lunes, 2 de febrero de 2026

Ayudar con el pensamiento

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- El duelo y sus etapas

2.- Reflexión espírita sobre la homosexualidad

3.- Espiritismo, verdad inquebrantable

4.- Ayudar con el pensamiento

                                               ****************************




EL DUELO Y SUS ETAPAS
El duelo en el alma es algo completamente normal.
No solo se siente el duelo cuando un ser querido desencarna, también podemos experimentarlo cuando estemos enfrentando un divorcio o separación, hasta en los trámites de una adopción, se puede experimentar, en muchos casos incluso antes de que el bebé nazca.
Es importante saber que además de la primera etapa, las demás se pueden experimentar fuera del orden que aparecen a continuación. Muchas veces ni nos percatamos que estamos pasando por algunas de ellas, ni cuando brincamos de una a otra.

ETAPAS DEL DUELO

INCREDULIDAD - es un mecanismo anestésico muy común cuando nos enteramos de la pérdida de un ser querido.
NEGACIÓN o RECHAZO - en cierto nivel es un arma de defensa con el fin de evitar sentir el dolor que la pérdida nos causa. Este sentimiento puede durar semanas. Haciendo que rechacemos la idea que nunca más volveremos a estar con la persona que partió de nuestras vidas.
DOLOR - es importante sentirlo, dejándolo correr sin tratar de ocultarlo, evitarlo ni escapar de el con alcohol o drogas.
CULPA - estos sentimientos regularmente se mezclan con remordimientos por cosas que hicimos o dejamos de hacer con el ser querido. También es normal el sentir que nuestra vida se torna caótica y un tanto aterradora durante esta fase.
ENFADO y RABIA - la frustración de no haber podido hacer nada para evitar lo que pasó, da paso a la ira y la rabia, haciendo que culpemos injustamente a alguien o a nosotros mismos. Es necesario el tratar de controlar nuestras palabras y pensamientos durante esta etapa, porque pueden provocar daños irreparables en nuestras relaciones con otras personas.
NEGOCIACIÓN - en esta etapa, empezamos a tratar de salirnos fuera de los sentimientos de ira, rabia y frustración, buscando alternativas formas de pensar.
DEPRESIÓN - se presenta cuando casi todas las personas a nuestro alrededor piensan que lo peor ha pasado, entonces, de repente una gran tristeza nos embarga, la cual nos quita los deseos de todo lo que deberíamos de hacer.
REFLEXIÓN - este periodo será el más largo casi siempre ocurre al salir de la depresión.
SOLEDAD - durante esta etapa, el estímulo que los demás nos brinden no son útiles, al contrario nos hará sentirnos mas solos aunque estemos rodeados de muchas personas.
LEVANTAR EL ÁNIMO - es cuando empezamos la adaptación a la vida sin la otra persona, el vivir cotidiano se vuelve mas tranquilo y mas organizado. Disminuyen los síntomas físicos que nos abatían y la depresión empieza a minorar.
󾭩RECONSTRUCCIÓN - la mente empieza a trabajar otra vez, empezando a buscar soluciones realistas y mas practicas a los problemas de la vida. Teniendo nuevamente la capacidad para poder enfrentar nuestras finanzas y empezar en la reconstrucción de la vida sin el ser querido.
ACEPTACIÓN - en esta etapa aprendemos a aceptar y afrontar la realidad de nuestra situación. Esto no significa que nos sintamos instantáneamente felices, o lo que hemos sufrido quede atrás para siempre y aunque lo que era nuestra vida antes de lo sucedido nunca volverá a ser igual, lo que pasa es que empezamos a encontrar un rumbo a seguir. Empezaremos a mirar hacia adelante, planificando cosas para el futuro. Eventualmente, podremos reflexionar sobre el ser querido con cierto dolor y tristeza, sí, pero el dolor desgarrador habrá desaparecido. Pudiendo anticipar una vez mas algunos momentos buenos por venir y sí, incluso encontrar alegría otra vez en las experiencias de la vida.
Usualmente, se lleva aproximadamente un año para procesar el duelo, durante ese tiempo, las personas pueden pensar que han llegado a la aceptación, cuando de pronto, ven o escuchan algo que los hace volver al estado de duelo inicial, pero cada vez que esto ocurra, será con menos intensidad.
- Mercy Íngaro -
************************


REFLEXIÓN ESPIRITA SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD

Por Marina Silva                                                     

  

Pese a todo el avance intelectual alcanzado por los individuos y a la libertad de expresión predicada ampliamente en muchos medios, la homosexualidad aún es considerada un tabú en la sociedad y sobre todo en las organizaciones religiosas, posean ellas carácter más o menos liberal. Con rarísimas excepciones.

Incluso en el Espiritismo, encontramos hermanos que se apoyan más en su prejuicio personal que en la Doctrina que dicen practicar, para buscar argumentos “doctrinarios” contra nuestros hermanos homosexuales.

Que la discriminación ocurra entre personas ignorantes y poco caritativas, es fácilmente comprensible. Pero verla entre aquellos que se dicen cristianos, es de hecho, difícil de comprender. Más aun entre los espíritas, quienes ya deberíamos haber asimilado que somos Espíritus encarnados temporalmente en un cuerpo físico, sin embargo no perdemos la esencia espiritual, cuya existencia es imperecedera.

Kardec nunca tocó directamente el tema, pero podemos afirmar que en ninguno de los libros de la codificación existe reproche a la homosexualidad.

Si analizaremos la homosexualidad bajo la observación de la Doctrina Espírita, nos parece bien comenzar por “El Libro de Los Espíritus”, la obra maestra que sirve de brújula a todos los espíritas preocupados por el estudio serio.

En la pregunta 200, Kardec pregunta:

“¿Tienen sexo los Espíritus?”

“- No, en el sentido en que vosotros lo entendéis, por cuanto los sexos dependen del organismo. Hay entre ellos amor y simpatía, pero basados en la afinidad de sentimientos.”

En las dos preguntas posteriores del el libro citado, se explica que los Espíritus pueden encarnar en cuerpos de hombres y de mujeres, según el género de pruebas por las cuales precisan pasar y que poco importa a ellos si van a encarnar en cuerpos masculinos o femeninos.

Muchos hermanos se apoyan en estas explicaciones para justificar el prejuicio hacia las personas con tendencias homoafectivas y argumentan que los Espíritus encarnados en cuerpos masculinos o femeninos deben reprimir sus sentimientos homoafectivos para respetar las pruebas correspondientes a su composición orgánica.

Pero la duda es ¿qué sabemos nosotros sobre el género de pruebas a ser enfrentado por ellos? ¿Estamos en condiciones de juzgar o de sacar conclusiones?

Es muy delicada la cuestión y nos exige mucho cuidado para no apuntar el camino a ser seguido por los demás, cuando todavía no logramos seguir el nuestro, como sabemos que es necesario. Queda claro que todavía no comprendemos el sentido amplio del Amor y la respuesta a la pregunta 200 no da lugar a duda: los Espíritus no tienen sexo “en el sentido en que” nosotros lo entendemos. Aún no sabemos todo.

Continuando la reflexión en compañía del gran educador francés, nos deparamos con palabras muy significativas en la Revista Espírita, conjunto de artículos que podría ser agregado a la lista de obras básicas de la Doctrina Espírita, por el rico material de estudio que ofrece.

En el mes de Enero de 1866, en la citada revista, Kardec diserta sobre el tema de la desigualdad entre los sexos (hombre-mujer), considerándola como un signo de inferioridad humana y argumenta que Dios no creó a los machos superiores a las hembras, así que la inferioridad femenina no está en los decretos divinos, sino en la ignorancia humana, que creó desigualdades contrarias a las leyes divinas a través de la fuerza bruta.

¿Qué decir sobre la desigualdad entre el homosexual y el heterosexual? ¿No nos parece igualmente anticristiana?

La diferencia que hacemos entre hombres y mujeres es una tendencia materialista, la cual no considera la inmortalidad del Alma y la justicia de la reencarnación, que da a todos oportunidades iguales sin privilegios y sin perjuicio. Y creer lo contrario es ignorar la Bondad y la Justicia de Dios, que nos ama a todos de igual manera, sin importar la vestimenta carnal que usamos. Importa, pues nuestra evolución moral e intelectual.

Hombres, mujeres, heterosexual, homosexual… ¿No somos los mismos Espíritus reencarnados en las sucesivas existencias carnales?

El sexo no está en el Alma, sino en el cuerpo físico. En el Alma guardamos nuestras tendencias, adquisiciones buenas o malas que conquistamos en las diferentes existencias.

Y acerca de esas tendencias, el Espíritu Emmanuel nos explica en el libro “Vida y Sexo”, que el Espíritu pasa por muchas reencarnaciones en cuerpos masculinos y femeninos, lo que nos hace desarrollar “tendencias más o menos pronunciadas de los dos sexos”. Y puede ocurrir que un Espíritu reencarne en un cuerpo, cuya “anatomía genital” esté en conflicto con las tendencias que predominan en su Alma.

Es decir, un Espíritu que adquirió tendencias femeninas más amplias y encarna en un cuerpo masculino, puede tener inclinación homoafectiva. Y si predominan en él las tendencias masculinas y encarna en un cuerpo femenino, también puede sentir esa inclinación.

Según Emmanuel, no hay Espíritu con plenitud femenina o masculina. “Tanto la mujer tiene algo de viril, como el hombre de femenino”.

Tales enseñanzas de Emmanuel están de acuerdo con la codificación, pues Kardec, en el mismo artículo de la citada revista dice que “las Almas o Espíritus no tienen sexo. Los afectos que las une nada tiene de carnal y por esa razón son más duraderos porque son fundamentados sobre una simpatía real y no están subordinadas a las vicisitudes de la materia.” [1]

Agrega que un Espíritu que transitó varias existencias con un mismo sexo puede conservar durante mucho tiempo en su estado de Espíritu el carácter de hombre o de mujer, cuya marca permaneció en él y esas tendencias “espirituales” pueden influenciar en su vida corpórea.

Y lo más interesante es que el codificador escribe que tales tendencias explican las aparentes anomalías que se notan en el carácter de ciertos hombres y mujeres. Fijémonos bien, anomalías aparentes. Porque Dios no creó la desigualdad y el Espíritu es el ser esencial y no la materia.

Nos parece que las enseñanzas son muy claras y podemos pasar a otra cuestión bastante controvertida para muchos, que es la posibilidad de la unión matrimonial entre dos personas del mismo sexo.

Aunque estudiosos y Espíritus instructores recomienden el respeto hacia los homosexuales, muchos de ellos también orientan la abstinencia sexual entre ellos.

El doctor Jorge Andreas en el libro “Fuerzas Sexuales del Alma”, escribe que es necesario al homosexual mantener la “castidad constructiva” para encontrar la armonía en futuras reencarnaciones.

El estudioso Jorge Hessen tiene otra opinión y en su artículo “La legítima visión cristiana de la homosexualidad” dice:

“(…) entendemos que la unión estable [casamiento] entre homosexuales puede ser legítima, hasta porque cada uno debe saber de sí mismo lo que es mejor para su propia felicidad. Sólo conseguiremos entender mejor la cuestión homosexual después de que nos liberemos de los prejuicios que nos acompañan desde hace muchos milenios. Nos arriesgaríamos a afirmar que la legalización del casamiento entre dos personas del mismo sexo es un avance de la sociedad, que está reglamentando lo que de hecho ya existe.”

Como ya habíamos comentado, Kardec no abordó directamente el tema de la homosexualidad, pero en “El Libro de los Espíritus” encontramos:

“695. El matrimonio, esto es, la unión permanente de dos seres, ¿es contrario a la ley natural?”

“- Es un progreso en la marcha de la humanidad.”

Más adelante el codificador pregunta sobre el celibato y en su nota escribe que ese sacrificio es meritorio cuando realizado en provecho de la humanidad y si confrontamos sus palabras con las del doctor Jorge Andreas, notamos que la “castidad constructiva” orientada por éste no posee el carácter meritorio apuntado por aquél. Así que no se lo justifica.

Si comparamos ahora las palabras de Jorge Hessen con las enseñanzas codificadas por Kardec, podemos percibir similitudes.

Kardec pregunta a los Espíritus sobre la unión entre dos seres y no entre hombre y mujer. Algunos podrían argumentar que no era necesario dejar explícitas las palabras “hombre” y “mujer”, dado que las uniones “normales” ocurren entre ellos. Sin embargo, sabemos que Kardec siempre fue muy atento al uso del lenguaje para no causar dobles interpretaciones. Además, la homosexualidad no es un “invento” actual, sino que existe desde hace mucho, ni sabemos desde cuándo.

Confirman esos argumentos lo que escribió en el citado artículo de la Revista Espírita, cuyas ideas ya discutimos en este texto:

“(…) puede ocurrir que el Espíritu transite por una serie de existencias en un mismo sexo, lo que puede hacerlo conservar durante mucho tiempo, en el estado de Espíritu, el carácter de hombre o de mujer (…) que permaneció en él. (…) esa influencia repercute de la vida corpórea a la vida espiritual (…) ocurre lo mismo cuando el Espíritu pasa de la vida espiritual a la vida corpórea.”

“(...) Cambiando de sexo podrá conservar en su nueva encarnación los gustos y las tendencias inherentes al sexo que acaba de dejar. De ese modo se explican las aparentes anomalías que se notan en el carácter de ciertos hombres y de ciertas mujeres.”

Por último, nos gustaría aclarar que este artículo no representa una apología de la promiscuidad, como muchos pueden suponer. Hasta porque la homoafectividad no tiene nada de sucio o vergonzoso, siempre que la unión entre una pareja homosexual sea movida por el amor verdadero.

Lo ilícito a una pareja heterosexual también lo es para una pareja homosexual. Todas las relaciones afectivas deben encarar el sexo como un intercambio de energías creadoras, solamente posible cuando está estructurado sobre sentimientos nobles y verdaderos.

El libertinaje del sexo irresponsable y únicamente sometido a las exigencias instintivas solo demuestra nuestra inferioridad moral y no es recomendable ni a heterosexuales y ni a homosexuales.

No podemos desviarnos de nuestra necesidad mayor, que es nuestra evolución espiritual, a través de la transformación íntima. ¡Concentrémonos en ello!

Fuente: Revista Espírita Mies de Amor, Año 1, Nº 1, Marzo de 2010


                          **********************

                         ESPIRITISMO, VERDAD                            INQUEBRANTABLE                       


Dios, que envió a Cristo para salvar a los hombres de su atraso espiritual, probando  así su amor hacia sus criaturas, ¿nos hubiera dejado sin protección? Sin ninguna duda que no.  Jesús-Cristo es el divino Mesías, enviado por el Padre para enseñar a los hombres la Verdad y mostrarnos el buen camino. Pero sólo desde que Él vino, cuenten el número de los que han podido  escuchar  Su palabra de verdad  ¡ Cuántos han muerto y cuántos morirán sin conocerla! Y entre los que la conocen, ¿ cuántos son los que realmente la ponen en práctica?

¿Por qué Dios, en su cuidado por la evolución moral  de sus hijos, no  nos habría de haber enviado a otros mensajeros, que viniendo a la tierra, penetrando en los más humildes aposentos, dirigiéndose a los grandes y a los pequeños, a los sabios y a los ignorantes, a los incrédulos y a los creyentes, enseñaran la verdad a los que no la conocen, la hicieran comprender a los que no la comprenden, y suplieran con su enseñanza directa y múltiple la insuficiencia, hasta aquí,  de la propagación del Evangelio y apresuraran el advenimiento del reino de Dios?  ¡ Y cuando estos mensajeros llegan en masas innumerables, abriendo los ojos a los ciegos, convirtiendo a los impíos, curando a los enfermos, consolando a los afligidos, a ejemplo de Jesús, vosotros los rechazáis, y repudiáis el bien que hacen diciendo que son los demonios! Tal era también el lenguaje de los fariseos respecto de Jesús, porque ellos también decían que hacía el bien por el poder del diablo.( el diablo, que según antiguos conceptos era el máximo exponente del mal y eterno enemigo de Dios, resulta que hacía el bien empleándose en Jesús…)

¿Qué les respondió el Maestro Jesús? “Reconoced el árbol por su fruto. Un mal árbol no puede dar buenos frutos.” Pero para ellos, los frutos producidos por Jesús eran malos, porque venía a destruir los abusos y a proclamar la libertad que debía arruinar su autoridad abusiva.  Si hubiera venido Jesús a lisonjear su orgullo, a sancionar sus prevaricaciones y a sostener su poder, hubiera sido a sus ojos el Mesías esperado por los judíos.

   Él estaba solo, era pobre y débil. Le hicieron perecer y creyeron que dándole muerte mataban también  su palabra. Pero su palabra era divina y le ha sobrevivido. Sin embargo, se ha propagado con lentitud, y después de 21 siglos, apenas es conocida de la décima parte del género humano. Y cismas numerosos han estallado en el seno mismo de sus discípulos. Entonces Dios, en su misericordia, envió a finales del siglo XIX, a los Espíritus a confirmarla, completarla, ponerla al alcance de todos y derramarla por toda la Tierra. Pero los Espíritus con su Divina enseñanza no están encarnados en un solo hombre, cuya voz única hubiera sido limitada.

     Los Espíritus propagadores de la enseñanza que trajeron a la humanidad son innumerables, están  por todas partes y no se les puede coger. Y éste es el motivo de que su enseñanza se extendiese  con la rapidez del relámpago a pesar de haber llegado en una época en la que el materialismo también cogió fuerza e impulso. Su doctrina hablaba  al corazón y a la razón. He aquí por qué los más humildes la comprenden fácilmente. ¿No es indigno de los celestes mensajeros, según algunas personas, el transmitir sus instrucciones por un medio tan vulgar como es el de las mesas parlantes? ¿No es ultrajarles suponer que se divierten en semejantes trivialidades, dejando su brillante morada para ponerse a disposición del primero que los llama?” ¿Jesús no dejó la morada de su Padre para nacer en un establo? Por otra parte, dónde se ha visto nunca que el Espiritismo atribuya las cosas triviales a los Espíritus Superiores?

   Por el contrario, dice que las cosas vulgares son producto de espíritus vulgares. Pero no porque sean vulgares han dejado de afectar las imaginaciones, sirviendo para probar la existencia del mundo espiritual y demostrando que ese mundo es otra cosa distinta de lo que se creía. Esto en sus comienzos era un medio sencillo como todo lo que empieza. Pero el árbol, aunque salido de un pequeño grano, no por eso, más tarde, ha dejado de extender muy lejos su ramaje.

¿Quién hubiera creído que del miserable pesebre de Belén saldría un día la palabra que debía conmover al mundo? Cristo es el Mesías divino, esto es indudable. Su palabra es la Verdad, también es muy cierto. La religión fundada sobre esta palabra será inquebrantable, esto es la realidad. Pero con la condición de que siga y practique su sublime doctrina y no se haga de un Dios justo y bueno, tal como Él nos lo reveló, un Dios parcial, vengativo y despiadado.

-         Divulgación espírita –

-         Adaptado por José Luis Martín

                                              ******************************************


AYUDAR CON EL PENSAMIENTO 


Cuando dominemos suficientemente las fuerzas creadoras que emitimos al pensar, podremos dirigir estas fuerzas para equilibrar a aquellos seres que necesiten y acepten nuestra ayuda. Es muy importante que el ser en dificultad o en perturbación se deje ayudar, ya que en caso contrario nuestro pensamiento no encontrará la puerta de entrada para actuar en ese ser. Este es el modo en que se valen los guías de las criaturas humanas para fortalecerlas con las ideas del Amor, de la Fe y de la Esperanza.

Cuando emitimos un pensamiento de Paz hacia alguien, este permanecerá allí hasta que ese ser le abra la puerta, sin importar el tiempo que pase. A su vez, este pensamiento actuará como un bálsamo de Paz sobre nosotros mismos durante una hora o unos días, según sea la duración y la intensidad con la que los hayamos provocado o creado. Así pues, no olvidéis nunca alimentar vuestro espíritu con pensamientos de Paz y de Amor, los cuales serán para él un auténtico alimento de " pan espiritual". 

No olvidar nunca que ese ha sido siempre el mensaje de vuestros Mentores de todos los tiempos. El propio Jesús ofrece continuamente Sus fuerzas mentales a aquellos que desean abrirse sinceramente a Su influencia en el camino de la redención por el Amor. La propia ´Doctrina Espírita es una emisión de pensamientos del Dios- Amor, en donde se recogen las respuestas y las soluciones a la problemática humana y a sus dudas con respecto a la vida espiritual. Su estudio permitirá mover las primeras fuerzas mentales del ser que quiera dirigirse hacia el bien y le pondrá en disposición de seguir recibiendo siempre nuevas enseñanzas, El ser que se emplee en el estudio de la Doctrina logrará dos objetivos fundamentales en su estancia y progreso en la Tierra. El primero será el desarrollo de sus fuerzas mentales, emocionales, espirituales y mediúmnicas. El segundo será el liberarse de aquellos obstáculos o enemigos del pasado que quisieran frenarlo en su camino evolutivo.

Así pues, amad a los demás y vuestro pensamiento será claro gracias al Amor; amad a los demás y vuestro sentimiento se verá autorrealizado; amad a los demás y hallaréis la Paz.

- David Estany Prim-  ( Dictado por Espíritus "Hermanos de la Caridad")

                                  *********************************