viernes, 25 de abril de 2025

La Reencarnación en el Cristianismo y en la Biblia

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- El valor del dinero

2.-La vida del Más Allá revelada por sus moradores

3.-Un antiguo carretero

4.-La Reencarnación en el Cristianismo y en la Biblia

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                   EL VALOR DEL DINERO                                              


Porque el amor al dinero es la raiz de toda especie de males; y en esa codicia, algunos se desviaron de la fe y se traspasaron a si mismos con muchos dolores”

                            Pablo ( Timotéo, 6:10)

  El Apostol Pablo no nos dice que el dinero en si mismo sea flagelo de la Humanidad o algo malo; se refiere a la codicia y al egoísmo que suele despertar.

 Varias veces vemos al Maestro en contacto con el asunto, contribuyendo para que nuestra comprensión se dilate.

Recibiendo ciertas sugerencias del pueblo que le presenta determinada moneda de la época, con la esfinge del emperador romano, recomienda que el hombre dé al Cesar lo que es del Cesar, ejemplificando el respeto a las construcciones constructivas  convencionales. En una de sus mas lindas parábolas emplea el símbolo de una dracma perdida. En los movimientos del templo aprecia el óbolo pequeñito de la viuda.

   El dinero no significa un mal. Mientras tanto el apóstol de los gentiles nos esclarece que el amor al dinero es la raíz de toda especie de males. El hombre no puede ser condenado por sus expresiones financieras, mas sí por el mal uso de semejantes recursos materiales, por cuanto es por la obsesión de la posesión que el orgullo y la ociosidad, dos fantasmas del infortunio humano, se instalan en las almas obligándolas a los desvíos de la luz eterna.

  El dinero que viene a las manos por los caminos rectos, que solo tu conciencia puede analizar a la claridad  divina, es un amigo que busca tu orientación saludable y el consejo humanitario.

Responderás a Dios por las directrices que le dieres y ¡ ay de ti si materializas esa fuerza benéfica en el sombrío edificio de la iniquidad¡.

 Este capítulo nos esclarece sobre la importancia del dinero y de los bienes materiales. Ellos son un instrumento que en si mismo no es ni bueno ni malo: depende del apego que se le otorga y de la clase de uso que se le dé.

   Jesús  dijo que era más difícil que un rico entrase en el Reino de los Cielos, que el que un camello entrase por el ojo de una aguja, pues El conocía muy bien el atraso moral humano que facilitaba el apego a las posesiones materiales, con lo que conlleva de apego, avaricia, orgullo y egoísmo.

    El dinero lícitamente conseguido viene a ser un préstamo que Dios nos hace para que lo administremos bien (en el bien de los que lo necesiten para cubrir sus necesidades reales de sobrevivencia),  por lo que supone también una grave responsabilidad y una difícil prueba por la que todos antes o después pasaremos o tendremos que pasar, Por este motivo, los espíritus  atrasan cuanto pueden esta clase de prueba como lo es  una vida de riquezas, pues ellos intuyen lo que les supone esta clase de vida humanamente deseable, pero que espiritualmente les puede suponer un fracaso debido a que conocen sus propios defectos morales pendientes de superar aún, como por ejemplo la pereza, el orgullo, la vanidad y el mal empleo egoísta de unos bienes cuya administración les corresponde en la vida, pero que saben que  no son de ellos porque al final aquí se los tendrán que dejar algún día y solo se llevarán de este mundo las consecuencias de su administración y empleo bueno o malo. Otro peligro que encierra la prueba de la riqueza es cuando cegados precisamente por el egoísmo, el ser humano aspira a ella para llevar una vida de lujos y desenfrenos , ignorando mientras tanto, voluntariamente,   el sufrimiento de los pobres, así como el  entrar en el estado del “dolce far niente” u holgazanería, huyendo del trabajo, cuando el trabajo es una ley natural y no un castigo como ciertas religiones interpretan;   el trabajo conlleva movimiento y acción, física o mental, o sea la vida y el progreso, mientras  que la inactividad voluntaria es precisamente lo antinatural, la muerte espiritual, mental y hasta física del ser humano.

   Tanto con lo mucho como con lo poco, cuando el dinero se emplea en el socorro y bienestar de los demás, el mérito no está en la cantidad invertida sino en el esfuerzo que supone a veces entregar no de lo que sobre sino de lo que hace falta para uno mismo. Acordémonos de la parábola del óbolo de la viuda.  

   Ahora sabemos claro cual es el camino: la generosidad, el desinterés y la caridad. Pero hemos de analizarnos cada uno internamente y comprobar el grado de apego, de orgullo o la avaricia que aún tenemos por los bienes materiales, así como el grado de amor y caridad que seríamos capaces de tener realmente si nos viésemos con los bolsillos repletos debido al trabajo, a una herencia , a un “golpe de fortuna”, o si hubiésemos nacido en una cuna más rica.

    Después de esta vida sabemos que nada material nos llevaremos con nosotros, tan solo el recuerdo de lo bueno o malo que hayamos hecho y la satisfacción por la misión bien cumplida o la tristeza y el arrepentimiento por el mal empleo de la vida terrenal. Tampoco nos podemos excusar con que solo podemos socorrer a nuestros hijos en lo material, pues a ellos les debemos ayudar  en todo sentido como nuestro prójimo más cercano que son, que por algo y no por casualidad han venido a esta vida como nuestros hijos,  pero sin olvidarnos de que los demás seres humanos que hay en el mundo también son espíritus hermanos nuestros, hijos del mismo Padre y que muchos de ellos están sufriendo la dura prueba humana de la pobreza.

  No nos podríamos quedar cruzados de brazos o indiferentes ante el sufrimiento de un ser querido hermano nuestro, pues bien, si sabemos que al final todos los espíritus  somos seres queridos por el Padre y que estamos llamados a ser algún día UNO en el Amor con  Él , quien  tenga  ahora recursos económicos para socorrer al que sufre por la carencia de lo material más básico, que empiece ya a  actuar en consecuencia.

 Sabemos que desde un punto de vista espiritual es difícil para todos  la prueba de la riqueza , aunque humanamente sea deseable,  ( miremos hacia nuestro interior en un alarde de sinceridad con nosotros mismos) .   Igualmente comprendemos   también  que puede ser muy dura tanto humanamente como espiritualmente la prueba de una vida de miseria.   En cualquier caso no nos cabe sino orar mucho  por los unos y por los otros, ofreciendo nuestra ayuda siempre, recordando que Dios no nos pone pruebas más difíciles o duras de lo que somos capaces de soportar y de superar y precisamente solo aquellas que necesitamos para nuestra evolución y mejora.

 Trabajo tomado de "Camino, Verdad y Vida", comentado por José Luis Martín

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LA VIDA DEL MÁS ALLÁ ES REVELADA POR SUS MORADORES


Al establecer comunicación con las inteligencias del Más Allá que antes habitaron en cuerpos terrenales, el espiritista les pregunta con el natural interés cuál es su nueva condición y cuáles fueron los efectos de sus acciones en este mundo sobre su destino subsiguiente. Las contestaciones a esta última pregunta justifican en buena parte las creencias de la mayoría de las religiones y demuestran que el camino de la virtud es también el de la felicidad. Todas forman un sistema que aclara las vagas cosmogonías de los tiempos antiguos. Este sistema se halla expuesto en muchos libros, no escritos por escritores profesionales. Son obras debidas a los médiums llamados «escritores automáticos», los cuales reciben la inspiración del Más Allá, donde mora la inteligencia que dicta. Ahora bien, el espíritu transmisor no está, por lo general, dotado de sentido literario, ni del arte del narrador. Lo transmitido es, además, el resultado de un complicado proceso. Si pudiéramos imaginar un escritor terrenal que usara un teléfono de larga distancia en lugar de pluma, tendríamos una idea aproximada de las dificultades con que tropieza el operador. Y, sin embargo, a despecho de tales deficiencias y entorpecimientos, la mayor parte de esos relatos son claros, dramáticos e interesantes. Y mal podrían dejar de ser interesantes cuando el camino que nos enseñan es el que un día hemos de recorrer todos

Se ha dicho que tales relatos son muy desemejantes entre sí y hasta contradictorios. No lo cree así el autor. En sus largas lecturas, en las que ha agotado muchos volúmenes de comunicaciones del Más Allá, así como por  numerosos escritos obtenidos privadamente, en familia, ha comprobado que existe una verdadera armonía entre todos. Hay relatos sensacionales y otros que producen decepción; pero, en general, las descripciones de la otra vida son sobrias, sensatas, y aun cuando difieran en pormenores de poca monta, concuerdan en lo esencial. Las de nuestra vida terrena diferirían también en detalles ante un crítico del planeta Marte que leyera las relativas a un campesino indio, a un esquimal y a un profesor de la Universidad de Oxford. En el Más Allá no se dan tan extremos contrastes como en nuestra propia vida. La característica de ésta es la mezcla de tipos de distintos grados morales. En la otra hay una perfecta separación entre sus moradores. El cielo es diferente del infierno. Aquí el hombre hace a veces del mundo un cielo, pero también vive momentos parecidos a los del infierno y su condición normal es la del que se halla en el purgatorio

- Sir Arthur Conan Doyle “Historia del Espiritismo”, Capitulo XXV

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UN ANTIGUO CARRETERO


El excelente médium Sr. V…  es un joven que generalmente se distingue por la pureza de sus relaciones  con el mundo espirita. Con todo, después  que se mudo a los aposentos  que actualmente ocupa, un Espíritu inferior se entromete en sus comunicaciones, interponiéndose  en sus trabajos personales.

Encontrándose, en noche del 6 de septiembre de 1859, en casa del Sr, Allan Kardec, con quien debía trabajar, fue  obstaculizado por aquel Espíritu, que le hacía trazar  cosas incoherentes o impedía que escribiese.

Entonces el Señor. Allan Kardec, dirigiéndose al Espíritu, mantuvo con él la siguiente conversación:

1. ¿Por qué vienes aquí sin ser llamado?

- Quiero atormentarlo.

2.  ¿Quién eres tú? Dime tu nombre

- No lo diré.

3.  ¿Cuál es tu objetivo, entrometiéndote en aquello que no te  concierne? Esto no te aporta  ningún provecho.

- No, pero yo impido que tenga buenas comunicaciones y sé que esto lo amarga mucho.

4.   Eres un mal espíritu, pues te alegras en hacer el mal. En nombre  de Dios  yo te ordeno que te retires y nos dejes trabajar tranquilamente.

-¿Piensas  atemorizas con esa voz grave?

5. Si no es de mi  de quien tienes miedo, lo tendrás sin duda de Dios, en nombre de quien te hablo y que podría hacer que te arrepientas de tu maldad.

-No nos enojemos, burgués.

6. Repito que eres un mal Espíritu, y una vez más te pido que no nos impidas trabajar

- Yo soy lo que soy, es mi naturaleza.

Habiendo sido llamado un Espíritu superior, al cual fue pedido que apartase al intruso, con el fin de no ser interrumpido el trabajo, el mal Espíritu probablemente se fue, porque durante el resto de la noche no hubo ninguna interrupción más.

Interrogado sobre la naturaleza del Espíritu, respondió el espíritu superior:

Ese Espíritu, que es de la clase más baja, es un antiguo carretero, fallecido cerca de la casa donde mora el médium. Eligio para domicilio el propio cuarto de este, y hace mucho tiempo es el que lo obsesa y atormenta incesantemente. Ahora que el sabe que el médium debe, por orden de Espíritus superiores, cambiar de residencia, lo atormentará más que nunca.  Es una prueba más de que el médium no escribe  su propio pensamiento. Veis  así que hay cosas buenas, aun mismo en las malas y desagradables aventuras de la vida. Dios revela su poder por todos los medios posibles.

-¿Cuál era en vida el carácter de ese hombre?

- Todo lo que más se aproxima al animal. Creo que sus caballos tenían más inteligencia  y más sentimiento que el.

-¿Por qué medio puede el Sr. V… desembarazarse de él?

-Hay dos: el medio espiritual, pidiendo a Dios;   el medio material, dejando la casa donde está.

-¿Entonces hay realmente lugares ensombrecidos por ciertos Espíritus?

-Sí, Espíritus que aun están bajo la influencia de la materia se ligan a ciertos locales.

- ¿Los espíritus que ensombrecen ciertos lugares pueden tornarlos fatalmente funestos   o propicios a las personas que los habitan?

-¿Quién podría impedirlos? Muertos, ejercen influencia como Espíritus; vivos, la ejercen como hombres.

-¿Alguien que no sea médium, que jamás haya oído hablar de Espíritus y que no creyese en ellos podría sufrir tal influencia y ser víctima de vejaciones de tales espíritus?

- Indudablemente. Esto acontece más frecuentemente de lo que pensáis, y explica muchas cosas.

-¿Hay fundamento en la creencia de que los  Espíritus frecuentan de preferencia las ruinas y las casas abandonadas?

- Eso es superstición.

-¿Entonces los espíritus ensombrecen una casa nueva de la Calle de Rivoli, del mismo modo que un vieja pocilga?

- Dalo por cierto. Ellos pueden ser atraídos lo mismo  en un lugar que en otro, por la disposición de espíritu de sus moradores.

Habiendo sido evocado, en la Sociedad, el Espíritu del carretero antes mencionado, por intermedio del Sr. R….  el se manifestó  con señales de violencia, rompiendo el lápiz, golpeándolos con fuerza en el papel, y por una escritura grosera, trémula, irregular y poco legible.

1. (Evocación).

-Aquí estoy.

2. ¿Reconocéis el poder de Dios sobre vos?

-Sí, ¿Y qué?

3. ¿Por qué elegiste el cuarto del Sr. V…, y no otro?

-Porque eso me satisface.

4. ¿Te quedarás allí mucho tiempo?

.- Mucho porque me siento muy bien.

5. ¿Entonces no tenéis la intención de mejorar?

-Veremos. Yo tengo tiempo.

6. ¿Estáis enojado porque os llamamos?

- Si.

7. ¿Qué hacíais cuando os hemos llamado?

- Estaba en la taberna. 

8. ¿Entonces bebéis?

-¡Qué tontería! ¿Cómo puedo beber?

9. ¿Entonces que quisiste decir cuando mencionaste la taberna?

-Quise decir lo que dije.

10. ¿Cuándo estabais vivo, maltratabais a vuestros caballos?

- ¿Sois de la policía municipal?

11. ¿Queréis que oremos por vos?

-¿Y haréis esto?

12. Ciertamente. Nosotros oramos por todos aquellos que sufren, porque tenemos compasión de los infelices y sabemos que la misericordia de Dios es grande.

-¡Oh! Bien,  pese a todo sois buena gente. Me gustaría poderos dar un apretón de mano. Procurare merecerlo. Obligado.

OBSERVACIÓN:  Esta conversación confirma lo que la experiencia ya probó muchas veces, relativamente la influencia que pueden  los hombres ejercer sobre los Espíritus, y por medio de la cual contribuyen a su mejoría. Muestra la influencia de la oración.

Siendo así, esa naturaleza bruta  y casi indomable y salvaje se encuentra como que subyugada por la idea de las ventajas que se le puede ofrecer. Tenemos numerosos ejemplos de criminales que vinieron espontáneamente   a comunicarse con médiums que habían orado por ellos, testimoniándonos así su arrepentimiento.

A las observaciones  mencionadas anteriormente  juntaremos las consideraciones que siguen, relativas  a la evocación de Espíritus inferiores.

Hemos visto médiums, justamente celosos de conservar sus buenas relaciones de más allá del túmulo,  negarse a servir como intérpretes de los espíritus inferiores  que pueden ser llamados.  Es de su parte una susceptibilidad mal entendida. Por el hecho  de evocar a un Espíritu vulgar, y aun mismo malo, no quedaremos bajo la dependencia de él.  Lejos de eso, y al contrario, nosotros es  quien lo dominaremos. No es el el que viene a imponerse, contra nuestra voluntad,  como en las obsesiones. Somos nosotros los que nos imponemos. El no ordena, obedece. Nosotros somos su juez no su presa. Más allá de eso, podemos serles útiles por nuestros consejos y por nuestras oraciones y ellos nos lo agradecen por el interés que les demostramos. Extenderle  la mano al socorrerlo es una buena acción. Rechazarlos es una falta de caridad; es aun más, es orgullo y egoísmo. Esos seres inferiores, por el contrario, son para nosotros una gran enseñanza. Fue por su intermedio que pudimos conocer las camadas inferiores del mundo espirita y  la suerte que aguarda a aquellos que aquí hacen un mal empleo de su vida.

Nótese, además, que es casi siempre tremendo que ellos vienen a las reuniones serias, donde dominan los buenos Espíritus. quedan avergonzados y se mantienen  a distancia, oyendo con el fin de instruirse. Muchas veces vienen solo con ese objetivo, sin haber sido llamados.

¿Por qué, pues, rechazaremos oírlos, cuando muchas veces su arrepentimiento y su sufrimiento constituyen motivo de edificación o, por lo menos instrucción?

No hay nada que temer de esas comunicaciones, desde que acrediten el bien. ¿Qué sería de los pobres heridos si los médicos no quisieran tocar  en sus llagas?

Revista Espírita, diciembre de 1859

Traducido por Mercedes Cruz Reyes 

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LA REENCARNACIÓN EN EL CRISTIANISMO Y EN LA BÍBLIA

                             

LA REENCARNACIÓN EN EL CRISTIANISMO

  Uno de los temas menos entendidos en el mundo occidental es el de la reencarnación, que es una cuestión central en el espiritismo así como en muchas otras filosofías y religiones orientales, incluyendo la teosofía, el budismo, hinduismo y otras, por lo cual merece una atención especial.

Lamentablemente dentro del cristianismo este concepto ha sido muy mal interpretado en muchas ocasiones, llegando hasta el punto de haber sido declarado anatema en cierto momento histórico cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del imperio romano.

Esto ocurrió a pesar de que el concepto de la reencarnación se encontraba claramente en la Biblia y era profesado por algunos padres de la Iglesia.

Afortunadamente, gracias a la investigación de muchos historiadores y eruditos, hoy sabemos cómo, cuándo y por qué ocurrió este aparente desacuerdo, entre la teología cristiana oficial y la doctrina de la reencarnación.

Para los que busquen confirmación científica de estas verdades, en los siguientes epígrafes daremos algunas referencias a estudios científicos actuales, como los del Dr. Ian Stevenson, que nos dan sólida evidencia para fundamentar la Reencarnación como un hecho cierto más allá de cualquier duda razonable 

 

LA REENCARNACIÓN EN LA BIBLIA 




En la Biblia existen suficientes referencias al  fenómeno de la reencarnación las cuales permiten argumentar que el antiguo pueblo de Israel conocía el concepto e inclusive para algunas de sus sectas, la reencarnación era parte esencial de sus creencias.

Para los cristianos en particular, las citas más importantes sobre la reencarnación pueden ser encontradas en las propias palabras de Jesús Cristo en los Evangelios. 

Veamos algunos ejemplos a continuación.

Nota: Las citas han sido tomadas de la nueva versión internacional en español. La línea en paréntesis es un breve comentario que enfatiza la implicación de la cita.

Durante el pasaje de la transfiguración, Jesús dice a sus discípulos:

Elías ya vino, y no lo reconocieron sino que hicieron con él todo lo que quisieron. De la misma manera va a sufrir el Hijo del hombre a manos de ellos.

(Mateo 17, Marco 9, Lucas 9.)

 Entonces entendieron los discípulos que les estaba hablando de Juan el Bautista.

Implicando que Juan el Bautista era la reencarnación del profeta Elías. 

A su paso, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento,y sus discípulos le preguntaron:

Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿ quién pecó, él o sus padres?

Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.

(Juan 9:1-3.)

Implicando que el hombre había vivido previamente antes de nacer ciego en la presente existencia. 

Ni a los cincuenta años llegas —le dijeron los judíos—, ¿y has visto a Abraham? Ciertamente les aseguro que, antes que Abraham naciera, ¡yo soy!

(Juan 8:57-58.)

Implicando que Jesús es eterno habiendo vivido anteriormente. 

De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús.

(Juan 3:3.) 

Esta cita ha sido interpretada de varias formas dependiendo de la traducción. Para nosotros la cita sencillamente implica que el hombre debe nacer de nuevo, es decir, debe reencarnar. 

Si Jesús Cristo y los primeros cristianos aceptaban la reencarnación, nos preguntamos entonces, por qué esta verdad se perdió en algún momento y por qué no forma parte de la teología cristiana oficial hoy en día.

La respuesta a esa pregunta hay que comenzar a buscarla en los eventos históricos que siguieron al Primer Concilio de Nicea en el año 325 AC, cuando el Emperador romano Constantino decidió convertir el cristianismo en la religión oficial del imperio.

Tomado del libro

 La Sociedad Espiritista Cubana “ 

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta,


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jueves, 24 de abril de 2025

Jesús demostró la vida tras la muerte.

 INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- El  verdadero  silicio- Pruebas voluntarias- 

2.- Cerebro y pensamiento- Paralelismo fisiológico

3.- Simpatías y antipatías terrestres

4.- Jesús demostró la vida tras la muerte.

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       PRUEBAS VOLUNTARIAS -  

      EL VERDADERO SILICIO


26. Preguntáis si os es permitido aligerar vuestras propias pruebas; esta pregunta tiene relación con esta otra: Al que se ahoga, ¿le es permitido el que procure salvarse?

Al que se clave una espina, ¿sacársela? Al que está enfermo, ¿llamar al médico? Las pruebas tienen por objeto ejercitar la inteligencia, del mismo modo que la paciencia y la resignación; un hombre puede nacer en una posición penosa y embarazosa, precisamente para obligarle a buscar los medios de vencer las dificultades. El mérito consiste en soportar sin murmurar las consecuencias de los males que no se pueden evitar, en perseverar en la lucha, en no desesperarse si no se sale bien del negocio; pero no en el abandono, que sería más bien pereza que virtud.

Naturalmente esta pregunta conduce a esta otra. Puesto que Jesús dijo:

"Bienaventurados los afligidos", ¿hay mérito en proporcionarse aflicciones agravando sus pruebas con sufrimientos voluntarios? A esto contestaré muy claro. Si hay un gran mérito cuando los sufrimientos y las privaciones tienen por objeto el bien del prójimo, porque es la caridad por el sacrificio; no, cuando no tienen otro objeto que uno mismo, porque eso es un egoísmo fanático. Aquí debe hacerse una gran distinción; en cuanto a vosotros, personalmente, contentaros con las pruebas que Dios os envía, y no aumentéis la carga, ya de por sí muy pesada a veces: aceptadlas sin murmurar y con fe; es todo lo que El os pide. No debilitéis vuestro cuerpo con privaciones inútiles y maceraciones sin objeto porque tenéis necesidad de todas vuestras fuerzas para cumplir vuestra misión de trabajo en la tierra.

Torturar y martirizar voluntariamente vuestro cuerpo, es contravenir a la ley de Dios, que os da los medios de sostenerle y fortificarle; debilitarlo sin necesidad, es un verdadero suicidio. Usad, pero no abuséis, tal es la ley; el abuso de las mejores cosas, lleva consigo mismo el castigo en sus consecuencias inevitables.

Otra cosa es con respecto a los sufrimientos que uno se impone para el alivio del prójimo. Si sufrís frío y hambre para calentar y alimentar al que tiene necesidad y por lo cual vuestro cuerpo padece, este es un sacrificio que Dios bendice. Vosotros, los que dejáis vuestros perfumados tocadores para ir a las infectadas bohardillas a llevar el consuelo; vosotros, los que ensuciáis vuestras delicadas manos curando llagas; vosotros, los que os priváis del sueño para velar a la cabecera del enfermo que es vuestro hermano en Dios; vosotros en fin, los que gastáis vuestra salud en la práctica de las buenas obras, ya tenéis vuestro silicio, verdadero silicio de bendición, porque los goces del mundo no han secado vuestro corazón, no os habéis dormido en el seno de las voluptuosidades enervadoras de la fortuna, sino que os habéis hecho los ángeles consoladores de los pobres desheredados.

(Un Ángel Guardián. París, 1863).

El Evangelio según el Espiritismo.
Allan kardec

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CEREBRO Y PENSAMIENTO

PARALELISMO FISIOLÓGICO


 

La Teoría del “Paralelismo Psicofisiológico”, es el gran obstáculo para que la Ciencia Oficial, admita la interpretación espiritualista de los fenómenos mediúmnicos.

Esto se debe a que la Teoría está enmarcada entre los límites funcionales, de las relaciones que existen entre el cerebro y los estados de conciencia.


Esta teoría no prejuzga el origen de la actividad física, solo comprueba la relación entre los fenómenos psíquicos y las funciones morfológicas del cerebro.


Ella se opone a la “Teoría Materialista”; según la cual, el cerebro es una glándula que segrega el pensamiento y también al “Idealismo Puro”, la cual sostiene que  la actividad psíquica y las funciones morfológicas del cerebro, no tienen ninguna relación; esto haría a este último, un órgano inútil.


Las funciones morfológicas del cerebro son dos: 


1)   Traducir las innumerables vibraciones físicas del mundo exterior, que recibe el cerebro por medio de los sentidos y transmitirla al Espíritu. En otras palabras, hacer entendible aquellas sensaciones físicas que reciben nuestros sentidos y las cuales no puede hacerlo nuestro  Espíritu.


2)   Una vez llegadas estas señales al Espíritu, en él se origina un estado de consciencia y genera unas imágenes psíquicas, que son enviadas a los “Centros de Inervación Eferente”;(transmisores nerviosos, hacia órganos determinados, a fin  de que actúen según el caso.  


Esto demuestra una relación entre actividades opuestas; morfológicas y Psíquicas, pero no relaciones antagónicas, sino de correspondencia paralela.


Un ejemplo práctico que nos ayudaría a comprender lo anterior, sería el imaginarnos, que transitando por la calle, nos aparece un perro bravo, que nos ladra en forma agresiva y pretende mordernos.


Las imágenes del perro ladrándonos con odio y el sonido de los ladridos, son enviados por nuestros oídos y nuestros ojos, al cerebro.


Este, envía esas vibraciones al Espíritu, quien al comprender la situación, crea un estado de conciencia, originando imágenes  psíquicas.


Estas imágenes, son enviadas por transmisores nerviosos y recogidos por los órganos correspondientes, a los cuales les tocaría actuar según la situación, ya sea para responder o ponerse a salvo.

 

Todo esto es admisible si se acepta, un alma independiente del cuerpo, pero no, si se pretende que el pensamiento es una función del cerebro.


El Dr. Geley, en su obra “Del Inconsciente al Consciente”, nos cuenta:


El joven Luis B., hoy jardinero cerca de Paris, había sufrido una oblación (extirpación), de una parte considerable de su hemisferio cerebral izquierdo y a pesar de ello, continúo intelectualmente normal, no obstante la privación de circunvoluciones, consideradas como asiento de funciones esenciales.


Le Clement de Saint-Marcq, ex coronel del Ejército Belga, cuenta el siguiente caso:


Se trata de un suboficial de la guarnición de Amberes, que desde hacía dos años, sufría de severos dolores de cabeza, que sin embargo le permitían cumplir con su cargo.


Murió repentinamente, y en el hospital se le practicó la necropsia. Al abrir su cráneo, solo se encontró una papilla (masa) de pus, no existía ni una sola célula cerebral.

Como la transformación de las células cerebrales en pus, llevó cierto tiempo en realizarse, se deduce que e suboficial pudo durante un tiempo largo, cumplir con todas las obligaciones  que su servicio le obligaba.


Esto prueba que el pensamiento, no está ligado al órgano cerebral.


Con los casos anteriores, queda demostrado que en circunstancias excepcionales, la inteligencia puede sobrevivir intacta, a la destrucción del cerebro,  lo cual lleva a demostrar la existencia de un  cerebro “etéreo”, inmanente en el  cerebro físico, y por consiguiente la existencia de un cerebro “etéreo”, inmanente a un cuerpo somático.


Si aceptamos la existencia de un cerebro “etéreo”, asiento de la conciencia, podemos lograr la explicación de en ciertas circunstancias de sintonización entre el Cerebro y el Espíritu, y que éste pueda prescindir total o parcialmente, de su órgano de relación terrestre


Esto logra explicar los fenómenos de bilocación en el sueño, el desdoblamiento fluídico, sonambulismo, etc. 

 

También se relaciona con la memoria cerebral, la cual es pequeña comparada a la memoria consciente. Esta aparece como vasta y profunda, en los estados subconscientes, indiferente a toda contingencia cerebral.


Todo lo anterior demuestra una correlación, entre las actividades morfológicas y psíquicas, opuestas entre si, que llevan a registrar las sensaciones físicas que llegan por vía de los sentidos, transformándolas en vibraciones psíquicas, perceptibles para el Espíritu, quien a su vez las trasmite a la periferia en forma de acciones apropiadas.


Por lo tanto, para el Espiritismo, la teoría del “Paralelismo Psicofisiológico”, es cierta; solo que hay que modificar la interpretación, con la nueva Psicología.


Ernesto Bozzano

 

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta  


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    Simpatías y antipatías terrestres 
Dos seres que se han conocido y amado ¿pueden volver a encontrarse en otra existencia corporal y reconocerse?-
 Reconocerse, no. Pero sentirse atraídos recíprocamente, sí. Y a menudo ciertos lazos íntimos basados en una afección sincera no tienen otra causa que esa. Dos seres son acercados el uno al otro por circunstancias que en apariencia son fortuitas, pero que constituyen el resultado de la atracción de ambos Espíritus, que a través de la muchedumbre se buscan.  
. ¿No sería más grato para ellos el reconocerse? 
No siempre. El recuerdo de las pasadas existencias tendría inconvenientes más serios de lo que creéis. Después de la muerte se reconocerán y sabrán en qué tiempo han estado juntos.
. La simpatía ¿tiene en todos los casos por motivo un conocimiento anterior?
-
 No. Dos Espíritus que armonizan se buscan naturalmente, sin que se hayan conocido como seres humanos. 
Los encuentros que se han verificado a veces entre ciertas personas, y que se atribuyen al azar, ¿no serían el efecto de una especie de relaciones simpáticas?
 Hay entre los seres pensantes lazos que todavía no conocéis. El magnetismo es la explicación de esa ciencia que más adelante comprenderéis mejor. .
 ¿A qué se debe la repulsión instintiva que a primera vista experimentamos hacia ciertas personas?-
 Espíritus antipáticos, que se adivinan y se reconocen sin hablarse
La antipatía instintiva ¿denota siempre una condición malvada?-
 Dos Espíritus no son por fuerza malos porque no simpaticen el uno con el otro. La antipatía puede nacer de una falta de similitud en la manera de pensar. Pero, a medida que se elevan, los matices se van borrando y la antipatía desaparece.  
 La antipatía entre dos personas ¿nace primero en aquella cuyo Espíritu es peor, o en la otra, cuyo Espíritu es mejor?-
 En una y en otra, pero las causas y efectos son diferentes. Un Espíritu malo siente antipatía por cualquiera que pueda juzgarlo y desenmascararlo. Al ver a una persona por primera vez, sabe que va a ser desaprobado por ella. Su distanciamiento se trueca en odio, en envidia, y le inspira el deseo de hacer el mal. El Espíritu bueno experimenta repulsión hacia el malvado, porque sabe que éste no le comprenderá y que no comparten iguales sentimientos. Pero, apoyado en su superioridad, no siente hacia el otro ni odio ni envidia. Se limita a evitarlo y compadecerlo.
 EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC.   

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  JESÚS DEMOSTRÓ LA VIDA TRAS LA  MUERTE

                                    


61. Todos los evangelistas narran las apariciones de Jesús después de su muerte, con detalles circunstanciados que no permiten que se dude de su veracidad. Por otra parte, estas se explican perfectamente mediante las leyes fluídicas y las propiedades del periespíritu, y no presentan nada anómalo en relación con los fenómenos del mismo tipo, de los cuales la Historia –antigua y moderna– ofrece numerosos ejemplos, sin omitir siquiera los de tangibilidad. Si observamos las circunstancias en que ocurrieron sus diversas apariciones, en ellas reconoceremos, en tales ocasiones, todas las características de un ser fluídico. 

Jesús aparece repentinamente y del mismo modo desaparece; unos lo ven, y otros no; lo 
hace con apariencias que ni aun sus discípulos reconocen; se deja ver en ambientes cerrados, donde un cuerpo carnal no hubiera podido entrar; ni siquiera su lenguaje tiene la vivacidad del de un ser corporal; al hablar, su modo es conciso y sentencioso,característico 
de los Espíritus que se manifiestan de esa manera; todas sus actitudes, en suma, denotan algo indefinido que no es del mundo terrenal. Su presencia causa simultáneamente sorpresa y temor; al verlo, sus discípulos no le hablan con la misma libertad de antes; 
perciben que ya no es un hombre. 

Jesús, por lo tanto, se mostró con su cuerpo periespiritual, lo que explica que sólo haya sido visto por los que Él quiso que lo vieran. Si hubiera estado con su cuerpo carnal, todos lo habrían visto, como cuando estaba vivo. Dado que sus discípulos ignoraban la causa primera del fenómeno de las apariciones, no advertían esas particularidades, que probablemente no les merecían ninguna atención. Puesto que veían al Maestro y lo tocaban, para ellos aquel era el cuerpo resucitado de Jesús. 

62. En tanto que la incredulidad rechaza todos los hechos que Jesús produjo, porque tienen apariencia de sobrenaturales, y los considera sin excepción elementos de una leyenda, el espiritismo proporciona una explicación natural a la mayoría de esos hechos. Demuestra que son posibles, no sólo con base en la teoría de las leyes fluídicas, sino por la identidad que presentan con hechos análogos producidos por una gran cantidad de personas, en 
las condiciones más comunes. Puesto que en cierto modo son de dominio público, en principio esos hechos no prueban nada en lo que respecta a la naturaleza excepcional de Jesús. 

63. El más grande de los milagros que Jesús operó, el que realmente da testimonio de su superioridad, ha sido la revolución que sus enseñanzas produjeron en el mundo. a pesar de la exigüedad de sus medios de acción. 

En efecto, Jesús, modesto, pobre, nacido en la condición más humilde, en el seno de un pueblo insignificante, casi desconocido y sin ascendiente político, artístico ni literario, predica su doctrina apenas durante tres años. En ese corto lapso recibe el desprecio y la persecución de sus conciudadanos; es calumniado, acusado de impostor, y se ve obligado a huir para que no lo lapiden; sufre la traición de parte de uno de sus apóstoles, otro lo niega, y todos lo abandonan en el momento en que cae en manos de sus enemigos. Sólo hacía el bien, pero eso no impedía que fuera blanco de la malevolencia, que de los propios servicios que Él prestaba extraía motivos para acusarlo. Condenado al suplicio reservado a 
los criminales, muere ignorado por el mundo, ya que la historia de aquella época nada dice acerca de Él.

96 No dejó nada escrito; sin embargo, con la ayuda de algunos hombres tan modestos como Él, su palabra fue suficiente para regenerar al mundo. Su doctrina aniquiló al paganismo omnipotente, y se convirtió en el faro de la civilización. Tenía en su contra todo lo que causa el fracaso de las obras de los hombres, razón por la cual decimos que el triunfo que alcanzó su doctrina fue el más importante de sus milagros, al mismo tiempo que demostró el carácter divino de su misión. 

Si en vez de los principios sociales y regeneradores, basados en el porvenir espiritual del hombre, *Él sólo hubiera tenido para ofrecer a la posteridad algunos hechos maravillosos, probablemente en la actualidad su nombre sería muy poco conocido. 

La Génesis - Capítulo XV  

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