martes, 29 de mayo de 2018

Mensaje psicografiado de Chico Xavier


Temas de hoy:

- Amor filial y Amor paterno
- La moral cristiana del Espiritismo
-La Luz que nos guía
- Mensaje psicografiado de Chico Xavier
-¿ Qué conclusiones se pueden deducir de la Reencarnación?





                AMOR FILIAL Y AMOR PATERNO
                                                                           
           
La ley natural - ¿ impone a los hijos la obligación de trabajar para sus padres? 
- Ciertamente, del mismo modo que los padres deben trabajar para sus hijos. Por eso Dios ha hecho del amor filial y del amor paterno un sentimiento natural, a fin de que, mediante este mutuo afecto, los miembros de una misma familia sean inducidos a ayudarse recíprocamente. Es lo que con sobrada frecuencia se olvida en vuestra sociedad actual. 
EL LIBRO DE LOS ESPIRITUS 
ALLAN KARDEC 


                                                           *******************************


                           


                                                                          

               LA MORAL CRISTIANA DEL                                     ESPIRITISMO


El Espiritismo tomando su punto de partida en las mismas palabras de Cristo, como Cristo tomó el suyo en las de Moisés, es una consecuencia directa de su doctrina. 
A la vaga idea de la vida futura, añade la revelación de la existencia del mundo invisible que nos rodea y puebla el espacio, y precisando así la creencia, le da un cuerpo, una consistencia, una realidad en el pensamiento. Él define los lazos que unen el alma al cuerpo, y levanta el velo que ocultaba a los hombres los misterios del nacimiento y de la muerte. Por el Espiritismo el hombre sabe de donde viene, a donde va, porqué está en la Tierra, porqué sufre en ella temporalmente, y ve en todas partes la justicia de Dios. Sabe que el alma progresa sin cesar a través de una serie de existencias sucesivas, hasta adquirir el grado de perfección que pueda aproximarle a Dios.
Con la reencarnación se destruyen las preocupaciones de razas y castas, puesto que el mismo Espíritu puede renacer rico o pobre, gran señor o proletariado, libre o esclavo, hombre o mujer. De todos los argumentos que se han invocado contra la justicia de la servidumbre y de la esclavitud y contra la sujeción de la mujer a la ley del más fuerte, no hay ninguno tan lógico como el hecho material de la reencarnación. Si, pues, la reencarnación funda sobre una ley de la naturaleza el principio de la fraternidad universal, funda también en la misma ley el de la igualdad de derechos sociales y por consiguiente el de la libertad.
 Los hombres no nacen inferiores y subordinados sino por el cuerpo; por el Espíritu son iguales y libres. De aquí el deber de tratar a los inferiores con bondad, benevolencia y humildad, porque el que hoy es nuestro subordinado, puede haber sido igual o superior nuestro, o quizá un pariente o un amigo, como también nosotros a la vez podemos venir a ser subordinados de aquel que nosotros mandamos.
 Quitad al hombre el Espíritu libre, independiente y sobreviviente al cuerpo, y haréis de él una máquina organizada, sin objeto, sin responsabilidad, sin otro freno que la ley civil, capaz de ser explotado, como un animal inteligente. No esperando nada después de la muerte; si sufre, no tiene en perspectiva más que la desesperación y la nada por refugio. Con la certeza del porvenir, con la de volver a encontrar a los que ha amado, con el temor de hallar otra vez a los que han ofendido, cambian completamente todas sus ideas. Si el Espiritismo no hubiese hecho otra cosa que sacar al hombre de la duda sobre la vida futura, ya habría hecho para su mejoramiento moral más que todas las leyes disciplinarias que le detienen algunas veces, pero que no le modifican o transforman.
 Haciendo caso omiso de la preexistencia del alma, la doctrina del pecado original no solamente es inrreconciliable con la justicia de Dios, que haría responsables a todos los hombres de la falta de uno solo; sino que sería un contrasentido, y tanto menos justificable cuanto que el alma no existía en la época a que se pretende hacer remontar su responsabilidad. Con la preexistencia y la reencarnación, el hombre al renacer trae el germen de las pasadas imperfecciones y de los defectos que aún no ha corregido, los cuales se traducen por sus instintos nativos, y por sus propensiones para tal o cual vicio. Aquí está su verdadero pecado original, cuyas consecuencias sufre naturalmente, pero con la diferencia capital de que lleva la pena de sus propias faltas y no de la falta cometida por otro; además, otra diferencia hay a la vez consoladora, animadora y soberanamente equitativa, que consiste en que cada existencia le ofrece los medios para redimirse por la reparación, y de progresar ya sea despojándose de alguna imperfección, ya sea adquiriendo nuevos conocimientos, y esto hasta que estando suficientemente purificado no tenga ya necesidad de la vida corporal, pudiendo vivir exclusivamente de la vida espiritual, eterna y bienaventurada.
 Por la misma razón el que ha progresado moralmente, trae al renacer, las cualidades nativas, del mismo modo el que ha progresado intelectualmente tras las ideas innatas de aquellos conocimientos; se identifica con el bien, lo practica sin esfuerzo, sin cálculo y por decirlo así sin pensarlo. El que está obligado a combatir sus malas tendencias, aún está en la lucha; el primero ha triunfado ya; el segundo está en camino de hacerlo. Hay pues virtudes originales, como hay saber original y pecado, o mejor, vicio original, es decir, inclinación, disposición, tendencia natural.
 Creemos que estas consideraciones son dignas de ser estudiadas, y en nuestra humilde opinión, nos parece que los hombres deberían fijarse más en estudiar su presente, que no en averiguar quienes fueron sus antecesores.
 Que venimos de Dios no cabe duda, ¿Si Dios no fuera Dios, quién sería? La clara prueba de que Dios existe; es que hay algunos hombres que lo niegan. En cuanto al sistema de las causas finales, estamos conformes hasta cierto punto nada más.
 El hombre, podrá ser el rey de la Tierra, la causa final de las especies orgánicas de este planeta, pero no la última creación del Eterno.
Esos mundos que en la noche silenciosa contemplamos en el espacio inmenso, y que parece que nos hablan de Dios por medio de figuras cabalísticas, tienen necesariamente que estar habitados, y muchos de ellos por humanidades más adelantadas que la terrena, porque el hombre de la Tierra no puede ser la última palabra de Dios, es completamente imposible: somos un compuesto de necio orgullo, de ridícula vanidad, no sabemos definir a Dios y le damos nuestras pasiones; no nos conocemos a nosotros mismos, y queremos conocer la causa creadora; no en balde dice una antigua sentencia, que no hay nada tan atrevido como la ignorancia.
Memorias por Amalia Domingo Soler
                                                            *************************




                                 
     
               LA LUZ QUE NOS GUÍA

¿A dónde vamos ? “Cada desencarnación en nuestro mundo representa, digámoslo así, un nacimiento en el espacio. Allí vuelve el Espíritu después de librada su batalla aquí bajo; allí vive contento e individualizado con su periespíritu o cuerpo espiritual que afecta precisamente la forma de su última encarnación, cuyo periespíritu le permite relacionarse con los demás seres espirituales que le rodean. Al llegar al espacio, al desprenderse de su cuerpo material, al reconocerse el Espíritu, se cumple en él una de las leyes admirables que rigen el mundo espiritual. Procede por sí mismo al reconocimiento del valor moral de los hechos que ha realizado en la vida que acaba de dejar, se erige en su propio juez; los actos, las palabras, los propios pensamientos que como hombre efectuó, pronunció o tuvo; se presentan ante él como cuadros disolventes, y acata algunos, y reprueba terminantemente los demás, es la conciencia desnuda y libre de la hipocresía humana que se juzga a sí misma y falla contra su propio ser”. “Allí, en la vida errática, en el espacio, el Espíritu reconoce sus yerros mejor que en la Tierra, y toma resoluciones, adopta determinaciones que comprende son necesarias para su purificación y progreso. Al verse detenido en su vuelo hacia las alturas luminosas del espacio, por el peso de su periespíritu, aún demasiado denso, demasiado grosero, para permitir su elevación, se hace cargo de esa densidad, adquiere el convencimiento de que su detención en los planos inferiores de la atmósfera terrestre, es debida a las muchas manchas que afean su cuerpo espiritual, y entonces, indaga, busca, pregunta cómo ha de conquistar ese estado especial, que le dejará elevarse como los demás seres que cruzan veloces el espacio infinito, dejando tras ellos un reguero de luz. La misericordia de Dios, auxilia al cumplimiento de la ley de justicia en aquel pobre ser,permitiendo que la contestación le sea dada por sus protectores espirituales, y al oírla se convence de que, efectivamente, sólo las luchas y los dolores de la vida material pueden obrar como reactivo purificador sobre él, transformando su periespíritu pesado, grosero, denso, incapaz de elevarse en un organismo fluídico de blancura inmaculada y de resplandeciente luz”. 

 Extractos del Libro La Luz que nos guía. 
-Amalia Domingo Soler-


                                                 **********************
                                        

                                                                 
                                                                    

MENSAJE PSICOGRAFIADO 


Mis queridos amigos de nuestra amada  Doctrina Espírita, que Jesús esté con vosotros y que su paz nos envuelva a todos.
Vengo a hablaros en este día de las bellezas que encontrñe en el mundo de los espíritus del lado de allá, como se dice ahí, en la Tierra.
Al retornar a la vida espiritual encontré muchos amigos que me esperaban, lo que me causó tamaña conmoción, la felicidad tan soñada existe cuando tenemos amigos queridos y familiares que velan por nosotros aquí en la Tierra y también en el plano espiritual.
La sensación que viví, no podría explicarla, porque faltarían palabras adecuadas para definir la amplitud que el momento me proporcionó y la alegría al despertar con amigos queridos; fueron muchas alegrías juntas que mi corazón conmovido se encontró, lleno de gratitud a Dios.
Para mi no fueron un sacrificio las horas de dedicación al bien, porque me sentí realizado y contento con el cumplimiento de la misión tan pequeñita de mi última reencarnación en la Tierra.
Deseo en este momento deciros que hacer el bien en favor de nuestro prójimo, es una de las causas más nobles que el ser humano pueda realizar, y que la gratitud de Dios siempre nos alcanzará en sus manos, a través de nuestros sinceros intereses en realizar el bien en cualquier parte, tiempo y situación.
Amense mucho; convivan entre sí las alegrías y no se dejen dominar por pensamientos de desánimo, mis queridos, vuelvanse la fuerza que impulsa la esperanza, la fe y el amor.
Recuerden siempre, mis queridos amigos, que Jesús continúa en el timón y que el barco precisa navegar en las aguas para llegar al margen del océano del amor incondicional.
Que Dios les bendiga a todos, mis queridos amigos de mi corazón. Mucha paz, mucho amor y mucha luz en el camino de todos vosotros.
Que el gran Señor del Universo nos ilumine, dejo mi abrazo para todos.

Chico Cisco de Dios


                                          ***********************







    ¿ Qué  conclusiones se  pueden 
        deducir de la  reencarnación?








           La primera es la  existencia del  Espíritu  humano, como Ente real,  y de su inmortalidad, puesto que sigue existiendo y vuelve para  reencarnar.  La vida prosigue y no cesa, dentro de un constante proceso evolutivo de transformación continua,  y  la parte  mental o psíquica del Ser humano, también prosigue en su camino después del efímero paso que tenemos  por  este mundo.

      En  segundo lugar, de la existencia del Espíritu, se deduce invariablemente  la existencia  real de un Principio ,Origen y Causa  del mismo y  de todo lo que existe, que llamamos Dios, en un concepto más amplio aunque el Ser humano lo intuya solamente, pero no lo comprenda porque sea incapaz de abarcar la idea de lo Absoluto. 

        En tercer lugar, por esta Ley cósmica  de la Reencarnación, que se liga a la de Causa y Efecto, podemos comprender   de forma clara y evidente las causas de las desigualdades humanas,   de cuyo origen  somos responsables y autores nosotros mismos.

     En cuarto lugar,  por la Ley de la Reencarnación,  comprendemos como se engrana el mecanismo de la evolución progresiva del Ser mediante su propio  esfuerzo durante su paso a través de  las diversas existencias humanas en mundos físicos. Esta evolución supone un  perfeccionamiento  progresivo,  y su resultado  es la consecución de la felicidad  según avanza en su caminar evolutivo hacia  la comprensión o  participación cerca de su  Creador o Fuente de Origen, como meta ideal  de Suprema Perfección.

          También nos lleva  a comprender el mecanismo de actuación de la Ley  de Consecuencias  al considerar  que las misiones y deudas que cada uno traemos a este mundo, son el  lógico resultado de nuestras experiencias de vidas anteriores. Tengamos claro que nuestro presente es el resultado de nuestros actos en el pasado, así como que nuestro futuro depende de nuestros actos en el presente. Por tanto también se desprende de aquí, que la felicidad a que todo el mundo aspiramos depende  solamente de nuestra capacidad de hacer el bien.

     Asimismo  la reencarnación ilumina y amplía el concepto de la Justicia Divina, porque por la Ley  de Consecuencias  que la acompaña,  a cada cual se le da según sus obras. Podemos por lo tanto, llegar a  comprender y a sentir  como realmente existe una Justicia inmanente en toda la Creación, que es Absoluta y Perfecta, de modo que a cada uno se nos va a dar a cada paso aquello que necesitemos para evolucionar, que  a su vez será  lo que merezcamos según nuestros actos.  

     Por esta Ley Natural, podemos  llegar a comprender  cómo actúa esta Justicia Divina, comprendiendo  todos los sucesos que acontecen en la vida y sus porqués, pues funciona  junto a la de Causa y Efecto  reajustando los actos del pasado que no se han borrado del alma y se hallan ocultos en el subconsciente.  Esto nos  lleva así a comprender el por qué el Ser humano tiene un sentido inmanente  de la Justicia, lo cual demuestra que la Justicia existe.  En relación con lo dicho, se puede deducir que por la  Ley de la Reencarnación y la ley  de Consecuencias que la regula, todo se paga y todo se redime antes o después por lo que ningún acto bueno o malo queda sin sanción.

   Asimismo  es de subrayar que también ofrece una explicación racional sobre los sufrimientos y miserias de esta vida cuando los padecen personas que, aparentemente, no los merecen porque en esta vida no han hecho nada para merecerlos.

- Jose Luis Martín-



                                                    
“La sabiduría que capacita para ayudar; la voluntad que dirige a la sabiduría y el amor que inspira a la voluntad; estas son las cualidades que hay que adquirir” 
Krishnamurti-


                                            *******************




viernes, 25 de mayo de 2018

La Mediumnidad como instrumento de evolución


Hoy veremos aquí :

- Reflexión  espírita
-Viviremos siempre
-Metas de unión y armonía
-La Mediumnidad como instrumento de evolución
-¿Se puede reencarnar en varias personas a la vez?


                                                          **************************


                                

                       Reflexión espírita

No te dejes derrotar en ninguna situación. 
La peor derrota es el desanimo, el desaliento. 
El desaliento arruina totalmente la vida. 
!!! No te desanimes jamas !!! 
Sigue adelante con valentía, porque la victoria sonrie a los que no se paran en medio del camino. 
El pensamiento y la palabra tienen mucho poder. 
La palabra es el vehículo a través de la cual se manifiestan los pensamientos.
La palabra es la parte material y el pensamiento es el reflejo del alma, exteriorizado a través de las palabras. 
Que tus pensamientos sean siempre buenos, elevados y nobles y así sera tu espíritu.


Ángeles Calatayud-

                                    **************************************




                                

              VIVIREMOS SIEMPRE 
Hijo, no humilles a los ignorantes y a los débiles.- 
Todos somos viajeros de la vida eterna. 
De la cuna al túmulo atravesamos a penas un acto del inmenso drama de nuestra evolución hacia Dios. 
A veces, el Señor viste el traje pobre del operario humilde para conocer sus duras necesidades, y el operario humilde viste el suntuoso traje del Señor, para conocerle las duras obligaciones en la tarea administrativa. 
Cuando un hombre menosprecia las oportunidades de tiempo y dinero que el Cielo le confía, vuelve al mundo en otro cuerpo, experimentando escasez de todo. 
No escarnezcas al estropeado. Tu boca podrá cubrirse de cicatrices. 
No recojas los bienes que no te pertenecen. Tus brazos son susceptibles de quedar paralíticos, sin que puedas acariciar lo que es tuyo, provisionalmente. 
No camines al encuentro del mal, por que el mal dispone de recursos para sorprenderte, tal vez con la perturbación y con la muerte. 
Ayuda y sigue adelante, expandiendo un corazón compasivo para con todos los dolores, y lleno de amor y perdón para todas las ofensas. 
Cuando no puedas elogiar, cállate y espera, porque la lengua viciada en la definición de los defectos ajenos, regresa al mundo en plena mudez. 
Quien llega a través de una cuna risueña, en la mayoría de los casos es alguien que vuelve al campo de la carne, con el fin de restaurarse y aprender. 
Así como la flor se destina al fruto que alimenta, tu conocimiento debe producir la bondad que construye y santifica. 
Acuérdate que largo es el camino y que necesitaremos cambiar de cuerpo, en dirección de la victoria final, tantas veces como fueran necesarias,hasta que la indispensabilidad de la vestimenta física se desvanezca con las encarnaciones sucesivas… 
Recogeremos de lo que hayamos sembrado. 
No desprecies, así, a los menos felices. 
El malhechor y el vagabundo que se dejaran esclavizar por los demonios de la pereza son igualmente nuestros hermanos. Ayudémosle, a través de todos los medios a nuestro alcance. 
No siempre el verdadero desafortunado es aquel que se debate en un lecho de sufrimiento. No olvides al infeliz bien trajeado que cruza las avenidasde la ignorancia, sin paz y sin luz.* 
Hijo mío, volveremos aún a la Tierra, probablemente, muchas veces… 
El servicio de redención así lo exige. 
Ama a todos. 
Auxilia indistintamente. 
Siembra el bien, al margen de todas las sendas. 
Recurriremos al amparo de muchos. Es de la Ley del Señor que no avancemos sin los brazos fraternales, unos de los otros. 
¡Prepara, desde ahora, la colaboración de que necesitarás, con el fin de que prosigamos, en paz, hacia la cima de la montaña! ¡Sé hermano de todos para que te sientas, desde hoy, en el centro de la gran familia humana, y el Señor Supremo te bendecirá! 
NEIO LÚCIO 
FRANCISCO CANDIDO XAVIER 


                                               ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^



                                                             


                METAS DE UNIÓN Y ARMONÍA

El Espiritismo debería ser un escudo contra el espíritu de discordia y desunión, pero este espíritu en todo tiempo sacude su ponzoña sobre los humanos, porque está celoso de la felicidad que procura la paz y la unión. ¡Espiritistas! -Él podrá, pues, penetrar en vuestras asambleas y no lo dudéis, procurará sembrar en ellas la enemistad, pero será impotente contra los que están animados de la verdadera caridad. Estad preparados y velad sin cesar en la puerta de vuestro corazón, así como en la de vuestras reuniones, para no dejar penetrar el enemigo. Si vuestros esfuerzos son impotentes contra el de fuera, siempre dependerá de vosotros impedirle el acceso de vuestra alma. 
Si nacen disensiones entre vosotros, sólo pueden ser suscitadas por los malos espíritus. 
Que los que tengan, pues, en más alto grado el sentimiento de los deberes que les impone la urbanidad, lo mismo que el Espiritismo verdadero, se manifiesten lo más pacientes, los más dignos y lo más cariñosos.. Algunas veces los buenos espíritus pueden permitir estas luchas para proporcionar tanto a los buenos como a los malos sentimientos, la ocasión de descubrirse, a fin de separar el mal grano de la cizaña y estarán siempre del lado que haya más humildad y verdadera caridad. 


El libro de los médiums 
San Vicente de Paúl. 


                                                      **********************************




                           
                                                  

         LA MEDIUMNIDAD COMO INSTRUMENTO DE EVOLUCIÓN

Hay una pregunta que, generalmente, inquieta a los espiritualistas: ¿Cómo creó Dios el Universo? La Ciencia afirma que el surgimiento de la materia se dio a partir del Big Bang, la gran explosión que ocurrió hace 13,7 billones de años. Esa teoría explica que, en el inicio, sólo existían cuatro energías: la fuerza nuclear fuerte y débil, el electromagnetismo y la fuerza gravitacional. Conforme con esa teoría, por un fenómeno aleatorio, la fuerza gravitacional se desprendió de las otras tres, que simplemente se estabilizaron, y entonces comenzó a expandirse, generando así la explosión.

     Allan Kardec había presentado esa misma pregunta a los Espíritus antes del año 1857 y ellos respondieron: «Para servirme de una expresión común, diré: por Su Voluntad. Nada caracteriza mejor esa voluntad omnipotente que esas bellas palabras del Génesis – ‘Dios dijo: Que se haga la luz y la luz se hizo’» (El Libro de los Espíritus, cuestión 38)

     En el libro Universo y vida, el Espíritu Áureo, por la psicografía de Hernani T. Sant’Anna, afirma sobre la creación: «Hay tres momentos decisivos y divinos en que el transformismo evolutivo señala triunfos definitivos: el surgimiento de la materia, el surgimiento de la energía y el surgimiento del Principio Espiritual» (SANT’ANNA, H, Universo e vida, FEB, 1980, p. 35-51) Y sigue aclarando sobre el nacimiento del Principio Espiritual que es presentado como «el germen del Espíritu, la protoconsciencia. Una vez nacido, jamás se deshará, jamás morirá. Hijo de Dios Altísimo, inicia entonces su lenta evolución, en el espacio y en el tiempo, rumbo al principio celeste, a la infinita grandeza crística».

      De esa forma, «el Principio Espiritual, crisálida de Consciencia, nace, por transformación, de la extrema evolución de la Energía, en la cuna de la materia. Se alejó del lecho oceánico, alcanzó la superficie de las aguas protectoras, se movió en dirección al barro de las orillas, se debatió en el charco, llegó a la tierra firme, experimentó en la floresta copioso material de formas representativas, se irguió del suelo, contempló los cielos y, después de largos milenios, durante los cuales aprendió a procrear, alimentarse, escoger, recordar y sentir, conquistó la inteligencia... Viajó del simple impulso hacia la irritabilidad, de la irritabilidad hacia la sensación, de la sensación hacia el instinto, del instinto hacia la razón. En esa penosa peregrinación, incontables milenios discurrieron sobre nosotros». Concluye Áureo: «En síntesis, el hombre de las últimas decenas de siglos representa la humanidad victoriosa, emergiendo de la bestialidad primaria». Recorriendo los peldaños de la vida, desde el último de los seres hasta Dios, se evidencia la gran ley de continuidad y de solidaridad.

     Gabriel Delanne manifestó pensamiento muy semejante en los comienzos del Espiritismo: «El principio espiritual evolucionó lentamente, de las más ínfimas formas a los organismos más complejos. Durante el larguísimo período de las edades geológicas, las facultades rudimentarias del Espíritu se desarrollaron sucesivamente, actuando sobre el periespíritu, modificándolo y dejando en cada etapa los rasgos del progreso realizado» (DELANNE, G. La evolución anímica, cap. 3)

     Considerando que el periespíritu, entre muchas otras funciones, es el envoltorio del Espíritu, el elemento de ligación entre él y el cuerpo y el elemento en donde se registran todas las ocurrencias que envuelven el ser, en todo ese peregrinar el periespíritu acumula informaciones, mientras que el Espíritu almacena experiencias.

     Además de eso, en todos los encarnados es espontáneo el proceso de auto-exteriorización y expansión periespiritual, haciendo que el periespíritu tenga importante papel en el mecanismo de la mediumnidad. Es por su capacidad de expansión, no limitándose al cuerpo físico, que es posible al encarnado comunicarse con el desencarnado, cuyo periespíritu también tiene esa capacidad expansiva, haciendo de la mediumnidad un fenómeno natural.

      Pero, en todas las épocas de la humanidad, la inspiración es siempre el sistema inicial del intercambio, pues los Espíritus siempre han influenciado a los encarnados por un proceso que podemos llamar de telementación, en que los seres se influencian mutuamente mente a mente.

Raíces históricas
 De esa forma, las manifestaciones de la mediumnidad, con la comunicación espontánea y natural entre los dos planos de vida, desde los primeros tiempos, generó las creencias en la inmortalidad por las evidencias empíricas de las comunicaciones con el plano invisible. Se puede afirmar que en las raíces históricas vamos a encontrar el mediumnismo, constituido de prácticas empíricas de la mediumnidad, teniendo los hechos mediúmnicos como su materia prima.

   Si conocemos ese proceso histórico antiguo a la luz del Espiritismo, vamos a observar que las contradicciones de las prácticas mediúmnicas de los primeros tiempos son tan solo aparentes. Nacen de la interpretación parcial de los textos o de prejuicios religiosos desarrollados a lo largo del tiempo por la dificultad de entendimiento de la supervivencia a la muerte, que es una realidad compleja, poco comprendida y que revela de forma patente la existencia del Espíritu no como algo indefinido o sobrenatural, sino como hecho natural y concreto.

   Hecho es que todas las religiones tuvieron sus orígenes en los hechos mediúmnicos, o sea, contaron con la intervención de fuerzas desconocidas y consideradas sobrenaturales. En esa línea de razonamiento podríamos clasificar didácticamente las fases mediúmnicas: Animismo tribal En él preponderaron la magia y el fetichismo, dando origen al antropomorfismo, forma volitiva que conduce a la personalización de las cosas y fenómenos. Sería como dar vida, voluntad y alma –la suya propia– a esas cosas y fenómenos. Protágoras (492 a 420 a.C.) afirmaba que el hombre es la medida de todas las cosas, siendo el conocimiento relativo, pues todas las cosas deben ser examinadas conforme a los intereses del hombre y como él ve la realidad y el mundo.

     En esa etapa es por el sentimiento y no por el raciocinio que el hombre humaniza el mundo: tierra – madre; cielo – padre. Con el surgimiento de la agricultura aparecen la zoolatría, la litolatría y la fitolatría. La propia mitología tiene por base el antropomorfismo.

     Los fenómenos mediúmnicos inicialmente ofrecen soporte al antropomorfismo y al surgimiento del culto de los ancestrales –manes, dioses del hogar y dioses locales, los lares y penates destinados a proteger a la familia– cuando los Espíritus son confundidos con dioses. La experiencia, la imaginación, el desarrollo mental, llevan al progreso del mediumnismo y surgen las musas de las ciencias y de las artes.

Mediumnismo oracular 
En la segunda fase, la del mediumnismo oracular, el fenómeno mediúmnico es misterio reservado a los iniciados. Es el tiempo de los oráculos como centro de la vida urbana y rural, política y religiosa. Los Espíritus, confundidos con divinidades, ofrecen respuestas en los santuarios por medio de las pitonisas, siendo esa costumbre efecto de la ley de adoración. Con la ampliación de la capacidad de abstracción mental, el desarrollo ético y el surgimiento de normas disciplinarias surge el artificio de la comunicación con los Espíritus y la cosmogonía.

 Mediumnismo bíblico
 Jehovah es un concepto de un dios en evolución. Empezó como dios agrario, evolucionando hacia dios hogar, dios tribal, dios de los ejércitos. Los profetas del Dios único serán médiums que romperán el gregarismo psíquico, caminando hacia la individualización mediúmnica. La prohibición de Moisés del contacto con los muertos no alcanzaba a los que sabían relacionarse con los superiores, transmitiendo a la gente enseñanzas referidas al cumplimiento de la Ley de Dios. Lo que Moisés prohibió es lo mismo que el Espiritismo no acepta en nuestros días: la explotación de la mediumnidad a favor de intereses subalternos y materiales.

 Mediumnidad en el Cristianismo 
Jesús liberó el contenido espiritual de las Escrituras, evidenciando la naturaleza espiritual de Dios y, consecuentemente, del hombre, constituyendo de esa forma la universalidad del Espíritu, la soberanía de la consciencia. El hombre es invitado a interpretar por sí mismo a las enseñanzas que son presentadas de forma simple para el pueblo en forma de parábolas y de manera más elaborada para los discípulos, que ya tenían condiciones de comprender mejor el significado de la relación del hombre con el Padre. El Maestro promovió la transición de la interpretación de la Ley y los profetas para lo espiritual.

 Mediumnidad en el Espiritismo
Para el Espiritismo, la mediumnidad es condición natural del ser humano, facultad que recibe un tratamiento racional y científico. Emmanuel aclara que «La mediunidad es aquella luz que sería derramada sobre toda la carne y prometida por el Divino Maestro en los tiempos del Consolador, actualmente en curso en la Tierra. [...] Siendo luz que brilla en la carne, la mediumnidad es atributo del Espíritu, patrimonio del alma inmortal, elemento renovador de la posición moral de la criatura terrena, enriqueciendo todos sus valores en el capítulo de la virtud y de la inteligencia, siempre que se encuentre ligada a los principios evangélicos en su trayectoria por la faz del mundo» (Emmanuel. El Consolador, preg. 382)

     La mediumnidad es intermediación, atributo del hombre encarnado para corresponderse con los hombres liberados del cuerpo físico. El contacto puede darse pensamiento a pensamiento o periespíritu a periespíritu, teniendo dos direcciones posibles. En una de ellas puede ocurrir una especie de simbiosis con el establecimiento de la obsesión en diversos grados, el crimen y las enfermedades mentales. En la otra, las realizaciones nobles que constituyen núcleos de progreso espiritual. La atracción ocurre de forma natural por las cualidades morales y condiciones espirituales. Por eso, el médium espiritista necesita saber cuál es el objetivo del ejercicio de la mediumnidad, en qué frecuencia vibra, cuál es el trayecto y la naturaleza de sus sentimientos y pensamientos.

     Somos vistos y examinados, sentidos y reconocidos, temidos y hostilizados o amados y auxiliados y eso siempre depende de las elecciones que hacemos, del rumbo que damos a la práctica de la mediumnidad. Por eso es importante saber para qué sirven las comunicaciones mediúmnicas, evitando entregarse a especulaciones relativas al pasado o al futuro, buscar revelaciones científicas u otras que tengan el objetivo de ahorrar el esfuerzo que cabe a los encarnados para realizar las conquistas que les proporcionarán nuevas conquistas en todos los campos del conocimiento. Los Espíritus nos inspiran, pero no tienen la obligación de realizar el trabajo que nos cabe.

     Como ejemplos, podemos citar a Swedenborg, que era muy inteligente y de mucha cultura, pero se perdió en sus propias visiones y creó una secta llena de absurdos. O Andrew Jackson Davis que, lleno de buena voluntad, lanzó una serie de libros en los cuales lo fantástico supera las posibilidades de lo real. A pesar de eso, ellos fueron pioneros que iniciaron el contacto con la espiritualidad en los tiempos modernos.

     De eso podemos concluir que la mediumnidad exige conocimiento, discernimiento y buen sentido. Allan Kardec habló a los hombres con buen sentido, con el lenguaje humano de los que buscan la verdad y evidenció que las manifestaciones no son destinadas a servir a los intereses materiales, constituyendo nuestras imperfecciones morales puertas abiertas de acceso a los Espíritus ignorantes. Evidenció que la utilidad de las manifestaciones está en las consecuencias morales que de ellas provienen, porque revelan leyes de la naturaleza que pertenecen al plano invisible, pero que por esta razón no son menos reales.

      Esas manifestaciones comprueban la existencia del alma, su inmortalidad, la posibilidad de contacto con los muertos, teniendo por objetivos la consolación y el conocimiento. La consolación ocurre por la aclaración acerca de que la separación de los entes queridos por la muerte es temporal, que los sufrimientos de la vida tienen una finalidad, explicando las aparentes injusticias, dando esperanza en el futuro y liberando del miedo a la muerte. El conocimiento proporciona ideas más justas en cuanto al futuro espiritual del hombre, información sobre la realidad espiritual y los paisajes que nos esperan en el más allá. Ofrece aún, comprensión sobre el origen y destino de los Espíritus, así como de sus relaciones con los encarnados. La vida material es vista como excelente oportunidad de evolución, siendo importante vivir de forma espiritual desde ahora.

     El Espiritismo, con el auxilio de los Espíritus superiores, utilizando la mediumnidad como instrumento, abraza todas las ramas del conocimiento humano, auxiliando a la evolución de la Humanidad.

-(Carlos CampettiEs periodista, médium de psicofonía, orador y escritor espírita con amplia experiencia en el movimiento espírita internacional. Director del área de estudios de la Federación Espírita Brasileña, es presidente del Centro de Estudios Espíritas Sin Fronteras y miembro de la Junta Directiva de la Federación Espírita Española)

                                            ******************************



¿Se puede reencarnar el espíritu en varias personas a la vez ?                 



   Esta idea aparece en la película “ El Pequeño Buda”, pero nada tiene que ver con la realidad;  solamente  supone  un   dogma de  fe. o una idea aceptada  dentro de esa religión, que es totalmente respetable, pero bajo este conocimiento espiritual basado en las enseñanzas de carácter elevado y profundo, dadas por los Espíritus Superiores en  la Codificación que formó y clasificó Allan Kardec, plenas de  lógica,  razón y  buen sentido, así como la  experimentación  y las experiencias y enseñanzas que  se han ofrecido mediante el estudio de los fenómenos de la mediumnidad, este concepto  por el que un espíritu “ se reparte” reencarnando al mismo tiempo, simultáneamente,  en otras varias personalidades humanas, carece de todo sentido, pues a cada persona corresponde un espíritu y solo uno, que la anima mientras experimenta una existencia humana en el mundo terrenal. El Espíritu es uno, con sus conocimientos, defectos, virtudes y capacidades; no está formado por aspectos psíquicos independientes que pueden reencarnar por sí solos, al margen de si reencarnan los otros aspectos, o en quienes reencarnan.  
        Desde luego, es posible encontrar características, virtudes  y defectos de un ser  ya fallecido,  en otras varias personas por separado y simultáneamente. Lógicamente esto  no  significa que estas personas  sean todas simultáneamente,  la reencarnación del ser humano que falleció y que ahora queremos identificar como reencarnado.
       Repito: El Espíritu, con sus virtudes y sus defectos, es Único e Indivisible, y sus defectos, virtudes y cualidades  los lleva en su totalidad consigo desde una personalidad humana anterior hasta su otra nueva personalidad que aparece en este mundo. Las virtudes y aptitudes, en aumento, y los defectos y vicios en disminución, sin contar el número de existencias humanas que tendrá que experimentar para ello. 
       El  Espíritu  constituye una Unidad junto con  su cuerpo astral,  y solamente puede formar  y ocupar en cada existencia humana un cuerpo físico al que da vida, y como tal ser humano  se pueden manifestar en él  los distintos aspectos espirituales, positivos y negativos  que porta el Ser procedentes de vidas anteriores.  
     Si en un ser humano, su  Espíritu era uno en él,  y del cual ese ser  humano recibía sus atributos, tal como la inteligencia, la sensibilidad, el temperamento, las intuiciones, etc., lógicamente por esa unidad del Ser que en él se manifestaba, no cabe considerar sino como un concepto erróneo, el que después de la muerte de ese ser humano, esta unidad o entidad que lo alentaba, se divida y se reparta entre otros nuevos humanos al mismo tiempo.
   Tengamos presente que los seres humanos en realidad no somos seres animales que vivimos una experiencia espiritual, sino que por el contrario, somos Seres Espirituales; Espíritus libres e indivisibles que vivimos una experiencia humana en la materia y si así no fuese, los Espíritus de la Codificación se lo hubiesen advertido a Kardec o el mismo Jesús de Nazaret lo hubiese dicho a sus discípulos. .

- Jose Luis Martín-


“La Centella Divina que está en nosotros es lo real, y nuestro cuerpo apenas un reflejo”.

                           -C.Torres Pastorino-(Minutos de Sabiduría)-

                                  ********************