miércoles, 7 de enero de 2026

El tiempo y la reencarnación

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- ¿  Quien era Yvonne do Amaral Pereira ?

2.- El olvido de vidas anteriores.

3.- El hoy y el mañana del hombre.

4.- El tiempo y la reencarnación

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¿ QUIÉN FUE YVONNE DO AMARAL PEREIRA ?

Yvonne do Amaral Pereira fue una de las médiums más respetadas del Espiritismo, y conocida por obras como " Memorias de un Suicida", un libro profundo que hasta hoy consuela corazones y esclarece sobre la vida espiritual.
Pero lo que mucha gente no sabe es que detrás de sus libros había una mujer que enfrentó desafíos intensos, convivió desde la infancia con visiones y experiencias marcantes en el mundo espiritual y mantuvo una vida de disciplina y dedicación a la caridad.
Yvonne también tenía una relación de profunda amistad con Chico Xavier
Ellos intercambiaban cartas y palabras de ánimo, apoyándose mutuamente en la misión mediúmnica. Mientras que Chico traía mensajes de consuelo, Yvonne abordaba temas más dolorosos como las obsesiones espirituales; dos trabajos que se complementaban , llevando consuelo y esperanza a millares de personas.
Su trayectoria nos recuerda que la mediumnidad es una misión de amor, que exige coraje, fe y entrega.

-Aportación de Ale Souza -

Traducción de José Luis Martín.

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EL OLVIDO DE VIDAS ANTERIORES


Una de las objeciones que se levantan con mayor frecuencia a la reencarnación, es el olvido generalizado de las experiencias previas,

El hecho de que no recordemos las vidas anteriores no constituye una prueba en contra de la reencarnación, del mismo modo que no podemos circunscribir las dimensiones de nuestra vida actual con lo que tenemos en la memoria, y en última instancia, el hecho de que nuestra existencia no puede depender de que tengamos o no memoria de ella.

Además de las tradicionales razones morales que se esgrimen, debe comprenderse que el espíritu y el cuerpo conforman un sistema cibenético, operando sobre la base de un mecanismo de homeóstasis o equilibrio que produce ese olvido, debido a que las tensiones que provocarían tales recuerdos harían imposible la vida encarnada. Ese olvido permite que el espíritu continúe su trayectoria sin problemas de conciencia que le atormentarían o le harían errar nuevamente.

Asimismo hay que tener en cuenta que las vivencias obtenidas cuando se disponía de otros cerebros, no pueden ser alcanzadas por el cerebro actual, ya que están alojadas y sintetizadas en el inconsciente o memoria espiritual. Efectivamente, nuestro organismo no posee la complejidad y el desarrollo neuro-cerebral que permite registrar conscientemente experiencias que no se han procesado sensorialmente en la vida actual. Solamente en circunstancias especiales, puede aparecer la memoria cerebral del espíritu, permitiendo un contacto con nuestro pasado. La conciencia de las vidas anteriores se adormece en lo profundo del alma que encarna en un nuevo cuerpo, y este recuerdo, lejos de ser útil en la nueva vida, causaría enormes dificultades.

No hay injusticia moral en el hecho de ser afectados por las consecuencias de situaciones anteriores, originadas en vidas que no recordamos, puesto que, como establece un principio jurídico universal, el desconocimiento de la ley no justifica su inobservancia, ni excluye de sus efectos directos. Además, aunque la conciencia de las personalidades anteriores quede obliterada por el acoplamiento con un nuevo cuerpo, siempre se están expresando, sintetizadas, las adquisiciones y aptitudes intelectuales o artísticas, y las cualidades morales conquistadas en las vidas precedentes.

Hay olvido temporal de esos recuerdos, lo que no implica que se hayan extinguido, como se comprueba con las técnicas hipnóticas que bucean en ese inconsciente espiritual y registran lo que allí está grabado.

Aunque el olvido de vidas pretéritas está generalizado en los seres humanos, se conocen muchos casos excepcionales de individuos que han tenido recuerdos parciales o completos de aquellas.

- Jon Aizpúrua. de su obra Fundamentos del Espiritismo.

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   EL HOY Y EL MAÑANA DEL HOMBRE 


Consecuencia del ayer es el hoy en el espíritu humano. Su vida, como hemos dicho, es una labor comenzada en el principio y que ha de durarle hasta el fin ignoto de lo eterno. En ella empezándose por arrancar malezas, se termina por tejer guirnaldas. Quien es perezoso para la faena ruda, tarda en ser obrero de la delicadeza; más siendo su labor exclusivamente suya, no puede eximirse de operación alguna, y hoy empezará donde ayer terminó y mañana donde termine hoy. De aquí el que sea aspiración noble de todos los espíritus antes de empezar, el cumplir como buenos obreros en la tarea del día; y si es cierto que no a todos les alcanzan las fuerzas para tanto, se debe, no a que la labor sea insoportable, sino a que, o bien quieren recuperar muchas de las jornadas perdidas, o bien se imponen mayor tarea de la que buenamente pueden desempeñar. De todos modos, el espíritu trabaja en su propiedad, y según sea la diligencia y la cordura que en el trabajo emplee, así serán los rendimientos que le ofrezca. Nadie es acreedor a más de lo que en justicia le pertenezca, y si en el orden material este axioma puede ser violado, en el orden moral puede asegurarse que se cumple con estricta equidad. 

En efecto; el cumplimiento moral de la ley de justicia, lo tenemos evidenciado en nosotros mismos; y si tendemos la mirada a nuestros semejantes, en ellos veremos también las huellas del implacable juez, acusador y verdugo que en nosotros funciona y del que no podemos separarnos jamás: la conciencia. ¿Qué importa la salud, qué importa la fortuna ni la gloria, si constantemente nos corroe el remordimiento? ¿Será nadie feliz, ni aun en medio de báquicos placeres, si esa voz misteriosa le acusa? ¿Conciliará el sueño mientras ella le atormente? No. Por eso el mayor de los castigos es el que nos proporcionamos sin flagelación alguna; por eso la mayor de las miserias es la miseria del alma. Podrán los Cresos ocultar sus desnudeces con sedas cuajadas de oro y pedrería; pero no podrán jamás reír con satisfacción mientras su proceder tenga armado el brazo vengador de la conciencia. 

    ¡Y qué imparcial es en todos sus fallos !; ¡Con qué severidad recluye al delincuente! ¡Cómo le arroja y le fuerza!... No tiene penitenciarias de piedra con gruesas rejas y sendos candados; pero ¡ay! tiene a su mano el horror que inspira toda acción perversa, y propinando la dosis conveniente al que debe castigar, le ahuyenta de sus semejantes más dignos para mezclarle con los de su rango, le prepara a la reparación por medio del arrepentimiento, y le hace resarcir con creces la falta cometida, una vez arrepentido, mediante obras de verdadero desinterés y sacrificio. Sólo a este precio cesa en su enemistad; sólo a este precio le deja gozar del sol de la dicha.

    Aspirar a este goce es el objeto formal del espíritu. Su trabajo le redime; su amor le ensalza: con estas dos prendas de inestimable valía, la conciencia le abre las puertas del reino de la felicidad, en el cual, seguramente, no hay más que uno que puede penetrar sin llevar polvo en sus sandalias; pero no por esto nos está vedado a los demás su goce relativo, equiparado siempre con el polvo que llevemos en los pies. 

   Así como el hoy es consecuencia natural del ayer, así el mañana lo será del hoy; un paso más en la escala de la vida, una operación más en la labor eterna, y ¡un nuevo motivo de júbilo o remordimiento!

 Empero con el mañana más o menos remoto, va asignada una nueva empresa para el espíritu: la de ser mentor de otro que no ha llegado a su grado de perfección. Sin dejar de cumplir su labor propia de jardinero, el que es guía de otro le instruye, le corrige, le ayuda, en una palabra; siendo motivos de su júbilo el que su auxiliado avance sin tropiezo, que cumpla sin esfuerzo y con deleite y reconozca pronto los beneficios de la laboriosidad. Entonces, protector y protegido se entrelazan con los indisolubles lazos de la gratitud y el cariño, y extendiendo sus benéficos efluvios a otros seres, repiten la labor para tener la satisfacción de repetir también los motivos de los alborozos. De este modo se cumple la ley de solidaridad. 

Tales son el ayer, el hoy y el mañana en la vida eterna del espíritu.

  Como hemos visto, sea cualquiera el modo con que este proceda, cumple con la ley; pero le es tanto más beneficioso adaptar en lo posible sus acciones a la bondad, la verdad y la belleza, cuanto que, según las adapte, mayores satisfacciones se proporciona y antes llega a la categoría de espíritu elevado. 

   Por consiguiente, cumplirá mejor su misión quien mejor desarrolle el sentimiento, la inteligencia y la voluntad: el sentimiento para amar el bien por ser bien y objeto formal del espíritu, la inteligencia para darse cuenta de sí y de cuanto le rodea por ser el único medio de dirigir el sentimiento y la voluntad por seguros derroteros; y la voluntad para decidirse a practicar lo bueno y verdadero, por ser lo único que redime al hombre. Este trio constituye a la vez una religión natural a la que todo espíritu debe rendir culto: la religión del amor, de la virtud y del bien, de lo  que es síntesis Dios. 

QUINTÍN LÓPEZ GÓMEZ 

( Tomado de la Revista Amor, Paz y Caridad)

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         EL TIEMPO Y LA REENCARNACIÓN


La  modificación del plano mental de las criaturas nadie la impone jamás, esta es fruto del tiempo, del esfuerzo, de la evolución. La sociedad humana, en la actualidad, viene siendo sacudida en sus propias bases, compeliendo a muchas personas  a improvistas renovaciones.

Para que el hombre físico se convierta en hombre espiritual, el milagro exige  mucha colaboración de las entidades espirituales. Las alas sublimes del alma  eterna no se expanden en estrechos escondrijos  de una incubadora, hay que trabajar, bruñir y sufrir.

Hastiados de las sensaciones en el plano grosero de la existencia, el alma intenta otros dominios. Se busca la novedad, el consuelo desconocido, la solución a la tortura de los enigmas.
La llama del propio corazón, convertida en un santuario de claridad  divina,  es la única lámpara  capaz de iluminar el misterio espiritual, en la marcha  redentora  y evolutiva. Al lado de cada hombre  y de  cada mujer,  en el mundo, permanece  viva la Voluntad de Dios,  en lo relativo a los deberes  que le corresponden. Cada cual tiene a su frente el servicio que le compete, como cada día trae consigo especiales de realización en el bien. El Universo se encuentra en el orden absoluto, como aves libres en los limitados cielos, interferimos en el plano divino, creando para nosotros prisiones y ataduras, o liberación y enriquecimiento.

Somos, en el palco de la Corteza Planetaria, los mismos actores del drama evolutivo. Cada milenio es un acto breve, cada siglo es un escenario veloz. Utilizando cuerpos sagrados perdemos la oportunidad santificante de la existencia, haciéndonos réprobos de las leyes soberanas, que nos enredan a los escombros de la muerte, como náufragos  piratas por mucho tiempo indignos del retorno a las lides del mar.

Son muchas las almas  indecisas, presas de la ingratitud y de la duda, de la flaqueza y de la disposición, esclavizadas en la tiranía del instinto, las que viajan divagando en el desierto de la propia  negación;  como pájaros de alas partidas, intentan volar al nido de la libertad  y de la paz, y que, no obstante, aun se debaten en el lodazal  de los placeres  de ínfima condición.

“Es por esta razón que los graneros de luz permanecen  vacíos. El vendaval  de las pasiones fulminantes de los hombres y de los pueblos  pasa ululando, de uno a otro polo, sembrando malos presagios. Es la época moderna, la locura se generaliza y la armonía mental del hombre  está a punto de zozobrar. Con el cerebro, envuelto  y el corazón inmaduro, el hombre actualmente, se requinta, en el arte de estragar el progreso espiritual.
Existe en la actualidad una nueva amenaza en el domicilio terrestre, el profundo desequilibrio, la desarmonía generalizada, las molestias del alma que se ingieren, sutiles, solapando  la  estabilidad, convirtiendo la Tierra en un campo de interminables hostilidades.
Casi todos los cuadros de la civilización moderna se hayan comprometidos en la estructura fundamental, necesitando movilizar todas las fuerzas a su alcance, para su propia causa.

El trabajo salvacionista no es exclusividad de la religión, constituye  un ministerio común a todos, es una obra genérica para la colectividad, un esfuerzo del servidor honesto  y sincero, interesado en el bien de todos.

No hay que olvidar la propia luz, no contar con antorchas  ajenas para la jornada, es indispensable considerar el propio deber de integridad cada día. Es imposible progresar en un siglo, sin atender las obligaciones  de la hora,  es imprescindible, recomponer  las energías, reajustar las aspiraciones y santificar  los deseos.

No basta creer en la inmortalidad del alma. Es inaplazable la iluminación de uno mismo, con el fin de ser claridad sublime. Importa elevar el corazón, romper las murallas que nos encarcelan en las sombras, olvidar las ilusiones de la posesión, dilacerar los velos espesos  de la vanidad, abstenerse  del personalismo envilecido, para que la claridad resplandezca en el corazón y Dios disipe las transitorias tinieblas.

La Puerta Divina no se abre a espíritus  que no se divinizaron por el trabajo incesante  de cooperación con el Padre. Como obreros decididos y valerosos, hemos de alimentar la esperanza renovadora. Siendo el ministerio de iluminación y de eternidad.

Se hace necesario, que encendamos en el corazón el amor fraternal, al frente del servicio. No bastará, en nuestras realizaciones, la creencia que espera, es indispensable el amor que confía y atiende, transforma y eleva, como vaso legitimo de la Sabiduría Divina.

Seamos instrumentos del bien, la tarea demanda coraje y una suprema devoción a Dios. Sin que convirtamos  el círculo en que estamos, en luz en vano acometeremos  las sombras a nuestros propios pies.

La evangelización de las realizaciones en los dos planos de la vida es un deber tan  natural y tan inaplazable como lo es la evangelización de las personas.

La espiritualidad Superior, a través de la oración y el trabajo constructivo se vincula al hombre proporcionándole el contacto con los Almacenes Divinos, supliéndolo según su justa necesidad. Las facilidades que gozan los espíritus elevados que tanto admiramos, son prodigadas al hombre por Dios, en todos los lugares. El aprovecharlas  es opción de el. Las maquinas  terrestres pueden alzarle  a considerables alturas, pero el vuelo espiritual, con el que se libera de la animalidad, jamás el hombre lo realizará sin alas propias.

Solo los siervos que trabajan, graban en el tiempo las marcas de la liberación; solo los que se bañan en el sudor de la responsabilidad consiguen acuñar nuevas formas de vida  y de ideal renovador.

El desequilibrio generalizado y creciente invade la mente humana. Se combaten, desesperadamente las naciones y las ideologías, los sistemas  y los principios. Se necesita asistencia espiritual en todas partes, reclamando cooperadores abnegados y fieles.

- Merchita -

Extraído del libro “En un Mundo Mayor” de Chico Xavier

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lunes, 5 de enero de 2026

El Egoísmo

  INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- En pos de la Verdad

2.- Síntomas de mediumnidad

3.-  Parentesco familiar al otro lado de la Vida

4.- El egoísmo

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¡ FELIZ NOCHE DE LOS REYES MAGOS !


                                                                                  


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                  EN POS DE LA VERDAD    

                                                                 

     "No falla la ciencia, sino quienes la practican, como sucede con los análisis erróneos" .

      Yo quiero aprovechar esta oportunidad para utilizar la misma frase para defender las virtudes de un sentimiento religioso honesto, razonado y respetuoso que, yo personalmente, he alcanzado a través del estudio de las relaciones entre el mundo que vivimos (llámese físico) y el mundo paralelo de donde venimos y a donde volveremos (llámese espiritual), gracias al Espiritismo.

     La religión, lo espiritual y todo lo inmaterial han sufrido durísimos ataques por parte de la comunidad científica, que se otorga de forma exclusiva la posesión de "la verdad", negándola a cualquier otra rama del saber..    Especialmente doloroso es el caso de las creencias espiritualistas, metidas todas en el saco de la "religión" y desposeídas de cualquier posibilidad de verificación, ridiculizadas y tratadas como leyendas pueriles propias de mentes débiles.

     Es cierto que se dan muchos casos de engaños, pero eso también ocurre en cualquier aspecto del mundo científico, y no por ello renegamos de "todo" lo científico. Tampoco ayuda la historia del cristianismo ni las terribles aportaciones de muchos de los miembros de la iglesia a su leyenda negra.

     Yo digo:  "No falla la ciencia, sino quienes la practican, y además: No falla la religión, sino quienes la practican. No falla el espiritualismo, sino quienes lo practican. Y digo más alto: No falla el Espiritismo, sino aquellos que lo practicamos.

     Si leemos los evangelios y nos detenemos, por ejemplo, en los versículos del sermón de la montaña ¿ quién no siente que esas palabras son un bálsamo para nuestras heridas morales? Y en la conversación de Jesús con Nicodemo: "Créeme, os es necesario nacer de nuevo" describe la reencarnación que explica muchos de los misterios que tenemos por desvelar en relación a las muertes prematuras, los niños que recuerdan vidas pasadas, etc.

     ¿Por qué la iglesia no habla sobre esto? ¿por qué tanto silencio alrededor de las pruebas irrefutables que demuestran la reencarnación? ¿Qué intereses hay escondidos en que no se sepa?
      A finales del siglo XIX un grupo de prestigiosos científicos estudió y analizó las manifestaciones espiritistas con un grupo de médiums, que se ofrecieron a aceptar todas las condiciones que desearan establecer con tal de evitar un fraude. Esas condiciones fueron durísimas, extremas, y los resultados de las pruebas concluyentes: No hay fraude en las manifestaciones observadas. Los científicos que participaron se hicieron espiritistas, pero los que no participaron renegaron de sus colegas y se mantuvieron en su inmovilismo, acusándolos de falsear los resultados.

     Una vez más se da publicidad a los estudios que "interesa" que se sepa, pero no se habla de los estudios que ponen en tela de juicio verdades que se tambalean ante la avalancha de pruebas que nos hablan de una vida extra-física regida por leyes morales.

     ¡AH! dirán unos, es eso, el bien y el mal, siempre el mismo rollo. Pues sí, es eso, y funciona así desde el principio. ¿acaso las sociedades no han evolucionado buscando el "bien común"? pero las guerras continúan, los odios, los grandes intereses económicos que se esconden 

     Y si se llega a generalizar la creencia en la reencarnación y se comprueba que lo que hagamos mal en esta vida deberemos solucionarlo en otra, entonces tendremos que escuchar a nuestra conciencia y dejar de mirar a los demás como "los otros" y verlos como "nosotros".
Entonces dejaremos de hacer caso a los gobernantes que, como flautistas, nos quieren encantar con su música pero nos conducen al desastre.

     Conocimiento y amor, las dos grandes asignaturas de la humanidad, que llevamos siglos estudiando pero que todavía suspendemos, especialmente la de Amor.

     El mundo necesita un cambio, y ese cambio solo depende de ti.

- Jesús Valle Arjona-

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SINTOMAS DE MEDIUMNIDAD
La mediumnidad es una facultad inherente a todos los seres humanos, que algún día aparecerá de forma más ostensiva de la que ocurre en el presente momento histórico.

Sutiles o vigorosos, algunos de esos síntomas permanecen en determinadas ocasiones generando mal estar y sinsabor, inquietud y trastorno depresivo, en cuanto que, en otros momentos surgen en forma de exaltación de la personalidad, sensaciones desagradables en el organismo, o antipatías injustificables, animosidades mal disfrazadas, como consecuencia de la asistencia espiritual de que se es objeto.

Muchas enfermedades de difícil diagnóstico, por la variedad de síntomas, tienen sus raíces en los disturbios de la mediumnidad de prueba, esto es, aquélla que se manifiesta con la finalidad de invitar al espíritu a rescates aflictivos de comportamientos perversos o daños realizados en existencias anteriores. Por ejemplo, en el área física: dolores en el cuerpo, sin causa orgánica; cefalalgia periódica, sin razón biológica; problemas de sueño –insomnio, pesadillas, pavores nocturnos con sudor-; taquicardias, sin motivo justo; colapso periférico sin ninguna disfunción circulatoria, constituyendo todos ellos o apenas algunos de ellos, perturbaciones que derivan de la mediumnidad en surgimiento o con sintonía desequilibrada.

A medida que se perfeccionan los sentidos sensoriales, favoreciendo con más amplio caudal de comprensión del mundo objetivo, se amplía la embrionaria percepción extrafísica, motivando el surgimiento natural de la mediumnidad.

No pocas veces, es detectada por características especiales que pueden ser confundidas con síndromes de algunas psicopatologí as que, en el pasado, eran utilizadas para combatir su existencia.

No obstante, gracias a los notables esfuerzos y estudios de Allan Kardec, así como de una pléyade de investigadores de los fenómenos paranormales, la mediumnidad viene siendo observada y perfectamente aceptada con respeto, con respecto a benditas contribuciones que faculta al pensamiento y al comportamiento moral, social y espiritual de las criaturas.

Sutiles o vigorosos, algunos de esos síntomas permanecen en determinadas ocasiones generando mal estar y sinsabor, inquietud y trastorno depresivo, en cuanto que, en otros momentos surgen en forma de exaltación de la personalidad, sensaciones desagradables en el organismo, o antipatías injustificables, animosidades mal disfrazadas, como consecuencia de la asistencia espiritual de que se es objeto.

Muchas enfermedades de difícil diagnóstico, por la variedad de síntomas, tienen sus raíces en los disturbios de la mediumnidad de prueba, esto es, aquélla que se manifiesta con la finalidad de invitar al espíritu a rescates aflictivos de comportamientos perversos o daños realizados en existencias anteriores. Por ejemplo, en el área física: dolores en el cuerpo, sin causa orgánica; cefalalgia periódica, sin razón biológica; problemas de sueño –insomnio, pesadillas, pavores nocturnos con sudor-; taquicardias, sin motivo justo; colapso periférico sin ninguna disfunción circulatoria, constituyendo todos ellos o apenas algunos de ellos, perturbaciones que derivan de la mediumnidad en surgimiento o con sintonía desequilibrada.

En el comportamiento psicológico, aún se presentan: ansiedad, fobias variadas, perturbaciones emocionales, inquietud íntima, pesimismo, desconfianzas generalizadas, sensaciones de presencias inmateriales –sombras y bultos, voces y tocamientos- que surgen inesperadamente, en tanto que desaparecen sin ninguna medicación, representando disturbios mediúmnicos inconscientes, que son provocados por la captación de ondas mentales y vibraciones que sintonizan con el periespíritu del enfermo, procedentes de entidades sufridoras o vengadoras, atraídas por la necesidad de rehacer los conflictos en que ambos –encarnado y desencarnado- se ven envueltos.
Esos síntomas, generalmente pertenecientes a los capítulos de obsesiones simples, revelan la presencia de facultad mediúmnica en desarrollo, requiriendo los cuidados pertinentes a su educación y práctica.

Sin embargo, no todos los individuos en los que se presentan síntomas de tal porte, necesitan ejercitar la facultad de que son portadores. Después de la conveniente terapia que es enseñada por el estudio del Espiritismo y por la transformación moral del paciente, que se hacen indispensables al equilibrio personal, recuperan la armonía física, emocional y psíquica, prosiguiendo, no obstante, con otra visión de la vida y con  diferente comportamiento, para que no le acontezca nada peor, conforme elucidaba Jesús después del atendimiento y la recuperación de aquéllos que Lo buscaban y tenían el cuadro de sufrimientos anterior.

Sin embargo, gran número de portadores de mediumnidad, tienen un compromiso con la tarea específica, que le exige conocimiento, ejercicio, abnegación, sentimiento de amor y caridad, a fin de atraer a los espíritus nobles, que se encargarán de auxiliar a cada uno de en el trabajo del ministerio iluminativo.

Trabajadores de última horanuevos profetas, transformándose en los modernos obreros del Señor, están comprometidos con el programa espiritual de modificación personal, así como de la sociedad, con vistas a la Era del Espíritu inmortal que ya se encuentra en sus cimientos afincados en la corteza terrestre.

Cuando sin embargo, los disturbios permanecen durante el tratamiento espiritual, conviene que sea tenida en consideración la psicoterapia consciente, a través de especialistas propios, con el fin de auxiliar al paciente-médium a realizar el autodescubrimiento, liberándose de los conflictos y complejas perturbaciones, que son consecuencia de experiencias infelices tanto del ayer como del hoy.

El esfuerzo por el perfeccionamiento interior aliado a la práctica del bien, abre los espacios mentales a la renovación psíquica, que se enriquece de valores optimistas y positivos que se encuentran en el Espiritismo, favoreciendo a la criatura humana con la alegría de vivir y de servir, al tiempo que la misma adquiere seguridad personal y confianza irrestricta en Dios, avanzando sin cualquier impedimento rumbo de la propia harmonía.
Naturalmente, en cuando se está encarnado, el proceso de crecimiento espiritual ocurre por medio de factores que constituyen el tejido celular, que siempre puede padecer enfermedades, desconciertos, problemas que forman parte de la psicoesfera terrestre, dentro de la condición evolutiva de cada uno.

La mediumnidad, sin embargo, ejercida noblemente, se transforma en bandera cristiana y humanitaria, conduciendo mentes y corazones al puerto de seguridad y de paz.

La mediumnidad, por tanto, no es un trastorno del organismo. Su desconocimiento, la falta de atendimiento a sus impositivos, generan disturbios que pueden ser evitados, o cuando se presentan, reciben la conveniente orientación para que sean corregidos.

Tratándose de una facultad que permite el intercambio entre los dos mundos –el físico y el espiritual- proporciona la captación de energías cuyo tenor vibratorio corresponde a la calidad moral de aquéllos que la emiten, así como de aquellos otros que las captan y transforman en mensajes significativos.

En este capítulo, no pocas enfermedades se originan de este intercambio, cuando proceden de las vibraciones de entidades enfermas o perversas, que perturban el sistema nervioso de los médiums incipientes, produciendo disturbios en el sistema glandular e incluso afectando el inmunológico, facultando el campo para la instalación de bacterias y virus destructivos.

La correcta educación de fuerzas mediúmnicas proporciona equilibrio emocional y fisiológico, aportando salud integral a su portador.

Es obvio que no impedirá la manifestación de los fenómenos consecuentes de la Ley de Causa y Efecto, de los que necesita el espíritu en su proceso evolutivo, pero facultará la tranquila conducción de los mismos sin daños para la existencia, que proseguirá en clima de armonía y salud, a pesar de los acontecimientos impuestos por la necesidad de evolución personal.

Cuidadosamente atendida, la mediumnidad proporciona bien estar físico y emocional, contribuyendo para mayor captación de energías revitalizantes, que alzan la mente a las regiones felices y nobles, de donde se pueden obtener conocimientos y sentimientos inhabituales, que embellecen el espíritu y lo enriquecen de belleza y de paz.
Superados, por tanto, los síntomas de inicio de la mediumnidad, surgen las responsabilidades ante los deberes que irán a constituir el clima psíquico dichoso del individuo que, comprendiendo la magnitud de la situación, crecerá interiormente rumbo del Bien y de Dios.

Mensaje de Manuel Philomeno de Miranda, psicografiado por el médium Divaldo P. Franco,  en el Centro Espírita en la ciudad de Paramirim (BA), Brasil, el 10 de julio de 2000.

Extraído del libro "Reencontro com a vida" y aportado por Claribel Díaz
Traducido por Xavier Llobet   


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      ¡  FELIZ DÍA DE REYES MAGOS !



                            

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EL PARENTESCO FAMILIAR AL OTRO LADO DE LA VIDA
Los lazos de familia no son destruidos en modo alguno por la reencarnación, a diferencia de lo que piensan ciertas personas. Por el contrario, se fortalecen y se estrechan. El principio opuesto es el que los destruye. En el espacio, los Espíritus forman grupos o familias unidos por el afecto, la simpatía y la semejanza de inclinaciones. Esos Espíritus, felices de estar juntos, se buscan unos a otros.
La encarnación sólo los separa momentáneamente, porque, cuando vuelven a la erraticidad, se reencuentran como lo hacen los amigos al regresar de un viaje. Muchas veces, incluso, se siguen unos a otros en la encarnación, donde se los reúne en una misma familia, o en un mismo ámbito, a fin de que trabajen juntos para su mutuo adelanto. Si unos encarnan y otros no, no por eso dejan de estar unidos mediante el pensamiento.
Los que están libres velan por los que se encuentran en cautiverio. Los más adelantados se esfuerzan por hacer que progresen los rezagados. Después de cada existencia, han dado un paso en el camino de la perfección. Cada vez menos apegados a la materia, su afecto es más vivo, precisamente porque es más puro, y ya no lo perturban el egoísmo ni la sombra de las pasiones.
Por consiguiente, los Espíritus pueden, de ese modo, recorrer un número ilimitado de existencias corporales, sin que ningún golpe perjudique el mutuo afecto que los une. Quede bien claro que aquí se trata del afecto real, de alma a alma, el único que sobrevive a la destrucción del cuerpo, porque los seres que en la Tierra se unen solamente por los sentidos, no tienen ningún motivo para buscarse en el mundo de los Espíritus. Sólo son duraderos los afectos espirituales. Los de índole carnal se extinguen junto con la causa que les dio origen.
Ahora bien, esa causa no existe en el mundo de los Espíritus. El alma, en cambio, existe siempre. En cuanto a las personas unidas tan sólo por un motivo de interés, no son realmente nada la una para la otra; la muerte las separa en la Tierra y también en el Cielo. La unión y el afecto que existen entre los parientes son un indicio de la simpatía anterior que los aproximó. Por eso se suele decir, cuando se habla de una persona cuyo carácter, gustos e inclinaciones no tienen ninguna semejanza con los de sus allegados, que esa persona no es de la familia.
Al decir eso, se enuncia una verdad más grande de lo que se supone. Dios permite, en las familias, esas encarnaciones de Espíritus antipáticos o extraños, con el doble objetivo de servir de prueba para unos y de medio de progreso para otros. Además, los malos mejoran poco a poco al establecer contacto con los buenos y por efecto de los cuidados que de ellos reciben. Su carácter se suaviza, sus costumbres se depuran, las antipatías se disipan. Así se establece la fusión entre las diferentes categorías de Espíritus, del mismo modo que se da en la Tierra entre las razas y los pueblos.
El temor al aumento ilimitado de la parentela como consecuencia de la reencarnación es un temor egoísta, que demuestra en quien lo experimenta una falta de amor suficientemente amplio para abarcar a un gran número de personas. Un padre que tiene muchos hijos, ¿ los ama menos de lo que amaría a uno de ellos, si fuese único? No obstante, tranquilícense los egoístas, pues ese temor no tiene sustento. El hecho de que un hombre haya tenido diez encarnaciones, no significa que en el mundo de los Espíritus habrá de encontrar diez padres, diez madres, diez esposas y un número proporcional de hijos y de nuevos parientes. Allá encontrará siempre a los que han sido objeto de su afecto intenso y real, o que estuvieron ligados a él en la Tierra, con grados de parentesco diferentes.

( Autoría desconocida )

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EL EGOÍSMO




913. ¿Cuál es, entre todos los vicios, el que puede considerarse como el más pernicioso?
^ Muchas veces lo dijimos: el egoísmo. De él procede todo el mal. Estudiad cada uno de los vicios y comprobaréis que en el fondo de todos ellos existe el egoísmo. En balde los combatiréis, pues no alcanzaréis a extirparlos en tanto no hayáis atacado el mal en su raíz, destruyendo su causa. Tiendan, pues, todos vuestros esfuerzos hacia ese objetivo, porque allí está la verdadera plaga de la sociedad humana. El que quiera acercarse, ya en esta vida, a la perfección moral, debe arrancar de su corazón todo sentimiento de egoísmo, porque éste es incompatible con la justicia, el amor y la caridad. Él neutraliza todas las demás cualidades.

914. Visto que el egoísmo está basado en el interés personal, pareciera muy difícil desarraigarlo por entero del corazón del hombre. ¿Se llegará a eso?

- Conforme los hombres se van instruyendo en lo concerniente a las cosas espirituales, atribuyen menos valor a las de la materia. Además, es preciso reformar las instituciones humanas, que mantienen el egoísmo y lo fomentan. Esto corresponde a la educación.

915. Siendo el egoísmo inherente a la especie humana, ¿no constituirá siempre un obstáculo para que reine el bien absoluto en la Tierra?

- Bien es verdad que el egoísmo es el mayor de vuestros males, pero proviene de la inferioridad de los Espíritus encarnados en la Tierra, y no de la humanidad en sí. Ahora bien, los Espíritus, al ir depurándose mediante sucesivas encarnaciones se van despojando del egoísmo, así como pierden sus otras impurezas. ¿No habéis visto en vuestro mundo a ningún hombre que no tenga egoísmo y que practique la caridad? Hay más de los que vosotros creéis, pero les conocéis poco, pues la virtud no busca el brillo de la plena luz. Si existe uno de ellos, ¿por qué no podría haber diez? Si hay diez, ¿por qué no podría haber mil? Y así por el estilo.

916. Muy al contrario de disminuir, el egoísmo crece con la civilización, que parece alimentarlo y promoverlo. ¿Cómo, pues, la causa podrá destruir al efecto?

- Cuanto mayor es el mal, tanto más aborrecible se torna. Era menester que el egoísmo hiciera mucho mal para que se comprendiese la necesidad de extirparlo. Cuando los hombres se hayan desembarazado del egoísmo que los domina, vivirán como hermanos, sin hacerse mal, ayudándose mutuamente por el sentimiento recíproco de la solidaridad. Entonces, el fuerte será el apoyo y no el opresor del débil, y ya no se verán hombres que carezcan de lo necesario, porque todos practicarán la ley de justicia. Será el reino del bien, que los Espíritus están encargados de preparar.

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
ALLAN KARDEC
                                                                                                                                            *****************************************



sábado, 3 de enero de 2026

Comunicado espiritual

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- Los amados ( Camino, Verdad y Vida) y Pensamiento de Kardec

2.- Mundos Superiores y Mundos Inferiores

3.- ¿ Qué es la Verdad ?

4.-  Comunicado espiritual

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              LOS AMADOS


“Más de vosotros, oh amados, esperamos cosas mejores."-  Pablo. (Hebreos, 6:09.)


Se comenta con amargura el progreso aparente de los impíos.

Se admira el creyente de la buena posición de ciertos hombres que desconocen el escrúpulo, muchas veces altamente colocados en la esfera financiera.

Muchos preguntan: "¿Dónde está el Señor que no les vio sus  procesos reprobables?"

La interrogación, no obstante, evidencia más ignorancia que sensatez. ¿Dónde está la finalidad del tesoro financiero del hombre perverso? Aunque experimentase en la Tierra una  inalterable salud de cien años, estaría obligado a abandonar su patrimonio económico para recomenzar el aprendizaje.

La eternidad confiere reducida importancia a los bienes exteriores. Aquellos que exclusivamente acumulan ventajas transitorias, fuera de su alma, plenamente olvidados de la esfera interior, son dignos de piedad. Finalmente dejarán todo, casi siempre, al sabor de la irresponsabilidad.

Pero eso no acontece con los dueños de la riqueza espiritual. Constituyéndose como los amados de Dios, estos se sienten identificados con el Padre en cualquier parte a que sean conducidos. En la dificultad y en la tormenta guardan la alegría de la herencia divina que se les atesora en el corazón.

Del impío, es razonable que esperemos la indiferencia, la ambición, la avaricia, la preocupación de amontonar irreflexivamente; del ignorante, es natural que recibamos preguntas locas. Entretanto, el apóstol de los gentiles exclama con razón: "Mas de vosotros, oh amados, esperamos cosas mejores."

- Camino, Verdad y Vida-


   Ante la lectura de este capítulo de Camino, verdad y Vida, psicogrsfisdo por Emmanuel,  los espíritas enseguida nos identificamos con aquellos que guardan y valoran los tesoros del alma, que consideramos como los únicos  bienes imperecederos.

    No obstante la mayoría aún guardamos en nuestros corazones mucho apego hacia los bienes y cosas materiales, de los cuales no estamos dispuestos a renunciar fácilmente, a veces  aun en contra de nuestras conciencias, que tantas veces nos llaman en lo mas profundo y nos entristecen ciertamente de modo semejante a como sucedió a aquel joven rico que quería seguir al Maestro Jesús, cuando este le dijo que lo dejara todo y le siguiera como uno mas de sus discípulos; este joven  viendo la imposibilidad de renunciar a sus tesoros terrenales, al  tener que elegir  ante la invitación de Jesús,  finalmente  tuvo que decantarse por lo que más  ataba su voluntad y su ánimo,  cual eran sus bienes materiales,  y aun en contra de  lo que le señalaba su propia conciencia renunció a seguir  al Maestro por esa causa. Es por eso  que Jesús añade finalmente que es mas difícil que un rico entre en el reino de los cielos, que un camello entre por el ojo de una aguja. Y también se comprende mejor la mayor dificultad que tienen los ricos y poderosos de la Tierra para desapegarse de los bienes terrenales y seguir las divinas enseñanzas del Maestro Jesús.

    Seguramente que con este tema he tocado en la llaga de muchos, y eso escuece; el primero que se siente escocido soy yo mismo, pero debemos comprender que no es el hecho de ser pobre de bienes materiales lo que nos abre el camino del progreso espiritual y que la riqueza o la abundancia de tales bienes es  lo que  nos lo impide. Lo que de verdad nos impide el progreso espiritual es el apego desenfrenado y egoísta por los bienes y cosas materiales, cuando por ellos dejamos de sentir y practicar la Caridad hacia los demás y en lugar de socorrer con ellos al necesitado, preferimos mirar para otro lado y abandonamos  el camino de la espiritualidad de lado y nuestra evolución al fracasar en esta difícil prueba de la vida.

    Realmente los bienes materiales ya sabemos que  en sí mismos, no son ni  buenos ni malos; simplemente  debemos tomarlos como lo que deberían de ser: un medio para hacer el bien a los demás y nunca como un fin en si mismos , con el objeto de disfrutarlos egoístamente  desoyendo la voz de la conciencia e ignorando a propósito el  sufrimiento y necesidades ajenas.

   Por último   invito a todos a reflexionar sobre la responsabilidad que ante Jesús y ante el Padre hemos adquirido al penetrar voluntariamente por el difícil camino evolutivo que el Espiritismo nos brinda  desde su filosofía sencilla, pero profunda y su enseñanza moral elevada, ofreciéndonos  con su estudio y comprensión un conocimiento espiritual  profundo y verdadero, de modo que  este camino  puede ser el más rápido y excelente medio de progresar cuando sabemos transitar por la vida sin salirnos de él. Así, el Espiritismo a diferencia de las religiones, no salva a nadie, pero es una valiosa herramienta para alcanzar la salvación por nosotros mismos; no impone creencia o dogma alguno, pero representa una llamada a la razón, con unas bases filosóficas y morales  certificadas por  el método científico de observación, comprobación y comparación, que nos llevan a transformar en lo más íntimo de la conciencia, una fe que ya no es creencia, sino sapiencia y conocimiento que  se añade a  nuestra conciencia, para formar parte de nuestro bagaje cultural, filosófico y espiritual, transformando para siempre nuestras vidas,  porque nos enseña el camino con las respuestas de quienes somos, de donde venimos, hacia donde vamos, y por qué o para qué existimos y permanecemos en este mundo..

    Debemos tomar conciencia de que en estos tiempos  tan cambiantes,  cuando nos encontramos inmersos en pleno  cambio de ciclo evolutivo planetario, a los espíritas nos toca la gran responsabilidad y al mismo tiempo el gran honor de alcanzar a ser como Jesús señaló en otra de sus enseñanzas, “la sal de la Tierra”. Y sobre todo que no nos desanimemos nunca ante nuestras humanos fallos,  debilidades  y caídas, o ante  nuestras  derrotas morales, pues todos estamos en el mismo camino que es el del trabajo  del espíritu, controlando  nuestros propios egos, lo  que supone en tantas ocasiones una  lucha interior para perfeccionarnos, y aunque tropecemos infinitas veces en tantas piedras que encontramos en el camino de la vida y nos podamos sentir  por ello, en  tantas ocasiones derrotados, no perdamos nunca de vista  nuestro horizonte y decidamos que esas humanas derrotas  y tropiezos  no debilitarán nunca  la Fe que el Padre tiene en nuestra victoria final.

   Que  Dios nuestro  Padre ilumine cada día nuestras conciencias para comprender que no estamos solos en la batalla contra nuestros lastres evolutivos y que es mucho lo que desde los planos espirituales superiores se espera de nosotros en esta hora de cambio y transición.

- Jose Luis Martín-

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PENSAMIENTO DE KARDEC :

“El Espiritismo no viene en busca de los perfectos, más si   de los que se esfuerzan  en poner en práctica las enseñanzas de los Espíritus.  El verdadero espirita no es el que alcanzó la meta, más si  el que sinceramente quiere lograrla. Sean cuales sean  sus antecedentes será un buen espirita desde el momento que reconozca sus imperfecciones y sea sincero y perseverante en el propósito de enmendarse.”

- Allan Kardec-

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MUNDOS SUPERIORES Y MUNDOS
 INFERIORES

(Instrucción de almas que ya han evolucionado mas allá de las nuestras)

                                                     


La clasificación de mundos inferiores y mundos superiores es más bien relativa que absoluta, porque un mundo es inferior o superior con relación a los que están encima o debajo de él en la escala progresiva.

Tomando la tierra como un punto de comparación, podemos formarnos una idea del estado de un mundo inferior, suponiendo al hombre en el grado de las razas salvajes o de las naciones bárbaras que aun se encuentran en su superficie, y que son restos de su estado primitivo.

En los mundos más atrasados los seres que los habitan son de algún modo rudimentarios; tienen la forma humana, pero sin ninguna hermosura; los instintos no están templados por ningún sentimiento de delicadeza ni de benevolencia, ni por las nociones de lo justo y de lo injusto, la única ley es allí la fuerza brutal. Sin industria y sin invenciones, los habitantes emplean su vida en conquistar su alimentación. Sin embargo, Dios no abandona ninguna de sus criaturas: en el fondo de las tinieblas de la inteligencia yace latente la vaga intuición de un Ser supremo, más o menos desarrollada.

Este instinto basta para hacer que unos sean superiores a otros, pre parando su aparición a una vida más completa, porque éstos no son seres degradados, sino niños que crecen.

Entre estos grados inferiores y los más elevados, hay innumerables escalones, y entre los espíritus puros desmaterializados y resplandecientes de gloria con dificultad se reconocen aquellos que animaron esos seres primitivos, de la misma manera que en el hombre adulto es difícil reconocer el embrión.

Extracto del libro: El Evangelio Según El Espiritismo, por Allan Kardec.

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                   ¿ QUÉ ES LA VERDAD ?

                                      


" Yo para eso nací y para eso vine al mundo, para dar testimonio de la Verdad. Todo aquel que es de la Verdad escucha mi voz". Y Pilatos les dijo: ¿ Qué es la Verdad ?" (Juan 18/37 )

Transcurridos más de dos mil años, esa pregunta de Pilatos a Jesús aún resuena en nuestra conciencia,

.¿ Qué es la Verdad?. Y Él se calló, tal vez porque el legítimo Prefecto de la provincia romana de la Judea no contaba con el acervo psíquico-moral para aceptar y comprender las verdades enmudecedoras que pudiesen brotar de los labios amorosos del Mensajero Divino.

La Verdad de Jesús, en aquel tiempo, no cabía en nuestras almas, y aun hoy no hay espacio para ella. Espíritus del tercer orden en la escala espírita- conforme nos enseña el codificador de la Doctrina Espírita Allan Kardec- somos incapaces de aceptar el mensaje de Jesús, y vivirlo en su plenitud y simplicidad. Tal vez por el hecho de ser tan sencillo, no lo conseguimos ajustar emocionalmente a su intrincado valor moral.

Somos criaturas vivientes el siglo 21, enredadas en un falso intelectualismo, que nos aparta sobremanera del pensamiento Crístico del siglo primero.

Jesús personifica la justicia y nosotros amamos la injusticia porque vamos al mismo ritmo que sus beneficios efímeros.

Jesús expresa el amor absoluto, y somos símbolos, estereotipos, y nos comportamos como arquetipos de las pasiones atrofiantes.

Jesús inspira libertad y nosotros nos vamos enlazando a los viejos conceptos de dominación y subyugación por la materia, a través de la mente.

La Verdad de Jesús aún está presa en  Sus labios  : Oiga quien tenga oídos para oír.

¿ Qué es la Verdad ?. Y Jesús más de una vez contó con sus  emisarios, a fin de no violentar nuestra mente, un tanto infantil. A los sordos les es preciso acostumbrarse gradualmente al sonido,

Cuando el Maestro vino al Orbe terrestre, contó con Juan el Bautista, para allanar el camino. No Su Camino, sino el camino ascensional de aquellos que querían seguir la Verdad.

Y aun así, la Verdad permanece sofocada, profanada, camuflada y, finalmente, distanciada del pensamiento Crístico.

 ¿ Qué es la Verdad?., Clama la multitud oprimida y masacrada por la descreencia y el cientifismo.

Las voces del Cielo emprenden nuevos esfuerzos, nuevas luces, nuevos caminos. Jesús, en su soberanía de Gobernador Espiritual de la Tierra, destacó para el trabajo árido y renovador al pedagogo Hippolyte Leós Denizart Rivail, ofreciendo a todos los que deseen el mensaje de la inmortalidad y consolador, capaz de liberar las conciencias con las verdades universales.

El codificador Allan Kardec, pseudónimo por él adoptado, tratando de no vincular la Doctrina de los Espíritus naciente, a ninguna personalidad, se vio en momentos angustiantes ante dos caminos a seguir. ¿Por dónde comenzar?. Por las conclusiones científicas tan discutidas por los hombres de su época o por las indagaciones filosóficas tan en evidencia en al medio cultural?. Pensaría él: ¿ Sería justo desligar la doctrina de los Espíritus del carácter religioso y consolador?. No.

La Doctrina Espírita, renovadora por su naturaleza, corporifica estampada en la primera cuestión de El Libro de los Espíritus, la célebre interrogación:        ¿ Qué es Dios ?

De esta forma deja el legado de un patrimonio universal sobre la verdad, obligándonos a todos- científicos, filósofos, religiosos - a responder tal inquisición, sin huir de la verdad, nunca antes tan clara y profunda.

¿ Qué es la Verdad ?. Y el Espíritu de Verdad responden: " Yo soy el camino, la Verdad y la Vida", sin usar violencia ni precipitación, sin erigirse en juez o defensor, sin restringir o distanciar a las criaturas de Dios. ¡ La Verdad es !, simplemente es.....

Notas Bibliográficas: Evangelio de Juan 18:37, Allan Kardec, El Libro de los Espíritus, cuestión 17

Jane Maiolo                           


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          COMUNICADO ESPIRITUAL



Amados hermanos y hermanas,

Muchos ya están siendo recogidos porque no están listos para una era de hermandad y mayor perdón. Algunos necesitan volver al plano espiritual y ayudarnos en esta nueva fase planetaria.

Estamos viviendo en una verdadera fase de limpieza en la Tierra. Muchos tiroteos en masa ya están ocurriendo. Muchas personas en este momento sienten la necesidad de buscar más naturaleza para deshacerse del estrés de las grandes ciudades y empresas.

Otros se están conectando más intensamente con la naturaleza y los animales, y sienten la necesidad de practicar más amor fraternal.

Otros ya tienen dolores de cabeza, dolores de espalda, sensibles y lloran con facilidad, sintiéndose desplazados e incluso insomnio, pero a pesar de todo esto, sienten que algo bueno viene.

Estas personas son sensibles porque, en cierto modo, son parte de esta nueva etapa de la Tierra. Estás siendo trabajado por la espiritualidad para la expansión de la mente y el corazón, dejando así los sentimientos de la tercera dimensión para ir a la cuarta o quinta dimensión a medida que cada uno evoluciona.

Lamentablemente, muchos hermanos y hermanas no podrán practicar el perdón o tener una mayor conexión con la naturaleza en este momento. Estos hermanos, si no son recogidos a Colonias de Luz del mismo patrón vibracional que los suyos, se quedarán aquí en un verdadero caos existencial, sintiéndose rebeldes, tristes, solos, etc.

Estos hermanos, si se quedan o se van, tendrán la misericordia divina para buscar siempre la luz y el amor, pero sólo aquellos que se permiten practicar la gratitud, el amor fraternal y el perdón podrán recibir las gracias de la Nueva Era.

Con todo nuestro corazón, en Colonias Espirituales os pedimos a todos que vibréis diariamente para que la humanidad enviando luz, amor y perdón. Evita estar rodeado de personas con mentes negativas. No veas programas de chismes o periódicos que muestren tragedias.

¡Mantente en la paz de Dios!

A.D

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