domingo, 29 de enero de 2023

Los niños y sus vidas pasadas

 INQUIETUDES  ESPÍRITAS

1.- Las vibraciones de los Espíritus

2.- Las vidas cómodas y sin preocupaciones

3- Los niños y sus vidas pasadas

4- El cuerpo espiritual en el mecanismo reencarnatorio

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   LAS VIBRACIONES DE LOS ESPÍRITUS

     Sabemos que todo vibra e irradia en el Universo, porque todo es vida, fuerza, luz.. La Naturaleza, en sus menores átomos, está penetrada de una energía infinita, manantial de todos los fenómenos. Así también, cada espíritu libre o encarnado tiene, según su estado de adelanto y de pureza, una radiación cada vez más intensa, más rápida, más luminosa.
     La ley de las atracciones y de las correspondencias rige todas las cosas; las vibraciones, al atraer vibraciones similares, aproximan y unen los corazones, las almas, los pensamientos.
Nuestras codicias, nuestros malos deseos, crean en torno nuestro una atmósfera fluídica malsana, favorable a la acción de las influencias del mismo orden, mientras que las aspiraciones elevadas atraen las vibraciones poderosas, las radiaciones de las esferas superiores.
     Tal es el principio de la evolución; el ser posee la facultad de acumular las fuerzas misteriosas de la Naturaleza para elevarse con su auxilio y remontarse, de grado en grado, hacia la causa de las causas, hacia la fuente inagotable origen de toda vida.
     La escala ascensional comprende planos sucesivos y superpuestos; en cada uno de ellos los seres están dotados del mismo estado vibratorio; de medios de percepción análogos que les permiten reconocerse unos a otros, en tanto que continúan invisibles, y aun mucha veces incognoscibles para ellos, los seres de los planos superiores, a consecuencia de su estado vibratorio más rápido, y de sus condiciones de vida más sutiles y más perfectas. Esto es lo que sucede entre los espiritus según sus diferentes grados de purificación, y lo mismo entre nosotros respecto a ellos. Pero, así como se puede ensanchar el campo de la visión humana con ayuda de los instrumentos de óptica, igualmente se puede aumentar o disminuir el número de vibraciones hasta conseguir un estado intermedio, en que los modos de existencia de dos planos distintos se combinen y entren en relación.
     Para comunicar con nosotros, el espíritu tiene que disminuir la intensidad de sus vibraciones y activar, al mismo tiempo, las nuestras. El hombre puede ayudarse con su voluntad; el punto que debe alcanzarse constituye para él el estado de mediumnidad.
     Sabemos que la mediumnidad, en la mayor parte de aplicaciones, es la propiedad que poseen ciertas personas de exteriorizarse a diversos grados, de desprenderse de su envoltura carnal, y de dar mayor amplitud a sus vibraciones psíquicas. Por su parte, el espíritu a quien la muerte ha libertado se envuelve en materia sutil y amortigua sus propias radiaciones para ponerse al unísono con el médium.
     Aquí son necesarias cifras explicativas. Admitamos, a ejemplo de algunos sabios, que las vibraciones normales del cerebro humano sean en número 1.000 ciclos por segundo. En el estado de trance o desprendimiento, la envoltura fluídica del médium vibra con mayor energía y sus radiaciones llegan a la cifra de 1.500 ciclos por segundo. Si el espíritu, libre en el espacio, vibra al mismo tiempo bajo la influencia de 2.000 vibraciones, le será posible, mediante una materialización parcial, rebajar este número a 1.500. Desde entonces, los dos organismos vibran simpáticamente y pueden establecerse relaciones; el mensaje del espíritu será percibido y transmitido por el médium en estado de trance.
     Esta armonización de las ondas vibratorias es la que da, a veces, al fenómeno de las incorporaciones tanta precisión y limpieza.. En los demás estados de mediumnidad, el pensamiento del espíritu podrá comunicarse, igualmente, por medio de vibraciones correspondientes, aunque menos intensas que las vibraciones iniciales, así como una nota se repite de octava en octava, desde la clave más alta de la vibración armónica hasta la más baja.

LEÓN DENIS

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   LAS VIDAS CÓMODAS Y SIN PREOCUPACIONES

Hay personas cuya vida transcurre en una calma perfecta y que, por no tener necesidad de hacer nada por sí mismas, están exentas de preocupaciones. Esa vida dichosa ¿es prueba de que no tienen nada que expiar de una existencia anterior?

- ¿Conoces muchas en esas condiciones? Si crees que sí estás engañándote. Con frecuencia esa calma sólo es aparente. Puede que hayan escogido esta vida, pero cuando la dejen percibirán que no les ha servido en modo alguno para adelantar. Y entonces, igual que los holgazanes, lamentarán el tiempo perdido. Sabed bien que el Espíritu sólo mediante la actividad puede adquirir conocimientos y elevarse. Si se duerme en la indolencia, no progresa. Se asemeja a aquel que tiene necesidad (conforme a vuestros usos) de trabajar, y que en cambio se va de paseo o se mete en la cama, y esto con el propósito de no hacer nada. Sabed bien, además, que cada cual tendrá que rendir cuentas de la inutilidad voluntaria de su existencia. Y esa inutilidad resulta siempre fatal para la dicha venidera. La suma de la felicidad futura está en razón de la suma del bien que se haya realizado. Y el total de la desventura, en razón del total del mal y de los desdichados que se hayan hecho.

El Libro de los Espíritus- Allan Kardec

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  LOS NIÑOS Y SUS VIDAS PASADAS
Carol Bowman

                                                         




¡Madre, fue en un lugar así donde morí!

(Palabras dichas por una niña que murió ahogada en otra vida, al pasar por un puente).

¡Mi otra madre negra usaba un delantal así!"

(Observación hecha al mirar su madre cocinando)

¡Voy a entrar a un Convento. No soy Elspeth ahora. Soy Rosa y voy a ser la Hermana Teresa Gregorio!

(Estas fueron las primeras palabras pronunciadas por Elspeth, a los 18 meses de edad, proveniente de una familia no católica).

¡Madre, a veces estoy bien contigo, y a veces te odio!

(Palabras dichas por un niño que fue  baleado en otra vida, y pensaba que su madre no se esforzó lo suficiente para salvarlo)

       Carol Bowman, en este libro, relata su experiencia personal, al descubrir en traumas de vidas pasadas, el origen de inexplicables fobias de sus hijos.
     Estimulada, comienza a investigar recuerdos de vidas pasadas en otros niños, buscando casos en la Literatura y entrevistando padres.
     Al percibir la gran dificultad que los padres tenían, al enfrentarse con experiencias de recuerdos espontáneos de vidas pasadas de sus hijos, decidió escribir este libro, donde aborda, entre otras cosas, consejos prácticos, para que los padres puedan saber cómo actuar o reaccionar ante estas situaciones, para poder ayudar al "pasaje" total de los niños para la vida actual, muchas veces, consiguiendo curas de problemas importantes.

     Dividió en 4 las señales más comunes que aparecen en niños que recuerdan sus vidas pasadas; y que no necesariamente suceden al mismo tiempo:

1)Tono de voz natural
     Los recuerdos espontáneos, más comunes entre los 3 y 7 años, acostumbran ocurrir en períodos de relajación, como al andar en un automóvil, durante el baño, cuando están con sueño. El humor puede variar, pero el tono de voz y el modo de hablar son siempre directos y naturales.
     Están relatando algo que recuerdan como si hubiera ocurrido la semana o el mes pasado. Pueden usar palabras que no pertenezcan a su vocabulario habitual, o hablar con más fluidez y/o confianza. Acostumbran aparentar paz o calma en el rostro, o tener la mirada perdida.

2) Mantener el relato por todo el tiempo
     No hay cambios significativos en la historia, pero pueden ser adicionados detalles, mientras el niño aprende a hablar mejor o acordarse de más cosas.

3) Conocimiento superior a su experiencia
     Los niños pueden hablar de cosas, que los padres saben que no tuvieron oportunidad de aprender o de tomar conocimiento; pueden hablar en un idioma desconocido por la familia (hay un caso de gemelos que hablaban arameo entre sí); cuando cuentan la historia, hablan desde su punto de vista, como, por ejemplo, lo que veían al ahogarse, o al ser atropellados.

4) Comportamiento y/o señales correspondientes
     Fobias, habilidades espontáneas, talentos inusitados, marcas de nacimiento, defectos físicos, fuertes afinidades por culturas diferentes, o por otra época, aversiones inexplicables. Pueden presentar recuerdos de puntos de referencia de lugares en que nunca estuvieron.
      Los gatillos que hacen disparar los recuerdos espontáneos pueden ser de los más variados: sonidos, olores, sabores, acontecimientos traumáticos, fotografías, filmes, visión de sangre.

Qué podrían hacer los padres para ayudar?
- Mantener la calma
- Proteger sus sentimientos
- Distinguir entre fantasías y recuerdos verdaderos
- Permitir que las emociones afloren naturalmente
- Esclarecer con cariño lo que es pasado y lo que es presente (el shock de una muerte traumática y/o súbita puede congelar una parte de la conciencia de una vida pasada)
- Darle la garantía que está en otra vida ahora, con un nuevo cuerpo y que es amado
- Hacer un registro de los recuerdos; puede ser útil para los propios niños más tarde, o para los otros padres.

Soñando con el pasado
Un texto médico tibetano del siglo XI registra que los recuerdos de vidas pasadas comienzan en la 26ª semana intrauterina; las evidencias médicas actuales confirman que, en esta fase de la gestación, ya hay evidencias de sueño REM (característico de los periodos de sueño).

Para saber si el sueño puede ser un recuerdo de una vida pasada, además de las 4 señales anteriores, la autora describe 3 adicionales.

El sueño puede ser:
1) Vívido y coherente – Deja una impresión profunda, y su historia es coherente y realista.
2) Recurrente – Hay relatos de sueños y/o pesadillas, que acompañan a las personas hasta la edad adulta.
3) Otra identidad - Quien sueña puede sentirse como otra persona, en otro tiempo y lugar, hablar lenguas diferentes durante los sueños.
     Algunas pesadillas (inclusive, tal vez, castañeteo de dientes y terrores nocturnos) recurrentes pueden ser recuerdos de vidas pasadas que representan un gran potencial de cura para su vida actual.
     Si el niño/niña habla sobre las pesadillas al estar despierto/a, la pesadilla puede ser tratada como un recuerdo espontáneo de su vida pasada.
     Nuestra tarea, como adultos, es básicamente respetar estas experiencias, (nuestros hijos pueden ser almas antiguas habitando cuerpos infantiles)

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

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         EL CUERPO ESPIRITUAL EN EL MECANISMO REENCARNATORIO

    Conforme ya se ha expuesto, el periespíritu está compuesto de unidades estructuradas que se presentan en vibración constante. Sabemos por los más elementales principios de la física, que todo  cuerpo en movimiento (vibración) en el Universo, gasta energía. Las leyes de la física no son leyes humanas, sino leyes Divinas a las que están sujetas todos los elementos del cosmos. Hay por tanto, un desgaste energético natural del cuerpo espiritual que necesita ser alimentado por fuentes de energía.

   Dependiendo del nivel evolutivo del Espíritu y su consiguiente densidad del periespíritu, varía la cualidad de energía que el mismo necesita para mantener sus actividades. Los Espíritus superiores simplemente absorben del cosmos los elementos fluídicos que necesitan, Al colocarse en oración, sintonizan con niveles energéticos aún más elevados que los suyos, sint9iendo así el influjo magnético revitalizador, recargando así sus baterías espirituales.

   En relación con los Espíritus más relacionados con nuestra realidad, o sea, que aún presentan dificultades para superar las tendencias egoístas, por tanto trasluciendo en la configuración de su cuerpo espiritual, una organización más densa, las necesidades son proporcionalmente densas.

   En muchas colonias espirituales, los Espíritus precisan de la ingestión de alimentos energéticamente más densos, haciéndolo de modo muy semejante a nosotros, los encarnados. A propósito, recomendamos el estudio de Nuestro Hogar, del autor espiritual André Luiz, psicografia de Francisco Cándido Xavier.

   Las unidades energéticas del Espíritu, los núcleos en potenciación, con el paso de los años, van teniendo cada vez más dificultad en recargar, cuanto más primitiva sea la evolución del Ser espiritual. Ocurre un desgaste progresivo de las unidades energéticas, que pasan a vibrar cada vez más lentamente.

   A medida que las vibraciones se vuelven más lentas por el desgaste y dificultad de reposición energética, se va procesando una neutralización energética, con reducción progresiva de las actividades del Espíritu. Cuando este proceso se instala, determina un sopor o somnolencia de la Entidad, impeliéndola a la Reencarnación. Así, las reencarnaciones compulsorias acaban ocurriendo por la necesidad evolutiva del Ser, y por el mecanismo de la Ley que crea las condiciones necesarias para que ella se procese.

   ( Sugerimos la lectura de Palingenesia, la gran Ley. de Jorge Andrea)

- Ricardo di Bernardi- ( Tomado de su obra Gestación, sublime intercambio)

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sábado, 28 de enero de 2023

Las familias

   INQUIETUDES ESPÍRITAS

1.- Reencarnación : Proceso evolutivo del Espíritu

       Frase de Krisnamurti

2.-¿ El Espiritismo es una religión?

3.- ¿Conocen los Espíritus el porvenir ?

4.- Las familias

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                                                 REENCARNACIÓN 

                                  Proceso evolutivo del espíritu 

Demostrado está ya y aceptado por la ciencia oficial, que la vida es energía. La energía, es fuerza productora de movimiento, que es acción. Mas, para que la acción sea positiva, debe ser bien dirigida. 

    La «chispa» espiritual o entelequia, desarrollada por la lucha a través de las formas inferiores, engrandecida y alcanzada ya la etapa humana, recibe la denominación de Espíritu —el Ego— que, en las múltiples manifestaciones de vida ha ido adquiriendo las experiencias y fuerzas, y desarrollando parte de las facultades recibidas de la Divinidad Creadora. Por ello, su cenitismo y capacidad energética es mayor, creciendo más y más con el ejercicio de sus facultades en la lucha de cada vida. Lucha salvaje en sus comienzos; mejorando a medida de su progreso, de su ascensión en la escala evolutiva, hasta alcanzar esa fase sublime de la sabiduría y el amor, en la cual la lucha se convierte en felicidad. 

    Al igual que el grano de semilla vuelve a la tierra para convertirse en planta fructífera; así también el Ego, para adquirir sabiduría, amor y poder, encarna en los mundos físicos tantas veces como sea necesario, hasta alcanzar la meta, cual es la perfección; cumpliendo así con los designios de la Sabiduría Cósmica. 

Pero, ¡cuánto retardamos los humanos la llegada a esa meta, al apartarnos del camino recto cegados por las ilusiones que, cual espejismos, se presentan en el camino de cada una de las vidas humanas, así como por las pasiones que nos inducen a cometer errores causantes de dolor! 

El proceso evolutivo del Espíritu, es ascensión hacia la meta; PERFECCIÓN (sabiduría, fortaleza, pureza y amor), y se efectúa en los dos planos: físico y suprafísico. En el plano físico, adquiriendo experiencias y conocimientos en cada vida, cada vez más amplios, que le llevarán a la sabiduría, desarrollando la facultad intelectiva en el estudio, aprendizaje y solución de los  problemas en cada vida; desarrollando, asimismo, la facultad volitiva en la lucha y superación de obstáculos de toda índole, que en cada existencia humana se le presentan, en concordancia a su capacidad. Además, la purificación del alma y desarrollo de la facultad sensorial, por medio de la práctica voluntaria del amor fraterno o vidas de dolor. Porque, mientras el ser humano no haya adquirido la bondad, mientras no haya sensibilizado su alma y vibre en amor, estará atado a la cadena de las reencarnaciones en los mundos atrasados. 

    Durante cada una de las vidas humanas, múltiples son las oportunidades que se presentan de practicar el bien, de ayudar en una forma u otra a nuestros semejantes, de poner en práctica el amor fraterno, de cumplir con la ley divina de: «ama a tu prójimo como te amas a ti mismo», que significa: haz por él lo que tú, en su caso, querrías que se hiciere por ti. Nadie puede excusarse de no haberlo hecho por falta de oportunidades, porque la vida ofrece oportunidades mil de poner en práctica esta norma de conducta, base de una convivencia armónica en las relaciones humanas, a la vez que de mayor progreso espiritual. 

    Nuestro mundo, al igual que todos los mundos que hayan alcanzado su madurez, es una escuela de aprendizaje para el Espíritu, en diferentes grados. Y, así como en los colegios no se pasa a un grado superior sin haber aprobado el anterior; asimismo, en la escuela de la vida, para tener derecho a vivir en mundos superiores que ofrecen al Espíritu nuevos campos del saber y una vida libre de sufrimientos, y por ende más feliz; es imprescindible superar todas las imperfecciones y pruebas, así como adquirir las experiencias que el mundo actual —el nuestro, por ejemplo— pueda ofrecer. 

SEBASTIAN DE ARAUCO

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“  Considera a todos los seres con bondad, con dulzura y con tolerancia; pero a todos igualmente, sean Budistas o Hindúes, Jainistas  o Judíos, Cristianos o Mahometanos”

                                                            -Krishnamurti-

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¿EL ESPIRITISMO ES UNA RELIGIÓN?

                                                                 

       Dos conceptos presentes en la obra del escritor Paulo Henrique de Figueiredo(foto), sobre la naturaleza del Espiritismo y acerca de su revolucionaria propuesta de autonomía moral: En los artículos  "¿El Espiritismo es una religión diferente de todas las religiones tradicionales?", "el Espiritismo es la única propuesta de Autonomía Moral", el escritor paulista  sintetiza conceptos básicos de sus libros "Revolución Espírita" y "Autonomía-La Historia jamás contada del Espiritismo".                                       

        El Espiritismo es una religión?.-  Es una duda antigua y muy incomprendida. Pero la cuestión es sencilla, cuando buscamos la respuesta en su origen, o sea, en las explicaciones de Kardec.

        La doctrina espírita puede ser útil a todas las religiones. Pero no se puede convertir en una de ellas, lo cual sucedería si  sale de la condición de conocimiento  filosófico fundamental y se equipara a las demás religiones en la disputa por la salvación, como promesa a los fieles de una secta.

       Ni puede asociarse a un cuerpo dogmático, sin sincretizarse y dejar de ser  básicamente una doctrina progresiva. Su esencia es como la Física, la Biología. la Cosmología: Un concepto  de las leyes universales. bajo el punto de vista de los espíritus sabios.

       Más allá de eso, considerando el sentido filosófico del término "religión", Kardec se refería a un significado bastante presente en su tiempo, el de religión natural. Viene del hecho de que en aquella época las ciencias humanas se fundamentaban en el espiritualismo racional independiente del credo religioso. Estando Dios presente en la naturaleza como  la Causa Inmanente,  todos estamos relacionados naturalmente con Él. 

       Hay quien busca el significado etimológico de la palabra del latín religare, que significa religación o volver a ligar o a unir, pero ese significado es confuso, pues nunca jamás, nos desligamos de Dios. El sentido que la doctrina espírita promueve. por la naturaleza de su mensaje, es el lazo natural que nos une de forma solidaria entre nosotros, así como entre nosotros y el Creador.

       De esa forma, lo importante está en lo que el Creador representa para nosotros, pues comprendiendo el Espiritismo como filosofía de vida, no habrá diferencia entre la comprensión y el acto, o sea, será una doctrina vivida y  transformadora. Las religiones tradicionales colocan al fiel en la postura de la sumisión, de la espera, de estar pendiente de merecer recompensas y también temeroso de castigos. Nada de eso será encontrado en el Espiritismo bien comprendido. ¡ Es deber de aquel que bien lo comprendió, divulgar esta visión original, para rescatar su esencia primera!

       Difiriendo de todas las religiones tradicionales, el Espiritismo es la única propuesta de AUTONOMÍA MORAL.

        La base fundamental de la revolución espírita está en el establecimiento de la autonomía moral como base de la educación y de las relaciones sociales humanas. , Pero, ¿ qué es la autonomía moral?

       Se afirma al respecto en la Revista Espirita de 1870, página 91: "El estado de derecho, la autonomía de la conciencia individual, el progreso moral e intelectual, el reinado del amor y de la justicia, será el futuro  y la base fundamental del Espiritismo".

       Tradicionalmente, las religiones positivas, la escuela tradicional y los gobiernos, desde el inicio de la civilización, someten a las personas a la autoridad por la obediencia pasiva, dictando el modo de actuar bajo el régimen del castigo y de la recompensa, conforme al principio de heteronomía. Según la visión dogmática del cristianismo, todos son pecadores, los que no fueren salvados después del juicio final, sufrirán eternamente en el infierno. Los salvados vivirán la plenitud del cielo.

       En este pensamiento hay dependencia, sumisión, obediencia ciega, en cuanto al indivíduo. Y colectivamente, en la comunidad heterogénea, hay segregación, competición, división.  Algunos se consideran mejores que los otros. ¡ Eso no es novedad para nadie !. No solo esa orientación fue impuesta por las religiones tradicionales respecto a la relación con Dios, sino que también la sociedad materialista impone la competición, la segregación entre una minoría superior y la gran masa considerada subversiva. En las escuelas, los niños compiten para ser los mejores, y los que no se desempeñan bien son castigados. La moral heterogénea es el padròn de las relaciones sociales.

       Por su vez, la autonomía moral e intelectual, presupone el uso de la razón y del sentido moral para autogobernarse en el desarrollo de la personalidad. ¡ Ese será el gran cambio que transformará el mundo!. Cuando las personas se relacionan de forma autónoma, hay un respeto bilateral, con la cooperación y el apoyo mutuo, y no hay inclinación a la competición. Existe   una valoración de la diversidad, y por eso, la inclusión de forma natural. No hay miedo al error, porque se sabe que la tentativa es la que lleva al conocimiento. Cada individuo tiene su propio valor, su contribución, algo que lo hace relevante. ¡ Todos merecen, en fin, la igualdad de oportunidades!

En cuanto a pensadores como Rousseau, Kant, Piaget, Paulo Freire, fundamentaron la educación por la libertad como factor de transformación de la humanidad, el espiritismo revela que la autonomía es la ley natural que rige la relación del espíritu con la humanidad universal. O sea, que es fantasía la acción arbitraria de Dios castigando o recompensando, como se sostenía en las doctrinas religiosas y sociales del viejo mundo.

       La moral espírita se fundamenta en la autonomía moral, y esa es la cuestión central de esa propuesta filosófica moderna. De ese modo, el Espiritismo apoya todas las iniciativas que concurren a ese objetivo. ´Será ese el camino por el que se llevará a efecto   la regeneración de la humanidad, con el esfuerzo voluntario de cada uno.  "Manos a la obra"

(articulo publicado originalmente en el blog revolucaoespirita.com.br/)

(Traducción J.L.Martin)


NOTA del Traductor: 
    Soy de la opinión de que se podría decir del Espiritismo que es una religión, en el mismo sentido que quienes están plenamente entregados a una actividad o a una afición a la que se dedican con amor y pasión, se dice que para ellos es su religión, tal como por ejemplo sucede con algunos " forofos" o "hinchas" del fútbol, o extremados aficionados dedicados a cualquier otra actividad, de la que hacen " su religión". 
     Entonces, para quienes dedicamos con entusiasmo y vocación, la actividad de cada día, a estudiar y a profundizar más en los conocimientos espíritas, igualmente podemos afirmar que hacemos de ello  nuestra religión.
    Ya sabemos todos que el Espiritismo solamente  tiene un carácter religioso en el aspecto doctrinario, en cuanto a la moral, puramente  cristiana, que se desprende de su filosofía, pero queda muy lejos de poderlo equiparar con otras religiones, porque carece de lo que rodea a las religiones: Jerarquías, liturgias, dogmas, ceremonias, simbolismos, velas, inciensos, etc, pero por el contrario, otros aspectos tales como la existencia de Dios, (un Dios impersonal), la existencia del alma o espíritu y su sobrevivencia después de la muerte de las personas, la existencia de un Más Allá, no definitivo, bueno o malo, según las obras y merecimientos de cada persona, etc, son puntos comunes en los credos de las religiones, aunque algunos de ellos dispares, tal como las que no contemplan la idea de  la Reencarnación del Espíritu como medio de que se lleve a cabo la evolución del mismo en los  mundos físicos, así como el reconocimiento de la existencia de infinidad de mundos habitados, lo que no conozco ninguna religión que lo contemple.
      En síntesis: Solamente se puede decir que el Espiritismo es religión, en cuanto a que es una filosofía de vida, moral, íntima y personal, sin manifestaciones externas de ninguna clase, salvo la atención y voluntad puestas en el perfeccionamiento progresivo del Espíritu y la práctica de la caridad en todos sus aspectos y matices. El Espiritismo es la religión del Espíritu.
- Jose Luis Martín

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       ¿Conocen los Espíritus el  porvenir? 

- También esto depende de su grado de perfección.- Con frecuencia sólo lo entrevén, pero no siempre se les permite revelarlo. Y cuando lo ven, les parece el presente. El Espíritu ve el porvenir con mayor claridad, conforme se va acercando a Dios. Después de la muerte, el alma ve y abarca de una mirada sus pasadas emigraciones, pero no puede ver lo que Dios le prepara. Para ello precisa que esté completamente integrada con Él, tras muchas existencias. 
      Los Espíritus llegados a la absoluta perfección ¿tienen un conocimiento completo del futuro? 
- Completo no es el término, por cuanto sólo Dios es el soberano Señor y nadie puede igualarlo. 

El LIBRO DE LOS ESPÍRITUS 
ALLAN KARDEC. 


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                                                         LAS  FAMILIAS                      

 
    Los espiritus en el espacio forman grupos o familias unidas por el afecto, la simpatía y la semejanza de inclinaciones; esos espiritus se buscan porque juntos son felices; la encarnación solo les separa momentáneamente, porque después que vuelven ala erraticidad se encuentran como los amigos al regresar de un viaje. Incluso con frecuencia se siguen en la encarnacion, donde se reúnen en una misma familia, o en un mismo círculo, trabajando en conjunto para su mutuo adelanto. Si unos están encarnados y otros no, no quiere decir que no están unidos en pensamiento; los que están libres velan x los que están cautivos, los más adelantados procuran hacer progresar a los rezagados. En algunos casos habrá espíritus no tan evolucionados que piden venir en una familia con buenos padres con la esperanza de que sus consejos le llevarán por el buen camino y a menudo dios se los concede. Al encarnarse, los padres solo transmiten las cualidades físicas, ya que el alma es individual por eso es de que padres virtuosos pueden engendrar hijos de naturaleza perversa o viceversa y esto es porque tienen deudas contraídas con anterioridad y se les a dado la oportunidad de saldarlas. La responsabilidad de los padres es grande pues serán los guías que con sus cuidados y enseñanzas lograrán el buen camino y el progreso espiritual del espíritu encarnado.

Kukyz Espiritismo Kint

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viernes, 27 de enero de 2023

Psicología en el Más Allá

  INQUIETUDES ESPIRITISTAS

1.- Para elevarnos sobre nosotros mismos

2.-Identidad de los Espíritus

3- Psicología en el Más Allá

4.- Charles R. Richet y el nacimiento de la Metapsíquica

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PARA  ELEVARNOS SOBRE NOSOTROS MISMOS

     Si el orgullo es el padre de una multitud de vicios, de la caridad nacen muchas virtudes. La paciencia, la dulzura, la reserva en el hablar, dimanan de ella.. Al hombre caritativo le es fácil ser paciente y dulce, y perdonar las ofensas que se le infieren. La misericordia es compañera de la bondad. Un alma elevada no puede conocer el odio ni practicar la venganza. Se eleva por encima de los bajos rencores, ve las cosas desde arriba. Comprendiendo que las sinrazones de los hombres no son más que el resultado de su ignorancia, no le infunde amargura ni resentimiento. Sabe que perdonar y olvidar los agravios del prójimo, es destruir todo genero de enemistad y borrar toda causa de discordia en el porvenir, así en la Tierra como en la vida del espacio.
     La caridad, la mansedumbre y el perdón de las injurias nos hacen invulnerables e insensibles a las bajezas y a las perfidias.
     Ellas provocan nuestro desprendimiento progresivo de las vanidades terrestres, y nos acostumbran a fijar nuestras miradas en las cosas en que no cabe decepción.
     Perdonar es deber del alma que aspira a los cielos elevados. ¿ Cuantas veces no hemos nosotros también necesitado perdón ? ¿ Cuantas no lo hemos pedido? Perdonémonos, para ser perdonados. No podríamos obtener para nosotros lo que negásemos a los demás. Si queremos vengarnos, que sea con buenas acciones.
     El bien hecho a quien nos ofende, desarma a nuestro enemigo. Su odio se cambia sorpresa, y su sorpresa admiración. Al despertad su conciencia dormida, esta lección puede producir en él una impresión profunda.
Quizás por este medio hayamos conmovido, iluminado y arrancado un alma a la perversidad.

LEON DENIS.

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    IDENTIDAD DE LOS ESPÍRITUS


264. La bondad y la benevolencia también son atributos esenciales de los Espíritus purificados. No alimentan odio a los hombres ni a los demás Espíritus. Lamentan sus debilidades, critican sus errores, pero siempre con moderación, sin resentimiento ni
animosidad. Si se admite que los Espíritus realmente buenos sólo pueden querer el bien y expresar conceptos elevados, se concluirá que todo lo que en el lenguaje de los Espíritus revele falta de bondad e indulgencia no puede tener origen en un Espíritu bueno.

EL LIBRO DE LOS MEDIUMS
ALLAN KARDEC

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         PSICOLOGÍA EN EL MÁS ALLÁ


     Para algunas personas, la idea de una “psicología en el más allá” puede parecer difícil de aceptar o de comprender. Es innecesario decir que para el que no cree en nada más que en la materia y piensa que con la muerte del cuerpo físico se extingue la existencia, una psicología al otro lado de la tumba no es más que una fantasía. Sin embargo, tampoco está del todo claro qué puede ofrecer una terapia psicológica en el plano espiritual entre aquellos que sabemos que somos seres espirituales inmortales en transitoria experiencia corpórea. Esto sucede porque no deja de estar extendida una percepción un poco mágica del momento de la muerte. Son muchos los que ignoran que hacer balance de lo vivido en la última encarnación puede llegar a ser una tarea muy difícil y penosa, aunque esencial. La comprensión de la vida en el plano espiritual y la planificación de futuras existencias están íntimamente relacionadas con la capacidad del desencarnado de sopesar sus recientes logros y fracasos con sinceridad y serenidad, armonizándolos con los archivos del inconsciente aún inaccesibles al desencarnado en los primeros momentos del regreso a la patria espiritual.

      Gracias a la psicografía, hoy conocemos relatos que nos exponen cómo los espíritus desencarnados son amparados psicológicamente en el plano espiritual. Reciben así el auxilio terapéutico necesario para que puedan comprender la nueva etapa de vida que se revela ante sus ojos tras la muerte física. No hay que subestimar el choque que puede suponer para una persona que no creía en nada más que en la materia, que despierte al otro lado de la vida, habiendo dejado atrás todo cuanto pensaba ser lo único que poseía. Tampoco hay que infravalorar el inmenso desamparo emocional que experimentan algunos espíritus que, creyendo saberlo todo sobre la vida espiritual cuando están encarnados, se encuentran algunas veces como niños que deben reaprender tantas cosas. Todo esto, sin mencionar la angustia que puede provocar la separación de la familia o la decepción que resulta de la constatación de que los méritos conquistados en la Tierra, si no están avalados por una conducta ética, moral y humana, no tienen ningún valor en el más allá.

La verdad es que la muerte nos devuelve a la realidad creada y alimentada por nuestra propia conciencia durante nuestra jornada en la Tierra. Despojarse del cuerpo físico no implica un conocimiento inmediato de las vidas pasadas del espíritu, ni tampoco una capacidad de auto-análisis sincera y realista. Puesto de otra manera, el paso por la carne deja reminiscencias en el periespíritu que no se eliminan tan fácilmente con la muerte. Cuanto más apegados estamos, más ayuda necesitamos para eliminar los registros asociados al orgullo, a la vanidad y al egoísmo. Desencarnado, el hombre debe verse frente a frente con su propia verdad. Pero nadie puede ver la verdad mientras tenga la visión ensombrecida por el orgullo, el egoísmo o la vanidad. Precisamente por esto, en la condición evolutiva en la que nos encontramos en la Tierra, es muy raro que un desencarnado se acuerde automáticamente de todo cuanto vivió en otras encarnaciones. El acceso sin restricciones a la información archivada en el propio espíritu sobre la historia evolutiva de cada uno es tan raro como lo son la auténtica humildad y el altruismo legítimo en nuestro planeta.

    El hombre encarnado es de una triple naturaleza: cuerpo, periespíritu y espíritu. Durante su jornada física todo lo que hace, piensa y siente queda registrado en todas las zonas de su ser, que son interdependientes. Se podría decir que el objetivo de la psicología en el más allá es ayudar al hombre a enfrentarse a su nueva situación, en la que ya no posee un cuerpo físico, sino que vive según la cosecha de lo que haya cultivado durante su paso por la carne. No se pretende que el desencarnado supere imperfecciones como el orgullo, el egoísmo y la vanidad, tarea que le corresponde en el transcurso de su inmortalidad. Se trata, sin embargo, de ofrecer al ser situaciones en las que, analizando su propia condición, cada uno sea capaz de reducir su orgullo, vanidad y egoísmo apenas lo suficiente para comprender el presente, empezar a armonizar el pasado en su fuero interno y posibilitar la elaboración de planes más realistas y útiles para el futuro.

     La atención psicológica en el más allá se ocupa fundamentalmente de la delicada tarea de ayudar a los recién llegados de la jornada física a comprender por qué están donde están. Es importante observar que para acceder a este tipo de tratamiento el espíritu debe estar en posesión de sus facultades mentales, aunque se sienta aturdido o tratado injustamente. Para los espíritus que desencarnan en penosas condiciones de inconsciencia y desequilibrio mental y emocional hay que ofrecerles, antes de la atención psicológica, los servicios de primeros auxilios. Solamente una vez que el espíritu ya se encuentra en posesión de sus facultades mentales podrá obtener el debido provecho de las sesiones psicológicas que le serán ofrecidas.

     La literatura mediúmnica nos ha ofrecido relatos en los que queda evidente que el apego es uno de los principales obstáculos al que nos enfrentamos en la condición de recién desencarnados. Podemos sentir diferentes niveles y diferentes tipos de apego. Por ejemplo, podemos sentir apego a las condiciones transitorias de la vida de encarnados, echando en falta los bienes materiales o la condición de superioridad que el poder o los recursos económicos nos concedían en la Tierra. Esta forma de apego está directamente relacionada con la vanidad y el desencarnado debe comprender que en la nueva realidad en la que ha penetrado, tras su muerte física, el único valor es el bien que haya hecho o el esfuerzo de educación que haya realizado.

     Otra forma de apego es el que sentimos por las personas que quedan atrás, como familiares, cónyuges y amigos. Pese a que lo que inicialmente anima dicho afecto sea un sentimiento positivo, el apego a los lazos establecidos en la Tierra puede dificultar que el desencarnado se centre en lo que es su nueva tarea: armonizarse con su pasado, comprender su nueva situación y empezar a caminar hacia adelante. El egoísmo es la emoción desequilibrante que ofrece el trasfondo de este tipo de apego, sea porque deseamos ardientemente volver a disfrutar de la compañía de los que amamos, sea porque nos creemos indispensables para la vida de los nuestros, olvidando que en los planes de la Espiritualidad Superior no existe espacio para improvisaciones. Podemos además experimentar el apego a un sentimiento de superioridad espiritual o auto-iluminación. Personas que, cuando estaban encarnadas, desempeñaban posiciones de orientación espiritual, pueden experimentar el apego por las ideas que defendieron en el campo religioso o filosófico al que estaban afiliadas. Éstos necesitan hacer grandes esfuerzos para superar el orgullo por su conocimiento de la realidad espiritual o por la elevación moral que creen tener.

      La psicología del más allá está fundada en el tratado psicológico más sencillo y sublime del que se tiene conocimiento en la Tierra, el Evangelio de Jesús. ¿En qué se basa esta terapia? El Médico de las Almas ofrecía información a sus discípulos en la medida de su capacidad de comprensión de las cosas del cielo y de la tierra; también dialogaba con ellos, les hacía preguntas, desafiándoles a pensar sobre el significado de sus parábolas; Jesús no esperó hasta que sus discípulos fueran moral o intelectualmente perfectos para enviarles a difundir su palabra. Por el contrario, el Maestro consideró que el propio trabajo edificante, aliado a lo que habían escuchado de él, les enseñaría a superar sus límites y crecer espiritualmente. Hay diversos ejemplos en la literatura mediúmnica que nos demuestran cómo estos principios son aplicados de forma sistemática en la espiritualidad para ayudar a los desencarnados a enfrentarse al orgullo, la vanidad y al egoísmo del que llegan impregnados a la patria espiritual.

En Nuestro Hogar, André Luiz nos cuenta, por las manos del inolvidable Chico Xavier, cómo tras recibir los primeros auxilios y sentirse más fuerte, le invadió un gran deseo de colaborar con los demás. Su orgullo de la condición de médico en la Tierra, sin embargo, le hizo creer que sus conocimientos serían útiles en la colonia espiritual que le acogiera. Nuestro querido amigo tuvo que empezar colaborando en la limpieza de la enfermería, trabajo que, hasta entonces, había considerado inferior. Durante la realización de esta tarea, pasó a observar a los pacientes allí ingresados. Abandonando la máscara del médico de la Tierra que sólo veía a pacientes, pasó a ver hermanos de sufrimiento. Durante su trabajo en la enfermería, mientras hacía tareas que nunca había realizado en su última encarnación, André Luiz aprendió a amar el servicio y a servir con humildad. La forma como consigue autorización para la tarea tampoco debe ser olvidada. André Luiz solicita una cita con Clarencio, Ministro del Auxilio, y se da cuenta que el honorable bienhechor recibe a los que le vienen a consultar de dos en dos. De esta manera, cada uno de los entrevistados no sólo tiene que superar la vergüenza de exponer su caso ante otra persona, sino que también tiene la oportunidad de aprender de las elucidaciones recibidas por su compañero de cita.

     En Memorias de un Suicida, psicografiado por Ivonne do Amaral Pereira, vemos cómo las labores educativas se entremezclan con la revisión del pasado delictuoso de los espíritus “aprisionados” en la Torre. Allí, espíritus, antes criminales en la Tierra o en la espiritualidad, reciben lecciones sobre los derechos de cada individuo en la sociedad terrena y en la espiritual. Los reclusos viven en pequeños recintos para estudio y residencia, recibiendo amplias oportunidades de reflexión. Conocemos además una especie de gabinete de fenomenología transcendental donde un complejo equipo, cuyo magnetismo ejerce la influencia de un imán, posibilita la visión de los pensamientos y acciones pasadas de los sujetos investigados. Para la reeducación de los espíritus ignorantes e inferiores, dicha clase de aparatos es muy útil e indispensable. Esto sucede porque pese a recibir las instrucciones más elevadas, muchos siguen cegados por el orgullo. Éste sofoca las conclusiones lógicas del razonamiento, que prefiere presentar quejas y otros argumentos para justificar las faltas. Pese a que intentemos esquivar nuestras responsabilidades por miedo al futuro preparado por nuestras actitudes del pasado, la espiritualidad dispone de métodos tan energéticos como nuestra resistencia en asumir nuestros compromisos.

No podría terminar esta colaboración sin recordar al Hospital Esperanza, que conocemos en el libro Lirios de Esperanza, psicografiado por Wanderley de Oliveira y dictado por el espíritu Ermance Dufaux. El objetivo de dicha institución erguida en la psicosfera brasileña, es ofrecer socorro y orientación a los seguidores de Cristo de distintas tradiciones filosóficas y religiosas, que no supieron o no quisieron asumir el compromiso con su mensaje de amor. Quizá sorprenda al lector saber que en este hospital existe un área, denominada Judas Iscariote, dedicada especialmente a la recuperación mental de líderes espiritistas que analizaron con gran atención las necesidades de los demás, pero se olvidaron de su propia liberación. Los que ingresan allí entienden el mensaje de Jesús y del Espiritismo por las vías de la razón, pero son adictos a la admiración y a la notoriedad, aún principiantes en el amor desinteresado y fraterno.

     En conclusión, debemos comprender que el hombre desencarnado es simplemente el hombre desprovisto de su cuerpo físico. Cuando volvemos a la espiritualidad llevamos con nosotros todo el progreso moral que hayamos realizado, pero obviamente también cargamos con todas nuestras imperfecciones. Éstas siguen poniendo trabas a nuestro progreso en la espiritualidad, así como lo hacían en la carne. Gracias a la misericordia divina y a la tolerancia y dedicación de la Espiritualidad Superior, el hombre no estará jamás desamparado en cualquiera que sea el plano en el que se encuentre. Los métodos y equipos utilizados por los trabajadores de la psicología del más allá lo demuestran. Demos gracias a Dios y a los amigos y mentores que, pese a nuestras imperfecciones, nos siguen ofreciendo la oportunidad de armonizarnos con el pasado, comprender el presente y construir un futuro de más luz para toda la humanidad.

Por Janaina Minelli de Oliveira. Doctora en Lingüística Aplicada y profesora de Habilidades Comunicativas en la Universidad Rovira i Virgili. Colabora en los proyectos de asistencia social y divulgación del Centro Espírita Amalia Domingo Soler de Barcelona.
(Art. Tomado de la Revista Espírita Número: 4 )


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CHARLES R. RICHET Y EL NACIMIENTO DE LA  METAPSÍQUICA

      Médico francés, catedrático de fisiología en 1878, miembro de la Academia de ciencias y de medicina, Charles Richet se convirtió en 1919 en presidente honorario del IMI (Instituto Metapsíquico Internacional). Luego, ocupó el puesto de presidente entre 1930 y 1935.

      Su contribución a la investigación metapsíquica fue muy importante, especialmente por su participación en los experimentos con los célebres médiums de la época. En octubre de 1892, en Milán, colaboró con una comisión que dirigía una serie de experimentos a los que se había prestado Eusapia Palladino, médium de efectos  físicos. Prosiguió luego sus propios experimentos en París, y publicó el resultado de sus investigaciones en el periódico de la S. P. R. (Society for Psychical Research) iniciando al mismo tiempo una correspondencia con Frederick Myers.

      Charles Richet se interesó particularmente por el estudio de la telepatía, la clarividencia, la premonición y la psicoquinesia.  Pero desafiaba las teorías y otorgaba el mayor valor a la realidad de los hechos. Sin embargo, como todo investigador, tenía unos supuestos de base, especialmente una convicción  “fisicalista” según la cual el pensamiento (la consciencia) no podía concebirse fuera del cerebro. Por consiguiente, para él, los fenómenos paranormales probablemente podían comprenderse con arreglo a una energética interna (hoy diríamos “intrapsíquica”) y le era indispensable establecer un marco de investigación que fuera radicalmente opuesto a las hipótesis espíritas. En efecto, consideraba que los fenómenos paranormales eran únicamente de naturaleza fisiológica, y refutaba todas las concepciones relacionadas con la supervivencia del alma después de la muerte. Más allá de sus dudas sobre la realidad espírita, en su proceso científico Charles Richet aportó respuestas sobre la naturaleza humana y su relación con los fenómenos púdicamente llamados “psíquicos”. De hecho se trata de una relación entre espíritu y materia. Pero en la época, se desconfiaba de las nociones espiritualistas para evitar la amalgama con los fenómenos de milagros religiosos.

     No obstante, las obras de Charles Richet siguen siendo una fuente de información importante e interesante.

     A la vez físico, psicólogo y filósofo, se ocupó de todos los campos de investigación para comprender al hombre y el mundo que le rodea.

     A partir de 1884, Charles Richet participó en el movimiento pacifista, que no impidió la guerra de 1914, pero contribuyó vigorosamente a preparar la defensa de la paz después de esa guerra.

    Miembro, y luego presidente de Sociedades pacifistas, Charles Richet prosiguió su acción mediante discursos, conferencias, artículos de prensa, libros y su activa participación en congresos nacionales e internacionales de los cuales fue presidente.

     «En cuanto se constituye una ciencia nueva, a pesar de las grandes esperanzas que hace nacer en sus entusiastas y audaces promotores, es tratada primero, por el gran público, pero sobre todo por los eruditos, con burla y desprecio. Me atreveré pues aquí a pedir socorro para una ciencia nueva,  todavía sin forma y en esbozo, ciencia llamada de las cosas ocultas, ciencia que (en 1894) denominé Metapsíquica, pero que de buena gana llamaría ciencia de lo inhabitual… ¡Pues bien! Esa ciencia de lo inhabitual a la que he dedicado tantos esfuerzos es perseguida. ¡Oh! No me conmuevo por ello .

Todas las ideas nuevas lo fueron en su origen. ¿Por qué no iban a serlo aún hoy? 

( Autoría desconocida)

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