros defectos para elevarnos y aproximarnos a su ayuda redentora. Pongámonos  pues manos a la obra.

José M. Meseguer
©2017, Amor, Paz y Caridad
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          EL DERECHO A LA VIDA 

Porque con el aborto se frustra, de una manera cruel y miserable, el proceso de reencarnación de un espíritu que se ha estado preparando en la espiritualidad durante mucho tiempo para retornar al mundo material y, con ello, al destruirse ese organismo en formación, se violenta la más elemental Ley de Dios. 

L. ESPIRITUS nº 880 
¿Cuál es el primero de todos los derechos naturales del ser humano? 
“El derecho a la vida. Por eso nadie debe atentar contra la vida de su semejante, ni hacer cualquier cosa que pueda comprometer su existencia corporal” 

Y el derecho a la vida ampara tanto a aquel ser que ya ha nacido, como a aquel otro que todavía está en el seno materno. 

No importa si ese ser ha sido generado en circunstancias adversas y dolorosas, pues el Plano Espiritual siempre hará lo máximo para que de un mal pueda resultar un bien donde, en este caso, el nacimiento y la dedicación a ese hijo podrá convertirse en fuente de agua cristalina que calmará la sed de aquella mujer que, hallándose, sea la que sea, en una situación desesperada y dramática, haya sabido encontrar fuerzas dentro de sí misma para respetar el derecho de vida del ser que en ella estaba germinando. 
Y tampoco importa si ese feto es portador de malformaciones, lesiones o serias deficiencias psíquicas, pues ello no es fruto del acaso o de la mala suerte, sino que dichas minusvalías son anteriores a la formación de ese feto y corresponden a un espíritu enfermo y con alteraciones periespirituales, que no hace sino que reflejar y plasmar su enfermedad y desequilibrio en el cuerpo físico, como una forma de depurar esas anomalías que padece. 



Y ese Espíritu “defectuoso” que se está materializando en el vientre de la madre, a pesar de ser supuestamente perjudicado por mil dificultades, tiene una preciosa oportunidad de perfeccionarse espiritualmente, siendo capaz de desenvolver sus propias potencialidades. A cada uno de nosotros le compete estimularlas y ofrecerle las ocasiones para que pueda desarrollarlas. 

Y en estos casos nadie debería tener la autoridad de interferir provocando un aborto en nombre de una supuesta piedad, pues un feto portador de deficiencias, malformaciones o enfermo tiene la misma dignidad, el mismo derecho a nacer y, seguramente, más necesidad y urgencia de hacerlo que un feto sano y hermoso. 

Por lo tanto, si la piedad es una de las razones que se esgrime muchas veces para justificar el aborto, por favor, en nombre de esa misma piedad, busquemos los recursos que ayuden a mantener y a preservar la vida, y no aquellos que la interrumpan y la destrocen. 

En este sentido, cuando una mujer no se sienta, sea por los motivos que sea, con una estructura psicológica fuerte y adecuada para aceptar y criar al ser que se está gestando en su vientre, debería competir a la sociedad y a los órganos gubernamentales facilitar y estimular el desarrollo del embarazo y, si finalmente procediese, la adopción de la criatura nacida, en lugar de amparar su “muerte legal”. 

Estemos convencidos, por otra parte, de que ese espíritu que va a reencarnar en unas circunstancias anómalas y no deseadas, se ha de presentar en un medio social y familiar donde, especialmente los padres, han contribuido en el pasado, de una u otra forma, para que ahora ese espíritu retorne a ellos en esas condiciones adversas, necesitando, igualmente, pasar por esa experiencia reeducativa. 

Y ello es así porque las Leyes Divinas se encargan de reunir nuevamente hoy a los protagonistas de ayer, para darles la oportunidad de reajustar actitudes y sentimientos, y para que si en el pasado venció el desequilibrio y el odio, hoy, en su lugar, pueda vencer la Armonía y el Amor.

( Ángeles Calatayud)

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                                                           LOS HUÉRFANOS

. ¡Hermanos míos, amad a los huérfanos, pues, si supierais cuán triste es estar sólo y abandonado, sobre todo en la infancia!
     Dios permite que haya huérfanos para exhortarnos a servirles de padres. ¡Qué divina caridad la de ayudar a una pobre criatura abandonada, la de impedir que sufra hambre y frío, la de dirigir su alma con el fin de que no se pierda en el vicio! El que tiende la mano al niño abandonado, es agradable a Dios porque comprende
y practica su ley. Pensad también que el niño que socorréis os ha sido con frecuencia muy amado en otra encarnación y si pudieseis acordaros, no sería caridad, sino un deber. Así, pues, amigos míos, todo ser que sufre es vuestro hermano y tiene derecho a vuestra caridad, no a esa caridad que hiere el corazón, no a esa limosna
que quema la mano del que la recibe, porque vuestros  donativos  a menudo son muy amargos* ¡Cuántas veces los rehusarían, si la enfermedad y la desnudez no les esperasen en casa!. Dad con delicadeza; agregad al beneficio el más precioso de todos; una buena palabra, una caricia, una sonrisa de amigo; evitad ese tono
de protección que hiere de nuevo al corazón que sangra y pensad que haciendo el bien, trabajáis para vosotros y los vuestros. (UN ESPÍRITU FAMILIAR, París, 1860).
EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
ALLAN KARDEC.

Comentario de Marco Antonio Gonzalez:  Roguemos a Dios por los huerfanitos, y por todos los niños del mundo que sufren, por la falta de amor y fraternidad de esta humanidad, tan alejada de la ley de Dios y amor al prójimo.

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viernes, 9 de junio de 2017

LOS SUFRIMIENTOS EN ESTE MUNDO



Sumario de este Blog en el día de hoy:

- Destinos y pruebas
-¿Por qué hay espíritus obsesores?
- El Amor puesto en práctica
-Los sufrimientos en la Tierra



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                                   DESTINOS Y PRUEBAS

La pobreza es en la que el Ser espiritual adquiere sus primeras experiencias, y es la prueba consecuencial de todo rico que haya derrochado o hecho uso de la riqueza para sí solamente (egoísmo). Y en las más de las veces, es para doblegar el orgullo y la soberbia.
La riqueza es la prueba que todo pobre de hoy ha de pasar, y así tener la oportunidad de remediar algunos de los males por los cuales en sus existencias anteriores sufría. Es una prueba difícil, y más peligrosa que la pobreza y aún la miseria, aun cuando en nuestra apreciación humana nos parece lo contrario; ya que la riqueza suele desviar por los caminos del placer, de la vanidad y del orgullo, y endurece el alma para realizar el bien; creando con ello causas de dolor futuro. Salvo casos excepcionales, el rico no es feliz, porque la riqueza en sus bienes materiales no hace la felicidad, antes al contrario, crea infelicidad; ni es libre sino esclavo de su propia riqueza y de su ambición, hasta que aprenda a superar las pruebas de la riqueza, mediante una vida sencilla y fraterna, condición necesaria para una vida feliz. El lujo en cambio, lleva al hastío, a la molicie y al vicio, complica la vida y es una carga muy pesada en la ascensión espiritual.
Los bienes espirituales son muchísimo más valiosos que todos los bienes materiales que podamos ambicionar.
La autoridad, en las diversas modalidades: civiles, políticas, judiciales, económicas, etc., son aspectos por los cuales tiene que pasar el espíritu en el largo camino de la evolución, a fin de desarrollar en sí, el concepto de equidad y justicia.
Y es en las múltiples experiencias en el devenir de las vidas sucesivas que, a través de las injusticias y abusos de poder que la inexperiencia y falta de amor conducen, y el dolor consecuencial; que el Ser espiritual va aprendiendo a ser justo y bondadoso, que es la meta de esta clase de pruebas.
Dentro de los tres grupos citados, se presentan aspectos inesperados, que son pruebas para el Espíritu, a fin de adquirir las experiencias necesarias para alcanzar la sabiduría. Y solamente observando con detenimiento las circunstancias, podremos identificarlas.
Las incomprensiones, las ingratitudes, las críticas mordaces y venenosas de los ineptos, los ataques de los malintencionados, por ejemplo; las injurias y las ofensas de diverso modo, oprobios, calumnias, etc.; son algunas de las pruebas por las que hemos de pasar y superar, hasta alcanzar la meta liberadora de los mundos inferiores.
“Sufrir con paciencia las adversidades de flaquezas de nuestro prójimo”, reza una parte del catecismo cristiano. Y este concepto tiene un fundamento psicológico, aunque muy pocas veces comprendido; pues la actitud contraria conduce a la intolerancia y con ella a la desarmonía afectiva, de consecuencias desagradables y perjudiciales en la vida humana y en el proceso evolutivo.
Las adversidades que la vida humana nos presenta, son necesarias para desarrollar la fortaleza espiritual. Naturalmente que, como humanos nos desagradan. Y nos desagradan, porque acostumbramos a enfrentarnos a ellas en actitud egoísta de rechazo, y no de valentía y determinación de superarlas, cual corresponde.
Y al respecto de pruebas, analicemos algunas frases de un mensaje:
“Si llevas la cruz contra tu voluntad, la encontrarás siempre más pesada, y no obstante, es preciso que la sufras”. “Si llevas pacientemente la cruz de tus penas, recibirás fuerzas superiores, que te sostendrán y conducirán, infaliblemente, al término deseado en que no sufrirás más; pero, esto no será en la Tierra”. “Si rechazas una prueba, otras posiblemente encontrarás más penosas”.
En modo alguno esto significa castigo ni represalia, sino debido a que, cada rechazo o evasión de cualquier problema o vicisitud adversa, se debilita y siente con mayor intensidad las siguientes. Por ello, muy necesario es no rebelarse nunca, y sí aceptar las adversidades de la vida y aprender a superarlas. Pues, las adversidades de la vida, así como los sufrimientos de tipo kármico o expiatorio aceptados con resignación resultan menos pesados, a la vez son oportunidades que, aprovechadas y superadas, fortalecen al Espíritu para su ascensión. Por ello, todo intento de superación y perfeccionamiento, toda ascensión, requiere esfuerzo. Y sin esfuerzo, sin sacrificio, no hay ascensión posible.
Sebastián de Arauco
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            ¿Por qué  hay espíritus obsesores ?

En muchas ocasiones les empuja a ello la venganza por algún hecho traumático con  su víctima, desde un pasado  anterior, o simplemente, lo hacen  por el solo deseo de hacer mal  por envidia, porque como ellos sufren, a su vez buscan alivio en una venganza ciega, haciendo sufrir a cualquiera que quede a su alcance. Tengamos presente que actúan por propia voluntad, porque nadie está programado para el sufrimiento, la desidia o el mal.
Cierto porcentaje de casos de obsesión están directamente relacionados con la Reencarnación, pues  los casos de obsesión particularmente graves,  suelen ser por venganzas de los Espíritus obsesores hacia los obsesados, a causa de conflictos graves existentes entre ambos, y que se suelen remontar hasta vidas anteriores.
         En toda obsesión como en cualquier sufrimiento, están presentes las leyes de  Causa y Efecto.   El dolor resulta de la falta de respeto al orden establecido, en cuanto que el odio es fruto del egoísmo y de un personalismo mal entendido.
     Existen obsesores y obsesados porque existen endeudamientos espirituales entre ambos y además una falta de caridad y de la capacidad de saber perdonar. Todo problema de obsesión  procede de alguna transgresión de moralidad, ética, legal o espiritual, y como nadie se puede librar de su conciencia culpable, allá donde esté el deudor estará también su  deuda y enseguida les alcanzará el cobrador de la misma....
En algunos casos las  obsesiones o perturbaciones más o menos graves, se suelen producir cuando la persona obsesada o perturbada tiene una mediumnidad o una sensibilidad psíquica más o menos desarrollada, pero encubierta, y aunque no haya  un motivo particular de venganza por parte de ningún ser desencarnado, alguno de estos aún ligado a la materia, se aprovecha de esta puerta abierta que para ellos es la mediumnidad y  que les permite manifestarse en nuestra dimensión física, y entonces ocupan el aura física del médium,  cuyo espíritu tratan de anular  de su cuerpo.  Tan apegados a la materia están, que cuando encuentran una mediumnidad de estas características, a veces llegan a creer que esa materia les pertenece a ellos.
El espíritu perseguidor también sufre su propia aflicción. Viene a ser un ex-transeúnte del vehículo somático que experimenta y guarda en su alma  las  aflicciones acumuladas de las que no consigue liberarse ni siquiera  con  el paso del tiempo. Víctima de sí mismo por su propia dejadez y descuido, transfiere la responsabilidad de lo sucedido a otra persona que por cualquier circunstancia interfirió negativamente durante una vida anterior,  o bien porque las cree culpables de alguna desdicha sufrida en el pasado, por ser más fácil encontrar razones de su desgracia  en manos de culpables imaginarios,  antes que reconocer la parte de responsabilidad que debe aceptar sobre sus hombros personales como consecuencia de actitudes infelices  propias.
Después de la muerte pierden el cuerpo físico, pero no el uso de la razón, por lo que se hallan deambulando por  los niveles  psíquicos de la  inconsciencia,  encontrándose  con  los centros de discernimiento superior  de su enemigo inerme, tal vez  anestesiado por los vapores del alcohol o de  las locuras a que se entregó;   así, ambos se imantan por procesos de sintonía psíquica  con su aparente verdugo que sin saberlo, sintoniza con la mente de quien se cree dilapidado por él, generando  entonces los prolegómenos de lo que más tarde se transformará en una psicopatía obsesiva..
Otra motivación importante y generadora de los casos de Obsesión por venganza, es a causa de tantos casos de abortos provocados.  Hay muchos Espíritus que tenían un serio proyecto de vida y un compromiso espiritual con los que iban a ser sus padres, y cuando ya estaban ligados a la materia de un feto o embrión que necesitaban para entrar en una nueva existencia humana, se vieron rechazados y asesinados dentro del cuerpo de quien iba a ser su madre, a veces por ella misma o con su consentimiento. Entonces, ante la terrible agresión sufrida y el desamor sufridos, se volvieron vengativos y a quien más odian, que suele ser al padre o a la madre, o bien a quien más facilidad les ofrece para ser influenciado  por ellos para ser utilizado en sus planes de venganza, a causa de una mediumnidad descontrolada, y así  lo van acosando mentalmente poco a poco,  atormentándolo con sus reproches y amenazas, que se suelen percibir  con claridad durante el sueño en una primera fase de  la invasión; en una segunda fase las víctimas de la obsesión  llegan a percibir claramente voces  incluso estando  en estado de vigilia de modo muy frecuente y este asedio  a veces  les induce finalmente al suicidio o a la locura.
- Jose Luis Martín-



“El ejercicio del Amor, de las iniciativas altruistas y la plegaria habitual, son verdaderos antídotos contra estados obsesivos y nerviosos”.
                                 -Divaldo Pereira Franco-


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          EL AMOR PUESTO EN PRÁCTICA

      Irradiando amor de nosotros, estamos creando una atmósfera psíquica de armonía a nuestro alrededor y una vida más feliz; estaremos vigorizando nuestras células nerviosas y las células de los tejidos, evitando un envejecimiento prematuro; estaremos contribuyendo a un más perfecto funcionamiento de las diversas glándulas endocrinas y exocrinas, reguladoras de la salud, con lo que mejoraremos la salud del cuerpo y del alma; y consecuencialmente, una suave sensación de paz y dicha inundará nuestra alma y mente. Porque, cada acto de amor genera felicidad. Además de todo ésto, cuando vibramos en amor, deseando bien a todos, estamos creando también un campo magnético protector contra las acometidas de las fuerzas negativas invisibles. 

      En verdad os digo que, cuando derramemos amor sobre los seres queridos en nuestro hogar y sobre los necesitados de afecto (que son muchos), amor recibiremos en manifestaciones diversas. Cuando aprendamos a prodigar amor sobre nuestros relacionados en forma de comprensión, afabilidad, servicio desinteresado, deseo y acción de bien; nuestra vida será inmensamente más agradable y feliz; aún cuando los egoístas, en su miopía psíquica, no puedan apreciar esta verdad. 

    Comenzad hoy mismo, al llegar a vuestro hogar, a practicar la comprensión y tolerancia hacia las imperfecciones e incomprensiones de los que componen vuestro hogar. 

    Tomad una actitud amorosa hacia todos los que os rodean, incluyendo aquellos que no os quieren bien, y comenzaréis a sentiros más felices. Al comienzo, puede que os cueste algún esfuerzo, pero vale la pena; ya que estaréis contribuyendo a vuestra propia felicidad. 

Y por último, necesario es tener presente que, el amor puro actúa como vibración purificadora del alma humana, evitando así la acción depuradora del dolor. 

Y por consiguiente, la práctica del amor en sus diversas manifestaciones, será la fuerza que abrirá la puerta de los Planos Superiores -ambientes de felicidad- al final de la actual vida terrena, librándonos de los ambientes de sufrimiento al pasar al Más Allá. 

Sebastián de Arauco.

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    LOS SUFRIMIENTOS EN LA TIERRA

      Los dolores de la Tierra son a veces independientes de nosotros, pero muchos de ellos dependen de nuestra voluntad. Remontémonos a su origen y veremos que la mayoría son los resultados de causas que hubiéramos podido evitar. ¿Cuántos males y enfermedades debe el ser humano a sus excesos, a la ambición, a sus pasiones, en suma? El hombre que haya vivido siempre con sobriedad, sin abusar de nada; el que siempre haya sido sencillo en sus gustos y modesto en sus deseos, se ahorrará muchas tribulaciones.^ Y lo propio acontece con el Espíritu. Los sufrimientos que soporta son siempre la consecuencia del modo como vivió en la Tierra. Sin duda alguna, ya no le aquejarán la gota ni el reumatismo, pero sí otros dolores que no son menores. Hemos visto que sus congojas son el resultado de los lazos que existen todavía entre él y la materia; que cuanto más desembarazado está de la influencia de esta última –dicho de otro modo, cuanto más desmaterializado se halla-, menos sensaciones aflictivas experimenta. 
      Ahora bien, de él depende liberarse de dicha influencia ya en esta vida: tiene su libre arbitrio y, por tanto, le cabe elegir entre hacer y no hacer. Dome sus pasiones animales, no tenga odio ni envidia, celos ni orgullo, no se deje dominar por el egoísmo, purifique su alma mediante los buenos sentimientos, practique el bien, no conceda a las cosas de este mundo más importancia de la que merecen, y entonces, incluso bajo su envoltura corpórea ya se hallará depurado, ya estará desprendido de la materia, y cuando abandone esa envoltura no sufrirá más su influencia; los sufrimientos físicos que haya experimentado no dejarán en él ningún penoso recuerdo ni le quedará de ellos ninguna impresión desagradable, porque sólo afectaron al cuerpo y no el Espíritu; se sentirá dichoso de haberse liberado, y su tranquilidad de conciencia lo eximirá de todo padecimiento moral. 
       Por nuestra parte, hemos interrogado a miles de Espíritus que pertenecieron en vida a todas las categorías de la sociedad, a todas las posiciones sociales. Los hemos estudiado en la totalidad de los períodos de su vida espírita, desde el instante mismo en que dejaron su cuerpo. Los seguimos paso a paso en esa vida de ultratumba para observar las mudanzas que en ellos se operaban, en sus ideas y sensaciones, y desde este punto de vista los hombres más vulgares han sido los que nos proveyeron de elementos de estudio no menos valiosos. Ahora bien, siempre hemos comprobado que los padecimientos se hallan en relación con la conducta, cuyas consecuencias sufren, y que esa nueva existencia constituye la fuente de una inefable ventura para aquellos que han seguido el recto camino. 
       De lo que se deduce que los que sufren es porque así lo quisieron y sólo deben achacarlo a ellos mismos, así en el otro mundo como en éste.
EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
ALLAN KARDEC


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