viernes, 6 de febrero de 2026

Espíritus libres

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- El ser humano necesita ser...

2.- Reflexiones para hoy: La existencia de Dios

3.- Recuerdos de la existencia corporal

4.- Espíritus libres

                                           *************************************



EL SER HUMANO NECESITA

 SER...



"Observa con cuidado y verás la multitud aturdida, agresiva, estremecida, que te parece antipática e infeliz. En realidad, está constituida de personas como tú mismo, huyendo para ningún lugar, sin coraje para el auto-enfrentamiento.” Joanna de Ângelis/Divaldo Franco

Conozco personas que, a pesar de ásperas condiciones históricas, por la mañana ya están despiertas y encorajadas para enfrentar los dilemas cotidianos, confiadas de que vivir es un aprendizaje continuo, hecho y rehecho de errores y avances. Es un acto heroico, ellas consideran, vivir vivos, dando coherencia a sus tareas de alma, aunque anónimas.

Conozco otras, sin embargo, y aún algunos compañeros académicos cum laude, cuyas vidas entienden insípidas y vacías, atribuido el inquieto temor a nuestra época atravesada por los excesos del materialismo/fanatismo, sin ignorar la indiferencia, un artefacto muy cosmopolita.

Frecuentemente poco sensibilizada para la importancia de dar significado a la propia vida, la sociedad contemporánea se espanta cuando las buenas condiciones materiales, aliadas a un irracional consumo, puedan ser acompañadas de sensación de insignificancia y desesperación delante de las cosas de la vida, sin olvidar el bando invisible de depresivos e infelices que hoy alcanzan el mundo de un plúmbeo sufrir crónico.

Es notorio que el sufrimiento existe...

Mucha gente aún no entiende que solamente metas significativas – y por lo tanto el coraje para ser – pueden generar una pura alegría o una satisfacción honesta, pues es tan sólo el dinamismo dialéctico entre "ser" y “hacerse” que pone rumbo creativo al camino individual, algo que necesita mucho ser diseminado,  desde el principio de la educación humana, y para mantener fecundo el campo de las convivencias, estructurando entonces una mayor proximidad con los dictámenes de la salud del cuerpo-y-alma.

Es notorio que el sufrimiento existe y nadie diría lo contrario.

Pero tenemos la tendencia a intensificar lo (malo) sufrir, a medida que, especialmente en  Occidente, somos entrenados (e instigados) para no entrever la inpermanencia de las relaciones y de las cosas, apostando, también a causa de este error de interpretación, en el disfrute de la felicidad como un "producto" a ser alcanzado a cualquiera costa y que pasa, frente a la realidad, a ser fuente de angustias y blanco de una serie de actitudes antisociales.

Felicidad y sufrimiento son experiencias transitorias y, como individuos, lo que de hecho nos cabe es la aventura de evolucionar, de conocernos para pensar/vivir/convivir mejor.

A buen seguro, y en las dimensiones privada y pública, más y más el deseo por sabiduría se hace esencial. Pues, para decir al menos, la sabiduría, relacionada a la verdad, inmediatamente contraria a la mentira y a los engaños, tiene el don de alejarnos de las trampas de una vida comandada por las ilusiones.

Lo necesario para vivir una vida escogida

Además de eso, en un mundo que está en duro tráfico, la sabiduría puede asegurarnos la serenidad de reverenciar, aprendiendo a agradecer y a saborear, por ejemplo, las pequeñas cosas del día a día: una buena comida, un libro edificante, una compañía agradable, el abrazo de un hijo, un día de lluvia, un día ventoso, la franca certeza del devenir, del cambio que impregna todas las cosas…

Aunque muchos de nosotros estemos afectados por un autoconocimiento superficial, pues anchamente dirigidos por mandos materialistas (reduccionistas), a cualquier instante podemos decidir por una vida guiada por significación, por lo tanto rumbo a la sabiduría.

¿Qué es necesario, entonces, para vivir una vida escogida?

Una disposición valiente para ser y vivir, actuando bien, viviendo lúcidamente, a despecho de todo mal que aún persiste el destino humano – individual y colectivo. “Coraje de alma", como decía Spinoza.

 "Coraje de alma" para avanzar, pero haciendo bien hecha nuestra parte – bajo la luz de la razón y del corazón, porque el coraje, una entre tantas otras virtudes, si como trazo de carácter implica débil sensibilidad al miedo, como calidad es siempre generosa y por eso teje la biografía de los héroes. Y necesitamos de héroes, los héroes anónimos, que viven todos los días y, en el vasto mundo, lúcidamente educan a sus hijos, conocedores de la responsabilidad de contribuir luminosamente con el destino humano.

“Coraje de alma” para evolucionar, pues el ser humano necesita ser

 Autor: Eugênia Pickina

                                          ***************************

            REFLEXIONES PARA HOY 

                                LA EXISTENCIA DE DIOS

                                 


    Partiendo de la teoría que Tomás de Aquino elaboró para poder probar la existencia de Dios, se puede afirmar que la célebre frase de Sta. Teresa que dice " Dios escribe derecho con renglones torcidos", afirma una gran verdad.

    Tomás de Aquino parte de una serie de experiencias con las que podrá establecer la comprobación de la existencia de Dios.

Esto lo demuestra mediante cinco verdades fundamentales::

a)  Que Él estableció el movimiento del mundo y de todo el Universo Infinito..

b) Que Dios es la causa primera de todo lo que existe visible e invisible.

c) Que Dios es el Ser necesario. ( sin Él no existiría nada...no existiríamos nosotros)

d) Establece unos grados progresivos e indefinidos de perfección, estando Él situado en el grado máximo o supremo de toda perfección absoluta. Él es la medida perfecta a seguir.

e) Es Dios el que establece el orden natural el mundo y en todo el Universo. En el aparente caos, el plan de Dios se continúa desarrollando en silencio.

     Si Dios ha creado el mundo y los mundos , es entonces cierto que Dios los ha creado  como lo ha considerado necesario (o justo). Todo lo que vemos a nuestro alrededor ha sido creado por Él, tal como Él lo ha considerado más justo, y aunque nosotros no comprendamos todo lo que es Dios, Él por eso no deja de existir y de actuar en Su Creación, y es así porque Su Voluntad lo ha querido así. Entonces yo me pregunto, ¿Por qué Dios, a veces parece que escribe con renglones torcidos pero luego llegamos a comprender que escribe bien?, pues muy sencillo, tal vez habrá muchas cosas que nosotros no entendamos el porqué de su existencia de una determinada manera o de otra, pero eso no significa que estén mal. Dios, siendo infinitamente Perfecto, nunca se puede equivocar. Es entonces cuando yo me planteo la siguiente pregunta: ¿Quién soy yo (que ni mucho menos soy perfecto) para afirmar que esos renglones sean torcidos y los que hago yo están rectos?; ¿No será precisamente  lo contrario? es decir, que sean los de Dios los que están rectos y no los míos ? .Es pues que yo, para concluir, piense que hay muchas cosas que el hombre,  aunque pueda poseer una gran inteligencia, esta es limitada, y no pueda alcanzar el porqué de todas las cosas que tiene a su alrededor. Es por esto por lo que yo opino que deberíamos ser más humildes; no deberíamos querer abarcarlo todo de una manera tan indisciplinada, creyéndonos tantas veces en posesión de la Verdad Absoluta, porque aun lográndolo siempre se nos escapará alguna Cosa, un "Algo" por decirlo de alguna manera, ese "Algo" es el que nos ha puesto aquí, en este mundo y que por mucho que queramos conocerle siempre nos será un misterio científicamente inalcanzable. No podemos negar a Dios y a Su Justicia Infinita solo por no llegar a comprenderlo. Si lo concebimos como un Ser infinito y perfecto, mientras al mismo tiempo comprendemos que el hombre es un ser limitado, ¿ cómo nos podremos extrañar por no llegar a comprenderlo desde nuestras naturales limitaciones? Como en el cuento de San Agustín, ¿ cómo el niño de la playa iba a meter en su cubo toda el agua del mar ?.Lo limitado, por grande que sea, jamás podrá contener en su totalidad a lo ilimitado. 

  Lo comprendamos un poco o nada, es lo mismo; Él sigue estando siempre ahí, en las almas de todos Sus hijos, esperando siempre que nos desarrollemos y alcancemos la felicidad suprema por nosotros mismos.

   Cuando recibimos agravios o incomprensiones, nos cuesta conservar la paz: Que el Señor nos de su Paz para saber esperar la solución que sin duda alguna , llegará oportunamente desde lo ALTO y llegará siempre en el momento propicio que solo el Padre conoce. No aceptes el barro que te arrojaron, sacúdete y perdona los agravios, sigue subiendo y confía en Dios. No olvides que, como dice el refrán, muchas veces "Dios escribe derecho en renglones torcidos". También sucede, en ocasiones, que lo que nuestra limitada visión muchas veces juzga como "males", en realidad son beneficios en nuestra ruta hacia la Casa del Padre. Los sucesos que -a nuestro juicio- eran para sembrar la muerte o el dolor, se convierten, en realidad, en el puente de nuestra salvación.

    Así que, ¡Fe y adelante! Dios tiene reservado para ti LO MEJOR, puedes estar seguro, pero dale tiempo, Él está trabajando a su manera y a su ritmo.

Gracias a todos por vuestra lectura y meditación,  y que Dios os bendiga..

Reinaldo Formoso y José Luis Martín

                                   ***********************************************



                                          


                  RECUERDOS DE LA                                         EXISTENCIA CORPORAL

304 – ¿Recuerda el Espíritu su existencia corporal?
 Sí; es decir, que habiendo vivido muchas veces como hombre,
recuerda lo que ha sido, y te aseguro que a veces se ríe con lástima de sí mismo.
Como el hombre que, llegado a la edad de la razón, se ríe de las locuras de la adolescencia o de las puerilidades de su infancia.

305 – El recuerdo de la existencia corporal, ¿se presenta al Espíritu, después de la muerte, de un modo completo e inesperado?
 No, le aparece poco a poco, como algo que sale entre las brumas y a medida que fija en ello su atención.

306 – ¿Recuerda el Espíritu detalladamente todos los sucesos de su vida, o abraza el conjunto de una ojeada retrospectiva?
– Recuerda las cosas en proporción a las consecuencias que producen a su estado de Espíritu; pero comprenderás que hay circunstancias de su vida a las que no da importancia alguna y de las cuales ni siquiera procura acordarse.

– ¿Podría acordarse de ellas si quisiera?
 Puede recordarse de los detalles y de los incidentes más minuciosos, bien sea de los acontecimientos o hasta de los pensamientos; pero cuando eso no trae utilidad, no procura recordarse.

– ¿Entrevé el Espíritu la finalidad de la vida terrena en relación con la vida futura?
– Ciertamente que la ve y le comprende mucho mejor que cuando estaba encarnado; comprende la necesidad de purificarse para alcanzar el infinito y sabe que en cada existencia se libra de algunas impurezas.

307 – ¿Cómo se plasma la vida pasada en la memoria del Espíritu? ¿Por un esfuerzo de su imaginación o como un cuadro que tiene ante los ojos?
– De una y otra manera; pues todos los actos cuyo recuerdo le interesa viven en él como si estuviesen presentes. Los otros permanecen más o menos en la vaguedad de su mente o totalmente olvidados.

Cuanto más se desmaterializa, menos importancia atribuye a las cosas materiales. Con frecuencia, evocas a un Espíritu errante, que acabó de dejar la Tierra y que no recuerda los nombres de las personas que amó, ni los detalles que te parecen importantes; es que poco le interesan y caen en el olvido. Lo que recuerda muy bien son los hechos
principales que lo ayudan a mejorarse.

308 – ¿Recuerda el Espíritu todas las existencias precedentes a la última que acaba de vivir?
 Todo su pasado se descorre ante él como etapas del camino que ya recorrió el viajero. Pero dijimos que no se recuerda de manera absoluta de todos sus actos, sino en razón de la influencia que tienen sobre su estado presente. Respecto a las primeras existencias, las que pueden considerarse como la infancia del Espíritu, se pierden en la vaguedad y desaparecen en la noche del olvido

309 – ¿De qué manera considera el Espíritu el cuerpo que acaba de dejar?
 Como un vestido incómodo que le molestaba, sintiéndose feliz, por estar libre de él.

– ¿Qué sentimiento le despierta el espectáculo su cuerpo  descomponiéndose?
– Casi siempre de indiferencia, como por una cosa que ya no tiene.

310 – Al cabo de cierto tiempo, ¿reconoce el Espíritu los huesos u otros objetos que le han pertenecido?
– Algunas veces, lo que depende del punto de vista más o menos elevado bajo el cual considera las cosas terrestres.

311 – El respeto que se tiene de las cosas materiales que quedan del Espíritu, ¿llama su atención acerca de ellas y ve con gusto semejante respeto?
– Siempre se considera feliz el Espíritu de que se acuerden de él. Las cosas que de él se conservan le recuerdan a vuestra memoria; pero el pensamiento es lo que le atrae a vosotros y no sus objetos.

Allan Kardec 

                                                  ********************************



                      ESPÍRITUS LIBRES 

Consideramos aquéllos ya más evolucionados que, no habiendo completado aún su ciclo de reencarnaciones en el planeta, no están sujetos a tiempo fijo para su vuelta al plano físico, siendo esta vuelta voluntaria, en cuanto a tiempo. 

    Podemos incluir en este grupo, esa legión de seres que ya vibrando en amor fraterno, continúan en el plano extrafísico cooperando en algunas de las múltiples tareas de socorro, estudio, ayuda y progreso que se realizan en los planos invisibles del espacio. 

    Porque, necesario es conocer qué, en el espacio hay una actividad realizadora y no ese paraíso de beatitud contemplativa y ociosa, que es, tal vez, la mayor ilusión de los principios teológicos, que oscurecen el sentido divino de la verdadera religión; ya que es contrario a la ley universal de progreso, que es acción. 

    Después de un tiempo, que varía mucho en cada caso y que puede ser entre unos cincuenta a quinientos años, estos seres sienten que una fuerza inexplicable presiona su mente hacia una nueva encarnación en el plano físico. Esta «fuerza», es una manifestación de la Ley de Evolución que presiona al Espíritu hacia su progreso, a ascender hacia la meta, creando una especie de inconformidad que le hace sentir, cada vez más intensamente, el deseo de volver a la Tierra, ya con una mayor capacitación, a continuar la obra dejada al morir o comenzar una obra nueva, o a redimir viejas deudas pendientes todavía por errores en el pasado remoto; dejando esos ambientes maravillosos, que por ley le corresponde disfrutar.

 Sebastián de Arauco-

                      ***********************************************





No hay comentarios: