jueves, 26 de noviembre de 2009

Espíritu y materia

La materia existe en estado que el hombre ignora.

1. Más allá de la ciencia, que es la fuente de los conocimientos que el hombre pude adquirir con el propio esfuerzo, aplicando la inteligencia, a lógica de los raciocinios y el método experimental, tiene en la revelación otra importante fuente de adquisición de conocimientos. Dios permite que la revelación le sea hecha por intermedio de Espíritus Superiores en el dominio exclusivo de la ciencia pura, esto es, sin cualquier objetivo utilitarista, aplicación práctica o tecnológica.

2. La Ciencia terrenal se limitó hasta hoy a considerar como únicas realidades existentes la materia y la energía. Profundizándose, no en tanto, en el estudio de esos dos elementos, el hombre llegó a la conclusión de que ellos están de tal modo y tan estrechamente relacionados que representan, en verdad, dos expresiones de una sola y misma realidad, no siendo la materia más que energía condensada o concentrada, limitada en su fuerza y dinamismo propios, verdaderamente esclavizada, encerrada, en ámbitos restrictos para formar las masas densas de los cuerpos materiales.

3. inversamente, en determinadas condiciones, la materia es obtenida en su masa, desconcentrándose, descondensandose, desintegrándose y liberando energía en radiaciones diversas de naturaleza corpuscular. Así, hay, siempre, lado a lado en el Universo, materia densa y energía libre en interacciones reciprocas, que condicionan los dos procesos inversos de condensación y de liberación de energía. Es ya enorme el acervo de conocimientos que sobre ese aspecto del Universo la ciencia y la tecnología permitieron al hombre acumular, más que, evidentemente, escapa a los objetivos de este resumen.

4. Es importante, no en tanto, asimilar que la Ciencia no considera, en la constitución del Universo, sino el elemento material, quiera en su estado denso, quiera en sus manifestaciones energéticas. La revelación no procedió así y fue más allá, al enseñar que existen fundamentalmente dos elementos generales en el Universo: el elemento material y el elemento espiritual. Es mas: el elemento material no abraza solamente las formas densas, visibles y tangibles, dotadas de masa y ponderabilidad, extensión e impenetrabilidad, más también estados sutiles, inaccesibles a nuestros sentidos, en que desaparecen la tangibilidad y la ponderabilidad, y surge la característica penetrabilidad, con relación a la masa densa.

5. Al tratar del asunto, en respuesta a la pregunta formulada por Allan kardec, a los espíritus Superiores esclarecieron que la materia existe en estados que el hombre ignora y puede ser, por ejemplo, tan etérea y sutil que ninguna impresión cause a los sentidos. Definiéndola, ellos dijeron: “La materia es el lazo que prende al Espíritu; es el instrumento del que este se sirve y sobre el cual, al mismo tiempo, ejerce su acción”. (L. E, ítem 22)

Materia y espíritu son elementos generales del Universo.

6. Conforme la enseñanza que los Espíritus transmitieron en aquella oportunidad, dos serian los elementos generales del Universo: la materia y el espíritu, y por encima de todo, Dios, el Creador, el Padre de todas las cosas. Dios, espíritu y materia constituyen, por tanto, el principio de todo lo que existe, la trinidad universal. Más – recuerdan los inmortales – al elemento material es preciso juntar el fluido universal, que desempeña el papel de intermediario entre el espíritu y la materia propiamente dicha, que es por demás gruesa para que el espíritu pueda ejercer acción sobre ella.

7. Aunque sea licito clasificarlo como elemento material, el fluido universal de el se distingue por propiedades especiales. El está colocado entre el espíritu y la materia. Es fluido, como la materia es materia, es susceptible, por sus innumerables combinaciones con la materia, de producir bajo la acción del espíritu la infinita variedad de las cosas de que solamente conocemos una mínima parte. El fluido universal, también llamado fluido cósmico, primitivo o elemental, es no solo el agente del que el espíritu se utiliza, más también es el principio sin el cual la materia estaría en estado de división y no adquiriría las cualidades que la gravedad le da.

8. Todo en el Universo, como vemos, procede de Dios, que creó el fluido universal que llena el espacio infinito y es, verdaderamente, el elemento primitivo a partir del cual se forma lo que en el Universo es material, como los planetas y los seres. Más Dios creo también el espíritu, elemento inteligente, que es sometido a la larga elaboración a través de los diversos reinos de la Naturaleza. En el contacto con los minerales, vegetales y animales, el principio inteligente recibe impresiones que, por la repetición, se van fijando, dando origen a automatismos, reflejos, memoria, instintos y hábitos que acaban por integrarse en individualidades conscientes, dotadas de razón y voluntad, libre albedrío y responsabilidad, destinadas a progresar hasta que adquieran pureza y perfección que las aproximan a la Inteligencia Suprema.

9. La idea creadora procede, por tanto, de Dios y puede surgir en espíritu, de lo que se concluye que solo el espíritu puede concebir ideas; la materia, no. La idea toma forma por la acción de la voluntad divina o del espíritu sobre el fluido universal que, por su naturaleza intermediaria entre espíritu y materia, está apto para recibir influencia de aquel, transmitiéndola a esta.

El fluido universal es el principio elemental de todas las cosas.

10. En síntesis, Kardec consigna en su obra los siguientes enseñamientos acerca del fluido universal: 1º. El fluido universal es una creación divina, no una emanación del Creador. 2º Elemento universal, es el principio elemental de todas las cosas. 3º. Para encontrarlo en su simplicidad absoluta, es preciso ascender a los espíritus puros, porque en nuestro mundo el está más o menos modificado, para formar la materia compacta que nos rodea. 4º. El, es el elemento del fluido eléctrico, es el estado que más se aproxima a su simplicidad absoluta es lo que llamamos el fluido magnético animal. El fluido universal es imponderable.

11. Con relación a la materia, enseña el espiritismo: 1º. La materia de un solo elemento primitivo; los cuerpos considerados simples son, en verdad, transformaciones de la materia primitiva. 2º. Las propiedades de la materia transcurren de las modificaciones que las moléculas elementales sufren, en ciertas circunstancias, por efecto de su unión. 3º. La materia elemental es susceptible de experimentar todas las modificaciones y de adquirir todas las propiedades. 4º. Es acertada la opinión de los que dicen que hay en la materia apenas dos propiedades esenciales: la fuerza y el movimiento. Las demás propiedades no pasan de efectos secundarios que varían conforme la intensidad de la fuerza, la dirección del movimiento y la disposición de las moléculas. 5º. Las moléculas tienen forma, que es constante en las moléculas elementales primitivas y variables en las moléculas secundarias, que nada más son que aglomeraciones de las primeras. 6º. Lo que llamamos molécula está, no en tanto, muy lejos de la molécula elemntal.

12. Las enseñanzas espiritas con relación a la materia constituyen una admirable anticipación de las verdades sobre la discontinuidad de la materia y su unicidad. La primera ya fue probada experimentalmente por la Ciencia;: la segunda es admitida hoy como enteramente probable.

13. Con efecto, sin embargo se consideran actualmente, en base de la constitución de la materia, más allá de las moléculas y de los átomos, numerosas otras partículas, como los hadrón ([1]) y los leptón ([2]), en el tiempo de Kardec las partículas consideradas como las menores porciones de las sustancias se llamaban moléculas. Kardec no podía, por tanto, emplear en su época otro término sino moléculas para designar esas partículas, tanto las que representan la materia densa como los estados sutiles de la materia derivados directamente del fluido universal. La idea es, sin embargo, la misma, o sea, la materia es una y, a pesar de su aparente diversidad, todas las modalidades de sustancias no son nada más que modificaciones de la materia cósmica o sustancia elemental primitiva, de la cual deriva todo lo que es materia en el universo.



Respuestas a las cuestiones propuestas

1. ¿Que es lo que hoy la Ciencia entiende por materia?
R: Materia no es sino energía condensada o concentrada, limitada en su fuerza y dinamismo propios, verdaderamente esclavizada, encerrada, en ámbitos restrictos para formar las masas de los cuerpos materiales.

2. ¿Como define el espiritismo la materia?
R: Según la doctrina Espirita, la materia existe en estado que el hombre ignora y puede ser, por ejemplo, tan etérea y sutil que ninguna impresión causa a los sentidos. Definiéndola, dice el espiritismo: “la materia es el lazo que prende al Espíritu; es el instrumento de que se sirve y sobre el cual al mismo tiempo, ejerce su acción” (El Libro de los Espíritu, ítem 22).

3. ¿Cuantos elementos generales hay en el Universo?
R: Dos son, según el espiritismo, los elementos generales del Universo: la materia y el espíritu, y por encima de todo, Dios, el Creador, el Padre de todas las cosas. Más – recuerdan los inmortales – al elemento material es preciso unir el fluido universal, que desempeña el papel intermediario entre espíritu y la materia propiamente dicha, que es por demás grueso para que el espíritu pueda ejercer acción sobre ella.

4. ¿Que informaciones nos da el Espiritismo con relación al fluido universal?
R: aunque sea lícito calcificarlo como elemento material, el fluido universal se distingue por propiedades especiales. El está colocado entre el espíritu y la materia. Es fluido, como la materia es materia, es susceptible, por sus innumerables combinaciones con la materia, de producir bajo la acción del espíritu la infinita variedad de las cosas de que solamente conocemos una mínima parte. El fluido universal, también llamado fluido cósmico, primitivo o elemental, es no solo el agente del que el espíritu se sirve, más también el principio sin el cual la materia estaría en perpetuo estado de división y no adquiriría las cualidades que la gravedad le da. En síntesis, enseña el espiritismo acerca de ese tema: 1º. El fluido universal es una creación divina, no una emanación del creador. 2º. Elemento universal, es el principio elemental de todas las cosas. 3º. Para encontrarlo en su simplicidad absoluta, es preciso ascender a los espíritus puros, porque en nuestro mundo el está más o menos modificado, para formar la materia compacta que nos rodea. 4º. Es el elemento del fluido eléctrico, es el estado que más se aproxima a su simplicidad absoluta es lo que llamamos fluido magnético animal. 5º. El fluido universal es imponderable.

5. ¿Qué nos enseña la Doctrina espirita, con relación a la materia?
R: Con relación a la materia, el Espiritismo enseña: 1ª. La materia es formada de un solo elemento primitivo; los cuerpos considerados simples son, en verdad, transformaciones de la materia primitiva. 2º. Las propiedades de la materia provienen de las modificaciones que las moléculas elementales sufren, en ciertas circunstancias, por efecto de su unión. 4º. Es acertada la opinión de los que dicen que hay en la materia apenas dos propiedades esenciales: la fuerza y el movimiento. Las demás propiedades no pasan de efectos secundarios que varían conforme a la intensidad de la fuerza. La dirección del movimiento y la disposición de las moléculas. 5º. Las moléculas tienen forma, que es constante en las moléculas elementales primitivas y variables en las moléculas secundarias, que nada más son aglomeraciones de las primeras. 6º. Lo que llamamos molécula está, no en tanto, muy lejos de la molécula elemental.


Bibliografia:

El Libro de los Espíritus, de Allan Kardec, ítems 17 a 34.

El Libro de los Mediúms, de Allan kardec, ítem 74.

Ciencia Fisicas y Biologicas, de José Coimbra Duarte, 26ª. Edición, pags. 17 a 19.



[1] Hadrón: designación genérica de partículas que sufren interacciones fuertes, y de la cual se conocen dos tipos: los barions, formados por tres quarks, y los mesons, formados por un quark y un antiquak.


[2] Leptón: Fermión que no sufre interacción fuerte con otras partículas a través de interacciones débiles, electromagnéticas o gravitaciones. Son leptón: el electrón, el muon, el tau, y los neutrinos asociados a cada una de esas partículas. El número de leptón se conserva en las interacciones entre partículas. Para cada lépton existe una partícula equivalente.



El Consolador

Revista Semanal de Divulgación Espírita

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