viernes, 22 de diciembre de 2017

El por qué de Jesús





Hoy tenemos :

- Navidad en el Corazón
- Emigraciones e inmigraciones de los Espíritus
- Incertidumbre
-El por qué de Jesús




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                             NAVIDAD DEL CORAZÓN

Muchas Felicidades  a todos mis queridos hermanos.

Navidad del corazón
¡Benditas sean las manos que, en memoria de Jesús, distribuyen en Navidad la plata y el oro, disminuyendo la miseria y la necesidad, el hambre y la desnudez!...
Entretanto, si no fueren iluminadas por el amor que ayuda siempre, esos flagelos volverán mañana, como la mala hierba que aguarda la ausencia del labrador. ¡No retengas, así, la riqueza del corazón que puedes dar, tanto como el mayor soberano de la Tierra! Deja que el comedero de tu alma se abra, feliz, al Soberano Celeste, para que la luz te bañe la vida.
Con Él, extenderás el corazón donde estuvieres, sea para cambiar un pensamiento compasivo con la palabra oscura y áspera o para abonar una semilla de esperanza, donde la aflicción mantiene el desierto!
Con Él, ¡Llenarás de júbilo los ojos de algún niño triste y desamparado y una simple criatura, llevada hoy al vendaval, puede mañana ser el consuelo de la multitud...
Con Él, ¡puedes ofrecer la bendición de la tolerancia a los que trabajan contigo, transformando el altar de tu corazón en altar de Dios!...
¿Qué tesoro celeste pagará el gesto de comprensión en el camino empedrado, la sonrisa luminosa de la bondad en el espinar de la sombra y la oración de cariño y de entendimiento en el instante de la muerte?
La navidad en el mundo es la epopeya del reconocimiento al Señor. La navidad en el espíritu es la comunión con Él mismo. Aunque te encuentres en plena soledad en el comedero del infortunio, sal de ti mismo y reparte con alguien el Don inefable de tu fe.
Acuérdate que Él, brillando en el comedero, tenía consigo apenas el amor a deshacerse en humildad, y, agonizando en la cruz, poseía apenas el corazón, a deshacerse en renunciación...
Pero, usando tan solamente el corazón y el amor, sin una piedra donde reposar la cabeza, se convierte en el Salvador del Mundo, y, aunque coronado de espinas, se hizo el Rey de las Naciones para siempre.
Por el Espíritu de Meimei
Médium Francisco Cândido Xavier
Mensaje del Libro Antología Mediúmnica de la Navidad
( Tomado del "Hermano Bras Alborada" )
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Emigraciones e inmigraciones de los 
                       Espíritus 
35. En el intervalo entre sus existencias corporales, los Espíritus se encuentran en estado de erraticidad y forman la población espiritual del ambiente del globo.. A través de las muertes y de los nacimientos, ambas poblaciones, la corporal y la espiritual, se mezclan 
incesantemente la una con la otra. Hay, pues, a diario, emigraciones del mundo corporal hacia el mundo espiritual e inmigraciones del mundo espiritual hacia el mundo corporal: ese es el estado normal. 

36. En ciertas épocas, reguladas por la sabiduría divina, esas emigraciones e inmigraciones se producen en masas más o menos considerables, a consecuencia de las grandes revoluciones que les acarrean la partida simultánea en cantidades enormes, que de 
inmediato son sustituidas por cantidades equivalentes de encarnaciones. 
      Por consiguiente, es preciso considerar los flagelos destructores y los cataclismos como ocasiones de llegadas y partidas colectivas, recursos providenciales para la renovación de la población corporal del globo, que se robustece mediante la introducción de nuevos elementos espirituales más purificados. Por cierto, si bien en esas catástrofes se produce la destrucción de un gran número de cuerpos, sólo se trata de vestimentas desgarradas, ya que ningún Espíritu perece: apenas cambia de ambiente. En vez de partir aisladamente, lo hacen en multitud; esa es la única diferencia, ya que por una causa o por otra, tarde o temprano, fatalmente deberán partir. 
      Las renovaciones rápidas, casi instantáneas, que se producen en el elemento espiritual de la población a consecuencia de los flagelos destructores, aceleran el progreso social; si no fuera por las emigraciones e inmigraciones que de tiempo en tiempo vienen a darle un impulso violento, ese progreso sólo se realizaría con extrema lentitud. 
      Es de notar que las grandes calamidades que diezman a las poblaciones están seguidas invariablemente por una era de progreso en el orden físico, intelectual o moral y, por consiguiente, en el estado social de las naciones en las que estas tienen lugar. 
      Eso se debe a que tienen por finalidad producir una transformación en la población espiritual, que es la población normal y activa del globo. 

37. Esa transfusión que ocurre entre la población encarnada y la desencarnada de un mismo planeta, se efectúa también entre los mundos, ya sea individualmente en las condiciones normales, o de forma masiva en circunstancias especiales. Hay, pues, emigraciones e inmigraciones colectivas de un mundo hacia otro, de donde resulta la introducción, en la población de uno de ellos, de elementos absolutamente nuevos. Nuevas razas de Espíritus, que vienen a mezclarse con las existentes, constituyen nuevas razas de hombres. Ahora bien, como los Espíritus no pierden nunca lo que han conquistado, llevan consigo la inteligencia y la intuición de los conocimientos que poseen y, por consiguiente, imprimen su carácter peculiar a la raza corporal que van a animar. Para eso no necesitan que se creen nuevos cuerpos exclusivamente para su uso. 
      La especie corporal existe, de modo que siempre encuentran cuerpos listos para recibirlos.. Por lo tanto, sólo son nuevos habitantes. 
      A su llegada a la Tierra integran primero la población espiritual, para después encarnar como los demás. 

EL GENESIS 
ALLAN KARDEC 

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                                            "INCERTIDUMBRE"
                                                                  PSICOGRAFÍA
El mundo físico, de acuerdo con la manera por la cual lo vemos, es impermanente, como todo cuanto contiene. En ese sentido, el ser humano, en su constitución orgánica experimenta el fenómeno de impermanencia, debido a las constantes mutaciones y transformaciones a las que se encuentra sujeto, incluyendo la desconexión biológica de las moléculas a través de la muerte.
La problemática de la impermanencia es desafío esencial para ser solucionado, de modo que lo permanente merezca atención y estimulación, bases de su desenvolvimiento y realización.
La visión de la impermanencia demuestra que todo cuanto constituye la materia es irreal, y no duradero para siempre, induciendo a una búsqueda de la causalidad, de lo que existe más allá de la forma y de la apariencia, que termina por demostrar la presencia de la realidad.
Innegablemente se vive la existencia de la incertidumbre, de la transitoriedad, de la apariencia que oculta la carga de lo real y de lo permanente, de la verdad y de la certeza momentáneamente no identificados por la construcción externa del proceso evolutivo de los seres y del pensamiento.
Hace algún tiempo, culturalmente el ser humano se movía en un océano de certezas y de definiciones, limitado a lo conocido y a las percepciones de sus órganos de los sentidos.
Lentamente el avance del conocimiento demostró que todo cuanto existe en su forma percibida es engaño del entendimiento y de la sensación, corroborando la tesis de Anaxágoras, cuando afirmó que todo cuanto existe es materialización de lo invisible, fundamentándose en una premisa de valor inequívoco: el mundo real más allá de las percepciones físicas.
La ética y la moral establecieron sus normas de conducta en esa visión limitada de las certezas de las Edades Antigua y Media y de una buena parte de la Moderna, cuando comenzaron a ser demolidas las bases que las sustentaban.
Pero, antes de eso, en la Grecia antigua, los sofistas ya se encargaban de replicar  las tradiciones y definiciones finalistas en torno al mundo y a los seres que lo habitan. En la Edad Contemporánea, Nietzsche y Sigmund Freud elaboraran algunos pensamientos, demostrando que, invariablemente el ser humano cree, tiene certeza y seguridad, solamente en aquello que juzga más pertinente a sus intereses, más compensador a sus instintos y deseos personales.
La cuestión de lo cierto y de lo errado ha sido muy debatida,especialmente por filósofos, sociólogos, religiosos, éticos, e incluso físicos cuánticos, que procuran demostrar en sus argumentos que existen factores culturales, nacionales, geográficos y estructurales, que establecen patrones para que lo cierto —lo ético, lo moral— y lo errado —lo perturbador, agresivo, desequilibrado— tengan vigencia y reciban ciudadanía cultural.
Tradicionalmente la fe religiosa estableció certezas en torno de la vida, de su origen, de su finalidad y de su futuro, no aceptando controversia o duda, siempre castigadas con severidad y rigor.
Pero, a medida que la Ciencia consiguió reventar las amarras que le impedían investigar, surgieron las primeras incertidumbres con respecto a las afirmaciones categóricas del pasado, de sus colocaciones y tesis que no soportaron los vientos disgregadores de la experiencia, de los hechos. El Universo demostraba en todos los tiempos, y prosigue, la fragilidad de las informaciones ingenuas de las Doctrinas religiosas ortodoxas, pues todo cuanto se podía observar desmentía la certeza predominante. La duda pasó a gobernar el pensamiento, y, mientras más avanzaba el conocimiento rumbo a los orígenes más detectaba los errores crasos de las imposiciones dominantes.
La historia fósil, la documentación antropológica, los fenómenos constatados por la Física y por la Química, las investigaciones realizadas por la Fisiología, por la Biología, más tarde por las Ciencias Neurológicas y Psicológicas, confirmaron las incertidumbres a su alrededor, especialmente las del ser humano, de su procedencia, de su existencia y de su futuro, en la nada —que es inconsecuente— o en la predestinación señalada por la evolución para el logro de una etapa mucho más compleja y armoniosa, la de naturaleza espiritual, que es verdadera.
Como consecuencia de la incertidumbre en las mentes nació el relativismo de los valores morales, así como de los procedimientos éticos, que no pueden someterse a patrones ingenuos, elaborados por obscurantistas, ni desordenados, provenientes de los utilitaristas y gozadores.
Se generó el concepto de que la verdad es aquello en lo que el individuo cree, o se le torna seguro confirmar.
Se abandonó la objetividad de lo que era existente como un dogma, para la subjetividad de la emoción, del sentimiento de cada uno. De alguna forma, si esa libertad de pensamiento ocasionó bienestar y lícita acción, abrió espacio para la falta de moderación, de equilibrio, de definición de conducta, pues aquello que se torna creíble en un momento en otro se presenta totalmente desacreditado, sin significado ni valor.
Los moralistas del pasado, observando el desmoronamiento de sus afirmaciones, se cerraron en el dogmatismo ultramontano, huyendo a cualquier raciocinio lógico, para proseguir en los estrechos límites de la intolerancia hacia los demás y en las actitudes masoquistas con relación a ellos mismos. Están en la retaguardia de la Ley de Progreso que es inalienable e inevitable.
Por otro lado, los modernistas se apoyaron en los pensamientos de Einstein, en su información de que el ser humano siempre está en los límites de algo, dentro de dimensiones que le establecen lo finito, en razón del espacio tiempo, y de Heisenberg en el concepto registrado en El principio de la incertidumbre. En la tesis einsteniana, afirman, desaparece el impositivo divino, la destinación fatalista en torno a la realidad, que siempre es discutida fuera de los límites de hecho, del objetivado. Con relación al descubrimiento de Heisenberg, igualmente acentúan, todo cuanto se puede dimensionar, incluso hasta la verdad, no pasa de una resultante del como se observa el mundo y sus leyes, las cosas y los fenómenos, así como de las preguntas que se pueden hacer.
Aun tratándose de posiciones respetables, las conclusiones a las que llegaron esos modernistas, no corresponden exactamente al pensamiento original y profundo de sus autores. Esto porque, para Einstein, existe un mundo real, conforme a su descripción extraordinaria del espacio-tiempo en cuatro dimensiones, demostrando que aquellos que se tornan observadores detectan aspectos de la verdad. En esa comprensión, el ser humano es también co-creador, finito, participando de una Realidad Cósmica, Infinita, apenas percibida en su conjunto por Dios. Por su parte, Heisenberg asevera que en el mundo de la realidad cuántica existe un potencial infinito, del cual es posible conocer tan solo algunos aspectos. Eso equivale a establecer que un observador, dentro de esa concepción, es capaz de captar y entender tantos aspectos de la verdad como estén a su alcance y proponer las interrogantes que le sean factibles presentar.
Siendo así, la Ciencia procura demostrar la relatividad del conocimiento entorno a la verdad que está más allá del campo de la percepción finita del ser humano.
Nadie será capaz de conocerlo todo, es cierto, correspondiendo a cada individuo el papel de movilizarse en su espacio, realizando lo mejor que esté a su alcance, especialmente en la conducta ético-moral, que debe ser considerada conforme algunos patrones que tienen estados inalterados a través de los tiempos y de los cambios del pensamiento histórico: el Decálogo de Moisés y el Sermón de la Montaña de Jesucristo.
La incertidumbre que lozanea en el pensamiento moderno cede entonces a luchar por la seguridad de una búsqueda, sin permanecer en la borda, en duda sistemática, en la falta de definición ante el principio del caos y del orden que se puede percibir en todo,facultando el avance de la estabilidad emocional y espiritual de la vida.
     Por largo tiempo se viene aseverando que los sentidos engañan a los individuos y solamente la razón en su aspecto más puro puede establecer parámetros de orden y de equilibrio para el entendimiento de la exactitud de los hechos. De cierta forma, podemos pensar así, sin qué, de momento, se establezcan definiciones concluyentes en el raciocinio.
Por ejemplo, para que una fe religiosa, pueda presentar la verdad y proponer certezas, debe fundamentarse en la exposición filosófica de sus contenidos, en los métodos y resultados de la investigación científica y en el análisis racional de sus parámetros.
Fundamentarse en contenidos que avancen con el pensamiento sin alterar sus estructuras esenciales, le constituye el recurso filosófico más eficaz para enfrentar a la razón en la sucesión de los tiempos, tornándose una fe legítima, conforme definió Allan Kardec refiriéndose a la creencia verdadera, aquella que es defendida por el Espiritismo.
Simultáneamente, el arsenal de los hechos en laboratorio, confirmados por la repetición hasta la saciedad de las experiencias, en diversos lugares diferentes, a través de métodos variados, y la conclusión expuesta en una enseñanza universal, confirma la procedencia de los mismos, y su causa, que se encuentra más allá de las dimensiones de las barreras físicas, en ese infinito campo de energías y vibraciones, en el cual todo se origina, que es el Mundo Espiritual.
Demostrando, por medio de una variedad especial de individuos que son portadores de facultades extrafísicas, la procedencia de los fenómenos que se operan en el campo objetivo, en torno a la inmortalidad del Espíritu y de la reencarnación, de su anterioridad a la concepción biológica y de su continuación después del proceso de transformaciones moleculares, postulados esos que pasan a merecer consideración ética y formal, filosófica y religiosa, ofreciendo bases para la sublimación de los sentimientos y la erradicación de las pasiones desenfrenadas que desorbitan en el carácter y en el comportamiento.
Pues, el Espiritismo conforme a lo delineado en la Codificación por el eminente Allan Kardec, se presenta con todas las características exigibles para eliminar la incertidumbre en torno a la realidad del ser espiritual que todos somos, de su preexistencia a la cuna y de la supervivencia al túmulo, llamando la atención con excelentes posibilidades para alcanzar la plenitud aun en la jornada terrestre, prolongándose por la sucesión de los tiempos en la Inmortalidad.
Sí, durante la jornada terrestre, porque a medida que los individuos toman conciencia de sus deberes y pasan a ejercitarlos, experimentan la alegría interior que proviene de la conciencia en armonía con el propósito existencial, actuando correctamente conforme piensa y avanzando siempre en la conquista de sí mismo.
La incertidumbre que campea en todos los sectores de la actividad humana, cede entonces lugar a la convicción del sentido de la vida, de su significado y de la infinita posibilidad de realización personal de cada individuo con vista a la perfección futura.
Por tanto, todo en el Universo, atiende a la ley de armonía que lo genera, prosiguiendo en el cosmos individual de cada ser, apuntándole la directriz de seguridad para alcanzar la realización a la que está destinado.
La certidumbre que adviene de esa visión compleja y fascinante, se torna a cada momento, más significativa, porque se transforma en estímulo libertario para el sentimiento y la razón, alcanzando así la sabiduría plena.


Espíritu: Carlos Torres Pastorino
(Comunicación psicografiada por el médium Divaldo Pereira Franco, el día 28 de marzo de 2003, en el Centro Espírita Camino de la Redención, en Salvador, Bahía, Brasil)

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                EL POR QUÉ DE JESÚS
         4. El papel de Jesús no fue simplemente el de un  legislador moralista, sin otra autoridad que su palabra; él vino a cumplir las profecías que habían anunciado su venida; provenía su autoridad de la naturaleza excepcional de su Espíritu y de su misión divina; vino a enseñar a los hombres que la verdadera vida no está sobre la Tierra, sino en el reino de los cielos; a enseñarles el camino que conduce a ella, los medios de reconciliarse con Dios y prevenirlos sobre la marcha de las cosas futuras, para el cumplimiento de los destinos humanos. Sin embargo, no lo dijo todo y sobre muchos puntos se limitó a  depositar el germen de verdades que él mismo declara que no podían ser comprendidas aún; habló de todo, pero en términos más o menos explícitos, porque para entender el sentido oculto de ciertas palabras, era preciso que ideas nuevas y conocimientos nuevos vinieran a dar la clave y estas ideas no podían venir antes de cierto grado de madurez del espíritu humano.* La Ciencia debería contribuir poderosamente a la eclosión y al desarrollo de estas ideas; sería preciso, pues, dar a la Ciencia el tiempo para progresar. 
EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO. 
ALLAN KARDEC. 

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miércoles, 20 de diciembre de 2017

Diálogo con los Espíritus




     Hoy  podemos leer aquí :


- ¿ Existe el llamado Mal de Ojo ?
- Diálogo con los Espíritus
- Mediumnidad
- Algunos grandes médiums modernos




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            ¿Existe el  llamado “Mal de Ojo”  ?



     El “mal de ojo” se  suele tomar como otra superstición más, que  se encuentra más arraigada entre personas sencillas  y mal informadas que creen en una fuerza oculta  y maligna que es  transmitida a través de la mirada, y puede causar desgracias y dolencias.
    Desde que el ser humano existe, siempre sintió la necesidad instintiva de defenderse de fuerzas ocultas que lo rodean, y así se creó un nuevo arte: la brujería.  La magia era una forma de defenderse  de  esas fuerzas misteriosas ante las que el ser humano común siempre se ha sentido impotente para dominarlas. Ya desde antíguo se creía  que esa fuerza negativa que alteraba o enfermaba a otra persona le llegaba a través de la potente mirada del que le enviaba esa negatividad enfermiza. Sin embargo, a pesar de parecer una superstición más y sin mucho fundamento, el caso es que siempre han  habido y hay muchos casos de repentinas o extrañas dolencias físicas o psíquicas  que generalmente se caracterizan por abundantes desperezos, bostezos repetidos, inapetencia, tristeza, depresión, desánimo, “amanecer cansado”, eructos muy frecuentes, salivación  o sudoración  excesiva en adultos,etc. En niños además, aparecen otros trastornos, como  persistente malestar, fiebre, debilidad, delgadez progresiva, palidez, lloros inexplicables, etc, .
     Cuando  la Medicina convencional  lucha con sus medios sin  obtener los resultados apetecidos, y sin embargo cuando una persona  afectada es ayudada  por alguien capacitado mediante  un “masaje bioenergético”  en el que se hace un  desbloqueo de  los Chacras, así como por esas personas que se encuentran en cualquier lugar del mundo actuando como rezadores o terapeutas de esta extraña clase de males, mediante oraciones, aspersiones con agua bendita y toda una serie de rituales mas o menos extraños pero a veces eficaces, porque en muchos casos hacen  experimentar una mejoría o curación a partir de ese momento.
     El llamado “mal de ojo”,  no es sino un desajuste o desequilibrio entre las  energías físicas y las psíquicas de quien lo recibe o padece, y suele ser  causado por un potencial de energía negativa  procedente de otra persona , que a veces aún sin saberlo, descarga su vibración mental negativa hacia el afectado mediante una intensa mirada mientras le acompañan sentimientos de envidias o deseos con una intensidad psicoenergética  mayor que las del  sujeto blanco hacia el que se dirige este disparo psíquico..   Así el aura física de la persona afectada, queda impregnada de una energía que llega a alterar ciertos elementos físicos externos en contacto con el cuerpo físico del afectado o  sujeto que ha sido “blanco” de ese disparo psíquico, tal  como  como sucede en  el caso típico del aceite de oliva que cuando contacta con  la mano del afectado, al caer  al agua una gota que escurra por el dedo, extrañamente parece ser que el aceite  pierde sus propiedades  físicas naturales , como lo es la densidad, pues se observa  como en vez de flotar en el agua sin mezclarse con ella, se disuelve  y se mezcla  en vez de quedar flotando sus gotas sobre la misma , tal como es lo normal  debido a  la diferencia de  densidad entre estos dos líquidos. Esta sencilla prueba es la que habitualmente  se aplica  para confirmar que existe  en una persona afectada, con un  estado de salud alterado, porque tiene  un motivo de esta índole, especialmente en el caso de los niños debido a su mayor sensibilidad y fragilidad energética psíquica y física..
      Nuestros malos pensamientos y deseos, pueden corromper, potenciados con la mirada, el aura física y psíquica del afectado, rodeándolas de perniciosos fluidos mentales y psíquicos, y el contacto con estos fluidos de carácter negativo  produce malestar  y efectos dañinos en quienes se aproximan a nosotros, pues todos los organismos sienten en mayor o menor grado  la influencia de la energía psíquica  que hay en el ambiente.
         El mal de ojo ha llegado a ser seriamente  estudiado por diversos hombres de ciencia que se han interesado por este tema, y se han llegado a  hacer  las siguientes definiciones del mismo:  “Cualidad que se atribuye a ciertas personas que causan problemas a quienes miran”;  “Fuerza magnética al mirar, utilizada consciente o inconscientemente de modo maléfico”; “ Influencia psíquica de efectos maléficos provocados por la mirada de un poderoso sensitivo sobre personas, animales o plantas”.
G. Peter Murdock, investigador, dice: “El poder de los ojos asombró a las gentes primitivas que lo conocieron, y así se crearon supersticiones al respecto, tal como la Medusa que petrificaba a quien la mirase, o el Calipso y el Basilisco que mataban con mirar. El alma estaba en los ojos y su reflejo era sagrado”.
     El Profesor Luis de Cámara Casudo, hace esta impresionante descripción: “ Invisible, obstinado y terrible mal. Es una fuerza irradiante y malévola que el “mal ojado” esparce a su alrededor, consciente o inconscientemente, que mata despacio, como si la energía vital se evaporase lentamente. Arboles, flores, animales, niños, mujeres y hombres, envejecen en pocos meses. Los niños son las víctimas preferidas. Terminan muriendo deshidratados, con la piel apergaminada, consumidos, atontados, babeando entre unos labios delgados, con los ojos entrecerrados, la cara arrugada y rehusando alimentarse. Invisible, obstinado, terrible mal”.
       Cuando se perciba a alguien que posiblemente tenga este poder, es recomendable evitar sostener su mirada con la nuestra y pedir protección y ayuda a nuestro Guía Protector, para nosotros y para la persona que probablemente pueda ser portadora de esta peligrosa facultad.
       Ella se debe posiblemente, a una falta de canalización correcta de esas energías psíquicas, que, bien empleadas, pueden resultar positivas y ser empleadas como energías físicas y psíquicas, sanadoras de los cuerpos mentales y físicos. Por eso, lo más urgente hacia estas personas, es, mediante pases magnéticos, reequilibrar sus energías y estimular el funcionamiento de todos sus chacras.

- Jose Luis Martín -

“ Practica las enseñanzas del Maestro Jesús de Nazaret y emanarás vibraciones de bondad y Amor a la Humanidad”
                    -  E. Fabián de la Cerda-Guatemala-



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                      DIÁLOGO CON LOS ESPÍRITUS



     En el intercambio mediúmnico, una de las facetas más importantes es la del diálogo que se puede establecer entre el portavoz o portavoces del grupo y los espíritus que se manifiestan.
Allan Kardec nos aclara en el Libro de los Médiums, que no hay que esperar las comunicaciones de una forma pasiva, es decir, que sean siempre los espíritus los que deban explayarse en sus disertaciones sin participar lo más mínimo con preguntas. Y añade: “No cabe la más mínima duda de que los espíritus ofrecen instrucciones espontáneas de muy alto vuelo, y que no estaría bien que las descuidásemos, pero hay explicaciones que con frecuencia habría que esperar muchísimo tiempo antes de obtenerlas, si no fuese porque las pedimos.” Y añade: “A no ser por las preguntas que les hemos planteado, El Libro de los Espíritus y el Libro de los Médiums estarían aún por escribirse, o al menos serían mucho más incompletos de lo que son.” (Capítulo XXVI; 287).
Es muy importante ser previsores y concretar, en la medida de lo posible, las preguntas que se desean realizar a los seres espirituales, teniendo muy en cuenta tanto la forma como el fondo para que el diálogo sea ordenado y con un sentido lógico que permita desglosar uno o varios temas de forma coherente y útil. Si el tema propuesto por el hermano espiritual suscita interrogantes y no ha habido ocasión para expresarlas, no está de más analizar y estudiar posteriormente la comunicación, y si se considera conveniente, estructurar unas preguntas a la espera de una nueva oportunidad para exponerlas. El mundo espiritual, siendo previsor y atendiendo el interés sincero y la intención noble de aprendizaje, salvo que existan motivos de causa mayor que se nos puedan escapar, ellos mismos buscarán el momento para que puedan ser formuladas dichas preguntas.
A los espíritus superiores no les mueve la vanidad ni el amor propio, sino que su afán consiste en ayudarnos en el crecimiento espiritual, estimulando el aprendizaje, y sobre todo, la localización y superación de nuestras imperfecciones; ese es su interés fundamental. No obstante, se alejan o no contestan a las preguntas fútiles, o aquellas movidas por la curiosidad, o también las que tratan de poner a prueba su valía, olvidando el axioma de que el mensaje dibuja las características del mensajero. Es por ello que, no les molestan las pesquisas y las indagaciones razonables sobre el tema expuesto porque las consideran justas y necesarias; pero pretender, como así pueden actuar algunos poco experimentados, garantizarse la autenticidad del ser manifestante con preguntas para ponerlos a prueba, además de una falta de tacto y respeto, supondría una manifestación clara de desconocimiento de la mecánica espiritual. Por poner un ejemplo, es como si un señor respetable, culto y noble, que con buena voluntad se prestara a darnos una explicación, dudáramos de su identidad pidiéndole un documento personal acreditativo o que nos mostrara títulos oficiales que demostraran su cualificación académica.
Por otra parte, tampoco se prestan a intervenir en discusiones o debates de grupo cuando las posiciones pudieran estar enfrentadas y sobre todo si se trata de cuestiones materiales. En esos casos suelen demostrar gran prudencia; dejan toda la responsabilidad y la libertad de obrar y decidir entre los componentes del grupo, no inmiscuyéndose en sus problemas cotidianos. Ellos no están para sustituir lo que debe representar un esfuerzo de entendimiento y una obligación para las personas que colaboran y participan en el grupo mediúmnico. Si en algún caso comentan algo, será espontáneamente y con carácter conciliador, recordando por encima de todo, la necesidad de que primen los valores morales, imprescindibles en un grupo, para que este sea capaz de funcionar y avanzar; cualidades como son: la tolerancia, el respeto, la comprensión, la caridad, la fraternidad, etc.
Al otro lado de la balanza se encuentran los espíritus engañosos y de condición moral inferior; se suelen manifestar con aires de grandeza, algunos con una aureola mística, otros con una verborrea repetitiva extensa pero sin contenido sustancial. Ese tipo de espíritus se suelen sentir incómodos cuando se les pregunta, por el riesgo de caer en contradicciones o en falacias.
Aunque esto ya lo hemos analizado en otros artículos, no está de más recordar la necesidad de estar muy atentos para no dejarse engañar; los buenos médiums no están exentos de este tipo de comunicaciones apócrifas. El mundo espiritual superior las permite para que no nos relajemos, no nos consideremos infalibles y para estimular el estudio y el análisis de los mismos. Precisamente, el hábito de comentar y analizar con los compañeros de trabajo las comunicaciones así como las respuestas a las preguntas formuladas, es una garantía para evitar, en la medida de lo posible, ser engañados, y al mismo tiempo son una fuente de información, de crecimiento espiritual que no se puede desaprovechar.
Hay que incidir en la prudencia respecto al tipo de preguntas que deseamos formular. Algunas son imposibles como son las relacionadas con fechas concretas futuras, con acontecimientos que están por suceder. El mundo espiritual superior es capaz de prever los acontecimientos con meridiana claridad, sin embargo, los plazos y sobre todo las fechas, están supeditados al libre albedrío de las personas, a los derroteros, decisiones y caminos que decidamos transitar los seres humanos. A ellos les resulta casi imposible concretar en el tiempo, porque estamos hablando de distintas dimensiones, la espiritual y la material, en donde el concepto de espacio y tiempo varía notablemente. Casi siempre, salvo rarísimas excepciones, desconocen el momento exacto de los acontecimientos, sin embargo los ven aproximarse como si los observaran desde una ventana que les permite tener una perspectiva de lo que ocurre aquí abajo.
Nos estamos refiriendo a los acontecimientos mundiales que afectan a la humanidad. No existe un fatalismo que convierta en algo inamovible los acontecimientos futuros. Sabemos que nos encontramos en pleno proceso de Cambio de Ciclo Planetario, y para ello, los espíritus superiores son claros respecto al resultado final que debe de acontecer, pero cautos y prudentes en otros pormenores o detalles. Su intención es la de concienciar para que nos ajustemos urgentemente a los nuevos parámetros morales y espirituales que nos permitirán formar parte de esa nueva humanidad prometida. No obstante, su intención no está en generar miedo o ansiedad, sino inquietud, reflexión, por cuanto, los cambios morales, de actitud espiritual no se realizan de la noche a la mañana. Siendo espíritus tan inferiores en la escala evolutiva, nos cuesta mucho avanzar y progresar, es por ello que, el mundo espiritual no hable de urgencia, de apremio, porque nadie excepto Dios sabe cuándo se producirán esos cambios definitivos. Un proceso global que, sin duda alguna, ya se está produciendo en el planeta de manera irreversible.
Esa misma prudencia nos debe llevar también a ser cautos respecto a lo relacionado con las existencias anteriores. Salvo que espontáneamente puedan manifestar alguna información, no debe de ser un motivo de indagación ni preocupación este tema. Cuando revelan algo al respecto suele ser porque lo consideran que puede ser útil para uno o varios miembros del grupo, y siempre con una finalidad constructiva. La curiosidad en este apartado no tiene ningún valor práctico. Generalmente, si estamos aquí es porque hemos cometido errores en el pasado y venimos a depurarlos, es lo único que le importa al espíritu y es su finalidad fundamental, lo demás es accesorio y anecdótico.
Respecto a ciertos asuntos materiales como pueden ser conflictos familiares, ellos no nos pueden eximir de las pruebas que como todo el mundo estamos expuestos; no somos una excepción. Sin embargo, a través de la oración y sin alterar la dinámica y el interés general del grupo, podemos realizar alguna pregunta mentalmente, por si el mundo espiritual superior, sobre todo los espíritus familiares que nos asisten, tuvieran autorización para hacernos alguna indicación, pero siempre desde la discreción y el recogimiento, sin ninguna pretensión. Comprendiendo que hay cosas que deben seguir su curso, han de madurar. Muchas veces no dependen de uno; o simplemente son pruebas que debemos de dirimir nosotros, ejercitando la inteligencia y ciertas cualidades, paciencia, tolerancia, resignación muchas veces, etc. Sin olvidar que aunque el trabajo mediúmnico finalice, los espíritus bienhechores que nos aprecian, si tienen permiso y lo consideran justo y necesario, buscarán la forma de orientarnos o de facilitarnos la solución al problema, de manera que ya no represente un entorpecimiento para uno mismo ni para los demás.
Para ir concluyendo, es importante destacar a nivel general la necesidad de ajustar las preguntas a un contexto que sea realista, sin pedir explicaciones o aclaraciones que atañen a nuestro esfuerzo, trabajo, análisis y estudio. No somos seres excepcionales, estamos expuestos a los mismos interrogantes, a los mismos problemas y vicisitudes que el resto de mortales. Dios actúa siempre con sabiduría y con justicia para todos por igual. Todo tiene un porque y un motivo de ser, para que ejercitemos, como hemos comentado ya, la inteligencia, la paciencia, la resignación, la fe, la constancia, y la esperanza.
La doctrina espirita nos proporciona un tesoro de informaciones y de posibilidades que nadie en una sola existencia es capaz de aprovechar al cien por cien. Esa es la principal fuente de donde debemos beber, sin pretender reescribirla o someter al mundo espiritual a un trabajo que nos compete exclusivamente a nosotros. Ellos no son apuntadores y nosotros no somos unos privilegiados; al contrario, la misericordia divina nos concede la posibilidad de sacarnos de la inoperancia y de la lentitud de progreso a la que muy probablemente hemos estado instalados durante mucho tiempo. Es un regalo, pero que si no se aprovecha bien se puede convertir en una responsabilidad más, en un agravante que nos puede pesar en el futuro; por tanto, no nos podemos descuidar. Esforcémonos por convertir la mediumnidad en un instrumento fecundo de progreso.

Diálogo con los espíritus pJosé Manuel Meseguer , Amor, Paz y Caridad

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                                                    MEDIUMNIDAD
1. - ¿Qué es mediumnidad? 
En su expresión más simple, se trata de la sensibilidad a la influencia del mundo espiritual. Es el “sexto sentido”, que nos pone en contacto con el mundo de los Espíritus, así como el tacto, el paladar, el olfato, la visión y la audición nos ponen en contacto con el mundo de los hombres. 

2. - ¿Eso significa que todos somos médiums? 
Todos tenemos sensibilidad que nos habilita a recibir influencias espirituales. No todos, no obstante, somos suficientemente sensibles para producir fenómenos mediúmnicos.
 
3. - ¿Qué determina esa diferencia? 
Imaginemos alguien vistiendo una compacta armadura que le impida ver y oír lo que hay a su alrededor. Es lo que ocurre con nosotros, cuando reencarnamos. Vistiendo un denso traje de carne que inhibe nuestras percepciones espirituales. El médium es alguien con una abertura en  ese “blindaje”. 

4. - ¿Esa abertura es de orden físico? ¿Está en el cuerpo? 
La mediumnidad es una facultad espiritual, inherente a todos los Espíritus. Cuando 
reencarnamos, queda sujeta a las condiciones del cuerpo. En ese aspecto podemos decir que es orgánica, por cuanto está subordinada a una estructura física que no inhibe el contacto más amplio con el mundo espiritual. 

5. - ¿Tiene algo que ver con la heritariedad? 
La mediumnidad no se subordina a la genética. El intermediario entre los dos planos es alguien que fue preparado para eso en el Mundo Espiritual, sometiéndose a estudios y operaciones magnéticas, así como a una adecuación del cuerpo físico, para tener la sensibilidad necesaria. 

6. - ¿Y cuándo los hijos de un médium experimentan fenómenos mediúmnicos? ¿No hay ahí un componente genético? 
El mismo que tenemos familias de músicos y de médicos, podemos tener familias de médiums, no por hereditariedad, y sí por afinidad. Son Espíritus afines. Se unen por los lazos de la consanguinidad para determinadas tareas. 

7. - ¿Cómo denominar esos dos tipos de sensibilidad mayor y menor? 
Podemos definir médium hombre como una condición inherente al ser humano. Todos sufrimos la influencia de los Espíritus. Y hay hombre médium, el individuo dotado de una 
sensibilidad mayor, que lo habilita para el intercambio con el Más Allá. 

8. - ¿No sería más fácil usar términos diferentes para distinguir uno del otro, lo general, de lo particular? 
No, porque no son facultades distintas en esencia. Apenas particularidades. Hay personas que tienen lo que se llama “oído musical”; reproducen cualquier música, sin estudio; y están las incapaces de cantar la más sencilla canción. En ambos casos, son características de una misma facultad – la audición. Algo semejante ocurre con la mediumnidad. Todos tenemos “oídos” para el mundo espiritual; algunos “oyen” mejor, habilitándose a la comunicación con los Espíritus.
Richard Simonetti de su libro "Mediumnidad: Todo lo que usted necesita saber"
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            ALGUNOS GRANDES MEDIUMS                                MODERNOS 

El fenómeno de las aportaciones es tan incomprensible para nuestras inteligencias, que el autor, en cierta ocasión, preguntó a un espíritu guía si podía decirle algo que aclarara su misterio. La contestación fue: «Es un problema cuyos factores están más allá de la ciencia humana y que no podríais comprender con claridad. Poco más o menos debéis comparar el caso al fenómeno del agua que se convierte en vapor, vapor que es invisible y que para convertirse de nuevo en agua visible ha de trasladarse a otras esferas». Haré constar que tanto Mr. Stanford, de Melburne, como el Dr. McCarthy, uno de los principales médicos de Sidney, llevaron a cabo una larga serie de experimentos con Bailey, quedando ambos convencidos de la autenticidad de sus facultades. 
Los mediums citados no son todos los que el autor ha tenido ocasión de conocer. Entre ellos figuran también Eva, cuyo ectoplasma ha tenido entre sus propios dedos, y la señora Silbert, cuyas brillantes luminosidades ha visto surgir de su cabeza en forma de corona deslumbrante. Considera el autor que la sucesión de grandes mediums no se ha extinguido para quien investiga seriamente, y se cree en el deber de asegurar al lector que estas páginas están escritas por una persona que no ha reparado en medios ni en sacrificios para obtener un conocimiento práctico  que estudia. En cuanto a la acusación de credulidad lanzada invariablemente por los incapaces de recepción contra él y contra todos los que han podido formarse una opinión firme acerca del particular, el autor asegura solemnemente que en el curso de sus largos trabajos de investigación, no ha habido un solo caso en que resultara probado que se equivocó sobre nada fundamental, o que diera por honrada una prueba que luego resultó falsa. Un hombre de fácil credulidad no pasa, como yo, veinte años de su vida leyendo y experimentando antes de llegar a conclusiones definitivas. 

Arthur Conan Doyle “Historia del Espiritismo”, Capitulo XXII
( Publicación de Eliseo León )
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