lunes, 5 de abril de 2021

Los gafes y los "suertudos"

    INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.- Oportunidad única para evolucionar

2-¿ Se pueden tener visiones durante el sueño ?

3.- El Espiritismo como ciencia

4- Los gafes y los  "suertudos"


                                               *****************************




OPORTUNIDAD ÚNICA PARA EVOLUCIONAR

                                                  


¿Cuando tendremos otra oportunidad como esta para evolucionar?

Queridos hermanos, nuestras oportunidades para reencarnar, están cada vez más difíciles, lo que también supone tener menos posibilidad de volver para aprender sobre el amor, como a Dios le gustaría que lo hiciésemos, esto es, poder dedicar nuestra vida al prójimo, amando, perdonando y depurándonos de nuestros vicios.

Aquí en la Tierra, tenemos aproximadamente unos siete mil cien millones de personas en los más diversos países; de ellas, mil cien millones optaron por el ateísmo; dos mil doscientos millones se declaran cristianos, aunque viven sin entenderse y elaborando constantemente interpretaciones arbitrarias de las palabras de Cristo, y dando cada vez menos importancia a la esencia de Sus enseñanzas; hay también mil seiscientos millones de musulmanes; mil millones de hindúes; seiscientos millones de budistas y seiscientos millones de personas que siguen las más diversas creencias paganas.

Dios permitió que todos reencarnásemos y conociésemos a tiempo sus enseñanzas; por tanto deberíamos ser capaces de comprender cuales son nuestros deberes y responsabilidades para con el prójimo, ¿Y qué estamos haciendo?, ¿Seguiremos desperdiciando esta ocasión?. De ser así,         ¿ Cuando tendremos otra oportunidad?.

Jesús de Nazaret, guiado por Dios, nos envió antes y después de Él a innumerables Maestros: Sócrates, Platón, Moisés, Mahoma, Buda, Confucio, Gandhi, Lutero, Fco. de Asís,  San Agustín, Luter King, Chico Xavier, Dalai Lama, Madre Teresa, Kardec.... Se podrían escribir muchas páginas de nombre de personas conocidas y anónimas, que vinieron al mundo a dedicarse a servir al prójimo por amor, enseñando el camino que conduce a Dios.

Tomando por referencia las enseñanzas de estos Maestros, podríamos preguntarnos si estamos haciendo algo bueno por la Humanidad; ¿Qué hacer en caso de no saberlo?

En primer lugar  debemos  seguir estudiando el Evangelio, pues a través de él nos conoceremos mejor y entenderemos cuales son las cualidades que debemos desarrollar para acelerar nuestro proceso evolutivo. Existen muchos libros sublimes que nos enseñan el camino para llegar a Dios, solo necesitamos interpretarlos sin prejuicios y con humildad.

Después precisamos potenciar nuestro proceso de transformación moral, dejando atrás los vicios que traemos de esta y de otras encarnaciones. La oración siempre es un bálsamo revitalizador que nos ayudará a trascender en el difícil camino de nuestras conquistas interiores. Las sanas actitudes y sanos ejemplos que podamos desplegar, ayudarán al prójimo a crecer, del mismo modo que los grandes líderes nos enseñaron a vivir bien.

El siguiente paso es mejorar la convivencia con los nuestros, pues son los primeros a quienes debemos amar, y sin embargo son ante quienes acabamos cometiendo los más grandes errores. Si no aumentamos la capacidad de amar, comprender y perdonar a los seres más cercanos, ¿Cómo podremos estar preparados para ayudar a los demás?. Ser bueno, comprender y perdonar, no significa que debemos permitir que los demás nos perjudiquen. Debemos perdonar, pero también protegernos del mal, pues aquí, en este planeta, aún tenemos muchos espíritus encarnados que están en un estado muy atrasado. Pero no debemos olvidar que Dios permite nuestros desatinos y el sufrimiento consecuente, para que aprendamos y crezcamos por ellos.

En este momento, después de habernos reformado

- Rogerio R. Bertoni-

(Art- tomado del Anuario Espírita 2014)

                                                    

                                                           *****************************


¿Se pueden tener visiones durante 

                    el sueño?

                                                      


Hay casos  en que durante el sueño del cuerpo,  cuando el Espíritu se emancipa y se desenvuelve en el plano espiritual, el durmiente tiene visiones de cosas presentes o ausentes, en una visión retrospectiva del pasado y excepcionalmente del futuro en lo que se refiere a hechos probables, pero nunca definitivos, porque el futuro es modificable a cada instante. Cuando estas visiones se producen, lo hacen en forma de cuadros alegóricos para advertir o aconsejar de modo positivo o negativo, según sea la clase de los otros espíritus con los que  sintoniza.

 

         A veces recordamos claramente haber estado durante el sueño con alguien fallecido que nos dice alguna cosa; otras no recordamos nada, pero sí guardamos la intuición o la idea de lo que se nos ha comunicado; en otras ocasiones entre las vivencias de orden espiritual, se mezclan sensaciones e imágenes de carácter psicológico e incluso fisiológico, que ponen como una cortina de humo con escenas  un tanto abstractas y sin mucho sentido lógico,  en donde las preocupaciones cotidianas deformadas a veces por lo absurdo y rocambolesco, se mezclan con otras vivencias de contactos reales del plano espiritual, resultando de todo este cóctel como un cuadro abstracto de lo más absurdo, que la mayor parte de las veces no sabemos interpretar y que se nos borra del recuerdo inmediatamente al despertar; ¿ por qué ?, porque nuestro cerebro por el que recordamos y pensamos en estado normal de vigilia, no estaba en el lugar de las escenas de ese sueño, en el que solamente participó el Alma desplazada del cuerpo, y esta es la que recuerda mientras no lo tenga que hacer a través del filtro que le supone el cerebro físico, pues este recuerda solo lo que contiene y archiva en estado de vigilia; sin embargo siempre quedan de esta clase de sueños, alguna intuición, sentimiento  o idea sobre algo, que por algún motivo, en el momento oportuno durante el posterior periodo de vigilia puede aflorar a la mente en forma de, intuición  o de presentimiento.


- Jose Luis Martín-

 

“Vendrá un tiempo en que vuestros ancianos tendrán sueños, en que vuestros hijos e hijas profetizarán”   -Jesus de Nazaret -


                                              ****************************      


                El Espiritismo como Ciencia  


           En el medio espírita es muy común la utilización de la palabra “ciencia” para dar una definición de la doctrina espírita. Incluso Allan Kardec, al dar una definición del espiritismo, usa la palabra ciencia, es más, dice textualmente: “El espiritismo es la ciencia que estudia la naturaleza, el origen y el destino de los espíritus, y las relaciones que hay entre el mundo espiritual y el mundo corporal”.

         El uso de esta palabra es uno de los temas que más puede sorprender a aquellas personas que no conocen el espiritismo, ya que les extraña que el concepto de ciencia vaya unido a una idea que se encarga de cuestiones como la comunicabilidad con los espíritus, la reencarnación, la existencia de Dios, la inmortalidad del alma, las enseñanzas morales de Jesús etc.

     Otro de los argumentos de aquellos que no conocen el espiritismo, es que la ciencia no considera los fenómenos espíritas dentro de sus objetivos de estudio. En esta cuestión, tenemos que considerar que la “ciencia” es un medio de conocer la realidad, siguiendo un determinado método, que se designa con el nombre del “método científico”.

     Teniendo en cuenta esta premisa, todo medio de aproximación a la realidad que tenga en cuenta este método, será, por consecuencia, una ciencia, independientemente que sea o no considerada “oficial”. Dentro de este orden de ideas, debemos reconocer, también, que cada ciencia se especializa en un determinado contexto, por ejemplo, la Biología, en el estudio de la vida en sus múltiples aspectos, la física de las propiedades íntimas de la materia, la química de las interacciones de estas propiedades, y así cada una de las ciencias, se dedica a una rama del conocimiento, teniendo su especialización.

     Por ello, que la medicina, la biología, la física… no se ocupen de las cuestiones espirituales no significa que estas no sean verdad, solo que por el momento, no son el objetivo de sus investigaciones. Por otra parte, existe también un proceso sociológico estudiado perfectamente por las ciencias de la educación. Es el de las “creencias”, y cuando hablamos de creencias, no nos referimos solo a las creencias religiosas. Y entre las creencias “erróneas” que hacen parte de nuestra sociedad, es la de atribuir un carácter de infalibilidad a la denominada ciencia oficial y a los científicos que se encargan de ella. Esto es una realidad, y la podemos observar a diario, sobre todo nosotros.

     Hemos oído decir en más de una ocasión, cuando le planteamos a alguien la idea de la doctrina espírita: “si fuera verdad, la ciencia lo diría”. Desde el punto de vista científico, esto es un absurdo, ya que la propia ciencia demuestra su progreso constante, y afirma que para nada está en posesión absoluta de la verdad, sino todo lo contrario.

     Precisamente una de las ideas más interesantes de la ciencia, es que no tiene principios o teorías absolutas, ya que nuevos métodos de investigación podrían hacernos observar mejor los fenómenos y descubrir cosas que no sabemos, u otras que creemos que son de una manera, que sean de otras. En definitiva, si el espiritismo es una ciencia o no, no será porque lo confirmen las llamadas ciencias oficiales, sino porque en realidad siga o no el método científico. Pero antes de pasar a verificar si el espiritismo sigue o no el método científico, vamos a explicar rápidamente en qué consiste el método científico.

     Se considera método científico a una serie de pasos, que tienen por objetivo el estudio de un fenómeno. La característica fundamental del método científico, es que estudie fenómenos naturales, y que de alguna manera, puedan ser percibidos por los sentidos, o bien por medio de instrumentos capaces de percibirlos. Todo lo que no sea natural, no sería característico de la ciencia. El primer paso del método científico, es la observación. Ella consiste en el proceso de observar un determinado fenómeno que existe en la naturaleza. La observación exige de un conocimiento, ya que los fenómenos naturales existen en la naturaleza y son observados generalmente por las personas, más no todas los observan desde una visión científica. La observación del fenómeno, no implica simplemente verlo, sino preguntarse los porqués. El porqué ocurre, cual es la causa que lo provoca, cuales son sus consecuencias, etc.

     El segundo paso del método científico, es la formulación de hipótesis. Una hipótesis, es una suposición que pretende explicar el fenómeno observado. La hipótesis debe ser racional, que explique de forma lógica el fenómeno, y que pueda responder a las diversas formas en las que el fenómeno pueda presentarse. Además, algo muy importante, es que la hipótesis pueda ponerse a prueba, y demostrarse si es cierta o no lo es. Sin esta última característica, no estaríamos hablando de una ciencia, sino de una filosofía, que puede demostrar de forma lógica un determinado fenómeno, más no puede hacerlo de forma empírica, es decir, demostrando las hipótesis.

     El tercer paso, sería la experimentación. Es un paso muy importante, cuyo objetivo es la verificación de la hipótesis planteada. En este paso se pueden usar dos o varias variables, dependiendo del objeto de estudio. Además, esas variables pueden ser modificadas por el experimentador, o bien pueden no ser modificadas, dependiendo de la naturaleza de esas variables.

     Lo importante, es que el objetivo sea cumplido, es decir, que la hipótesis sea demostrada empíricamente o bien no se pueda demostrar, lo que llevaría a formular nuevas hipótesis y repetir el proceso. Y el cuarto paso, es la formulación de leyes y teorías, que constituye la parte definitiva.

     En relación a las investigaciones hechas, los datos obtenidos, se elaboran las leyes o teorías, dependiendo de los resultados obtenidos. Es un paso que requiere mucho estudio para no equivocarse en la formulación de esas conclusiones, que nunca serán definitivas, sino provisionales, a la espera de que nuevos conocimientos puedan ampliarlas, refutarlas o validarlas. De forma muy rápida y concisa, hemos visto los pasos del método científico.

     Ahora, nos toca determinar si el espiritismo ha seguido esos pasos o no, lo que haremos también de forma muy rápida, ya que existen diversas obras donde se explican con más detalle estos pasos, obras a las cuales remitimos al lector para un mayor conocimiento del tema. Como dijimos, el primer paso del método científico, es la observación racional, es decir, empleando la razón en aquello que se observa, intentando preguntarnos los porqués de lo que pasa. Si estudiamos con detenimiento la historia del espiritismo, veremos como ese primer paso fue perfectamente realizado.

    Desde los fenómenos en Hydesville, a través de las hermanas Fox, se han venido observando una serie de fenómenos que entraba a formar parte de lo que hoy se conoce con el nombre de “paranormales”. Esos fenómenos, que sucedían espontáneamente, fueron al comienzo objeto de diversión de multitud de personas, empero, otras, al observar estos fenómenos, comenzaron, lo que podríamos denominar: “la era científica de los fenómenos paranormales” ya que al observarlos, se preguntaban cuales eran las causas que los producían.

     Entre estas personas hubo muchos que también eran destacados en las diversas ciencias oficiales, y que delante del nuevo campo de investigación, usaron la misma rigidez, (o incluso más), que la empleada para la investigación de sus campos profesionales de estudio. Entre ellos, en esa época, podemos citar a: (poner nombres de los científicos referidos). (Ver el libro: “Historia del Espiritismo” de Arthur Conan Doyle) Siguiendo con el método científico, el segundo paso es el de elaborar hipótesis que explicasen esos fenómenos. Así, paralelamente al interés suscitado por ese orden de fenómenos, comenzaron a surgir diversas hipótesis, que intentaban explicar los fenómenos.

     Las hipótesis que surgieron fueron muchas y muy diversas, sobre todo, por tratarse de un campo de estudio totalmente nuevo. El lector podrá encontrar una relación de algunas de ellas en el capítulo 3 del libro de los médiums de Allan Kardec, titulado: “Sistemas”.

     A pesar de las muchas hipótesis que surgieron, muchas de ellas fueron descartadas en breve, por no poder explicar sino una parte muy concreta de los fenómenos y no los fenómenos en todas sus modalidades. Otras prevalecieron más tiempo, y entre ellas, podemos destacar cuatro grupos generales. El primer grupo, sería el de ver una causa energética absolutamente mecánica en los fenómenos.

     Otro grupo de hipótesis, pretendía explicar los fenómenos, como resultado de una manifestación inconsciente y mecánica de la inteligencia de los asistentes a las reuniones. Otro grupo de ideas al respecto de esos fenómenos, afirmaba que todo se trataba de un fraude muy bien elaborado. Y el último, que las manifestaciones eran resultado de inteligencias extracorpóreas, a las que se designaba con el nombre de espíritus.

     El desafío siguiente, sería intentar ver cual de esas hipótesis podía explicar mejor los hechos. Llegamos así, al tercer punto del método científico, la experimentación: Dentro de este aspecto, las investigaciones partieron de lo conocido a lo desconocido, e intentaron responder en primer lugar, a aquellas hipótesis que eran más conocidas, para pasar a las más desconocidas. Por ello, lo primero que se intentó verificar, era si los fenómenos eran o no reales. Es decir, si la hipótesis de fraude los podía explicar.

     Después de someter a los médiums a investigaciones cuidadosas, se pudo concluir con que había, efectivamente, una serie de fenómenos que eran fraudulentos, sobre todo se podía ver esto en personas que los realizaban de forma profesional, y tenían un rendimiento económico, sin embargo, también se observaron muchos fenómenos que eran reales, y en los que era imposible ver un fraude. Sobre todo, en los fenómenos espontáneos.

     También existía otro factor a tener en cuenta, y era que entre los médiums, los había que no ganaban nada, que todo lo hacían de forma desinteresada y que solían sacar más perjuicio que beneficio de los fenómenos. Fue especialmente entre estos médiums, donde se encontraron más pruebas evidentes de la realidad del fenómeno. Una vez descartada la idea de fraude, se investigó en torno de la posibilidad que una fuerza mecánica actuase en los fenómenos. Sin embargo, los fenómenos presentaban inteligencia, y podían contestar de forma racional a las preguntas hechas por los investigadores. Por ello, se descartó la idea de que la causa fuese únicamente mecánica, ya que debía, para contestar de forma inteligente, ser inteligente. Así, se llegó a la conclusión de que los fenómenos eran una manifestación inconsciente de los manifestantes. Esta idea hubiera sido muy buena si no hubiera una serie de hechos que la desmentían. Era que a veces, las ideas expuestas por el fenómeno, eran contrarias a las que los asistentes tenían. Otras veces, el fenómeno se manifestaba mostrando características sumamente personales, como una individualidad, una personalidad, unos gustos, unos conocimientos, etc. Que no eran los de los allí presentes. Otras veces, se manifestaba en un idioma que ninguno conocía, otras veces por medio de la pintura. En definitiva, mostrando una individualidad y unos conocimientos propios, por lo que esa hipótesis no parecía explicar todos los fenómenos.

     Por último, la idea espiritista, es decir, que eran los espíritus los que producían todos esos fenómenos. Como vemos, el tercer punto del método científico, está presente en el espiritismo, pues ha habido una investigación para intentar explicar las diversas hipótesis que surgieron para explicar un determinado orden de hechos. Incluso los datos obtenidos, pueden ser catalogados como empíricos. Pues se pudo tener constancia material de los fenómenos producidos, y las dos o más variables con las que se trabajaba, eran perfectamente empíricas.

     Remitimos al lector a la obra ya mencionada, “Historia del espiritismo”, donde encontrará un resumen de las diversas investigaciones que se llevaron a cabo. De la misma forma, podrá el lector encontrar en la lectura de dicho libro, otras fuentes donde ampliar sus conocimientos sobre el proceso de investigación frente a los fenómenos mediúmicos. Como resultado de esa investigación, surgieron unas conclusiones que fueron perfectamente catalogadas, y que serían la elaboración de las diversas leyes y teorías, como conclusión de los estudios realizados.

     “El Libro de los Médiums” de Allan Kardec, por ejemplo, es un compendio de las conclusiones a que se llegaron después de largos estudios. Quizás, quien lea el Libro de los Médiums, pueda pensar que las conclusiones a las que llegó Kardec, en su investigación de la mediúmnidad, puedan haber sido un tanto precipitadas. La verdad es que Kardec establece en el libro los resultados, pero no repite las investigaciones que le llevaron a esos resultados, por la razón de que ya están sumamente explicadas en otras obras que tratan sobre el asunto.

     Lo realmente admirable, es que hoy, después de 150 años, las conclusiones a las que llegó Kardec siguen siendo válidas dentro de la ciencia espírita, que por supuesto, continúa progresando y actualizándose, condición precisa para que sea ciencia. Lamentablemente, es un campo de investigación “no oficial” y por lo tanto, las posibilidades son escasas, ya que no se tienen los suficientes recursos como para poder realizar una investigación aún mayor.

     Trabajos como los del ingeniero Hernani Guimaraes Andrade, o el Doctor Felipe Sergio de Oliveira, son ejemplos admirables de investigaciones actuales en el campo de la mediúmnidad. Una de las críticas más comunes al respecto del espiritismo como ciencia, es que no aborda fenómenos naturales. A mi, personalmente, me parece una crítica absurda, porque no creo que nadie tenga el control sobre lo que es o no es natural. El espiritismo es muy claro a este respecto, y afirma que los fenómenos mediúmnicos son perfectamente naturales.

     El problema, es que se considera natural, solo lo que la ciencia oficial puede estudiar, en una postura estrecha de miras, ya que según eso, estamos limitando la naturaleza a la ciencia, lo que debería ser al contrario, pues es la ciencia la que estudia en la naturaleza y no ésta la que actúa según la ciencia.

     Por lo tanto, establecer que los fenómenos mediúmnicos no son naturales, es demostrar escasa inteligencia y pretender que las cosas giran en torno de nuestras ideas. Otra de las críticas que se oponen al concepto del espiritismo como ciencia, es que las variables no pueden ser modificadas a gusto del experimentador. Esto es cierto, pero hoy se conocen muchas ciencias cuyas variables no pueden ser modificadas por el experimentador, ya que el campo de estudio está dentro de una serie de fenómenos que no son modificables por el hombre, y que solo se producen en determinadas circunstancias. Incluso muchos de estos fenómenos, para ser correctamente estudiados, necesitan de esta característica, pues si el hombre los modifica, los resultados no serían iguales. Por ejemplo, si deseamos estudiar el comportamiento de los animales dentro de su hábitat natural, no podremos cambiar variables de estudio, ya que al hacerlo, estaríamos modificando los posibles resultados. El espiritismo estudia los seres espirituales y sus relaciones con el hombre, por lo que el estudio deberá ser observarlos en su campo de acción, lo que no implica que sea una ciencia. Llegamos al final del artículo, sin la pretensión de haber agotado el tema. Hay mucho que hablar sobre el mismo, sin embargo, lo que pretendíamos, era intentar explicar que el espiritismo es realmente una ciencia.

Artículo de Juan José Torres

                                           ***********************************


          LOS GAFES Y LOS SUERTUDOS

                        


                                                 

864.* Si hay personas a las cuales la suerte parece ser contraria, otras en cambio dan la impresión de verse favorecidas por ella, por cuanto todo les sale bien. ¿A qué se debe esto? 
- Con frecuencia es porque estas últimas saben hacer mejor las cosas. Pero también puede tratarse de una clase de pruebas. El buen éxito las embriaga, se confían a su destino y muchas veces pagan más tarde esos mismos triunfos mediante crueles reveses, que con prudencia hubieran podido evitar. 

865. ¿Cómo explicar la suerte que favorece a algunas personas en circunstancias en que no intervienen de ningún modo ni la voluntad ni la inteligencia: en el juego, por ejemplo? 

- Ciertos Espíritus han escogido de antemano determinados tipos de placer. La suerte que se les muestra propicia constituye una tentación. El que como hombre gane, perderá como Espíritu. Es una prueba para su orgullo y su codicia. 

866. Así pues, la fatalidad que pareciera presidir los destinos materiales de nuestra vida, ¿sería también un efecto de nuestro libre albedrío? 

- Tú mismo has elegido tu prueba. Cuanto más ruda sea y mejor la soportes, tanto más te elevarás. Aquellos que pasan su vida en medio de la abundancia y de la dicha humana son Espíritus cobardes que permanecen estacionarios. Por eso, el número de infortunados es muy superior al de los felices de este mundo, puesto que los Espíritus en su mayoría buscan la prueba, que les será más fructífera. Demasiado bien se les demuestra la futilidad de vuestras grandezas y placeres. Por otra parte, la vida más venturosa es siempre agitada y perturbada: no es sólo el dolor quien produce contrariedades. 

867. ¿De dónde proviene la expresión “nacer con buena estrella”? 

- Antigua superstición, que relacionaba a las estrellas con el destino de cada individuo: alegoría que algunas personas toman tontamente al pie de la letra. 

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS 
ALLAN KARDEC

                                                       ********************************







          

   

   




                              

domingo, 4 de abril de 2021

Pluralidad de Mundos: Migración de Espíritus

    INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- Buenas semillas, buenos frutos

2.- La deshonestidad  y el Espiritismo no encajan.

3.- De la Reencarnación

4.- ¿ Se puede conocer realmente el futuro?

5- Pluralidad de Mundos: Migración de Espíritus




                                         

                 *****************************


         BUENAS SEMILLAS, BUENOS FRUTOS

         
«El niño es la semilla que espera, el joven es el campo fecundo, el adulto es la cosecha en producción. Según sea la calidad de la semilla, así será la cosecha.» 

(Mensaje del Espíritu Amelia Rodrigues, en la obra Terapéutica de Urgencia, psicografiado por Divaldo Franco) 

Con esta frase dimos comienzo a nuestra conferencia en el XX Congreso Espírita Nacional que se celebró en Calpe, Alicante. Dicha frase resume todo el contenido desarrollado con posterioridad y nos invita a la reflexión con respecto a la Educación de las nuevas generaciones y lo que la Doctrina Espírita puede aportarnos.

Siendo conscientes de estar viviendo el momento de la Gran Transición de nuestro hermoso planeta hacia un mundo de Regeneración, más justo, más bello, más amable, estamos siendo invitados en cada momento para colaborar en que ese proceso transformador se haga de la manera más dulce, más natural posible. Y ese cambio solamente es posible a través de la Educación, de manera que el progreso tecnológico e intelectual, innegable, sea acompañado también de un verdadero cambio moral de sus habitantes, de todos nosotros y de todos aquellos que volverán a habitar nuestra hermosa morada.

   Los niños y jóvenes representan un fecundo campo de cultivo al tratarse de Espíritus que regresan para una nueva experiencia en el plano físico. Ellos ya existían antes en algún lugar, tienen una biografía personal, traen vivencias y experiencias, y aquí vuelven para revivir, no para vivir. ¡Están, por lo tanto, renaciendo y no apenas naciendo! Como ser espiritual, el niño trae todo un bagaje acumulado a lo largo de su trayectoria evolutiva. Su destino es toda la perfección de la que es susceptible y, para ello, cuenta con el tiempo necesario, pues su esfuerzo de perfeccionamiento no se limita, tan sólo, a una existencia terrenal. En el cuerpo y fuera de él, da continuidad a su perfeccionamiento y a su andadura en la conquista de la felicidad. La reencarnación es, por lo tanto, un proceso de reeducación del ser, pues retornamos niños a un hogar, a una familia, para ser reeducados; pues, como niño, el Espíritu está más accesible a recibir la orientación de los padres y educadores. Y, puesto que la principal finalidad de que el Espíritu tenga que nacer otra vez, es para volver a ser educado, las impresiones positivas que recibe durante la infancia pueden ser determinantes en su existencia actual e incluso en próximas vidas. De ahí la importancia de la Educación, pues educar es preparar al ser humano para enfrentar todos los momentos y adversidades de la vida. Es el único medio de cultivar en el Espíritu del niño, desde su nacimiento, el entendimiento de la práctica de las buenas obras, la adquisición de la moral y del saber, para que alcance el crepúsculo físico consciente de sus conquistas espirituales, conociéndose a sí mismo y situándose en el Universo como colaborador de la Divinidad Suprema.

EL PAPEL DE LOS PADRES

  La educación es una tarea esencialmente paternomaternal, de carácter intransferible e inalienable. Y si bien, los lazos de familia no se verifican por casualidad, el hogar debe ser el escenario donde el individuo pueda sentirse plenamente confiado, aceptado y amado, donde pueda exponer sus conflictos más íntimos con sinceridad, sin miedo de perder la comprensión de los familiares, donde pueda desahogar sus problemas y dialogar con profundidad con los que le son afines.

  La familia tiene que ser el amparo de su auto-educación. El ejemplo edificante, el ambiente moral, las vibraciones amorosas del hogar serán determinantes en la existencia presente y en la vida inmortal.

 ESPIRITISMO Y EDUCACIÓN

  Doctrina eminentemente racional, el Espiritismo abre a la Humanidad una nueva vía y le descubre los horizontes del infinito. El Espiritismo dispone de vigorosos recursos para iluminar la educación con una filosofía que transpone todos los inmediatismos, que transciende todos los límites, que descubre los más amplios horizontes, que atiende a los más nobles intereses, y que posee un ideal capaz de impulsar el verdadero progreso. Y dilatando las fronteras de la educación, al informar que ella ejerce función en los dos planos de la vida, le apunta objetivos de gran alcance y valor moral.

   Desde el punto de vista espírita, la educación no empieza en la cuna ni termina en el túmulo, sino que antecede al nacimiento y sucede a la muerte del cuerpo físico. Es la acción constante, ininterrumpida, la que ayuda a modificar a los seres, auxiliándolos en la escalada evolutiva, rumbo a la perfección, en la estera infinita del tiempo. En la Propuesta Espírita de la Educación, el desarrollo del Espíritu a través de las vidas sucesivas está visto como un curso escolar, con sus años de estudio.

... Y la Tierra es tratada como una escuela, donde las almas se matriculan para su perfeccionamiento, siendo El Libro de los Espíritus un manual de Educación Integral ofrecido para su formación moral y espiritual. Es preciso que cuidemos del niño y del joven, plantas en proceso de crecimiento, aún moldeables y dirigibles hacia el bien mayor. Precisamos entender la Educación Espírita como la mejor contribución que puede ser ofrecida al espíritu encarnado en su proceso evolutivo.

 CONTRIBUCIÓN DEL CENTRO ESPÍRITA A LA EDUCACIÓN

La educación del niño y del joven es la mejor forma de que el Centro Espírita realice la mayor de las finalidades del Espiritismo: transformar a todos los hombres en hombres de bien, visto que la Educación Infanto-Juvenil es una de las primeras actividades como base para la construcción moral del Mundo Nuevo.

  El Centro Espírita es una escuela de almas y es imperativo que se reconozca en la educación de las almas la tarea de la más alta expresión en la actualidad de la Doctrina Espírita. «Alma», en la definición encontrada en El Libro de los Espíritus, es el «Espíritu encarnado». No existen referencias sobre la edad física. De la cuna al túmulo, todos somos espíritus reencarnados. La lógica, pues, nos dice que el Centro Espírita debe estar preparado para atender al ser humano en todas sus etapas de crecimiento del cuerpo físico, desde la infancia hasta la madurez. Hay, entretanto, aún en El Libro de los Espíritus, una evidente preocupación de Allan Kardec y de los Espíritus Superiores en resaltar la importancia del periodo infantil en el estado reencarnatorio, y la función de la educación para la renovación moral de la Humanidad, que alcanza a encarnados y desencarnados.

    En el capítulo VII, Segunda Parte de la referida Obra Básica, cuando trata del retorno del Espíritu a la vida corporal, son tratadas diversas cuestiones acerca de la infancia, de las tendencias innatas, de la influencia del organismo físico, del origen de las facultades morales e intelectuales, de la ley de afinidad y otros temas tocantes al periodo infantil, mostrando suficientemente cuán importante es el trabajo educacional junto al niño.

    El Centro Espírita, consciente de su misión, debe emplear todos los esfuerzos no sólo para la creación de la Educación Espírita Infanto-Juvenil, sino también para su pleno funcionamiento, considerando su importancia en términos de formación moral de las nuevas generaciones y de preparación de los futuros obreros de la Casa y del Movimiento Espírita. La misión del Centro Espírita no es formar adeptos, sino hombres y mujeres de bien, conscientes de sus derechos y de sus deberes como seres inmortales, co-creadores del Universo, que, posteriormente, cuando sean adultos, decidirán sus destinos y colaborarán para que nuestro planeta, Divina Escuela, sea un lugar mejor. ¡¡Tenemos una gran responsabilidad!!

- Valle García Bermejo-

                                                    ******************************



                                                                              


LA DESHONESTIDAD Y EL ESPIRITISMO NO ENCAJAN

      El término deshonestidad se usa para describir actos sinvergüenzas, corrupción, falta de probidad, falta de integridad, mentir o ser deliberadamente engañoso. El mal carácter es adverso al decoro; es indecente; es deshonrado; es escandaloso y demás…
      Por cierto, ¿somos realmente honestos? ¿No somos mentirosos? Nos comprometemos con la presa, el fraude, la evasión fiscal, el fraude. Estrictamente hablando, ser incorruptible requiere disciplina. Ser honesto exige disciplina moral y ética, fatiga para vencer las malas tendencias, diligencia para no dejarse caer en la perdición de la trampa.
      La deshonestidad se refiere a la fantasía instantánea de tomar una ventaja sin escrúpulos, sin embargo, ciertamente estaremos a merced de la inevitable colección de conciencia y no hay forma de engañarla. La conciencia no corrompe; en él están asentadas las Leyes de Dios, es ella la que nos conmueve y trae la realidad de las circunstancias y actos que practicamos cuando actuamos de mala fe, utilizándonos la infortunada ley del lucro irrazonable.
      Cuando alguien nos pregunta si somos incorruptibles, la indignación suele invadir nuestra mente, solo por juzgar que alguien duda que seamos honestos. A menudo nos declaramos honrados, pero ¿lo somos realmente en todo momento, o esta virtud es solo una fachada?
      Si sin querer raspamos o aplastamos un automóvil en el estacionamiento, cuyo dueño no está presente, tendemos a huir del lugar, en lugar de poner un aviso del incidente, dejando nuestro teléfono en una nota de contacto. ¿Cuántos son los que no obedecen las órdenes de una hilera de bancos, cines, hospitales, etc., y conciben medios turbios para ocupar el lugar reservado a los que llegaron antes?
      Nos acostumbramos a valorar negativamente a los estafadores, asesinos, presos en general. Sin embargo, ¿hay un excedente de gente honesta fuera de las cárceles? ¿Cuántas veces compramos productos de dudosa procedencia para evadir impuestos? ¿Cuántas veces hemos devuelto el cambio que más nos dio la cajera del supermercado? ¿Cuántos mecánicos de automóviles, técnicos de refrigeradores, técnicos de televisión, lavadoras, computadoras, mienten para cobrar más? ¿Cuántas veces aparcamos en el aparcamiento de personas mayores o discapacitadas sin ser una persona mayor o discapacitada? ¿Cuántos usan su autoridad para cancelar multas de tráfico? ¿Cuántos beben alcohólicos y conducen por las carreteras? No es sorprendente que los administradores se apropien de los fondos públicos y que los empresarios despidan para obtener el máximo beneficio.
      Según estadísticas establecidas, Brasil es uno de los campeones mundiales en corrupción, asociándose con ciertos pequeños países africanos. ¿Qué ambición exorbitante y estúpida está en la raíz de la deficiencia de carácter capaz de olvidar todos los escrúpulos de conciencia y arrojarse tan sabiamente a la bóveda del Estado? No somos los primeros, los únicos ni los últimos en dar a conocer este séquito de adicciones, sin embargo los medios de comunicación, con frecuencia, informan y exponen estos hechos francamente execrables y con gran repercusión negativa.
       A veces pronunciamos desde la plataforma que el verdadero espiritista es honesto en todo lo que hace. Si eres presidente de una casa espiritista, debes presentar las transacciones financieras a los habituales. Es fundamental tener transparencia en la rendición de cuentas, mensualmente, con los contribuyentes de la casa espírita. Creemos que es una simple obligación colgar, en el “tablón de anuncios” al público, la prueba de la correcta aplicación de los fondos recibidos. Los líderes que lo hacen ven la credibilidad de la institución que administran y la pureza de sus intenciones.
       Cuando los líderes callan y no rinden cuentas, es evidente que estamos asombrados y avergonzados, sobre todo cuando sabemos por la prensa que algunas instituciones “filantrópicas” malversan recursos, emiten recibos falsificados con donaciones falsas, no pagan impuestos, etc.
      Es imperdonable disponer de instituciones que reciban, en forma de donaciones, ropa, calzado, alimentos, electrodomésticos, etc., y que los administradores se apropien de ellos. Es irredimible que hay instituciones que aceptan donaciones, incluso de objetos valiosos, y sus directores se apropian de las mejores piezas antes de exhibirlas en los llamados bazares “benéficos”.
       La prudencia sigue siendo nuestra mejor asesora. Como cuestión de conciencia ética, sabemos que un auténtico espiritista tiene que ser fiel a los principios que impone la Doctrina de los Espíritus y ser consciente de que la honestidad es una práctica obligatoria para todo ser humano, especialmente para un cristiano. ¿O deberíamos reclamar pedestales en panteones terrenales por realizar con dignidad lo que es nuestro deber hacer? Es imperativo romper los valores invertidos, con el baño de la ética, con la recuperación de la honestidad.
       Como espiritistas cristianos, sabemos que, para la consolidación de la “Patria del Evangelio”, será imperativa una urgente renovación mental y de comportamiento en el país, fuerza de integridad moral.

Jorge Hessen

                                         ***********************************



                                                               

                            DE LA REENCARNACIÓN

166 – ¿Cómo acaba de purificarse, el alma que no alcanzó la perfección en la vida corporal?
– Soportando la prueba de una nueva existencia.

– ¿Cómo realiza el alma esta nueva existencia? ¿Acaso por su transformación como Espíritu?
– Es indudable que purificándose el alma, sufre una transformación; pero para lograrlo le es necesaria la prueba de la vida material.

– ¿El alma tiene, pues, muchas existencias corporales?
– Sí, todos nosotros pasamos por muchas existencias físicas. Los que dicen lo contrario, pretenden que os mantengáis en la ignorancia en la que ellos mismos se encuentran; ese es su deseo.

– Parece resultar de este principio que el alma, después de dejar un cuerpo toma otro, es decir, se reencarna en un nuevo cuerpo. ¿Es así como debe entenderse?
– Es evidente.

167 – ¿Cuál es el objetivo de la reencarnación?
– La expiación y mejoramiento progresivo de la Humanidad, sin lo cuál, ¿ dónde estaría la justicia?

168 – ¿Es limitado el número de existencias corporales, o bien se reencarna perpetuamente el Espíritu?
– En cada nueva existencia, el Espíritu da un paso en el camino del progreso y cuando se despoja de todas sus impurezas no necesita ya las pruebas de la vida corporal.

169 – El número de encarnaciones, ¿es el mismo para todos los Espíritus?
– No; porque el que progresa rápidamente se evita pruebas. Como quiera que sea, las encarnaciones sucesivas son siempre muy numerosas porque el progreso es casi infinito.

170 – ¿En qué se transforma el Espíritu después de su última encarnación?
– Espíritu bienaventurado; es un Espíritu puro.

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC.


                                                      ************************



                                                                            

                ¿Se puede conocer el futuro ?

                                      

      Hay clarividentes que, con independencia de que ellos lo deseen o no, pueden a modo de intuición, percibir a grandes rasgos y con más o menos precisión acontecimientos futuros, con el fin de poder cambiar a veces una realidad presente que pueda modificar esos acontecimientos futuros vistos o intuidos.

      El tiempo, para los seres humanos, no es solamente una sucesión de horas y de días  que transcurren y nos envejecen, sino un camino más o menos largo que cada uno recorremos por la vida física, momento a momento, a través de un eterno y constante presente. Este camino está constituido en cada persona por una sucesión de hechos más o menos importantes o trascendentes, que van conformando la historia de la vida.

    Pero el tiempo no solo es un factor que afecta a las personas y  que nos va envejeciendo, sino que vemos que igualmente afecta a la Naturaleza entera, animales y plantas, sumidas todas en una evolución impulsada por el tiempo. Pero, ¿ qué es el tiempo?; ¿por qué trascurre?. Sin duda que por el movimiento permanente del Universo y todo lo que existe dentro de él.  Cada dia, cada hora que transcurre, significan que en el espacio universal hemos cambiado de lugar; que nos hemos trasladado en conjunto con los demás elementos físicos de la Tierra, que hemos avanzado y envejecido, minuto a minuto, segundo a segundo. Si pudiésemos imaginar un universo absolutamente estático, estaríamos siempre estáticos en el mismo punto; el tiempo no existiría; la evolución de los  seres físicos y psíquicos no podría existir tampoco….

    Pues bien, llegados a este punto, no podemos ver y conocer  lo que existe más adelante en el camino de la vida, hasta que no lleguemos a él, aunque si se pude intuir o deducir. Y el futuro, como hemos visto, requiere del factor tiempo y este a su vez del factor movimiento universal que mantiene en marcha el engranaje del Universo.

    El pasado supone el tramo del camino de nuestra historia evolutiva que ya hemos recorrido y al que ya no regresaremos nunca más, por lo que aunque existió en el momento en que fué presente, en el instante siguiente ya solo es un recuerdo y nunca más una realidad. El presente es el punto del camino en donde nos encontramos en cada momento, y el futuro es el tramo del camino que aún nos falta por recorrer pero que en realidad es algo que todavía hemos recorrido, no existe ni ha existido nunca. Como dice Machado en uno de sus versos; “Caminante no hay camino; se hace camino al andar…”

     Por eso en nuestra dimensión física solo conocemos el tramo recorrido al que ya no podemos retroceder, (pasado) y el tramo en el que transitamos ahora en este instante,(el presente), pero no vemos el tramo del camino que aún nos queda porque no existe todavía; en realidad solo existe un eterno presente .

     El auténtico Clarividente, no es un médium, aunque puede coincidir con otra facultad propiamente mediúmnica, pero en todo caso, sí que es un gran sensitivo que se puede conectar algunas ocasiones con situaciones y escenas previstas para el futuro, aunque solo a grandes rasgos, porque el futuro a cada momento es modificable, porque depende de cada acto del presente.

  Lo que resulta obvio es que si en nuestra dimensión y plano físico, el futuro nos está naturalmente velado y no lo conocemos, es porque si pudiésemos normalmente conocerlo, ello nos condicionaría y nos quitaría el libre albedrío, al perder la motivación para esforzarnos en crearlo y alcanzarlo en cada momento del presente.

 Otra facultad  parecida, es la conocida como Psicometría o Profecía por la que se “lee” o se penetra en el futuro de otra persona, percibiendo a grandes rasgos los acontecimientos que le pueden sobrevenir en el futuro.  Esta facultad es  bastante rara y puede ser activada tan solo por el contacto físico  del “dotado psíquico”, con el aura psíquica de otra persona, o incluso con un objeto personal de esa persona que se pueda encontrar “impregnado” de su energía psíquica.

  En todo caso, tengamos por cierto que el futuro a nivel individual lo tenemos cada uno en nuestras manos y depende de lo que hagamos en nuestro presente de cada día y a cada momento. A nivel de sociedades, países y naciones, en todo el globo planetario, ese futuro será la resultante de los actos comunes  cada día, de todos los seres humanos que poblamos el planeta. Así, no echemos la culpa a Dios si el futuro global o el individual sean malos, porque eso será obra nuestra, y por la misma razón, si el futuro es feliz, agradezcámoslo a Dios, porque nos ha dejado el mérito de esa cosecha de felicidad que antes hemos tenido que sembrar en nuestro presente.

 Siempre han existido y existen muchos charlatanes y embaucadores que intentan vivir del engaño haciendo creer a los demás en sus “poderes” falsos para adivinarnos el futuro. Pero sin embargo, también han existido Profetas auténticos, que aun sin ellos pretenderlo, a veces les ha llegado a la mente como un “ relámpago” de imágenes o presentimientos que ni ellos mismos saben muchas veces interpretar. Es de resaltar que la mayoría de las veces, estas “visiones” o “profecías”, son de carácter negativo y catastrofista, como si con ellas se quisiera advertir al Ser humano para que rectifique sus pasos en el presente a fin de evitar esas traumáticas consecuencias de sus actos para el futuro. Este fenómeno no se sabe a qué mecanismo obedece, aunque tal vez algún  día la Ciencia encuentre las claves para su explicación.

- Jose Luis Martín- 

                                           *************************


Pluralidad mundos: Migración de Espíritus







1.Uno de los principios fundamentales del espiritismo es el de la pluralidad de los mundos habitados. En la obra de la creación divina, entre los mundos destinados a la encarnación de Espíritus en estado de prueba o expiatorio, se encuentra la Tierra, una de las innumerables habitaciones del ser humano. Evidentemente, existen muchos otros mundos que abrigan humanidades semejantes a la nuestra, no siendo el hombre terrenal el único ser corpóreo dotado de inteligencia, racionalidad y sentido moral en el inmenso Universo.

2.Creado simple e ignorante, dotado de libertad y libre albedrío, inclinado tanto para el bien como para el mal, falible por tanto, el espíritu se sujeta a encarnar y reencarnar, experimentando múltiples existencias corporales en la Tierra o en otros planetas, tantas cuantas fueran necesarias para ultimar su depuración y su progreso. Ese proceso admirable se realiza a través de las emigraciones e inmigraciones de espíritus, o sea, de la alternancia sucesiva y múltiple de las existencias humanas en los dos planos de la vida: el corpóreo y ele espiritual. Todo Espíritu encarnado, cuando vive su cuerpo, está fijado en el mundo en el que encarnó.

3.desencarnado, el pasa a la condición de Espíritu errante, que es exactamente el individuo que aun necesita reencarnar para depurarse y progresar. En el estado de erraticidad el espíritu continua para pertenecer al mundo donde tiene que encarnar, más, no estando el sujeto por el cuerpo, es más libre y puede hasta incluso visitar otros mundos, con la finalidad de instruirse.

4.las emigraciones e inmigraciones de Espíritus pueden ocurrir también entre mundos diferentes, esto es, los espíritus pueden emigrar de unos para otros planetas. Unos emigran por la fuerza del progreso realizado, que los habilita para ingresar en un mundo más adelantado, lo que es un premio para ellos; otros, al contrario, son desterrados del mundo al que pertenecen, por no haber acompañado el progreso moral alcanzado por la humanidad de ese mundo. El exilio que les es impuesto constituye un verdadero castigo, que la ley de justicia impone a los recalcitrantes del mal, esclavizados al orgullo y al egoísmo.

La raza adámica tuvo su origen en la inmigración de Espíritus


5.Las enseñanzas espiritas aquí resumidas nos enseñan a comprender y a mejor explicar las diversidad de razas humanas y, sobretodo, la existencia en la Tierra de una etnia considerada intelectualmente superior, si es comparada a las otras aquí existentes de las cuales algunas manifiestan aun notoria inferioridad. La etnia blanca existente en la Tierra, llamada otrora “raza blanca” (1), fue constituida, inicialmente, por Espíritus emigrados de un planeta perteneciente al sistema de Capela, una estrella millares de veces mayor que el Sol.

6.Habiendo el mencionado planeta alcanzado un estado de progreso condimente con el de un mundo regenerado y más feliz, más permaneciendo en el una legión de Espíritus aun recalcitrantes en el orgullo y en otros serios defectos morales, tuvieron ellos que ser desterrados y, por causa de eso, muchos acabaron siendo encaminados para el planeta Tierra, donde fueron recibidos por Jesús.

7.En nuestro mundo, siendo mucho más adelantados que los habitantes pertenecientes a los pueblos autóctonos o indígenas, sobretodo en lo tocante a la inteligencia, vinieron a impulsar el progreso de aquellos, mezclándose ellos y expandiéndose su cultura por todos los cantos de la Tierra. Los hombres que resultaron de la reencarnación de los exiliados de Capela en nuestro mundo formaron la llamada raza adámica, que dio origen a los pueblos más evolucionados de nuestro planeta: loa arianos o indio-europeos, los egipcios, los israelitas y los indianos.

8.La historia de los exiliados de Capela nos permite comprender mejor las narrativas bíblicas acerca de Adán y Eva y su expulsión del Paraíso. La leyenda del paraíso perdido se funda, en verdad, en el destierro de aquella legión de Espíritus del planeta capellino que, si es comparado con la Tierra, podría compararse a un paraíso.

9.Emmanuel, en su libro A Caminos de la Luz, nos da informaciones valiosas a respecto de la llamada raza adámica, asunto que fue tratado igualmente por Kardec en La Génesis. En esta obra, el Codificador, después de eludir la cuestión de las emigraciones e inmigraciones colectivas de Espíritus de un mundo para otro, hace clara referencia a la raza adámica en el Cáp. Ítem 38: “De acuerdo con la enseñanza de los Espíritus, fue una de esas grandes inmigraciones, o si lo quieren, una de esas Colonias de Espíritus, venida de otras esferas. Lo que dio origen a la raza simbolizada en la persona de Adán y, por esa razón misma, llamada raza adámica. Cuando llegó ella aquí, la tierra ya estaba poblada desde tiempos inmemoriales, como América, cuando llegaron los europeos.

Adán y Eva vivieron en la Tierra en el periodo neolítico


10.Más adelantada de lo que las que habían precedido a este planeta, la raza adámica fue, en efecto, la más inteligente y la que empujó al progreso a todas las otras. La Génesis nos lo muestra, desde sus orígenes industriosos, aptos para las artes y para las ciencias, lo que muestra que ella no pasó en la Tierra por la infancia espiritual, diferentemente de lo que ocurrió con los demás pueblos que habitaban, entonces, el planeta.

11. Todo lleva a creer que la llamada raza adámica no es antigua en la Tierra y nada se opone a que sea considerada como habitando este globo desde hace apenas algunos millares de años, lo que no estaría en contradicción con los hechos geológicos, ni con las observaciones antropológicas, antes tendería a confirmarlas. Caín y Abel tenían habilidades desconocidas de los hombres primitivos, como el uso de la tierra para el plantío y el pastoreo. Caín conocía también el arte de la construcción de casas y ciudades, una conquista del periodo neolítico, porque antes de el los hombres de la Tierra vivían en cavernas.

12.Se llama periodo neolítico al periodo de la época holocena en que los vestigios culturales del hombre prehistórico se caracterizaban por la presencia de artefactos de piedra pulida (aun no era utilizado el bronce9 y por el aparecimiento de la agricultura. La época holocena, iniciada hace cerca de 12.000 años, es aquella en que las galeras se restringieron a las regiones polares y acarrearon el desenvolvimiento y la expansión de la civilización humana.

13. El Espiritismo nos enseña que la especie humana no comenzó por un único hombre y que aquel a quien llamamos Adán no fue el primer ni el único en poblar la Tierra. Kardec indagó a los espíritus Superiores: ¿En que edad vivió Adán? Ellos le respondieron: “Más o menos en la que señaláis: cerca de 4000 años antes de Cristo” (L.E., ítem 51). De hecho, la narrativa contenida en el Cáp. 4 de la Génesis nos lleva al mismo entendimiento, porque solamente en el periodo neolítico – entre los años 5.000 a C. y 2500 a.C. – es que surgió en la tierra el pastoreo, seguido del cultivo de la tierra, y el hombre pasó de cazador a pastor, lo que prueba que la fecha indicada por los Espíritus al respecto de la época en que vivió Adán es perfectamente compatible con los registros históricos. Como la población de la Tierra se inició en épocas  más atrasadas, es evidente que no descendemos de los padres de Abel y Caín, sino de otros ancestrales que habrían vivido mucho antes.

(1)Diversos autores, siguiendo criterios de distinta clasificación, propusieron diferentes clasificaciones de la humanidad en términos raciales. La más básica y difundida es la de las tres grandes subdivisiones: caucasóide (raza “blanca”), negroide (raza “negra”) y mongoloide (raza “amarilla”). Como concepto antropológico, esa clasificación sufrió numerosas y fuertes críticas, pues la diversidad genética, de la humanidad parece presentarse en un continuo, y no con una distribución en grupos aislado, y las explicaciones que recorren la noción de la raza no responden satisfactoriamente a las cuestiones colocadas por las variaciones culturales. Es, pues, solamente por la falta de un término más adecuado por lo que colocamos en el texto expuesto el vocablo “raza”, cierto de que existe una única raza en el mundo en que vivimos: la raza humana.

Respuestas

1. ¿Existen en el Universo muchos planetas habitados como en la Tierra?

R: Si. Según el espiritismo, existen muchos otros mundos que abrigan humanidades semejantes a la nuestra, no siendo el hombre terrenal el único ser corpóreo dotado de inteligencia, racionalidad y sentido moral en el inmenso Universo

2. ¿Las emigraciones e inmigraciones de Espíritus pueden ocurrir en que situaciones?

R: Hay Espíritus que emigran por la fuerza del progreso realizado, que los habilita para ingresar en un mundo más adelantado, lo que es un premio para ellos; otros, al contrario, son desterrados del mundo al que pertenecen, por no haber acompañado al progreso moral alcanzado por la humanidad de ese mundo. El exilio que les es impuesto constituye, entonces, un verdadero castigo, que la ley de justicia impone a los recalcitrantes en el mal, esclavizados por el orgullo y el egoísmo.

3. ¿Los ascendientes de la etnia blanca existen en la Tierra, de donde vinieron?

R: Ella fue constituida, inicialmente, por espíritus emigrantes de un planeta perteneciente al sistema de Capela, una estrella millares de veces mayor que el Sol.

4. ¿Qué significa la expresión raza adámica?

14.R: De acuerdo con las enseñanza de los Espíritus, fue una de esas grandes inmigraciones de Espíritus, venidos de otra esfera, lo que dio origen a la raza simbolizada en la persona de Adán y, por esa razón misma, llamada raza adámica. Cuando llego aquí ella, la Tierra ya estaba poblada desde tiempos inmemoriales, como América, cuando llegaron los europeos. Más adelantada que los pueblos que la habían precedido en este planeta, la raza adámica fue, con efecto, la más inteligente y la que empujo al progreso a todas las otras. La Génesis nos la muestra desde sus orígenes industriosos, aptos para las artes y para las ciencias, lo que muestra que ella no pasó en la Tierra por la infancia espiritual, diferentemente de lo que ocurrió con los demás pueblos que habitaban, entonces, el planeta.

5. ¿En que época, según la Génesis y el Espiritismo vivió Adán?

R: Según las enseñanzas espiritas, Adán vivió cerca de 4.000 años antes de Cristo, un dato que es compatible con la narrativa contenida en el Cáp. 4 de la Génesis porque solamente en el periodo neolítico – entre los años 5.000 a C. y 2500 a.C. – es que surgió en la tierra el pastoreo, seguido del cultivo de la tierra, y el hombre pasó de cazador a pastor, lo que prueba que la fecha indicada por los Espíritus al respecto de la época en que vivió Adán es perfectamente compatible con los registros históricos.
-Merche-

Bibliografia:

El Libro de los Espíritus, de Allan kardec, ítems 50 y 53.
La Génesis, de Allan Kardec, ítems 37, 38, 39, y 56.

                                                                      ***********************************